Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia es toda mía.


Capitulo X
'' ¿Amigos?''

EdwardPOV

-¿Estas mejor? -

-Si… eso creo – asentí. Aún estaba muy perdido en mis pensamientos… pero su cara se veía mejor, casi no quedaba rastro de nada y no sabía cuánto me alegraba de eso – Gracias…-

-Ya te dije que no tienes que dármelas… somos amigos ¿No? -

-Si…-

Luego de un muy largo abrazo que necesitaba como a nada – Tengo que decirles algo… -

-¿Algo malo? – Emmett me quitó una bolsa de papas que tenía en la mano y me miró.

-No sé si sea malo…es que… yo… yo… -

-¿Paso algo con tu novia? ¿Terminaron? ¿Se casaran? -

-Es algo que pasa luego de eso… -

Ella pareció comprenderlo, Emmett no. Ella lo miró con reprobación y le miró a los ojos – Vamos a ser tíos…-

.

.

-Excelente… se llamará Emmett, asunto arreglado -

-Es niña, imbécil – reí. Rosalie resopló.

-Que tierno… ¿Ya se lo dijiste a Esme y Carlisle? -

-Si… pero tengo miedo de mis padres -

-No hay nada que una conversación no arregle -

-Mira quién habla, la que andaba con un hombre 10 años mayor que le pegaba ¿Qué ejemplo le estás dando a Edward? -

-¡Eres un imbécil! No sabes nada de nada…-

Me separé de ahí. No creía tener ánimo para soportar sus peleas. Caminé hasta el final y en la parte posterior de la sala de química me encontré a Isabella. Me extrañaba que estuviera considerablemente apartada de su grupo y por un momento creí oír que sollozaba, nunca la había visto así.

Mientras la espiaba noté que le temblaban las manos. Yo solo me acerqué.

-¿Estás bien? – se asustó al oírme y aunque intentó poner su faceta dura no podía. Jamás la había visto triste.

-Si…-

-No mientas – ella bajó la vista.

-¿Qué quieres Edward? No tengo ganas de pelear contigo ni con nadie… -

Definitivamente esa era la Bella que sabía que muy en fondo se encontraba, cuando dejaba a fuera su soberbia extrema y la forma petulante de decir las cosas dejaba de estar enojado con ella. Solo que eso había ocurrido una sola vez, cuando habíamos hablado en el estacionamiento.

Su linda cara se contrajo una vez más y volvió a taparsela – Ándate…-

Tuve un impulso muy extraño de abrazarla, me di cuenta cuando estaba cerca de su cabello, solo debía hacerlo. Dulcemente sentí que esa rigidez que había tomado ya no existía y con sus fríos brazos me rodeaba.

Era extraño pero no desagradable…

BellaPOV

Me reprimí en mi cabeza ¿Qué pensaría de mí al verme tan débil? Pero… me había abrazado.

Había acertado una vez más. Yo lo acerqué más a mí, necesitaba sentirme protegida por una vez en mi vida y él me hacía sentir eso, esta vez necesitaba un consuelo.

Estuve un momento enterrada en su cuello hasta que acarició mi cabello dulcemente, sin decir nada.

Según mi noción del tiempo había pasado mucho, el timbre había sonado y nos habíamos perdido una clase. Yo ya me había calmado y estaba más tranquila de lo que esperaba un día estar. Me separé con cuidado y no tuve una pizca de valor para mirarle a los ojos. Esto era extraño.

El habló, suavemente - ¿Mejor? – sonaba tan lindo que solo asentí – A mi también me pasan cosas raras estos días -

-Te aseguro que no son tan raras como las mías -

-Bella… no quiero estar peleado contigo… yo jamás podría pegarle a una chica y si lo piensas ciertamente no nos conocemos pero me gustaría que nos lleváramos bien-

-¿Y tus amigos? – pregunté alzando la vista, el parecía algo decidido.

-A mí tampoco me agradan los tuyos… - murmuró como pensando, frunció el ceño y yo solo sonreí, se veía… ''Interesante'' cuando pensaba. Cuando oyó mi risa me miró.

-¿A escondidas? -

-Si tu quieres si, odio el almuerzo de aquí -

-Yo también – el rió – Está bien -

Justo en ese intercambio de miradas, oímos la voz de Heidi y Alice. Me sorprendió de sobremanera verles juntas.

-Están aquí… -

-¿Qué hacen juntas? – pregunté con impresión.

-Bueno… ¿Sabías que Alice tiene una noción de moda Isabella? Es como mi alma de compras gemela -

-Ugh… ¿Le dijiste? – Alice sonaba emocionada. Hoy no le había alcanzado a ver.

-Alice no…-

-¿Adivina quién va a ser tía Bells? ¡Yo! -

Sonreí aunque por dentro me destruyera sin razón alguna. El resopló con fuerza - ¿Qué tiene de malo? Es cierto-

En ese momento supe que no sabía nada de él. Me destroza el alma sin razón por un momento pero luego… me alegré por él, era como si mi sueño se cumpliera en él.

