Lily les había citado en la torre de astronomía a todos para decirles algo, según ella, muy importante y que definiría el futuro de todos. Naturalmente pensaron que Evans estaban siendo dramática como siempre, pero luego vieron como los días antes de la reunión ella actuaba de forma nerviosa e insegura, casi con miedo a perderlos.

Aquella tarde de noviembre era fría, cuando Sirius subió a la torre solo Severus se encontraba allí, al cabo de un rato un desarreglado Remus apareció, con respiración agitada y el rostro medio sonrojado.

Esperaron casi media hora para que Lily llegara. Cuando ella llegó no venía sola, Potter la agarraba fuertemente de la mano, su semblante duro y determinado el de Lily en una mueca muda de terror, nadie decía nada y el silencio era tan incómodo que les empezaba a afectar.

–C...hi...cos – el silencio fue roto por el tartamudeo de Lily, quien al parecer se recrimino mentalmente y tomó valor, como la Gryffindor que era. – Yo les quería informar de mi relación con James, apenas llevamos unos meses pero nos quer-

–¿Potter? ¿Se te ha ido la chaveta Evans? – el tono incrédulo de Sirius interrumpió a Lily en media frase, los ojos grises totalmente desenfocados en un shock real, sus amigos no se veían mucho mejor, Severus estaba más pálido que de costumbre con los ojos igual de desenfocados y Remus se veía entre emocionada por tener un nuevo cotilleo y horrorizado por el nuevo novio de Lily –¡Que el año pasado me decías que amabas al idiota de Lake! Merlín, ahora es Potter...

–¿Cómo pasó? ¿Cuándo empezaron a salir? ¿Ya lo han hecho? ¿Quién más sabía? ¿Hace cuanto se aman? ¡Lily contesta! –Remus siendo el cotilla que era lanzó la retahíla de preguntas de forma tan rápida que a todos les fue difícil distinguir lo que decía, la mirada de Potter era totalmente incrédula, entre la negación de Black y el entusiasmo de Lupin le habían abrumado totalmente, Lily ahora se veía totalmente avergonzada de sus mejores amigos.

–Hazle daño y me vas a suplicar la muerte – y para rematar Snape le había dado esa mirada que le aseguraba no estaba jugando por primera vez James sintió temor del Slytherin, trago saliva repentinamente sintiéndose arrepentido de haber aceptado la idea de Lily.

Los tres amigos guardaron silencio, aunque Black aún de veía ido negando con la cabeza y murmurando cosas intangibles, Lupin trataba de calmarlo, aunque en ocasiones les mandaba miradas expectantes esperando que soltaran toda su historia de amor, Snape era que el único que aprovechaba estar en la torre más alta del castillo pues miraba los terrenos del castillo. James tuvo miedo de irse, pero cuando volteo a ver a Lily y encontró aquella sonrisa tan linda no pudo evitar pensar que todo había valido la pena. Después de todo, era lindo ver que los amigos de Lily la querían y estaban chalados.