Capítulo 10
Cincoenrama: Afecto maternal
Con pesadez abrió los ojos lentamente fijando su mirada en las pelotas que no recordaba tener bajo aquel mueble. Aparente mente se había quedado dormido en el suelo de su habitación. –"¿En qué momento sucedió?"–Se preguntó el joven sin mucho interés de moverse de su posición, se sentía realmente cómodo aun estando recostado en el suelo.
-Finalmente despiertas Ryoma-kun, creo que si estabas bastante cansado por el entrenamiento.
Anuncio una voz cerca de él, rápidamente Ryoma giro su cabeza hacia arriba encontrándose con el rostro sonrojado de Sakuno quien lo miraba amable con esos ojos brillantes ¿Cómo pudo olvidar que ella había ido a su casa a "estudiar"? Con rapidez se incorporó sonrojado, nunca espero que él pudiera hacer algo como eso cuando hasta con su madre era reservado en esa clase de muestras de afecto procurando que su molesto padre ni hermano lo vieran.
-No estaba quedarme dormido.
Comento sentado mientas le daba la espalda a la joven quien reía por lo bajo.
-No fueron más de veinte minutos ¿Quieres comenzar a repasar los temas?
Pregunto percatándose de la incomodidad del príncipe ante lo ocurrido. Ciertamente ella se había sorprendido tanto como Ryoma al darse cuenta que se había quedado en un estado casi de invernación sin ningún esfuerzo, sin embargo, poco después de que ocurriera se alegró de pensar como el samurái junior demostraba comodidad al estar a su lado.
-Claro.
El tiempo de estudio paso sin gran problema a pesar de las constantes interrupciones por parte del padre de Ryoma quien aparentemente había esperado exactamente treinta minutos después de que ellos subieran a la habitación del príncipe para ir a tocar la puerta constantemente con excusas absurdas e irritantes para su hijo menor, terminando por usar su ultimo método, llamar a su madre por teléfono. No paso demasiado tiempo para que ella y Nanako arribaran al hogar de los Echizen después de estar haciendo algunos recados, solo para tirar de las orejas de su esposo y reprender a los dos hostigadores de su hijo pequeño.
-Lo siento mucho, mi esposo e hijo mayor tienen el mismo gusto por molestar a Ryoma.
Se disculpó Rinko con Sakuno mientras le ofrecía un vaso de jugo con algunos bocadillos en un plato mientras mandaba a su hijo menor a buscar servilletas a la cocina, segura que su esposo e hijo mayor se encargarían de entretenerlo un buen rato. La madre de Ryoma era muy amable y cálida, de linda figura. Al principio Ryusaki se mostró tímida ante ella, aunque el trato dulce y amigable sonrisa la hizo entrar en confianza más rápido de lo que esperaría al tratarse de la madre de la persona de quien estaba enamorada.
-No se preocupe, me divertí mucho con sus elocuencias.
Respondió recordando la súbita manera de tocar la puerta mientras gritaba que la casa se incendiaba solo para hacerlos salir del cuarto.
-Ryoma me había comentado que tendría visita hoy, aunque no me dijo que sería una amiga, me hubiera gustado recibirte, pero tuve que hacer unos tramites junto a mi sobrina hoy. Siento haberte dejado sola con ese par.
Conversaba la madre de Ryoma sentándose en el suelo de la habitación de su hijo frente a Sakuno quien sonreía ante tal comentario.
-Aun no me he presentado. Mi nombre es Rinko Echizen la madre de Ryoma, mucho gusto.
-Mi nombre es Sakuno Ryusaki, compañera de clases de Ryoma-kun, el gusto es mío.
Afirmo la joven haciendo una leve reverencia.
- ¿Ryusaki? ¿Eres nieta de la entrenadora Ryusaki?
Pregunto ladeando la cabeza.
-Sí, mi abuela es la entrenadora del club de tenis masculino de Seigaku.
La madre del príncipe sonrió al escuchar la afirmación de la joven a su pregunta.
-Ahora entiendo porque Nanjirou estaba tan emocionado. ¿Lo sabias? Ryoma casi nunca invita a nadie a casa, es más, creo si no fuera porque cuando era pequeño yo le hacía encuentros para jugar con otros niños él nunca hubiese invitado a nadie de visita, por eso es aún más sorprendente que la primera persona fuese una chica. Cuando me dijo ayer que había invitado a alguien para que lo ayudara en algunas materias me sorprendí mucho, pero me alegre de saber que le tenía suficiente confianza a alguien como para decirle que viniera a casa aun sabiendo como son su padre y hermano. Nunca me espere que quien lo ayudaría fuese nada más y nada menos que la nieta de la antigua entrenadora de su padre.
Mientras Rinko iba explicando cada uno de los detalles sobre lo extraño que era que el príncipe aceptara invitar a alguien los colores del rostro de Sakuno iban cambiando poco a poco hasta llegar a un rojo pronunciado, resultándole a la castaña madre del Echizen menor un gesto muy tierno.
- ¿Cómo es Ryoma en la escuela?
Pregunto Rinko sonriente haciendo que Ryusaki la voltease a ver nuevamente ya que su mirada había terminado por centrarse en los bocadillos sobre la mesa de piso.
-Ryoma-kun es muy popular, incluso tiene un club de fans.
Comento Sakuno nerviosa sin saber realmente que decir.