-Ya no importa, yo que tú me alegraría por eso – el suspiró. Me levanté y le di la mano para ayudarle a hacerlo. Cuando nos devolvimos el dolor se mitigó un poco pero al verlo con Tanya todo había regresado. El me miró de reojo antes de irse.

-¿Al almuerzo? -

-Claro – intenté sonreírle y el igual lo hizo, solo acarició con mucha rapidez mis mejillas y se acercó mi oído.

-No sufras, te pones fea -

Pasaron dos semanas…

Me sorprendía la enorme afinidad que teníamos. A ambos nos gustaban las mismas cosas y en biología el maestro decía que éramos un buen complemento.
El me consideraba una de sus amigas y esa era la razón por la que me había convertido en una especie de consejera. Oía sus problemas y sobre todo los que tenía con su novia… y su hija. Ya era habitual conversar en las aulas cuando llovía, era lindo que alguien me escuchara.

Me sorprendía la confianza que podía tenerme. Yo no inspiraba confianza según Demetri.

-Es extraño ¿Y si no soy buen padre? ¿Y si lo hago mal? – yo suspiré y alcé la vista.

-Edward… ¿Tu la quieres… digo tenerla?-

-Claro que si… cuando escucho su corazón todo mi mundo gira en torno a eso, se que faltan unos meses pero ese es mi problema. Con suerte puedo cuidarme a mí y a mi hermana, aunque no le hace falta -

Cuando hablaba de ella sonaba tan convencido… los ojos le brillaban y una involuntaria sonrisa se posaba en sus labios. Yo no tenía dudas de que sería el mejor del mundo.

-¿Y ella que piensa? -

-Ella está muy preocupada en cuidarse… Bella yo la amo pero no sé si es la edad correcta para cuidar a un hijo -

-Ya tranquilo, preocúpate cuando llegue ¿Te puedo decir algo? – el asintió – Transmites tu nerviosismo -

-Es bueno saberlo -

-¿Cómo la llamarán? -

-No lo sé, me gustan algunos nombres… pero no me convence -

..::Flashback::..

-Feliz cumpleaños señorita, abre tus regalos -

Al lado de mi rico desayuno habían dos pequeños paquetes con envoltorios de lindo género y uno de forma algo rectangular y grande. Yo sonreí – Gracias -

Abrí la primera, era un libro de cuentos. En la escuela me prohibían leer cosas falsas pero papá siempre había sabido consentirme. Sonreí y luego de unas hermosas tacitas de porcelana y te de las indias, mi madre y su sentido de la etiqueta y feminidad. Hasta que llegó el último.

-Este es de tu tía Charlotte – sonreí y lo abrí. Me quedé impactada al ver lo que más ansiaba. Era una muñequita de porcelana hermosa, de cabello castaño y rizado y hermosos ojos verdes. Al lado tenía una carta que preferí guardar para luego.

-Muchas gracias madre, padre – les di un abrazo y corrí luego con mis preciados regalos a mi habitación. La abrí con expectación, tía Charlotte viajaba por todo el mundo y nos veíamos muy poco pero cuando podía me mandaba regalos de sus viajes.

Querida Bells:

Si estás leyendo esto es porque seguramente has visto tu regalo y estas cumpliendo 14 años ahora. Cierra los ojos por un momento y sentirás todos los abrazos que quiero darte a la distancia. Seguro tu madre te regaló cosas de etiqueta y sé que necesitas un respiro.
Cuando vi la muñeca dije: ''Esto es para mi Bella'' y se que la cuidarás. En el cuello tiene dos pulseritas que quiero que uses. Cuando fui a mis expediciones en Egipto me dieron dos pulseras con cabello de esfinge y un zafiro pequeñito. Ellos me dijeron que puedes comunicarte con el otro con el pensamiento, solamente si tienen ambos las pulseras puestas. Ambas están en el cuello de ella, quiero que se la des cuando las necesites, se que las usarás y cuidarás.
Sin extenderme más me despido, espero verte pronto sobrina hermosa.

Charlotte Swan.

Las acerqué más a mí y sonreí. Decidí guardarla en mi cajita de las cosas preciadas, bajo la bailarina a cuerda y la cerré. Una linda muñeca no podía quedarse sin nombre.

Al día siguiente, me puse uno de mis vestidos de encaje color café oscuro y en mi pequeño bolso para la escuela metí la muñeca y mi libro.

Cuando me fui y supe que estaba algo lejos de casa saqué mi preciosa adquisición de facciones finas y sonreí acariciando uno de sus rizos. Me pasé todos los recesos jugando en silencio con ella, hasta que comencé a hablarle.

