A/N: Bien, ahora sí, ha llegado el momento *Redoble de tambores*, espero les guste mi forma de escribir Jisbon :3 (Aunque esta capitulo es como un pequeño prefacio)

Se viene lo mejor :3

Propósito: Acabar todos mis fics antes de agosto

Gracias por pasar y leer.

Capítulo 10: CASUALIDADES

Era primer verano que Lisbon pasaba en Chicago desde que era joven, y todo le resultaba relajante; las risas infantiles de los niños jugando en el parque, el fresco aroma de césped recién cortado, y poder convivir a fondo con sus sobrinos por primera vez, ella jamás fue de esas tías excesivamente cariñosas, ni mucho menos de las consentidoras, pero poder estar con los tres pequeños fue como una medicina durante el tiempo que estuvo en recuperación, los doce meses transcurridos fueron muy duros; noches enteras sin dormir, pesadillas y algunas crisis de ansiedad, los doctores dijeron que todo eso era normal y ninguno se atrevía a medicarle tranquilizantes. Pasaba la mayor parte del día en casa de Stan y su esposa Karen, muchas veces la situación se tornó incómoda para Teresa, pues sentía que ella estorbaba en esa familia y muchas veces pensó en mudarse a un apartamento independiente, las mismas veces que Stan la persuadió de esa drástica decisión, con el paso de los tres primeros meses y con un poco de más estabilidad mental, tras varias semanas de intento logró convencer a Karen de que ella podría hacerse cargo de los niños.

Joey a pesar de que solamente tenía tres años era un niño muy activo e inteligente, Brian y
Paul eran apenas unos bebés pero aun así batallaba con ellos todas las mañanas para darles de almorzar, usualmente ellos eran los únicos que la hacían sonreír.

Los días de verano en Chicago solían ser bastante calurosos, así que Lisbon y sus sobrinos salían a un pequeño parque que se encontraba en el vecindario, Joey corría tras la pelota o escalaba los juegos mientras que Teresa cuidaba de Paul y Brian. Esa sensación de convivencia con los tres pequeños la hacía sentir muy bien, pues le recordaba cuando era joven y a pesar de todos los innumerables problemas que tenía con su padre siempre conservaba la esperanza de que todo mejoraría, quizá porque era una adolescente perseverante y nunca renuncio a sus ilusiones, bueno, hasta que creció, ahí las cosas cambiaron bastante, pues cuando creyó que sus hermanos eran lo suficientemente maduros como para poder sobrevivir solos, la detective huyó, sin importarle nada, talvez porque quería sentirse libre o porque le aterraba no ser una buena madre sustituta con sus hermanos los cuales eran unos chicos grandes difíciles de controlar.

Y ahora que estaba de vuelta en el lugar del cual alguna vez escapó, se sentía mejor que nunca, con algunos recuerdos amargos de la última vez que vio a Patrick y como lo trato, también con nostalgia por la muerte de Nick, él único hombre que había confiado ciegamente en ella, dos fantasmas con los que luchaba diariamente.

Paul tiraba de un mechón de cabello de Teresa, parecía estar inquieto.- ¿Qué pasa?-Lisbon lo alzo en sus brazos y por inercia enfocó la vista hacia al frente, fue entonces cuando pudo distinguir una silueta realmente familiar.

El cabello pelirrojo de la agente lo agitaba suavemente el viento.

-Grace.-Exclamó Lisbon con sorpresa.

Van Pelt esbozó una dulce sonrisa, pero en su gesto también se notaba la sorpresa. Cuando estuvo frente a Teresa no pudo evitar brindarle un afectuoso abrazo.- ¿Es tu hijo?- Preguntó algo intrigada.

-No, se llama Paul y es mi sobrino.-Aclaró la ex agente con una sonrisa en los labios.

-Es un bebé muy hermoso y veo que no es el único.- La pelirroja tomó entre sus brazos a Brian.

