Hola agradezco mucho los reviews que me dejaron, creanme que me animaron muchísimo a seguir, por que pensé que después de tanto tiempo de dejar está historia abandonada no recibiría ninguno, pero muchas gracias por leer y acordarse de esta historia.

Los personajes no me pertenecen, solo la historia y alguno que otro colado que no conozcan.

Sin mas que decir...

AQUI VOY!!!!

Capitulo 10 El retorno de las guerreras (Parte I)

.- Yo... he venido a contarte la verdad acerca de ti.- Ascot apenas podía pronunciar palabra, no sabía como abordar el tema ahora que ya tenía a Lucy frente a él.

.-¿Verdad? ¿De qué rayos habla?.- Y ella no entendía nada.

.- La verdad acerca de que tú, eres una guerrera mágica...

.-Etto... ¿Disculpe señor pero se siente bien?.- Lucy se acerco a Ascot y toco su frente, seguramente el hombre estaba tan enfermo que estaba alucinando, pensaba ella, Ascot no pudo evitar sentir que una pequeña gota de sudor rodó por su cabeza, había olvidado lo ingenua que era Lucy, y su manera tan graciosa de comportarse.

.-No estoy enfermo ni nada por el estilo, debes recordar que tú eres una guerrera mágica de Céfiro.- Le dijo Ascot.

.- Me encantaría creerlo señor, ¿Qué desearía yo más que eso? Pero es completamente imposible que yo sea una guerrera mágica, cuando ellas se encuentran peleando justo en el centro de la guerra.- Le contesto Lucy con una sonrisa, convencerla de ser una guerrera no sería difícil, hacerla recordar si.

.- No entiendes... ellas no son las verdaderas guerreras ellas son...-

.- Por favor no siga con esos comentarios, no hay más guerreras que las que luchan en la guerra.- Lucy se le quedo mirando fijamente, mientras que Ascot no sabía que decir, ¿Cómo convencerla?.

.- Ten un duelo de espadas conmigo, si yo gano escucharas todo lo que tengo que decirte.- Le propuso Ascot, Lucy se quedo callada, su mirada estaba fija en Ascot y él a su vez no dejaba de mirarla, estaban sumidos en un duelo de miradas y aquel que flaqueara perdería todo.

.-Está bien, tengamos ese duelo, pero si yo gano usted se irá de aquí cuanto antes.- Le dijo ella.

.- Por mi esta bien.- Ascot sabía que se estaba jugando mucho con eso, pero fue la única opción que cruzo su mente. Lucy le guió hasta el interior del dojo, encendió las luces y tomó dos bokken de un mueble tallado que se encontraba en una esquina, le dio uno de ellos a Ascot y se colocó justo en medio del cuarto, en pocisión de guardia. Ascot la imitó sin dudar, y la señal de que el duelo comenzaba se dio, Lucy profirió un grito fuerte a la vez que le lanzaba un golpe, Ascot tuvo que dar un giro hacia la derecha para poder esquivarlo, pero la sola hazaña de poder hacerlo dejo a Lucy impactada, pocas eran las personas que habían logrado esquivar su primer ataque.

.- Parece que usted sabe pelear.- Le dijo ella. Ascot no dijo nada, en cambio le lanzo el mismo una estocada con su bokken, pero Lucy no paso dificultades en esquivar el golpe. A él le costaba mucho trabajo poder seguir el ritmo de ella, y a ese paso jamás podría ganarle, así que la estrategia de Ascot tenía que cambiar de inmediato, antes de que Lucy se cansara de ese juego de niños y decidiera terminar con todo.

.- ¿De verdad no recuerdas nada?.- Lucy se paro en seco en medio de un golpe, y levanto una ceja.

.-No .- contestó secamente.

.- ¿No recuerdas a Anais ni a Marina?.- Lucy le miró fijamente, parecía que sus ojos se habían perdido en la inmensidad del espacio, pero recupero de inmediato la consciencia y un golpe de la espada le paso rozando a Ascot por el brazo derecho.

