La ceremonia fue hermosa, Kushina no paró de llorar en ningún momento, Gaara y Sai se hacían arrumacos, Sakura, Hinata, Ino, Ten Ten y Temari suspiraban a cada momento mientras Neji, Lee, Shikamaru, Kankuro miraban satisfechos a sus amigos unirse en sagrado matrimonio.
Itachi estaba feliz, se casaba con el amor de su vida y aunque sabía que el camino sería difícil, el estaba dispuesto a luchar por su amor, Deidara tenía el mismo pensamiento, había hecho lo correcto al contarle la verdad a Itachi, volvería a conquistarle y se ganaría su confianza, lucharía por el perdón de su hermano y lucharía más que nada por tener el mejor matrimonio.
Kushina estaba feliz por la boda de su hijo favorito e ignoraba como siempre a Minato y no se preocupaba en nada por su hijo menor, por fin había logrado lo que siempre había soñado, ver unido a su hijo con Itachi.
Sasuke se la pasó coqueteando con Naruto durante la ceremonia, le guiñaba el ojo cada dos por tres o le lanzaba besos, y Naruto se sonrojaba cada vez que este lo hacía.
Finalizaron la ceremonia con unos hermosos votos y un muy candente beso por parte de los novios, regresaron a la casa de campo donde se celebraría el banquete en los hermosamente decorados jardines de la casa.
-gracias por haber regresado Itachi-. Deidara abrazó con todo el amor que podía demostrar a su ahora esposo.
-te amo y estoy dispuesto a luchar por ti Deidara-. Besó la frente el rubio y suspiró.
-no tienes por qué hacerlo, ya me tienes, siempre me has tenido desde que era un niño aunque haya hecho todas esas estupideces yo siempre he sido tuyo en cuerpo y alma-.
-mío y de nadie más, de verdad que soy el cabrón con más suerte del planeta-. Alardeó como siempre y volvió a besar a su esposo bailando al compás de la música que sonaba mientras ellos hacían el primer baile.
-te amo Itachi-.
-váyanse al dormitorio si ya no aguantan las ganas-. Dijo un muy picarón Gaara de la mano de su orgulloso novio Sai, los cuales bailaban muy pegaditos.
-Eso lo dejaremos para después del pastel-. Respondió muy sonriente Itachi.
-te apuesto que no llegaran ni al brindis-. Esta vez fue Sai quien habló.
Deidara e Itachi ya ni se molestaron en responder, solo siguieron bailando.
-*o0o0o*-
-hey! Que haces aquí?-. Naruto abrazó por la espalda a su azabache favorito.
-vine por mi billetera y mi teléfono-. Respondió dándose la vuelta para darle un tierno besito a Naruto el cual gimió en inconformidad por ese beso.
-qué?-. Sasuke levantó una ceja ante la protesta de su rubio.
-que quiero que me beses mucho más rico, así como tú sabes-. Hizo un gracioso pucherito.
-si lo hago después no podré parar y bueno….-
-y quien dijo que quiero que pares-. Interrumpió Naruto. –estamos solos y nadie nos interrumpirá-. Naruto comenzó a acariciar seductoramente el pecho de Sasuke.
-afuera está lleno de in.. invitados-. Naruto le besaba el cuello. –claro que alguien pu..puede ve… ahh.. venir-. Una mordida en su cuello le estaba haciendo perder la cabeza.
-claro, alguien que tenga nuestra misma idea-. dijo sonriente dejando su cuello para comenzar a quitarle el saco. –pero no podrán entrar porque cerré con llave-. Y esta vez no le dejó protestar porque se apoderó de los labios del moreno.
Ya son protesta alguna en mente y con Naruto besándole de esa manera, Sasuke terminó de sacarse el mismo su saco y continuar con el de Naruto.
-No sabes cómo había deseado hacer esto durante toda la maldita ceremonia-. Dijo Naruto entre besos.
-no tanto como yo cariño-. El bulto de Sasuke frotándose con el suyo comprobó las palabras del moreno. –eres tan hermoso-.
-por qué le pondrán tantos botones a las camisas-. Naruto sentía una lucha interminable con la camisa de su novio.
-desesperado?-. Sasuke desabrochaba los pantalones del rubio.
-ummm mucho-. Los últimos botones salieron botando gracias al tirón que le dio. La corbata y la camisa quedaron en el piso. Naruto se sentía arder, de vez en cuando los labios de Sasuke abandonaban su boca pero no tardaban mucho en regresar.
-entonces estamos en las mismas-. El azabache a tirones sacó la camisa del rubio y bajó hábilmente los pantalones de este.
Despeinados, desnudos y tremendamente excitados no paraban de comerse a besos, las caderas de ambos se movían placenteramente rozándose sus entrepiernas haciéndolos soltar gemidos. Las manos de Sasuke viajaron hasta el trasero de Naruto y ejerciendo fuerza le indicó al rubio que enroscara las piernas alrededor de su cintura.
Caminó la poca distancia que había entre ellos y la espaciosa cama y se tumbó sobre Naruto, siguieron con los besos y los restregones, Sasuke preparó debidamente al rubio antes de entrar y cuando por fin le penetró lo hizo de una sola estocada.
