¡HOLASS! Como se nota cuando se acaban las vacaciones, el tiempo se te va de lo ocupada que te deja la universidad jejeje pero por fin me pude dar una escapadita para dejarles el capítulo ¡Yupi yupi! xD
Así que ¡Disfrútenlo!~~
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son propiedad de la grandiosa y estupenda escritora J.K. Rowling, la responsable de hacerme soñar con tener un giratiempo para regresar en al pasado y tomar todas las clases posibles…jejeje de acuerdo solo para regresar en el tiempo :P
Amor para seguir
By. Emina Uchiha
Capítulo 9. En los lavabos de chicos.
–¿La Orden del Fénix? –repitió la pelirroja confundida, acaba de despertar en los brazos de su amado después de una maravillosa experiencia y lo primero que escucha era la extraña revelación del rubio.
–Si lo que tenía que hacer era escoger un bando…ese es el correcto –dijo Draco mientras estrechaba a la chica contra su cuerpo.
–Draco, todo esto es tan repentino –habló Ginny con cierta preocupación en su voz, era el momento para disfrutar de la cercanía, no para hablar de temas tan lúgubres como esos.
–Ambos sabemos muy bien lo que se acerca, el ataque a tu casa es signo de lo inminente, no podemos ignorarlo Ginevra –recordó el rubio al notar el tono de ella.
–Lo sé, pero no deja de ser algo tan peligroso.
–Y cómo te conozco sé perfectamente que eso no te va a parar para unirte a la batalla, cuando llegué el momento no estarás dispuesta a huir aunque te lo ruegue –le dijo el rubio mientras tomaba su mentón con delicadeza provocando que sus miradas se cruzaran.
Ginny se quedó callada, esa intensa mirada plateada la desenvolvía, Draco tenía razón; no podía replicarle nada, cuando Voldemort atacara ella estaría elevando su varita junto a toda su familia y amigos de eso no había duda.
–Yo no me quedaré a un lado, estaré ahí junto a ti, siempre te protegeré Ginevra –mencionó el rubio mientras depositaba un casto beso en su frente.
–Te amo Draco –susurró la Gryffindor buscando los labios de su amado, uniéndose en un tierno beso, la idea de pelear en una temible guerra no era alentadora, pero ninguno de los dos podía seguir evitando el tema, el peligro estaba demasiado cerca y lucharían motivados por esa nueva fuerza que acababan de descubrir juntos…el amor.
–¿Hablarás con el profesor Dumbledore?
–¿Eh? –reaccionó el rubio, se había perdido en el curvilíneo cuerpo de Ginny mientras esta se vestía, Draco adoraba cada vez más al quidditch.
–Acerca de la Orden, ¿le dirás todo a él? –recordó la pelirroja mientras se colocaba frente a él y le abotonaba la camisa del uniforme.
–Sí, ha sido el que me ha ayudado desde que mi padre me repudio, mi estancia aquí se lo debo a él y sé que me entenderá y apoyará –le explicó el Slytherin, la Weasley percibía el gran agradecimiento y admiración que Draco le profesaba al director, ella también estaba muy agradecida, todo se lo debían a él.
De repente el semblante de Draco se ensombreció, gesto captado de inmediato por ella.
–¿Qué ocurre?
–El profesor Dumbledore no es el único con él que debo hablar –mencionó el rubio entre dientes.
–Hay otros miembros en la Orden, pero con la aprobación de Dumbledore no tendrás problemas –le dijo la chica aun no entendiendo el claro desanime del rubio.
–Eso lo sé…pero no me refería a ellos, con él que tengo que hablar es con Potter –habló el rubio torciendo la boca entonando con cierto deprecio el apellido del niño que vivió, una costumbre de años atrás; Ginny no pudo evitar no reír, le parecía un poco infantil el comportamiento del Malfoy.
–Draco Malfoy trabajando junto a Harry Potter, eso es épico –bromeó Ginny.
