La mayoría de los personajes pertenecen a la grandiosa Meyer, pero la historia es mía totalmente.
CAPITULO 10
POV Edward
Después de haber salido de la habitación de Isabella y ver como todos esos hombres le llevaban un detalle para llamar su atención no pude resistirme y había ido al primer piso donde había visto una tienda de regalos y había encargado los mejores peluches que encontré.
Sabía que era un gesto demasiado infantil, pero en un impulso no había podido detenerme, no sabía porque pero quería de verdad hacerlo, tal vez por agradecimiento por lo de Lizzy o era que algo competitivo había surgido con los detalles de esos tipos, pero solo sabía que había pedido que fueran los peluches más grandes los que le entregaran en su habitación para después preguntar por una florería ya que las pocas flores que vendían ahí parecían más de muerto por lo secas y feas que estaban.
Después de que me indicaran donde era la más cercana y buena pude ir y hacer mi pedido, una vez ahí hice unas cuantas tarjetas de agradecimiento a nombre mío y unas con cariño de mis hijos, que sabia la amaban, incluso Lizzy que era muy recelosa y apática con las mujeres que se me acercaban la adoraba, será que lo que decían era cierto, el lazo de la sangre les llamaba.
Después de eso hice un par de llamadas a mis asistentes para resolver algunos pendientes y recibí una llamada de una histérica Tanya, que me reprochaba que mi ausencia en casa se hubiera prolongado, pero le deje las cosas claras, ella solo podía llegar a ser mi amante y yo no era hombre para reproches de ningún tipo.
Ella había fingido ofenderse y había tenido que aguantar sus lagrimas de cocodrilo por teléfono hasta que le dije que buscara un departamento en la ciudad y que yo se lo compraría ya que buscaría una nueva nana para mis dos hijos.
Ella chillo que así ya no nos veríamos todo el tiempo pero luego de unos minutos de no sé donde saco que eso sería mejor ya que así podríamos pasar más tiempo solos íntimamente sin tener que preocuparnos por la niña y ahora el niño y así formaríamos nuestro nido de amor nuevo, su comentario me indigno lo suficiente para mandarla al demonio, pero no quise seguir escuchándola por teléfono, cuando volviera a Italia le aclararía bien las cosas, para mi ante todo estaban y estarían siempre mis hijos le gustara o no.
Ella quiso seguir con sus tonteras sobre tener propios hijos conmigo y demás, quise decirle que eso no pasaría nunca, pero me sentí cansado de tanta tontería suya, así que le colgué diciéndole que después hablaríamos.
Recibí una llamada de Emmet recordándome la reunión familiar en unos días para conocer al prometido de Alice, le confié lo de mi hijo y él se asombro de que su "hermanita" hubiera hecho algo así, pero según el era obvio después de estar tanto tiempo enamorada de mi en aquellos tiempos, yo nunca lo hubiera imaginado, de hecho me negaba a siquiera considerar que era cierto.
Media hora después de que él seguía defendiéndola y amenazando con golpearme si le hacía algo, lo bueno es que no le había dicho del accidente, si no me hubiera culpado de eso, y yo aunque le tenía resentimiento no le deseaba ningún mal, después de todo era la madre de mi Tony y de mi Lizzy.
El me sugirió que mejor la llevara de visita a la isla para el compromiso de Alice y así los niños estarían contentos y el podría volver a verla, aseguro que Alice estaría contentísima y que no habría regalo que se comparara con eso, yo sabía que sería así pero no le asegure nada, a mí nadie me decía que hacer.
Después de colgar me había sentido indeciso sobre a donde me dirigiría a dormir, no sabía si pasar por la casa de Isabella y recoger a los niños para llevármelos conmigo a un hotel o quedarme ahí hasta que ella saliera del hospital y tomara una decisión, ahora después de ver como se interponía entre el coche y Lizzy me empezaba a sentir inseguro sobre si mi decisión fuera la adecuada.