-¡Oh! Así que es bastante popular, talvez al ser hijo de Nanjirou termine por gustarle esa atención.
Bromeo la mujer siendo consciente de la personalidad tan distinta de su hijo.
-No.
Esa respuesta llamo la atención de Rinko preguntándole velozmente a que se refería con ello.
-Ryoma-kun no es del tipo que le guste demasiado el ser el centro de atención, especialmente de las chicas.
-Umh, ¿porque dices eso?
-B-bueno, Ryoma-kun prefiere centrarse en el tenis. A pesar de que muchas personas son atraídas a él no muestra verdadero interés a menos que los considere fuertes.
Rinko río al escuchar aquello.
-Pareciera que es bastante desinteresado.
-Uno llegaría a pensar eso y por eso puede llegar a ser malentendido. Puede ser engreído en ocasiones y tener una forma muy burlona de expresarse, también le gusta molestar a los otros…
La mujer escuchaba atentamente los comentarios de la joven y sonreía al imaginarse las palabras que seguramente habían salido de la boca de su hijo.
-pero…
- ¿Pero?
Pregunto ante el espacio de tiempo que Sakuno había dejado entre sus declaraciones.
-Pero Ryoma-kun es muy amable, es alguien que se preocupa por los otros y ayuda sin pedir nada a cambio. Él es capaz de escuchar atentamente a los demás, aunque no lo haga tan abiertamente como el resto, se entrega por completo a lo que le gusta y trata de mejorar constantemente sin quejarse, no muestra demasiado su lado sensible sin embargo los animales que se acercan a él son mimados, su honestidad puede ser ruda pero solo porque dice las cosas que piensa, él tiene muchos amigos que se preocupan por él.
Hablaba la joven de trenzas con rostro cálido mirando fijamente a los ojos de la madre del príncipe sin duda en su mirar, aun cuando sus pupilas eran claras y reflejaban calidez Rinko podía percibir la firmeza de ellas. No había señal de mentira en sus palabras o rostro, Sakuno firmemente creía en que Ryoma era la clase de persona que ella decía. La esposa del samurái acepto la seguridad de la joven percibiendo que aun cuando se veía frágil podía ser decidida en sus palabras.
-Me doy cuenta que lo has observado mucho
Bromeo Rinko a lo que Sakuno se sonrojo tratando de encontrar una explicación inentendible para nadie, ya que sus palabras se trababan con su nerviosismo y tartamudeo. La esposa de Nanjirou rio viendo la graciosa reacción de Ryusaki, sin lugar a dudas la joven había observado lo suficiente a su hijo como para decir tales cosas, aunque lo que realmente llamo su atención fue los pequeños detalles que mencionó. Al ser madre de Ryoma ella era consciente de la forma tan elocuente de ser de este, sin embargo, ese tipo de expresión tierna y segura de Sakuno de hablar acerca del peliverde solo le indicaba que su hijo no solo había permitido que ella estuviera cerca, sino que además le mostraba facetas de sí mimos que solo pocos conocían.
-Eres muy linda, debes ser bastante popular con los chicos.
Interrumpió a la castaña quien seguía tratando de armar una oración decente para explicar el comentario de la Echizen.
-No realmente.
Contesto después de un momento mientras jugueteaba con sus dejos.
-Umh, pero de seguro hay alguien que te gusta
La chica de trenzas dio un respingo en el acto sonrojándose. Rinko había comenzado a disfrutar hacer que Sakuno se sonrojara con comentarios inesperados y encontraba linda la manera en que incluso sus orejas se teñían de rojo.
-Poner esa cara tan linda debe ser un crimen, ¿no quisieras ser mi hija? Te adoptare de inmediato.
Sentencio Rinko ya sin poder suprimir la atracción que le brindaba la dulce niña frente a ella.
-Aquí están las servilletas ahora ya puedes irte.
Sentencio un Ryoma con ceño fruncido interrumpiendo la declaración tan apresurada de su madre y tratando de reprimir el enojo que le había generado el resto de su familia quienes no dejaban de molestarlo en la cocina.
-No digas eso Ryoma. Sakuno-chan y yo estábamos teniendo una conversación muy amigable ¿Verdad?
Comentaba Rinko dirigiéndose a la joven quien afirmaba roja a más no poder.
-Umh, así que a Ryusaki le gusta la idea de ser parte de los Echizen.
Anuncio Ryoma viendo el estado en que se encontraba Sakuno provocando que esta saltara de su asiento y jugueteara con sus dedos índices frente a su pecho incitando a ambos presentes a seguir con los comentarios.
-Solo digo que tener una linda hija no sería mala idea.
Continuo Rinko acercándose a Sakuno para abrazarla con un brazo por su espalda.
-Tendríamos que asegurarnos que recuerde donde vive todos los días con ese sentido de la orientación.
-¡R-Ryoma-kun!
Trato de defenderse la joven ante el comentario mirándolo con grandes ojos suplicantes por que se detuvieran.
-Mada mada dane, Ryusaki.
Sentencio Ryoma sonriendo dulcemente ante ambas mujeres sorprendiendo a su madre quien a pesar de percatarse del juego y secundar a su hijo no esperaba ver tal reacción, esa sonrisa sincera que solo le mostraba a ella –"Ahora entiendo"-Pensó la madre del príncipe.
-Bueno, deben de estar hambrientos así que bajare a preparar algo.
