Noveno Mes

Parte I

(El nacimiento de un nuevo ser)

Atenea, no puedes solo dejarme la responsabilidad a mí – la mirada verde del doctor se fijó en la diosa que miraba con sumo interés la tele –

y…? tu eres el doctor, obvio que lo debo dejar en tus manos o que…? – le contesto sin siquiera mirarlo –

Atenea, son tus caballeros, tu eres la única que puede decidir…Hilda, Julián y Hades ya me autorizaron el proceder – iba diciendo –

Yo también – le corto la peli lila –

Como sea, luego no quiero quejas – sin más que decir el dios de la medicina abandono el lugar –

***M***

Shura!Shura! – Aioros llevaba rato buscando al español, que desde que amaneciera había evitado por todos los medios encontrarse con el sagitario, y es que el griego desde hace unos días le estaba insistiendo para que fueran junto a Shaka y Mu a practicar Yoga que según decía SAN GOOGLE era bueno para las embarazadas – Shura, donde estás?! – Volvió a llamar dentro del décimo templo –

Cabra desquiciada! – Aioria se había unido a la búsqueda –

Aioria – llamo el mayor con tono de advertencia –

Que? Solo digo la verdad…además…- los verdes ojos del león se fijaron con cierta curiosidad tras su hermano – Shura? –

Pero que…? – El castaño mayor siguió la mirada Aioria, encontrándose con que el español dormía plácidamente en el jardín de su templo, junto y sobre a un montón de cojines – como se duerme aquí…- negó el sagitario y suspiro, pues le había preocupado desde muy temprano y estando tan cerca el día en que nazca él bebe –

Nunca creí decir esto pero… - Aioria suspiro antes de continuar hablando – después de todo no hacen tan mal pareja – concluyo y ayudo a su hermano a levantar con cuidado al español –

Gracias, espero no engrías tanto a Jade cuando nazca – comento el sagitario –

Pues no creo que pueda, será mi primera sobrina…- se encogió de hombros y sonrió –

***M***

Tranquilo Dite, respira…uno, dos, tres…respira, respira…- DM con cierto terror pedía al peli celeste que tenía la respiración agitada –

Calla idiota! Que lo que quiero ahora no es tranquilizarme sino golpearte, tarado! – el peli celeste sostuvo con más enfado aquella sartén que servía como objeto de amenaza para DM –

Dite, no estas para hacer esa rabietas, piensa que…- sus palabras fueron cortadas por el repentino ataque del sueco –

Calla! Que por tu culpa mis rosales están todos moribundos – le grito a tiempo que recordaba que al muy idiota le había dado ese trabajo después de cumpliera el segundo mes –

No es mi culpa, que eso te pasa por flojo – alzo los hombros el peli azul – bien sabes que odio tus rosas –

Y que… - sus palabras murieron en su garganta al escuchar la alarma de su celular – ya es hora de mi clase de Pilates – expreso dejando atrás su molestia –

Uf… de la que me salve – murmuro el italiano –

***M***

Ven Kiki, practiquemos un poco de Yoga – llamo Mu al pequeño pelirrojo –

No quiero – respondió y sin más salió del templo de Aries –

Kiki! – llamo con preocupación –

Déjalo, ya regresara – aconsejo Camus que había ido por "pedido" de Milo a realizar ejercicios de yoga junto al lemuriano –

Es que no puedo…Kiki, lleva así desde un par de semanas atrás y me preocupa, no sabes que le pasa – Camus suspiro ante el tono dolido con el que hablaba Mu –

Simple Mu, esta celoso – respondió con simpleza el menor –

Celoso…pero, oh…ya entiendo – Mu suspiro con tristeza, como no se había dado cuenta antes –

Kiki siempre te vio como su padre, Mu y ahora que tendrás a tu propio Hijo, siente que será desplazado e incluso lo trataras solo como un discípulo, por mucho que le digas que no será así. – argumento el francés – aparte que le debe ser difícil liar con todo esto – concluyo antes de darle un mordisco a la manzana acaramelada –

Pobre de mi niño…- suspiro el Aries –

***M***

Son muy bonitos! – Isaac parecía una ardilla que ha comido dulce de lo tan emocionado que estaba. Así como los demás generales habían ido a visitar a los gemelos recién nacidos –

Como se llamaran? – pregunto la rubia, mientras tomaba en brazos a uno de ellos –

Todavía no…- Sorrento iba a decir que no les había pensado un nombre, más fue interrumpido por su dios –

No me digan que no lo han pensado – le miro fiero, pues eso al joven millonario le parecía una irresponsabilidad imperdonable –

Steven y Stephan, señor Julián – contesto Bian, para desconcierto del Austriaco –

Oh!, que lindos nombres…- exclamo la nereida, para luego besar la mejilla del bebe –

