[Con una escoba en la mano, limpio furiosamente mientras se levanta polvo. Comienzo a tocer por el polvo]

-Uno se va por unos cuantos meses, y todo el lugar explota de suciedad. ¿Como mierda puede hacerse tanto polvo en la Web?

[Limpiando, levanto la vista y veo una acumulación masiva de telarañas]

-¡Oh, por favor! ¿¡Telarañas, en la Web!? ¡Es como un mal juego de palabras! ¡En otro idioma!-

[Empiezo a deshacer las telarañas con la escoba. Escucho un siseo y me doy vuelta. Hay una araña gigante muy enojada detras mio]

-Arañas gigantes... por qué me sorprende, estoy en la Internet. Estoy más sorprendido que no es un gato gigante.

[Giro la cabeza y te miro a ti]

-Si estas esperando una explicación por el monumental retraso de esta historia, te lo doy al final. Tengo una araña gigante que batallar y no estoy muy contento. Encima tengo que terminar de limpiar.

[Escoba en mano, doy un grito de guerra y me abalanzo sobre la araña gigante]


Capitulo 10

El regreso

El silencio puede significar muchas cosas. Puede ser un momento incomodo, que uno desearía que se fuera; un momento de entendimiento, donde las palabras no son necesarias; un momento de tensión, donde el más mínimo sonido puede desatar el caos; un momento de tristeza, cuando el alma duele. Pero el silencio que invadía la Death Room era un silencio de alegría inimaginable, en donde, por más que se quiera, las palabras no se forman, y los sonidos son mudos.

Soul, del lado derecho de Maka, la abrazaba con fuerza, mientras sus lágrimas cesaban de brotar. Spirit, del lado izquierdo, la agarraba con mucha fuerza, aún llorando. Maka solamente posó sus manos en sus espaldas, una en cada una, mientras daba una sonrisa de honesta alegría, cálida y compasiva.

-Soul… no llores más… no me gusta cuando pierdes lo "cool"…- dijo Maka.

Este no pudo hacer más que responder abrazándola más fuerte, mientras daba su famosa sonrisa "cool", mostrando los dientes.

-Papá… tú tampoco… me he ido por mucho más tiempo en misiones para Shibusen… y nunca lloraste…-

Spirit también puso una sonrisa.

-Perdóname… pero por esta vez… Papá va a avergonzarte un poco…-

-Heh… esto no me avergüenza… después de un tiempo se siente bien, Papá- respondió Maka.

Los demás solo contemplaban la escena que sucedía frente a ellos. ¿Quién podría interrumpir algo como esto?

Marie seguía llorando, pero esta vez era de pura felicidad. Stein no podía hacer más que sonreír frente a la cara que ponía esta, y encender un nuevo cigarrillo, para festejar la ocasión.

A Sid le caían un par de lágrimas, y Nygus no pudo evitar notarlo.

-¿Estas llorando, Sid?-

El zombie levantó su mano derecha y se frotó los ojos, tratando de secar las lágrimas.

-No puedo evitarlo, Nygus. Este tipo de cosas me emocionan mucho de verdad… ese es el tipo de hombre que solía ser-

Nygus solo rió internamente. Eso era algo lindo de parte de Sid.

El resto de Spartoi solo admiraba la escena y sonreía; a excepción de Fire, Thunder y Patty, que realizaban una especie de danza de la felicidad alrededor de ellos.

Shinigami, que contemplaba todo lo que sucedía, lenta y disimuladamente se llevo una mano, cerrada, cerca de la máscara.

-Ahem- Shinigami carraspeó.

Todos voltearon sus cabezas a ver a Shinigami, excepto por Soul y Spirit, que aunque escuchaban atentamente, seguían abrazando a Maka.

-No me gusta interrumpir una reunión tan emotiva, pero creo que después de que Maka pasara tanto tiempo lejos de su hogar, tal vez tenga ganas de descansar un poco- dijo Shinigami.

Ahora sí, Soul y Spirit soltaron a Maka y se quedaron mirándola, junto con el resto, de forma expectante.

-La verdad no estoy tan cansada… pero una siesta en mi propia cama no me vendría mal- respondió Maka, con una sonrisa.

