Descargo de responsabilidad: ni Glee ni sus personajes me pertenecen.
Capitulo 10: La primera cita.
Quinn y Rachel se encontraban en el auto de la rubia hacia la primer parada de la cita a unos 45 minutos en auto. Por supuesto, Rachel iba con una venda en los ojos, por lo que aprovecho para dormir un rato más mientras escuchaba a la rubia tararear en voz baja las canciones de su ipod.
Una vez llegado a destino, Quinn despertó suavemente a Rachel antes de bajarse del auto para abrir la puerta de la diva y guiarla justo al punto donde la diva quería arrancar su cita, el Acuario.
-Bienvenida al New York Aquarium- exclamó la fotógrafa destapando los ojos de la diva.
Rachel estaba sin palabras, nunca se imaginaba que Quinn la llevaría allí.
-Te acordaste- comentó con la mirada al borde de las lágrimas.
Flashback
Quinn y Rachel se encontraban sentadas en el auditorio luego de la práctica de New Directions. Ambas se habían quedado charlando sin darse cuenta que eran las últimas en irse.
-Realmente, no entiendo como el señor Schue es tan despistado, siempre con las cosas a ultimo momento y canciones aburridas- se quejó Rachel enojada por la falta de atención del profesor hacia el grupo.
-Es tan lento, casi como una tortuga- comentó divertida la rubia.
-No lo compares con una tortuga- comentó enojada la diva a lo que Quinn la miró con una ceja alzada. Ella decidió continuar su explicación- Me gustan las tortugas, me parecen interesantes y bonitas, aunque prefiero las marinas. Hoy en dia el señor Schue no me parece portador de ninguna de esas características- finalizó con un mohín.
-A mi me encantan los delfines, son lindos y saltarines- comentó divertida la animadora.
Fin del Flashback
-Por supuesto- respondió Quinn sabiendo que había ganado algunos puntos con esta parte de la cita- entramos?-
-Claro- respondió animada la diva tomando la mano de Quinn para arrastrarla con ella.
Pasaron dos horas recorriendo los sectores del acuario, maravillándose con las diferentes especies que allí habitan. Un guía las conducia y les contaba todo lo que necesitaban saber sobre cada animal, y al llegar a la zona de las tortugas marinas, el hombre se explayó con gusto sobre todas las especies, desde la tortuga boba, verde, carey, laúd, olivácea, bastarda, plana, entre otras. Todo siendo escuchado con emoción por la diva quien no paraba de hacer preguntas. Quinn estaba feliz, solo sintiendo a Rachel feliz.
Al salir del acuario ambas chicas se dirigieron a cenar a un pequeño restaurante situado sobre la playa donde tenían un menú vegano muy vareado.
Luego de eso, decidieron dar un paseo por la playa, caminando descalzas en la arena tomadas de la mano.
-Esto es realmente hermoso- comentó la diva mirando sintiendo la brisa del mar y el calor del sol sobre su cuerpo.
-Me alegro que te guste, hace tiempo que no venia hacia Coney Island- admitió Quinn.
-Yo vine hace unos años con mis padres en uno de nuestros viajes a New York y realmente es un lugar maravilloso- comentó la diva sonriente.-Es muy lindo que me hayas traido Quinn-
-No sabía donde ir en Manhattan, tu vives aquí hace años por lo que nada seria lo suficientemente especial para ti, por lo que se me ocurrió traerte a esta playa- respondió mirando a la diva quien tenia sus ojos sobre el mar- Hubiera sido más fácil para mí si estuviéramos en LA dado que conozco muchos lugares asombrosos a los que llevarte- terminó abrazando a la morena por la espalda.
-Es un gesto muy lindo Quinn, realmente no tenias que hacer mucho, solo pasar tiempo contigo es más que suficiente para mi- Rachel ahora apoyaba su peso sobre la rubia mientras ella le sonreía desde su hombro.
-Nada es suficiente cuando se trata de ti Rach, eres tan especial para mi que me haces querer estar a tu altura en cuanto a mis acciones, no se como explicarlo. Tienes luz propia, con la cual calientas mi corazón cuando te tengo cerca- explicó Quinn dándole a entender a la morena cuanto significaba para ella.
Rachel se giró, quedando frente a la rubia mientras la miraba con ojos de amor. Suavemente acarició la mejilla de Quinn mientras ella cerraba los ojos al contacto, manteniendo sus manos en las caderas de la mujer morena. Lentamente la diva se alzó en puntas de pies para colocar un beso suave sobre la boca de la mujer mas alta. Con ese beso dulce, lento y cariñoso estaban todas las respuestas a las palabras de Quinn. Solo basto eso, un beso para transmitir todo lo que estaba sintiendo. Ninguna de las dos se atrevió a profundizar el beso, este momento no era sobre la pasión, era sobre la compañía, el cariño y la confianza.