Al final me fui a casa de Isabella, una ancianita me recibió y después de las presentaciones y decirme cuanto lamentaba el accidente de Isabella había pasado a sorprenderme diciéndome que todo había estado tranquilo ya que los amigos de Isabella habían dejado la cena lista, la ropa lavada, bañado a los niños y se habían hecho cargo de todos los pendientes y acostado a los niños mientras les leían un cuento, ella los había ido a checar cada cierto tiempo, ya que la más angustiada según dijo era Lizzy que se levantaba llorando y llamando a bella a gritos.
Al parecer seguía angustiada y traumada por el accidente, tendría que hablar con ella de nuevo, ella no tenía la culpa, pero me seguí asombrando lo grande que era su lazo emocional con Isabella en tan poco tiempo.
Le iba a pagar por cuidarlos pero de nuevo me sorprendió al decirme que los "amiguitos" de mi Bella, que diga Isabella le habían pagado esa noche y otras futuras por si ella necesitaba quedarse de mas en el hospital, tan bien al decirme que no podía aceptar mi dinero ya que ellos se lo habían pedido agregando una propina generosa y ella no quería perder la confianza que le tenían.
Ya me encargaría de hablar con ellos yo de esto cuando los viera, no tenían derecho a hacerse cargo de ellos, al menos que alguno fuera su novio y entonces…….
No quise si quiera pensar que tipo de relación tendría Isabella con ellos, apenas pudiera se lo preguntaría, y no porque me importara, si no porque constantemente mis hijos convivían con ellos y tenía que saber por su seguridad, aja, eso era.
Cheque que la casa estuviera bien cerrada una vez sentí que el cansancio me vencería, aun no conocía bien toda la casita, pero aproveche el cerrarla para recorrerla libremente, no era la gran cosa pero se sentía hogareña por todas partes, no había frialdad por ningún lado de la casa, se notaba el amor hasta en el color crema de las paredes de la casa.
Una vez termine mi recorrido me dirigí a la habitación de mi hijo, donde encontré dormidos a él y a Lizzy quienes estaban fuertemente abrazados eran tan diferentes entre sí, ella igual a su madre, sus ojos, su color de cabello, todo igual a Isabella y él era una mini copia mía, el mismo color de ojos, de cabello, de todo, después de contemplarlos unos minutos les prendí la lamparita de noche con forma de carrito que había en el buro y me dirigí a la habitación de Isabella.
Fui directo al baño y después de desnudarme me di un refrescante baño caliente para desentumir mis músculos, mas todo intento de relajación fue en vano, todo ahí olía a ella, su shampo de fresias, su jabón, su toalla, su albornoz, incluso el desodorante ambiental que tenia con olor a fresas ahí me dejo lo suficientemente perturbado para terminar tomando un largo baño de agua fría.
Enojado por la reacción de mi cuerpo con tan solo sentir su aroma, salí de la regadera sin siquiera secarme con la toalla, me dirigí a la cama y me quede rápidamente dormido entre sabanas con su olor, entonces no pude evitar un hermoso y distante recuerdo que aunque en su momento pensé que era una ahora sabía que era otra con quien lo viví.
--Flash Back—
Después de casarnos y despedirnos de la gente arrastre a ella, Isabella a la limosina que nos llevaría al hotel donde todos pensarían que pasaríamos nuestra noche de bodas, pero yo tenía mis propios planes para ese momento, así que le di ordenes a mi asistente que le hiciera saber al chofer que nos llevaría al aeropuerto después de la recepción en vez del hotel, pero que tenía que permanecer callado ya que era una sorpresa para mi esposa.
Llegamos al aeropuerto y nos dirigimos al área donde estaba ya mi avión listo para despegar, en el trascurso le había vendado los ojos a ella para que fuera una sorpresa, ella había querido convencerme con un puchero pero al final el deseo de sorprenderla me había ganado.
La cargue ganándome un chillido de su parte y un manazo en mi hombro de la impresión, pero solo pude sonreír al ver su emoción, subí al avión ante la mirada atónita de mi tripulación, una que otra mirada envenenada de la azafata a quien vi reprobatoriamente hasta que agacho la cabeza y se puso a hacer su trabajo, todo con la única idea de hacer feliz a ella en ese día tan especial para ambos.
