Capítulo X
Caminos
Sesshoumaru disfrutó de la cena que Rin le preparó por su cumpleaños, rodeado de su familia. Luego de que todos se marcharan, Rin se despidió de Emma con un beso y la dejó con Sesshoumaru, quien le hizo una historia para dormir y la acomodó en su cuna cuando ya estaba dormida.
Entró en su habitación. Rin estaba sentada en la cama.
-Preciosa…
-Sessh, mi amor…
Sesshoumaru la besó en la mejilla y se desvistió. Se acomodó en la cama.
-Gracias, mi amor… la cena estuvo deliciosa…
Rin se abalanzó sobre él y lo besó apasionadamente, él le respondió el beso, rodeándola con sus brazos y manteniéndola sobre su pecho. De la nada sintió su rostro mojado.
-Rin…
Rin se apartó llorando, él no la dejó alejarse y ella quedó sobre su pecho llorando amargamente.
-Kami, mi amor…
-Perdóname…
-Tranquila…
Sesshoumaru la besó en la cabeza, poco a poco consiguió calmarla.
-Recuerdas cuando nos conocimos?
-…-
-Yo sí… te vi cruzar la calle y me quedé hipnotizado con tu belleza… había mucha brisa ese día, tu cabello ondeaba jugando con el viento… vestías un traje de falda y chaqueta… lo que más me gustó fue tu escote… pensaba que si le ponía la mano a ese pecho iría directo al cielo…
-Eres un pervertido…
Sesshoumaru rió.
-Una semana después, te perseguí hasta que te diste vuelta y me llamaste acechador…
-Te reíste en mi cara…
-Oh, Kami… cuando te besé… ese beso no se olvida… desde ese beso supe que serías la madre de mis hijos.
-Sesshoumaru hazme el amor…
-No… sabes que no debo.
-Es que si no…
-Te esperaré hasta que lo puedas hacer.
-Yo te amo, Sesshoumaru, no lo tomes a mal… pero cuánto más vas a aguantar?
-Rin!
-Acaso me vas a negar que te descargas en el baño?
-Que me qué? Que me masturbo? Lo siento, preciosa, pero sí… los hombres necesitamos hacerlo… y no es tan a menudo… mira, Rin… no es que sea de vida o muerte… pero después de cuatro meses, de verdad lo necesitaba…
Rin se acomodó en la cama de espaldas a él.
-Preciosa…
-Buenas noches…
-Rin! Por Kami! Así no iremos a ningún lado!
Rin se tapó la cara con las sábanas. Sesshoumaru se relajó, la abrazó desde atrás, la besó con ternura.
-Mi amor… Rin, cariño, perdóname… yo sólo quiero olvidar lo que pasó y seguir adelante con nuestras vidas… sé que te hirieron… que te quitaron tu orgullo… pero hay algo que no te quitaron… que nadie te puede quitar… y ese es el amor y la fe que tenemos tu hija y yo en ti… yo sé que puedes hacerlo, Rin… yo sé que puedes ser feliz… no soy capaz de hacerte el amor por miedo a dañarte… no quiero hacerlo, mi amor… no quiero…
Rin sintió un beso en su mejilla.
-Sesshoumaru…
-Sí?
-Escúchame… onegai… hazme el amor… yo no puedo hacerlo… quiero… pero no puedo.
-Al momento en que te sientas incómoda, me lo dices…
-Sí…
Sesshoumaru la hizo quedar sobre su espalda. La besó, y ese beso era una exquisita mezcla de pasión y ternura, con sus manos sosteniendo las suyas, las llevó a sus hombros y de ahí y comenzó a deslizar sus manos sobre su cuerpo, acariciando su pecho, las deslizó debajo de la tela y la hizo suspirar, continuó besándola y la sintió relajarse.
-Te amo, preciosa… no lo olvides…
-Sessh…
-Te amo…
Deslizó su mano sobre su vientre y hacia su intimidad y la sintió ponerse rígida como una tabla, sin embargo no cesó sus besos.
-Soy yo, preciosa… cálmate…
-Sesshoumaru…
-Aquí estoy, amor… déjate amar…
Las palabras de Sesshoumaru, la ayudaban a relajarse, a recordar que estaba en manos de quien amaba.
-Te amo, pequeña…
Los ojos de Rin se inundaron en lágrimas, Sesshoumaru se detuvo y la abrazó con fuerza.
