Hola a todos, pues verán, finalmente aquí les dejo el ultimo capítulo de esta historia. Quiero agradecer y dedicar ese fic a:
almaltiempo
yuriko-hime
pekerarita
VampireDarkRogueWind
Que leyeron esta historia y con sus reviews me dieron muchos animos. Espero que este final les guste. Nos vemos/leemos, se cuidan. Ya saben que SECMHFY no me pertenece a mi sino a Ciro Nieli.
Cráneos y Huesos
Capítulo 10: Regresa a Mi
Antauri sujetaba a Chiro con todas sus fuerzas dándole a Jinmay tiempo para reaccionar. El chico estaba algo confundido por la repentina aparición del mono plateado y ahora forcejeaba contra él para liberarse de su agarre. Estaba furioso por haber sido sorprendido y detenido antes de lograr su objetivo.
-¡Suéltame!, ¡asqueroso simio inútil!- gritó Chiro luchando contra Antauri.
-Lo siento, Chiro es por tu propio bien. Ya has causado demasiado daño- dijo Antauri decidido a no soltarlo.
-Todos sus esfuerzos son en vano, no van a poder detenerme- siguió Chiro.
Justo en ese momento Jinmay reaccionó comprendiendo que no podía dejarle todo el trabajo a Antauri. Si él, que era como un padre para Chiro, era capaz de enfrentarlo ella debía siquiera intentarlo con mas razón. La niña robot saltó sobre él y trató de atacar a Chiro mas este la detuvo con su mano.
-Eres una estúpida, no puedes hacer nada para derrotarme aquneu Antauri haya aparecido- dijo Chiro.
-Eso lo verémos- dijo ella.
-No tienes la fuerza suficiente- le contestó él.
-Es posible, pero ya estuvo bien de esperar a que otros vengan a ayudarme, ya estoy cansada de huir. Esto se termina ahora- dijo Jinamy decidida a hacer lo necesario para que todo eso se arreglara, incluso si para lograrlo debía dañar al chico que tanto quería.
Nuevamente intentó atacarlo pero Chiro reaccionó mas rápido y le asestó una fuerte patada en el estómago que hizo que Jinmay cayera al suelo por el dolor. Antauri al ver esta situación decidió que lo mejor era encargarse él mismo de eso.
-¡Jinmay!, ¡huye de aquí mientras puedas!- le gritó Antauri a la chica robot.
Jinmay estaba demasiado adolorida con el golpe que tardó unos instantes en reaccionar. Se levantó recuperándose del ataque de Chiro y por unos segundos no pareció entender lo que Antauri le estaba diciendo.
-No Antauri, no puedes contra él tu solo- dijo ella.
-Necesito que salgas de aquí, si te quedas es posible que los dos caigamos ante él. Si yo fallo es preciso que alguien aún quede para detenerlo antes de que conquiste la ciudad Shuggazoom- dijo el mono plateado.
-Pero...-
-¡Solo hazlo!-
De ese modo, sintiéndose completamente trsite e inutil, Jinmay dio media vuelta y comenzó a correr con dirección a la salida. No estaba de acuerdo, pero una parte de ella había aprendido a obedecer a Antauri ciegamente sin importar lo desagradable que fuera a veces. Chiro por su parte la vio irse y una sonrisa burlona se dibujó en su cara.
-Jajajajaja, bonita ayuda, solo salió huyendo de aquí dejándote solo, Antauri. Eso es lo que te sacas por andar confiando en los demás- se burló Chiro.
-Hizo lo correcto, además yo le pedí que lo hiciera. Esa es la diferencia que te ha convertido en lo que eres, dejar de actuar por proteger a otros- dijo Antauri.
-Es probable, pero ese pensamiento es el que me mantendrá vivo a mí y a ti te destruirá- dijo Chiro tomando por sorpresa a Antauri y dándole un fuerte golpe en la cara arrojándolo unos cuantos metros de distancia.
