Capítulo 10 - La gran estafa

Sí, me perdí totalmente con todo esto.

Primero que todo anoche intenté ir a hablar con Clarke porque se fue molesta y cuando metí la cabeza por la puerta estaba con la luz de su celular pegándole en toda la cara porque la muy tonta tenía la luz de la pieza apagada, no sé si estaba viendo porno o algo pero casi se murió del susto cuando me vio ahí y casi tira su celular por la ventana 7 pisos abajo.

Como si eso no hubiera sido ya lo suficientemente extraño no me dejó siquiera meter todo mi perfecto cuerpo dentro de la pieza sin comenzar a insultarme así que mejor me fui a la habitación amarillo patito para dormir en la soledad de esa cómoda cama. Para rematar no sé donde mierda está mi celular, lo busqué anoche y supuse que con toda la cerveza que me metí en el cuerpo busqué mal, pero ahora ya llevo como 3 horas buscándolo mientras Clarke sigue durmiendo y sigo sin encontrarlo. Ya, no llevo 3 horas, llevo 20 minutos pero es que tampoco son tantas las opciones, tal vez no me di cuenta y Monty se lo comió, con lo hambriento que es ese animal.

O tal vez se me cayó entre las tetas de Clarke, vaya a saber una.

Como sea, tampoco es que lo necesite tanto, si lo de ir a The Duplex hoy día sigue en pie entonces no hay necesidad de llamar a alguna de mis chicas, me encontraré a alguna ahí, nueva o antigua, quién sabe, además hoy si debo celebrar a Clarke porque ayer me lo pasé riéndome y se enojó. Otra vez. Yo que hice para merecer esto.

Ah, ya me acuerdo.

Como decía, si no aparece ahora voy a ponerme de buenas con Clarke hoy día en la noche para que cuando lleguemos nos pongamos las dos a cuatro patas para buscar ese aparatito. Será un día lejos de la tecnología y lo peor, lejos de Candy Crush. ¿Qué? Crecí con el maldito juego de la culebrita en mis manos, no me pidan que no sea una mujer de 27 años adicta a algún jueguito virtual.

Miren que con los jueguitos sexuales soy toda una campeona.


El entrenamiento de hoy ha sido todo lo bueno que esperaba, dios, como necesitaba sudar y que no fuera solo por un buen polvo, lo que sí Luna anda extraña, como que quiso decirme algo y después se quedó callada, como que quiso volver a hablarme y solo se rió y se dio la media vuelta.

-¿Vas a seguir siendo tan rara o ya se te pasó lo loca?

-Oye ojos lejos de las tetas, Woods.

-Años usando las mismas duchas y todavía no te acostumbras Luna.

-Me acostumbro, mis tetas no.

-Que sepas que no están mal, Cooper. –Le guiño un ojo porque sé que odia mis insinuaciones, chicas, tan tiernas cuando no aceptan que aman ser devoradas por este par de ojos verdes. -¿Me vas a explicar qué onda o tengo que volver a remachar en tu fea carita para hacerte espabilar?

-No me causa gracia Lexa y nada, no pasa nada, dame la toalla –Se está riendo escondida ¿Se está riendo de mi? Oh, se está riendo de mi ¿Por qué se está riendo de mi? -¿Sigues en malas vibras con Clarke?

-Eh, que no estamos con malas vibras Luna, esa rubia no acepta una buena broma es todo, además hoy vamos a celebrar como corresponde, se le pasa con un poco de vodka y un buen polvo.

-Ya y el polvo seguro se lo vas a dar tú claro, la única chica en el mundo a la que le tenía fe y tenía que terminar en tetas contigo y en la cama, dios, ese ego que te sube y nadie hace nada al respecto. Dame que no traje desodorante.

-Cerda. Oye, poco que te quejaste ese día en tu baño, ricitos rojos, además nadie me sube el ego, yo me elevo solo por ser yo, un ser de luz, un angelito de la guarda del placer y las malas costumbres.

