Capítulo 10 Corona

Bueno aquí tenemos un nuevo cap, aclaraciones, disculpas y agradecimiento al final, espero que disfruten la continuación de esta historia.

-Anna, estas lista?- pregunto la rubia platinada

Pero para su desgracia la pelirroja estaba perdida contemplando a la reina de Arendelle y como esta lucia unos muy "sexys" pantalones que según la Anna solamente la hacían ver como la mujer más sensual de todo el mundo.

-Anna reacciona!- grito la reina mientras le lanzaba una bola de nieve a la princesa

-AY!- fue lo único que pude decir la pelirroja cuando la bola de nieve le impacto directo en el rostro

-supongo que es mejor que dejemos la practica hasta aquí, además tenemos que descansar porque mañana salimos muy temprano para la fiesta de Punzy-dijo la rubia mientras se acercaba a la pelirroja

-Elsa, porque me arrojaste una bola de nieve al rostro?!-dijo un poco molesta Anna

-porque no estabas prestando atención, dime que te tenía tan distraída?-

-yo… yo no estaba distraída, bueno si, pero es porque no podía dejar de verte- dijo un poco apenada mientras la rubia levantaba una ceja- no es que te vieras mal de echo me distraje porque te veías muy sexy con esos pantalones, no es que no te veas sexy con vestido, pero… pero con esos pantalones te ves especialmente sexy y yo… yo… yo no-

Elsa evito que la pelirroja continuara divagando con una técnica que había puesto en práctica en los últimos dos meses y que era muy efectiva, con esta técnica Elsa lograba hacer que Anna dejara su mente en blanco y se olvidara de todo lo que la tenía preocupada en esos momentos, y cual era esa maravillosa técnica, bueno era un simple beso, eso era todo lo que la rubia necesita para calmar a la pelirroja

-Tu también te vez sexy con esos pantalones, ven regresemos al catillo- dijo Elsa mientras jalaba de la mano de la pelirroja

El camino de regreso al catillo fue acompañado por una hermosa puesta de sol que solamente dejaba un ambiente perfecto para las risas y los besos que ambas chicas compartían mientras caminaba de la mano por el sendero, normalmente si la reina o la princesa salían del palacio debían de ser acompañadas por la guardia real que consistía en al menos tres guardias armados, pero debido a que todos conocían los poderes de la reina, Kai y Gerda accedieron fácilmente a las suplicas de Anna para que esos paseos( que en verdad eran los momentos en que las hermanas entrenaban con sus poderes) los llevaran a cabo solamente la princesa y la reina de Arendelle.

Habían pasado ya dos meses desde que estaban entrenando, aunque al principio fue difícil par Anna el poder controlar las llamas azules, todo se facilitó cuando Kristoff les entrego unos hermosos collares con un cristal azul, según lo que dijo Kristoff los collares era especiales para ayudarlas con el control de sus poderes y que no debían de quitárselos, aunque a Elsa le pareció un poco extraño que Gran Pabbie les mandara unos collares tan hermosos no dijo nada al ver lo entusiasmada que se había puesto Anna.

Las chicas pasaron por el pueblo aun tomadas de las manos mientras eran saludadas por los ciudadanos, Elsa todavía sentía un poco de pena el hacer este tipo de demostraciones en público y cuando Anna le robo un beso se sonrojo tanto que parecía un tomate, pudo escuchar como algunas personas dejaron escapar un suspiro, se sentía muy feliz por la manera en que el pueblo de Arendelle había tomado su relación con Anna, aunque no habían hecho un anuncio formal era obvio para ella que todo el pueblo lo sabía y las aceptaban.

Al llegar al castillo se dirigieron hacia el patio de entrenamiento donde encontraron a Kristoff en un intenso entrenamiento, Elsa se aproximó hacia Artur quien era el capitán de la guardia personal de la reina.

-Artur, como ve a Kristoff- dijo la rubia sin apartar la mirada de su rubio amigo.

