SHINRAKUGUMI
CAPITULO IX
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Ya estaba en la recepción esperando a la incompetente de mi superior, tanto que me recriminaba de llegar temprano y ella era miss impuntualidad.
—¿Y Kagura? —me pregunto la vieja que ayer nos interrumpio en el entrenamiento y fue quien nos dio las indicaciones sobre la misión.
—Si lo supiera ya me hubiera largado con ella a la misión.
Solo escuche un "jum" por respuesta, no podía cumplir lo que anoche le había dicho porque mi primera misión era en compañía de ella. La misión era completamente fácil, infiltración en un punto de recolección de jovencitas para la trata de blancas, detener y destruir el lugar.
—Vieja, dame lo de mi misión de esta semana —. Oí una voz chillona en el módulo de otorgación de misiones que rápido distinguí que era ella.
—Oh pero si es mi superior, la reina de la puntualidad —dije con gran sarcasmo.
—¿Qué haces aquí? —Pregunto sorprendida —Pensé que ya te habías ido a la misión a lado del escuadrón de Tsukky.
—¿Tsukky? —Ese nombre me sorprendió.
—Cambio de planes Kagura —. Al fin la vieja había resignado a responderle.
—¿Qué quieres decir Otose? —Noté que su tono de voz se volvió ruda.
—Los altos mandos decidieron otorgarte una misión conjunta a tu única subordinada.
—¿Es en serio? —dijo dándose un fuerte golpe en la frente.
—Si —le respondió la señora —. Tu linda subordinada fue de las primeras en presentarse, deberías aprender algo de ella. También es quien te explicara los detalles de su misión a cumplir.
—Bueno, ¿Cuánto tiempo tenemos para cumplir esta misión?
—Una semana —le respondí.
—Ok, vamos a tu habitación a planear la misión.
Mientras caminábamos pude observar su vestimenta, era diferente al uniforme del Shinrakugumi. Que traíamos puesto las demás integrantes incluso las capitanas, el uniforme se parecía al del Shinsengumi, pero con sus detalles en rojo, una falda sobre el pantalón y unas botas de piso hasta la rodilla.
—Me puedes explicar ¿Qué haces vestida así? —dije cuando ya estábamos en la privacidad de mi habitación, su ropa era como un traje chino rojo con detalles en dorado.
—Es mi pijama —dijo de mala manera, cuando se había sentado en una silla frente a mi recamara. Era demasiado fina y estaba muy arreglada para ser una simple pijama, además de que traía unas raras botas como para cubrirse de la lluvia, negras.
—Bueno la misión consiste en que trabajemos en un café "maid", que según información de Tama mediantes infiltración en las cámaras de seguridad de la ciudad, distinguió que era un punto de recolección de mujeres con las falsas esperanzas de tener un trabajo estable.
—Oh ya veo. Vístete con ropa en que no te haya sido otorgada por el Shinrakugumi. Te espero afuera.
La forma de ser de Kagura estaba siendo completamente diferente a la que me mostro durante esta semana, me vestí con el kimono rosa de mi hermana y salí a alcanzarla, se encontraba a un lado del elevador, con su mirada a la nada.
—Ya estoy aquí —. Utilice el mismo tono que ella ha estado utilizando conmigo todo este día.
No me respondió nada, salimos del cuartel y se cubrió con un paraguas morado que traía sujetado en la cintura.
—¿Y ahora? ¿Qué mosco te pico?
—Como ya te había dicho, soy una amanto, para ser más específica, una Yato, nuestra piel es muy sensible al sol por eso me cubro con mi paraguas.
—¿Quién es Tsukky? ¿Y por qué me ibas a dejar con ella?
—Pensé que te iban a dar una simple misión de patrullaje, y Tsukky es la forma que yo le digo a la capitana Tsukuyo así que así que ni se te ocurra decirle así, se enojará. Además de que ella era su escuadrón que le tocaba resguardar la seguridad de la ciudad esta semana.
—Oh ya veo, me imagino que tu misión era ir de infiltración por eso ya ibas vestida así.
—Aja —. Fue su única respuesta.
Después de un rato de caminar, di con la ubicación del establecimiento. Era un lugar nada raro su tipo. Colores pasteles en la fachada, como si se tratara de una casa de muñecas. Se veía claro que a Kagura no le agradaban para nada este tipo de lugares, su cara al estar frente de ese establecimiento lo decía todo.
—Entremos —dije. Ella no me respondió pero me fue siguiendo. —Buenos días —salude amablemente a la gente que estaba ahí.
—Buenos días mi señora —respondieron dos chicas, eso activo mi sadismo, ya sea porque así es su protocolo en este lugar o si al verme se les activo su modo masoquista, como suele pasar con las chicas que me ven a los ojos.
—Llévanos con tu superior, venimos por lo del empleo.
—Pero si tú eres nuestro señor —expresaron melosamente mientras se acercaban a mi rostro.
—Oh ya veo —sonreí sádicamente mientras les acariciaba la cabeza.
—Jum —intento captar mi atención Kagura —podrías dejar de juagar con tus nuevas mascotas y centrarnos a lo que venimos.
—Eso es lo que hago, consigo información. Chicas podrían hablarle a su patrón. —Justo cuando había terminado de hablar llego otra mujer más junto con un hombre gordo y de lentes.
—Oh chicas trajeron a sus amigas para mostrarles cómo trabajan —dijo alegremente el hombre, se veía a leguas que expedía virginidad por todas partes de su cuerpo.
—Disculpe pero no somos sus amigas, venimos aquí por el trabajo de mesera —explico Kagura de manera muy formal, me sorprendía que supiera hablar así — Ella es mi compañera Tomoko y yo soy Rakuko.