-Mi amor…
-No te detengas…
-Estás llorando…
-Hace tantos años que no me llamas así…
-Creí que la pequeña había crecido… pero ahora veo que sólo se ocultó… siempre serás mi pequeña preciosa…
Rin lo besó, Sesshoumaru reanudó sus caricias, con ella recostada sobre él, las cosas cambiaban, volvió a acariciar su intimidad, la sintió suspirar, pero al sentir sus dedos dentro, se paralizó.
-Preciosa, mírame…
-No…
-Mírame… soy yo…
Rin abrió los ojos. Se fijó en los dorados de su esposo, él la atrajo con su mano libre hacia él y la besó.
-Estás lista…
-No lo sé…
-Yo sí… Si quieres nos detenemos aquí…
-…-
-Lo hiciste bien, mi amor… lograste mucho esta noche…
-Puedo quedarme así?
-Como desees…
Sesshoumaru la cubrió con las sábanas y la rodeó con sus brazos, la sintió llorar en silencio y mojar su pecho con las lágrimas.
-No llores…
-Lo siento…
-Rin, mírame a los ojos…
Rin levantó la mirada.
-Te amo, preciosa…
-Yo también te amo, Sesshoumaru…
……………………………
Rin despertó, aún sobre Sesshoumaru, lo besó en la mejilla e intentó moverse, pero él no la dejó.
-No…
-Tengo que ir a trabajar…
Sesshoumaru inhaló todo el aire que pudo y abrió los ojos.
-Cómo dormiste?
-Bien… y tú?
-De maravillas…
Rin sonrió. Se levantaron juntos y se bañaron mutuamente. Sesshoumaru levantó a Emma mientras Rin preparaba el desayuno.
-Mama! Mama!
-Hola, mi amor! Dormiste bien?
-Sí!
Rin la abrazó y la llenó de besos.
-Ven a desayunar.
-Mama…
Rin sonrió y la sentó sobre sus piernas. Después de llevar la pequeña al colegio, Sesshoumaru llevó a Rin a su oficina.
-Qué harás al medio día?
-Nada…
-Te traigo comida?
-Eres un amor…
Rin lo besó y se bajó del auto.
……………………………
-Señor Kazami…
Sesshoumaru se levantó y siguió a la secretaria que lo llamaba. Entró en un consultorio.
-Buenos días…
-Buenos días…
-Señor Kazami… mi nombre es Haku Suishi…
-Mucho gusto, doctora…
-Debo remarcar, que es muy extraño que un hombre venga sólo a consultar con una sexóloga…
-Lo sé… estuve consultando con Renko Nagima, pero está fuera del país.
-Y no puede esperar?
-No lo creo…
-Bien, dígame sus dudas…
-Soy casado… tenemos una hija… hace 4 meses, a mi esposa e hija las secuestraron… me citaron en un callejón y me devolvieron la niña, pero me pidieron dinero por mi esposa… los secuestradores abusaron de ella…
-Ya veo a dónde va todo esto… usted quiere que ella tenga relaciones con usted…
-No. Quiero encontrar la manera de convencerla de que debe ir a su propio paso.
La doctora levantó las cejas.
-Ella está frustrada por que no puede… se paraliza, se pone tensa… me pide que lo haga yo… pero no debo… anoche… anoche avanzó muchísimo… fue como saltar de un risco a otro… pero no está lista…
………………………………………
Rin estaba escribiendo en la computadora, cuando escuchó un murmullo en los pasillos.
-Mami!!!
Rin se paró en la puerta. Emma corrió a ella y se abrazó a sus piernas.
-Emma, mi amor… qué pasa?
Rin la cargó y le limpió la carita.
-Y tu papá?
Rin vio que los demás la veían. Sesshoumaru entró al local.
-Gracias a Kami…
-Sessh…
-Se me soltó otra vez.
Sesshoumaru saludó a Akira y entraron en la oficina.
-Y esta sorpresa de Emma aquí?
-Tenían una reunión, así que hoy era sólo hasta el medio día.
Rin sonrió y la llenó de besos y cosquillas haciéndola reír.
-Mi amor…
Después de comer. Emma se acomodó en el sillón y se quedó dormida.
-En eso se parece a ti, se duerme hasta parada.
Sesshoumaru rió y la abrazó.
-Tengo que hablar contigo, preciosa…
-Tendrá que ser en la casa, ya terminó mi hora de almuerzo.
