HOLIS! DE NUEVO!. PERDONARAN LA DEMORA PERO DE VERDAD CUANDO LA INSPIRACION NO LLEGA, LA COSA ES DURA! MUY MUY DURA!. EN TODO CASO AQUÍ LES TRAIGO UN PEQUEÑO CAPITULO, EL CUAL PUEDEN AGRADECER ESPECIALMENTE A Saralour-tita, QUIEN ME RECORDO QUE TENGO UN COMPROMISO CON USTEDES Y CON EL UNIVERSO DE SK. LES PROMETO QUE EL SIGUIENTE CAPITULO ESTARÁ LLENO DE YOH-ANNA, POR AHORA LES PIDO UN POCO DE PACIENCIA, NO SIENDO NADA MÁS…DISFRUTEN!


Tan pronto Tamao subió a la plataforma y se situó frente a su oponente pudo sentir como aumentaba la tensión en el ambiente.

-Tamao- la llamó con preocupación Conchi apareciendo junto a la chica.

-Lo sé- respondió sin dejarlo terminar la chica observando con cuidado al tal Oliver, definitivamente el aura que despedía ese sujeto no era algo para tomarse a la ligera.

-Bien, 3,2,1 PELEEN- Anunció uno de los monjes.

Tamao apenas y había realizado su posesión, lo cual no había tardado siquiera 5 segundos cuando el sujeto ya había desaparecido de su vista.

-¿Pero dónde?- empezó a preguntarse a si misma Tamo cuando…

-¡TAMAO ARRIBA!- Gritó desde fuera de la plataforma Yoh haciendo que la chica tuviera el tiempo exacto para levantar la cabeza y salir del camino de lo que hubiera podido ser un letal ataque.

De alguna manera Oliver había logrado atacar desde arriba, a toda velocidad y casi que en picada a Tamao. Cuando se disipo el polvo levantado por el ataque.

-Ese posesión- murmuró para si mismo Horo un tanto impresionado.

-Es como la de los apaches- completó Len viendo atentamente a Oliver quien ahora parecía tener no solo las alas sino que las garras de un águila.

-Más exactamente, como una de las de Silver- comentó la rubia juntó a su esposo.

Yoh observaba con aparente calma, pero aun así cuidado la situación. -¿Crees que al igual que Silver, tenga más de un espíritu? -

-Son exiliados de los apaches, estoy más que segura- respondió Anna.

-Sus ataques son muy rápidos, no me puedo descuidar- pensó para si misma Tamao sosteniendo su tableta en modo de arma frente a ella. Oliver parecía estudiar a Tamao con calma, no quería confiarse con alguien de la familia Asakura, pero ya les mostraría a esos traidores.

Oliver levantó uno de sus puños hacia el cielo, Tamao se tensiono en seguida, de seguro lo que estaba por hacer no era un simple saludo al sol, y tenia razón. Poco antes de que el chico comenzará a bajar su brazo, la pelirrosa puedo divisar, aunque fuera por un leve momento, como una serpiente aparecía envolviendo su mano para luego clavarla con fuerza en el suelo casi que dando un puño en la dura tierra.

No pasaron más de unas milésimas de segundo cuando no solo la plataforma, sino que el suelo alrededor de está empezó a temblar.

-¡Qué demonios!- Exclamó Takato tratando de mantener el equilibrio para no caerse.

-Parece que él también puede controlar los elementos- dijo Len ajustando la distancia entre sus pies y casi que ignorando el terremoto. -La verdadera pregunta es cuales más, además de la tierra-.

Tamao por su parte intentó estabilizarse en su sitio por un leve momento, hasta que notó que la tierra bajo de ella no solo estaba temblando, sino que se movía de manera bastante particular.

-Parece… parece como si estuviera por emerger… una serpiente!- pensó la pelirrosa mientras saltaba al otro lado de la plataforma. Ya que asi como lo había pensado, la tierra no solo se movia de manera violenta, sino que se está empezaban a crearse grandes serpientes que no dudaban en atacarla.

Tamao saltaba de un lado para otro sin descanso alguno. Claramente Oliver estaba controlando el terreno y por lo tanto la batalla.

-No puede seguir evadiéndolo, ¡necesita empezar a atacar!-. Dijo Sakura preocupada viendo a su nueva amiga pelirrosa.