-Eh, que estaba caliente y despechada, Lexa, no sé qué mierda te pasa porque odio tocar el temita, no olvides que la borracha eras tú –Ya, otra que se enoja conmigo. - y hablando en serio, no sé qué cosas tiene Clarke en la cabeza para terminar follando contigo también. Y la puta, dejé las rodilleras en las galerías.

-En la cabeza tiene pura y santa curiosidad, te digo Cooper, lo hago por amor al arte.

-Ya, ignora lo que te hace quedar como idiota.

-Hey, lo siento.

-¿Lo sientes, Lexa? Lo dices como si solo fuera problema mío

-Ten tus rodilleras, deberías cambiarlas parecen cualquier cosa. Olvídalo, ni siquiera deberíamos tocar ese tema otra vez y sí que es problema mío pero no hagas como que nunca pasó.

-Demasiado idiota por un despecho y un sentimiento no correspondido Lex, eres algo así como mi amiga más cercana pero ambas la cagamos y lo sabes. Yo sobre todo.

-De todas formas ese idiota no merecía ni el mínimo respeto Luna, ni tuyo ni mío y sí, fue un error de parte de las dos pero jamás nada va a justificarlo, no puedo creer que sigas con el después de todo. Y a lo otro deja de darle vueltas.

-Yo avancé cuando saqué todo lo que tenía guardado Lexa, tu deberías hacer lo mismo de una vez por todas pero obvio todo lo que haces te lleva a la mismísima mierda.

-¿Avanzar es seguir arrastrándote por un cerdo? No gracias.

-¿Por qué mierda llegamos a esto Lexa?

-Porque insistes en que un polvo significa más de lo que es, placer puro y una buena descarga de estrés.

-Haces como si fuera cosa simple…

-Lo es Luna, en el fondo me encantaría que lo que tú y yo…

-No Lexa, ni lo digas, olvídate de una buena vez de lo que pasó esa puta noche, yo ya di vuelta la página, ahora deberías ser un poquito consecuente y callar esa boquita que bien la usas para lamerle la entrepierna a Clarke.

-¿Sabes? Mejor pásate por The Duplex hoy día en la noche, mensajeate con Clarke para encontrarnos allá, suficiente drama.

-¿Y tu mierda de teléfono? –Esa cara, esa expresión, si no fuera porque no estaba anoche en el departamento juraría que lo escondió Luna. -¿Será que lo usaste de vibrador chiquilla viciosa y se te perdió por lugares demasiado explorados?

-Epa, que demasiado explorados ni que nada, yo lo llamo experiencia y no cariño, para vibradores mi manito ágil. –Vamos, las cosas como son.


-Luna va a hablarte en un rato tal vez, si le baja el ánimo nos juntamos en el bar.

-¿Luna, eh? –Sus cejas levantadas de manera sugerente me confunden, qué onda.

-Sí, ¿por? No pensé que te molestara.

-No lo hace, solo que hace mucho que no tomamos algo con ella.

-Ni me lo digas, es que se la pasa con el idiota de Brett.

-¿Aún tiene novio?

-Yup.

-¿Qué onda te pasa?

-No, nada, ugh en serio, se metió en un hoyo negro, agujero de gusano, está en la quinta dimensión. Dónde mierda está mi puto teléfono.

-Ea ¿Con esa boquita agradeces la comida? Ya abúrrete Lexa, debe estar en algún pantalón o abrigo, ahora vamos que O nos está esperando.

-Con esta boquita puedo hacerte muchas cosas, cariño, tú solo pide. –La tengo acorralada contra la muralla por el solo afán de calentarla un poco, lo merece porque ese orgasmo a medio terminar no se lo perdonaré jamás. –Da tiempo para un rapidito, rubia.