-Gracias- finalmente dijo Rachel volviendo el peso sobre sus talones. Quinn abrió los ojos y se encontró con los brillantes ojos marrones que tanto le gustaban, ambas se sonrieron sin apartar la mirada.
-Haría cualquier cosa por ti- confesó la rubia.
-Y yo haría cualquier cosa por ti también- respondió la morocha.
Luego de ese momento de dulzura, las chicas continuaron caminando por la playa con los dedos entrelazados hasta llegar al auto de la fotógrafa. La etapa 2 de la cita comenzaba, destino: el parque de diversiones!
El trayecto fue corto, y una vez en el parque ambas chicas se bajaron excitadas por los juegos. Ellas eran adultas ahora (con 22 años) pero todos los adultos tienen alma de niño, y ahora parecían dos adolescentes corriendo hacia la entrada.
Comenzaron subiendo a los autos chocadores, siguiendo por el samba, la rueda de la fortuna, el thurderbolt, y finalizando en algunos juegos más tranquilos como el tiro al blanco, donde Quinn ganó un peluche de tortuga para Rachel. Obviamente, ambas chicas se sacaron todo tipo de fotografías para recordar el momento por siempre. En todo ese tiempo que pasaron en el parque, Quinn se mantuvo mandando mensajes a escondidas a sus mejores amigas preguntando por la tercera etapa de la cita. Cuando Santana le envió un mensaje diciendo "Todo esta listo perra, espero consigas tu mack hoy y me dejes tener el mio en paz" la rubia decidió que era hora de dejar el parque de diversiones para ir una pequeña plaza alejada del centro.
Era casi la hora del atardecer cuando Quinn estacionó el auto y le vendó nuevamente los ojos a Rachel. La condujo por un pequeño muelle hacia el extremo sobre el agua. Una vez allí, le pidió a la morena que esperara solo un segundo mientras encendía las velas situadas sobre el muelle.
-Ya puedes destaparte los ojos bonita- le dijo Quinn a la diva. Al sacarse la venda, pudo observar una manta situada sobre el borde de un bello muelle de madera, en la cual había un ramo de rosas y una canasta. A los costados y distribuidas se encontraban las velas encendidas que le daban un toque muy romántico.
-Quinn…- susurró con lágrimas en los ojos.
-porque lloras? No te gusto? Porque si quieres puedo cambiarlo- dijo la rubia asustada al ver las lágrimas correr por las mejillas de Rachel.
-shh no quien, esto es perfecto- respondió Rachel acercándose a la rubia que se encontraba de pie sobre la manta.-tu eres perfecta- finalizó agarrando ambas manos de la chica más alta.
-Yo quería que viéramos el atardecer juntas, con una cena a la luz de las velas- aclaró Quinn
Rachel depositó un suave beso en los labios de la rubia antes de sentarse sobre la manta, acción imitada por Quinn.
-Compré tailandés, sé que es uno de tus favoritos- comentó Quinn sacando la comida de la canasta, junto a una botella jugo natural.-Tenia preparado acompañarlo con champagne pero dado que todavía tenemos un viaje de vuelta a la ciudad no era lo más recomendable- terminó divertida.
-Por supuesto, eso seria irresponsable, pero valoro la intención, y todo lo que has hecho por mi hoy- respondió Rachel mientras la rubia le pasaba una copa con jugo.
Pasaron la cena hablando sobre sus vidas en estos años sin verse, contando desde sus relaciones, sus amigos, su familia, sus trabajos, todo. Ellas querían conocerse y este era el momento ideal. Cuando el sol comenzó a caer sobre el horizonte, Quinn abrazó a la diva por la espalda, apoyando su barbilla en el hombro de la morena.
-Hay algo que quiero preguntante con esta vista tan hermosa- comentó Quinn mirando a la morena. Por supuesto lo de "vista hermosa" era por la morena y no por el atardecer, eso era demasiado obsoleto comparado con la bellísima persona que tenia en los brazos.
-Dime- Rachel giro su cabeza para encontrar los ojos avellana de Quinn.
-Quieres ser mi novia?- preguntó la rubia nerviosa mordiéndose el labio.
Rachel se quedó dos segundos callada antes de girar rápidamente su cuerpo y estampar sus labios contra los de la rubia, haciendo que esta caiga sobre su espalda por el envión quedando con la morena encima de ella. El beso fue profundo, lento y suave. La morena pidió entrada con su lengua sobre la boca de Quinn, que fue concedida inmediatamente, mientras la rubia tomaba la nuca de la morena con su mano para mantenerla allí. Cuando el aire se hizo necesario, se separaron jadeando.