Aun así, todos los demás permanecieron en silencio aun observando la batalla.

Oliver empezaba también a molestarse, habían pasado casi que 20 minutos ¿Qué la pequeña pelirrosa de los Asakura no sabía hacer más que escapar? -Patética- dijo por lo bajo y mirándola con disgusto mientras finalmente se movía de su sitio y por desgracia para la Tamao, en dirección a ella.

Tamao estaba tan concentrada en salir del camino de las enormes serpientes de tierra que la acosaban que apenas y notó cuando Oliver apareció frente a ella con unas enormes garras de águila y sin mayor preámbulo declaró -Muere traidora- antes de apuntar con estas directo hacia su corazón.

El tiempo pareció congelarse por el más largo de los segundos, hasta que… -ALEJA TUS SUCIAS GARRAS DE TAMAO!-. El insulso grito venia del sitio menos esperado, de la tablilla en forma de corazón de la chica, la cual había sido no solo interpuesta en el último momento por esta en modo de defensa, sino que ahora las garras de águila de su oponente parecían estar clavadas y atrapadas en está.

-¿Pero qué?- Exclamó con incredulidad Oliver intentando zafar sus garras de la tabla para alejarse de la chica, aun así estás parecían no ceder. Lo mejor sería deshacer al menos esa posesión, pero para su desgracia no lo hizo lo bastante rápido, ya que al estar tan cerca Tamao aprovecho y girando su tabla hacia el chico disparo con está una de sus flechas.

Oliver apenas y pudo esquivar la flecha al deshacer las garras. -Como puede fallar un tiro estando tan cerca- dijo burlándose de Tamao, aun así, la chica saltó con una pequeña sonrisa hacia atrás en ese momento, Oliver no lo entendió sino hasta que sintió un fuerte golpe en su espalda, en su afán de esquivar la flecha se había atravesado en el camino de su propia serpiente cuando intentaba atacar a Tamao. Había sido bastante estúpido y descuidado, pero no lo sería más.

-VAMOS TAMAO ES TU MOMENTO DE ATACAR- Gritó incentivándola Horo

Pero aun así la pelirrosa pareció no escucharlo o perturbarse, ella sabía mejor que simplemente lanzarse al ataque de un sujeto como ese quien claramente aun tenía muchos A's más bajo la manga.

Oliver levantó nuevamente un puño al cielo, aunque esta vez usando su mano contraria, el ataque de las serpientes de tierra se había detenido al menos por el momento, por lo cual Tamao puso mucha atención al siguiente movimiento del muchacho. El chico abrió con lentitud la palma de su mano de la cual y para sorpresa de todos empezaron a salir unas cuantas chispas.

-Umm, con que maneja la tierra y el rayo- dijo Len un tanto sorprendido.

-Espero que no lo fusione con una posesión como hizo con la tierra y las serpientes- Dijo Anna un tanto preocupada -Sino Tamao podría verse verdaderamente en problemas-.

Cuando Oliver hubo concentrado la cantidad suficiente de energía en su mano la llevó un poco hacía atrás para luego con toda la fuerza que tenía lanzarla hacía donde Tamao. La pelirrosa pudo ver como lo que parecía ser un gran disco de electricidad se dirigía hacia ella, aun así fue capaz de esquivarlo sin mayor dificultad, o al menos eso creyó por el momento.

En cuanto el disco paso de largo de Tamao una sonrisa siniestra se dibujo en el rostro del muchacho a la vez que la electricidad que había expedido tomaba la forma de un águila y aumentando su velocidad de golpe se devolvía hacia donde Tamao. El águila eléctrica estuvo tan cerca que lo único que pudo hacer la chica para evitar un golpe directo fue dispararle una de sus flechas estando a tan solo unos centímetros, razón por la cual la explosión causada por el choque de fuerzas la alcanzo y la arrojo con fuerza contra el suelo de la plataforma.

Desde fuera de la plataforma Anna empezaba a golpetear su pie contra el piso, no quería demostrarlo, pero estaba un tanto nerviosa, los ataques de ese chico no solo podían ser letales, estaba seguro de que lo eran y con la mayor de las intenciones. Si Tamao se descuidaba, aunque fuera por un segundo, estaría en verdad perdida.