.- No se de quien hablas.- Lucy trato de disimular el sentimiento de angustia que aquellos dos nombres le causaron.

.- ¿Ni tampoco al pilar Sayo?-Está vez Lucy sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo, de los pies hasta el último centímetro de su cabello, el bokken casi se le cae de las manos, pero en el último momento logro aferrarse a él. ¿Por qué todo lo que ese joven le decía provocaba todas aquellas reacciones en ella?. No entendía nada de lo que estaba pasando, y a cada segundo se sentía más y más incómoda.

.-Deténgase por favor.- Le dijo Lucy, la cabeza le daba vueltas así que se sostenía en pie con dificultad.

.-¿Lucy? ¿Estas bien?-. Le preguntó Ascot acercándose a ella.

.- No por favor, no se acerque, simplemente váyase cuanto antes por favor.- Le dijo ella.

.- Pero... no puedo, no puedo irme sin hacer que tu recuerdes quien eres en verdad; ¡Una guerrera mágica!.- Ascot empezaba a desesperarse era evidente que no tendría otra oportunidad como esa para estar cara a cara con Lucy e intentar que ella recordara.

.- ¡Deje de decir esas cosas!.- Lucy se abalanzo sobre Ascot, a él se le dificulto mucho el detener el golpe con su bokken, pero con mucha suerte logro hacerlo, Lucy quedo casi encima de él y Ascot sentía que en cualquier momento caería de espaldas al piso de lo inclinado que se encontraba. Pero con ese movimiento brusco del cuello de Lucy se dejo ver un dije muy peculiar, Ascot de inmediato reparo en él y optó por rodar en el piso, para deshacerse de aquella incomoda situación.

.- ¿Estas segura Lucy de que no recuerdas a ninguna de las personas que mencione?.- Le interrogo Ascot, quería estar seguro antes de mencionar un último nombre.


Marina daba vueltas en su cama, una pesadilla no la dejaba descansar con tranquilidad, algo no andaba bien. Rostros de personas daban vueltas en su mente, personas que ella jamás había visto, eran personas que ella definitivamente no conocía, sin embargo aquellas imágenes le causaban mucha desesperación, un sentimiento que no se podía comparar con ningún otro; dos chicas de su misma edad, y una mujer más grande, ella en especial lograba que su corazón se estremeciera, una lágrima rodó por su mejilla, pero eso seguía siendo un sueño del que ella no podía despertar.


.- ¡¡No yo no recuerdo a nadie!!.- Grito Lucy muy irritada.

.- ¿Segura?.- En ese momento Ascot no se había dado cuenta, pero se había convertido en una completa molestia para Lucy.

.- ¡Ya le he dicho que no! ¡VAYASE!.-

.- ¿Entonces tampoco recuerdas al mejor espadachín de todo Céfiro?.- Lucy miró a Ascot fijamente mientras negaba con la cabeza, sus ojos estaban tan abiertos y su expresión reflejaba cierta medida de pánico que Ascot pensó sería demasiado para ella. Pero Lucy siguió allí de pie.

.- ...No...- Alcanzo a pronunciar Lucy.

.- ¿ A... Latis?.-

Y eso fue más que suficiente para que Lucy soltara un fuerte grito, se hinco en el piso a la vez que sujetaba fuertemente su cabeza con ambas manos, aquello parecía una tortura interminable para ella.


.-¡Haaaaa!.- Gritaba Marina mientras dormía, un dolor profundo se había apoderado de todo su cuerpo, y daba vueltas en toda la cama sin poder despertar, de aquel perturbador sueño que le mostraba imágenes que ella no reconocía, y la mayoría incluían un majestuoso palacio.


.-¿Por qué? ¡Dígame por que me hace todo esto!.- Grito Lucy entre los gemidos de dolor que profería. No podía entender por que le causaba tanto dolor escuchar las palabras de ese hombre. Hasta que ya no pudo más y cayo al suelo inconsciente.