-Eso fue un si?- preguntó Quinn sonriente.
-si!- (beso)- si- (beso) si- (beso)- si!- beso más largo y profundo. Casi sin quererlo, la morena quedó a horcadas sobre la rubia tomando su cuello mientras desde abajo, Quinn acariciaba su espalda.
El calor del beso subió, la batalla de lenguas era deliciosa y los gemidos no tardaron en llegar, Principalmente de Rachel (quien llevaba un vestido sencillo ajustado sobre el pecho y la cintura, pero suelto sobre las piernas) al sentir las manos de Quinn recorriendo sus piernas. Por su parte la rubia vestía unos jeans ajustados azules y una camisa blanca, ajustada, con los primeros botones desabrochados, dando a la morena una vista espectacular del sujetador negro que llevaba debajo. Cuando el aire era escaso, las chicas cortaron el beso pero la morena decidió explorar la zona del cuello de Quinn, chupando sobre la clavícula y dejando pequeños besos fantasmas sobre su punto de pulso, antes de comenzar a desabrochar la camisa de la rubia.
-Rach, estas segura de esto?- preguntó Quinn jadeando. Aunque ella no quería parar, tampoco quería precipitar las cosas.
-Si- respondió firmemente- tu lo estas?-
-He querido hacerte el amor desde que te vi en ropa interior en la sesión de Victoria Secret! Claro que quiero esto- comentó tomando el culo de la morena entre sus manos, haciéndola gemir, antes de volver a besarse con pasión.
Quinn recorría la espalda y las piernas de la diva constantemente, tratando de tocar todo lo que estaba a su alcance, mientras que Rachel continuaba desabrochando su camisa y comenzaba a besar su pecho, tomando con sus manos las tetas de la rubia.
-hmmm- se quejó gratamente la rubia ante el contacto, apretando nuevamente el culo de Rachel para acercarla más a su cuerpo.
Cuando la morena estaba a punto de sacarle la camisa a Quinn, su teléfono comenzó a sonar.
-oh mierda- se quejó Rachel.
-No lo atiendas- gruño Quinn besando el cuello de la diva, quien alargó su brazo para tomar su bolso y sacar el celular.
-Es kurt- dijo mirando el identificador de llamada- Quinn solo continuó besando su cuello y acariciando sus piernas como si no pasara nada, para quitar su enfado hacia el diseñador.
-Estoy comenzando a odiar a Kurt- se quejó cuendo la diva se inclinó hacia atrás en busca de espacio para poder atender el teléfono.
R:- hola kurt! Espero que sea importante porque estoy ocupada en este momento- contestó la diva mirando con hambre el busto de Quinn.
K: -SÉ que estas ocupada!- respondió él- todo el país esta viendo lo ocupadas que están- continuó.
R:- QUE? De que hablas?- preguntó asustada.
K:- porque no miras a tu alrededor?- respondió él. Al levantar la vista hacia la costa la diva logró ver un camión con una gran antena sobre su techo y algún logo que no lograba leer con la distancia y la oscuridad. Más cerca del muelle, sobre la playa se veía la luz de una cámara y unas cuantas personas tomando fotos.
R:-Por favor dime que es una broma!- pidió a punto de llorar, a lo que Quinn detuvo sus caricias para mirar a la diva.
K:- lo siento Rach pero no, alguien les dijo que ustedes estaban en coney island y los encontraron, muy romántica la cena por cierto- comentó su amigo.
R:- oh maldita sea! Y si lo sé, es perfecto- respondió la diva mientras una lágrima se desplazaba por su mejilla.
-Rach cariño que sucede?- pregunto Quinn pasando si pulgar sobre la lágrima.
-Estamos en la televisión nacional ahora mismo- respondió sin sacar el teléfono de su oreja. Cuando la rubia levantó una ceja sin entender ella prosiguió- Sobre la playa hay un par de cámaras filmando. NO VOLTEES!- le pidió al tiempo que tomaba la mejilla de la rubia para evitar el movimiento-.
-Pero…-protestó Quinn.
-No Quinn, no quiero que sepan que sabemos que están aquí- comentó Rachel acariciando la cara de la rubia.
K:-Rach que haces?- su amigo observaba el movimiento de la morena desde la televisión.
R:-No les daremos una escapada corriendo, solo nos quedaremos abrazadas como si no importaran- respondió Rachel mientras pasaba una mano por el cuello de la rubia mientras Quinn disimuladamente se abrochaba la camisa.