Declaro Rinko incorporándose dispuesta a dejar de interrumpir ya habiendo visto y escuchado lo que necesitaba.
- ¡Oh, vaya! ¿Ya es tan tarde?
Expreso sakuno captando la atención de ambos hacia ella mientras miraba el reloj sobre el escritorio del príncipe.
-Mi abuela me pidió que no llegara tarde a casa porque quería que pasara a comprar algunas cosas para el club ya que ella está ocupada y mañana tiene partido de práctica. Será mejor que ya me vaya, lo siento Ryoma-kun si quieres te puedo ayudar otro día.
Anuncio la joven recogiendo sus cosas sintiéndose culpable al no ser capaces de avanzar demasiado en los temas. Por su parte Ryoma maldijo interiormente, al final gracias a su familia no había podido pasar mucho tiempo con Ryusaki; suspiro resignado observándola meter su última libreta a su bolso.
- ¿Por qué no la acompañas Ryoma? Después de todo es algo para el club.
Sugirió Rinko percatándose de los pensamientos de su hijo y empujándolo con ambas manos por los hombros hasta que llegara a la altura de Sakuno.
-Pero…
La joven se veía insegura al considerar la posibilidad de que para el príncipe fuese una molestia.
-Vamos. De todos modos, tengo que comprar algunas cosas.
La interrumpió mientras tomaba su gorra y chaqueta comenzando a colocárselas.
-Acompañare a Sakuno-chan para que busques lo que te haga falta.
Sentencio Rinko saliendo con la joven mientras le giñaba un ojo a su hijo. Ryoma confiaba en su madre así que no le preocupo la posibilidad de que los otros Echizen molestaran a su visita. Tomo su billetera y bajo a prisa encontrándose a su hermano abrazando por los hombros a la joven de ojos castaños y a sus padres discutiendo sobre quien los llevaría a comprar.
- ¿Qué hacen?
Pregunto el príncipe jalando despacio a Sakuno para despegarla de su hermano.
-Lo siento Ryoma, pero tu padre y Ryoga escucharon que Sakuno-chan se iba así que querían llevarla en la camioneta. Les dije que ustedes irán a hacer unas compras, pero ahora quieren ir con mayor razón, por eso decidí que es mejor que yo los lleve.
-¿De que estas hablando mujer? Yo soy perfectamente capaz de llevar a Ryoma y a novia a su destino.
Aseguraba Nanjirou peleando por las llaves que Rinko tenía consigo.
- ¿N-Novia?
Dijo sakuno totalmente roja por la declaración del padre de su compañero de curso. Fue tanto el alboroto que causaron que al final la joven se despidió por lo bajo de Ryoma diciéndoles que no necesitaba acompañarla y salió aprisa de la casa.
-Se acabó, no puedo dejar que molesten a Sakuno-chan y a Ryoma así que iremos todos.
Sentencio Rinko para molestia de su marido.
-Está bien, pero yo conduciré.
-Creo que ya no será necesario
Comento Ryoga interrumpiendo a ambos padres y apuntándoles a un Ryoma con ceño fruncido.
- ¿Dónde está la nieta de la vieja?
Pregunto Nanjirou
-Se fue, dijo que parecía que nos estaba causando muchos problemas y que no quería interrumpir.
Respondió un pequeño Echizen con cara de pocos amigos mientras se quitaba la chaqueta, tomaba su raqueta y se encaminaba a su patio trasero.
-Creo que estará enojado bastante rato.
Comento Ryoga asomándose hacia donde estaba Ryoma y ver la fuerza con la que su hermano golpeaba la pelota contra la pared.
-Creo que prepararé comida japonesa para cenar.
Anuncio Rinko entrando a la cocina y llamando a Nanako para que la ayudase. Caída la noche Ryoma entro a la casa finalmente, topándose con un plato de inari zushi sobre la mesa cubierta con plástico transparente. Se sentó y comenzó a ingerirlo con tranquilidad observando que su familia se había dispuesto a ir cada quien a su habitación.
-Lamento que no hayas podido salir con Sakuno-chan.
Comento una dulce voz. Rinko salía de la cocina mientras se limpiaba las manos con su delantal.
-No importa, puedo hacer las comprar después.
Respondía Ryoma introduciendo un bocado del platillo en su boca y viendo como su madre se sentaba junto a él en la mesa.
-Tu padre solo estaba muy contento de ver que trajiste a una amiga a casa.
-No intentes justifica a ese pervertido.
Contesto con enojo Ryoma al comprender las intenciones de su madre para justificar a Nanjirou.
-Estaba muy orgulloso de ti y de tus gustos.
Rio su madre apoyando su barbilla sobre una de sus manos, ante esto Ryoma bufo como diciendo que realmente no le interesaba.
-Ella es muy linda, tiene una linda cara y bella piel.
- ¿A qué viene eso?
Pregunto su hijo por el comentario de la mujer.
-Simplemente reconozco que es una jovencita muy bella. Además, encuentro verdaderamente divertida la manera tan fácil con la que se sonrojo hasta las orejas.
Respondió alegre elevando el índice de su mano libre captando la atención de su hijo.
-Es divertido hacerla sonrojar ¿No crees?
Dijo la mujer con una sonrisa mirando a Ryoma quien respondió pasivo y sincero.
-Sí, mucho. Tiene caras muy graciosas y otras lindas, te dan ganas de observarla.
