Capítulo 10.
-¡¿Qué?! - Muchos de los que estaban allí no podían expresar otra cosa aparte de esa simple pregunta. En cuanto vieron a Pan bajar de la rampa de la nave, no podían dejar de ver esos dos bultos en los brazos de Trunks y otro en el de Pan.
-Hola a todos – saludó la pelinegra con una sonrisa, bajó de la rampa siendo ayudada por su tío Goten, ante la mirada de sorpresa de todos. – Vaya, no pensé que nos recibirían así.
-¿Pan? – la esposa de Son Goten, Bra Son, no podía estar más perpleja con lo que sus azulejos ojos veían, allí enfrente de ella, se encontraba su querida amiga de toda una vida, con una bebé en sus brazos, y no muy lejos de allí, con los padres de ella, se encontraba su hermano sosteniendo en sus brazos a otro bebé. - ¿Qué ra…
-Son mellizos – Trunks lo dijo para contestar de seguro las miles de preguntas que todos los involucrados querrían hacerle. – Es un niño y una niña.
-Hermano ¿Dos? – preguntó el pelinegro hijo menor de Son Goku. - ¿No te bastaba con uno?
-Para que veas – susurró el peli lila solo para los oídos de Goten, quien ante lo dicho solo pudo dar una ligera reverencia ¿Goten trataba de hacerlo quedar mal? De ninguna manera el dueño de C.C se dejaría.
-Pero mi niña… – sin dejar de sonreír Bulma había arrebatado de los brazos de Pan a la pequeña niña. – Pero es una lindura – acarició la nariz de la pequeña sin dejar de sonreír, de todas maneras, ella ya sabía.
-Pero… ¿Cómo fue posible? – preguntó Bra, quien siempre quería encontrarle la razón a todo, herencia de sus padres. – ¿Eso significa que yo también podré tener gemelos o mellizos? – preguntó un tanto asustada.
-No hija. En nuestra familia no hay antecedentes de eso – comentó Bulma sin levantar la vista de la cara de su nieta. – ¿Quién es la cosita más hermosa del mundo, eh? – con un tono agudo le estaba hablado a su nieta.
-¿Vedad que es bonita? – Dornan había intervenido después de haber ido a buscar a sus abuelos paterno y materno, que de seguro estaban en la cámara de gravedad, y no se equivocó, apenas los saludó para presentar sus "respetos" a su abuelo Vegeta, literalmente salió volando a máxima velocidad para retornar al grupo de personas que estaban aglomeradas viendo a sus dos nuevos hermanos, hasta a él, le había sorprendido cuando su padre le dijo que sería el hermano mayor, y que tenía una hermana, y un hermano. No lo entendió, por eso le había dicho a su padre, que no jugara con él.
"Nadie puede tener dos hijos en la misma panza"
Había dicho frunciendo el ceño sobre su pequeña frente al no lograr comprender cómo dos bebés habían vivido en el vientre de su madre.
"Eso es imposible, hubiesen estado incómodos"
Había acotado a su inocente razonamiento, pero después de una breve introducción al desarrollo embrionario de parte del genio de su padre, había entendido porqué tener dos hermanos.
FLASHBACK.
-En la pancita de mami, estaban dos marshmallows… entonces, uno es rosa y el otro es azul – aunque suene machista de hecho- había murmurado el peli lila
– pero en fin, el asunto es que este de color rosa, envolvía a la bebé, y el azul a tu hermanito varón. – trató de explicarle al pequeño que frunciendo su ceño, aun no podía creer lo que su padre decía, era algo que no tenía ni pies ni cabeza, Trunks solo atina a tratar de ilustrarle lo mejor que podía, pero para alguien como Dornan, quien era fiel súbdito de Bulma, el tener explicaciones poco convincentes era como si no le hubiesen dicho nada.
-Entonces esto dos compartían espacio dentro de la pancita de mami.
-Estalian muy apletados – dijo el niño viendo lo que su padre había hecho, ya que Trunks en un intento de hacerle entender a su hijo, que ahora era el hermano mayor, no de uno sino de dos bebés, había unido los marshmallows conseguidos de una máquina expendedora de dulces que encontraron en una gasolinera, cerca del hospital.
-No Dornan… Ah….
Cálmate. Sé paciente, Trunks. Recuerda que tienes que calmarte, ahora tienes tres hijos, así que tienes que controlar tu jodido temperamento Trunks Briefs. Se confortaba el peli lila a sí mismo.
