SnK no me pertenece, hago esto sin fines de lucro solo diversión emm…no se, creo q OoC, tal vez


Peculiares Circunstancias

Capitulo 10

Reiner le esperaba a la entrada de la casa, Elie temió que ya hubiese descubierto a Spencer en su habitación—quién por cierto no había ido a la escuela en esas dos semanas—, inhaló hondo y caminó hasta él esperando que no fuera lo que pensaba en mil y una excusas para que no terminara siendo obligada a quedarse allí por siempre. Se detuvo frente al rubio, erguida, viéndole fijamente, esperando algún regaño, reclamo u orden, odiaba estar a la defensiva con ese hombre todo el tiempo.

Intercambiaron una mirada hasta que Bertha apareció por la puerta, con bolsa en mano y cerrando la puerta con llave.

-Al auto-ordenó Reiner, Elie no se movió, solo lo vió

-¿Por qué?-preguntó firme, echando un vistazo a la ventana de su habitación temporal, pues Spencer les veía desde ahí, con una mueca cínica

-Iremos a ver a tu bisabuelo, Elie-explicó Bertha aun en desagrado del hombre quien parecía no querer decirle nada-Quiere conocerte y hablar contigo-la chica se rascó la nuca y quiso correr con Spencer, quería volver a casa ya

-Tengo…mucha tarea-

-No está en discusión-ordeno el rubio y señaló el auto

-Bien-respondió completamente molesta y caminando al carro

Aventó la mochila adentro del carro y se subió, se abrochó el cinturón de seguridad y se cruzó de brazos mirando por la ventana, al principio se asustó un poco al notar que salían de la ciudad, sintió miedo pero cuando llegaron a la zona donde vivían los ricos se calmó un poco, aunque se puso un poco más irritada, esa zona no le gustaba.

Se detuvieron frente a una casa que parecía antigua, los acabados y detalles estaban bien cuidados a pesar del tiempo. Bajaron, Reiner tocó el timbre y un hombre abrió la puerta principal, les condujo hasta la sala y se retiró, anunciando que le avisaría al dueño de la casa. Bertha se inclinó hacia ella y le arregló la ropa, el rubio rodó los ojos fastidiado.

-Podrías vestir más decente-la menor fingió no escuchar nada-Cuando venga mi abuelo se educada, responde a todas sus preguntas y finge que te gusta estar aquí, por lo menos-

Escucharon el sonido de los pasos del hombre hacer eco en la casa, apareció apoyándose en su bastón, vestido de traje y con el cabello peinado hacia atrás, inclinó la cabeza y no se detuvo hasta sentarse en su sillón. Los dos adultos se acercaron a saludarle con un apretón de manos, pero Elie se quedó de pie ahí, esperando a que alguien le explicara algo.

-Tú debes ser Alice-dijo, viéndola fijo, estaba serio

-Elie-corrigió de inmediato, Reiner quiso asesinarla con la mirada-Mi nombre es Elie-

-Creí que me habían dicho que se llama Alice-

-B-bueno-Bertha se adelantó-Más bien, dije que quería que se llamara así-

-Igual cuando nos den la custodia le cambiaremos el nombre y ya-el mayor pareció ignorarlos y continuó viendo fijamente a la niña, se irguió y acomodo el bastón

-Mi nombre es Rupert Braunextendió una mano hacia ella y espero a que la estrechara

-Elie Ackerman-dijo con orgullo, tomando su mano

-Eres…como tu abuela-la pelinegra arqueó una ceja-Andrea Ackerman-ella no pudo evitar sonreír, a pesar del enojo de Reiner y la tristeza de Bertha-Conocí a tu abuelo hace muchos años…él era muy joven y recién comenzaba con la publicidad, ni siquiera tenía a Levi y solo estaba casado con Andrea…eres justo como ella, aunque no tengas sus genes-

-Gracias-

El hombre se puso de pie, se acomodó el saco y se inclinó un poco hacia la niña.