-Pensé que tenía más fe en ella- le dijo Len por lo bajo a la rubia

La chica apenas y lo miró de medio lado, Len aunque ansioso por la batalla también parecía un tanto pendiente de su reloj.

-¿Crees que la salvará el reloj?- Preguntó Anna pensando en la regla de los 40 minutos.

-Solo si sabe usarlo a su manera-

Mientras Tamao se reincorporaba con dificultad podía ver como el Oliver empezaba a formar otro disco eléctrico, que de seguro se fusionaría como el anterior con el espíritu del águila.

-¿Tamao que vamos a hacer?- preguntó desde la tableta Conchi -Su ataque es muy fuerte y rápido, no puedes volver a detenerlo de esa manera, al menos no estando tan cerca-.

Aun así la pelirrosa no parecía absorta viendo a su oponente. Oliver termino de cargar su ataque y tal como la ultima vez lo lanzó esperando que fuera el ataque definitivo y final.

Tamao cargo nuevamente su tablilla lista para disparar una de sus flechas, en contra del racionamiento de su espíritu acompañante.

Esquivo, una, dos y tres veces al águila eléctrica hasta que ya no pudo y nuevamente la detuvo antes de que llegará a ella con una de sus flechas y siendo alcanzada nuevamente por la explosión.

-TAMAO!- Gritó Sakura al verla caer al suelo violentamente.

Yoh sentía un enorme nudo en la garganta, al principio de la batalla le rezaba a los grandes espíritus por que Tamao ganara y el no tuviera que enfrentarse a Anna, en ese momento solo rezaba por que la batalla terminara sin importar si Tamao ganaba o perdía, pero que por el amor al cielo que saliera viva y de preferencia ilesa.

Tamao espero a que Oliver levantara nuevamente su mano hacía el cielo para empezar a cargar, y sin perder ni un segundo en el suelo.

-Parece que lo descifro- dijo Len mirando su reloj con atención

Anna apenas y levantó la ceja en señal de duda cuando Tamao disparo sus flechas desde donde estaba hacía el sujeto.

Oliver a duras penas pudo esquivar la primera flecha, moviéndose a uno de los lados y sin dejar de cargar su ataque eléctrico cuando la segunda flecha de la chica intercepto su muslo izquierdo. El chico apretó su mandíbula tratando de suprimir el dolor por unos momentos más y luego lanzó nuevamente su ataque a toda velocidad hacia Tamao.

Tamao esquivaba como podía la agresiva ave hecha de rayos, mientras que Oliver retiraba con dificultad la flecha de su cuerpo, de no ser cuidadoso podría herirse aun más, cuando al fin puedo retirarla Oliver levantó la mirada para ver como su ataque estaba apunto de alcanzar a Tamao cuando.

-MUERTE A LOS ASAKURA Y A TODO AQUEL QUE ESTE EN CONTRA DE NUESTRO SEÑOR HAO!-

Sin embargo los gritos del chico fueron opacados por un fuerte -¡DING DONG DANG!-. Era el sonido de una campana anunciando nada más y nada menos que se había cumplido los 40 minutos límite de la batalla.

¡TIEMPO! -Gritó uno de los monjes

Pocos segundos después el ave impacto e hizo explosión. Oliver sonrió seguro de que al fin habría alcanzado a la pelirrosa, sin embargo cuando el polvo levantado se disipo lo primero que se vio fue a Yoh empuñando su espada enfrente de una ilesa Tamao.

-¡QUE! ¡ESO NO ES JUSTO! ¡EL INTERVINO EN LA PELEA! - Gritó con furia Oliver

Yoh lo miró con molestia, pero sin decir nada bajo su espada y se giró -Tamao ¿te encuentras bien? -.

La chica sonrió levemente mientras asentía, se encontraba cansada y un poco herida, pero nada que un buen descanso no pudiera curar.