-¿Ah sí? –Dios, esta mujer puede ser muy sosa a veces pero cuando se muerde el labio de esa forma, dios. –Porque con esta boquita… –Se lame los labios y uff. –yo también podría aprender a hacer maravillas, si me enseñas claro. –Respira Lexa, este jueguito es de a dos. –Podrías ser mi profesora… -Ahora me empuja con sus tetas y no, ya no está contra la muralla. -…y mi cuerpo de experimentación… -En qué momento que me tiene contra la mesa. - ¿Podrías soportar esta lengua inexperta hasta que se haga una muestra?

-Clarke no juegues con fuego.

-La única que comenzó jugando con fuego fuiste tú querida, cuidado que quema. –Su mano fugaz por sobre mi pantalón en la entrepierna, dos pasos atrás, agarró su abrigo y me espera en la puerta con esa mirada desafiante, sexo con la rubia para dejarla a medias de esta noche no pasa. –Rapidito, Woods, que se nos hace tarde. –Maldita Clarke con malditas tetas.


Esto está muy bueno, The Duplex nunca me decepciona y menos una noche como la de hoy día, es la mezcla perfecta y me encanta el upstairs, colores, locura, gente llena de energía, un buen espectáculo, chicas buscando de todo un poquito y de ese poquito he sacado bastante, además que Thea una de las socias sea un polvito recurrente me ha dado uno que otro pase VIP, los viernes se presenta John Trop y me muero por sentarme en la barra a pedir unos buenos tragos y pasarla con las chicas.

Que buen ambiente, señor.

-¡Esa, chica!

-¡Ea, Thomas! Chico guapo, pero cuánto tiempo.

-Oh mi señor ¿Esa Clarke o es un espejismo, Lexa, efecto del tequila, el paquete muy apretado? –Me encanta este hombre, el único en serio, le deja las tetas con escarcha a Clarke cada que logro traerla.

-Venga Thomas no te hagas la tonta que sí, que soy yo y deja de ensuciarme las tetas.

-Que no te las ensucio tontita, te las hago más llamativas para que te saques un buen polvito, mi chiquita sucia y viciosa apuesto a que eres una fierecilla en la cama.

-Yaya hombre que a esta fiera no le gusta que se le anden metiendo en la cama si no es para un polvo.

-Ay no mi pequeñaja que en tu cama ni loca porque este chiquilín –Y se agarra el paquete el muy cerdo.- que chiquitito será pero bien que se porta no se para con tu par de tetazas.

-Créeme que sería todo un logro adiestrar a tu chiquilín Thomas pero de momento mis tetazas para ti no están. –Y yo aquí pensando en lo que le voy a hacer a esas tetazas cuando volvamos a casa.

-Pues entonces adentro mis niñas que Raven y Octavia ya se adueñaron de la casa, esta noche te consigues un buen polvete pequeñaja mi rubia, con ese par bien brillante nadie te va a quitar ni los ojos ni la baba de encima.

-Muévete reina de la noche que lo creas o no ni yo vine para conseguirme un polvo, estamos en plan de festejo para mi chica especial. –Le guiño un ojo a Clarke que intenta seguir enojada conmigo pero vamos, soy encantadora y Thomas ayuda su poco.

-No me mientas cochinita que Echo está listilla para la fiera de Lexa Woods.

-¿Echo? –Qué mierda.

-Pues sí, que lleva preguntando por ti buen rato y entre nos chiquilla se puso más relleno en las tetas que yo, la traes bien babosita a la loquita esa.

-¿Preguntando por mi? Ni que quedara en una cita con la chica Thomas, pues si vuelve a preguntar dile que no me has visto y hasta la próxima. –Tirar con Echo es la gloria pero está medio loquita y no sé si tenga bien claro mi punto de no citas, no cariño, no amor, a ratos se pone pesadita y quiere quedarse apapachándome en la cama, iugh, alergia, alergia.

