Décimo Capítulo
Algunos usaban su tiempo libre sabiamente para estirar el cuerpo y hacer actividad física. Pensé que lo menos molesto sería dirigirme a un lugar cercano a los deportistas y observar cómo jugaban, alejándome así de la mayoría de los alumnos. Sin embargo, eso no evitó que en breve me persiguiese el parásito azulado, quien no se encontraba solo esta vez.
- ¡Oye, Shadow! Me gustaría mucho que conocieras a una chica asombrosa.
Regresé la mirada y vi frente a mis ojos al mismo erizo rosado con quien Sonic siempre salía del colegio, a quien no dejaba de ver en clases.
- ¡Hola! Mi nombre es Amy, Amy Rose. Mucho gusto en conocerte. - Dijo con su voz quizá un tanto chillona, pero adorablemente femenina.
- Lindo nombre para una linda chica. - Comenté mientras la analizaba con la mirada. Daba la impresión de ser agradable, pero el celular en mano y los audífonos rodeando su cuello me daban otra impresión.
- Sí, muy linda. - Añadió Sonic cruzándose de brazos, alzando una ceja, desconfiado.
- Erizo, tus celos son, más que patéticos, innecesarios. - Hablé cerrando los ojos nuevamente y metiendo las manos en los bolsillos de mi pantalón. - Shadow el erizo, un gusto conocerte. Y mi más sincera admiración, Amy Rose, soportando a este tarado todos los días. - Añadí, dignándome a hacer una reverencia muy bien actuada a la chica, casi auténtica.
Evidentemente esto sólo causó más desagrado en el chico, y la chica no pudo hacer más que soltar una carcajada, esperando no ofender a Sonic. Oh, cuán inocente criatura.
- Ehm, y dime, Shadow, ¿qué opinas de esta instalación? ¿Te ha gustado? ¿Qué te parece el estudio aquí?
- No le he prestado mucha atención... ninguna clase de atención, realmente. Sólo espero con ansias la hora de irme.
- Venga, es viernes, es normal estar impaciente para disfrutar a más no poder de la música y de los amigos, ¡Woo hoo!
- ... ... ... Sí, definitivamente es eso.
- ¿Planeas terminar la preparatoria aquí?
- No.
- ¡Vamos! ¡Sería fantástico contar con un erizo más!
- No.
- Sí, sobretodo siento tú un erizo tan fascinante y fiestero, Shadow. - Dijo Sonic, interfiriendo.
- Por favor, ¿podrías ahorrarte tus comentarios, genio?. - Ahora comprendo por qué se llevan tan bien esos dos. ¡Ambos aman hacer preguntas, y preguntas, y más preguntas y hablar, y hablar y hablar! ¡No importa cuán seca sea mi respuesta!
- ¿Te gusta el deporte, Shadow? - De eso mismo hablo. - O en todo caso, ¿el fútbol americano?
- No me quejo. Rara vez he jugado en mi vida, cuando era niño, pero seguramente lo juego mucho mejor que todos esos sujetos. - Al momento de haber hecho tal comentario, un par de jugadores regresaron a verme con mala cara, lo cual me robó una sonrisa... lo cual molestó a Sonic, robándome otra sonrisa y una carcajada.
- Claro, en verdad no puedo imaginarte jugando Y ganando en este deporte.
- Oye, yo sólo decía. No tengo por qué demostrártelo.
Acto seguido, un balón impactó contra mi pecho con cierta rudeza, el cual atrapé con curiosidad.
- Veamos qué tan bueno eres, chico rudo. - Al alzar la mirada, pude divisar a un tigre de bengala de músculos formados observándome molesto mientras se echaba a correr al centro del campo, sin perderme de vista.
Sonic y Amy se sorprendieron al ver el desafío. Todos los jugadores tomaron sus posiciones, dejando un espacio claramente para mí.
- Shadow, no deberías de hacer amistad con esos chicos, mucho menos enemistad... - Susurró la chica tomando a Sonic del brazo, asustada.
- Créeme, te sorprendería lo mucho que no me importa. - Respondí desinteresado, aún con el balón en manos. - O los muchos enemigos que YA tengo. No me molestaría incrementar mi lista.
- Deberías de ignorarlos, Shadow. Aquí y allá siempre encontrarás gente desagradable, ¿para qué lidiar con ellos? - Comentó Sonic con las manos en la cintura, soltando un suspiro.
- ¿Son los clásicos chicos rudos que creen que pueden conmigo? Es gracioso, de repente comienza a importarme...
Y con ello, decisión tomada. Me dirigí al centro del campo con el balón en manos, dejando a Sonic y a Amy impactados. Esto podría ser interesante.