–No es gracioso, tengo que aclarar todo con Potter y sus amiguitos antes de que me acusen de patrañas.
–¿Ya lo sabes? –preguntó con sorpresa la pelirroja.
–Ahora me los has confirmado, era obvio pensar que me tenían como sospechoso o posible mortífago, ninguno de tus amiguitos son muy discretos –explicó Malfoy
–No es que los defienda, pero entiéndelos un poco están cargando con muchas preocupaciones, sobre todo Harry; pero cuando hables con ellos estoy segura que te entenderán y colaboraremos todos juntos –dijo con marcada emoción la pelirroja, no le agradaba el seguir mintiéndoles a sus amigos, Hermione y Luna estaban sospechando sobre su dedicación al estudio.
–Si no es que tu hermano o Potter me maten antes de poder hablar –mencionó el rubio mientras elevaba una de sus cejas.
–Estaré ahí para protegerte Draco –susurró la chica con una brillante sonrisa mientras rozaba traviesamente sus labios con los del rubio.
–No hay duda de que la comadreja me lanzará un Avada Kedavra cuando se entere todo lo que he hecho con su hermanita –bromeo el rubio mientras atraía el cuerpo de la Gryffindor hacia él.
–No hay necesidad de ser detallistas –le siguió el juego Ginny mientras enredaba sus brazos en el cuello masculino.
–Esa es mi chica –terminó de decir el chico mientras unía su boca con la de Ginevra, repartiendo caricias por todo su cuerpo, sentía los dedos de ella jugar con su rubio cabello, esa leona sí que lo volvía loco, las caricias fueron interrumpidas por las campanas del gran reloj y el sobresalto de la Weasley.
–¡Por Merlín! Es muy tarde…debo llegar a mi habitación –dijo Ginny mientras se separaba de Draco y tomaba con rapidez sus libros.
–Hablaré con Dumbledore mañana y con Potter, pronto –le dijo el rubio mientras la ayudaba a recoger todas sus cosas.
–Te veo mañana, como siempre –se despidió la pelirroja mientras depositaba un rápido beso en los labios del Slytherin, Draco no pudo decir más, Ginevra había salido corriendo, esa energía era otras de las cosas que le encantaba de ella.
Ginny corría mientras miraba con atención todos los pasillos, no deseaba toparse con algún prefecto de cualquier casa, estaba demasiado feliz para arruinarse la noche con un desagradable castigo, se detuvo sorprendida al ver correr a sus dos amigas con dirección a la enfermería, un mal presentimiento comenzaba a crecer en su interior.
–¡Luna! ¡Hermione! –las llamó alzando la voz corriendo para alcanzarlas –¿Qué pasa?
–¡Ginny! ¿Dónde habías estado? –la interrogó la castaña con preocupación.
–Estudiando, como siempre –contestó con rapidez -¿A dónde van tan tarde?
–Han hechizado a Ron –le dijo la rubia agitada por la prisa que llevaba, el corazón de la pelirroja dio un vuelco, su hermano había sido atacado y ella ni enterada, era una vergüenza.
–Vamos a la enfermería, tranquila Luna estoy segura que Ron está bien –habló la castaña mientras pasaba su brazo por el hombro de la rubia animándola.
Siguieron su marcha hasta entrar precipitadamente al lugar de la señora Pomfrey, donde se encontraban Harry, el director Dumbledore, el profesor Snape, la profesora McGonagall y el profesor Slughorn, con un claro signo de preocupación, Luna corrió a sentarse en el banco a lado de la cama de Ron, el cual se encontraba dormido, Hermione se acercó a Harry tomando la mano del chico interrogándolo con la mirada, Ginny se sentó al otro lado de la cama de su hermano, esperando una explicación, su corazón se había calmado un poco al verlo dormir tranquilamente.
–Esto no es un efecto normal de la amortentia ¿no es así señor? –preguntó Potter para sorpresa de las recién llegadas.