-¿Qué te parece si me acompañas a que conozcas la casa? Mi nieto y su esposa pueden esperarte aquí-

-Está bien-asintió, Rupert le tendió el brazo y espero a que lo tomara

La guio por el pasillo y la llevó al estudio al fondo de la casa, se sintió maravillada al entrar y ver los libreros y estantes llenos de libros de todo tipo. En las paredes había colgados varios cuadros de pinturas y fotografías de muchas personas. Rupert le hizo una seña con la mano, dándole libertad para que explorara, así que ella se adelantó para recorrer los libreros, acariciando los lomos de los libros, las letras de los títulos con los dedos, le encantaba la textura de los libros viejos.

-Todos se los compré a Alice, mi esposa, le gustaba leerme y leerle a nuestros hijos-caminó hasta la silla detrás del escritorio y se sentó-No quise decirlo frente a Reiner, porque lo conozco y sé que está pasando por su mente pero…te pareces a Alice-suspiró-Sus ojos, su cabello, su piel…eres su copia fiel…aunque no mentí…igual te pareces a Andrea-

-Gracias, el abuelo me lo dice todo el tiempo-

-¿Cómo es vivir con Levi?-preguntó entrelazando las manos-Cuando lo conocí era un niño, pero era muy arisco-

-Lo es…pero aun así es mi padre-Rupert soltó una risita, que se escuchó un poco forzada pero fue sincera

-Puedes llevarte los libros que quieras, son tuyos-

-Gracias-le sonrió y se detuvo frente al cuadro más grande de la sala, en este, estaba una mujer de cabello negro y tez clara, con ojos aguamarina y mirada tan profunda que parecía desnudarte el alma-¿Ella es Alice?-

-Sí… ¿No es hermosa?-volteó a verla, emotivo y suspiró de nuevo-Cada 3 generaciones heredan ese color de ojos, eres suertuda, te ha tocado a ti-

-¿Cada tres generaciones?-

-Sí, hablando biológicamente, siendo Alice, tu bisabuela, la que tuvo ese color de ojos, después estuvieron mis hijos, mis nietos y ahora tú, mi bisnieta la que lo hereda, nadie más después de ella-

-¿Soy…la única bisnieta?-

-Así es-asintió el hombre, tomó una de las fotos del escritorio y se la tendió, Elie se acercó y la tomo entre sus manos-Mis dos hijos-señaló a la mujer y al hombre allí-Grisha y Kate-

-Kate era como su madre-Rupert asintió

-Solo Kate tuvo 1 hijo, a Reiner-se puso de pie y rodeó el escritorio, llegando con ella-Grisha jamás se casó ni tuvo hijos, cuando era joven tuvo una novia, una joven muy educada y bonita, tenía el mismo color de ojos que tú, se llamaba…-quedó pensativo, dejando a la menor viéndole, esperando a que recordara el nombre, a diferencia de sus padres biológicos, Rupert era bastante agradable, aunque no lo pareciera y es que…le recordaba de cierta forma a la seriedad de Levi-Carla Jaeger-

La foto casi se le escapa de las manos al escuchar el nombre, sintió un poco de ansiedad y un poco de curiosidad ¿Eren era hijo de Grisha? ¿Grisha se había deslindado de la responsabilidad de Eren? ¿Carla había aceptado que se fuera? El remolino de preguntas le hizo sentir mareada y quiso sacudir su cabeza para sacar las ideas que surgían de repente.

-¿Y a dónde están Grisha y Kate?-preguntó, dejando la foto en su lugar, no quería tirarla por accidente

-Grisha está arriba, en su habitación, es doctor y ayer le tocó trabajar en el turno nocturno…Kate, desafortunadamente murió hace un par de años-

-¿Y Alice?-el hombre suspiró y camino hasta el cuadro de la mujer, nostálgico, la menor pudo notar cuanto es que él la quería

-Ella murió cuando mis hijos eran adolescentes, hizo mucha falta en esta casa-

-Me lo imagino-

Tocaron la puerta, ambos voltearon hacia ella y el mayor dio permiso para que entraran, un hombre de lentes asomó la cabeza, parecía cansado y se parecía a Rupert en demasía. El abuelo se acercó y le hizo pasar, recuperando su semblante.

