Disclaimer: Los personajes de Harry Potter pertenecen a JK Rowling y asociados.
10. Remus y Narcissa
Narcissa no sabía cómo empezar a escribir la carta que le enviaría a su querido primo, con él que tiene años sin hablar, tenía un pergamino en blanco, su tintero por un lado, una pluma, el sello y la cera para sellar la carta, con un sobre nuevo, todo está listo para empezar. Draco ya estaba al tanto de sus planes y a pesar de no estar muy convencido había aceptado ayudarla.
Solo esperara que él la comprendiera y pudiera ayudar, si era necesario aprendería a querer a Potter como su ahijado. Bueno tal vez no sea muy difícil y en poco tiempo puedan estar todos juntos como familia.
"Madre, es necesario" Volvió a preguntar.
"¡Si Draco! Ve preparando tus modales para recibirlos...Tal vez les hagamos una vista en Grimmauld Place en lugar de enviar una carta. Ahora que lo pienso es lo mejor, así que ve y cámbiate partimos en una hora" Dijo.
Haciendo una mueca asintió con la cabeza y salió rumbo a su habitación, su madre había cancelado las clases de etiqueta a petición de su padre, ahora él quería dárselas, deseaba ver lo que le enseñaría pero había sido específico respecto a las interrupciones y una mirada de su padrino le basto para saber que no debía estar allí. Además su madre lo necesitaba, tenía un loco plan de incluir a Black su querido tío y a Potter junto con Lupin, su vida acababa de dar un giro inesperado ni en sus pesadillas lo había contemplado.
Pero resignado empezó a vestirse de forma casual, no todos los días visitas a tu tío aquel que paso casi toda su vida en Azcaban e intentas ser amable con tu enemigo de infancia.
Salió de su habitación rumbo a la de su madre. Se había prometido ayudarle como fuera y lo iba a cumplir, aún que es más fácil decirlo que hacerlo.
"Madre" Dijo Draco al llegar a su destino.
"Muy bien hijo nos vamos" Dicho esto salieron a los jardines y tomando la mano de su hijo los apareció en aquella casa, en la que le gustaba pasar las tardes con sus dos primos. Como los extrañaba pero por lo menos le quedaba uno y hará todo lo que estuviera en su poder para retomar su perdida amistad.
Aparecieron afuera de ese reconocido barrio por el que tantas veces paseo, se acercó un poco temerosa a la puerta sabía que era de mala educación llegar sin ser invitada pero a él nunca le avisaba de sus visitas solo llegaba...Pero de eso hace ya muchos años, ambos eran jóvenes y no tenía el peso que tienen ahora. "Toc, Toc" Se escuchó un suave toquido en aquella antigua casa de los Black
(...)
La vida siempre empezaba un poco tarde en Grimmauld Place, al ser habitada por puros hombres no ayudaba mucho, solo había dos de ellos que viéndose en la necesidad se levantaban un poco temprano.
Remus y su pequeño eran los únicos madrugadores de toda la casa, Tedi acostumbraba a tener una primera comida muy temprano en las mañanas y por eso su padre tenía que levantarse, pero ya estando abajo empezaba a preparar el desayuno para su pequeña familia.
Una papilla de manzana con pera era el primer desayuno de su único hijo, huevos, tocino y pan tostado con jugo de calabaza y un café negro era lo típico de los hombres solteros de la casa.
Aquella mañana mientras preparaba el desayuno como siempre, escucho que alguien llamaba a la puerta de una forma suave para ser de alguno de los Weasley, pero no estaba de más ser cuidadoso no quería que Harry volviera a disgustarse, pero tampoco podría ser tan descortés e ignorar la puerta seguro los toquidos terminarían por despertarlos. Tomando a su pequeño hijo en brazos se dirigió hacia la puerta tomando una bocanada de aire la abrió lentamente esperando lo peor, pero sorpresa fue lo que sintió al ver a sus visitantes rápido la borro y con una tímida sonrisa los invito a entrar.
Desde que abrió la puerta Narcissa no dejaba de ver al pequeño en brazos, sabía que ese niño era el nieto de su difunta hermana y su sobrino no sabía que decir quería sostenerlo en brazos y cuidarlo en lugar de su hermana aquella a la que le fallo una vez.
"Bueno días señor Lupin, lamento llegar tan temprano y sin invitación...Pero buscaba a mi primo Sirius se encontrara...Le presento a mi hijo Draco por si no lo conoce" Dijo un poco nerviosa muy raro en ella pero viendo la situación lo mejor era llegar por las buenas, además no quería tener problemas con el amigo de su primo, además era el padre de su sobrino-nieto.
"Buenos días señora Malfoy..."