Ascot no entendía nada, no sabía que había pasado con ella, tal vez no había sido la mejor manera de hacerla recordar, y entonces se acerco a ella, y al estar tan solo a un paso de su cuerpo este ardió en llamas, tan rápido que en un par de segundos ya se había consumido por el fuego. Frente a Ascot lo único que quedaba eran cenizas.

Ascot no sabía que hacer, todo se había salido de control en tan solo un par de segundos, pensó que no podría lograr que Lucy recordara, pero al final lo hizo, pero no salió de la manera que el pensaba. Todo estaba pasando tal y como paso con Anais.

.-¡Eso es!.- grito Ascot para si antes de alarmarse más.


Anais cabalgaba muy rápido, no quería tardar más, el pilar estaba en peligro y tenia que llegar cuanto antes, le quedaba tan solo unas horas de camino y mientras más rápido corriera aquel caballo, más rápido llegaría ella a su destino. Su corazón latía tan rápido que Anais sentía que en cualquier momento se pararía en seco. Pero ella no podía detenerse, mientras su caballo no cayera al piso de cansancio ella no se detendría, está ves no ocurriría una desgracia, esta ves no.


Las cenizas de lo que había sido Lucy, ardieron por si solas una vez mas, y Ascot pudo ver claramente como las flamas formaban una silueta, que primero y para sorpresa de Ascot, eran un león, uno realmente grande y hermoso; Que haciéndose cada ves mas solidó, se acercaba a él; poco a poco transformándose en una silueta humana que obviamente era Lucy, ataviada con sus galas de guerrera mágica. Lucy abrió los ojos muy lentamente y le dedico una sonrisa de ternura a Ascot.

.-¿Qué haríamos nosotras sin fieles amigos como ustedes?.- Le preguntó ella sonriendo de oreja a oreja, corrió hacia Ascot y lo abrazo efusivamente, el tiempo transcurrido no la había hecho cambiar en nada, seguía siendo exactamente la misma muchacha sencilla que Ascot conoció en el castillo de Céfiro.

.- Gracias Lucy, pero creo que es más importante que vayas al palacio, el pilar Esmeralda corre mucho peligro, han elegido nuevas guerreras y ellas, ellas solo…-

.-Lo se Ascot, Céfiro se ha encargado de decirme todo, y es algo que no debemos permitir, en tus manos debo dejar la encomienda de regresarnos a Marina, que ya no debe ser una tarea muy difícil para ti, después de habernos hecho regresar a mi y a Anais, aun cuando nuestra amiga del agua sea la mas dura de las tres, te lo dejo todo a ti Ascot.- Lucy se despidió de Ascot con un último abrazo tomo un caballo de su propio establo y salió a toda marcha al palacio.

Ascot sentía como si todo hubiese sido demasiado fácil, pensaba que el destino estaba jugando con el y despertaría de un sueño donde todo se estaba solucionando rápidamente a la cruda realidad donde todavía no encontraban a las guerreras.

Aun con esa idea en la mente Ascot se dirigió a su nuevo destino, la ciudad natal de la guerrera del agua; Celestine.


.-¿Ascot? ¿Estas ahí?.- Preguntó Paris al entrar a la que era la habitación de su compañero y amigo.

.- No puede ser que haya desaparecido por completo, algo debió pasarle.- Declaró Latis al entrar y darse cuenta de que Ascot tampoco se encontraba en su propia habitación.

.- Todo esto es muy extraño Latis, algo no anda bien en el palacio, y es mi deber averiguar que es.- Paris estaba muy pensativo.

.- Debemos ir donde la princesa, algo aquí no me da buena espina.- Latis se notaba algo inquieto.

.- Tienes razón, tenemos que proteger a mi hermana.- y así ambos salieron corriendo de la habitación.


.- Espero después de todos estos días que han transcurrido la princesa Esmeralda siga a salvo.- Pensaba Ascot mientras se dirigía a toda marcha en una de sus bestias amigas hacia Celestine. El camino fue muy tranquilo, tanto que por un momento olvido que Céfiro estaba en guerra,todo había pasado tan rápido, la hermosa paz de aquel planeta había sido perturbada por una mente siniestra, una persona que no podía ser feliz, esa era la única explicación que Ascot encontraba.

