Fics Basado en la serie Yu Yu Hakusho de Yoshihiro Togashi.

-

Libro IV YYH: Tsuki wo miru tabi omoi dase.

----------Recuérdame cuando veas la luna-----------

----

Por DarkCryonic

------

"Las realidades se vuelven recuerdos con el paso del tiempo. Pero tus ojos y tus palabras quedarán siempre grabadas dentro de mí. Aún aquellas que no iban dirigidas a mí...

Me alimentaré de las sensaciones que proyectas... y te atraparé para siempre entre mis brazos, sin que te des cuenta.

Por qué tú naciste, para estar conmigo, aún dentro de tus sueños y bajo el cielo del otoño".

-

-----------------

------

--

Capítulo IX: Yume (sueño)

---

--

Las palabras no siempre sirven para expresar todo lo que queremos, a veces, un pequeño y mínimo gesto, abre el horizonte hacia nuestro corazón, y hacia el de los demás, más cuando ese otro, es a quien quieres con más fuerza.

Hiei paseó su mirada desde el pelirrojo, hacia sus compañeros que caminaban un poco atrás. Vio sus ojos y creyó que lo que estaba haciendo lo valía. Apretó el papiro con sus fuerzas y lo guardó entre sus ropas.

Por primera vez, se creía responsable de algo y no podía identificar lo que sentía, pero por lo menos, lograría mantener a salvo a los únicos que consideraba amigos de verdad.

--¿Pasa algo Hiei?—pregunto Yusuke que notó la inquietud en los ojos del youkai. Hiei negó con la cabeza, recobrando su frialdad normal. Yusuke lo miró con interés unos segundos más, para después desviar la atención hacia el pelirrojo delante.

Por su parte, Kurama no notó la pregunta dirigida al medio koorime, por lo que siguió caminando, sin dejar de pensar en las cosas que debieron suceder después que el dejo el Makai.

Por su parte Hiei vagó en sus propios recuerdos, buscando sentido a sus acciones...

------------------------------------------

----------------------------------------------------------------------------------

-------------------------------------------

Recuerdos...

Hiei se removió nervioso en la rama del árbol en que estaba sentado. Kurama estaba recostado bajo la sombra, con los ojos cerrados.

--¿Así que no quieres ir?—Preguntó por tercera vez el pelirrojo sin cambiar de postura.

--Hm...—Fue la única respuesta que recibió.

--Sabes que ellos esperan que por lo menos te aparezcas unos minutos...

--¿Por qué?—Preguntó Hiei de forma rápida.

Kurama abrió los ojos por la sorpresa de la pregunta.

--Porque son tus amigos.—Respondió Kurama mirando a Hiei, desde el suelo. Sus ojos verdes miraron con fijeza al malhumorado y notaron que éste desvió la mirada hacia alguna parte del infinito como meditando su respuesta.

--Amigos...—Murmuró Hiei...

Kurama esperó un momento dejando que el demonio sacará sus propias ideas, sobre un asunto que él creía zanjado desde hace mucho tiempo. Pero comprendía, que una personalidad como la de Hiei, dudara de algo tan sincero como la amistad, que más parecía un invento ningen que algo de real significación para los demonios. Aunque él si había tenido un gran amigo en el Makai. Pero quizás eso había sido diferente... quien sabe...quizás una pequeña excepción en medio de todos los demonios...

--Kurama... ¿qué somos nosotros dos?—Preguntó Hiei de pronto mirando a Kurama.

El pelirrojo abrió grandemente los ojos y no supo que responder. Además más de una vez se había preguntado aquello.

Cuando se habían conocido, tenían una relación a raíz de un interés común, como si fuera un trato comercial; más adelante, había evolucionado a compañeros en las peleas, ya que habían aprendido a luchar juntos y guardarse las espaldas... y creía que ese era el límite de donde no podía cruzar...

Kurama siguió mirando a Hiei, quien esperaba la respuesta con toda calma.

Pero podía decir tranquilamente, que consideraba a Hiei el único ser que podía comprenderlo en totalidad. Además, actuaba para con él, de la misma manera, no importando si estaba como ningen o como youko. En cambio, los demás tenían cierto recelo al cambio, más si se trataba de los ojos dorados y cabello blanco.

--¿Qué crees tú que somos?—Preguntó a su vez, Kurama esperando ver que respondería Hiei.

Hiei respiró con fuerza y dejó de mirar a Kurama. Sus labios se abrieron, pero no dijo nada. Luego, cerró los ojos...

--Un par de demonios con demasiado tiempo libre.—Dijo, concluyendo el tema. Kurama sabía que Hiei ya no quería seguir hablando sobre eso, pero él no podía dejar pasar la oportunidad de saber si Hiei lo consideraba su amigo o no.