"Cissa estaría bien...Puedo..." Dijo extendiendo los brazos hacia el pequeño Tedi y con un movimiento de cabeza asintió entregándole al niño. El cual la miraba un poco desconfiado ya que nunca la había visto pero al ver que le sonreían empezó a gorgotear de felicidad. Remus sonrió con cariño al ver la imagen de su hijo cambiando su cabello volviéndolo tan claro como el de Draco.
"Parece que le agradas Draco, Sirius está dormido pero podría despertarlo...Cissa y puedes decirme Remus como todos"
Draco bufo en señal de descontento aún que no lo reconociera el mocoso le agradaba un poco pero no lo diría, además por lo que veía tendría que soportarlo no solo por su tío si no por su madre, al parecer tenía otro familiar perdido. Remus le sonrió era como si leyera sus pensamientos.
"Ah! todavía tiene el hábito de dormir hasta tarde, no es necesario si está bien contigo lo esperamos"
"No hay problema pueden esperar aquí en la sala o si prefieren pueden venir conmigo a la cocina"
"Te acompañamos" Diciendo eso se levantó con el niño en brazos, asiendo señas a Draco para hacer lo mismo.
"Espero que no te moleste pero si lo permites me gustaría tener la oportunidad de visitar al niño debes en cuando, hare lo que mi hermana y mi sobrina ya no pueden hacer estaré cada vez que me necesiten, tanto el niño como tú" Dijo con su voz firme sin duda ni nada que pusiera en alerta al hombre lobo de sus intenciones.
"Oh seria maravillosos agradecería su ayuda, sería bueno que tuviera una presencia femenina, ya que las únicas que tenía, eran Molly junto con Ginny y su hija Hermione y como a las dos primeras ya no les hablamos solo nos queda Hermione pero ya que no vive aquí" Dijo suspirando.
No le gustaba ser una carga para nadie pero necesitaba ayuda femenina y la única que le podría ayudar era Hermione pero como ahora vivía con los Malfoy todo se complicaba pero la oferta de Narcissa era algo que no iba a rechazar no sentía malas intenciones viniendo de ella sino todo lo contrario.
"Así en ese caso no habrá inconvenientes para que nos visiten si mi hija ya está encariñada con tu hijo y será bueno para el niño convivir con unas cuantas mujeres que con solo caballeros, además la Mansión tiene grades jardines en los que el niño podrá jugar" Dijo con una sonrisa sin querer ya empezó a poner en marcha sus planes de una forma natural, pero de ninguna manera planeaba utilizar a su nieto-sobrino eso estaba fuera de los limites además su hermana se enojaría mucho con ella.
"Que amable de su parte, mi pequeño Tedi tendrá más familia" Dijo un poco triste.
Los dos Malfoy no pudieron evitar sentir un nudo en la garganta ante sus palabras, se notaba lo triste y cansado que estaba le hombre. Además cuando Draco lo tuvo como profesor le caía bien y ahora haría lo que fuera para ganarse su confianza por el bien del niño que no tenía la culpa de las muertes que trajo la guerra. Narcissa recordó que fue su propia hermana la que mato a la madre de ese niño y a su abuela. No había duda en su mente que si hubiera sabido de Hidra siendo Hermione la hubiera matado también. Por la memoria de su hermana y en un intento de obtener su perdón por el daño que le hizo en el pasado, se convertiría en un segunda madre y abuela para ese pequeño niño.
"Por supuesto que la tiene mis dos hijos y yo aún estamos vivos" Dijo dándole una palmadita en el hombro intentando reconfórtalo un poco, pero el dolor aún es reciente.
"Hablando de Hermione como está, todavía esta delicada" Pregunto intentando encontrar la causa de su ausencia, sabía que a ella siempre le gustaba venir a visitar a Harry cada vez que tenía oportunidad.
"Ya se encuentra mejor solo que se quedó con Lucius, no sabía que venía a visitar a mi primo" Dijo a modo de explicación.
"Ah! Ya veo, será en otra ocasión. ¿Gustan algo de beber?" Preguntó intentando cambiar el tema, sospecha que había algo más en la mirada triste de Narcissa.
"Un té estaría bien para mí y tu Draco"
"Igual" Contestó sin saber que más decir.
Los tres adultos y el niño bebieron sus bebidas con tranquilidad, Remus se moría por dentro no sabía cómo empezar a pedir perdón por lo que paso hace años y por no haberles dicho de Hermione, se arrepentía pero ya era tarde lo bueno era que ya todo estaba como se supone que debió ser o eso supuso aquel hombre lobo.
"Señora Malfoy...Cissa...Yo tengo que disculparme por todo el daño que le cause a usted y a su familia... Al no revelar la ubicación de su hija...Pero tenía...Miedo y..." Fue interrumpido.