En tan solo un par de horas llego a la entrada del pueblo, en realidad no tardo mucho, era muy vistoso y al parecer la gente se divertía a lo lindo, en sus calles había muchos puestos de artesanias y curiosidades ¿Como encontraría a Marina en aquella abarrotada ciudad?.

Camino por la calle principal, tiendas, tiendas y más tiendas era todo lo que veia, la frustración lo invadió, no todo podía ser tan fácil, en ese momento renegaba de su gran boca. Escucho una alegre música, que le llamo mucho la atención, venia de un cafe, uno de esos lugares que se habían vuelto muy populares, eran atendidos por lindas chicas bailarinas que a cierta hora daban un gran espectaculo. El lugar estaba completamente lleno, Ascot se asomo por una de las ventanas, realmente no pudo ver mucho, pero lo que vio fue suficiente para decidir que lo que él estaba buscando no estaba ahí.


Mientras cabalgaba Anais podía ver a lo lejos el gran castillo de céfiro, le traía muchos recuerdos, le apetecía llegar y saludar a todos, en especial a Paris, pero tomó la desición de esperar muy cerca, si llegaria al castillo sería con sus dos amigas, sabía que Ascot haria que ellas regresaran, solo era custión de esperar. Se aseguro de que nadie que pasara por el camino pudiera verla, pero que ella si alcanzara a ver todo su alrededor, y se sentó a esperar.


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Se canso de peinar las calles, tal ves Marina ya no estaba ahí, y si era así, era casí imposible encontrarla, sintió que el corazón se le fue hasta los pies, que le dió vueltas y se redujo al tamaño de una almendra, pero aun así la esperanza no lo avandono, la encontraría, ya había llegado hasta ese lugar y no se iria sin estas completamente seguro de que Marina no estaba. La noche había caído y su paso se volvía lento, el cansancio y el hambre llegaban a su cuerpo, pero su cansancio mas bien era emocional, la guerrera mas querida por el no daba señas de querer aparecer.

Al regresar a la calle principal para buscar un lugar donde dormir, escucho de nuevo aquella alegre música, el cafe aún estaba abierto y posiblemente con menos gente que en la tarde, y se apresuro a revisar, una buena comida no le caeria nada mal. Entro en el lugar, y se sento en la primer mesa vacía que encontro, la música sonaba fuertemente y las bailarinas estaban en el pequeño escenario del local.

.-¿Puedo ofrecerle algo?.- Le pregunto una dulce voz a Ascot, el volteo a ver a la chica, que tenía su cabello recogido en una coleta alta.

.- Una buena cena por favor.- Ascot estaba débil, solo queria comer algo.

.- Enseguida señor.- la chica se dio la media vuelta y dejo a Ascot solo, el espectáculo era muy entretenido.

.-¡Con ustedes nuestro acto especial! ¡¡¡Marina!!!.- Los ojos de Ascot parecieron salirse de sus órbitas, frente a él en el escenario estaba Marina bailando, ahí estaba ella, por fin la habia encontrado, la guerrera del agua, su amiga. No podía creer lo que veía ciertamente era un juego del destino, ya había estado ahí y no la había visto, ahora por fin podría decirle la verdad y llevarla con él al gran castillo de Céfiro. Espero hasta que el café estaba vació y se disponían a cerrar, entonces se acerco a la mesera que le había atendido amablemente.

.-Disculpa, ¿Sabes como puedo hacer para hablar con Marina?.- Preguntó Ascot, algo nervioso, temía que le negaran verla.

.-Claro enseguida le llamo señor, tome asiento por favor.- La chica fue muy amable, y se dirigió a los vestidores para decirle a Marina que alguien quería verla.

Ascot estaba un poco impaciente, no sabía como iba a reaccionar Marina cuando el le dijera la verdad.

.- ¿Usted me buscaba?.- Estaba tan inmerso en sus pensamientos que no se habia dado cuenta de que Marina estaba frente a él, y no le cabia duda alguna era ella.