Con que Steven y Stephan…- el dios de los mares miro pensativo a los bebes, que uno estaba en brazos de su nereida y el otro en brazos de Bian. Ambos tan iguales, y eran una mezcla de Sirena e hipocampo. Ojos rosados y cabellos castaño, con la piel trigueña como su padre – serán una alegría para sus padres, será fuertes y valientes, su camino será duro, más felicidad habrá en este. Baja la protección de Poseidón, hoy lo acojo – los bendijo en peli azul, frente a todos su generales – creen que Janto y Balio, los escojan para ponerlos bajo su protección? - más que pregunta a sus generales, fue a él mismo – como sea, Bian y Sorrento, ustedes son encargados de su cuidado – miro a ambos que asintieron – ahora descansa Sorren, que por mucho que haya curado la herida, aun es cansado tener un bebe por 9 meses – sin más el dios salió de la habitación, siendo seguido por todos los demás –

Steven y Stephan – murmuro para luego sonreír, le gusta el nombre. Pues ambos eran el mismo nombre solo que en diferentes idiomas –

***M***

Es muy bonita y tiene los ojos verdes – todos los poseedores de ese color de ojos se miraron entre sí con preocupación, al escuchar decir eso a Fler – el cabello naranja y se parece mucho a Mime! – Celebro la rubia, pues ella había sido su único medio de comunicación con Mime, desde que él bebe decidiera nacer –

Ojos verdes – Mizar y Alcor, se miraron por largo rato – es tuyo! – Gritaron a la vez mientras se apuntaban –

Tu siempre estabas con él! – acuso el menor –

A no, tu fuiste el que dijo que si Mime era mujer, te casarías con ella de inmediato – rebatió el mayor –

Ay, si como si mis ojos fueran verdes…no vez que…-los gemelos de Zeta callaron al caer en cuenta de que: ellos no tenían los ojos verdes en si – jejejeje…no decíamos nada – suspiraron con alivio –

Par de animales – negó Hagen – igual Eta, preferiría comer clavos que soportar a uno de ustedes, se los aseguro – agrego antes de ponerse de pie e ir tras la señorita Fler, que se había retirado a en medio de la pelea de los gemelos –

Como sea, Hilda dijo que podrían pasar a ver a la nena cuando, termine de curar la herida del vientre de Mime – anuncio la rubia que venía cargada de cosas para la bebe – y no Fenrir, Jim aun no puede acercarse a Mime – negó al ver la intención del menor de la orden en meter al lobo –

Como sea, el nacimiento de un bebe lobo es mejor, verdad Jim? – le hablo al lobo mientras este lamia su mano – además tú le enseñaras a Lett

***M***

Si no fuera por los ojos dorados, diría que es una mini Pandora – Minos bufo ante el comentario del cejón de su compañero, al parecer para el inglés todo se parecía a su líder, por mucho que esta ni lo pelara – No más espero no tenga el carácter de Aia o el tuyo…- pensó al recordar el bullying que sufría por parte de estos dos –

Como sea, Garuda aún está sufriendo los dolores de la cesárea – un escalofrió recorrió al peli blanco al recordar el nacimiento de la pequeña –

Mira que Ilitía fue buena y mando ayuda para cuidar a Aia, porque seguro tú lo matas – negó el rubio – verdad que tu papá es un animal, verdad que si… - le hablo a la criatura que reía –

Dioses, Rada, si antes te consideraba idiota ahora te considero re-idiota, y me pregunto como llegaste a ser juez, y vaya que muchos creen que eres temible – bufo el noruego al ver al juez de caína hablarle de esa manera a la bebe –

Lo que pasa es que eres un psicótico, es por eso que no entiendes…- argumento el menor – además, Candra, es una bebe muy valiosa para el señor Hades y la señorita Pandora – expreso – no por algo me mandaron a confirmar eso de que iba a nacer, pues ellos estarán llegando en cualquier momento – agrego mientras acomodaba mejor a la nena, en sus brazos –

Candra? – le miro con cierta curiosidad y es que eso era algo que no sabía –

Si, Candra, Aiacos me comentó que así le pondría cuando se enteró de que era niña – respondió el inglés – no me digas que no eso sabes psicótico – le dirigió una mirada de decepción – ahora sé porque Aia, prefería llevarme a mí – negó – como sea, Candra, está bajo la protección del señor Hades, así que mejor te enseño a cuidarla hasta que Aia se recupere –

Así que Garuda no confiaba en él, no? –

***M***

Te dije que Atenea, no era más que una malcriada – hablo el rubio con molestia, y es que la diosa de la guerra se había pasado con eso –

Ya me lo dijiste – respondió con indiferencia el castaño – además por suerte ningún dorado sea puesto en labor de parto –

Lo sé, pero seguro ya deben estar cerca, digo Sorrento, Aiacos y Mime, dieron a luz con un día de diferencia respectivamente – cometo mientras jugaba con el agua bajo sus pies – así que puede ser que con los dorados pase lo mismo –

Puede ser – acepto, mientras imitaba lo imitaba – hace mucho que no hacia esto –

Claro, eres un obsesivo con tu trabajo –

***M***

PV: y regrese!

Ikki: quien eres y que has hecho con PV?! –

PV: jajaja muy gracioso, pues para tu información quiero terminar con este fanfic, pues presiento que me demore mucho –

Ikki: enserio? Mira que ni cuenta me di…-

PV: yo tampoco jejeje

Ikki: u.u*