-Todos son mis sobrinos.- Adelantó Lisbon

Van Pelt asintió, luego de unos minutos de silencio empezó a hablar.- La semana que viene Wayne y yo nos casaremos, te he intentado llamar, pero has rechazado todas mis llamadas, te apreciamos mucho y queremos que estés con nosotros ese día, te hemos echado mucho de menos.-

Teresa no puedo evitar sonrojarse de pena, porque su ex compañera tenía razón, había rechazado todas las llamadas, y no porque no la extrañara, simplemente aún no se sentía lista para volver a enfrentar su realidad, aunque ahora eso era imposible.

-Lo siento Grace, tenía mis motivos…, pero de algo si debes estar segura, no faltare a tu boda.-

-Yo puedo comprender.- Van Pelt intentó no desviar la conversación en algo doloroso para su jefa.- Wayne insistió mucho en venir, pero yo no quería que te sintieras presionada.

La ex agente se sentía conmovida, apreciaba mucho el esfuerzo de la pelirroja.- Me alegro mucho por ustedes, se lo merecen. Siempre se amaron.-

-Gracias.- Grace extendió la mano y le entrego la colorida invitación.- Es en una semana, la ceremonia será en un salón de eventos en sacramento, cerca del mar, pueden ir tus hermanos si gustas.

-Se los diré, aunque Stan tenía planeado un viaje junto con Karen y los niños.-Lisbon se encogió de hombros.

-Bueno, nos veremos en una semana.- La agente deposito a Brian en su lugar.

-Oh no, no viajaste tantas horas como para irte en cinco minutos, vamos a la casa a comer.- Teresa le hizo señas a Joey para irse de regreso a casa.

Cada cinco minutos los nervios aumentaban más, a pesar del tiempo transcurrido, ella aún no se sentía preparada para regresar, había tomado el teléfono varias veces para hablar con Grace y cancelar pero no se atrevió. Llevaba puesto un discreto vestido color salmón que le llegaba a las rodillas, unos zapatos cómodos y el cabello suelto, rechazo tomar un avión y prefirió manejar su antigua camioneta. Le costó un poco hallar la dirección pero ya cuando estuvo frente al salón sintió unos abrumadores nervios, el valet parking la miraba extrañado.

Finalmente Lisbon decidió bajar del auto y entregar las llaves, vio a Grace y a Wayne sentados en una mesa del fondo, antes de poder caminar para reunirse con ellos alguien la intercepto.

-Detective Lisbon.-Harry saludo cortésmente.

Teresa analizo al sujeto, se trataba del ex jefe de Nick, los comentarios que había oído sobre él por parte de su ex marido no eran nada gratos, Amaro solía decirle que era un acosador de chicas y un pervertido de primera. Se preguntaba quien lo habría invitado.

-Agente Barns.- Lisbon le estrecho la mano.

-Se ve muy guapa.- Halagó.-Bueno el motivo de mi saludo es porque me gustaría hacerle una oferta que no puede rechazar, con la pérdida de su esposo nos quedamos sin un valioso elemento que hasta la fecha no hemos podido remplazar, nos gustaría que se uniera al F.B.I.-El detective la comía con la mirada.

El encuentro resultaba incomodo, la ojiverde se sentía acosada hasta cierto punto.- Yo…-Comenzó a balbucear.

Harry tomó su mano.-Piénselo, tiene todo el resto del día y en la noche podemos discutir esto en una cena.-

-No lo creo, Teresa ya tiene planes conmigo.-Jane paso su brazo en los hombros de Teresa e hizo una sonrisa de auto suficiencia.

Barns retiro su mano algo molesto y se despidió cortantemente, dejando a la ex agente y al consultor solos.

Teresa sintió una extraña sensación cuando escucho la voz de Jane, pero no quería rechazarlo, agradecía al cielo que hubiera sido tan oportuno. Cuando el hombre se alejó ella no hizo esfuerzos por quitar el brazo de Jane.

El tiempo se congelo en el aire.

A/N 2: Muchos Ex utilizados en este capítulo Cx Ya está la conexión, a ver qué pasa… Por favor comentarios, repito: SE VIENE LO MEJOR.

Saludos.