Sin ti mi vida no era nada

Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.

El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.


Capitulo 10: Reflexiones

Le conté a Victoria sobre mi visita a la oficina de Emmett y por poco no me cree que el acepto hacerlo de nuevo conmigo.

-¿así de fácil?- preguntó.

- mas o menos, pero la cosa es que accedió. Supongo que eso es lo que cuenta ¿no?

- por supuesto- concordó con una sonrisa.- ¿no has hablado con James, verdad?

- no tengo porque hacerlo. ¿Por qué preguntas?

-curiosidad- dijo y yo supe que mentía.

- vamos, dime- le insistí- ¿Qué pasa con él? ¿Escuchaste algo?

- no, no…- dijo- solo quería saber si habías hablado con él.

- no, y no planeo hacerlo. No es malo, pero la forma en que terminamos fue muy fea… supongo que es eso. En fin, el es libre de hacer su vida con quien quiera así como yo igual.

-oh, bien, ya te entiendo- dijo- en fin, iré a clase de francés. Te veo en el almuerzo.

-claro- dije yo y también me dirigí a clases.

Ese día tenía clases con Riley. Iba mas que bien con él, pero ya había dejado de coquetearle, o al menos no lo hacia tan seguido como antes.

Estaba esperándome en la misma mesa de la biblioteca como cada tarde.

-hola Riley- dije con una sonrisa- ¿Qué tal tu día?

- muy bueno- respondió con una sonrisa- ¿y el tuyo?

-bien, aunque tengo bastante tarea de calculo…- le dije con una mueca.

- ya, bien, muéstrame.- dijo y nos pusimos a trabajar.

Y así eran la mayoría de nuestros encuentros, con algunos comentarios sobre el instituto en medio o con algunos de mis jueguitos, claro.

-escuché que terminaste con James- me dijo mientras revisaba los resultados que yo había obtenido.

- eso ya paso - le dije con una risa- te has enterado bastante tarde.

-bueno, si… ¿estas sola entonces?-preguntó bastante interesado

- estoy saliendo con alguien- le dije. Si, acababa de rechazarlo, después de haberme pasado mas de tres semanas coqueteándole y cuando al fin el me había prestado atención, lo había rechazado.

- ya veo- dijo volviendo sus ojos a mis hojas.

-¿y tu no?- pregunté. La verdad es que jamás me había interesado en su vida amorosa. Bueno, ni que tanto me importara. Si yo lo quería, lo iba a tener con o sin novia.

- salgo con Heidi, esta en el equipo de natación.- me dijo- aunque no creo que eso dure mucho.

-¿conseguiste algo mejor?- pregunté con una ceja alzada.

- tal vez, aunque aun no estoy seguro- me dijo con una sonrisa.

Ya habían pasado dos días desde que había visto a Emmett y la verdad es que pensaba esperar a la otra semana para volver a verlo. No quería verme desesperada y no es que me viniera mal otra tanda de sexo con el, cuando estaba mas que dispuesta a aceptarla sin rodeos, pero no quería comportarme como una niñita desesperada frente a el o inclusive una acosadora.

El timbre sonó indicando que las clases había acabado y yo salí hacia el aparcamiento, junto con Victoria y Tanya que me esperaban en el pasillo.

Alec, Tyler y Demetri se nos pegaron en el camino aunque la verdad yo no les preste demasiada atención. Solo deseaba llegar a casa y…

Entonces lo vi.

Estaba recostado sobre el capo de su jeep, esperando que yo ¿saliera?

Sin poder evitarlo le sonreí de lejos y tras despedirme de los chicos fui hasta donde estaba el. Lo vi evaluándome con la mirada de arriba abajo mientras caminaba y sonreír.

-no creí que vinieras a buscarme- le dije mas que feliz y pasando mis dedos por sobre su camisa- no voy a negarte que lo deseé, pero no creía que fueras a hacerlo-admití y la verdad es que aun no creía que hubiera sido el quien me buscara después de la ultima vez que habíamos estado juntos.

- tenia algo de tiempo libre- me dijo, como si fuera lo mas normal del mundo- ¿subimos?- agregó abriéndome la puerta de su jeep.

Yo me subí y unos segundos después el ocupó su lugar a mi lado.