-Otra cosa…- volvió a hablar Shinigami -… creó que aún no te has presentado- termino por decir, mirando muy fijamente a Chris, quien aún se encontraba apoyado contra una de las columnas de la puerta. Con el impacto de la aparición de la rubia, y la alegría, muchos se habían olvidado que esta había venido acompañada por otra persona. Todos volvieron su mirada al pelinegro.

Este sintió un poco de escalofríos, no por todos los ojos posados sobre él, sino por la "mirada" fija de Shinigami. De cualquier manera, no le dio importancia. Después de todo, era la mismísima Muerte. Era lógico que sintiera un poco de escalofríos.

Aún apoyado en la pared, levanto su mano derecha, y dio una señal de saludo.

-Me llamo Chris. Soy el que ayudó a Maka a volver acá-

Sin que pudiera decir otra palabra, el chico sintió una fuerte presión en el área de la cintura. Mirando hacia abajo, se encontró con Spirit, que lo estaba abrazando, arrodillado, y lo miraba con una cara llena de lágrimas que cualquiera describiría como hilarante.

-¡Gracias por traer a mi Maka de vuelta! ¡Estoy eternamente agradecido!- gritó Spirit, mientras esparcía no solo lagrimas sobre Chris, sino también mucosidad.

-¿De… nada?- respondió Chris, mirando a Maka con una cara que decía lo suficiente.

-Papá… déjalo en paz… acabo de volver, no quiero golpearte- dijo Maka.

Spirit soltó al pelinegro y se rió un poco, pidiéndole disculpas mientras se llevaba una mano detrás de la cabeza. Este, mientras, intentaba limpiar su remera de los varios fluidos que Spirit había esparcido por todos lados. Esa era la única ropa que tenía; no había traído repuesto para nada.

Shinigami volvió a hablar de nuevo.

-Es un placer conocerte… Chris- dijo Shinigami. Aún lo "miraba" de forma extraña.

-También es un placer conocerlo- respondió el susodicho, mientras seguía limpiándose la ropa.

Soul, quien estaba al lado de Maka, miraba al pelinegro. El sentimiento de gratitud que sentía hacía él por haber traído de regreso a la rubia era inmenso. Al mismo tiempo, sin embargo, se sentía raro con respecto a él. Maka había sido secuestrada por la bruja Medusa, sin duda una de las brujas más peligrosas que existía, luego de la mismísima líder de las brujas. Ellos, Spartoi, estaban dispuestos a rescatarla porque ella era una gran amiga, y los lazos que compartía con ellos eran muy fuertes. Shibusen quería rescatarla, porque era parte de la institución, y era una de los técnicos que prometía convertirse en algo grande en un futuro cercano. Shinigami quería rescatarla porque él tenía una conexión con sus estudiantes que ni siquiera un padre o un hijo poseían. Pero, este chico, ¿Por qué había decidido rescatar a esta chica, que seguramente no conocía ni tuvo tiempo suficiente de conocer, de las manos de una de las personas más peligrosas del planeta? ¿Qué motivos tenía él para hacer eso? Quince días, que fueron los que Maka estuvo desaparecida, no eran los suficientes como para que dos personas crearan un vínculo como el que ella tenía con ellos, como para arriesgar la vida para salvarla. Aunque, tal vez, estaba pensando demasiado sobre ello. Maka estaba de regreso, y eso era lo que importaba.

-¿Sucede algo, Lord Shinigami?- pregunto Sid, sacando a Soul de sus pensamientos.

Shinigami no había dejado en ningún momento de mantener una mirada fija en Chris, y este no podía hacer más que devolverle la mirada, una que muestra una persona al estar incomoda. El ambiente se había tornado un poco raro de repente: los chicos se sentían confusos, los profesores ahora se mostraban cautelosos (las miradas serias de Shinigami nunca significaban nada bueno), el pelinegro se mostraba un poco nervioso y Shinigami estaba anormalmente serio.

-Lord Shinigami…- antes de que Spirit pudiera seguir hablando, fue cortado por el susodicho.

-Veo que te falta mucho por aprender- dijo este.