La realidad era que Ryoma se sinceraba con su madre con quien compartía un sentido del humor similar.
-Háblame de ella.
El joven abrió los ojos ante tal declaración, le gustaba hablar con su madre, pero nunca espero que algún día le preguntase algo como eso.
-No te preocupes, no le diré a tu padre cosas con las que pueda molestarte.
No estaba muy convencido, aun así, no perdía nada con decirlo; estaba seguro que ella se había dado cuenta que sentía algo más por la nieta de la entrenadora que una amistad.
-Es muy torpe y con un pésimo sentido de la orientación, siempre tengo que acompañarla.
Comento el peliverde con una sonrisa burlona.
-Parece ser problemática
Comento su madre usando la misma táctica que con Sakuno.
-Ella no es tan molesta como las otras chicas quieres solo hacen ruido a mi alrededor, es capaz de escuchar pacientemente lo que le dicen y apoyar cuando es necesario.
El rostro de Ryoma se había suavizado más de lo habitual mientras recordaba a la joven de trenzas.
-Se esfuerza a pesar de no ser muy buena en el tenis y trata de aprender de sus errores, aunque es demasiado amable con todos.
Ante esto último Rinko rio interiormente, era claro que ese comentario con ceño fruncido era debido a los celos que le había provocado verla junto a alguien que no fuera él.
- su comida es rica…
- ¿Así que has comido algo que ella preparo?
Interrumpió la matriarca de la casa al escuchar tal comentario.
-Algunas veces almorzamos juntos, me invita de su bento o me lleva uno.
Contesto con un levo sonrojo en su rostro, no esperaba que hacer esa declaración resultara tan vergonzoso, al ver la incomodidad de su hijo con respecto ase tema decidió cambiar un poco la charla.
-Me sorprendió que la invitaras hoy, cuando me dijiste que alguien vendría hoy para estudiar creí que se trataba de uno de tus sempais del club.
-Le pregunte si me explicaba algunas cosas de matemáticas.
Confeso tratando de esconder el hecho que se había saltado varias clases.
-Tú eres bastante bueno en tus estudios, aun cuando estoy segura que te saltas clases siempre obtienes buenas notas.
Tal parecía que su madre estaba al tanto de su forma de ser en la escuela ¿Qué acaso nada se le escapaba?
-Déjame adivinar, querías tener un pretexto para verla en un día feriado usando la excusa más vieja del mundo y como no tenían otro lugar preferiste traerla a casa aun sabiendo que tu padre y Ryoga estarían aquí dispuestos a molestarte.
Ryoma aparto levemente la mirada e introdujo otro bocado de su cena en su boca sin poder negar la deducción de su madre. Se notaba la diversión en el rostro de la mujer al ver por primera vez a su pequeño hijo en una situación de la que no podía escapar y no entendía demasiado.
-¿Qué te parece si la invitamos la próxima semana a venir? Así no tendrás que inventar una excusa para pasar tiempo con ella.
La cara de Ryoma mostro molestia siendo muy obvio lo que pensaba ante la propuesta de su madre.
-No me mires así, controlare a tu padre y hermano.
El tenista no se veía convencido con esas palabras, sin embargo, no rechazo por completo la oferta; después de todo no le desagradaba la idea de pasar tiempo con Sakuno. Tomo el vaso a su izquierda y comenzó a beber despacio analizando la posibilidad de comentarle a Ryusaki los planes de su madre.
-Entonces ¿Cuándo le pedirás que sea tu novia?
Ryoma escupió el líquido que se encontraba en su boca y miro a su madre con terror.
- ¿No quieres que sea tu novia?
El príncipe no terminaba de procesar la información. Hacía poco que había comprendido que le gustaba la castaña de trenzas, pero no había pensado que hacer con esa información. Ciertamente se había dispuesta a estar más cerca de ella evitando ignorarla, sin embargo, la idea de salir con ella aún no había pasado por su mente.
-No es algo que hubiera pensado aun
Confeso a su madre quien no se sorprendió por lo dicho.
-Lo pregunto porque me dio la impresión que caminabas sin rumbo. Sakuno-chan parece ser una persona muy pura así que no creo que siga contigo eternamente sin la certeza de algo, como mujer te lo digo, tienes que darle seguridad. Y no lo digo solo por ella, desde pequeño has sido posesivo con tus cosas y seguramente eres del tipo celoso con la persona que te gusta, si no declaras que ella está contigo en una relación puede que varios vayan tras ella, después de todo es una joven muy linda.
Las palabras de su madre le cayeron como un balde de agua fría, ciertamente se percató que Ryusaki tenía cierta facilidad para captar la atención de sujetos indeseables, pero nunca le había prestado demasiada atención a ese hecho. Rinko sonrió melancólica dándose cuenta que su hijo había creció al punto de pensar en salir con alguien de manera romántica, el afecto maternal que el provocaba en ella era sin lugar a dudas demasiado. –"Supongo que fue bueno que se percatara ahora, según Ryoga al ritmo que iba terminaría la universidad sin aceptarlo" -Pensó Rinko recordando la charla que había tenido con su hijo mayor hacia unas horas mientras Ryoma golpeaba la pared del patio. –"Pero me sorprendió más que Nanjrou supiera antes que yo y que incluso lo hubiese ido a espiar, confiaba en que yo sería la primera en darme cuanta cuando a Ryoma le gustase alguien"-Miro a su hijo quien seguía pensativo sobre lo que ella le había dicho. –"Supongo que como madre no quieres darte cuenta cuanto tu hijo ha crecido, al final lo supe después de todos".