--Yo te considero mi amigo.—Dijo Kurama respondiendo a la pregunta anterior de Hiei. Pero no supo porque, al responder cerró los ojos, como si parte de él no quisiera ver el rostro del youkai al escuchar su respuesta. ¿A qué sería que le tenía miedo?...

Hiei por su parte al escuchar la respuesta, sintió una extraña calidez en su pecho. Tanto le sorprendió, que miró a Kurama para preguntarle porque sentía eso, pero al verlo con los ojos cerrados sólo se le quedó contemplando. No supo cuanto tiempo paso, podría haber sido un par de segundos, como una eternidad... pero eso no importaba... sólo grababa la paz del semblante de su amigo Kurama... sí... era su amigo Kurama, aunque parte de él lo negara con todas las fuerzas y se resistiera.

--------------------------------------------------------------------------------------

---------------------------

--------------------------------------------------------------------

Shiroi detuvo el paso de pronto. Kurama miró con sorpresa un muro que pareció venir de la nada, justo para instalarse frente a ellos, sin que se dieran cuenta.

La muchacha giró hacia los tanteis y los observo con detención.

Kurama se le quedó viendo con curiosidad, pero al notar que Hiei pasaba por su lado y se acercaba a la pared, no pudo evitar sentir un escalofrío, indescifrable... como si su sentido zorruno le estuviera advirtiendo a gritos que algo estaba saliendo mal frente a sus ningen ojos.

--Hiei...—Dijo Kurama con fuerza.

El youkai giró mirándolo.

--Léeme él papiro.—Dijo Kurama sin quitar los ojos de Hiei.

Hiei no hizo movimiento alguno que indicara que fuera a hacerle caso al pelirrojo, y tampoco abrió la boca.

--¿Hiei?—Preguntó está vez Kurama. Al no obtener respuesta por segunda vez, miró a Shiroi, quien se mantenía ajena a lo que sucedía, como perdida en sus propios pensamientos.

--Kurama... mi parte del cristal!—Gritó Urameshi, provocando la sorpresa de todos. Yusuke se le acerco al pelirrojo y le mostró su parte de Akara, que resplandecía de forma débil, como si una pequeña llama estuviera dentro de ella, tratando de lograr su esplendor lentamente.

--El cristal ha elegido la primera de las pruebas que los llevaran al centro del origen.—Dijo Shiroi con normalidad.

--¿Pruebas?—Preguntó Kurama mirando primero a la chica, para terminar con su vista pegada en Hiei.

--¡Enano del demonio!—Grito Kuwabara.—¿Cuándo nos ibas a hablar de las pruebas?—Preguntó el pelinaranja acercándose amenazadoramente al youkai.

Pero aún así, Hiei, no se movió. Parecía estar decidido a no decir nada de nada.

--Shiroi, ¿cuéntanos qué pasa?—Dijo Kurama.

--Sí, mi señor.—Dijo la chica con respeto, mientras Hiei la miraba con enojo.—Para llegar al centro, hay que demostrar que se tiene la valentía, fuerza e inteligencia para merecer el paso.

--Pruebas...—Murmuró Yusuke, mientras observaba el cristal.

--Detrás de este muro, esta el primer paso para llegar a ese destino que tanto buscáis... una de las tres pruebas está allí. No sé cual es, ya que cambia... y aunque lo supierais no os sería de ayuda.—Dijo la chica mientras sus ojos recorrían el muro con tranquilidad analítica.

Los tanteis quedaron mirando la pared. Shiroi guardó silencio por un momento y después agregó.

-- Esperaré a los que salgan, al otro lado... – Dijo desapareciendo del lugar sin dejar rastro, como si se tratara de un fantasma. Y quizás lo era.

Kuwabara pasaba sus ojos por el lugar. Habían caminado por un pasillo hecho de rocas, para llegar frente a ese muro, también de rocas. La poca luz de las teas que habían en el lugar, le dejaban poca posibilidad de comprobar la exactitud de sus análisis sobre el ancho, largo o alto del lugar en que se encontraban. Parecía un lugar que cambiaba frente a ellos cada minuto, y que a la vez, quedaba fuera de su comprensión todo lo que tuviera que ver con aquello.

Estaban en lo cierto. El lugar no era para estar vacacionando y menos perdiendo el tiempo. Ni siquiera deberían estar allí. Pero la misión lo valía todo, aún estar en medio de la nada, hecha de vacío y oscuridad.

Por su parte, mientras el pelinaranjo divagaba en sus pensamientos, Kurama se había acercado a Hiei con la intención de conversar con él, pero sólo se le había quedando viendo. Recordó algunas cosas del pasado, más cuando notó un brillo que ya antes había visto en los ojos rojos...