Ahora si era un hecho, todos en la habitación estaban confusos. ¿A qué se refería Shinigami con eso? Ciertamente, lo había dicho de la nada.

-¿A qué se refiere?- pregunto Chris, adivinando la pregunta que todos se hacían en ese momento.

-Me refiero a que no te deshiciste de los remanentes que quedaron en tu cuerpo-

La confusión entre los presentes era ya, prácticamente, cómica. Aun así, si Shinigami había cambiado su voz, significaba que estaba hablando de algo serio. El único con una actitud diferente en la habitación era Stein, que, reconociendo lo que había implicado Shinigami, lenta y disimuladamente se deshizo del cigarrillo que estaba fumando, y desvió toda su atención al chico. Marie, que estaba a su lado, noto esto, y sin hacer ninguna pregunta, se puso en alerta. El doctor Franken Stein no dejaba de fumar un buen cigarrillo a la mitad simplemente porque si.

Sid, Nygus y Spirit, aunque no se percataron de las acciones de Stein, se habían puesto serios. Había algo en el tono de Shinigami que les daba mala espina.

Chris, quien estaba igual de confuso que los demás, se había quedado pensando por un rato a lo que se podría haber referido Shinigami. ¿De qué tendría que haberse deshecho él, que tenía sobre todo su cuerpo? ¿Acaso se refería al desastre que le había dejado Spirit encima? No, eso sonaba estúpido.

De repente, se le ocurrió algo. Tal vez, a lo que se refería Shinigami, era a su magia. Si eso era cierto, entonces él debía estar cubierto completamente de sobras mágicas, considerando lo mucho que la había estado usando estos últimos días.

Seguramente, pensó Chris, que Shinigami sospechaba algo de él. Se le ocurrió que si Maka, la mejor de Shibusen, en su opinión, podía ver su alma como humana, sin poder penetrar la extraña protección que la rodeaba, entonces Shinigami, la muerte misma, seguramente había visto a través de esta, y descubierto que era un brujo. Tal vez el hecho de no haber dicho nada enseguida se podía ver como sospechoso en los ojos del antiguo dios de la muerte.

-Ohh, ¿Se refiere a esto?- dijo Chris, con cara serena e inocente, que inmediatamente liberó su alma y saco a relucir su par de alas y sus ojos animalescos, inundando la Death Room de magia inintencionalmente.

¿Cuánto les habrá tomado? ¿Uno segundos, tal vez? Eran demasiado rápidos como para verlos.

Sid, ahora detrás de Chris, lo había tomado a este por el cuello con su brazo izquierdo, mientras blandía a Nygus en su mano derecha, sosteniéndola a la altura del mentón del chico. Spirit, a su derecha, yacía parado, con una expresión seria y calmada, con su mano izquierda en su bolsillo, y la derecha, transformada en guadaña, en el abdomen del chico. Stein, a su izquierda, mantenía su palma izquierda en el pecho del pelinegro, en caso de que necesitara usar tanto Amenaza del Alma como Costuras de Alma. Su mano derecha, preparada para golpear al indicio de cualquier movimiento, sostenía a Marie.

En donde se encontraba Maka, Spartoi había entrado ya en acción: Soul se había puesto delante de esta a modo de escudo, con sus brazos semi transformados en un par de guadañas; atrás de ella, estaban en posición Ox y Harvar, Kim y Jacqueline, y Kilik junto a Fire y Thunder, listos para defenderla; delante de ella, estaban Black Star, con Tsubaki en su primera forma de Shadow Star, y Kid, blandiendo a Liz y a Patty mientras estaba en su Pose del Pecado. Se había formado alrededor de la rubia un escudo humano muy eficiente.

-No puedo creer que un brujo haya entrado así de fácil en la Death Room…- expresó Kilik, preocupado.

-No puedo creer que haya sido tan estúpido como para entrar con tantas Armas y Técnicos a su alrededor, sin incluir a Lord Shinigami…- replicó Ox.

Kid miraba al chico muy fijamente.

-¿Acaso se cree tan poderoso como para que no le importe estar delante de mi padre? Es un insulto- dijo este, enojado.