- ¿Por qué se casaron el viejo y tú?
Aquella pregunta desconcertó un poco a Rinko, no esperaba que Ryoma preguntase algo así en esos momentos, aun así, contesto sincera.
-Es simple, porque nos enamoramos.
Ryoma no parecía entenderlo del todo, sin embargo, acepto la respuesta como certera. Estaba al tanto de que su padre era un mujeriego en su juventud y aun cuando seguía con su fascinación por ver a mujeres la realidad del asunto es que se quedaba en eso, mirarlas, talvez esa era la razón por la que su madre permitía que comprara aquellas revistas tan reveladoras.
- ¿Por qué decidiste estar con él? Estoy seguro que era bastante molesto desde entonces.
-Es verdad que al principio me pareció un hombre muy molesto, pero comprendí que esa arrogancia no era del todo mala; él protege lo que considera valioso. Pasaron muchas cosas y aun rechazándolo constantemente cuando nos conocimos él siguió apoyando a alguien tan poco delicada como yo.
-Bueno, no podía dejar pasar tu rebeldía. Después de todo fuiste la única que me hizo madurar.
Interrumpió una ronca voz desde atrás de la mujer. Nanjirou quien salió de su cuarto en busca de algo de beber se había topado con el comentario de su esposa decidiendo entrar a la conversación.
- ¿Qué haces aquí viejo?
Cuestión Ryoma aun molesto por lo ocurrido esa tarde.
-Tranquilo seishonen, solo vengo por algo de beber y me voy.
Dijo mientras se alejaba con un refresco de cola en sus manos mientras cantaba la canción de apertura de algún anime infantil.
- ¿De qué habla ese viejo?
Dijo Ryoma al verlo marchar. Por su parte Rinko reía ante la declaración de su esposo. –"No necesito a alguien que vea las cosas buenas de mi… necesito a alguien que vea las cosas malas y aun así me ame"- Aquella declaración por parte del samurái aún estaba presente en sus recuerdos como si el tiempo no hubiese pasado. Nanjirou fue quien dio el paso para pedirle ser su esposa después de una discusión en donde ella creyó que no habría vuelta atrás, nunca entendió como es que lograba encontrar las palabras necesarias para hacer palpitar su corazón de esa manera y hacerla feliz.
-Creo que se refiere a las clases de amor. ¿Sabes Ryoma?, el amor inmaduro dice: Te amo porque te necesito, mientras que el amor maduro dice: Te necesito porque te amo.
Aclaro Rinko acariciando la cabeza de su hijo.
-Talvez no lo entiendas ahora Ryoma pero es bueno que sepas esto. Solo por alguien no te amé como tú quieres, no significa que no te ama con todo su ser.
Y con esto se levantó de su asiento dispuesta a ir al encuentro con su marido y dejando a un joven tenista pensativo.
-Así que novia.
Fue lo último que comento el príncipe antes de dirigirse a su habitación por el mismo camino que había seguido su madre. La mañana se hizo presente más pronto de lo que le hubiese gustado, sin embargo, se dispuso a salir con buen ritmo puesto que le gustaba la idea de tener un partido amistoso contra otro colegio. Hacía mucho que no competía contra un oponente fuerte y tenía mucha energía acumulada. Se puso su uniforme de regular bajo en busca de alimento y después de terminar se despidió con un rápido –"ya me voy"- encaminándose hacia las canchas donde tendrían su encuentro contra Fudomine.
-Tal parece que Echizen llego con buen ánimo.
Comento Fuji percatándose que fue de los primeros en llegar. Rápidamente los regulares de ambos equipos llegaron y después de un cordial saludo los encuentros comenzaron; cada uno de los equipos demostró gran técnica teniendo encuentros bastante reñidos. Hacia el final de los partidos Ryoma no había tenido la necesitad de competir puesto que por puntuación de los encuentros anteriores su equipo tenía la victoria, no obstante, decidió aceptar un encuentro amistoso contra Kippei Tachibana quien también se había quedado con ganas de jugar.
-Ochbi tiene mucho ánimo hoy.
Comentaba Eiji viendo el encuentro en compañía de los jugadores de ambos equipos.
-Es increíble cuantas chicas vinieron con pancartas para apoyarlo.
Comento Kamio destacando la bulla que se generaba a otro lado de las canchas.
-Bueno, después de todo Ochibi tiene su propio club de fans.
Respondió para sorpresa de sus contrincantes que no estaban al tanto de dicho club.
-Tal parece que el encuentro ya termino.
Anuncio Fuji atrayendo la atención de los presentes. La victoria de Ryoma fue clara al ganar 6-3 contra su oponente.
-Ryoma-sama, muchas felicidades por ganar el partido.
Celebraba Tomoka acercándose a toda velocidad junto con el resto de su sequito solo para ser ignorada por el príncipe quien se apresuró al encuentro de sus compañeros de equipo. A pesar de haber ganado se sentía irritado, tal parecía que Sakuno no daría señales de llegar ni siquiera al final.
-No deberías ignorar así a quienes te dan su apoyo Chibisuke.