-Tengo que ponerte un nombre… -

Nunca supe de donde salió ese brote de imaginación pero una sola cosa se me vino a la cabeza – Renesmee… Renesmee ¿Te gusta tu nuevo nombre Renesmee? – Sonaba exquisito y refinado. Renesmee, tal vez el nombre de una princesa del lejano oriente…

..::Fin del Flashback::..

-Mi Renesmee – murmuré inevitablemente, casi la había olvidado y toda la historia…

-Suena lindo… no lo había oído antes – pude ver una sonrisa torcida adornar sus labios– Renesmee… Carlie Cullen… ¿Te molestaría si lo uso? -

-Nada me haría más feliz – me dio un corto abrazo y sonrió.

-Bella… ¿Puedo hacerte una pregunta… muy personal?-

-Algo como que -

-¿Qué pasó con tus padres? -

Yo di un trago amargo y todo el cariño se volvió en una tristeza dolorosa… muy dolorosa. Mi voz se ahogó en la garganta pero lo dije – Los mataron -

En eso el salón se llenaba lentamente de gente. Yo tomé mis libros y me fui con rapidez.

EdwardPOV

Se fue muy rápido y no pude verle más en el resto del día. Estaba nerviosa o algo parecido, no podía negar que Bella era muy misteriosa pero creo que esta vez había sido demasiado directo.

Aún así, Heidi era simpática. Hermosa y simpática ¿Qué más podía pedir un hombre débil? Cuando me acerqué, Alice estaba con Rosalie y Heidi. Rose no podía cambiar su cara de dura aunque se estuviera recuperando de estar muy frágil, yo sabía sus debilidades y aunque fuera una mandona la quería.

Me acerque y pude oír algo – Ve con Bella ¿Si? -

-¿No tienes problemas? -

-Claro que no, no saldremos… -

Buenas estrategias. Desde ahora ella venía un fin de semana a Forks y yo a la Push, a este paso iba a morir conduciendo. Era casi perfecto. Hoy en la noche tenía que ir por ella, era mejor. Billy no la dejaba ir al instituto por qué no quería que la vieran así aunque esos tiernos 4 meses fueran casi invisibles.

Rosalie rodó los ojos y se acercó a mí - ¿Qué haces? -

-No lo sé… - ella me abrazó, yo sabía que aun estaba frágil y mi deber era cuidarla - ¿Qué pasa?-

-No quiero ir a casa… - dio un respiro muy suave – Jasper cree que tiene que estar todo el día a mi lado y mi padre también, mama me trata como una niña de 4 años… tengo que ir al psicólogo mañana -

-Sabes que es por tu bien Rose -

-Pero no quiero que me traten como una loca – su voz, se desquebrajo. Yo solo acaricié su cabello – Los únicos que no lo hacen son tu y Emmett y él está enojado conmigo… -

-Muy santita no eres… dale tiempo ¿Si? El también tiene problemas pero te quiere, tanto como tú a él -

-¿Y tú me quieres?-

-Claro que si futura tía – ella rió – Te quiero mucho ¿Sabes por qué? -

-No -

-Por que fuiste la única que se atrevió a hablarle a un loco -

-Yo también te quiero…-

AlicePOV

Heidi suspiró y miró la adorable escena de mi hermano consolando a Rosalie. Me daba pena por ella.

-¿A Rosalie le gusta Edward? – pregunto en un tono que mas bien sonaba convencido.

-No lo creo…-

-No tiene por qué, es tan tierno… desearía tener amigos como él. Los únicos imbéciles que conozco son Demetri, Alec y Félix. Son unos bastardos – yo asentí.

-¿Haz visto a Bells? -

-Está pensando. Siempre se aleja cuando quiere pensar o esta triste. La conozco desde que… - se quedo un momento en silencio. Justo en ese momento ella llegó. Sus ojos estaban mas bajos de lo normal.

-¿Qué hacían? -

-Adivina, mañana iremos a casa de Alice -

-No quiero molestar…-

-Y yo no quiero que estés con Demetri, es una orden – ella rió y me miró.

-Alice… ¿Estás segura que… tu hermano… quiera?-

-Claro, estará ocupado y a Esme no le importa que vallas, más bien le agrada -

-Está bien… mañana – luego miró de reojo a Rosalie, al menos ya estaba conversando más tranquila. El se acercó justo cuando ella se fue, Bella suspiró.

-Bella tengo que hablar contigo -

-No puedo… Heidi tengo muchas tareas ¿Podemos irnos? – Ella asintió con extrañeza – Adiós -

Estuvimos un momento en silencio, yo le miré con ojos entrecerrados – ¿Qué le preguntaste? -

-Sobre… su padres… - yo le miré esperando saber más – Los mataron ¿Lo sabías?-

-Jamás me ha insinuado nada de ella -

-Esta enojada… -

-Yo también me enojaría contigo si lo preguntaras ¿Vamos? Esme se va a preocupar tontito -

BellaPOV

Paramos a la mitad del bosque y nos adentramos en silencio - ¿Qué rayos te pasa con Edward?-

-¿Por qué siempre se arruina? Siempre pasa lo mismo -

-¿Te pregunto por tu vida? – Asentí – Es obvio, es un adorable y comprensivo humano… bueno sexy también que solo desea saber tus preocupaciones. Si te confía en ti para que sepas sus dramas de adolescente que obviamente ya pasaste hace siglos espera que tu le tengas la misma confianza para decirle porque eres así -

La miré con extrañeza y reí – Sabias palabras Heidi pero… ¿Qué esperas que le diga? Me tiene muy nerviosa.