"No hay nada que perdonar somos nosotros quien lo agradece eran tiempos oscuros y aún que me duela decirlo estuvo mejor con esos Muggles... Estuvo a salvo, pasamos por muchas cosas a causa de esta guerra a manos del señor oscuro, hubo un tiempo que el buscaba una novia y se lamentaba de la desaparición de mi hija diciendo que ella hubiera sido una buena compañía..." Ya no pudo continuar por que el sentimiento la consumía realmente agradecía no haberla tenido con ella en aquellos momentos, hubiera sido peor que la muerte solo Merlín sabe lo que imaginaba como una noche de pasión.
Draco no creía lo que salía de los labios de su madre era bizarro imaginar a su hermana con aquella serpiente asquerosa y por la expresión de Remus supuso que pensaba igual. ¿Qué mujer en su sano juicio se acostaría con Voldemor? La única explicación seria estando bajo una maldición imperdonable, de otra forma seguro que vomitarían de puro asco además de pedir la muerte a gritos.
"¡Madre como, cuando...!"
"Fue después de que se enteró del fracaso de tu padre en recuperar la profecía, cuando me dijo...De tu tarea..." No dijo más era obvio que le dolía recordar.
"Entonces gracias a Merlín. Gracias no sabe cómo temía de su reacción y la de su esposo, iba a decirles pero luego me entere de la visita de los chicos a su hogar y supuse que ya lo sabían. Entonces estoy perdonado"
"Por supuesto Lupin ya escucho a mi madre, además la familia se perdona" Dijo Draco intentando aligerar el ambiente tan triste.
Sonrió al muchacho que tenía enfrente, ya había madurado y crecido para bien. Se notaba que su madre estaba orgullosa de él. Después de todos esos años de angustia por fin podía estar más tranquilo, cuando sus amigos se enteraran se pondrían felices por él. Ahora podría decir que los Malfoy no eran tan malos como los hacían ver, aún había algunas personas que los miraban feo eran prejuiciosos pero esos eran sus problemas todos merecían una segunda oportunidad.
"Gracias realmente significa mucho para mí como no tienen idea" Solo le sonrieron y dieron por finalizado el tema ya habían hecho las paces.
"Lo mejor será que valla y despierte a esos dos flojos, si los dejo duermen todo el día. Kreacher podrías ser tan amable en atender a los Malfoy mientras no estoy" Dijo a la pequeña criatura que tenía enfrente.
"Por supuesto lobo, Kreacher siempre está dispuesto a servir a los últimos miembros de la antigua y noble casa de los Black" Dijo haciendo una reverencia a los Malfoy.
"Kreacher y el retrato de mi tía Walburga" Dijo reconociendo la presencia del elfo.
"Donde siempre ama, Kreacher la puede llevar se alegrara de verla"
"Puedo visitar a mi tía Remus, está bien contigo"
"Por supuesto estás en tu casa, no creo que le moleste a Sirius estaba emocionado cuando te envió la carta"
"Muy bien nos vemos en un rato" Dijo mientras ella y su hijo seguían al viejo elfo.
"¡Cerdos! ¡Canallas! ¡Subproductos de la inmundicia y de la cochambre! ¡Mestizos! ¡Mutantes! ¡Monstruos! ¡Fuera de esta casa! ¿Cómo se atreven a contaminar la casa de mis padres?" Grito Walburga Black al escuchar pasos.
"Tranquila ama, es solo Kreacher con unos invitados que desean saludarla" Dijo suavemente. Narcissa camino hasta quedar a la vista del retrato.
"Cissa querida eres tú, mi pequeña sobrina" Dijo con voz suave.
"Si tía he venido a buscar a Sirius y a saludarte, déjame te presento a mi hijo Draco y a mi hija Hidra creo que ya la conociste vivió en esta casa cuando era ocupada por la Orden se llamaba Hermione..." Poco a poco comenzó a contarle todo lo que le había pasado, se notaba cierta tristeza por parte del retrato y del elfo que no sabían nada de la actual situación que vivían.
(...)
Una vez en la habitación de su amigo se las pensaba en despertarlo pero no podían dejar en espera a la gran Narcissa Malfoy, menos cuando es ella misma la que te visita.
"Sirius despierta tenemos visitas" Era como si le hablara a una piedra.
"Sirius, Narcissa tu prima vino de visita con su hijo no los hagas esperar" Solo un pequeño movimiento fue recibido como respuesta.
"¡Sirius! ¡Despierta tienes visita!" Se escuchó un bostezo.
"¡Que has dicho! ¡Mi prima está aquí!"
"Si llegaron hace rato, están hablando con tu madre"
"¡Que! ¡Bromeas amigo! Bueno conociéndola es lo más probable, vino también Hermione"
"No solo Draco...Creo que tiene problemas con ella por la forma de expresarse se ve muy triste cuando habla de su hija"
Sin esperar más se levantó dispuesto a cambiarse y salir en busca de su prima. La extrañaba tanto y sería una buena oportunidad para conocer a su sobrino Draco.