–En efecto Harry, lo que le causo estos síntomas es lo que Horace trae en su mano –explicó el mago mientras le pedía la botella al profesor de pociones –Esto era tuyo…contiene un sútil veneno…¿fue un regalo?
–Sí, pero tenía la intención de obsequiártela a ti Albus –comentó apenado el profesor, ante la inquisitiva mirada de los demás profesores.
De pronto Ron se removio en su cama ante la atenta mirada de los presentes, murmurando.
–Lu…lu…na…Luna –susurraba el pelirrojo, para alivio de todos.
–Aquí estoy Ronald, junto a ti –le contestó alegre la rubia mientras se sentaba en la cama y acariciaba su pelirrojo cabello.
–Bueno, el señor Weasley se está mejorando, dejémoslo con sus amigos –dijo el director mientras sacaba a los profesores del lugar.
–¿Quién quisiera darle amortentia a mi hermano? –mencionó la pelirroja, mirando fijamente a Harry.
–No era para Ron, estaban en unos chocolates que Romilda Vane me obsequio en navidad –explicó el moreno.
–¡¿Qué?! –se exaltó Hermione –¿Cómo se atreve? –dijo con claro enojo.
–Tranquila Herms, no pasó nada malo con eso, lo importante aquí es el claro segundo atentado contra Dumbledore –habló Harry
–Lo sé Harry, pero parece que esa bruja nunca se detendrá –le dijo su novia, el chico se limitó a abrazarla con una risita en su rostro, le agradaba la faceta celosa de Hermione.
–El profesor Slughorn solo encontró el aguamiel, no tiene ni idea de quién lo había dejado en su salón, pudo ser cualquier alumno –habló Ginny, analizando los hechos.
–Malfoy también toma la clase de pociones –la interrumpió Potter mientras la miraba fijamente.
Ginny se enfadó, estaba harta de la insistencia de inculpar a Draco pero sobre todo estaba furiosa al no poder defenderlo de las injurias, estaba a punto de estallar cuando los murmureos de su hermano la hicieron reaccionar.
–Ya es tarde, tenemos que dejar a Ron descansar, vayamos a dormir cuando se recupere hablaremos todos –propuso la castaña, mientras caminaba hacia la salida llevándose a su novio del brazo.
–Descansa Ron –le susurró la pelirroja a su hermano –Adiós Luna, descansa tú también –le recordó mientras salía del lugar, la rubia solo asentía el saludo sin despegar la mirada de su novio.
Desde la primera hora Draco se encontraba dentro de la oficina del director se había sorprendido un poco al enterarse del ataque que había sufrido la comadreja, eso significaba otro crimen más para inculparlo pensaba malhumorado.
–Señor Malfoy, lo que desea hablar debe de ser algo muy importante para venir tan temprano –le dijo el viejo director mientras tomaba asiento tras el escritorio e invitaba al rubio a sentarse.
–Agradezco que me reciba en este momento, de hecho siempre le estaré agradecido por todo lo que ha hecho –habló el rubio sentado frente al director –me encuentro aquí para pedirle un último favor.
–No tiene que agradecer, recuerde que en Hogwarts siempre se prestará ayuda a quien la pida –le recordó el mago con amable sonrisa, notaba el gran cambio que había tenido Draco, una limpieza de espíritu –así que con gusto escuchare su petición.
–Bueno…he pensado mucho esto y ahora ya estoy decidido, yo deseo unirme a la Orden del Fénix –dijo el rubio con potente y decidida voz manteniendo su cabeza en alto.
El director lo admiro en silencio, Malfoy había pasado por duros momentos, una educación rígida, una terrible pérdida y aun así tenía la convicción necesaria para entrar a una batalla en la cual estaba seguro se enfrentaría a su propia sangre, el rubio era una persona increíble, tal vez los primeros años su actitud no fue la ideal pero lo que importaba era el ahora y ese chico rubio frente a él demostraba ser muy diferente al chiquillo arrogante y caprichoso, lo que veía era a un muchacho maduro e inteligente, un gran aliado.