Se rio Ryoga llegando después de conseguir la dirección del lugar gracias a la chica de coletas. El peliverde no hizo caso al comentario de su hermano incluso cuando el resto de los titulares lo comenzaron a secundarlo.
- ¿Quién es?
Pregunto Ibu contemplando al recién llegado y la familiaridad con la que le hablaba al más joven integrante de Seigaku.
-Hola, soy el hermano de Chibisuke. Me llamo Ryoga Echizen.
Saludo en todas las direcciones incluida donde se encontraba el club de fans de su pequeño hermano provocando varios gritos por parte de las miembros tras haber escuchado la pregunta de miembro del equipo retador.
-Creo que sería bueno si fuéramos a comer algo.
Comento Momoshiro al escuchar que la hermana menor de Tachibana llegaría pronto debido a un retraso que había tenido de camino al partido.
-Esa es una buena idea, podemos ir al restaurant de Taka-san.
Secundaba feliz Eiji debido al hambre que comenzaba a acumularse en su estómago, la mayoría de los presentes dio el visto bueno ante la idea con excepción de algunos miembros del equipo contrincante quienes aludían que ya tenían planes, quedándose el equipo de Seigaku, Ryoga, Tachibana, Kamio, Ibu, Sakurai e Ishida.
- Esperen yo también voy.
Anuncio Tomoka apareciendo junto con los tres novatos después de despedirse de sus compañeras del club de fans.
-Está bien, entre más mejor.
Alentó Ryoga sonriendo. Llegados al local de Kawamura su padre los recibió alegremente.
-¡Oh! Parece que tenemos casa llena hoy, ¿No esta con ustedes la entrenadora?
-Ryusaki-sensei tuvo que ir a hacer un papeleo por su trabajo así que no pudo acompañarnos.
Respondió Tezuka con formalidad y tomando asiento en la barra siendo seguido por Tachibana mientras que el resto se acomodaba en distintos espacios del local.
-Ryoma-sama, siéntate aquí.
Lo llamo la joven de coletas señalando un espacio vacío junto a ella en la mesa donde se encontraban Eiji, Momo, Kamio y Ryoga. Tan pronto vio esas caras declino la idea y se instaló en la mesa más alejada posible de ellos al lado de Fuji para queja de los ocupantes del otro espacio quienes estaban ansiosos porque él se sentará con ellos.
-Lamento la demora, me encontré con Sakuno-chan que estaba perdida y nos retrasamos un poco por culpa de unos molestos sujetos.
Anuncio Ann entrando al restaurant acompañada por la castaña de trenzas quien saludaba con una reverencia. Tan pronto como escucho el nombre de la chica Ryoma giro su cuerpo para poder contemplar a la recién llegada debido a su posición contraria a la entrada del local.
- ¡Sakuno! Finalmente apareces, ven siéntate aquí que te he estado guardando un lugar.
La llamo su amiga señalándole el asiento contiguo al que con anterioridad le había ofrecido al príncipe, Ryoma maldijo internamente por su mal tino al ignorar la sugerencia de lugar, especialmente al ver que ella terminaba sentada al lado de su hermano y que el lugar que supuestamente el usaría había sido ocupado por la hermana menor de Tachibana.
-Parece que fue mala idea no tomar la propuesta anterior.
Se río Fuji al observar el entrecejo fruncido de su compañero más joven de equipo. Ryoma por su parte se limitó a continuar ingiriendo alimentos y tratando de ignorar el bullicio que comenzaban a armar sus compañeros de tenis.
-Así que te topaste con Sakuno.
Escucho comentar a la chica de coletas captando su atención.
-Sí, temprano tuve que pasar a la tienda de deporte y después de eso iba a ir al partido, pero me encontré con Sakuno-chan dando vueltas graciosamente.
Se reía Ann para vergüenza de la castaña quien solo colocaba otro pedazo de sushi en su boca mientras bajaba la mirada.
-Me acerqué a ella después de ver como unos tipos comenzaban a molestarla.
Aquel comentario capto la atención de todos los presentes especialmente de Tezuka y Ryoma quienes giraron su mirada para observar mejor a la persona que contaba la historia.
-Tal parece que Sakuno es bastante popular porque incluso los de preparatoria la molestaron, aunque resulto peor cuando llegue. Esos tipos insistían demasiado en que fuéramos a pasear con ellos.
- ¿Las acosaron?
Pregunto indignado Momo levantando su puño.
-Solo eran muy insistentes.
-Ann, te he dicho que tengas cuidado cuando andes sola.
Comento Kamio enojado.
-Sí, sí, deberían tener cuidado.
Secundo Momo al compartir su gusto con la hermana de Tachibana con Kamio.
-Exageran mucho, además Sakuno-chan fue quien termino defendiéndome.
Los presentes se sorprendieron ante la declaración puesto que normalmente Ryusaki es muy tranquila.
- ¿Qué sucedió?
Pregunto intrigado Inui sacando su libreta para anotar más datos que según él le servirían en un futuro.
-Pues llegue con Sakuno-chan diciendo que ella me estaba esperando y que debíamos irnos, pero los tipos se tornaron más molestos y nos cerraron el paso. Tome la mano de ella y trate de evitarlos para marcharnos, pero siguieron ignorando nuestras negativas fue entonces cuando uno de ellos me tomo del brazo y comenzó a jalarme, me enoje tanto que intente abofetearlo, pero me sostuvo del otro y no podía liberarme. Realmente fue ahí donde me dio miedo, aunque Sakuno-chan le grito que me dejase en paz, si recuerdo bien eras tres tipos.