-Está bien…
-Te amo…
Se despidieron con un beso. Sesshoumaru se fue con la pequeña en brazos. Rin llegó al apartamento cerca de las 7 de la noche. Emma corrió a ella, quien la cargó y la llenó de besos.
-Mi amor! Sessh, lo siento… la reunión se extendió más de lo planeado…
Después de la cena, Emma se durmió recostada del pecho de Rin, la llevó a su cuna y la acomodó. Al salir, fue a la sala con Sesshoumaru.
-Hay que cambiarle la cuna a Emma… comprarle una cama…
-Lo sé…
-Lo haré este fin de semana… dime, qué me querías decir esta mañana?
Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-Olvídalo…
-Parecía importante…
-Ya no lo es…
-Me acompañas en un baño?
-Sí…
Sesshoumaru la vio entrar en la tina y acomodarse contra su pecho. Acarició sus manos bajo el agua.
-Fue un día demasiado largo?
-Mi amor?
-Sí?
-No lo tomes a mal, pero no quiero hablar… sólo… sólo quiero descansar así como estamos ahora…
-Desnudos?
-Quiero sentirme como antes…
-Cómo antes?
-Deliciosamente relajada entre tus brazos…
Cuando el agua estuvo fría, Sesshoumaru cargó a Rin fuera del agua, al acomodarse en la cama, Rin lo haló por el cuello sobre ella.
-Rin…
-Estoy lista…
Sesshoumaru acarició su entrepierna y sintió la prueba de su deseo.
-Preciosa!
-Onegai…
-No tienes que pedírmelo así…
Sesshoumaru la besó apasionadamente, desvió sus besos hacia su pecho, se encargó de hacerla sentir placer antes de aventurarse a su interior. Lo hizo lentamente dándole la oportunidad de retractarse, cuando estuvo dentro suyo por completo, la sintió suspirar, la vio a los ojos.
-Estás bien?
-Hazme tuya…
-Eres mía…
Estuvieron amándose hasta altas horas de la madrugada. Rin dormitaba abrazada a Sesshoumaru, él se movió y ella despertó.
-Mi amor…
-Descansa, preciosa…
Sesshoumaru abandonó su interior haciéndola estremecerse y la abrazó manteniéndola cerca de su pecho.
-Te amo…
-Sessh…
-Hm?
-Gracias… por siempre creer en mí…
-Te amo, preciosa…
Rin se volvió a quedar dormida entre sus brazos. Sesshoumaru la besó con ternura.
……………………………
Sesshoumaru despertó con Rin sobre su pecho, sonrió al ver su espalda desnuda, las sábanas descansaban en el quiebre de su espalda. Deslizó sus dedos sobre el canal vertebral y sintió su piel erizarse, ella se encogió, abrazándolo aún más, él volvió a sonreír y la besó con ternura. Sentía su respiración calmada, su pecho contra el suyo. El roce de su aliento tibio en su cuello. Su rostro marcado por la calma y la paz. Por primera vez en meses la veía dormir completamente tranquila. Acarició sus mejillas.
-Sessh… déjame dormir…
-Luces hermosa…
-Hm… onegai, mi amor… me duele todo el cuerpo…
-Yo no te maltraté… o sí?
-No… pero me duele…
-Descansa…
Sesshoumaru la vio dormir otra media hora hasta que sonó la alarma. Rin abrió los ojos y lo vio apagarla.
-Buenos días, dormilona…
-Buenos días, mi amor…
Rin lo besó con ternura y se sentó en la cama. Sesshoumaru la rodeó por la cintura y la besó en el vientre. Rin sonrió y acarició sus mejillas.
-Me encanta este lunar…
Sesshoumaru la besó debajo un pezón. Rin rió.
-Sessh…
-Preciosa… anoche fue…
-Magnífico…
-No puedo expresarlo mejor… estuviste genial…
Rin sonrió y lo abrazó.
-Hm! Tengo que trabajar… qué pereza…
Sesshoumaru la llevó en brazos al baño, donde compartieron una deliciosa ducha. Rin fue por la pequeña y cuando estuvo lista, la llevó al comedor.
-Papa!!!
-Hola, princesa!!!
Sesshoumaru la llenó de besos, la pequeña rió a carcajadas. La dejó sentada en sus piernas y la ayudó a desayunar, Rin los veía sonriendo.
……………………………
Rin se pasó la mañana en la oficina con las mejillas coloradas, cada vez que cerraba los ojos, recordaba las caricias ya fueran dulces o atrevidas de la noche anterior, estuvo abrazada a él tanto tiempo antes de salir de la casa, que su ropa se había impregnado con su aroma y lo sentía todo el tiempo. Akira entró en la oficina.