Los monjes se encaminaron hacia la plataforma, donde un exaltado Oliver estaba más que listo para seguir la pelea. -¡Descalifíquelos!-

Los monjes se miraron entre ellos con algo de duda, pero uno de ellos simplemente respondió -No tendríamos por qué, el joven Asakura solo intervino luego de que se terminó el tiempo-

-¿Qué!?, no pueden estar hablando enserio-

-Tranquilícese joven esta batalla fue declarada en empate-

-¿¡EMPATE!?, ¿¡Que acaso están ciegos!?, claramente si mi ataque la hubiera alcanzado no habría manera de que ella hubiera sobrevivido, yo soy obviamente mucho más poderoso-

Las palabras del joven Yaru parecían no solo molestar a Yoh y Tamao, sino que a varios por no decir que a todos los espectadores, aun así la persona que se encargo de responder fue uno de los mismos monjes.

-¿Te crees muy poderoso solo por la fuerza de tus ataques?, dime ¿de que sirve tanto poder estando mal direccionado?-. La pregunta del monje claramente se refería a mucho más que la simple pelea, pero no quiero salirse más del tema concretó. -No importa si tu ataque hubiera sido el más poderoso del planeta, no pudiste concretarlo antes de tiempo por lo cual no puede ser tenido en cuenta; además, no olvides quien salió peor parado de está pelea-. dijo ojeando la pierna malherida del muchacho.

Oliver miró de mala gana a Tamao y a Yoh, y sin decir nada más bajó lentamente de las gradas, necesitaba curar su pierna, pero después de como lo trataron los monjes, prefería hacerlo el mismo, y lo haría, una vez viera el resultado de la ultima pelea, ya que por ahora y según los resultados aún podría seguir participando por los pergaminos de Asin.

Luego de que Tamao agradeció a los monjes su preocupación y se negó a ir a la enfermería se disponía a bajar de la plataforma, pero no sin antes dirigirle unas palabras a Yoh. -Joven Yoh-. El castaño parecía un tanto preocupado. -Buena suerte-.

Yoh sonrió levemente. -Gracias Tamao-.

Juntó a la plataforma Anna se preparaba para subir. Se quitó su gruesa chaqueta y se la entregó a Brigita. Luego se giró hacia donde Len a quien le devolvió no solo los guantes, sino que su bufanda amarilla colgándosela en el cuello.

-¿Estás nerviosa?- se burló el chico viendo a la rubia.

-Pff- soltó la chica mirándolo con una ceja levantada -¿Acaso tendría por qué estarlo?-

Len dirigió una rápida mirada a Yoh quien ya se encontraba arriba de la plataforma.

-No es un oponente fácil-

-No, porque yo misma lo entrene-

-Tú y Hao-

-¿Estás insinuando que ese idiota de Hao pudo haberle enseñado algo que yo no?-

Len se encogió de hombros, pero sin perder su burlona sonrisa. -Entonces, se amable con él-

-Cualquiera diría que estás del lado de Yoh- dijo Anna rodando sus ojos

-¿Qué tu no?-

Anna le regaló una ultima sonrisa a su esposo y se dirigió hacia la plataforma, lista para el reto.

Yoh veía con algo de pesadez como Anna subía las escaleras y se situaba enfrente de él, los ojos de Yoh no pudieron evitar bajar por un leve segundo y observar el vientre de la chica mientras las palabras de Kabuto resonaban una y otras vez en su mente como lo habían hecho desde el día que aunque fuera por accidente las habia escuchado : "Para nadie en la mansión es un secreto que por lo bien que va la relación entre el señor Len y la señora el tan esperado heredero llegará pronto…la señora Anna tuvo una reunión con el consejo en la que afirmo que definitivamente no pasaría de este año".

Anna más allá de sentirse un tanto nerviosa, sentía un dejo de emoción, por fin podría no solo ver que tanto había avanzado Yoh, sino que el vería cuanto lo había hecho ella. Aun así al ver el extraño temple del castaño, no pudo evitar preguntarse si algo estaba mal, no tuvo mucho tiempo de pensar en ello ya que segundos después uno de los monjes anunció… -3,2,1 QUE EMPIECE LA PELEA-

-Está será una batalla bastante interesante- dijo Anna a Yoh estirando su brazo y empuñando un rosario que Yoh conocía más que bien.

-¿Los 1080?, pensé que…-

-¿Qué había sido destruido en la pelea contra Hao?, Así es, pero 5 años fueron más que suficientes para reconstruirlo-

Viendo la cara de decisión de la rubia Yoh supo que no tenía otra opción, por lo cual no tardo en formar su posesión. -5 años son más que suficiente para que pasen muchas cosas-.