Antauri se estrelló contra la pared un poco adolorido por el golpe pero logró levantarse casi al instante. Se colocó en posición de ataque mirando con furia a quien consideraba como un hijo pero que siendo realista ahora era su enemigo.
-Te lo voy a pedir por última vez, Chiro. No quiero hacerte daño, por favor déjanos ayudarte- dijo el mono plateado.
-No necesito que me ayuden- dio el muchacho.
-Tú no quieres esto, te estás convirtiendo en lo que por tanto tiempo luchaste por destruir-
-La gente cambia de parecer, Antauri, es la naturaleza de nosotros los humanos- dijo Chiro.
-Pero no tiene que ser así, Chiro. Yo se que tu aún eres bueno-
-No lo soy, Antauri, mejor resígnate- contestó el chico.
-¿Es tu última palabra?- preguntó Antauri.
-Vaya que lo és- terminó Chiro.
Antauri cerró los ojos entonces con profundo dolor pero con decisión. Poco después volvió a abrirlos mirando fijamente a Chiro y suspiró.
-Entonces no me dejas otra alternativa- dijo Antauri –Mi deber es proteger al universo del mal sin importar las circunstancias. Si insistes en seguir por el camino del mal tendré que detenerte a cualquier costo, aunque eso signifique tener que matarte-
En ese momento Chiro comenzó a reír a carcajadas.
-Vamos, eres incapaz de hacerme nada- dijo Chiro.
-Lo era, y en verdad me gustaría evitar esto, pero tú no me estás dejando mas remedio-
-Muy bien, entonces veamos que tantas agallas tienes, monito- dijo Chiro justo al momento de que se abalanzaba nuevamente contra Antauri listo para darle un golpe más que lo dejara noqueado.
Chiro atacó pero para su sorpresa esta vez Antauri logró esquivar el ataque, y no solo eso, una vez que Chiro estuvo a pocos centímetros de él reaccionó y golpeó al muchacho en la boca causándole un gran dolor y provocando que un poco de sangre brotara de esta. Chiro se sobó la parte afectada mirando a Antauri con confusión.
-¿Lo ves?, estoy dispuesto a todo con tal de acabar con tu maldad- dijo Antauri.
En ese momento Chiro se tocó el labio y luego vio la sangre que ahora manchaba sus dedos. Su expresión denotaba algo de temor y perturbación. Entonces comenzó literalmente a hablar solo consigo mismo.
-Es… es imposible. No se suponía que fuera así, este muchacho es su protegido, no tenía por qué lastimarlo- dijo Chiro.
Antauri solo lo escuchaba atentamente tratando de comprender que estaba haciendo.
-Ese mono en verdad está preparado para liquidarlo si es preciso, ¿pero cómo?, no lo entiendo- siguió diciendo el niño.
Finalmente Antauri comprendió todo, su teoría había sido acertada. Aquel que estaba hablando no era Chiro, su muchacho no sería capaz de tanta crueldad. El ser que estaba hablando era el mismo monstruo que se había apoderado de su cuerpo y lo había convertido en un ser oscuro.
-Escúchame, ser demoniaco, mas te vale dejar a Chiro en paz- dijo el mono.
Chiro volteó a ver a Antauri y su sonrisa maligna fue reemplazada por una mirada de odio. Su plan había fallado y si no reaccionaba rápido perdería la batalla.
-Acabaré contigo de una vez por todas- dijo entonces.
Antauri se preparó para atacar nuevamente pero entonces notó que Chiro estaba actuando muy extraño. El chico se sujetaba la cabeza como si tuviera una horrible migraña molestándolo. Fue en ese instante cuando Antauri divisó que los ojos de Chiro repentinamente habían recobrado su color azul dejando a un lado el maligno resplandor rojo que los cubría.
-¡No!, ¡No!, ¡Déjame!, ¡Yo no soy un monstruo!, ¡no quiero serlo!- gritó Chiro y al instante su voz cambió nuevamente al igual que sus ojos –Es inútil que te resistas, niño, tu destino es destruir al escuadrón mono para dejarme el camino libre-
Antauri notó entonces que Chiro finalmente estaba luchando por libertarse de ese control. Su corazón se llenó de alegría al pensar en la posibilidad de que todo se resolviera por las buenas.