Le pregunté a donde íbamos y me dijo que iríamos a almorzar, cosa que me dejo con al boca abierta. Él no podía estar hablando en serio. A su respuesta le dije, si seria así la forma en que le diríamos a nuestros encuentros, pero el me aseguro que no jugaba; que tenia una reunión y como aun no había almorzado, y supuso que yo también tendría hambre, decidió pasar a buscarme.

Le dije que no tenia una idea del hambre que tenia, y por supuesto que era de el.

El tan solo hecho de tenerlo a mi lado hacia que mi mente y mi cuerpo se volvieran locos por sentirlo.

El no dijo anda en el resto del viaje, el cual concluyo bastante rápido, pues, tal y como me había dicho acabamos sentados en una de las mesas del restaurante mas caro del centro.

-¿Qué quieres comer?- me preguntó una vez que le mozo le hubo entregado al carta.

- ¿de verdad quieres comer?-

- dije que vendríamos a almorzar ¿o no?- insistió ojeando la carpeta que tenia delante de el.

-no creí que fuera en serio- le dije y mostrándome mas que decepcionada, claro que fue a propósito- la verdad tenia planeado algo mas interesante- le dije acariciando su muslo por debajo de la mesa- algo como… esto- dije ahora subiendo algo mas mi mano y logrando que el se tensara bastante. Ese era su punto débil, en definitiva.

-tienes que comer algo- dije me dijo removiéndose en su asiento e intentando convencerse mas a el mismo que a mi-tienes que…- se interrumpió para tragar saliva.

- no es bueno comer antes de hacer ejercicio- le dije con una sonrisita y acercándome a el para besarlo. El me respondió gustoso y unos segundos después se aparto finalmente de mí.

-¿segura que no quieres nada?- volvió a preguntarme

- solo a ti- dije besándolo otra vez.

- no puedo creer que logres convencerme así de fácil- me dijo con una sonrisa que yo adoré. En realidad a mi también me encantaba que el cediera así de fácil conmigo, lo que demostraba que yo realmente le gustaba.

-¿de verdad querías que viniéramos a comer? ¿Saliste de la oficina y fuiste al instituto solo para llevarme a comer?-pregunte únicamente para que e admitiera que no había sido esa su intención al ir a buscarme.

El no respondió, confirmándome que estaba en lo cierto, y poniéndose de pie para que nos fuéramos de allí.

Le seguí hasta su coche para luego volver a tentarlo allí arriba. Me moría de ganas por hacerlo ahí mismo con el. Solo quería sentirlo dentro de mí, jadeando y gruñendo...

Pase mis manos por detrás de su cuello y lo bese con desesperación antes de que encendiera el motor. Le me tomó por al cintura y también incorporo su lengua que jugueteo con la mía en aquel beso.

Me acerqué mas a el y mis manos se empezaron a deslizar por su torso. Maldición, era tan débil. Un beso y ya era suya.

Tironeé la hebilla de su cinturón y cuando estuve a punto de quitárselo el me sujeto por las manos al tiempo que se separaba de mi

-no- me dijo- no vamos a hacerlo aquí

-¿por qué no?- dijo insistí cual niña pequeña y pasando mi lengua por sobre sus labios.

- sólo... dejame conducir, y entonces… ya tendremos tiempo para eso- me dijo y se acomodo en su asiento después a conducir y obligándome a apartarme.

¿Por qué tanto prejuicio con los autos? Ya lo habíamos hecho en su oficina tres veces, y ahora….

-Emmett- ronroneé en su oído- lo quiero ahora, te necesito ahora- dije y lamí el lóbulo de su oreja mientras acariciaba su miembro por encima del pantalón

El suspiro fuertemente y se concentro en conducir. Eso sin embargo no logro que yo me detuviera, así que continué besándole el cuello y acariciándolo hasta que el se detuvo frente a un moderno edificio, el cual deduje que era su apartamento.

Lo besé con desesperación en el ascensor y también camino a su departamento.

El se deshizo de mi ropa con impaciencia una vez adentro y todavía sin dejar de besarme. Yo hice lo mismo con su ropa y una vez que el hube quitado la camisa jugué con mis dedos por todo su torso. En realidad el tenia un cuerpo estupendo y uno del que nunca me cansaría de tocar y sentir. Me recargó contra la pared, pegando su cuerpo al mío. Podía sentir su miembro duro en mi entrepierna y como su ansiedad se notaba con sus besos.