Una vez arriba la cargue hasta la habitación que había en la cola del avión para cuando mi madre viajaba, ya que le gustaba ante todo la comodidad y ella y mi padre preferían ir descansando antes de llegar a sus múltiples destinos.
La deje con todo el cuidado del mundo en la cama, le llene la cara de besos mientras iba desabrochándole la venda lentamente, al final bese sus labios que me llamaban a devorar y nos fundimos en un beso de lo más tierno, me sentía realmente excitado pero sabía que ella era virgen y que además tenía todo el tiempo del mundo para hacerle el amor, porque eso era.
Se oirá trillado, pero como dicen, tuve sexo mil veces pero nunca había hecho el amor, y a ella la amaba sobre todas las cosas, lo había sabido desde el mismo instante que la había visto con su vestido azul en el salón de su fiesta, lo había sabido cuando la había seguido hasta el jardín después de que tropezara y lo había comprobado cuando por primera vez probé sus labios en esa banca perdida entre el jardín.
Una vez el aire fue necesario para respirar bese su frente y con una sonrisa me puse de pie y le indique que se pusiera cómoda, que iría a hablar con el piloto, pero ella en un loco impulso me había sorprendido al jalarme de la camisa para que callera sobre ella y estampando sus labios con los míos desesperadamente.
El beso se había ido saliendo de control hasta el grado de que en segundos estábamos en ropa interior y acariciándonos frenéticamente, la intensidad de la pasión que había surgido me tenia completamente abrumado, yo no hubiera querido hacerlo ahí, ella me había sorprendido con su actitud inhibida, pero el caso era que la situación ya no era como para echarse atrás.
Poco tiempo después estábamos completamente desnudos ya que impulsado por la pasión le había desgarrado la diminuta ropa interior de encaje blanco que traía puesto y había empezado a introducir un dedo en su cálido, estrecho y mojado interior.
No me había percatado en qué momento había perdido el bóxer pero cuando me di cuenta estaba con mi miembro erecto en la estrecha entrada de su centro a punto de empezar a embestirla fuertemente, pero una mirada a sus orbes chocolates me hizo ver lo abrumada y asustada que estaba con lo que estaba pasando recordándome con ello la realidad, ella era virgen y tenía que ser cuidadoso con ella.
Así que con un beso de piquito para calmar sus miedos empecé a entrar lentamente en su interior, me sentía nervioso, nunca lo había hecho con una virgen, no sabía que esperar de ella, decían que la primera vez para una mujer era dolorosa y las dejaba insatisfechas, así que esperaba que no fuera así mi primera vez con ella.
Poco a poco fui empujando hasta que sentí como se rompía su barrera y algo caliente rodeaba mi miembro, yo me había detenido en shock al ver que un hilo de sangre salía de su interior, tenía miedo de lastimarla, mas de una me había dicho lo desarrollado que estaba de esa parte de mi anatomía y ella realmente se sentía estrecha, deliciosa…..
--Flash Back--
Papi, papi (sentía que alguien me gritaba a lo lejos, pero no ubicaba donde, bella no me había llamado así en ese momento).
Hum (dije al intentar recordar lo que estaba por hacer).
Entonces escuche unas risitas que provocaron que abriera los ojos rápidamente asustado y abrumado para encontrarme ya no en un avión a punto de hacer el amor, sino rodeado de dos niños que saltaban alrededor de la cama en la habitación de Isabella.
Que sucede niños (dije sentándome y checando que estuviera cubierto de la cintura para abajo).
Es que parecías enfermo (dijo tony con su ceño fruncido).
Aja papito, te movías como si fueras un gusanito por toda la cama y hacías ruiditos raros (dijo Lizzy entre risitas provocado que me ardieran las mejillas).
Entonces recién note que tenía una enorme erección y que había mojado las sabanas, demonios, que humillación, no me había pasado desde que tenía 14 años, me urgía un buen revolcón y poner tierra de por medio con el hechizo que provocaba Isabella en mi cuerpo.
Buenos días chicos (oh dios me odiaba y mucho).
Justo en la puerta de la habitación iban entrando tres de los amigos de Isabella, según recordaba Demetri, Félix y James y lo peor de todo, gracias a la gran mancha de humedad de la cama se darían cuenta de lo que paso.