-Vamos Chiro, no te dejes vencer- lo apoyó Antauri.
-Tú no te metas, estúpido- dijo Chiro en tono maligno pero inmediatamente después recobró su lado bueno –Antauri, es demasiado fuerte, no puedo con él-
-Tú eres el elegido-
-Lo sé pero… Olvídalo mocoso, no podrás liberarte de mi… ¡Déjame en paz!... ¡Jamás, eres mío!... ¡Antauri!-
-¡Resiste, Chiro!- gritó Antauri.
-Antauri… no lo voy a lograr… tienes que acabar con esto antes de que se apodere de mi otra vez… tienes que…- intentó decir Chiro.
-No Chiro, no lo haré. No ahora que sé que esto no es tu culpa-
-Eso ya no importa, solo hazlo, no tengo esperanzas- siguió Chiro.
-¡No, no lo haré!-
-¡Con un demonio, tienes que asesinarme ahora!... ¡Oh no, no lo harás!- el Chiro oscuro invocó al poder primate siendo rodeado por la figura de un enorme gorila color negro y de aspecto malvado. Antauri miró aterrado a su adversario sin saber cómo reaccionar, ese demonio estaba decidido a eliminarlo de una vez por todas.
-¡Despídete, Antauri!- gritó El Chiro malvado preparándose para el último ataque.
Chiro estaba por acabar su labor cuando fue impactado por lo que pareció ser un pequeño misil lo suficientemente poderoso para derribarlo. Antauri volteó y vió a Jinmay ahí acompañada del resto del escuadrón mono. La niña robot no había huido, por el contrario, había ido a reactivar a los demás para apoyar a Antauri.
-No dejaremos que dañes a Antauri- dijo Nova mirando con odio a Chiro.
-Maldito, ¿cómo pudiste traicionarnos?, ahora lo pagarás- dijo Sprx listo para atacar nuevamente. No obstante para su sorpresa, Antauri se interpuso en su camino.
-¡No!, ¡esperen!-
-No te metas Antauri, ese niño ha dejado de ser parte del equipo- dijo Gibson.
-No es su culpa, no le hagan nada- siguió Antauri.
-Malditos monos, me las pagarán- dijo Chiro levantándose pero antes de abalanzarse sobre ellos el verdadero Chiro volvió a recuperar el control. -¡No lo escuchen, acaben conmigo de una vez!-
-No, Chiro- insistió Antauri.
-Si ustedes no lo hacen… tendré que hacerlo yo mismo- y dicho esto, Chiro corrió hasta donde estaba Antauri, tomó una de sus manos en forma de garras fantasma y sin que el mono plateado pudiera hacer nada al respecto enterró las garras de este en su cuerpo causándose una fea herida.
-¡No, Chiro!- gritaron al unísono Antauri y Jinmay, quienes si conocían la verdad sobre todo eso.
Los otros monos miraron la escena anonadados, todo había sido tan repentino. Por su parte, Chiro cayó de rodillas cubriéndose la herida en un vano intento por disminuir el dolor, sin embargo a pesar del intenso sufrimiento físico el muchacho sonreía.
-Listo… ahora tu plan ha fallado- dijo Chiro débilmente.
-No… Chiro- sollozó Antauri.
En ese momento la voz de Chiro cambió nuevamente –Desgraciado, estúpido, pudiste ser rey pero no, preferiste tu destrucción… No necesito ser rey, solo quiero que mi hogar esté en paz, aunque yo no pueda verlo con mis propios ojos… ¡Cómo quieras, pero si piensas que aquí terminó todo para mi estás muy equivocado!-
Entonces Chiro comenzó a retorcerse en el suelo mientras una nube de humo negro salía de su boca, la nube se separó de él y adoptó la forma de un horrible monstruo idéntico a los que habían perseguido a Chiro en el mundo siniestro.