—Oh ya veo, pero que lindas candidatas tenemos hoy, aunque tu nombre suena un poco fuerte. —Nos revisó con la mirada todo el cuerpo. —También vienes vestida con el cosplay de chica mágica china papaya [1] —dijo acercándose a la china —está muy bien hecho, si este fuera un café cosplay te dejaría usarlo sin objeciones.
—Este no es un dis…
—Oh si, Rakuko es muy fan de ese anime —interrumpí a la china, no nos fuera a echar de cabeza.
—Bueno están aprobadas, empezaran a trabajar enseguida —dijo el gordo con su pulgar arriba — Shizuo muéstrales a estas nuevas chicas donde están los vestidores para que se ponga sus uniformes.
—Claro —respondió sonrientemente una chica alta de complexión delgada y su cabello negro y largo. —Síganme por favor.
Shizuo nos guio a través del establecimiento por la parte trasera yendo hacia la cocina de ahí tomo camino hacia la izquierda, después abrió una puerta rosa que tenía escrito con letra cursiva y en color negro "Vestidores".
—Pueden buscar ahí adentro una ropa que sea de su talla y del color que les agrade, vendré a recogerlas dentro de diez minutos para explicarles cómo se trabaja aquí.
—Gracias —expresamos al unísono mientras le hacíamos una reverencia.
Al adentrarnos al lugar nos encontramos con otras puertas a un lado y un closet enorme. Kagura fue directamente al closet y yo me dirigí a las puertas eran tres en total, al abrirlas me encontré que eran unos simples vestidores con un espejo y ya, después de las tres puertas me encontré con unos lockers me imagino que son para que las trabajadoras guarden ahí sus cosas, intente buscar cosas sospechosas referente al secuestro de mujeres para venderlas, pero no encontré nada.
Al ver que Kagura estaba muy callada me fui a su lado, y me encontré con un montón de trajes de sirvienta dentro del armario, había desde el típico blanco y negro hasta con varios colores que parecía arcoíris
—Tierra llamando a Rakuko —dije mientras pasaba mi mano frente a su rostro. —-Tierra llamando a Raku…
—Pido el rojo —exclamo sonriente mientras sacaba del armario un vestido rojo con blanco de él y corría al vestidor para cambiarse, creo que esta niña le gusta mucho el rojo.
—Bueno, no te entusiasmes tanto, recuerda a lo que venimos —le recordé mientras observaba el closet. —Además que es eso de Rakuko y Tomoko —Buscarme ropa realmente iba a ser un dolor de cabeza porque no tengo color favorito.
—Si lo sé, pero estaría bien disfrutar un día aquí. Además fue lo primero que se me ocurrió, jugué con nuestros nombres y el kanji de "Ko" todos sabemos que un nombre de mujer debe terminar con eso —dijo la china a través de la puerta. —Listo ¿Cómo quede? —La observe, ese vestido rojo con delantal blanco le lucia muy bien, el rojo resaltaba el azul de sus ojos y combinaba perfectamente con su tono de piel y cabello.
—Bien —respondí secamente.
—¿Y a ti que te pasa? ¿Por qué no has escogido tu ropa? —me pregunto mientras me observaba como bicho raro.
—No sé me ocurre como vestirme, no tengo color favorito además de que siempre he usado solo lo necesario.
—Pareces hombre con esa forma de pensar, pero bueno. Déjame ayudarte. —Me empujo y ella se adentró al closet. —Pruébate este. —Me entrego un vestido morado con delantal negro.
—Ok —tomo el vestido y me adentro en el vestidor. Una vez ya arreglada con el salgo.
—Mmm —se puso su mano en la barbilla señal de que estaba pensando —No me gusta, te ves muy darks, ten pruébate este —Me entrego ahora uno amarillo con delantal blanco, era como el suyo pero en diferente color.
Lo tomo con indiferencia y procedo a cambiarme, cuando salí ya estaba Shizuo ni tiempo me dio de verme con esta nueva vestimenta porque nos tomó de la mano y nos sacó de la habitación.
—Shizuo hay un detalle, ¿Dónde dejaremos nuestras cosas? —le pregunto la china.
—Lo siento, ando un poco distraída, ahí adentro hay lockers pueden dejar sus cosas en los vacíos y tomar las llaves. Pero háganlo rápido porque ahorita hay mucha gente y necesitamos ayuda.
Kagura y yo regresamos a la habitación y guardamos nuestras cosas en esas pequeñas gavetas de madera. Regresamos al lugar donde Shizuo se supone que debería estarnos esperando pero ya no estaba. Salimos al área de mesas y para sorpresa de ambas las mesas estaban llenas de adolescentes que desprendían su hedor a otaku por todos lados y solicitaban la atención de ser atendidos.
—Chicas que bueno que llegaron, al parecer acaba de haber una convención de anime y comics cerca de aquí —empezó a explicar Shizuo —Por favor pelirroja ayúdame a mí a tomar las ordenes de las mesas de aquí y tu castaña sube a ver lo que solicitan los clientes de allá arriba.
—No es pelirroja, mi nombre es Rakuko —dijo Kagura mientras avanzaba a su apoyo.
Yo empecé a subir las escaleras…
[1] Referencia a cuando Hijikata se convirtió en otaku por la espada maldita.
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Holaaaa, no andaba muerta.
Aquí un nuevo capítulo de nuestro trap favorito :v
Como creen que le vaya a las dos chicas en estos nuevos empleos.
¿Souko será capaz de cumplir su misión a lado de su superior?