-¡Ha, yo debería de estar mucho más insultado! ¿Acaso creyó que el gran Black Star no lo podría detener?- contesto el susodicho.

Maka, asustada por lo que le podría pasar a su amigo, corrió a Soul hacía un lado e intentó dirigirse hacia él, sin resultados, ya que antes de que pudiera pasar entre Kid y Black Star, Soul había devuelto uno de sus brazos a la normalidad y había tomado a la rubia por la muñeca.

-¡Maka, que estás haciendo! ¡Quédate aquí, es peligroso!- dijo Soul.

Si bien estaba el hecho de que Maka podía valérselas en una pelea con o sin él, y de que el brujo estaba completamente rodeado por los profesores Y la actual Death Scythe de Shinigami, este había entrado en la Death Room sabiendo que estaban todos ellos allí, incluido Shinigami mismo. Alguien con tanta confianza era o muy peligroso o muy estúpido, pero no tenía intenciones de averiguarlo en ese momento. Maka había estado ausente por dos semanas, secuestrada por una bruja, y ciertamente no iba a dejar que nada le pase ahora.

Maka le hizo caso omiso a su compañero, y si bien no hizo ningún intento de retomar su camino hacia donde estaban Chris y Shinigami, tampoco intentó volver al centro del escudo humano que formaban sus amigos para su protección. Se quedó, simplemente, entre medio de Kid y Black Star, aún siendo agarrada de la muñeca por Soul.

-¡Lord Shinigami, por favor, no lo lastime!- le grito Maka a este.

Shinigami desvió su atención hacia ella, al igual que Spirit (Sid y Stein seguían concentrados en el chico, por si acaso), y sus amigos.

-¿Maka…?- Spirit la miraba confundido.

Soul solamente la contemplaba en silencio. Si bien esta le daba la espalda, podía sentir en su tono de voz que estaba muy preocupada por el brujo. No podía hacer más que cuestionarse el porqué.

-Por favor, Lord Shinigami. Por más que sea un brujo él no es malo. No va a atacar a nadie. Es una persona muy bondadosa- dijo Maka.

Shinigami miró a la rubia muy fijamente; una mirada tan penetrante, a pesar de la máscara, que hasta su alma la sentía.

Luego de un par de minutos, dio un leve suspiro y se podía sentir que había regresado a su actitud normal.

-… bien, creo que si Maka lo dice, no tengo más remedio que creer en su palabra. Ya pueden soltarlo- dijo Shinigami.

Lenta pero cautelosamente, Sid comenzó a soltar al pelinegro. Nygus y Marie volvieron a su forma humana, mientras que Stein sacaba un paquete de cigarrillos de su bolsillo, dispuesto a fumar uno.

Los demás abandonaron sus posiciones de defensa; las Armas volviendo a su forma habitual. Soul soltó la muñeca de su compañera, y esta se dirigió hacia donde estaba Chris.

-¿Estás bien?- le preguntó Maka.

Chris dio un gran y sonoro suspiro. Entre todo este alboroto, se le había olvidado volver a su forma normal, a si que hizo exactamente eso; no fuera a pasar que causara más problemas. Luego de tranquilizarse un poco, ya que tener un cuchillo al cuello era muy estresante, se dedicó a contestarle a Maka.

-Sí, estoy perfecto…- dijo un poco con sarcasmo y otro con sinceridad; levantó la cabeza y miró a Shinigami -… de verdad que le tiene mucha confianza- dijo señalando a Maka -¿Y si yo la hubiera hipnotizado o algo de eso? Me liberó muy fa-

Antes de que pudiera terminar, recibió un golpe contundente, en la cabeza, que lo mando al suelo, cortesía de la palma abierta de Maka Albarn.

-¡Deja de inculparte a ti mismo, tarado!- dijo esta con toda la furia que solo la idiotez humana puede sacar de ella.

-… yo solo decía…- dijo Chris, aún en el suelo, cabeza abajo, demostrando señales claras de dolor.

Maka simplemente se mantuvo parada frente a él, con los brazos cruzados y expresión de rabia. Los demás simplemente se mantuvieron a distancia, callados, mirando.