-Ah bueno, claro que la zorrita esa no lo tiene claro porque está lista para comerte y llevarte al altar, si hasta pensé que habías sentado cabeza, que loca me pongo con alcohol, Lexa Woods y Clarke Griffin las eternas fieritas, su vinieran más seguido el upstairs se me llena de babositas y babositos pagando por un ratito con mis nenas sucias.

-Ya muévete Thomas y dile a Thea que me llame cuando pueda.

-Que cerda Lexa, ni que te la tiraras solo para el VIP.

-Camino al cielo está lleno de pecadores cochinitos Clarke, aprende de Lexa que bien aprovechas el pase VIP de la flacuchenta esta. A disfrutar gatitas y si terminas en Las Vegas casándote con Echo no te lo perdono porque chica, nadie mejor que yo en traje de Elvis.

-Vamos Clarke, se viene una noche movidita. –Y si que va a estar movida porque señor, luego de esto entro en ley seca para concentrarme a las clasificatorias y Clarke para hacer sus cosas de diseñadora grafica.

-Ni te imaginas Lexa Woods, movidita, muy movidita. –Se fue a encontrar con las chicas moviendo las caderas como condenada, no sé exactamente que busca o que tiene entre manos esta rubia pero si tiene que ver con su sucia venganza entonces me muero por saber que cosas le pasan por esa mente macabra.


Oh no, no, no, no. Echo, Echo me está mirando del otro extremo de la barra, sí, como que le crecieron las tetas y sí, me mira con ganas de enchufarme el anillo de bodas ahora mismo. No, no, no, no. Piensa en algo Lexa, rápido. Oh no, viene hacia acá, sonríe, sonríe, no, no tanto que se confunde, poco menos, eso, perfecto. Sutil.

-Hola preciosa, tardaste un poco en llegar. –Un beso en la comisura de los labios.

-Hola chica linda ¿tardar en llegar? –El vaso con vodka se vuelve de lo más interesante.

-Claro tontita, sabes perfectamente por qué estoy aquí, tú y yo tenemos una conversación pendiente. –Se sentó en mis piernas y miro a Raven por sobre el hombro de Echo rogándole por ayuda pero la muy zorra levanta su vaso en señal de salud e ignora olímpicamente mis súplicas.

-¿Ah sí? Digo, claro, claro…

-No te hagas la loca Lexa, ambas sabíamos que era inevitable. –Me está besando el cuello, no es que me asquee pero esto es raro. –Yo tampoco puedo dejar de pensar en ti.

-¿Echo…? ¿Echo…linda?

-Lo siento amor pero es difícil contenerme cuando se trata de ti. – ¿Está chiflada o qué onda? OH NO NO NO NO, no puede ser, esa no puede ser Tris, por favor que alguien me diga que no es Tris.

-Eh, Echo ¿te parece si hablamos luego? –Me frunce el ceño como si la loca fuera yo. –Es.. Clarke, sí, necesita que la acompañe al baño urgente.

-Todo bien por aquí Lex, no te preocupes por mí. Hey, Hola Echo. –La saluda levantando el vaso y sigue riéndose con Raven. Qué mierda.

-¿Decías Lex? –Oh no, no me gusta que ella me diga así, para nada. –Sí quieres vamos a un lugar más cómodo. –Santo dios, Tris se está acercando, dos ligues y con uno de ellos como cabra no es bueno.

-¡Sí! Vamos a… vamos… allá, sí, vamos.

-Mi amor que nerviosita te pones cuando hay que hablar de sentimientos. -¿Alguien? ¿Ayuda?

-Echo creo que te estás confundiendo yo no… -zas, me planta un beso de lo más forzado.

-¿Lexa? –Esa es Tris, que mierda.

-¡Tris! Hola, que coincidencia ¿No?

-No me parece que me mandaras un mensaje para que apareciera aquí por coincidencia.

-¿Mensaje amor? ¿Por qué le mandas mensaje a esa mujer?