–Señor Malfoy, ¿está consciente de todos los riesgos que puede atraer su decisión? –lo interrogó Albus.
–Así es señor, estoy listo para pelear con quien sea, con cualquier aliado de Voldemort –dijo Draco intuyendo a lo que se estaba refiriendo el director.
–Su determinación es admirable y como lo dije con gusto le ofreceré mi apoyo, hablaré con los demás miembros de la Orden, deberá de pasar pruebas, la confianza es una virtud un poco difícil de ganar pero nunca imposible, deberá poner mucho esfuerzo señor Malfoy –le platicó el mago mientras se levantaba y caminaba hacia él.
–Se lo agradezco señor –hablo el rubio mientras estrechaba la mano que el director le había ofrecido –prometo que no lo defraudaré.
–No tengo duda en eso, pero díganme una cosa, ¿a qué se ha debido este gran cambio en usted? –le preguntó sonriendo el profesor.
–Digamos que he encontrado una gran razón para luchar, pero sobre todo para seguir viviendo –le contestó el rubio mientras en su mente se colocaba la imagen de la pelirroja –con permiso –se despidió con una leve inclinación de cabeza.
–No hay duda que el amor es una gran fuerza –susurró el mago para sí mientras veía al rubio marcharse.
Después de tantas emociones vividas en un solo día Ginevra Weasley se había quedado dormida, toda la mañana fue un desastre, casi pierde la hora del desayuno, su jugo de calabaza se había regado sobre su falda al voltear rápidamente hacia la mesa de Slytherin extrañándose cuando no vio al rubio desayunando, iba corriendo a clase de defensa contra las artes oscuras, lo único que quería era llegar tarde a una clase de Snape.
Fue sorprendida por un fuerte agarrón de su brazo que la jaló hacía un pasillo algo solitario, lógico al encontrarse todos en clases, perdió el equilibrio cuando se había resignado a golpear fuertemente en el piso su caída fue detenida por un fuerte y cálido pecho, el escudo de Slytherin fue lo primero que sus ojos detectaron y sus sentidos estallaron al reconocer esa rica esencia.
–¡Draco! –le reclamó la pelirroja mientras golpeaba con el puño el pecho del chico –¡me vas a matar!
–Así es como me saludas Ginevra –mencionó el rubio con su clásica media sonrisa, estrechando con fuerza su cintura.
–Eres un tonto hurón –le dijo la chica cambiando de humor radicalmente mientras correspondía el abrazo, Draco la miró con reclamo por el odioso sobrenombre a lo que ella solo le sacó la lengua con pícara sonrisa y depositaba un casto beso en sus labios.
–Eso está mucho mejor –habló el rubio profundizando el contacto.
–¡Voy a llegar tarde a mi clase! –recordó alarmada la pelirroja –Un momento, vienes de la dirección, ¿ya hablaste con el profesor Dumbledore? –preguntó dejando a un lado el asunto de su clase.
–Así es, me ayudara a entrar a la Orden ahora solo falta esto –mencionó el Slytherin mientras le daba un pequeño trozo de pergamino a la chica.
–¿Qué es esto?
–Una nota para Potter, necesito que se la hagas llegar antes del almuerzo –le explicó.
–Acaso es ¿una especie de citatorio? –trató de adivinar la Gryffindor.
–Algo así, solamente encárgate de que Potter la vea, ahora corre o Snape te aplicará un duro castigo –le recordó Draco.
Ginny pegó un gritito de sorpresa, besó sus labios fugazmente y salió corriendo rumbo a su salón.
