Los personajes de Soul Eater no me pertenecen, son creación única del maestro Atsushi Ohkubo.
.
Estimado Señor Santa Claus.
Primero quiero enviarle un cordial saludo a usted y su señora esposa así como a los duendes.
Sabes que no es la primera vez que te escribo, aunque si la primera sin temor de que Kim se burle diciendo que sigo siendo una niña mimada. De hecho, eso te lo debo, sino fuera por semejante el escándalo de lo que ocurrió hace un año de tener que lidiar con los animales que Patty liberó del zoológico y el que casi provocara la extinción de las jirafas en Estados Unidos… algunos aún asisten a terapias.
Como decía, sino fuera por eso, seguro que Kim jamás habría pensado en escribirte por ésa idea de que nada que no tenga valor en dinero importa.
Aunque tengo mis dudas de su verdadero motivo, presiento que algo tiene que ver con ésa visita al abogado de hace unos meses. Con el tiempo al fin sé claramente cuando miente y de todas formas lo comprobaré mañana cuando revise su cuenta del banco; te pediría de favor (tal vez más como regalo) que apenas le des un 5% de lo que sea que haya pedido. Parece dura, un poco malvada y tacaña pero en el fondo ella es muy buena persona que se preocupa por todos sus amigos y profesores. Entenderá perfectamente la situación, de eso me encargaré yo.
Sabes, a veces creo que su orgullo no le permite ser por completo sincera, aunque eso está cambiando poco a poco desde el incidente con Arachne y, los pequeños avances con Ox. Él es un poco… demasiado expresivo, pero sé que es un buen tipo y que sus intenciones con Kim son las mejores.
En confidencia, me es un poco triste que ella se abra a nuevas personas y que su propio mundo se expanda, suena tonto y ridículo y no puedo evitarme sentirme un poco celosa. Y, al mismo tiempo, muy feliz. Kim sigue cambiando y pronto tal vez no me necesite más, por lo que quisiera cuando menos tener algo en común con ella antes de que eso pase.
Por eso, lo que esta vez pido no es nada más que una mascota.
Un gato, un perro, un hámster, incluso un ave; no importa.
De cualquier forma será igual de importante para ambas y lo cuidaremos muy bien. Al fin habría algo muy lindo en que gastar dinero.
Por último, gracias por leer mi carta y deseo que usted, su esposa y ayudantes tengan un buen día.
Atentamente Jacqueline O. Lantern Dupré