-Sabes mentir a la perfección… tergiversa las historias un poco y te creerá pero en realidad no mentiras del todo -

Me paré para recordar el suceso con el niño y negué – No puedo -

-¿Te piensas morir de sed amiga? – yo olisquee un oso… - No bromees ¿Un animal? Que asco -

-Tengo que intentarlo -

Sin miedo salté contra su cuello y el resultado fue un oso seco y una sensación de repugnancia en todo mi ser. Llegué a temblar del sabor extraño.

-¿Qué tal? -

-Asqueroso – En eso se quedo quieta mirándome - ¿Qué pasa?-

-Tus ojos… están más claros… bebe de otro – yo negué – Bella -

Con asco atrapé a unos cuatro venados que estaban cerca. No me saciaba del todo, pero estaba fuerte. Ella sonrió – Tus ojos son miel, hermosos -

-¿Qué? – se sacó un espejo del bolsillo y vi mis ojos ¿Acaso eran miel? Se veían mas humanos y suaves, solo sonreí – Oh…-

-Es perfecto ¿Crees que sobrevivirás así? -

-Eso creo-

Ella lo probó una vez y terminó escupiendo. Ella se fue a lo alto ver unos excursionistas y yo seguí maravillada con el cambio. Mientras más bebía mas intenso se hacía.

Cuando llegamos a casa estaban ellos, empalagosamente besándose. Yo corrí a nuestra habitación.

EdwardPOV

-Bienvenida… a mi cueva -

-No es fea Ed – se dio una vuelta por mi habitación, tomó un álbum de fotos y sonrió – Que lindo eres -

Luego de la cena, subimos otra vez. Ella se había quedado en la habitación de Alice un momento y cuando ya casi estaba acomodado llegó. Se metió en mi cama y me abrazó. Yo solo toqué su pancita, ya se comenzaba a mover algo inquieta dentro.

-¿Qué tal el instituto?-

-Bien…-

-Que suerte tienes amor… pero todo lo que sea por mi fetito lo vale -

-No le digas así – le regañe – Suena como una cosa -

-¿Y qué es?-

-mi princesita pequeña, mi hija -

-Vas a ser muy buen padre Edward, no lo voy a dudar nunca – Apagó la luz de la mesita y antes de acomodarse beso mi frente – Buenas noches, descansa -

Ella se durmió y yo seguí despierto como cada noche. Estaba cansado pero no podía dormir. Ella despertó luego algo extrañada.

-¿No puedes dormir? – negué. Ella se sentó y se talló los ojos.

-Duerme ¿Si?-

Negó y guió mi cabeza a su hombro, en lo que acariciaba mi cabello de manera suave, adorable. Tarareo una canción que me era imposible no reconocer, una que yo le cantaba cuando estaba triste. Fue casi magia, ya estaba cerrando los ojos de una vez, su dulce respiración y su suave corazón me calmaba del todo. Cuando estaba cediendo se tapo a ella y a mí, y creí oír que susurraba.

-Mi principito… cuando vas a dejar de sufrir -

Luego de eso, me dormí.

LizzyPOV

Desperté algo tarde, el estaba plácidamente dormido a mi lado con una mano rozando mi pancita. Me levanté con mucho cuidado de no despertarlo, tomé mi ropa y me di un baño. Su casa era definitivamente espectacular. Cuando estuve lista bajé las escaleras, Esme estaba en la cocina. Sonrió al verme.

-Hola -

-Buenos días… ¿Quieres que te ayude? – Negó – Estoy embarazada no soy inválida. No resisto sin hacer nada -

-Está bien – me dio unas verduras que debía cortar - ¿Cómo te sientes?-

- Se mueve… es como una mariposita, es muy lindo… los mareos se están acabando gracias al cielo pero me siento bien -

-Que suerte tienes… ¿Y Edward?-

-Esta durmiendo, tiene un serio insomnio – asintió.

-Carlisle le dio unas pastillas a veces pero a la mañana siguiente no despierta, por eso no las toma, lo desorientan un poco -

-Tuve que cantarle una canción para que se durmiera, sabes cómo es de terco… lo obligaré a tomarse una, necesita descansar -

-Buenos días – oí la vocecita de campanita de Alice en lo que me daba un abrazo corto y a Esme también.