Como entraron (les pregunte una vez ellos estaban dentro de la habitacion viendonos a los tres).
Bella nos dio una copia de la llave para emergencias o para cualquier cosa (decia uno de los rubios, Felix creo abriendo las cortinas para que entrara luz en la habitacion).
Y no les enseñaron a avisar, tocar o marcar antes de entrar a una habitacion (les dije hirritado con la idea de que entraran cuando quisieran a la casa, mejor dicho a la habitacion de Isabella y a ella no le molestara).
Aja, pero estamos acostumbrados (dijo el moreno que me habia volteado a ver, y deteniendo su mirada en la mancha de humedad en la cama, entre mis hijos y yo).
Tony, que te hemos dicho de mojar la cama (dijo el rubio que recordaba como James que tambien se habia dado cuenta de la mancha al mismo tiempo).
Que antes de dormir fuera al baño tío (dijo el cruzándose de brazos), pero si lo preguntas por eso (decía señalando la mancha), yo no fui, fue Edward (dijo como buen traidor señalándome), yo ya soy un niño grande y no lo hago.
Mis mejillas me habían traicionado al ponerse calientes, vi como ellos abrían los ojos como platos antes de lanzar tremendas carcajadas, obvio no creerían que me había orinado en la cama.
Niños, que les parece si vamos a desayunar para así poder ir al hospital quien quite y nos dejen ver a su mama (decía James mientras sacaba a los niños de la habitación, me guiñaba un ojo y salía carcajeándose de lo lindo).
Félix salía tras de él y alcance a escuchar algo como esta información valdrá oro en mi, en mi blog y en mis demás paginas de internet, espera a que bella lo sepa, el gran magnate italiano Edward Cullen tiene sueños húmedos en la cama de la madre de sus hijos, me hare famoso si consigo una foto para el recuerdo.
Instintivamente había tomado las almohadas y puesto encima, así no se vería la mancha si es que el tipo desidia regresar, apenas me levantara arreglaría cuentas con el si se atrevía a hacerlo, entonces me percate de la presencia del otro tipo moreno en la puerta, el me veía seriamente.
Hoy dan de alta a bella, Mike se quedo con ella (dijo encogiéndose de hombros), solo te aviso por si te interesa (dijo dando media vuelta y saliendo de la habitación), por cierto, te recomiendo lavar esas colchas antes de que ella regrese (dijo en el umbral antes de carcajearse e irse a reunir con sus amigos).
Una vez solo salte de la cama me di una ducha con agua fría y para ayudar a mi problema a desaparecer recordé la vez que Ángela me había mostrado sus pechos recién operados con siliconas tratando de seducirme mientras que Emmet estaba de viaje, diuuuuu, fue horrible, pobre Emmet que tenía que lidiar con esas cosas deformes de lo enorme que se las puso.
Me envolví en una toalla y le hice una llamada a mi chofer para que me trajera un traje de mi maleta, no la había traído del hotel donde me había instalado en la ciudad.
Mientras tanto tome las colchas y salí envuelto en la toalla de la habitación, el día anterior mientras cerraba la casa había visto donde estaba el área de lavado, nunca lo había hecho pero no podía ser tan difícil, si hasta Alice y mi madre sabían usar una.
Pase por delante de donde estaban todos desayunando, y al ver como mis hijos se divertían y reían a morir me entro una extraña sensación de celos, Lizzy era abierta conmigo, pero el niño aun me veía receloso, tenia que luchar por ganar su confianza.
Cuando los amigos de Isabella me vieron me extraño que James y Félix tragaran saliva y abrieran los ojos como platos al verme solo en toalla, por un momento me pareció ver lasciva en su mirada, pero rápidamente quite ese pensamiento al ver la dura mirada de Demetri.
Entre a la lavandería e hice lo que recordaba haber visto alguna vez a mi madre, metí las colchas azules a la lavadora, le ponía el detergente y el cloro y cerraba la tapa mientras se terminaba de llenar la lavadora de agua.
Satisfecho con lo que había logrado salí rumbo a la cocina ya que me había dado hambre.
Y mis hijos (pregunte a Félix y James quienes recogían la cocina).