-Aquí me huele a sexo...
Rin rió con tanta fuerza que la gente en el pasillo dejó de hacer sus cosas para verlas. Akira cerró la puerta de la oficina.
-Lo hizo?
-Fue maravilloso, Akira... nunca he estado más enamorada de mi esposo que ahora mismo...
Akira sonrió.
-Me alegra tanto... me angustiaba mucho verla llorar aquí todos los días...
Rin le sonrió.
-Crees que sea muy pronto para pedirle que hagamos el tratamiento?
-Porqué no se espera un poco? Es decir... apenas vuelven a disfrutarlo...
Rin llegó a la casa y escuchó la risa de Emma, en la sala, estaban tirados en el piso y Sesshoumaru le hacía cosquillas.
-Mama!!!
La pequeña corrió a ella y se abrazó a sus piernas. Rin sonrió y la cargó, la llenó de besos.
-Hola, mi amor! Cómo estás?
Sesshoumaru se acercó y la besó apasionadamente, Rin sonrió y cerró los ojos.
-Hm! Delicioso!
Sesshoumaru sonrió y la volvió a besar, rodeando su cintura con sus brazos y pegándola a su pecho.
-EWW!!! Ya!!!
Ambos rieron a carcajadas. Rin lo besó con ternura.
-Me iré a dar un baño...
-Y yo mama! Y yo!
Rin bajó a su altura y acarició su rostro.
-No, mi amor... hoy no puedes bañarte conmigo.
-Demo...
-Lo siento, cariño... no puedes...
-Está bien...
Rin la besó en la cabeza y se dirigió a la habitación. Emma se quedó con Sesshoumaru.
-Papa...
-Dime, cariño...
-Papa, porqué mama no quiere que esté con ella?
-Emma, no es así... tal vez va a hacer algo y no quiere que la veas.
-Pero qué?
-No lo sé...
Rin salió del baño con el pelo mojado y la toalla cubriendo su cuerpo, vio a Emma sentada en la cama.
-Emma, mi amor... y tu papá?
-Trabajando...
Rin la vio, sus grandes ojos grisáceos, fijos en el cobertor.
-Qué pasa, mi amor? Por qué esa carita tan triste?
-Mama no quiere estar conmigo...
-No, mi amor...
Rin se puso la yukata y se sentó en la cama junto a la pequeña.
-Eso no es cierto, mi amor... yo siempre quiero estar con mi bebé...
-Demo...
-Emma, a veces necesitamos un momento de privacidad... ya verás que después no vas a querer bañarte conmigo.
La pequeña la abrazó con fuerza. Rin sonrió y acarició su cabeza, la llenó de tiernos besitos.
-Eso no es verdad… yo quiero mucho a mi mama… y casi no te veo…
-Perdón, mi amor… a veces mami se olvida de que es mamá primero…
Rin la abrazó con fuerza, la pequeña la sintió temblar.
-Mama…
Emma vio las lágrimas rodar por sus mejillas, tomó una entre sus deditos.
-Mama…
Sesshoumaru entró en la habitación y se temió lo peor al ver a Rin llorando frente a Emma.
-Rin! Rin, mi amor, qué pasó?!
Rin movió la cabeza negativamente.
-Preciosa…
Rin se calmó, secó sus lágrimas y vio a Emma.
-Estoy bien… es sólo… es sólo que extrañaba mucho a mi princesita…
-Preciosa…
Rin abrazó a Emma con fuerza.
-Qué te parece si salimos a cenar?
-Kami, mi amor, no cambié el cheque…
-No te preocupes por eso… vamos, es una ocasión especial…
-Especial?
-Sí… estamos juntos y estamos bien. Eso es una ocasión especial…
Rin sonrió.
-A dónde iremos?
-No te preocupes…
-Pero Sessh, la ropa…
-Simplemente vístete despampanante… como siempre…
Sesshoumaru la besó con ternura y se metió al baño. Rin bañó a Emma y la vistió, entonces se comenzó a vestir ella, cuando Sesshoumaru salía del baño.
-No estás lista?
-Bañé a Emma… es con reservación?
-Sí… a las 8 y 30…
-Kami, son las 7:45! Dónde es?
-En el Chateau Leiz…
-Sesshoumaru!!!
-Qué?