-Listo- susurró Quinn acariciando el pelo de la diva.
K:-Rach Britt quiere decirles algo-
R:-Esta bien, que sea rápido, pongo el altavoz- comunicó la morena.
B-tortolitas su película fue super caliente! Cuando sale en el cine? Quiero ver el apretón del culo de Q a Ray en 3D!- gritó entusiasmada.
S-Britt cariño no fue una película, a las taradas las agarraron las cámaras de televisión- se escuchó de fondo la voz de Santana.
B-oh que mal!- se quejó- Q me vas a dejar tocar el culo de Rachie otra vez?- preguntó entusiasmada.
Quinn y Rachel se miraron entre si sonriendo por las ocurrencias de su amiga, pero ante la pregunta la rubia frunció el seño.
Q:- lo siento B, pero Rach es solo mia- respondió posesiva.
B: -Pero Quinnie, somos amigas, compartimos todo- refutó con tristeza en la voz, de seguro estaría haciendo un puchero.
S:-No te preocupes cariño, si tengo que encerrar a Fabgay para que tengas un rato a solas con el hobbit lo voy a hacer- se volvió a escuchar a la latina, que seguro sonreía maliciosamente.
B: -yay! Gracias Sanny!- chilló la bailarina devolviendo el teléfono a su dueño, Kurt.
-Que ni piensen que van a tocarte- susurró Quinn enojada abrazando con fuerza a la morena.
-Es Britt cariño, no se puede hacer triste a Britt- respondió recordando uno de los mandamientos del WMHS "nadie hace daño a Brittany" que repetían Quinn y Santana como mantra.
-Ya lo sé, pero es injusto- se quejó infantilmente haciendo un puchero, que fue borrado por Rachel con un beso.
K:- ya déjense de amor que empalagan tortolitas! Ya cumplí mi tarea de avisarles para que no tengan sexo frente a todo el país, ahora las dejo- comentó dramáticamente.
R y Q: -gracias Kurt!- gritaron ambas antes de reírse. Rachel guardó su teléfono y se acomodó entre las piernas de Quinn, quien la abrazaba desde atrás y colocaba suaves besos sobre su cuello.
-Creo que es hora de irnos- comentó la rubia pasados unos diez minutos.
-Si- respondió tristemente Rachel.
-Prometo que volveremos, y sin cámaras alrededor- le dijo la rubia tratando de levantar el animo de su ahora novia. Rachel era su NOVIA…que lindo sonaba en su cabeza.
-Esta bien- comentó con un suspiro. Estaba frustrada, era la segunda noche consecutiva en la que interrumpían sus sesiones calientes de besos con Quinn.-Pero esto no queda así- comentó poniéndose de pie.
-A que te refieres?- la rubia no entendía el comentario.
-Quiero tener sexo contigo, sin que nadie interrumpa- comentó con un mohín fastidioso haciendo reir a la rubia.
-Yo también cariño, pero ya tendremos el momento- respondió la fotógrafa besando la mejilla de Rachel antes de juntar todas las cosas sobre la manda y colocarlas en la canasta, mientras la diva le ayudaba a acomodar, tratando de ignorar a las cámaras.
-Espero que no hayan puesto micrófonos- se quejó Rachel.
-Yo también nena- apoyó Quinn mientras tomaba su cartera y la canasta en un brazo y la cintura de Rachel con el otro. Caminaron al auto seguidos por una cámara y una reportera.
-"Chicas que tal la cena romántica?"
-"Rachel lo disfrutaste?"
-"Realmente estaban por tener sexo al aire libre?"
-"Hace cuanto están juntas?"
-"Quinn engañaste a tu ultima novia con Rachel?"
-"para cuando la boda?"
-"tienen planes de vivir juntas?"
Muchas preguntas llegaban a los oídos de las chicas, algunas totalmente desagradables mientras ellas caminaban en silencio a paso apurado hacia el auto, tratando de ver el camino entre los flashes, la luz de la filmadora, y la oscuridad de la noche.
-Por fin- suspiró Quinn abriendo la puerta del auto para Rachel y subiendo rápidamente a su asiento.
-Vámonos de aquí por favor- pidió la diva cansada de los medios.
Sintiendo el dolor de la morena, Quinn rápidamente sacó el auto lejos de las cámaras y una vez en camino hacia el departamento de su novia, se relajó tomando una de las manos de la diva y haciendo caricias con su pulgar.
-Lo siento- se disculpó Rachel.
-Por que te disculpas cariño?- la rubia no sabia que era lo que lamentaba su acompañante.