Cuando tuvo un tiempo libre la pelirroja se dirigió a descansar un momento en su sala común, la mañana no había sido muy agradable para ella peo la suerte le estaba mejorando, ya que al atravesar el retrato de la señora gorda encontró a Harry y Hermione solos, la castaña escribía en un pergamino mientras el pelinegro estaba concentrado leyendo el viejo libro de pociones, últimamente esa lectura lo mantenía absorto del mundo.
–¡Hola! –los saludo animada mientras planeaba una estrategia para entregar la nota -¿Dónde está mi hermano? Vengo de la enfermería y ya no estaba –les preguntó mientras se sentaba en un sillón.
–Debe de estar en la biblioteca –le respondió Hermione.
–Ron Weasley en la biblioteca –dijo excéntrica la pelirroja –buena broma.
–Acompaño a Luna por un libro –le dijo entre risas Hermione.
–Eso suena más posible –siguió con la broma Ginny –no cabe duda que tu novia te está pegando los hábitos Harry –habló la pelirroja mientras se volteaba a encarar al moreno, arrebatándole el libro.
–¡Ginny! –protestó Potter tratando de recuperar su lectura,
–Y ¿saben algo del príncipe mestizo? –les preguntó la Weasley huyendo del buscador.
–No hay ningún escrito que lo mencione en la biblioteca –dijo con marcada frustración la castaña.
–Debió de haber sido un excelente alumno, mira que modificar las recetas de las pociones y mejorarlas, eso no lo hace cualquiera.
–Por supuesto que no, es muy peligroso, ese libro fue escrito después de muchos años de estudio, es inconcebible que hayan ofendido de tal manera al autor –dijo Hermione.
–Tu misma has visto las mejoras que sufren las pociones siguiendo las correcciones del libro –interrumpió Harry a su novia mientras apretaba sus hombros con cariño, la Granger siempre se alteraba al tratar ese tema.
Ginny metió la nota entre las hojas del libro y lo cerró, dejándolo en el sillón.
–Hermione tiene razón, ten cuidado con ese libro, las pociones no se deben de tomar a la ligera Harry, los dejo voy a buscar a mi hermano –se despidió mientras salía con disimulada rapidez.
Harry volvió a su lugar para continuar con su lectura, al buscar la página donde se había quedado un pedazo de pergamino cayó al suelo, lo tomó y comenzó a leer ante la atenta mirada de Hermione.
"Necesitamos hablar, te espero durante el almuerzo en los lavabos de chicos del sexto piso. D.M."
–Harry crees que…–comenzó a decir su novia analizando el pergamino.
El moreno sacó el mapa del merodeador, tenía que verificar sus sospechas.
–Ginny está en la biblioteca con Ron y Luna –le informó Hermione hallando las etiquetas de sus nombres.
–No hay duda, quien dejo esta nota es Ginny –le dijo Harry molesto.
–Tendremos que ir a esa cita.
–¿Tendremos? Me está citando solo a mí cariño –le recordó Potter.
–Harry Potter sabes perfectamente que no irás solo, me conoces perfectamente y sin mí no te acercas a esos lavabos –lo amenazó tozuda la castaña
–Señorita Granger ¿entrará a los baños de los chicos? –dijo con sorna Harry
–Usted ya se ha colado a los baños de las chicas en más de una ocasión, señor Potter –contraatacó Hermione.
Harry lanzó un suspiro, sabía muy bien que su novia no lo dejaría solo hasta la hora del almuerzo, era inevitable su compañía en dicha reunión.
Draco había elegido esos baños por ser de los lugares más lejanos al gran comedor lugar donde la mayoría de los estudiantes y profesores se encontrarían comiendo, aun no tenía ni la más mínima idea de cómo empezar a hablar con Potter, sería una prueba difícil, no dudaba que su vida corriera peligro.
Cuando escuchó la puerta abrirse se sorprendió por la exagerada puntualidad del chico.
–¡Draco! –escuchó que lo llamaba una voz tan conocida para él.
–¿Qué haces aquí Ginevra? –le reclamó el rubio.