.- Marina, por fin te encontre.- le dijo él.

.-Disculpe señor pero no se de que me esta hablando, yo no lo conozco.- Le dijo ella desconcertada.

.- ¿Podemos ir afuera a hablar?.- Le pregunto él.

.-Me temo que no señor, lo que tenga que decirme tendrá que ser aquí, en el interior del cafe.- Definitivamente a Marina le había causado mucha desconfianza.

.- Esta bien, Marina de verdad no se como hacer que me creas esto, pero empezare por decirte mi nombre, soy Ascot, vengo del castillo de Céfiro.- Ascot tomó un poco de aire y decidió no darle oportunidad a Marina de hablar.

.- Tu eras una Guerrera Mágica, se que todo esto te sonara absurdo y pensaras que soy un loco, pero no es más que la verdad, ya me reuni con Anais y Lucy, ¿No las recuerdas?.- Marina lo miró con los ojos abiertos, cuando el pronunció esos nombres sintió un piquete en su corazón.

.- Señor disculpeme pero como le había dicho, no se de que me habla.- Aun así ella no recordaba nada.

.-Has el intento por favor, no recuerdas a Alcione tu maestra, al pilar Sayo...-

.-¿Qué dijo?.- Marina sintió a su corazón estremecer.

.-Si Marina el Pilar Sayo, a ella debes recordarla, a Caldina, a la nueva princesa Esmeralda.-

.-..Esmeralda..- Pronunció Marina, algo andaba mal y ella lo presentía, su cabeza daba vueltas y su corazón latía acelerado.

.- Si Marina, yo se que recuerdas.- Ascot se levanto de su asiento y Marina hizo lo mismo.

.-No señor por favor vayase, estoy sintiendome mal con esta platica, vayase por favor.- Marina se sujetaba la cabeza con una mano y con la otra le hacia una seña a Ascot indicandole que se fuera.

.-Marina ¿Te sientes bien?.- La chica de cabello sujeto y negro había llegado a un lado de Marina.

.- No, no lo estoy Layla, llevame a mi cuarto por favor.- Marina sujeto la mano de la chica y empezó a caminar.

.- Por favor Marina no te vayas, dejame terminar de decirte esto por...

.- Terminara otro día señor, ¿Acaso no escucho que mi amiga se siente mal?. Venga otro día.- Layla se llevo a Marina al interior de los camerinos, y Ascot no pudo hacer más que salir del cafe, era obvio que no se rendiria, ya había removido parte del pasado en la memoria de Marina, ahora solo debía de encontrar la pieza clave para hacerla recordarlo todo.

Mientras Marina estaba en su cuarto, su corazón latía rápido Layla la había dejado sola por cortesía, realmente se sentía mal.

.- Lo que aquel muchacho dijo es como mi pesadilla, cosas que no conozco, dijo que venia de palacio, sera el de mi sueño, ¿Pero por que sus palabras me provocan tanta angustía?.- Marina no entendía nada, un dolor muy grande se apoderaba de todo su cuerpo, pero debia saber más, sin pensarlo salió corriendo de su cuarto y después del café, estaba buscando al muchacho.

.- ¡¡¡¡Espera!!!!.- Ascot escucho detrás de él la voz de Marina.

.-¿Marina?.-

.- Digame todo lo que sabe.- Le dijo ella secamente, Ascot estaba muy sorprendido de que ella se lo pidiera.

.-¿Segura?.-

.- Asi es, debo acabar con esta angustía que se apodera de mi corazón.- Le contesto ella.

.- Entonces te lo dire.- Ascot se disponia a contarle todo pero justo en medio de ellos ocurrió una explosión que los mando a volar.

.- No muchacho, tu no contaras nada y ella jamás recordara, este día las guerreras no se juntaran.- Se escucho una voz varonil.

Ascot se incorporo y pudo ver a un hombre vestido de negro, Marina se encontraba a unos metros de distancia y también trataba de ponerse de pie.