-Epa, que no he mandado ningún mensaje.

-Eres un maldito cromañón Lexa, al menos si vas a jugar conmigo que no sea a la misma hora que con esta loca de patio. –Tris está enojada, Tris enojada es sexy, pero no creo que Tris sexy quiera algo conmigo ahora mismo.

-¿Lexi, escuchaste como me dijo esta otra?

-¿Eres Echo, no? Escucha cariño, esta chica larguirucha de aquí solo estaba jugando a la dulce y romanticona, no te sientas tan especial, baja un cambio que te folla a ti y a mi igualitas. –No, definitivamente Tris no va a querer nada conmigo.

-Venga chicas, siempre han sabido que no ando buscando novia ni algo cercano ¿Acaso ustedes no andan de ligues con algunas otras más?

-Lexa no entiendo ni mierda que es esto pero si estabas esperando que con un mensajito de amor y un no puedo dejar de pensar en ti me ibas a tener en tu cama como babosa estás equivocada.

-No te metas con Lexi, zorra. –De verdad que sabía que a Echo se le zafaba un tornillo pero nunca tanto.

-Te tiras a las más idiotas Lexa, qué onda. –En eso la apoyo un poco, solo un poco.

-Tris escúchame. –Vamos a hablar con esta que parece más cuerda. –Yo no sé de qué mierda hablan, mensaje ninguno y de no puedo dejar de pensar en ti tampoco. –Zas, cachetada.

-Que excusa tan barata Lexa Woods.

-Oye pero qué…

-¿Tris?

-¿Zoe? –Ah no ¿qué? ¿Qué mierda hace Zoe acá también?

-¿Te estabas tirando a mi ex también? –Oh no.

-Oye, no tenía idea que tú y Zoe eran novias.

-Claro y yo soy la reina Isabel Lexa, en serio, eres una cerda.

-Ea Tris bájale tú un cambio que no estoy entendiendo nada.

-¿Lexa, vas a explicarme que mierda pasa acá? ¿Tris?

-Yo te digo qué pasa aquí Zoe, pasa que esta neandertal quería un par de polvos esta noche pero no calculó bien y ahora nos tiene a todas acá.

-¿Qué? Pero entonces para qué mierda mandas ese mensaje Lexa… -Ya enserio, que alguien me explique, debo tener la cara más idiota del mundo en estos momentos…oh esperen… esa es… no, dios.

-¿Las mensajeó a ustedes también?

-¿Lexi, quién es esta?

-Echo para, en serio. –Me pongo de las rudas con esta mujer porque me explota la cabeza de solo escucharle decirme Lexi, como si ya no fuera lo suficientemente estresante tener a estas 4 chicas esperando a que hable. –Ontari, por favor explícame tú que es todo esto, sabes que yo no mandaría algo así.

-Qué cerda Woods y que excusa más barata. –Ontari también se puso violenta, qué onda que usan todas las mismas palabras.

-¡Pero si yo no tengo idea qué pasa aquí! Jamás juntaría a 4 mujeres que me ando follando en el mismo lugar, ni que fuera idiota, tengo más cerebro que eso por favor. –Eh, eso sonaba mejor en mi mente. –Es decir…

-Podrías tener un poquito más de respeto por estas cuatro mujeres que te andas follando, Lexa, de verdad que tienes el cerebro conectado al clítoris, no soy una zorra que se cae rendida ante ti.

-Yo no dije eso Ontari.

-No puedo creer que de verdad me gustaras.

-¡Pero si yo jamás te prometí nada, eran todas un polvo y nada más! –Sí, eso tampoco sonó muy bien en voz alta.

-¡Idiota! –Zas, cachetada.

-Ándate a la mierda, chica bonita, que ni tan buena eres en la cama. –Tris miente, se los juro.

-¿Auch?