Mientras ella preparaba desayuno para todos yo fui a ver a Edward por un momento. Cuando entre estaba tallándose los ojos con ternura extrema. Pestañeó un par de veces y me sonrió.

-Hola princesa -

-Hola -

-¿Me esperas? – asentí y el se fue a bañar. Yo saqué una camisa negra y unos jeans. Miré a la ventana por un momento. Cuando estuvo listo me abrazó por la espalda dulcemente, en eso ella se movió tiernamente.

Luego de un acalorado beso… supimos que debíamos bajar. El me llevo como a una niña pequeña y bajò conmigo hasta la cocina.

-Hola Eddie -

-Hola Enana, Esme -

Me dejó en sus piernas en lo que quitaba una tostada con algo de timidez.

-Hoy vendrán Heidi y Bella -

-¿Enserio? – El sonaba extrañado - ¿Y a qué? -

-No te importa – se miraron lacerantemente por un momento hasta que decidí levantarme e ir afuera por un momento. Caminé por el hermoso bosque, intentando llenar mis pulmones de todo el aire que podía.

BellaPOV

-Toca Bella -

-No toca tu – tocó el timbre y esperamos un momento – Linda casa ¿Eh? -

-Que suerte tiene – en eso abrió Edward, saludó a Heidi y a mí, yo solo asentí.

-Hola… Alice está adentro -

-¿Tu que harás? – creo que pudo notar la mirada de reprobación, no tenía por qué preguntarle. Una suave sonrisa de niño travieso se formó en sus labios y contestó.

-A buscar a alguien -

Cuando se alejó, le tiré un poco el pelo – Bella… ¿Qué tiene?-

-Desubicada – entramos, su casa era tan acogedora que daba la sensación de que la luz entraba suavemente, era todo lo contrario a nuestra casa. Por suerte en Forks jamás había sol, era la ventaja de estar aquí.

Alice estaba en la cocina, con una mujer de ojos demasiado apacibles…

EdwardPOV

Me la encontré bajo un árbol, hablando sola. Solo quería oírle por un momento, luego me haría notar.

-¿Qué se supone que vamos a hacer? … no quiero que las cosas sean así – se quedó un momento en silencio – Se supone que esto no debiera pasar… -

Era extraño, ella decía que jamás debía arrepentirse de lo que hacía por que si se arrepentía, sería un doble fracaso. No quería que se preocupara por cosas…que yo debía decidir y hacer, si hacía un esfuerzo era porque de todas formas era un pedacito mío ¿Cómo no iba a quererla? Tal vez iban a haber noches sin dormir, mas de una vez me iba a sentir superado pero de solo pensar que la iba a tener en mis brazos al final del túnel me hacía seguir.

Yo no quería que ella se arrepintiese de algo que de una forma u otra, solo venía a darnos un poquito de felicidad. Ella no tenía la culpa de nuestras irresponsabilidades.

Decidí hacer como que no le oía, no quería que se complicara la vida intentando explicar algo que sabía de antemano.

-¿Qué haces sola princesa? – alzó la vista y sonrió.

-Nada… - me senté a su lado y me acomode en su cuello. Podrían haber sido largos minutos silenciosos pero para mí era lo necesario. Luego de un beso inocente – uno muy parecido al primero – le miré a los ojos, no quería que siguiera dudando.

-Te quiero mucho Lizzy -

-Yo también -

-¿Segura? -

-No podría estar más segura de algo -

..::Flashback::..

Era… lindo cuando me tomaba la mano, para mí eso era un paso inmenso sin olvidar de que éramos novios… y a veces me llamaba Amor ¿Acaso podía existir algo más bonito cuando ella lo decía? Nada.

Pero sabía que había otra ''etapa'' que debía pasar aunque no pudiera hacerlo del todo. Lo que más deseaba era besarla pero… me costaba decidirme ¿Y si no le gustaba? Esa sería una gran decepción para mí. No quería hacer algo que no quisiera. Y aunque me doliera estaba dispuesto a esperarla.

Cuando me percaté, estaba todo muy silencioso, ninguno hablaba… ella estaba en frente mío ¿Cómo no me había dado cuenta? Sus labios habían rozado los míos muy suavemente y… ahí comenzó todo.

Fue casi imposible que no le siguiera el ritmo, era lo mejor que me había pasado en mucho tiempo. Sus labios eran suaves y cuando su lengua rozaba la mía una electricidad especial me recorría entero.

Sus manos me acercaron del cuello y yo la tomé de la cintura con cuidado. Cuando supimos como era del todo se volvió más lento y apasionado que antes ¿Quién me iba a advertir que esto era el paraíso? Para mí si lo era, con ella era mucho mejor.

Era como si la extraña sensación de conocer todo de ella se hiciera presente. Cuando la respiración le faltaba a ella y a mí nos separamos un poco. Ella sonreía ¿Le había gustado? Me creía muy imbécil como para preguntárselo.