Demetrio los llevo a que se bañaran, tony le prestara algo de ropa a Lizzy por el momento (dijo encogiéndose de hombros y desviando la mirada de mi, se me hizo raro pero lo pase por alto).
Fui hacia el refrigerador y busque algo que desayunar, vi que en el cajón de abajo había algo de fruta y me agache a tomarla, pero al hacer eso la toalla resbalo y quede completamente desnudo ahí, me levante después de tomar la toalla del piso y coloque la fruta en la barra desayunadorasin pudor, total eran hombres como yo.
Escuche varios jadeos y algo cayendo al suelo y quebrándose voltee para ver de qué se trataba y vi que James tenía los ojos fuertemente cerrados y decía incoherencias como "está ocupado, es de tu amiga", "las amigas se respetan los hombres", "piensa en bella", "que se cubra pronto", "no soy de piedra", "señor no me tientes" y un montón de cosas que no entendía, por su parte Félix estaba de cunclichas recogiendo los restos de lo que parecía ser un vaso, su mirada estaba clavada en el piso.
La verdad se me hizo raro su comportamiento, pero no tuve tiempo de meditarlo ya que en ese momento tocaron el timbre y sonó mi celular, por lo que supe era mi chofer con mi traje, me coloque la toalla y me fui a abrir la puerta rápidamente, tras de mi escuche unos suspiros pero no les di importancia.
Recogí mi traje y le indique al chofer que me esperaba, no tenía ganas de conducir por hoy y me dirigí a cambiarme, tenía que ir y recoger a Isabella del hospital para así poder irme a mi querida isla, mientras más lejos de ella mejor para mi autocontrol.
Antes de salir cheque la lavadora, solo para arrepentirme, la prenda King sise se había encogido y ahora parecía individual y su tono azul era ahora blanco con manchas, que demonios había pasado, había hecho lo que mi madre hizo, tendría que pasar a comprar unas nuevas de camino al hospital o mandar a mi chofer por unas.
Le dije a los chicos que me marchaba, los niños quisieron ir e hicieron su rabieta al negarme pero como les asegure que ella salía del hospital mejor decidieron quedarse para prepararle una sorpresa.
Salí de ahí acongojado por lo sucedido, después de todo no había sido buena idea no era bueno para eso, le indique a mi chofer lo que necesitaba que comprara y entre en el hospital, recibí mas de una mirada lasciva de algunas enfermeras, pero las ignore, subí al ascensor al piso donde ella estaba y me encontré con Mike parado como si fuera un guarura frente a su habitación.
Parado rectamente, el ceño fruncido y los brazos cruzados, lo único raro es que tenia la mirada perdida.
Buenos días Mike (dije mientras le pasaba la mano frente a sus ojos hasta que reaccionaba).
Que haces aquí (me vio entre sorprendido y asustado).
Vengo a ver a Isabella, los chicos me dijeron que hoy salía (dije mientras pasaba de largo frente a él y abría la puerta de la habitación).
Hey Cullen (una estúpida voz familiar fue lo primero que recibí apenas entre).
Tú qué haces aquí (le gruñí al verlo a lado de la cama de Isabella sosteniéndole la mano)………..
Bueno, sé que me emocione ya que me quedo más largo el capitulo de lo normal, jajjaajjaaj.
Espero les haiga gustado el capitulo, quien creen que estaba con bella en la habitación y porque motivo, porque esa reacción de Edward, que pasara……..
Yo trabajo mediante la cantidad de Reviews que recibo, así que mi próxima actualización será cuando llegue a los 150 Reviews.
En esta ocasión además quisiera hacer mención de un fic nuevo que está haciendo una muy querida amiga, ENCONTRÉ EL AMOR JUNTO A TI, por Alice mNm:
Summary: La vida de Bella Swan estaba centrada en el cuidado de un pequeño
niño y sacar adelante su negocio, para ella el amor estaba en un segundo
plano o eso creía hasta que conoció a Edward Cullen quien vino a mover su
mundo
Espero que puedan pasarse por ahí y echarle una miradita, está muy bien, apenas está comenzando lleva dos capítulos.
Si les gusto el capitulo
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