-Te daría vuelta la cara también Lexa pero no voy a desgastarme en ti. –Mi cara tiene que ser un real poema ahora mismo, al menos ya tienen cara de querer irse. Zoe caminó exactamente 4 pasos lejos de mí y se devolvió en dos. -¿Sabes? Creo que si vale la pena desgastarme en ti. –Zas, cachetada, al menos en la otra mejilla.

-¡No te metas con mi novia, zorra! –De verdad que Echo no está entendiendo nada de lo que está pasando aquí.

Ay no, Echo se tiró sobre Zoe, Tris se tiró a ayudar a Zoe, Ontari me mira como si yo debería hacer algo y yo tengo los ojos abiertos como platos porque sí, tengo 27 años pero en mi vida había visto una cosa tan extraña como esta. Luna llegó, Luna está con Clarke y Octavia, Luna se está riendo como una loca, Luna sabía, por eso Luna estaba tan extraña hoy día en la mañana.

Gracias a dios y al cielo, a los ángeles, santos, arcángeles y otros varios Thomas andaba cerca y de algún lugar que creí perdido sacó sus fuerzas de macho alfa, tiene a Echo que está pataleando, no me di cuenta que todos los ojos del upstairs están en la escenita esta y yo pongo cara de que no tengo nada que ver. De alguna forma se llevaron a Echo, Tris me mira con odio, Zoe mira a Tris y después me mira con odio a mí, Ontari quiere sacarme los ojos, está claro.

-Ojalá algún día madures, idiota. –Y así se fueron todas, bien por mí

-Controla a tus gatitas, Lexa que para la próxima no te salvas de que te saquemos a ti también como a esa loquita de patio ¡Besitos!

-Y yo que pensaba que Clarke no tenía imaginación para jugar un poquito contigo Lexa Woods. -¿En qué momento Raven se ríe de mi y no de Clarke? Esperen ¿FUE CLARKE?

-¿CLARKE? Te mato, te mato rubia en serio!

-Vamos, 20 minutos con tu celular y logro que te bajen los humitos, de paso que se lleven a Echo al psiquiátrico y además te dan un par de golpes bien merecidos, por ¿Cómo fue que dijo? Ah sí, por cromañón. –Risas, risas y más risas.

-Acéptalo Lexa, Clarke la hizo muy buena esta vez.

-Cállate Luna que obvio eras una maldita cómplice. Y tú zorra dame ese teléfono.

-Pero que boquita tan sucia te gastas, amiga mía. –Odio a Clarke, de verdad que odio a Clarke. ¿En serio? Hola cariño, estaba pensando en ti, simplemente no puedo sacarte de mi mente, necesito que hablemos ¿Te parece si nos vemos mañana a las 10 en The Duplex? Sé puntual porque de verdad muero por verte, un beso. Lexa. Bien jugado Griffin.

-Al menos sabes que si llegaron es porque las chicas están loquitas por mi. –Déjenme conservar un poco la dignidad.

-Estaban loquitas Lexa, aunque una se cayó de la cuna, claro –Callen a Octavia. –Además hasta donde sé una no quiso venir.

-Niylah fue muy amable rechazando tu mensajito de amor. -¿Auch? Al ego.

-¿Niylah? Vamos, no puede ser.

-No todas caen bajo la maldición Lexa, cara bonita. –Odio a la Clarke ebria porque se le suben los humos.

-Ya verás cómo me pagas esta Clarke Griffin.

-Oh, sí –Está hablando Raven imitando mi voz, muy mala imitación por lo demás porque la mía es mucho más dulce y melodiosa. –Ya verás cómo te hago gemir hasta que quedes sin aliento, Clarke Griffin, me vas a pagar esta con mil orgasmos porque me arruinaste 4 ligues de una. Soy Lexa, soy idiota y muy caliente.

-Que lo sueñe, ni un solo botón va a lograr abrir esta larguirucha cuando lleguemos a casa, le venganza es dulce Woods y estamos a mano al fin.

Já, eso ya lo veremos.