Ambos ahogaron su gemido en un beso, había música, mucha gente, estaban un poco alejados de los demás pero no querían abusar de su suerte.
Las embestidas estaban enloqueciendo a Naruto, no paraba de gemir y pedir por mas, con una mano se sostenía de los barrotes de la cabecera de la cama y con la otra se aferraba al cuello de Sasuke, tenia sus piernas alrededor de las caderas del moreno y de vez en cuando las usaba para impulsar a Sasuke a clavarse mas en el.
-Naruto te amo-. Sasuke estaba un poco rojo por la excitación y el trabajo físico, sus labios rojos y sensibles de tanto besar a su rubio y sus cabellos negros se pegaban a su frente.
-yo también te amo mi Sasuke-. La mano del moreno frotó su miembro brindándole la atención antes negada.
-estoy a punto-. El azabache aumentó el ritmo de las embestidas.
-yo…. ohporelamordekamisasukeeeeeeeeeeee!-. Naruto culminó con un fuerte gemido y por los movimientos erráticos del moreno mas la calidez en su interior supo que el también se había corrido. Cerró sus ojos tratando de controlar su respiración, Sasuke no salió de su cuerpo hasta que pudo moverse nuevamente. Se recostó a un lado de este y le abrazó protectoramente.
-a partir de este momento la "compañía" a la que trabajas comenzará a tener problemas-. Declaró el rubio recostado sobre el pecho del moreno.
-Mmm?-. Sasuke estaba tan cómodo que tenia flojera hasta de hablar.
-porque a partir de hoy dejaras de estar en las páginas amarillas, específicamente en la sección de "acompañantes masculinos"-. Hizo circulitos en la piel desnuda del azabache.
Sasuke los cubrió a ambos con una sabana. –Tienes razón, prefiero pelear y después tener mucho sexo de reconciliación contigo que tener sexo por dinero-.
-de verdad lo dejarás?-. Naruto se incorporó para verle a la cara.
-claro, siempre había dicho que el día que me enamorara dejaría ese empleo-. Acarició la mejilla del rubio y le sonrió.
-creí que había dicho que jamás te enamorarías-.
-de un cliente-. Aclaró.
-yo era un cliente y de mi si te enamoraste-. Sonriendo se acercó a Sasuke y le besó jalando un poco el labio de este al separarse del beso.
-si pero un cliente demasiado hermoso, sexy, con unos ojos envidiables y un corazón muy puro, y un trasero de muerte, además besas delicioso-. Se colocó sobre el rubio y repartió besos por doquier. –crees que nos echen de menos?-.
-te aseguro que ni notan que no estamos-. Nuevos gemidos, jadeos y gritos ahogados en besos inundaron nuevamente en la cabaña.
-*o0o0o*-
-Minato que haces aquí, has visto a Naruto, no se donde se metió ese niño idiota ahora-. Kushina había entrado al despacho buscando a Naruto y allí encontró a Minato viendo por la ventana.
-Mi hijo está siendo feliz por una vez en su vida Kushina-. Respondió el hombre con amargura. Había pensado en hablar con ella hasta después de la fiesta pero ya no aguantaba más la situación. –Kushina voy a irme a Tokio mañana por la mañana y en unos días te llegaran los documentos del divorcio.
-qué? de que estás hablando Minato, tu no me puedes hacer esto.
-claro que puedo, yo ya no te amo, no te quiero, es mas no siento nada por ti-.
-hablas enserio?-. Kusina se sentó en la silla junto al escritorio.
-muy enserio, ya no puedo mas, no tolero la manera en que malcriaste a nuestro hijo mayor, como lo encubriste e hiciste sufrir a nuestro otro hijo y por qué no, la manera que siempre me has visto a mi, como solo un objeto del cual presumir, ya no mas mujer, eres joven y hermosa seguro rehaces tu vida pero yo contigo no puedo seguir-.
-tienes a otra verdad?-. Soltó la mujer con odio.
-no, no hay otra, puedes estar tranquila, simplemente ya no hay amor y ahora dudo que en algún momento hubiera existido-. Dejó la copa de vino de la cual estaba bebiendo y caminó a la puerta. –voy a empacar, me marcho a primera hora-. Sin mas de fue dejando a la mujer pensando.
-*o0o0o*-
Naruto y Sasuke ya perfectamente vestidos aparecieron justo antes de que los novios se despidieran para irse a su luna de miel.
Su madre no paraba de llorar diciéndole al Deidara cuanto lo extrañaría y su padre se despidió con un abrazo de ambos, Naruto, Gaara, Sai, Hinata, Sakura, Lee, Sasuke y los demás también se despidieron de ellos.
Naruto no quiso esperar más y fue a empacar sus propias cosas se marcharía con Sasuke esa misma noche, como ya habían quedado.
Su padre le dijo que el también se marchaba y al final decidieron que lo harían juntos, Minato se quedaría en el departamento de Naruto y este se mudaría con Sasuke.
Gaara al despedirse del rubio le dijo que lo esperaría al año siguiente para su boda, Sai se le había declarado ese dia y el había aceptado.
Con la promesa de regresar mas adelante se marcharon los dos rubios y un azabache rumbo a su nueva vida, libres de todo remordimiento, secretos y cariños negados.