--De este lugar saldremos los cuatro, me oíste Hiei.—Le dijo al koorime, sin que los otros dos escucharan. Hiei no respondió.—Respóndeme...—Dijo Kurama.

-- Kitsune... ¿Por qué tu si puedes hacerlo... y no me dejas a mí?—Preguntó Hiei descolocando al pelirrojo...

--¿Hacer qué...?—Preguntó, pero ya sabía a que se refería el youkai.

-----------------------------------------

----------------------

---------------------------------------------------------------

(Recuerdo... trozo de Libro II: La diosa del Makai.)

-- Hiei...-- Dijo Kurama tratando de sonreír.

-- Kitsune... ¿Qué sucede?-- Preguntó Hiei acercándose.

-- Nada.-- Dijo con su acostumbrado tono.

-- Kitsune... aún siento su ki...

-- Hiei... ¡Cuida a Shiori y mi familia por mí...!-- Dijo Kurama lanzándole una rosa a Hiei, al mismo tiempo en que Hiei veía acercarse la rosa, el suelo alrededor del fuerte empezaba a moverse a gran velocidad... grandes plantas empezaron a crecer alargando sus brazos espinosos... Hiei , corrió tan rápido que alcanzó el brazo estirado de Kurama en medio de las plantas.

--Kurama!

--Suéltame.. Hiei...-- Dijo Kurama con suavidad, viendo al medio koorime mirándolo con los ojos muy abiertos mientras las plantas crecían rodeando sus brazos y las púas lastimaban su piel.

--¡Maldición! Sabía que harías una tontería como esta.-- Dijo Hiei con desesperación, ya casi no podía ver el rostro de Kurama... solo su mano blanca firmemente sujetada por el.

-------------------------------------------

----------------------------

--------------------------------------------------------------------------------

--Sabes muy bien a qué me refiero... ¿por que yo no?-- Volvió a preguntar Hiei, sin dejar de mirar a Kurama.

--Porque tú...—Kurama bajo la mirada por un segundo, para después mirar nuevamente al koorime.—Porque tú eres importante para mí...—Terminó de decir, dándole la espalda a Hiei, mientras lo dejaba con los ojos abiertos por la sorpresa de lo que le había dicho.

--¿Cómo se abrirá este muro?—Se pregunta Yusuke, mientras inspeccionaba el relieve. Kurama se acercó, para evitar seguir cerca de Hiei y sus preguntas... había dicho algo que quería, pero en un lugar que nunca pensó que sería.

--Quizás debas usar el cristal..—Dijo el pelirrojo, deduciendo que si el cristal, específicamente la parte blanca de Akara había despertado, por así decirlo, tenía directa relación con la puerta oculta en la roca... si es que se podía hablar de puerta... pero Shiroi había hablado de "detrás del muro", así que debía haber una manera de pasar.

--¿Hiei, el papiro dice algo?—Preguntó Yusuke sacando de su shock al youkai, que se había quedado parado con los ojos perdidos en el aire frente a su nariz.

De un movimiento rápido sacó el papiro de entre sus ropas y lo reviso con detención. Había tomado la decisión de no seguir interviniendo, pero si veía que las cosas se ponían fuera de su alcance, haría lo que ya tenía pensado. Haría cualquier cosa para mantener a los tres mundos bajo tranquilidad o por lo menos igual, hasta antes de que apareciera Ran y sus demonios extraños.

Tenía que proteger la vida de su hermana. De la gente que vivía en las montañas de hielo, de las cuales era el guardián. (Libro III) Cuidar a las únicas personas que lo habían considerado un igual y merecedor de confianza. Algo que había aprendido a valorar como lo más importante y significativo.

Las pequeñas debilidades ningen habían cobrado otro significado para él, y ese significado lograba darle esa sensación cálida en el pecho y una especie de tranquilidad que nunca antes había sentido...

Una sensación que quería conservar a toda costa... aunque en ello, se le fuera hasta la última gota de vida... esa calidez, debía volver a sentirla, aunque fuera sólo un segundo.

--¿Entonces?—Preguntó Yusuke, volviendo por segunda vez a la realidad poco agradable y nada de cálida en que se encontraban, al pobre youkai.

--Dice que sólo el primer caballero de la oscuridad, que lleva una corona y arco puede abrir la puerta a la primera prueba, mostrando su fuerza.—Dijo Hiei mientras releía las palabras, por si había dejado algo sin ver.

--Una corona... debe referirse a un rey...—Murmuró Kurama.

--Yusuke es descendiente de un rey...—Dijo Kuwabara como broma.