Comparado al frío invierno de su hogar, el cálido desierto en el que se encontraba Death City le parecía maravilloso a Chris. No necesitaba tener puesto encima cantidades de ropas excesivas y gruesas, molestas, y que restringían su movimiento. Además, era lindo poder pasar por una sombra sin congelarse al instante.

Se encontraban ahora, todos menos Stein y Marie, quienes se quedaron con Shinigami, en camino hacia la casa de Maka y Soul. Estaba muy claro que no era necesario que todo Spartoi y un par de profesores la acompañaran, pero solo querían conversar con ella luego de todo lo sucedido, el tramo largo entre la casa y Shibusen dando una buena excusa; en el caso de Sid y Nygus, más que entablar conversación con su alumna, habían sido ordenados por Shinigami el mantener observado al chico. La palabra de Maka podía ser buena, pero un brujo es un brujo, y no lo conoce tan bien como para dejarlo en paz, como fue el caso de Kim hace un tiempo.

Mientras Spartoi iba agrupado adelante, Chris se encontraba detrás de ellos, concentrado en la tarea de mirar hacía todos lados al mismo tiempo y tratar de no maravillarse demasiado por las casas y los negocios como para salirse del camino del grupo, después de todo no conocía Death City en lo absoluto. El zombie y su arma se encontraban detrás de él; Nygus no pudiendo evitar sonreír de vez en cuando por lo maravillado que parecía el chico al ver la ciudad.

Kid, caminando último en el grupo, justo delante del chico, con sus armas una a cada lado, en vez de sumarse a la alegre conversación que los demás sostenían con la recién aparecida rubia, mantenía un semblante serio y pensativo, con la cabeza baja, y las manos entre los bolsillos de su pantalón.

-¿Pasa algo, Kid?- preguntó Liz, a quien le pareció raro lo serio que estaba Kid.

-… ¿eh? Ah, no te preocupes… es solo que…- respondió Kid, pensativo.

-¿Si?-

-Es que trato de imaginarme lo que pasó mientras Maka estaba secuestrada, pero por más que lo piense, y aunque lo intente con todas mis fuerzas, no puedo concebir ningún escenario en el que ese chico entre- dijo apuntando hacia atrás con la cabeza, muy disimuladamente.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Patty, curiosa, en voz baja.

Kid, mirando sobre su hombro, se aseguró de que Chris no les estuviera prestando atención y continuó hablando, también en voz baja.

-Hasta ahora, hemos estado asumiendo que a Maka la había secuestrado Medusa, basándonos en las evidencias a nuestra disposición-

Las dos chicas asintieron levemente.

-Ahora que regresó, luego de dos semanas de desaparecida, trae a su lado a un brujo joven, y según mi padre, inexperto. Debido a cómo reaccionó Maka cuando los profesores lo rodearon, no tengo más remedio que asumir que ella lo considera un muy buen amigo, a pesar de que lo debe conocer por muy poco tiempo. Conociendo la actitud de Maka hacia las brujas, él debe haber hecho algo para ganarse su amistad, ¿Pero qué?-

Las hermanas lo miraban intrigadas; ciertamente, tenía sentido lo que decía.

-Es muy inexperto con la magia como para haber peleado contra Medusa y haberla ayudado a escapar. Dudo mucho que esté al mismo nivel intelectual que el de Medusa, viendo que casi se inculpa a sí mismo sin darse cuenta, por lo que no creo que la haya manipulado de alguna manera. Tampoco creo que Medusa simplemente haya soltado a Maka, o la haya dejado en algún lugar remoto-

Aún escuchando lo que decía, Liz mantenía la mirada sobre Maka, mientras que Patty miraba de vez en cuando a Chris, que venía detrás de ellos.

-Y aún si llegáramos hasta una situación que tiene un poco de sentido, ¿Por qué iría un brujo y ayudaría a Maka? Ella es bastante conocida entre las brujas, como la Técnico que representa el mayor peligro para ellas, debido a su percepción de Almas avanzada , y dudo que muchas de ellas tengan razones, o puedan crear razones, como para ayudarla- terminó Kid en su deducción.