El escuadrón mono se colocó en posición de ataque mientras Jinmay se arrodillaba al lado de Chiro para ayudarlo. Antauri miraba con rencor al monstruo por haber causado tanto daño a su aprendiz.
-Lamentarás haberte metido con nosotros- sentenció Antauri.
-Jajajaja, no podrás hacerme nada. Solo debo apoderarme del cuerpo de uno de ustedes y entonces terminaré lo que ese mocoso no pudo hacer… veamos, ¿quién será el más indicado?- dijo el monstruo -¿Te gustaría serlo tú, Antauri?-
-Jamás, yo no seré un esclavo de tu voluntad- dijo el mono plateado.
-Me temo que no se trata de que quieras o no- dijo el monstruo –Ahora prepárate para convertirte en mi esclavo- El monstruo voló hasta Antauri listo para dominarlo pero antes de lograrlo un enorme puño amarillo lo detuvo.
-¡No tan rápido!- saltó Nova – No pudimos proteger a Chiro, no será lo mismo contigo-
En ese momento una ráfaga de descargas eléctricas impactaron al monstruo, era Sprx –Tu nos causaste todo esto, y ahora pagarás el precio-
-Así es, vengaremos lo que le hiciste a nuestro líder- esta vez fue Otto quien habló usando sus sierras contra él.
El monstruo gritaba de dolor mientras los taladros de Gibson perforaban su cuerpo, nunca se imaginó que todo el escuadrón lo atacaría, por eso había tratado de destruirlos uno por uno. Finalmente el último ataque llegó -¡Ahora desaparece, ser infernal!- gritó Antauri golpeando al monstruo directamente en la cara con sus garras.
Hubo una ligera explosión, un grito de horror y montones manchas negras por toda la habitación. El monstruo se había desintegrado frente a ellos terminando por fin su reino de maldad antes de que siquiera comenzara. La ciudad y todos sus habitantes estaban a salvo, bueno, casi todos.
-Vamos, Chiro, no te mueras- sollozaba Jinmay sujetando a Chiro con ternura.
-Lamento que esto terminara así, y lamento todo el daño que les hice. Yo no quería...hacerlo- dijo Chiro agonizando.
El escuadrón mono se acercó a él entonces. –No, Chiro, no fue tu culpa- lo tranquilizó Antauri –Pero no tenías que hacerlo…-
-Si tenía, era la única forma, ahora creo que puedo irme en paz sabiendo que la ciudad está a salvo- dijo Chiro llorando.
-Por favor no nos dejes, Chiro- lloró Nova.
-Lo siento, no hay nada que podamos hacer- dijo Chiro completamente triste.
-Sí, la hay- dijo Gibson provocando que todos los presentes voltearan a verlo esperanzados. –Verán, cuando Chiro recuperó el hueso ámbar decidí quedarme con una muestra de él para analizarla y descubrí que además de ser lo que mantiene a la ciudad Shuggazoom a flote también posee características mágicas y curativas… tal vez sea la solución.
Antauri sonrió ampliamente -¡Pues no esperemos mas, ve por esa muestra, Gibson!-
El mono azul obedeció y fue por la muestra, con la cual preparó rápidamente una vacuna que inyectó a Chiro y entonces como por arte de magia su herida se cerró.
-¡No lo puedo creer, estás bien!- saltó Otto.
-No te vas a escapar tan fácilmente de nosotros, chico- dijo Sprx contento.
Chiro asintió feliz pero todavía un poco débil. Había sido una dura jornada y por ahora lo que más necesitaba era descansar. Los días pasaron y todo volvió a la normalidad.
La ciudad Shuggazoom nunca supo siquiera lo que había ocurrido, no tenía caso contarlo. Lo único que importaba era que por fin el bien había triunfado y ahora finalmente la paz reinaba por todos los alrededores gracias al escuadrón mono.
FIN
Pues aquí acaba, espero que les haya gustado la historia. Tal vez un final medio fumado pero un final después de todo. Nuevamente muchas gracias a todos. Nos vemos/leemos, se cuidan.