– Estos dos solo comparte un espacio como… como… - la luz verde de un semáforo pareció encendérsele dentro de su cerebro y tomando la funda de marshmallows, casi sin contenido dentro, le colocó sus dos "modelos de embriones humanos" infló la funda, se colocó en el papel de parvulario y empezó a dictar cátedra a su hijo mayor. – Esta es la pancita de mami – dijo señalando el contorno inflado con el contenido dentro. - ¿Ves que los marshmallows estén apretados, Dornan? – inquirió y el niño negó. – Mira. Tiene mucho espacio para moverse. Mira – comenzó a hacer rodar los dulces esponjados dentro de la bolsa. – Tienen mucha libertad. No están apretados.
-Tonces ¿Eso le pasó a mami? – dijo el niño asimilando la explicación didáctica de su padre. – Pero entonces….
-¿Qué pasa? ¿Hay algo que no entendiste en la explicación que te acabo de dar?
-Pero entonces papi, los marshmallows deben ser pequeñitos como esos, si fueran más grandes no cabrían – los ojos azules del progenitor se abrieron un poco, como si de un profesor quien era corregido por un alumno se tratara.
-Sí… eso me faltaba decirte – sin nada más que hacer, desinfló el improvisado prototipo de vientre y se sentó junto a su hijo, quien solo podía enfocar su vista en sus zapatos deportivos. - ¿Pasa algo, hijo? – al no obtener respuesta, realmente empezó a preocuparse de que Dornan se sintiera excluido del grupo familiar. - ¿Hijo?
-¿Cuándo veré a mi mami, papi?
-Ah, creo que mañana, Dornan, porque mami ahora está descansando, fue muy duro el parto, por eso ella ahora está durmiendo – Asimilando la situación Dornan solo puedo sonreír contento. Otros niños tienen una hermana o un hermano, algunos deseaban un hermano y obtenían una hermana, y viceversa, pero él, él tenía a los dos, así que podía jugar con su hermano, pero también podría tener una hermana, con los ojitos resplandecientes de ilusión se giró para ver a su padre quién lucía expectante por la reacción de su hijo, ya que Dornan no se guardaba nada.
-Hijo…
-¡Seré el hermano mayor! – dijo el niño muy feliz por el nacimiento de sus hermanos menores.
FIN DEL FLASHBACK.
-¡Por Kamisama! ¿Pan? – soltó Videl cuando apenas sí estaba llegando a la escena y al ver a dos pequeños bultos las palabras se le fueron ¿Dos nietos más? Era sorprendente. Nadie se lo había esperado.
-Mamá. Hola – sonrío la pelinegra, mientras se encogía de hombros a manera de disculpa como si hubiese hecho algo malo, tomó a su pequeño hijo de los brazos de su esposo y lo colocó en los brazos de su madre. – Dile hola a la abuelita.
-Hola mi niño hermoso – con los brazos en el bulto, Videl solo pudo sonreír dichosa. – No lo vi venir, Pan. En verdad que no.
-Es que me encanta dar sorpresas
-Y ¿Cómo se llaman?
-Ah… - ambos progenitores se dieron una mirada cómplice y rememoraron cómo fue el proceso para nombrar a sus nuevos hijos.
FLASHBACK.
-Papá…
-¿Crees es esta es hora de llamar? Más te vale que sea importante – sentenció el pelinegro al otro lado de la línea, aún con los ojos medios cerrados y sentándose en un lado de la cama.
-¿Vegeta, quién es? – preguntó la esposa del mencionado en las mismas condiciones y estirándose para encender las luces del velador. - ¿Quién llama a estas horas?
-Bulma. Es Trunks – confirmó el hombre y eso había logrado captar toda la atención de la peli azul, quién ya sabía lo que posiblemente Trunks tendría para decir.
-Habla Trunks. No me levantaste para nada ¿O sí? – preguntó el hombre un tanto exasperado por el incómodo silencio, porque aunque no lo fuera, al menos para él parecía eterno.
-Papá, ya nacieron mis hijos – le confesó el peli lila.
-¿Qué es lo que dice, Vegeta? – su esposa se le acercó por la espalda en un intento de pegarse al teléfono y escucha lo que su hijo mayor diría.
-Pan ya parió – al ver la sonrisa de la peli azul, el hombre solo se permitió dar una media sonrisa, pero al instante algo se le hizo extraño – Un momento ¿Dijiste hijos? – no entendía de qué iba eso, a no ser que…
-Así es papá, Pan tuvo mellizos.