Liz miró disimuladamente al chico, luego a Maka, y no pudo hacer más que pensar que todo este asunto era mucho más complicado de lo que había pensado. Patty solamente hacía una cara rara; tanto pensar le había dado un leve dolor de cabeza, molesto, pero pasajero.

-Creo que lo único que queda por hacer para aclarar esto es preguntarle a Maka lo que sucedió, ¿Verdad?- dijo Liz.

-Supongo que sí… no quise preguntarle antes porque no quería molestarla; recién acaba de llegar y debe estar muy cansada como para un interrogatorio- respondió Kid.

Guardando silencio, siguieron caminando con los demás hacia la casa de Maka.

En un punto del camino, aproximándose a la mitad del recorrido, el pelinegro se puso a pensar en algo y comenzó a dirigirse hacia el frente del grupo, donde estaban Maka, Soul, Spirit y los demás. Kid se quedo mirando disimuladamente.

-Hey, Maka- la llamó Chris.

-¿Qué sucede?- contestó esta.

-Ahora que lo pienso… ¿voy a vivir en tu casa o qué?, porque no tengo muchas opciones que digamos…-

Soul se puso a pensar en lo que dijo. ¿Vivir con ellos? No lo conocía muy bien (si "muy bien" era "para nada"), y estaba el hecho de que era un brujo, pero aún así, si él había ayudado a Maka a volver sana y salva, creía que dejarlo vivir con ellos era lo mejor que podía hacer en forma de agradecimiento.

-… si Soul no tiene ningún problema, entonces sí- dijo Maka.

Chris giró la cabeza hacia su derecha y miró a Soul expectante; casi la misma mirada que un niño pequeño le da a un hermano mayor. Soul simplemente asintió, y trató de no reírse, porque le pareció gracioso. Mientras Chris esbozaba una sonrisa, a su izquierda Spirit estaba un poco horrorizado: ahora su pequeña hija iba a estar viviendo con DOS hombres en lugar de uno. Uno ya era malo, ¿pero DOS? Eso era terrible. Pero no importase lo que pasara, el siempre iba a defender la inocencia de su querida hija, aunque tuviera que estar vigilándolos constantemente.

Ya con la aprobación de Soul para vivir en su casa, Chris levanto su mano izquierda y la puso en el hombro de Maka.

-Espero que tengas una cama grande, porque no voy a dormir en el sofá- dijo Chris, como si sus palabras no significaran nada.

Esta por demás decir que todas las miradas se centraron en el chico y la rubia, hasta la de los profesores. ¿Acaso había él insinuado que iba a dormir con ella, así nada más, enfrente de todos?

Soul miraba sorprendido como Maka no estaba haciendo ningún esfuerzo en intentar romperle la cara al chico de un Chop; si hubiera sido él el que hubiera dicho eso, en estos momentos se encontraría camino al hospital, cortesía del impulso dado por la fuerza de la furia de la rubia.

Mientras tanto, Spirit tenía los ojos sin mirada definida, en blanco, y su boca abierta de par en par; su furia opacada por el horror que sentía al ver que Maka no hacía nada contra el chico.

-Acaso… no… no puede ser… ¿acaso la inocencia de mi Maka le fue robada?- mientras Spirit pensaba esto, se podía ver como lloraba cómicamente a borbotones -¡No estuve ahí cuando más me necesitabas! ¡Maka, perdóname! ¡No te pude proteger! ¡Y perdóname, ex esposa! ¡No pude proteger a nuestra hija! ¡Maka~!- sus pensamientos siguieron así por un rato.

Atrás de ellos Tsubaki, Kim y Jacqueline se habían acercado y estaban susurrando entre ellas.

-¿Acaso dijo lo que creo que dijo?- pregunto Tsubaki, un poco sonrojada, más por vergüenza que otra cosa.

-Ni siquiera conoce al chico de mucho tiempo…- dijo Jacqueline, igual de sonrojada.

-Nunca imagine que Maka fuera ese tipo de chica…- dijo Kim, igual que las otras dos.

Detrás de ellas, no muy lejos, Ox, Harvar, Kilik, Thunder y Fire habían formado un grupito parecido.

-¿Deberían estar hablando así de su amiga?- pregunto Kilik.