Me quitó los shorts que traía en tanto sus manos me tocaban provocando ligeros gemidos. Sus labios pasaron de mi boca a mi cuello, pasando por mi mandíbula y el lóbulo de mi oreja incorporando también su lengua a ese juego.

Yo solo gemí y cerré los ojos, sintiendo sus labios recorrerme y como sus manos se colaban por debajo de mis bragas y acariciándome. No pude evitar arquearme ante ese contacto y lo vi sonreír al conseguirlo.

Le permití que me tocara por otro rato hasta que al fin lo hice voltearse y que fuera el quien quedara contra la pared. Le quite los pantalones y lamí y bese su abdomen muy lentamente. Pude escucharlo gruñir mientras lo hacía entonces decidí que ya era hora de continuar. Le baje los boxers hasta los tobillos y entonces pude ver frente a mi su enorme e hinchada erección. Alcé los ojos para comprobar su expresión y se notaba que no podía creer lo que yo estaba a punto de hacer.

Lo acaricie con mis manos lenta y suavemente de arriba hacia abajo para luego comérmelo. Lo chupé una y otra vez, incorporando mi lengua y rozando con mis dientes ligeramente todo su miembro. Era increíble la forma en que el respondía eso, gimiendo y alentándome a continuar en tanto decía mi nombre.

Era la primera vez que le hacia sexo oral. Lo disfrute bastante, después de todo, el era grande y eso me gustaba, aunque estuve segura de que el también lo disfruto.

No me permitió hacerlo llegar, pues me obligo a levantarme para besarme y acariciarme. Lo vi como buscaba un condón en sus pantalones, y una vez que lo encontró yo se lo quite. No quería que entrara aun, quería torturarlo por un ratito más antes de hacerlo. El me miró confundido, pero yo únicamente lo besé

El aprovecho para quitarme el sostén y acariciarme los senos mientras yo lo besaba.

Poco a poco fue bajando su boca hasta mi ombligo y logrando sacarme varios gemidos en el camino. Me quito las bragas y las tiró al suelo para luego volver a besarme.

Sin poder soportarlo mas, abrí el paquete y todavía sin quitarle los ojos de encima le puse le condón yo misma y volviéndolo loco.

Me tomó por la cintura y se introdujo en mí sin preámbulos sacándome un grito de placer. Subí una de mis piernas a su cadera en tanto me aferraba a su espalda pidiendo más.

El se aferró a mí y me besó el cuello, dejándome varios chupetones en el camino.

Yo me acaricie los senos en tanto gritaba y pude ver su cara de regocijo al verme hacerlo.

Me ayudo a subirme en el y entonces entró por completo. Fue tan placentero cuando logre sentirlo todo adentro mío, que el gritó también. El placer aumento cuando el comenzó a moverse sin ningún piedad adentro y fuera mío y a besarme los labios como si la vida se le fuera en ello.

Logró acomodarme sobre un mueble que había en la sala y así se le hizo mucho más fácil disfrutar de mi cuerpo. Le mordí el cuello al sentirlo mas duro y fuerte. Las embestidas terminaron por volverse salvajes y frenéticas mientras que nuestros gritos inundaban todo el apartamento. Pude sentir como cada vez me estrechaba mas en torno a el haciéndolo gemir hasta que sentí como el éxtasis me alcanzaba una vez mas.

Me deje llevar en tanto el continuaba moviéndose para llegar a la cima pocos segundos después que yo.

-eres asombroso- le dije dándole un beso en los labios y pasando mis manos alrededor de su cuello - nadie con quien haya estado tiene comparación contigo-admití todavía algo agitada

-¿en serio?- dijo y parecía sorprendido- ¿ninguno?

- no- dije picara y lamiéndole el cuello

- ¿y exactamente con cuantos mas has estado?- preguntó. Yo continué besándolo hasta que por fin me aparte de el para sonreírle

-¿de verdad quieres saber?-pregunté. El asintió- muy bien... pero solo si después tu me dices con cuantas has estado tu- dije. Si el pensaba hacerme hablar, tendría que hacerlo también. Él estuvo de acuerdo, así que continué.- con… cinco- dije en tanto mordía mi labio inferior - se que no han sido muchos, y tal vez no tenga tanta experiencia como tu, pero me moría por saber como seria hacerlo contigo en cuanto te vi.