-¿Ya sabías… besar? – Negué – Desde hoy… amo tus besos -

-Y yo los tuyos – me atreví a besarle yo esta vez.

..::Fin del flashback::..

Ciertamente estos días tenía un serio problema con dos cosas: Divagar y mi noción del tiempo. No sabía cuanto tiempo había estado sentado en el sillón de la entrada de la casa. Elizabeth se había ido con ellas.

Estuve en silencio por mucho tiempo, con miles de recuerdos en la cabeza y cayó la noche. Podía oír que… reían, yo tenía miles de cosas en la cabeza y no me dejaba pensar bien.

En eso, Esme se sentó en frente mío - ¿Qué pasa? -

-No sé qué pensar Esme… -

-¿Por qué? -

-Tengo miedo… -

-Deberías decírselo – murmuró en tono suave y convencido, yo le miré – Cuando lo digas… ya no habrá nada mas Edward… hazlo -

-¿Y si quiere que…?-

-No voy a dejar que te haga nada, Carlisle tampoco -

Con algo de indecisión y un aire atascado en el pecho marqué. Al sexto tono contestó mi padre, yo me acerqué a un rincón.

-Edward ¿Cómo estás?...-

BellaPOV

-Lindo Cuarto Alice – Sip, Heidi era muy interesada cuando quería. Yo solo miré por la ventana en silencio. Tenía un gusto exquisito. En eso tocó dos veces alguien, yo abrí. Era una chica… era definitivamente la novia de Edward. No tenía mal gusto, la chica era bella.

-Hola… ¿Puedo entrar? – yo me corrí de la puerta y entró, Alice le sonrió.

-Lizzy… ella son Heidi y Bella – saludé en silencio y ella se sentó en su cama, jugando con los bordes de su polera. Estaba embarazada aunque se disimulaba un poco. Era algo tímida, yo estaba cerca en silencio. Ella luego alzó la vista.

-Tus eres… la novia de Edward ¿No es cierto? – asintió con una sonrisa.

-¿Tu eres su amiga? -

-No sé si somos amigos… pero vamos en el mismo instituto – ella asintió.

Esa fue una chispa para que una conversación se formara. Era una chica de pensamientos sanísimos, era muy dulce para decir las cosas. Cuando cayó la tarde, seguimos hablando.

-¿Me acompañas a buscar algo a la cocina? – yo asentí. Ellas asintieron y bajamos en silencio aunque se oían las voces de Edward y Carlisle, algo pasaba. Ella extrañó, el estaba muy pálido y nervioso aunque le sonrió de todas maneras.

-¿Qué pasa? – Esme se acercó y nos llevó a la cocina – Esme que pasa…-

-Esta hablando con sus padres, pero no te preocupes – ella palideció por un momento pero luego hicieron algo para que ella comiera. Yo me acerqué algo a la puerta, pero sin alejarme mucho.

-Edward ya cálmate, nada va a pasar – esa era la voz de Carlisle, lo conocía porque era conocido de Aro.

-P-pero…-

Nunca había oído a Edward tan nervioso e incoherente. Cuando estuvo listo decidí llevar las cosas por ella, cuando subió las escaleras lo volvió a mirar, pero él estaba mirando a la ventana temblando un poco. Cuando subimos dejé la bandeja en su cama y ella suspiró.

-Alice… ¿Puedes… averiguar? -

-Por qué… -

-Es con tus padres y Edward – Heidi se sentó a mi lado y me mostró alguna ropa en lo que ellas murmuraban – Porfavor…-

-Está bien, pero no te pongas nerviosa ¿Si? – ella asintió y salió por un momento.

-¿Cómo te llamas? – pregunto Heidi con la intención de distraerla, tenía tan buen oído como yo.

-Elizabeth… Black -

-Lindo nombre… ¿Cómo le pondrás a…?-

EdwardPOV

Como que está embarazada! ¿¡No se cuidaron!- mi silencio fue la única respuesta - ¡Eres un imbécil no se puede confiar en ti! ¡¿Qué significa esto? -

Esa y miles de cosas más que escuché en silencio, cada vez me ponía más nervioso. Sentía que el estomago se me retorcía con cada una de sus palabras, estaba a punto de explotar. Todo hasta que oí la última de sus frases, las más duras.

-¡Sabes que! ¡Ya no quiero que me llames mas, tú te arreglaras con tus cosas! Tú… ya no eres mi hijo -

No supe en qué momento dejé de reaccionar y el teléfono se me cayó de las manos, solo cerré los ojos. Esme solo me dio un abrazo, no me obligó a decir nada…

..::Flashback::..

Solo me escondí tras la pared, era tarde y estaban en el comedor con miles de papeles esparcidos.

-No sé cómo vamos a salir de esto esta vez – mi papi sonaba… triste, el jamás estaba triste. Era muy tarde, esas no eran horas para despertar. Yo había tenido un sueño muy feo pero… ellos no.