-¡¿Qué?! – Bulma no pudo evitar chillar en los oídos de su esposo, quién solo pudo gruñir por lo bajo, nunca se lo confesaría, pero eso lo había asustado.
-Mujer – siseó el saiya – déjame oír que dice Trunks.
-Ah… lo siento, Vegeta es que…
-Dime Trunks ¿Cómo que mellizos?
-Como lo oyes, papá. Pan parió a una niña y a un niño. Apenas sí nacieron hace dos horas.
-¿Gohan ya lo sabe, Trunks? – inquirió la peli azul arrebatándole el teléfono al peli negro y colocándolo en alta voz, para que ambos pudieran oír.
-Traté de decírselo, pero no me contesta el teléfono, deben estar profundos.
-Hm. Ese inútil – bramó Vegeta – así podía haber sido de vida o muerte, ese inútil no contestaba.
-¡Vegeta! – Llamó la atención su esposa – ¡No digas….
-¡Hm! – gruñó el saiyajin
-Muchas felicidades Trunks, espero que todo haya salido bien, hijo.
-Gracias, mamá, y sí, todo está bien, solo que… por el momento, Dornan se quedó dormido en el sillón. Y aun no me puedo ir al hotel, porque estoy haciendo unos trámites en el hospital, de hecho llamé para eso… para que me ayudaran a…
-¿Ayudarte? – Se extrañó el peli negro - ¿En qué?
-¿Trunks? – Llamó la peli azul -¿Dónde está Pan? ¿Puedo hablar con ella? ¿Pasa algo hijo? Si es así, en este momento tu padre y yo vamos para allá.
-No es nada grave mamá, solo es que… bueno… - con una mano pasando su ahora un poco largo cabello - no se me ocurre ningún nombre para los niños, de hecho ni aunque hubiese sido uno solo, yo no tenía…
-¡¿Qué?! ¡¿Me has levantado para eso, mocoso?! Como si fuera lo más difícil del mundo. Solo llámalos como quieras llamarlos y…
-Es que quería nombres saiyajins. Y tú eres el único que sabe, papá. Fue por eso que llamé.
-Me parece una buena idea. Vegeta, es tu deber, por fin cumplirás tu sueño – susurró apartándose de la bocina – Te lo está pidiendo exclusivamente a ti.
-Hm. Es porque sabe que los nombres humanos son basura.
Sentenció bufando.
Aunque nadie nunca lo supiera, él ya le había otorgado el nombre a uno de sus nietos. Dornan, era un nombre que Pan le había preguntado, mucho tiempo atrás, cuando era solamente un niña, aun le extrañaba que aquella niñata se hubiera acordado de una de las pocas veces que él solía abrirse para ella- Siendo la nieta de Kakaroto – todavía no le acostumbraba su presencia.
Pero como era tan buena amiga de Bra, y estaba siendo un buen incentivo para su princesa saiyajin – obligándola a entrenar – obligatoriamente tuvo que admitirla en su cámara de gravedad, y en una ocasión ella – con toda curiosidad latente en los niños – Pan le había preguntado sobre la vida en Vegetesai, y en una de esas ocasiones el nombre de algunos guerreros notables – aunque no tanto para él - había leído de ellos en la biblioteca real que tenía el palacio donde nació.
-Vegeta. Trunks aguarda. Esto es importante para él, sino, no creo que te lo hubiese pedido. Vegeta…
-Lo tengo Mujer – arrebatándole el teléfono a su esposa se dirigió a su hijo. – Trunks, escucha, para la niña será…
FIN DEL FLASHBACK.
-El pequeñín – empezó Pan – Se llama Lian Nader, y mi nena se llamará Marie Azahara.
-¿Nader y Azahara? – preguntó el tío de la pelinegra un tanto extrañado, ya que esos nombres jamás los había escuchado.
-Sí, aunque solo pensamos llamarlo Nader y bueno, Azi.
-Me parecen muy bellos – codeó la peli azul cuando su esposo se colocó a un lado de ella.
-¿De dónde sacaron esos nombres? ¿Del internet? De seguro Trunks los escogió.
-¿Alguien pidió tu opinión sabandija? – bramó Vegeta, y Trunks solo atinó a encogerse de hombros al ser regañado por su suegro, nunca sabría que esos nombres fueron escogidos por el susodicho.
Empezaba un periodo nuevo para la familia Briefs-Son. Solo el tiempo diría lo que les deparaba.