.-¿Quien eres tu?.- Se apresuro a preguntar Ascot para distraer la atención de aquel hombre de Marina.

.- Eso no te interesa, fui enviado a impedir que esto suceda, y así sera.- El hombre apareció una gran esfera de color oscuro entre sus manos, obviamente aquellas esferas causaban las explosiones, y si una de esas tocaban a alguno de ellos moririan, no podía permitirlo. Ascot invoco a una de sus bestias y subio a su lomo, era una especie de quimera de león y águila.

.- No lo permitire.- Dijo Ascot seriamente disponiendose a pelear.

.- No me hagas reir.- La esfera salió dispara directamente a Marina, Ascot se apresuro hacia ella, la tomó en brazos y dió un agil salto poniendola a salvo.

.- Huye, no puedes estar aquí, prefiero que te salves.- Ascot sabía que con Marina ahí correrian mucho peligro, pero aquel hombre era muy rápido y les lanzo una nueva esfera, no logro tocarlos pero la explosión produjo que ellos salieran volando por el aire y se estrellaran en una casa.

Ascot estaba muy lastimado y apenas pudo pararse con la ayuda de Marina que se había golpeado una rodilla y sangraba.

.- ¿Por que nos ataca este hombre?.- Marina estaba asustada.

.- Por que no quiere que tu recuerdes lo que antes te había explicado, que tu eres una Guerrera.- Ascot tomo a Marina en brazos y logró dar un giro en el piso para esquivar otra esfera.

.- Estoy cansado de que huyas, tarde o tempranmo te atrapare así que mas valdría que te rindieras de una vez.- El hombre de negro formaba entre sus manos una nueva esfera esta ves más grande.

.- Estamos perdidos, no se que puedo hacer.- Ascot estaba desesperado.

.- No me diga eso, que mi corazón da un vuelco.- Marina se llevo una mano al pecho y Ascot pudo ver en ella un peculiar anillo con una piedra lila.

.-...Guruclef...?.- susurro el, pero Marina pudo escucharlo.

.- ¿Como dijo?.- Le pregunto Marina sintiendo que el corazón le salia por la boca.

.- ¿Recuerdas a ...GURUCLEF??!!.- Le dijo Ascot, Marina cayo al piso de rodillas y una gran luz la rodeo, al tiempo que la esfera negra se acercaba a ellos a gran velocidad.

.-ahhhhh!!!.- Marina sujetaba su cabeza y cuando la esfera estuvo a solo unos centímetros de distancia una barrera de agua la detuvo regresandosela a quien la había lanzado, el agua formo la figura de un dragón muy grande, y enseguida apareció Marina ataviada con su ropa de guerrera y con una hermosa espada en mano.

El hombre de negro no logro esquivar su esfera y con el impacto sus ropas se desgarraron y se impacto contra una pared, Marina agito su espada y con solo hacer eso una gran masa de agua se impacto contra el hombre provocando que desapareciera por completo.

.- Ya nadie, podra hacerle daño a nuestro mundo Ascot, las guerreras no lo permitiremos, de eso puedes estar seguro.-Marina estaba muy decidida, Ascot sonreia más que nunca y con esa sonrisa en la cara invoco a una de sus bestias y en ella Marina y Ascot emprendieron el viaje al palacio, para salvar al pilar, a su mundo y a ellos mismos.

.- Esta noche el amor me ha salvado, el día de mañana yo tendre que salvar a mi amor.- Marina estaba muy feliz, veria a todos sus seres queridos y muy especial mente a ese hechicero que le había obsequiado ese hermoso anillo.

.- Escuchanos Céfiro tus guerreras te protegeran.- las tres guerreras pensaban lo mismo en ese momento que se acercaban al palacio.


Hola se que me tarde mucho en actualizar, pero bueno por fin esta aquí la primera parte del final de esta historia, prometo escribir pronto la segunda. gracias por su apoyo, en este poco tiempo me sucedieron muchas cosas, me case tube un baby ya ya tiene un año. gracias a todos dejen reviews!!!!.

ja ne!!!