-Tenías que decírmelo! Kami, me iba a poner un jeans y una camisa…
Emma estaba jugando con sus muñecas. Rin se comenzó a maquillar mascullando cosas entre dientes, Sesshoumaru sólo reía. Rin lo vio sentado en la cama mientras ella se quitaba la yukata y él aún con la toalla a la cintura.
-Qué haces?
-Me divierto…
-Eres un bobo!
Sesshoumaru aprisionó su cuerpo entre sus brazos y la besó haciendo que sus pieles entraran en contacto, se apartó sonriendo al ver sus mejillas coloradas aún más que el maquillaje y con calma, comenzó a vestirse.
Cuando estuvieron listos, Rin se mordió el labio inferior al ver a Sesshoumaru esperándola y jugando con Emma, vestía un pantalón y camisa negros y llevaba una corbata plateada, él la vio rápidamente y volvió a verla quedando hipnotizado. Rin llevaba un vestido rojo vino, de seda, con unos finísimos tiros a los hombros y cayendo grácilmente mientras acariciaba su piel. Se había recogido el pelo en un moño alto y adornaba su cuello con el juego de perlas negras que Sesshoumaru le regalara en navidad.
-Luces hermosa…
-Gracias…
Llegaron al restaurante, donde disfrutaron de una deliciosa cena para los 3. Rin sólo sonreía al ver a Sesshoumaru con la pequeña. Sesshoumaru la vio y sonrió.
-Eres preciosa, mi amor… eres preciosa… igual a tu mami…
Emma sonrió y vio a su madre sonreírle.
-De verdad, papi!!!
La voz de la pequeña resonó en el lugar. Sesshoumaru la besó en la cabeza.
-Habla bajito, mi amor… hay más personas aquí…
-Gomen…
Después de la cena. Sesshoumaru besó a Rin en la mejilla.
-Bailas conmigo?
-Y Emma?
-También…
Las parejas los veían en la pista y sonreían. Sesshoumaru llevaba a Emma en un brazo y Rin rodeada con el otro. La pequeña se aferraba a su cuello y veía a Rin.
-Mama es muy bonita, papa…
-Gracias, mi amor…
Al terminar el baile, ambos besaron a Emma en las mejillas. Al volver al apartamento, Emma dormía en brazos de Sesshoumaru, la llevaron a su cuna. Se vieron en la habitación. Rin se removía los tirantes del vestido, Sesshoumaru detuvo sus brazos, los movió hacia arriba y besó sus hombros.
-Porqué no me esperaste?
-Mi amor…
-Sabes que adoro quitarte la ropa poco a poco…
Rin sonrió, Sesshoumaru la hizo girar y la besó en los labios, Rin levantó los brazos a su cuello, él apartó sus manos y dejó que el vestido cayera al piso.
-Sessh…
-Hm?
-Hazme tuya…
Sesshoumaru la cargó haciéndola quedar entre él y la mesa de café, ella rodeó su cintura con sus piernas, sintiéndolo erecto debajo del pantalón. Sesshoumaru se deshizo de su pantalón y camisa, la acariciaba desesperado, como un animal en celo, Rin respondía a sus caricias con gemidos y suspiros, abrió los ojos y se aferró a su cuello al sentir sus dedos en su interior, Sesshoumaru desvió sus besos a su cuello y a su pecho, todo sin dejar de mover sus dedos en su interior, los sustrajo y los saboreó por completo.
-Estás lista…
-Sí…
En lugar de penetrarla, Sesshoumaru la hizo quedar acostada en la mesa, se deslizó hasta su intimidad y se dedicó a saborear hasta el último rincón mas profundo, haciéndola retorcerse, aferrarse a su cabellera y contraer cada músculo de su cuerpo. Así mismo, se apartó y entró en ella, creyó arrepentirse de hacerlo de esa manera, pero ella acarició sus mejillas y lo besó con ternura. Sosteniéndola por la espalda, se movía frente a ella con mucha más libertad de la que le proporcionaba la cama, sin poder apartarse mucho, debido al agarre de sus piernas en su cintura.
-Espera…
Sesshoumaru se detuvo de inmediato, Rin le dijo que tenía frío y rió cuando sin apartarse mucho de ella, alcanzó una sábana y la cubrió con la misma. Volvió a entrar en ella y se olvidó de todo. Rin permanecía aferrada a su cuello y a su cintura.
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N/A: Qué tal? Espero haberme redimido con este lemon. Espero sus reviews, besitos, Mizuho.