-¿Por qué no nos llamaste? Hubiéramos ido de inmediato.
Comento su hermano molesto por lo ocurrido siendo secundado por todos los presentes quienes ardían por ir a darles unos buenos golpes a aquellos sujetos.
-Todo fue muy rápido, además ustedes estaban en partido.
Se defendió la joven de cabello corto curvando una mano en señal de no importarle realmente lo que le decían.
-Como sea, como ya dije no hubo necesidad de eso. Como iba diciendo, uno de los tipos me sujeto de ambas manos mientras los otros trataban de convencer a Sakuno-chan de ir con ellos, me enojé tanto que terminé por morder al que me tenía sostenida.
Comento como si de nada se tratase y recibiendo la mirada desaprobatoria de los integrantes del equipo de su escuela.
-No me miren así, ese tipo estaba apretándome muy fuerte las muñecas. De cualquier modo, después de que lo mordí por alguna razón se molestó y comenzó a jalar mi cabello.
En ese punto del relato tanto Momo como Kamio ya no aguantaban sus ganas de ir a buscar al agresor, comenzando a gritar cosas como que irían a destruir sus huesos mientras eran ignorados por el resto de los presentes.
-Fue entonces cuando vi lo increíble que era Sakuno-chan, estuvo increíble.
-Ann-chan.
Expreso Sakuno tratando de calmar el entusiasmo de la joven con broches en el cabello.
- ¿Que paso?
Expreso ya sin aguantar su curiosidad Eiji ante la expectativa del final de la historia.
-Verán, cuando finalmente logre quitarme la mano de la cabeza del tipo que jalaba mi cabello escuche un fuerte golpe tras de mí. Resulta que no es que yo impidiera que él me siguiera jalando, sino que él estaba tan sorprendido por lo que les había pasado a sus amigos que me soltó.
- ¡Ann-chan!
Elevo la voz Sakuno con la esperanza de que bajara la intensidad del relato recibiendo solo una sonrisa de su amiga.
-Como decía, antes de darme cuenta los sujetos que estaban rodeando a Sakuno-chan estaban en el suelo inconscientes. El tipo que estaba conmigo me lanzo y fue directamente a ella con cara enojada, me espanté mucho y le comencé a gritar a Sakuno-chan que se fuera, pero ella se quedó en su posición y de un parpadeo noqueo al sujeto con una patada ¡Fue increíble!
Expresaba extasiada la joven recordando el suceso para sorpresa de la mayoría de los presentes puesto que tezuka era consciente de las habilidades de combate de su amiga de la infancia.
-Lo mejor de todo es que a pesar de lo que acababa de pasar ella corrió a preguntarme como estaba. Realmente eres amable Sakuno-chan.
Alago la joven a la chica de trenzas sentada junto a ella mientras la abrazaba fuertemente. Los presentes estaban impactados por lo que acababan de escuchar sin embargo no tardaron en comenzar a lanzar comentarios positivos con respecto a la fuerza de la nieta de la entrenadora a quien ya habían visto participar en entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo.
-Es increíble que alguien tan pequeña como tu pudiera hacer algo así.
Comentaba Ibu acercándose a Sakuno.
-Nuestra pequeña es muy hábil.
Dijo con orgullo Eiji como si hubiese sido él quien realizo dicha acción. El resto de la reunión giro en torno a la manera en que la joven actuó para defender a Ann quien no se le despegaba en ningún momento y comentaba que a pesar de conocerla por los encuentros de los equipos de tenis nunca había estado tan cerca de ella como hasta el momento e inclusive pidiéndole su número telefónico para salir.
-Creo que ya va siendo hora de que nos vayamos.
Anuncio el capitán del Fudomine comenzando a despedirse de los presentes con quienes acepto tener la revancha al parido de ese día. Poco después de que sus contrincantes de marcharan el equipo de Seigaku se dispuso a salir del local para dirigirse cada uno a sus respectivos hogares. Hasta ese momento Ryoma y Sakuno no habían podido cruzar palabra gracias a la intervención de la hermana de Tachibana quien se había apegado alegremente a la joven.
-Sakuno ¿Estarás bien regresando sola?
Pregunto Tomoka para captar la atención del príncipe.
- ¿De qué hablas Osakada? ¿No escuchaste como ella derribo a tres tipos de un golpe?
Cuestiono Horio ante la aparente obviedad de que ella era capaz de protegerse a sí misma ante lo cual recibió un golpe por parte de la joven de coletas.
- ¿Por qué me pegas?
Se quejó el chico con dos años de experiencia y siendo ignorado por Tomoka.
-Dudo que ella noquee a alguien estando sola.
Comento el capitán por lo bajo para sorpresa de Ryoma ya que al parecer el comentario era para que únicamente él lo escuchase. Hasta el momento no se había inmiscuido de las charlas sobre la habilidad de combate de Sakuno, manteniéndose un poco alejado del bullicio.
- ¿De qué habla?
Pregunto Ryoma con sorpresa.
-Lo único que yo escuche fue que Sakuno-chan es propensa a que se le acerquen sujetos indeseables si está sola así que lo mejor es que alguien la acompañe. Chibisuke lo hará.