-Grisha, ella es Elie-ambos hicieron un asentimiento de cabeza-Elie, él es mi hijo Grisha-

-Ah, ¿Reiner aún cree que le darás algo de dinero si tiene hijos?-comentó el doctor con los brazos cruzados

-Annie se lo dijo y lo dio por hecho-los dos hombres miraron a la chica que parecía confundida y decidieron explicar la situación

-Annie, la abogada de Reiner le dijo que hay una "clausula" en el testamento de mi padre, donde dice que debe tener un primogénito adolescente para poder recibir su "parte" de la herencia-

-Entonces…fue a buscarme…porque…quiere dinero-de repente las cosas comenzaron a tener sentido en su cabeza

-Sí-el abuelo frunció el ceño y cerró la puerta del despacho para que no se escuchara la conversación fuera de la habitación-A Reiner solo le ha interesado el dinero desde siempre…Bertha...pues…ella es un poco maleable a la conducta de mi nieto-

-Él nos contó sobre ti…más bien, nos contó que Bertha había estado embarazada y que habían decidido darte en adopción-Grisha se paseó por el estudio, con cara pensativa-Parecía muy orgulloso de eso, y en cuanto Annie le dijo lo del testamento comenzó a moverse para encontrarte-

-Entonces… ¿Siempre han estado aquí?-Elie se sentó donde antes estaba sentado Rupert

-Ellos no-el mayor caminó hasta un estante y buscó algo con la mirada-Vinieron después de hablar con la abogada-aseguró pasando el dedo por los títulos

-Elie, es importante que sepas esto porque no queremos que seas infeliz con un padre tan inconsciente e imbécil como él, debió tenerte desde un principio…aunque bueno Bertha nos dijo que Reiner le exigió que te abortara-

-No sé porque me lo imagine-dijo ella irónica y rodó los ojos

Platicaron un rato más, preguntándole a la pelinegra sobre las cosas que le gustaban y no, sobre su vida con Levi, sobre sus tías, su abuelo. Reiner vino de repente, diciéndole a la menor que era hora de irse, ella resopló, para diversión de los otros dos presentes pero asintió y caminó a la puerta. La niña miró a ambos hombres antes de salir de la habitación, eran agradables, aunque le molestaba un poco el pensar que Grisha había abandonado a Eren y a Carla, pero no se sentía con el derecho de preguntar sus motivos. Rupert camino hasta ella y le dio un libro "Anna Karenina" venía en letras doradas sobre las pastas negras, el anciano le sonrió.

-Es el primer libro que le regale a Alice, creo que te gustará-

-Gracias-le sonrió levemente y lo pegó a su cuerpo

-Puedes venir a visitarnos cuando quieras, no importa lo que ellos…-señaló con la cabeza la puerta-Hayan hecho, puedes considerarnos tu familia-

-Gracias Sr.-asintió y salió

-No es nada-Grisha revolvió su cabello y salió tras ella

Salieron de la casa, Reiner y Bertha ya le esperaban dentro del auto, se despidió de los mayores y entonces un auto se detuvo frente a la otra acera. Su corazón se aceleró y quiso correr a esconderse dentro de la casa de nuevo. Del convertible rojo bajó un hombre castaño, alto y de porte elegante que corrió hasta ella.

Elie apuró el paso al coche pero el grito del hombre la detuvo.