--Bingo.—Dijo Kurama sonriendo.—Además Yusuke heredo el cristal blanco, debe referirse a él.

--¿Y lo del arco?...—Preguntó Hiei, acercándose al grupo.

--mmmm...—Medito un momento el pelirrojo...

--Yo no tengo un arco.—Dijo Yusuke.—Además es una idea muy vieja.—Dijo sonriendo al imaginarse luchando el en torneo del Makai con un arco...

--Antiguo... – Dijo Kurama, atrayendo la atención de todos.—El reigun.—Dijo el pelirrojo sonriendo con satisfacción.

--¿El reigun?—Preguntó Yusuke colocando cara de "¿estás seguro?".

--Sólo es una idea...—Dijo Kurama.

--A mí me suena cuerdo.—Dijo Kuwabara.

--Claro, si el tonto aquí eres tú. —Dijo Hiei, provocando una sonrisa del pelirrojo.

--Enano maldito, te mataría... si no fuera que eres el único que lee ese idioma raro.

--"Eso no es verdad, no soy el único"—Pensó Hiei, mirando a Kurama de forma fugaz. Aún no comprendía porque Kurama le había dejado a cargo del papiro, si podría jurar que él también podría descifrarlo si quisiera.

El pelirrojo siempre parecía un mar de misterios para él... aunque quizás el hecho de ser ningen, más bien, medio ningen, le había robado algunas cosas de su pasado... más de las que quería confesar o...

--Bueno, supongo que si lanzo mi reigun contra el muro, podré abrirlo.—Concluyó Yusuke, mirando al pelirrojo, que como respuesta asintió.

Así que los otros retrocedieron un poco y le dejaron espacio, para el disparo.

Yusuke levanto su brazo derecho y apuntó si índice hacia el muro.

Mientras tanto, Kurama trataba de parecer concentrado el Yusuke, aunque podía sentir la mirada de Hiei en él con firmeza. El koorime estaba retándolo a mirarlo, y lo sabía muy bien, pero no se sentía con las fuerzas de hacerlo. Además, no era el lugar para desenredar un asunto tan complicado como aquello. Era demasiado importante.

" El tiempo es fugaz... un frágil recuerdo que se pierde mientras parpadeas... y cuando quieres recuperarlo, ya se volvió pluma en medio del viento... y se aleja sin remedio..."

--"Y si después no hay tiempo"—Pensó Kurama cerrando los ojos, coincidiendo con el Reigun. La luz los cubrió en totalidad.

Kurama abrió los ojos, pero la luz no acababa... miró a su alrededor, pero todo era blanco. Tanto arriba como abajo y los lados.

Trató de llamar a sus amigos, pero aunque movió la boca, no escucho nada salir de sus labios. Miró sus ropas, y se dio cuenta que eran blancas. "¿youko?"—se preguntó, pero no... eran sus manos ... era su cabello...

-------------------------------------------

-------------------------------------------

Hiei observo a su alrededor y notó que estaba atrapado en una burbuja transparente, que parecía gravitar. Puso sus manos en ella, y la notó fría.

--¿Qué diablos pasa?—Preguntó.-- ¿Dónde están los demás? ...—Murmuró mientras pensaba en el pelirrojo y la última imagen su rostro, antes que el Reigun fuera disparado. Tristeza, sí, era lo que había visto en sus ojos, que luego se cerraron con cansancio.

---------------------------------------------

---------------------------------------------

El pelinaranja abrió los ojos y notó que estaba sobre algo mullido y fresco. Asombrado notó que estaba sobre un jardín bien cuidado. El césped era de verde brillante, y las flores que adornaban los espacios de forma armónica, eran de multicolores formas.

--Esto debe ser el paraíso.—Dijo mientras miraba a su alrededor, tratando de encontrar a sus amigos.

-------------------------------------------------

-------------------------------------------------

Yusuke después de disparar el Reigun, notó que una puerta se abría en medio del muro. Entusiasmado voltea a sus amigos, pero no los encontró. Sus ojos se abrieron enormemente al notar que no había rastro alguno de ellos...

--CRUZA LA PUERTA.—Dijo una voz desde todas partes.

--¿Quién eres? Muéstrate!—Gritó Yusuke, poniéndose en guardia...-- ¿Dónde están mis amigos?—Agregó.

--CRUZA LA PUERTA.—Repitió la voz sin cambiar el tono.

Yusuke miró por última vez el lugar que habían ocupado sus amigos, para después acercarse la puerta y abrirla.

--Espero que esta puerta me lleve a ellos.—Murmuró mientras entraba y cerraba la puerta a sus espaldas.

-----------------------------------

-------------------------

---------------

--------

CONTINUARÁ.

Saludos cordiales,

DarkCryonic

Chile, 2006.