-reina Elsa, su amigo tiene mucho talento con la espada, ha mejorado mucho en ese mes y medio que estuvo entrenando con nosotros, me quedare más tranquilo si es el quien las acompañe al reino de corona-

Puede parecer un poco extraño que Kristoff tuviera que tener la aprobación del capitán de la guardia real, pero después de que la reina expresara que no quería llevar demasiadas personas al reino de corona, Artur expreso su inconformidad ya que según él era consciente de que la reina podía llegar a cuidarse sola pero aun así era necesario que por lómenos una persona estuviera cerca para protegerla a ella como a la princesa Anna, con ese comentario la pelirroja estuvo a punto de gritarle a todo el consejo que ella podía cuidarse sola ya que tenía poderes de fuego pero Elsa no se lo permitió y llegaron al acuerdo de que Kristoff debía tener la aprobación de Artur y solamente serían Elsa, Anna, Kristoff y Olaf aso como dos sirvientas los que fueran al reino de corona.

-lamento que tuvieras que pasar por esto el último mes y medio- dijo la reina dirigiéndose al rubio cuando estuvo asolas con Anna y Kristoff.

-no te preocupes, tal vez con esto reconsideres la opción de convertirme en caballero de Arendelle y así podría acompáñalas a mas fiestas elegantes de la alta sociedad. Dijo el rubio con un tono juguetón.

-esa no es tan mala idea Elsa, así podríamos ser solo nosotros tres y Olaf-

-bueno, veremos cómo te comportas en esta fiesta y hablaremos de esto cuanto regresemos- dijo la rubia como toda una reina.

El barco para ir a corona estaba listo y como era el más veloz de todo el reino y el clima les favorecía solamente tardarían un día en llegar, además este barco no tenía ningún símbolo de la realeza de Arendelle así que cuando llegaran podría pasar desapercibidos y así tanto la reina como la princesa lograrían desembarcar sin llamar la atención y así pasar toda una tarde como una común y corriente entre las festividades de del reino de corona.

Y ahí estaban frente al barco, sin poder moverse mientras los marineros y los guardias reales subían la carga al barco, Anna tomo la mano de Elsa ya que su miedo se estaba incrementando, la rubia platinada pudo notar que la rubia estaba claramente perturbada ya que comenzaba a mover sus dedos de manera nerviosa mientras creaba pequeñas llamas de no más de un centímetro.

-tranquila amor, yo estaré todo el tiempo contigo y te protegeré- dijo la rubia mientras besaba la mano de la pelirroja.

-gracias, te amo- dijo Anna.

- y yo a ti- respondió Elsa.

El viaje fue tranquilo y aunque Anna seguía nerviosa por estar en el barco, pero gracias a las ocurrencias de Olaf y las bromas de Kristoff, pudo tranquilizarse y disfrutar del viaje, además Elsa estuvo con ella todo el tiempo.

-chicas puedo pasar?- dijo el rubio mientras tocaba la puerta.

-claro, pasa- respondió Anna.

-El capitán dice que llegaremos a corona en 10 minu… WOW!, de verdad parecen unas simples campesinas y no las soberanas de Arendelle!- dijo impresionando el rubio.

-ese es el punto- dijo Elsa mientras se colocaba un pañuelo azul claro en la cabeza.

Las dos chicas estaban vestidas de la manera más simple para poder pasar desapercibidas entre los ciudadanos de corona, llevaban una camisa blanca de manga corta, Elsa un vestido de color gris un poco desgastado que le llegaba a las rodillas y unos zapatos de color azul oscuro, mientras que Anna tenía un falda verde claro con zapatos negros, ambas podrían pasar fácilmente por personas comunes y corrientes tal y como ellas lo querían.

-bueno chicas- dijo Anna dirigiéndose a las muchachas que les estaban ayudando a cambiarse- si quieren ustedes también pueden pasear por el reino, pero necesitamos que estén aquí entes del atardecer para que nos ayuden a prepararnos para la fiesta-

Las jóvenes sirvientas asintieron con una enorme sonrisa y salieron es silencio de la habitación de Elsa y Anna.

-me gustaría acompañarlas, no se siento bien dejando que mis amigas se paseen por un lugar extraño solas- dijo el rubio mientras se sentaba en la cama.