-¡Elie!-

-Dylan-dijo ella forzada, con una media sonrisa-Tiempo sin verte-

-Vaya que sí, desde que me fui a Alemania-intercambiaron una mirada, el mayor soltó una risita, saludó a sus vecinos con una mano e inclino la cabeza, incómodo

-¿Qué se te ofrece?-preguntó ella, directa

-¿Has visto a Spencer? El viejo dice que no sabe dónde está-

-¿Qué le hace creer que yo lo sé?-se cruzó de brazos y arqueó una ceja, el mayor mantuvo su sonrisa

-Bueno…ustedes eran buenos amigos de niños y…-

-No sé qué le hayan dicho-le interrumpió, abriendo la puerta del auto-Pero él y yo ya no somos amigos, y aún si supiera donde esta…no se lo diría-se subió al auto y dejo al hombre allí, cerró los ojos y se apretó el puente de la nariz, Spencer iba a poner el grito en el cielo cuando se enterara.

-0-

Spencer había desaparecido desde el viernes en la tarde, ¿A dónde rayos se había metido? No lo sabía, se sentía un poco abandonada pero estaba bien, tampoco era como si lo necesitara para algo. Se terminó de vestir y tomó su mochila, desde que habían entrado no tenía problemas con nadie pues no estaba Spencer para comenzar. Tomó una taza de té y comió una tostada, salió de la casa y emprendió el camino hasta la escuela.

Al pasar las rejas de la escuela se sintió cansada pero estaba bien, ya solo le quedaban dos semanas en esa casa que odiaba tanto y después regresaría con su padre. Tuvo sus primeras 3 clases, después tuvo un leve receso y entonces todo se fue abajo.

Cuando se detuvo frente a su casillero el enojo la invadió, el dibujo de Roger y ella en un corazón, arrancó la hoja y la lanzó lejos. Se detuvieron a su lado y volteó lista a gritarle a quien sea que estuviera ahí. Roger le sonrió de lado, realmente parecía no importarle pero a ella le molestaba a sobremanera.

-No te enfades-pasó un brazo sobre sus hombros y recargó la cabeza en su hombro-Somos amigos-esperó a que ella terminara de guardar sus cosas y que cerrara el casillero-Vamos, te invito a comer-

Asintió y se dejó llevar hasta la cafetería, justo al entrar, sintió un escalofrío recorrerle y cruzó una mirada con Spencer que estaba con sus amigos, el muchacho se puso de pie y le dio una sonrisa maliciosa.

-Vaya, Roger, amigo…creí que tenías mejores gustos-sus amigos se rieron, Karin sonrió volteando a verles

-Con que basura se mete-complemento la chica, provocando más risas

-Al menos con la basura y no contigo-respondió Elie

-Tú…-dijo ofendida, poniéndose de pie, pero no dijo nada más

-Yo…-respondió irónica

-¡Roger!-interrumpió Spencer-Pudiste haberme dicho y te consigo algo mejor-

-¿Con tus gustos? Si ni siquiera puedes vestirte de forma decente-la Ackerman se adelantó a contestar

-Bueno, pero con Karin todo se arregla-la mencionada se sonrojo y bajó la mirada, apenada

-Si quieres parecer payaso-rodó los ojos y se cruzó de brazos-Siempre te vi algo rarito, no soy homofóbica, pero si lo eres, yo no me uniría a sus desfiles-

-Tú…-la cara del castaño se desfiguró en rabia

-Yo…-Elie fingió temblar y retomó su postura-¿Qué más, Strafford? Parece que la inteligencia de la gente ha disminuido mucho-

La chica no obtuvo respuesta, la sonrisa confiada y malvada de Spencer apareció en su rostro de nuevo, levantó una mano para que quedara a la vista de todos, chasqueó los dedos y ella sintió el pánico invadir su cuerpo. Volteó buscando a Roger y lo vió ser detenido por los mastodontes del equipo de futbol americano.

-Parece que Elie no tiene dinero-la chica comenzó a retroceder, buscando donde atajarse-Y tiene hambre-

Fue un pedazo de pizza lo primero que voló, seguido de muchos otros alimentos, la pelinegra había logrado conseguir una bandeja para taparse la cara, pero aun así mucha comida terminaba estampándose contra su cuerpo.