-¿Y qué quieres que hagan? Por lo que dijo el nuevo…- dijo Harvar.

-A mí me cuesta trabajo creer que Maka no haga nada…- dijo Ox.

Thunder y Fire solo se dedicaron a asentir con la cabeza lo que decían el uno y el otro.

-Que par de hipócritas que son, si ustedes mismos parecen un par de niñas chismosas, así como están…- dijo Black Star, que iba muy cerca de ellos, detrás.

-¡No es lo mismo!- dijeron los tres al unisonó, respondiéndole al peliazul; Thunder y Fire asintiendo fuertemente con la cabeza.

Atrás de ellos, Kid miraba con cara de incrédulo, mientras Liz le susurraba al oído.

-¿Estaba eso en tus deducciones?-

-Apenas puedo creer que Maka no le esté partiendo el cráneo por pasarse de la raya- respondió Kid.

-Tal vez solo quiera dormir en la misma cama y nada más, por comodidad- dijo Patty, que produjo que Liz le enviara una mirada que tenía las palabras "¿Acaso eres tonta?" escrita por todas partes. Patty solo pestaño inocentemente.

A lo último de todo el grupo, no faltaban los comentarios de los profesores, Sid y Nygus.

-Son muy jóvenes para andar haciendo ese tipo de cosas- dijo Sid, calmadamente.

-No te metas en sus vidas, Sid- decía Nygus, con los brazos cruzados, caminando junto a él; su tono no era de reproche -ese no es el tipo de hombre que solías ser-

-Lo sé, pero aún así… ¿Acaso los tiempos cambiaron?-

-Aún no estás tan viejo como para decir eso- le replicó Nygus.

-Estoy muerto, Nygus, nunca voy a volverme tan viejo como para decir eso-

Mirando a los chicos delante de ella, se acercó un poco más a Sid.

-Ese brujo no parece peligroso, y sin embargo ya causó una leve conmoción- dijo Nygus; ahora su vista se posaba en el pelinegro, quien estaba distraído a lo que decían los demás, contemplando las casas por las que pasaba por al lado.

-Esperemos que este sea el único problema que cause-

En el cielo, completamente oscuro, se podía ver a la luna sonriendo, siempre macabramente, mientras miraba el mundo que se encontraba debajo de ella. En este, la noche había hecho que las calles de Death City quedaran desiertas; salvo por aquel ocasional personaje que salía tarde de su trabajo, y volvía a su casa de noche.

Dentro de su casa, Soul, ya vestido para irse a dormir, se encontraba tomando un vaso de agua. Mirando por la ventana de su cocina, hacia la fría noche, no pudo evitar reflexionar sobre los hechos que habían ocurrido en ese día.

La sorpresa de las palabras de Chris ya se había esfumado; cuando Maka se dio cuenta de lo que todos estaban murmurando, no dudo en rápidamente aclarar la situación, argumentando que el chico era muy terco, y quería dormir en su cama solo por comodidad (a lo cual Patty le envió un mirada a Liz que decía "Te lo dije"). Aún así tuvo que consolar a su papa, repitiéndole que nadie había robado su inocencia, aunque estuviera muy avergonzada. Cuando estuvieron solos en su casa, Chris yéndose a dormir el segundo que pusieron pié adentro, Maka también le había explicado que lo dejaba dormir con ella por gratitud, ya que él había dejado que ella durmiera en su cama por dos semanas para su comodidad.

El chico no había salido del problema del todo ileso, luego de aclarar el malentendido, Maka le dio a este un Chop de proporciones monumentales, justificándose de que él no debía haber dicho algo que sonaba tan ambiguo y no haberse explicado. Mientras estaba en el suelo, lleno de dolor por segunda vez en el día, él se defendió diciendo que no era su culpa que todos tuvieran una mente tan sucia.

Dejando de lado al chico, Soul tenía un par de cuestiones que no podía responder, y las dos provenían de su charla con Maka en la soledad (no tan cierta) de su casa.