-Kristoff, tienes que vigilar que Olaf no haga demasiados destrozos-dijo Elsa en un tono un poco autoritario.

-ambos podríamos acompañarlas!-

-si nos acompañan todos se darán cuenta de quienes somos y eso es precisamente lo que no queremos- contesto la rubia

-entrene por un mes y medio para venir a corona y ser el niñero de Olaf, que desecación!-dijo el rubio mientras hacia un puchero.

-con ese actitud no llegaras a ser un caballero de Arendelle!- dijo de forma juguetona Anna.

Rápidamente Kristoff se puso de pie y de una manera muy formal dijo: por favor disculpen mi insolencia sus majestades, solamente expreso mi preocupación por mis soberanas!.

Anna no pudo contener la risa y soltó una enorme carcajada, Elsa simplemente se limitó a sonreír mientras movía la cabeza de un lado al otro.

-no se rían- dijo con una enorme sonrisa en su rostro – pero de verdad, tengan cuidado en la ciudad-

Desembarcaron sin ningún problema, pero justamente cuando el puente estuvo listo Olaf salió corriendo por el mulle con rumbo a la ciudad, mientras Kristoff lo perseguía, una tarea no muy fácil ya que la vestimenta de la guardia personal de Arendelle que llevaba lo hacía más lento, además tenía la maña de estar tocando constantemente el mango de su espada nuevecita.

Rápidamente Anna bajo del barco, sintiéndose mucho más tranquila estando en el puerto, donde el piso ya no se novia, ella y Elsa se despidieron del capitán de la nave asegurándole que regresaría antes del atardecer.

Comenzaron a caminar por el puerto lentamente tomadas de la mano, con un andar tranquilo y un silencio, no uno incomodo si no uno tranquilo, disfrutaron de toda la actividad que se podía ver en el puerto, a pesar de que estaban de fiesta por la princesa Rapunzel, mucha gente seguía en sus puestos, pero se podía ver la felicidad en los rostros de los comerciantes y los clientes.

Al entrar a la ciudad pudieron ver como esta estaba hermosamente adornada con banderas con soles morados por doquier, niños corriendo de un lado a otro, vendedores que ofrecían frutas, pastelillos y bebidas y muchas, muchas parejas que se paseaba por todos lados.

Tanto Elsa como Anna sintieron como pasaba desapercibidas entre toda la multitud, al parecer tampoco en corona se veían mal a las parejas del mismo sexo, de hecho se toparon con varias parejas de hombres o de mujeres que se estaban besando y lo hacían de la manera más natural posible, en Arendelle tampoco estaban marcadas las parejas del mismo sexo, pero como ellas eran las soberanas siempre llamaban la atención sin importar lo que hiciera.

Elsa estaba disfrutando de toda la energía que desprendía la ciudad por toda la actividad que tenia que no noto como varios de los hombres la miraban y se quedaban perdidos en su belleza, pero Anna si los noto, vio como uno casi choca con una pared, los hombres de Arendelle y algunas mujeres también se le quedaban viendo así pero casi inmediatamente desviaban la mirada y fingían que no habían notado a la reina, pero aquí en corona las cosas eran distintas, ellas no eran más que unas simples campesinas más que habían llegado a la fiesta que se celebraba en la ciudad.

Anna se pegó más a Elsa tomándola de la cintura y recargando su cabeza en el hombro de la rubia en un intento de hacerle saber a todo el mundo que esa hermosísima rubia platinada era suya y de nadie más.

Elsa ante las acciones de la pelirroja solamente sintió como se ruborizaba un poco y contesto el gesto posando su brazo en el hombro de Anna, ambas sabían que de esta manera si se veían como una pareja más que asistía a la fiesta.

Pasearon por unas horas viendo como había espectáculos y música por todos lados, vieron a un pianista que tenía un garfio en la mano pero que tocaba el instrumento de manera extraordinaria haciendo que muchas de las personas bailaran al compás de la música, también vieron a un extraño mimo que al parecer era muy bueno pero también un poco espeluznante.

Estaban caminado cuando Anna percibió el aroma del chocolate y logro ver a los lejos un pequeño restaurante que decía "los mejores pastelillos de corona".