Esquivó las manzanas lo mejor que pudo, que era lo que más dolía y le dejaba moretones enormes, aunque de todas formas le alcanzaban unas cuantas, el refresco, los vasos, los platos, las bandejas enteras chocaban contra ella. Irremediablemente pensó a los extremos a los que había llegado con su reputación y quiso echarse a llorar, ella no había hecho nada malo. Vió de reojo a Roger, luchar para zafarse mientras lágrimas de rabia e impotencia salían de sus ojos. Corrió hasta la puerta pero estaba bloqueada por algunas personas, buscó con la mirada otra salida, desesperada.

De repente sintió algo rozar su mejilla y el jugo de naranja que cayó sobre su cabeza. El líquido bajó por su rostro y comenzó a arderle el pómulo, se llevó una mano a donde le ardía y se limpió, vió el color rojo en sus dedos y su corazón comenzó a latir frenético. Dio un paso hacia atrás, intentando huir, pero el suelo estaba resbaloso y cayó, golpeándose la cabeza contra el muro perdiendo la consciencia...la multitud se detuvo, las cocineras dejaron de gritar…

-¡Elie!-el grito de Roger resonó en toda la cafetería, se zafó pues los deportistas ya no le detenían con fuerza y corrió, como pudo e intentando no resbalar, hasta ella, desesperado, por saber sobre su salud

El director Pixies se detuvo junto a la niña y sacó su celular pidiendo una ambulancia de inmediato. No tuvieron que esperar mucho tiempo para que el carro llegara, pues estaban cerca de un hospital.

-Profesor Erd, señorita Hanji-la voz del director llamó la atención de todos los presentes-Acompañen a la señorita al hospital-ordenó y los dos, que habían llegado con él, asintieron yéndose con los paramédicos, esperó a que se fueran para voltear a ver a los presentes, con seriedad inusual en él-¿Quién empezó?-

-0-

Despertó con el sonido de una máquina en su oído, su cabeza le dolía horrores y su mejilla ardía. Abrió los ojos despacio, viendo todo borroso, parpadeó un par de veces, esperando a que su vista volviera a la normalidad. Con cuidado se sentó y miró a su alrededor, estaba en una cama de hospital, eso seguro ¿Qué había pasado? De repente las imágenes en la cafetería cruzaron por su mente con rapidez y le hicieron sentir nauseas, inhaló profundo para calmarse y para aguantar las ganas de llorar.

La puerta se abrió y espero a que le hablaran para saber quién había llegado. Divisó a Grisha a su lado y se sintió ligeramente cohibida, el hombre suspiró triste, por tenerla ahí de esa forma y puso una mano sobre la de la menor.

-¿Cómo te sientes?-

-Me mata la cabeza-se llevó la mano libre a la cabeza y sintió las vendas-¿Qué ocurrió? ¿Por qué me desmaye?-

-Resbalaste y te golpeaste la cabeza en el muro-

-¿Cómo llegué aquí?-ella estaba claramente confundida

-El director llamó a la ambulancia-Elie bajó la mirada y se mordió el labio inferior

-¿Papá…lo sabe?-el mayor negó con la cabeza

-No, el hospital y la escuela le han buscado pero no contesta, tal vez está ocupado, pero en tu celular estaba el número del abogado de tu padre-le acercó la mesa con comida y comenzó a desconectar el oxígeno y algunas otras máquinas, por su normalidad ella entendió que él no tenía idea de quién era el abogado de su padre-Vendrá en un rato a verte, aunque es obvio que le dirá a Levi-le acercó la bandeja de comida y le sonrió de lado

-No, gracias-dijo, retirándola despacio, aún tenía el estómago revuelto-¿Cuánto tiempo llevo aquí?-