-Por las cámaras, por la interrupción a nuestros momentos íntimos, por arruinar tu cita perfecta…- respondió Rachel con la voz entrecortada.
-shh shh nena tu no tienes la culpa de nada- trató de calmarla la rubia- tu eres perfecta y pasar el día contigo fue maravilloso. Los medios son los entrometidos e irrespetuosos que trataron de arruinar nuestro día, pero no sucedió, estamos juntas todavía, regresando a casa para acurrucarnos en la cama dándonos mimos y expresando nuestro amor, hasta que llegue Kurt a interrumpirnos- agregó haciendo reír a Rachel.
-Tienes razón, es solo que estoy tan enojada! Yo solo quería un día tranquilo con mi ahora hermosa novia- comentó sonriendo y besando la mano de Quinn- y todo terminó con nosotros en cadena nacional compartiendo una escena caliente- ante esto, la ex animadora sonrió de lado.
-Estábamos para Venus si seguíamos adelante Ray, y más teniéndote a ti, tremenda diosa del olimpo- piropeó ganando otra carcajada de la morena. Estaba haciendo un trabajo excelente en levantar el ambiente en el auto.
-Me tienes muy arriba Fabray! Mejor esfuérzate para que no te cambie por alguien más- bromeó Rachel.
-ouch! Eso dolió aquí- comentó Quinn apuntando con su mano en el pecho sobre el corazón- creo que van a tener que darme puntos de sutura- bromeó.
-Eres un tonto muy lindo- respondió la morena estirándose para depositar un dulce beso en la mejilla de la rubia.
-Rach estoy manejando…- advirtió Quinn sintiendo la mano que dejó caer la morena sobre su muslo luego del beso.
-Solo te estoy haciendo un mimo nena, no te gusta?- su tono era inocente, sus intenciones no tanto.
-Me… me gusta mucho pero si sigues haciendo eso no me puedo concentrar- comentó respirando profundamente la rubia, tratando de no pensar en su centro palpitante pidiendo ser tratado.
-Todavía estoy tan jodidamente caliente- se quejó Rachel mientras seguía acariciando la pierna de su novia.
-Vuelve a repetir eso y freno aquí mismo- respondió la fotógrafa sintiendo su temperatura aumentar rápidamente.
-Todavhmpp- Rachel comenzaba a repetir su frase cuando Quinn le tapó la boca inmediatamente.
-Por favor no lo repitas, no ahora cuando ya estoy ingresando a la ciudad y no tengo ningún lugar para parar y hacerte de todo en el asiento trasero! Solo guárdatelo hasta que estemos en tu habitación, por favor- rogó Quinn recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de la diva, quien decidió guardar silencio apoyando su cabeza sobre la ventana.
20 minutos más tarde Quinn estacionaba en la cochera del edificio de la diva. Al observar a su novia se dio cuenta que estaba dormida algo incómoda , pero sin que la rubia sepa como era posible, siempre estaba hermosa, con la apariencia de un ángel.
-Rach bebe, despierta- pidió Quinn acariciando el cabello de su novia.
-hmm?- pidió.
-Estamos en casa nena- susurró dándole un beso en la frente.
-o…kay- respondió mientras bostezaba saliendo de su corto sueño.
Ambas chicas hicieron su camino hacia el departamento de la diva, con la rubia abrazando protectoramente a la morocha que quería seguir durmiendo y ya se había olvidado de su apetito sexual. No pasaron dos minutos dentro del ascensor hasta que Rachel se durmió nuevamente, por lo que Quinn decidió cargarla como si fuera una novia entrando a su noche de bodas. Una vez dentro se encontró con sus amigos sentados en el sillón viendo una película, a quienes con una mirada les pidió silencio para no despertar a la diva. Kurt y Blaine se acercaron a ella para cargarla pero la rubia no lo permitió, por lo que depositaron un beso sobre la frente de la chica y volvieron al sillón.
Una vez subidas las escaleras y atravesado el pasillo, Quinn llegó exhausta a la habitación de la diva y suavemente la depositó en la cama. Rápidamente se dirigió al vestidor para buscar un pijama y poder acostar adecuadamente a su novia.
Para cuando Quinn terminó de colocarle el pijama a Rachel, la morena todavía seguía dormida, lo que causó una sonrisa cariñosa en su novia.
"es totalmente adorable! Espero poder cambiarla todas las noches…" pensó Quinn hasta que una imagen de la diva en ropa interior llegó a su mente. "me retracto: espero poder desnudarla todas las noches!".
-Buenas noches cielo, realmente eres la mujer que quiero para dormir todas las noches- susurró Quinn dejando un beso en la frente de Rachel, quien aún dormida sonrió.