El quiso saber desde hacia cuanto que lo deseaba y lo vi bastante sorprendido al escuchar que yo nunca habría creído que el llegaría a tanto conmigo, y sino mas bien que solo planeaba jugar para ver cuan lejos el me permitía llegar.

El me dijo que había conspirado en su contra y cuando vio la cara que puse al escucharlo decir eso se retractó.

- lo lamento, no quise... exprésalo de ese modo- dijo arrepentido- sino que, aunque no te lo creas, de verdad me tenías loco, y aun lo haces. Se al igual que tú que esto en realidad esta mal, me refiero a la diferencia de edades entre nosotros dos, pero yo estoy dispuesto intentar que funcione-admitió y no pudo hacerme mas feliz- Cuando comprendí que de verdad estabas coqueteándome, me moría de ganas por responderte, pero la moral me ganaba.

- pero ya no- dije con una sonrisa- eres increíble de verdad. Tan incansable, fuerte, seductor, tan... grande. Todo te ti me encanta y sin contar la experiencia, eso es lo mejor de todo.-dije sin importarme sonar algo cursi.

El me sonrió como tanto a mi me gustaba. Era obvio que mis adulaciones le habían gustado.

-¿entonces te gusta aprender?- preguntó acercando sus labios a mi cuello.

- contigo me encanta- dije- eres todo un dios en el sexo.- maldición si, cualquiera que comparar con el no era ni la mitad de bueno. Simplemente no podía comprender como es que el fuera el único que lograra hacerme sentir así.

- y tu eres magnifica- dijo- desde el día en que volví a verte me quede anonadado contigo. El día que traías puesto únicamente tu bikini y unos shorts.

-¿así que solo de eso te acuerdas- dije juguetona- ¿y que me dices ahora, que ya no traigo ni los shorts ni la bikini puestos?

El me miro con deseo de arriba abajo y sin poder evitarlo se relamió los labios.

-ahora voy a hacerte mía -dijo- serás mía hasta que no puedas recordar nada mas- agregó tomándome por la cintura y colocándome en el piso.

-¿de verdad?- pregunté acariciándole la espalda en tanto mi boca se apoderaba de la suya con energía.

-si-contestó separándose a penas de mí para luego tomarme en sus brazos y llevarme hasta su cama.

Volví a besarlo ya en la cama y con el tendido sobre mí. Me beso el cuello y los senos mientras yo lo acariciaba antes de que volviéramos a hacerlo una vez más.

Lo cierto era que, si hubiera sido por mi, habría pasado toda la tarde teniendo sexo con el. En parte, lo mas probable es que me estuviera volviendo una adicta, pero no me importaba y a el tampoco. Únicamente gozábamos el uno del otro sin ningún pudor y sin importarnos lo que los demás pensaran.

Luego de aquello el me llevo devuelta la instituto y tras despedirnos con un beso que acabo por alargarse me fui en mi coche devuelta a casa aun con las palabras que el me había dicho aquella tarde.

Estoy dispuesto a intentar que esto funcione

Lo que significaba que tal vez podríamos tener algo juntos o al menos eso quería creer. Aun no deseaba hacerme esperanzas con nada y especialmente con el.

No iba a negar que el me gustara, incluso quitando el sexo de por medio, que por supuesto era por demás bueno, pero no quería acabar decepcionada si para el aquello no era mas que casual.

El no era alguien que se comprometía. No era un hombre que tenia relaciones serias… ¿podría yo con eso?


Volví y actualice, espero que no quieran matarme por tardar tanto por actualizar, pero también les dejo una regalito con este capitulo.

Acabo de subir un fic que si bien no es de Emmett y Rose, es uno de los primeros que escribí y es bastante divertido. Espero que les guste, pues significa bastante para mi, se llama Emprometido y aquí les dejo el link para que puedan verlo o bien pueden buscarlo en mi perfil

http:/www,fanfiction,net/s/6322764/1/

(reemplacen las comas por puntos y así podran entrar)

Espero que les guste todo, y prontito les prometo subir otro capitulo mas de Una vida vacía sin ti, Espero sus reviews como siempre y les agradezco a todas siempre por dejarme sus comentarios y seguir la historia, así también como por adherirme a sus favoritos y alertas.

Gracias a todas!

Besos

Bella McCartney Darcy