-Solo unas horas, pequeña-tomó la bandeja y la dejo en la mesa-El golpe no fue grave afortunadamente-

-¿Cuánto tiempo tendré que estar aquí?-dijo comenzando a temblar, empezaba a tener frío

-Hasta mañana temprano, para observación, asegurarnos de que el golpe no tenga repercusiones graves, pero creo que podrás irte para la noche-ella se frotó las manos y se acostó despacio de nuevo, hundiéndose en las almohadas-¿Te sientes mal?-

-Solo incómoda-admitió, cruzándose de brazos-Odio los hospitales-

-Está bien, tranquila, descansa otro poco y en cuanto llegue el abogado de tu padre que te avisen-Elie asintió y se dejó cobijar por el doctor

Tocaron a la puerta y Hanji entró, con el semblante pálido pero intentando verse bien, al ver a la pequeña despierta, respiró hondo y se acercó a la cama.

-Doctor Grisha, lo buscan en urgencias-

-Está bien, gracias Hanji, por favor, en cuanto llegue el abogado explíquele lo que sucede, por favor-la castaña asintió y esperó a que saliera el doctor para poder hablar a gusto con la niña

-Mi cielo, ¿Cómo te sientes?-

-Molida-dijo con cierta gracia cerrando los ojos momentáneamente-¿Qué ocurrió con Roger?-

-Él está bien, no te preocupes-la de lentes llevó su mano a su mejilla y acarició con el pulgar por encima de la gasa-Es una cortada muy fea cariño, pero no te preocupes, sanará pronto-le sonrió, intentando darle un poco de ánimo-Además, el doctor te puso pocos puntos para que no te quede cicatriz-

-Hanji-le habló la menor, parecía cansada-Por favor, cuando llegue Eren… ¿Puedes decirle tú lo que paso?-

-Por supuesto que sí, cielo-besó su frente con todo el cuidado del mundo-Duerme otro poco, cariño-

-Gracias-cerró los ojos y dejó que el cansancio la envolviera-Y por favor-agregó antes de caer dormida-Que no le diga nada a papá-

-Está bien, Elie, le pediré que no le diga…pero le tendrás que contar tú en algún momento-

-Lo sé-respondió en voz baja y la inconsciencia la envolvió

-0-

Se levantó cuando el cuarto estaba a oscuras, el reloj digital junto a la cama anunciaba las 8:30 pm, se quitó el suero con cuidado, se levantó y caminó despacio hasta el cuarto de baño, junto al lavamanos estaba una muda de ropa de hospital doblada, suspiró y abrió las llaves de la ducha, cerrando con seguro la puerta del baño. Entró, sintiendo el agua tibia caer contra su cuerpo y deslizarse por su espalda.

Lavó su cabello un par de veces, pues, a pesar de que le habían hecho el favor de limpiarla, aún se sentía pegajoso. Tomó la esponja, la llenó de jabón y comenzó a tallarse el cuerpo, al pasarse la esponja por los brazos recordó la mirada llena de malicia de Spencer y comenzó a tallarse con furia, hasta dejarse la piel completamente roja, pues los rasguños recientes en sus brazos se abrían y ardían con el jabón…se sentía sucia.

Cuando sintió los brazos adormecidos paró, se enjuago y se envolvió en una toalla que estaba ahí. Tomó la otra toalla y se secó el cabello. Salió descalza de la ducha y comenzó a secarse, para ponerse la ropa de hospital. Escuchó la puerta de la habitación abrirse y se tensó por un momento, suplicando que no fueran Bertha ni Reiner.