Afirmo Ryoga tirando de su hermano menor para acerarlo a la joven de trenzas mientras lo alejaba de su capitán, quien no respondió la pregunta que acababa de hacerle. Al parecer mientras Ryoma trataba de encontrar una respuesta a las palabras de Tezuka el resto del equipo se las ingeniaba para asegurarse de que la pareja que estaban ansiosos por juntar pasaran tiempo juntos.
- ¿Haré qué?
Pregunto sin entender lo que ocurría, pero aceptando discretamente ante la propuesta de llevar a la joven de trenzas a su casa. Se formó un comité rápidamente con la intención de seguirlos, pero fue disuelto en el acto por el capitán del equipo quien amenazo con un entrenamiento infernal al día siguiente, ni siquiera Ryofa pudo oponerse aun cuando seguramente él no estaba incluido en dicho castigo.
-Lo siento Ryoma-kun, siempre terminas por acompañarme.
Se disculpó Sakuno mientras caminaba a paso lento junto a Echizen sosteniendo su bolso rosado en juego con su falda.
-ya estoy acostumbrado.
Respondió sin mucha emoción el tenista.
-Así que golpeaste a tres tipos.
Comento después de un rato al sentir el silencio inundarlos. La joven bajo la mirada triste por el comentario lo cual fue notado por Ryoma.
-No es como que haya querido hacerlo.
- ¿A qué te refieres? Ellos te estaban molestando.
Expreso confuso el joven.
-Solo pude hacerlo porque Ann-chan estaba en peligro, la verdad es que no estoy muy acostumbrada a golpear personas fuera del dojo. Cada vez que algo así sucede me paralizo y no sé qué hacer, por eso oni-chan siempre me ayudaba.
Confeso. Fue en ese momento que el príncipe entendió las palabras de su capitán, tal parecía que la nieta de la entrenadora solo mostraba sus dotes marciales cuando trataba de proteger a alguien y mientras eso no ocurriera prácticamente estaba indefensa. Suspiro con pesadez.
-¿Qué haces cuando algo así pasa?
Pregunto curioso de la manera en la que había sobrevivido Ryusaki hasta el momento, se perdía cada vez que salía y era acosada por tipos indeseables. Estaba seguro que debía tener una táctica para lograr regresar a su casa cada día.
-No es que pase cada día, además ocasionalmente alguien me ayuda y si no logro huir.
Respondió sonrojada aun sin levantar la mirada. Ryoma la contemplo un momento y no hablo más hasta llegar cerca de la casa de la chica.
-Le agradaste a mi mamá.
Aquel comentario sorprendió tanto a la joven que elevo su cabeza para poder contemplar mejor al peliverde.
-Me dijo que quería que fueras el próximo sábado de visita, y que no te preocuparas por mi padre y aniki, ella sabe cómo controlarlos.
Sakuno sonrió cálidamente mientras miraba el pavimento bajo sus pies. La idea de ir a casa de Ryoma nuevamente la llenaba de ilusión y alegría, eso significaba que estaba al menos un paso más cerca de su amado príncipe.
-No tienes que responder ahora, puedes decirme después.
Comento el samurái junior rascándose la parte trasera de su cabeza sobre su gorra en señal de nerviosismo ante el silencio de la joven.
-Me encantaría ir.
Fue la tranquila respuesta de la nieta de la entrenadora quien afianzaba el agarre de su bolso. Ante aquello Ryoma sonrió satisfecho bajando la visera de su gorra tratando de ocultar su alegría.
-Entonces vengo por ti el sábado.
Aquella declaración provoco que la joven mostrara un rostro de extrañeza.
-Si dejo que vayas sola probablemente te pierdas, es mejor que te acompañe.
El comentario burló del Echizen aparentaba que su intención era recordarle su mal sentido de la orientación, pero ella sabía que él tenía solo buenas intenciones y que muy posiblemente estuviese preocupado por ella.
- ¿Puede ser que Ryoma-kun esté preocupado por mí?
Pregunto sin gran esperanza de recibir una afirmación sin embargo al notar la manera en la que el peliverde giraba la cabeza hacia otra dirección entendió que sus sospechas eran certeras, río por lo bajo comprendiendo la forma tan linda en la que podía reaccionar su querido príncipe en algunas ocasiones.
-Hasta aquí está bien Ryoma-kun.
Anuncio Sakuno para extrañeza de su acompañante quien refuto diciendo que faltaban solo unas casas para llegar a su destino, sin embargo, su protesta fue interrumpida por el cálido beso depositado dulcemente en su mejilla de improviso por la joven de tranzas quien se colocó frente a él y rápidamente realizo el acto, solo para salir corriendo después de expresar roja hasta las orejas un cálido "Hasta mañana". Ryoma agradeció que ella se hubiese marchado de aquella forma tan rápida pues estaba seguro que la cara que estaba haciendo en esos momentos no era una que pudiera mostrar a alguien.
-Eso es trampa.
Dijo para sí mismo tapándose la boca con su mano izquierda mientras observaba la silueta de la joven entrar a su hogar. Podía sentir su rostro arder y sus rodillas a punto de colapsar, ni siquiera tras un arduo partido su cuerpo se había encontrado en dicho estado. Las palabras de su madre hacían eco en su cabeza; aquella muestra de afecto maternal de la noche anterior lo habían hecho decidirse, Ryusaki sería su novia.