La primera tenía que ver con el hecho de que ella había dicho que había pasado dos semanas durmiendo en la casa del pelinegro. El problema radicaba en que dos semanas exactas fue el tiempo en que había sido raptada por Medusa. No podía ser que, desde el primer día, ella se hubiera escapado de Medusa, y hubiera pasado dos semanas en la casa de un desconocido sin haberse contactado con él o con Shibusen. Esta interrogante la podría haber respondido si le hubiera preguntado a Maka que había sucedido durante su rapto. Pero no tenía ganas de estresarla más, así que iba a dejarle ese trabajo al interrogatorio que Shibusen le iba a dar mañana. Por ahora, dejaría que descansara.

La segunda no era tan importante, pero aún así le molestaba, y no sabía por qué. Luego de la explicación de Maka, esta se fue a prepararse para dormir, y antes de salir del living para dirigirse a cambiarse al baño (Chris estaba durmiendo en su habitación, y no quería hacerlo ahí), le había dicho "No te preocupes, Soul, solo somos amigos". Él, sin pensarlo, le había dicho "¿Por qué tendría que importarme?". Luego, pensándolo detenidamente, se dio cuenta que no tenía una respuesta para eso. Pero ahí no estaba el problema. El problema estaba en que le molestaba el no tener una respuesta para esa pregunta. ¿Por qué le irritaba el no tener una respuesta a eso? ¿Acaso si había una respuesta, y si le importaba? No podía pensar en ninguna. Decidiendo que no era muy importante, dejó esta cuestión para otro día.

Habiendo saciado su sed, comenzó a dirigirse hacia su habitación. Pasando al lado de la de Maka, notó que esta había dejado la puerta levemente entreabierta. Sin hacer el menor ruido, decidió echar un corto vistazo.

En la cama de Maka, se encontraba esta durmiendo plácidamente, del lado izquierdo, mientras que el derecho era ocupado por Chris, el cual tenía un brazo colgando del costado, mientras dormía boca abajo.

Tan silencioso como la abrió, la cerró por completo y siguió su camino. Llegando finalmente a su habitación, se adentró en su cama, dejando la puerta abierta de par en par, y se dispuso a dormir serenamente.

Ya no tendría que preocuparse más. Maka se encontraba a salvo.

Durmiendo en su cama, con el otro chico.

Plácidamente.

A salvo.

"¿Por qué tendría que importarme… ?"


[Encima de la araña gigante, sostengo dos de sus patas en su espalda, en una llave]

-¡Ya rindete, bestia asquerosa!

[Golpeando el suelo con dos de sus patas libres, se rinde. Al soltarla, se va corriendo lo mas lejos posible. Le grito, sacudiendo la escoba encima de mi cabeza]

-¡Más vale que no te vuelva a ver por aca! ¡La proxima traigo a Harry Potter!

[Tiro la escoba al suelo y me siento en una silla que apareció de la nada]

-Bien, creo que, si alguien estaba leyendo esto, le debo una explicación por el retraso. La cosa es que: por lo menos la mitad de esto ya lo tenía escrito de hace mucho, pero con respecto a la otra mitad, sufrí uno de los MAS GRANDES bloqueos que alguna vez se le dio a un escritor mediocre. No es una excusa valida, pero es una justificación aceptable.

[Me levanto de la silla]

-Espero que nunca me vuelva a pasar, y no se preocupen, voy a terminar esta historia a como de lugar. Y por si alguien estaba interesado... ... Dios sabra quien, no fui victima de ningún accidente con un meteorito... ... falló por tres centimetros. Lo colgué encima de mi cama, como recuerdo.

[Doy un paso hacia delante y me cruzo de brazos]

-Y no se preocupen, mientras esta historia siga sin terminar, yo no la voy a dejar. ¡Sobreviví por lo menos cuatro fines del mundo! ¡Yo no puedo morir!

[Un gran cuchillo pasa cerca mio, fallando a mi cuello, y se incrusta en una pared que apareció de la nada]

-Lo ven, tres centimetros, se los dije. Ahora, si me disculpan, voy a ir a averiguar como puede arrojar cuchillos una araña gigante. Dejen sus reviews, si todavía hay alguien que lee esto, y hasta luego.

[Mientras salgo de escena, otro cuchillo falla a mi carótida, tres centimetros]

-¡Tenes ocho ojos! ¿¡Como mierda fallas!?