–Era obvio que no te dejaría solo, alguien tiene que controlar a Harry.
–Potter estallara si me encuentra contigo.
–De acuerdo, no pensé en eso –confesó apenada la pelirroja –solo me esconderé en una de las taquillas y estaré al pendiente.
Draco la observó entrar a unos de los inodoros, mientras cerraba la puerta le guiño un ojo para impartirle confianza.
Se volteó a ver en el espejo y se mojó la cara, le parecía increíble como los nervios amenazaban con invadirlo, pero no se dejaría, solamente era una plática con Potter, tenía que aclarar todo, mostrar su inocencia e informarle que ahora trabajarían juntos, por más raro que se oyera.
Cuando la puerta de entrada se abrió de golpe volteo defensivamente encontrándose con las serias miradas de Harry Potter y Hermione Granger
–Malfoy –susurró con cierto desprecio el niño que vivió.
–Potter…y…Granger…así que vienes acompañado –le dijo a la defensiva el rubio sin perder ese tono de superioridad clásico en él.
–Al parecer no soy el único, sal de ahí Ginny –hablo Harry con dura voz, el enojo se notaba en su tono.
La pelirroja sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo, no podía creer que había sido descubierta, los ojos de Draco se abrieron con sorpresa, Potter miraba exactamente la casilla donde estaba escondida la Weasley, la cual se abrió dejando al descubierto a la chica que miraba seriamente a sus amigos mientras se parada a lado del rubio.
–Ginny ¿qué significa todo esto? –le preguntó confundida la castaña.
–Sé todo lo que piensan de Draco, pero deben de escucharlo, ha cambiado –les explicó con sinceridad.
–Tonterías, un Malfoy nunca dejará de ser un mortífago, lo único que ha estado haciendo todas las noches es engatusarte y manipularte para usarte, por Merlín Ginny tienes que reaccionar –le dijo el azabache enojado.
La mirada de Draco se ensombreció, sabía que Potter usaría su maldito apellido para juzgarlo, pero acusarlo de usa a Ginevra, eso era demasiado bajo.
–Ustedes –mencionó con sorpresa la chica –¿ya lo sabían?
–Acerca de tus "reuniones de estudio", agradece que se lo hemos ocultado a Ron –habló Potter –Y tu –miró fijamente al rubio –déjala en paz.
–Nunca le haría algún daño a Ginevra, ha sido la única en este castillo que me ofreció sinceramente su amistad, que me apoyo cuando más lo necesitaba –se defendió el Slytherin.
–Ni creas que me voy a tragar tu cambio, siempre serás una serpiente rastrera igual a tu padre –mencionó Harry enfureciendo a Draco.
–¡Cállate! –alzó la voz Malfoy –No me vuelvas a comparar con Lucius, nunca sería como el –aseguró Draco para sorpresa de Harry y Hermione.
Harry había levantado su varita defensivamente, el exaltó del rubio lo puso en alerta
–¡Harry basta! Hermione tu eres la racional, detén esto, tienes que confiar en mí, por favor –le imploró Ginny a su amiga.
–Harry estamos aquí para hablar, no necesitamos sacar las varitas –le recordó la castaña a su novio.
–No pensarás en confiar en él Hermione, estamos hablando de Draco Malfoy –le contestó con incredulidad el moreno.
–Tú no sabes todo lo que ha vivido Draco –reclamó la pelirroja con enfado –tienes que darle un oportunidad Harry.
–Por una vez en tu vida Potter, enfría esa cabeza Gryffindor y escúchame –hablo el rubio.
–Tu no me das ordenes serpiente –le advirtió apuntándolo con su varita.
–¡Harry! –lo llamaron ambas mujeres, Ginny también sacó su varita en modo de advertencia.
–¡No te atrevas Harry!
–Ginevra, todo estará bien, guarda tu varita –le pidió Draco.
–No hasta que Harry haga lo mismo con la suya –dijo sin quitarle la mirada al niño que vivió.
