Capitulo 9

En el templo Hikawa, Rei, a través del fuego sagrado, no dejaba de ver a la Luna y a la galaxia de Andrómeda juntas, sintiendo un escalofrío recorrerle el cuerpo, sus queridos cuervos no dejaban de graznar, por lo que sale a ver que sucedía, descubriendo a un joven de cabellos azules pidiendo un deseo.

La joven sacerdotisa, sintió una extraña energía proveniente del aura de ese joven , al cual no le veía el rostro, cuando ve al joven levantarse para dirigirse a la salida cruzan miradas, Rei simplemente se queda petrificada pues en su mirada no había vida, era como si estuviera viendo al vacío, observando detenidamente un bastón para invidentes.

-¿Puedo ayudarle en algo?-diciendo con dificultad.

-No gracias, sólo espero que mi deseo se cumpla- haciendo una reverencia y bajando las escaleras.

-¿Serás amigo o enemigo?


-¿Por qué no nos dijiste antes que eras un guardián Zarek?

-No era el momento de hacerlo, Kinmoku es un planeta dentro de la galaxia de Andrómeda, la princesa sabe acerca del pasado.

¿Y no nos dijo nada?-preguntando molesto el platinado.

-No era su obligación contar el secreto... sino mía-escuchando el timbre-Ahora sabrán todo.

-Aun no entiendo porqué tanto secreto.

Al abrir la puerta, ve frente a él a los soberanos de la Vía Láctea y detrás de estos a su séquito de guardianes; los veía entrar uno por uno finalizando con la que creía, era su amiga la guardiana de los tiempos.

-¿Sailor Plut?

-Un placer verte de nuevo Zarek-haciendo una reverencia.


Estando todos frente a frente, la guardiana de los vientos no dejaba de ver al pelinegro, el principal rival de amor de su príncipe Endymion, mirándolo fijamente como si quisiera leerle la mente, algo que había notado la futura reina.

-Haruka, todo está bien tranquilízate... no vinimos a pelear.

-Como tú digas, cabeza de bombón.

-Setsuna-viendo todos al joven de cabellos rubios-¿Podrías hacerme los honores?

La guardiana de los tiempos, saca su báculo que empieza a emitir un brillo que antes no hacía o que por lo menos nadie había visto, su brillo era de un color ente granate y púrpura; Zarek de inmediato saca un collar con una luna y una galaxia igual al de Inna, que emitía un brillo similar, provocando que todos vieran lo que empiezaba a surgir en el techo de la casa.

-¿Qué es ese palacio?-viendo un edificio de piedra caliza negra, rodeada por un lago que reflejaba a lo que parecía ser el planeta Tierra, pero este se veía diferente y podían percibir el olor a tierra húmeda y con un ligero toque a madera.

-Ese es el palacio de la Luna de Andros Terra... Perxis.

-¿Andros Terra?-preguntaba el felino blanco-El planeta tierra de Andrómeda ¿verdad?

-Hogar del soberano, mi Rey Urian, protector del cristal de Argus.

-¿Estaban en guerra?-preguntaba Darien.

-Todo lo contrario... los soberanos se amaban desde niños, por eso los padres no podían esperar a la boda, pero ese día nunca llegó.

-¿Por qué?-preguntaba la guardiana del trueno.

-El día de la boda, M33 decidió hacer su aparición... por alguna razón poseyó el cuerpo del Rey Urian-tragando saliva-Provocando que matara a los guardianes de la princesa Kaia e intentara hacer lo mismo con ella.

Todos veían la escena como si estuvieran ahí, podían oler la sangre y el dolor esparcirse por todo el palacio, la princesa intentaba salvar a su amado, pero mientras era estangulada por él, la joven no tuvo mas remedio que apuñalarlo muriendo en sus brazos.

-¡Debió ser terrible para ella!-provocando que la joven princesa llorara en silencio-¿Qué pasó después?

-La princesa era apuñalada por otro poseído-bajando la mirada-Por mí.

-¡¿Qué?!-diciendo los presentes asombrados.

-Por eso la proteges tanto... cargas con una culpa muy grande Zarek-decía la sacerdotisa.


Viendo de nuevo el techo, podían ver como la princesa Kaia, lloraba desconsolada por la muerte de su amado, por lo que no percibió cuando Zarek la atacó, quitándole la vida produciendo un brillo púrpura que terminó con la visión.

-¿Acaso no posee a los débiles? ¿Por qué a ustedes?-preguntaba la diosa del amor.

-Porque el enemigo supo nuestra debilidad-viendo a la guardiana del tiempo-El amor que profezabamos a esa persona especial.

-La herida de Kaia y de Inna son la misma ¿verdad?

-Eso me temo Amy-suspirando-Ella empieza a recordar y la vuelve vulnerable.

-¿Cómo sabías que ella es la princesa Kaia?-preguntaba Taiki.

-Cuando murieron sus padres en esa extraña explosión en África yo estuve ahí y vi como el cristal la protegía y protegía a la aldea-rascándose la cabeza-Además el símbolo de Andrómeda brilló en su frente... minutos después ella perdió el conocimiento, cuando reaccionó, no recordaba nada de lo que pasó.

-¿Cuántos años tenía?-preguntaba Seiya, algo melancólico.

-Acababa de terminar la preparatoria.

-Fue cuando decidiste traerla a Japón-indicaba el felino-Para protegerla mejor.

Por unos instantes el silencio invadió la sala, hasta que la guardiana de las mareas empezó a hablar.

-Este enemigo... ¿sabes quien es?

-Aun no...pero sabe que las dos Tierras y Lunas estan juntas, después de milenios de no hacerlo... es por eso que M33 está aquí.

-Tendremos que averiguarlo si queremos proteger a Tarzan.

-¡Seiya!-decía la rubia molesta-¿Sabes quien es la reencarnación de Urian?

-Tampoco lo sé... pero él surgirá cuando su princesa esté en mayor peligro... desafortunadamente.

-Tenemos que pensar en donde puede ocultarse el enemigo, ser mas fuertes que antes y derrotarlo.

-De eso no te quepa la menor duda... protegeremos a nuestros futuros reyes.

-Nosotros nos encargaremos de buscar al Rey Urian-decía el pelinegro de coleta.

-Yo seguiré protegiendo a la princesa... por lo menos hasta que despierte por completo.

-Esta será la última batalla... la batalla de las galaxias-decía la guardiana del silencio.