–¡Barnabas! –Gritaste feliz, abriste la puerta a tope y viste algo que quizás no debiste ver. Y en ese instante la rabia se apodero de ti… Josette besaba a Barnabas con mucha pasión, volviste de nuevo a tu habitación tomaste tus cosas y fuiste decidida a un hotel de Collinsport pero solo sería por hoy, debías relajar la mente… ¿Por qué debía Josette volver justo este día?
Correr...solo quería correr y desahogar esas penas que me comían por dentro. Ironía. Era irónico ya no era yo la cazadora ahora solo era presa, presa de aquellos recuerdos...de aquel hermoso beso en el que sumergí todas esas penas.
Barnabas, mi hermoso Barnabas no lo culpo de todo lo que estoy sufriendo ahora, me culpo a mi por ilusionarme y estúpido ¡Vlad! ilusionarme así... para que querría yo estar aquí ahora, en esta época 1972 solo para sufrir, no, no quiero sufrir así.
Nunca antes había sentido lo que siento ahora, por amor, pero mi amor no es correspondido -sonreí- que suerte tiene Josette, en ser la amada de Barnabas.
-¿Te encuentras bien? -me pregunto una voz muy sensible, delicada y con voz de tenor. Gire y mire de donde provenía aquella voz.
-Oh, sí. Estoy bien... -Dije algo apagada.
-No parece, pero si quieres cambiemos de tema... no quiero que empieces a llorar -Dijo en tono de broma.
-De acuerdo -sonreí- ¿de qué quieres hablar?
-Mmmm... Primero presentémonos bien -sonrió y tomo porte de caballero medieval- Soy Thomas Smith, me encantaría decir cuántos años tengo pero... eso no ayudaría mucho -los dos reímos a carcajadas- veamos...me gusta el mar, adoro el mar... la música... muchas cosas en realidad -rio nostálgico- pero, es aburrido hablar solo de mí, cuéntame de ti…
-Bien pues antes que nada, si vienes por mi vulgarmente hablado y mal llamado "celo", nadie lo tendrá -le guiñe el ojo y el sonrió- pero...soy _(tu nombre) _(tu apellido) quizás tampoco interese mucho mi edad -reíste- Emmm, me gusta... me gusta -entristeciste un poco, recuerdos...Barnabas, ¿porque te has vuelto el dueño de mi mente?- quizás mi pasatiempo sea cazar vampiros pero con los años he aprendido a ser tantas cosas que ya no se contar -reíste- y dime... que interés pueden tener tú y los otros vampiros por tener un hijo?... De todas formas todos estamos muertos, bueno, somos como muertos vivientes...
-Yo... pues, digamos que tras todos estos siglos...milenios, he visto miles de familias vivir y morir, ver a madres y padres sufriendo por la muerte de algún hijo y aunque yo no quiero experimentar la perdida sé que no la tendría ya que seriamos vampiros, de todas formas... no sé si los demás piensan eso pero... es una oportunidad, pero tampoco quiero que sea una obligación -Dijo pensativo- tú debes elegir lo que quieres -sonrió.
-Él tiene razón -Dijo aquel asiático incorporándose a la conversación- tu eres la dueña de ti misma de todas formas -sonrió nostálgico.
-¿A qué se debe tan gratas visitas exactamente? -reíste y ellos sonrieron contigo.
-Yo vine porque...emmmm...solo quería verte -Dijo Thomas.
-Yo... -tartamudeaba- solo vine a despedirme -dijo Cho- vuelvo a Corea del Sur esta tarde -sonrió nostálgico, como si realmente no quisiera irse.
-Y... ¿deseas irte? -pregunte- digo... es que, no se te ve feliz o ansioso por irte...
-Pero debo irme -esta vez sonrió- Debo ir a resolver un negocio...
-Ya veo, de todas formas todos son hombres de negocios -reí- ¡déjenme decirles que son los mejores vampiros que he conocido! - Dije feliz abrazándolos.
-¿Los mejores? -pregunto Thomas correspondiendo el abrazo.
-Si -Dije- Los otros son unos interesados pero yo a ustedes los consideraría unos grandes amigos...
-Amigos -susurro con dolor Cho- Bien pues debo irme -sonrió tomo mi mano y deposito en ella un suave beso antes de irse.
-Te espera un gran futuro Cho -sonreí e hice gestos con la mano como un: Adiós, no te olvidare Así era... no lo olvidaría de entre todos seguramente él es el que me agradaba mucho más, aunque Thomas -sonreí- el seguro para muchas chicas seria el chico perfecto.
-Dime... ¿quieres comer algo? -me pregunto sonriente, su sonrisa sí que cautivaría a cualquiera.
-De acuerdo, no estaría mal...de todas formas el mundo nos sorprende y nos agrada cada día mas -sonrió a carcajadas.
-¿Te estas escuchando? -seguía riendo- no hay restaurantes de sangre... bueno, a menos que consideres a los bancos de sangre restaurantes o pienses que la salsa de tomate y la salsa agri dulce son sangre y te deleites con ella -Lo mire conteniendo la gracia del asunto, lo golpee suavemente en el hombro- Auch, ¡qué fuerte eres! -Dijo haciéndome reír mucho más.
-Me encantaría robarte toda la sangre con mis golpes-Dije con tez de victoria.
-Pues hazlo-Dijo seductoramente.