–Discúlpame Ginny –le dijo Harry a la pelirroja confundiéndola –¡Desmaius! –mencionó directamente hacia la chica, mandándola a volar ligeramente ocasionando que se golpeara con la pared dejándola inconsciente.
–¡Ginevra! –gritó sorprendido el rubio mientras corría hacia ella para revisarla.
–¡Harry! ¡¿qué has hecho?! –reclamó Hermione sin apartar la mirada de la chica.
–Estará bien, necesitaba protegerla –le dijo su novio.
–¡¿Protegerla?! –mencionó exaltado y furioso el rubio –Estas loco Potter "Expelliarmus" –lanzó contra el moreno.
Harry logro invocar un protego rápidamente mientras tomaba la mano de su sorprendida novia y corría para protegerse del otro lado de las casillas.
–¡Harry! ¡Tenemos que parar esto! –le dijo mientras se escondía tras un pilar.
–"Desmaius" –se oyó gritar al rubio, lanzándolo en contra de la chica la cual se cubrió a tiempo.
–"Expelliarmus" –lo atacó Hermione enojada.
El rubio bloqueo el ataque a tiempo, mientras buscaba la figura de Potter.
–¡Ríndete Malfoy! –le gritó el moreno para desagrado del rubio.
–¡Fuiste tú el que inicio todo! "Desmaius" –le lanzó por el piso del baño, el hechizo atravesó las casillas pero fui parado por Harry.
El niño que vivió enojado se levantó de su escondite y con cuidado se asomó por un costado de los inodoros, cuando detectó al Slytherin pronuncio uno de los hechizos encontrado en el viejo libro de pociones.
–"Sectumsempra" –lanzó chocando directamente en el cuerpo del rubio.
Draco sintió como su cuerpo era acuchillado por miles de cuchillas que rasgaban cada milímetro de su piel, lanzó un grito desgarrador, el dolor se asemejaba al de un crucio, lo pudo distinguir; cayó automáticamente al suelo mientras la sangre abandonaba su cuerpo.
Ginny reaccionó cuando escuchó el grito del Malfoy cuando su vista se aclaró se encontró con el cuerpo del rubio tirado en un gran charco de sangre mientras éste lanzaba gemidos de dolor.
–¡DRACO! –gritó asustada mientras se hincaba a su lado –¡¿Planeabas matarlo?! –le reclamó con lágrimas escurriendo por sus ojos a Harry, que se había quedado estático mirando al rubio sufrir, no conocía todos los efectos de tal hechizo, lo sorprendió mucho.
Hermione se acercó a la escena sorprendida por el efecto del hechizo que acababa de pronunciar su novio, de pronto ambos fueron empujados por el profesor Snape, el cual se sorprendió al ver las condiciones de su ahijado.
–¡Salgan de aquí! –les ordenó a los presentes –¡Largo!
La castaña tomó el brazo Harry y se lo llevó jalándolo, el chico no reaccionaba del todo.
–Salga Weasley –exigió Snape.
–¡No! Por favor déjeme quedarme a su lado –le suplicó la pelirroja para sorpresa del profesor.
–argh…Gi..nevra…–escuchó murmurar entre quejidos al rubio, decidió dejar a la muchacha en ese lugar y comenzó a aplicar hechizos de curación, necesitaba parar el sangrado y cerrar las heridas.
No podía creer que Potter acabará de lanzar ese hechizo contra Draco.
Y hasta aquí llega por hoy, espero de corazón que haya sido de su agrado :D
Agradezco mucho a las personitas que se detienen a leer esta historia ¡Muchas Gracias! Y gracias por la paciencia al esperar las actualizaciones, trabajaré más! xD
Y ya saben la manera de hacerme llegar sus opiniones…¡Review!...en verdad que estos motivan mucho para seguir escribiendo jejeje
Nos vemos
BYEBYE n.n