-¿Elie?-la voz de Eren fue inconfundible y se sintió aliviada, pero no quiso responder, estaba apenada por lo que le había ocurrido, se envolvió de nuevo en la toalla y se sentó en la tapa de la taza del baño-¿Elie?-

-Eren-esta vez fue Hanji quien entró-La enfermera quiere que leas y firmes este documento-

-¿Dónde está Elie?-preguntó sonando claramente preocupado, la menor se mordió el labio

-Debe estarse bañando, no te preocupes-

-Si me preocupo Hanji… ¿Cómo es posible que le hayan hecho eso?-suspiraron y la Ackerman se los imagino decaídos-El problema es que no sabemos que es lo que pasa por su mente y no nos deja ayudarla-

-Ella siempre intenta ser una persona fuerte, Eren-Elie se sintió incómoda, odiaba que su tía Hanji se pusiera seria-Que no le interesa nada…por eso es que nadie hacía nada antes, porque parecía que nada la lastimaba-

-Pero esto realmente sobrepaso su límite-la voz del Jaeger sonó ahogada y la menor se sintió culpable

-El director ha hablado con todos los profesores-Hanji suspiró-No puede expulsar a Spencer Strafford porque su familia aporta un 80% de las donaciones a la escuela, casi son dueños de la escuela…pero si le han aplicado una sanción…está suspendido por un mes-

-¿Y eso en que ayudara?-preguntó

-Es lo más que pueden hacer Eren-Elie decidió ponerse de pie y comenzar a vestirse-Lo importante sería…que ella vaya al psicólogo-

-¿Cómo le voy a explicar esto a Levi?-preguntó en voz baja y entonces la niña salió, con el cabello aún húmedo y la bata del hospital bien puesta-Elie-se limpió los ojos y se acercó a ella, la pelinegra se sintió culpable

-Eren, ¿Qué haces aquí?-preguntó avanzando hacia él-¿Y papá?-

-Tu padre salió de viaje ayer, lo mando tu abuelo a cerrar un trato pero volverá pasado mañana-

-No le digas nada, por favor, no quiero que se preocupe-pidió, sintiendo que le abrazaba con fuerza, ella estuvo complacida y se sintió reconfortada, correspondiendo

-Elie, sabes que te quiero-se enderezó y acarició sus pómulos-Pero no puedo hacer eso, tu padre tiene que saberlo-

-Pero…-

-No, Elie-la tomó en brazos y la llevó hasta la cama, Hanji los vió con ternura y se retiró, para no molestarles-Además, me parece que le prometiste a tu padre que irías al psicólogo… ¿Has ido?-la menor negó con la cabeza, escondiéndola en el pecho del mayor

-No quiero saber nada-se aferró a la camisa del castaño y comenzó a llorar, le escuchó suspirar y besó su cabeza, varias veces, sobando su espalda en círculos para calmarla

-Está bien mi niña, Axel se quedó con mi madre así que me puedo quedar contigo toda la noche si quieres-Elie asintió-Entonces duerme, pequeña, estaré aquí si me necesitas-

-Gracias Eren-respondió entre hipidos-Te quiero-

-Yo también te quiero, Elie-volvió a besar su cabeza y le tarareó una canción de cuna, sintiéndola caer dormida entre sus brazos


Me van a odiar por lo que acabo de hacer c: espero que les haya gustado el cap nwn y pues…nada, aquí se los dejo y ojala les guste (me he dado una escapa de mi secuestrador (xD) para subir el cap xD lo subo hoy porque mañana no podre jeje) en fin~ contesto mis rw guest :3

Christa TBE Renz: ¬w¬ te he matado el EliexSpencer xD o no? Jaja tendrás riren muy pronto nwn pero también Ereri! Estoy mejor, ntp, estaba un poco decaída es todo nwn gracias por leer! Bye~! :3

Guest: awwwwwww que ternuuuuura, lloraste por Eren, pero bueno, todo estuvo ideado para que se les pasara la tristeza a ambos xD ojala te haya gustado el cap y nos leemos la otra semana nwn gracias por leer! Bye~!

Bueeeeeno, me despido porque tengo que hacer un pequeño viaje y nos leemos el otro lunes nwn les quiero! Besos y abrazos con amor~

Ja ne!

Rave-chan