-Tranquilo, siempre se arregla ¿Lo recuerdas? -

-Pero los niños… no quiero seguir debiéndole a Carlisle – yo me acerqué en silencio pero mami me había encontrado. Alice decía que era muy poco calladito cuando quería esconderme, era cierto.

-Eddie… ¿Qué haces despierto? ¿Tuviste un sueño feo? – asentí en lo que me tomaba y me sentaba con ella, estaba llorando.

-¿Por qué estas triste mami? -

-No estoy triste amor, ya vamos a dormir -

Me dejó en mi cama, en silencio para que Ali no despertara – aunque jamás despertaba – y me tapo, yo la tomé de la mano para que no se fuera – Mami… ¿Tío Carlisle está enojado con papi? -

Sonrió pero no entendía por qué seguía llorando, mami era una princesa. Ella no tenía que llorar – No está enojado con papa mi amor, tranquilo no llores tu también… -

-¿Y por que están tristes? -

-Los adultos tiene problemas… pero ¿Sabes algo? Aunque tenga muchos siempre los vamos a amar, no importa si hacen algo malo o si cometen un error, siempre Eddie, siempre los vamos a amar -

-Yo también te amo mami -

..::Fin del Flashback::..

-Ya… se acabó – murmuró Carlisle con enojo.

-Esto es mi culpa si yo… hubiera hecho mejor las cosas no tendrías que hacer estas cosas por mí. Perdón, se que les hago gastar tiempo y dinero que… que es para otras cosas pero no era mi intención, pero no me arrepiento… sé que soy un imbécil de 17 años que intenta hacer una familia pero -

-No hables así Edward, no es tu culpa -

-¿Qué pasa? - Alice había bajado y se había sentado, yo solo me fui en silencio a mi habitación y cerré despacio. Me escondí entre las sabanas y cobertor y en eso ella llegó.

-Edward -

-Vete, no quiero -

-No seas infantil hermanito – yo me quedé en silencio – Sabes que es un tonto, no sabes lo que dice, no dejes que te llegue… -

Me destapé solo para verla un momento – Ellos me prometieron que siempre iban a quererme – cuando sentí que las lágrimas iban a salir decidí bajar los ojos, no quería llorar ni sabía por qué lo hacía.

BellaPOV

La distraía de maravilla. Cuando Alice salió dio un respiro y se secó los ojos, y entró en silencio. Como si nada hubiera pasado.

Suspiró y sonrió, Alice era muy buena para ocultar sus verdaderos sentimiento… en eso nos parecíamos un poco. Cuando Lizzy le preguntó que había pasado dio un relato que la serenó por completo. Solo le resto importancia.

-¿Qué le pasó? ¿Está bien? -

-Si… solo está durmiendo, solo le di una de sus pastillas y se durmió – dijo con una sonrisa, que no sentía. Solo me dio una suave mirada.

-¿Y la conversación? – yo le susurré tan rápidamente a Heidi un: ''Distráela más'' que no lo oyó del todo.

-No le dijo nada malo, está contento -

En eso, mi querida Heidi actuó – Hablando de otra cosa… ¿Sabes que va a ser?-

-Niña -

En eso nosotras nos fuimos, nos adentramos un poco al bosque y comenzó a llorar. Yo no la detuve. Cuando se calmó un poco se sentó al frente mí y habló. Yo estaba para escucharla.

-¿Puedes guardar un secreto? – Yo asentí – Cuando teníamos 5 años… nuestros padres trabajaban mucho y vivíamos en casa de nuestra abuela…ella… luego de que el abuelo había muerto ella se había vuelto a casar… El era bueno con nosotros, siempre nos regalaba cosas y así se nos olvidaban un poco los problemas de casa, siempre faltaban cosas que no notamos hasta ya grandes. Edward fue muy travieso, siempre se escondía para que lo encontraran y lo agarraran a abrazos…-

El y yo éramos casi iguales y felices, sobre todo cuando él aparecía con muchos dulces y juguetes…. Un día, la abuela fue de compras y nos quedamos con él en casa…-

..::Flashback::..

-Alice… ¿Quieres jugar a los fantasmas conmigo? – asentí y se puso una sábana encima, le había echo ojos con las tijeras y yo también. Nos escondimos con unas risitas y cuando abuelita se dio vuelta la asustamos.

Solo que ella jamás se asustaba lo suficiente.

-¿Dónde dejaron a mis nietos tan hermoso? – Eddie rió y le sonrió luego.

-Abi somos nosotros – nos dio un abrazo y se puso a nuestra altura. Abi era alta.

-Voy a ir de compras ¿Si? Se quedarán con Tom -

-Esta bien -

Esa tarde el nosotros habíamos salido a jugar afuera, todo hasta que entramos a casa y Tom estaba sentado con algunas botellas que olían feo. Yo me acerqué.

-Tom… ¿Quieres jugar con nosotros?-

-No sé si quiera jugar a eso -

Me apretó el brazo y me dolió mucho, entonces Eddie habló – Suelta a mi hermanita -

..::Fin del Flashback::..