-Elsa, espérame aquí, voy por unos pastelillos de chocolate para las dos-

-ok, estaré ahí sentada- dijo señalando una banca que estaba cerca de ella.

La rubia vio como la pelirroja salía corriendo en dirección del restaurante, pero antes de que llegara a la banca vio un puesto de joyería y se acercó para contemplar tan finas y hermosas piezas, comenzó contemplando unos bellos collares y unas finísimos pulseras, que según el vendedor eran de plata, después poso sus ojos en los bellísimos anillos que tenían el puesto.

-estos son anillos de compromiso de oro blanco y estos de plata de la mejor calidad-dijo el vendedor para tratar de convencer a Elsa de que valían el precio que tenían.

En ese momento Elsa comenzó a imaginarse si podría llegar a casarse con Anna, claro que llevaban solamente unos meses de relación, además de que estaba el asunto de que ella era su hermana y además que eran las soberanas de Arendelle, se preguntó cómo esta relación podría afectar las relaciones con otros reinos, sabía que en la mayoría de ellos no había problema con la homosexualidad, pero no solo era eso, Anna era su hermana y no quería perderla, porque si su relación la llevaba a tomar la decisión de seguir siendo la reina de Arendelle o la pareja de Anna ella estaba segura que elegiría a Anna pero no quería llegar hasta esas consecuencias.

Estaba tan metida es sus pensamiento que no noto cuando cierta pelirroja de cabellos alborotados corría rápidamente hacia ella sin tener ningún cuidado, provocando que ambas terminaran el suelo.

-perdón no mire por donde corría- dijo la pelirroja mientras le ofrecía una mano a Elsa para que se levantara.

-no te preocupes no pasó nada- dijo Elsa de la manera más tranquila posible.

La pelirroja contemplo a la rubia cuando esta estaba completamente de pie, su cabello blanco que estaba recogido por una trenza que caía sobre su hombro izquierdo, la piel pálida pero un poco tostada, lo que decía que últimamente había estado expuesta a los rayos del sol, una figura delgada pero no desnutrida, las curvas que dejaba ver el vestido gris la hacían ver aún más sexy, unos hermosos ojos azul claro en los que se perdió sin decir ni una sola palabra y tampoco soltar la mano de la rubia.

Elsa se levantó ayudada por la pelirroja que acababa de derribarla, cuando estuvo completamente de pie pudo notar que era más alta que la pelirroja, esta llevaba un vestido de color azul escuro de una pieza y de manga larga, era pelirroja con el cabello suelto y completamente alborotado, noto como ella se quedó muda y mirándola directamente a los ojos, lo que hizo que Elsa se sonrojara.

-hola mi nombre es Elsa-

-hola yo soy Mérida-

Bueno es todo por ahora

Disculpen que tardara tanto es actualizar pero surgieron problemas y situaciones familiares/personales/laborales que me impidieron continuar con la historia pero logre ponerme las pilas y aquí está la continuación, no sé cuándo volveré a tener tiempo para actualizar pero espero que sea pronto.

ALEXANDRA VLAD FLORES: bueno veré que puedo hacer pero no prometo nada, gracias por seguir la historia

loghan10: no, solamente que no podía actualizar, pero tratare de hacerlo más seguido.

yara sosa: gracias por seguir la historia.

Daniela Acosta: gracias por leer esta historia y tienes razón y créeme cuando te digo que gracias a el auto corrector de Word esta historia no tiene tantas faltas de ortografías, porque soy sincero y soy un escritor novato que solamente sintió esta historia en la cabeza y quiso plasmarla y no te preocupes no me ofendo, me agradan mucho los reviews donde me muestran mis errores.

aerithsephy: gracias por el consejo.

Sexy-Tomboy: gracias por el review.

Mashiiro kokoro: bueno no quiero hacer algún spoiler así que solamente diré… gracias por el review.

where dreams are met: pues parece que ellos nunca entienden, gracias por el review.

BlackStarr18: bueno espero que te haya gustado la continuación.

Bueno eso es todo por ahora, gracias por tomase el tiempo de leer, gracias por los fav, gracias a los que siguen la historia y los que dejan reviews.