-Ni lo sueñes -sonreí- bien, pues ¿qué tal si simplemente caminamos un rato por Collinsport?
-De acuerdo, pero... solo por curiosidad -Dijo pensativo seguro pregunta sobre Barnabas- cuantos días llevas sin tomar sangre -me pregunto preocupado.
-No te preocupes por eso -sonreí.
-Debo hacerlo -Dijo mirándome tiernamente a los ojos, sin duda, cualquier mujer caería a sus pies.
-Llevo aproximadamente unos 9 días, desde antes de que llegara aquí -Dije- a Collinsport.
-Ten, toma de aquí... -Dijo Thomas- y recupérate... -Coloco su muñeca enfrente de mí, sentía el olor a sangre, mi ansiedad por tomar sangre fue tal que no dude, no habían dudas en mí, acerque su muñeca a mis gráciles colmillos y deje que su sangre corriera en mí, sentí como algunas gotas de sangre rodaron de mi boca al suelo.
Aunque esto era un error, al tomar la sangre de otro vampiro Vampiros tomando su sangre aunque se sacia la sed, también tu mente toma recuerdos del otro El será yo, y yo seré el.
A Thomas al parecer le extasiaba sentir mis colmillos en sus muñecas, o quizás le molestaban, aun así no me dijo nada hasta que termine.
-¿Ya te sientes mejor? -me pregunto mientras tomaba una cura de esas para heridas pequeñas de su billetera, me limpie la boca y le quite la cura de sus manos y con total delicadeza se la coloque en la muñeca, sin verlo a los ojos.
-Ya estoy mejor -Dije- pero no debimos hacer esto... sabes lo que significa...
-Que somos uno -Dijo mirándome- no del modo en que cualquiera quisiera pero no me molesta compartir mi vida, si es contigo -sonrió.
Mientras en la mansión de los Collins/
Bus que y busque. _ (tu nombre), ella ya no estaba en la mansión. Mientras Josette solo decía mi nombre y clamaba mi presencia junto a la suya Barnabas. Barnabas! Oía exclamar a Josette, a pesar de su regreso, el regreso de mi amada, no olvidaba aquel perfecto beso entre... _(tu apodo) hasta su apodo le queda bien, pero prefiero su nombre, _(tu nombre) suena tan bien cada una de las silabas en ese hermoso y único nombre...pero ya ella no estaba, solo sentía esas profundas ganas de llorar o de morir, casi igual de cuando perdí a Josette, pero esto es peor.
-Sabes donde esta Barnabas? -Pregunto Josette a Carolyn.
-En el estudio...solo... -Dijo Carolyn- No creo que necesite compañía -Dijo con ese tono respectivo de ella.
-Gracias...
Josette toca y toca a mi puerta, pero yo...yo...Barnabas Collins...solo pienso en ella...
-Así es la vida, Barnabas -Escuche decir a una mujer desconocida tras de mí.
-¿Quién eres? -Pregunte- ¿qué haces aquí?
-Ah! que modales los míos -sonrió- me llamo Christine y estoy aquí para hablar contigo -Dijo seria.
-Sobre que -Dije molesto No estoy para visitas de extraños.
-Oh Barnabas tu conociste bien a una pariente mía -dijo guiñando el ojo como si leyera mis pensamientos más remotos- Y eso es lo que hago, querido, justo ahora leo tus pensamientos... y sé que estás pensando en ELLA...
-No sé de qué hablas -Dije.
-Lo sabes muy bien, dijo mientras tomaba asiento en la silla delante de mi- soy una bruja, pariente lejana ohhh, muy lejana... de Angelique.
-Tu eres otra bruja -Dije mientras me levantaba de mi asiento amenazante.
-Tú no eres amenazante para mí, Barnabas -Dijo con su aliento putrefacto- Que crueles pensamientos para conmigo, Barnabas -sonrió- pero la que verdaderamente me aterra es _(tu nombre) ella sí que da miedo, sobre todo enojada -sonrió nuevamente- pues bien hablemos desde el inicio de todo, ¿has oído hablar de Vlad "tepes"? -me pregunto.
-No muchas cosas...solo que era el enviado del diablo o de la cruzada del dragón en honor a...Dios -Dije con dificultad.
-_(tu apodo) lo conoció... él es algo así como, su abuelo y por él ella es lo que es ahora, un vampiro pura sangre -Dijo muy seria.
-No entiendo el curso de esta conversación, lady-Dije- ¿a dónde quiere llegar?
-Pues... quería explicarle porque vino ese vampiro hoy -Dijo molesta- ese engreído de Stanley...Oh a él sí que lo odio, pero no estoy aquí para hablar de mis planes para matarlo... vine porque _(tu apodo) es la raíz de todo esto... Ella es una vampiro sangre pura, como ya dije, pero este es un año muy especial y los siguiente cinco o seis años seguirán igual porque ella está en la edad para procrear –Dijo Christine, _(tu nombre) Ella podría ser madre, un vampiro, mi _(tu nombre)- Y al parecer tu nunca supiste ni te mostraste interesado en ello, ya que no lo sabias, ella se veía o mejor dicho, la sentía feliz contigo, pareciera que estuviera viva -Dijo.
-Eso también lo sentí yo, cuando... -Dije entristecido nos besamos, fue corto, pero único.
-Se besaron... ¿no es así? -me pregunto a lo que yo asentí.