- Me llevó a su habitación y… me tocó hasta que se cansó y Edward lo vio todo medio inconsciente en un rincón... esa noche estuvimos en un hospital. Yo estaba muy asustada, mi madre no podía estar más nerviosa esa noche. El, estaba mejor del todo aunque estaba aún con el ojo rojo y los brazos llenos de moretones, pero no hablaba. Decían que era un Shock, que se le curaría pronto pero pasó una semana y el no reaccionaba, no comía…-

-En uno de esos días de desesperación, ellos decidieron llevarnos con Carlisle y Esme. Nos mudamos de Seattle a la Push… era hermoso e impresionante, jamás habíamos visto el mar y no podía negar que dentro de su divagación estaba contento. Tal vez no hablaba pero no se separaba de mi nunca y me miraba como preguntándome si estaba bien… y yo solo intentaba no estar triste. Sigo creyendo que Edward maduró muy pequeño -

-Ahí éramos felices aunque el ya no jugaba, solo estaba quieto en un rincón. Cuando Esme le enseñó a leer… la primera palabra que dijo en mucho tiempo la había hecho para leerme un cuento y luego, cuando mis padres no llegaban me arropaba y me decía cuanto me quería…
Todo hasta que un día una linda niña se le apareció… nunca había visto a mi hermano tan feliz desde que le había conversado, esa tarde me habló de ella hasta que se durmió -

-Cuando cumplió 12… se pusieron de novios, era un secreto por que su hermano no quería que su hermana tuviera novio y menos si era su mejor amigo pero era necesario. Llego tarde miles de veces y se estaba enamorando tanto… eran lo más tierno del mundo cuando él la iba a buscar luego de clases y se la llevaba de la mano. No puedo negar que muchas veces le envidié sanamente…-

-Un día, nos fuimos y no sabes cuanto lloró esas noches, cuanto odió a mi padre… para tener 14 años se expresaba con argumentos dignos de un universitario y le dolía el corazón, ese que se había quebrado a los 5 años… pasaron los años y se volvió el mismo renuente a hacer amigos, a confiar en una chica otra vez. Solo que esta vez se había vuelto algo agresivo y no paraba de emborracharse hasta llegar al día siguiente a casa -

-Los ebrios siempre dicen la verdad ¿No es cierto? Edward contaba toda su vida y era desgarrador oírle llamarla. Mi padre en ese momento, cuando teníamos 15 comenzó a pegarle cada vez que llegaba tarde y comenzaron las peleas frecuentes. Era su ídolo, siempre lo había sido porque el valoraba mucho a alguien que se haya sacrificado tanto por el pero esa sana admiración se convirtió en un odio mutuo. En la mesa… de vacaciones, siempre peleaban. Yo sufría tanto como él lo hacía pero… si yo no era fuerte ¿Quién iba a serlo? ¿Cómo iba a pedirle que no se quebrara si yo lo hacía?-

-El es… mi héroe. Cuando fu la última de sus peleas nos vinimos aquí. Desde hace años no lo veía reírse como lo hace con Emmett o…confiar en otra persona que no fuera yo como lo hace con Rosalie. Cuando volvió a ver a Lizzy le volvieron a brillar los ojos. Sus triunfos eran los míos y sus penas también. El se siento tan solo ahora, no tiene a que aferrarse. Antes era a esa dura figura que le daba órdenes y ahora… a la nada -

-Desde hace años no le veía llorar, le dolieron todas sus palabras. Tal vez era un mal hijo, tal vez se portaba mal pero nunca le dejó de querer. Le dijo que ya no era su hijo, que no contara con él y no entiende como pudo haber cambiado tanto, pero no quiere preocupar a Elizabeth y yo tampoco quiero hacerlo. Si ella lo perdiera… terminaría por enloquecer-

Todo mi mundo dio un vuelco ¿Cómo una persona tan buena y dulce podía sufrir tanto? No era justo. Alice también ¿Quién me iba a advertir que tras esa faceta despreocupada y feliz iba a estar esto? Solo, cuando iba a explotar entre llantos le abracé, yo lloraba dentro.

Luego de una hora o algo así lloró todo lo que tenía guardado y se quedó en silencio. Yo suspiré - ¿Mejor?-

-Si, estoy más tranquila – se seco los ojos una vez más y dio un respiro muy grande. Cuanto debía dolerle.

-Eres muy buena hermana Alice – ella rió suavemente.

-Es bueno oírlo… ¿Vamos? – asentí y le ayudé a levantarse. Uno de mis brazos rodeó sus hombros y sonrió sin ganas – Eres la mejor amiga que he tenido -

Eso me estremeció por completo. Era estremecedor oírlo…


El pasado oscuro de Alice…

Ojala les guste :)

Molesten a la autora ¿Si?

Feliz 2012! besos!