La explanada frente suyo era golpeada por la luz del atardecer, acababa de trabajar en los últimos arreglos de los mesones y kioscos y la tierra aplanada le daba un toque mucho más pacífico que el caos que era mientras preparaban todo, Spike se había quedado sentado en el pasto observando la puesta de Sol, colapsando sobre el sitio.

Su mente, seca, era poco más que una tabla rasa en blanco, como un televisor viejo y sin sintonizar, sin siquiera la estática, solo un pitido suave y casi imperceptible más un color blanco lechoso, que por ese mismo estado, ni siquiera Spike era capaz de darse cuenta que tenía en la cabeza, como si cesase de existir como Spike unos momentos.

Sus espinas estaban alborotadas y su apariencia en general recordaba a un muñeco despataparrado, como si las cuerdas que lo sostuviesen estuvieran enredadas y no atinara a moverse bien en el día a día.

-Hola Spike - la voz de Sweetie se escuchó a su espalda.

Como era acostumbrado ya, Spike no reaccionó por unos segundos, mientras salía de la niebla espesa y lechosa de su cabeza, a los instantes giro la cabeza y miró a la potrilla, sonriendo con simpleza, pero con esas grandes ojeras que había estado acumulando el último tiempo.

Para Spike, fue como si se hubiera despertado de un sueño profundo en medio de la nada, solo con un esfuerzo inconsciente, casi monumental, volvió a la realidad, sin siquiera darse cuenta se giró al sonido y sonrió como siempre intentaba hacerlo, las palabras de Sweetie golpearon su consciencia con atraso, y con cuidado las entendió.

-Hola amor - le respondió Spike palmeando el suelo a su lado, la pequeña se sentó y se apoyó contra su hombro, Spike la abrazó suavemente.

-Está terminado - dijo Sweetie - ¿No te alivia? Ahora vas a tener más tiempo de descanso...

-Supongo que si - dijo Spike - aunque ya encontraré otra cosa que hacer.

-Eres incorregible - dijo Sweetie, pero ya sin mucha urgencia, se estaba acostumbrando - ojalá nadie te pida nada, me gustaría que te dejaran tranquilo.

-Tal vez me estrese no tener nada que hacer... - respondió Spike.

-¿Crees que la gente te tiene en más estima por hacer todo eso?

Spike de nuevo reacciono lento, sin pensar demasiado, por una parte era verdad, y se quedó con eso.

-Un poco.

-Te va a hacer bien pasar un tiempo en la biblioteca con Twilight o en mi casa... - Sweetie se acomodó mejor y siguió – últimamente haz estado descuidando a tus seres queridos.

Incluso en su estado se dio cuenta del curso del pensamiento de Sweetie, ella le decía eso, pero seguramente todo eso nacía de que la descuidara menos a ella, pero le parecía algo un poco egoísta y prefirió presentárselo de esa forma, el ya no tenía tiempo para preocuparse de esa forma...

-Tal vez solo quiera ser lo mejor posible para mis amigos...

-La gente solo quiere verte más - dijo Sweetie - lo dicen todos, Twilight, las chicas... Rarity - dijo Sweetie.

-Tal vez si me vieran más no sería quien esperan ver - dijo Spike misteriosamente, Sweetie solo suspiró en respuesta.

-Parece que no te puedo hacer cambiar de opinión - dijo luego de un rato la potrilla - tienes que agradecer ser tan genial, si no nadie toleraría tenerte de novio...

-Me parece un trato justo - dijo Spike con una leve sonrisa, parecía cansado.

-¿No has comido nada desde que terminaron cierto? - preguntó Sweetie.

-Ahora que lo pienso... No - dijo Spike negando con la cabeza, Sweetie solo suspiró más fuerte y se levantó, empujando de su brazo para que se levantara, Spike se puso de pie con las piernas algo dormidas.

Sweetie caminaba al frente suyo en dirección a la biblioteca, en el último tiempo se dedicaba a ayudarlo y no le pedía mucho, Spike creía que se estaba decepcionando, tal vez fuera lo mejor, en algún momento tenían que despedirse para siempre al fin y al cabo…

Cuando llegó a la biblioteca Twilight lo esperaba, su preocupación le desagradaba, afortunadamente Trixie prefería meterse en sus asuntos y dejarlo en paz.

-Spike - dijo Twilight acercándose con una sonrisa algo preocupada - ¿Cómo estás?

Spike simplemente se encogió de hombros con una suave sonrisa.

Sweetie pasó de largo y sirvió un plato de comida en la mesa, y luego se sentó esperando a Spike, el dragón se acercó y se sentó complaciente para tomar la cuchara sin demasiado entusiasmo.

-Los demás maestros de la se fueron hace unas horas - siguió Twilight - y como no llegabas Sweetie salió a buscarte.

-Estaba sentado mirando el ocaso - dijo Sweetie Belle.

-Oh, bien, que bien... - dijo Twilight algo reciente.

Spike miro a la unicornio que se mordía el labio pensativa, cerró los ojos, y con un ligero escalofrío sintió un calor recorrer su cuerpo, cuando abrió los ojos ERA un dragón alegre y feliz, se estiró con un bostezo y su sonrisa somnolienta le iluminó el rostro.

-Ni siquiera sé qué hora es realmente - dijo Spike mientras sus hombros tronaban al levantarlos hacia el cielo - ¿No deberíamos estar con las chicas en este momento? - le preguntó Spike a la potrilla.

-Las siete y media - dijo Sweetie - pero Scootaloo y Apple Bloom dijeron que tal vez llegaran un poco más tarde, así que termina de comer - dijo Sweetie acercándole el plato con insistencia, Spike rio ligeramente y siguió comiendo con un "si mamá" Twilight suspiró más tranquila y los próximos minutos se dedicaron a una ligera conversación, a pesar de todo Sweetie todavía estaba feliz con su situación, era feliz con él, y eso lo hacía feliz, aunque siendo realista, cualquier cosa lo hacía "feliz" en ese momento.

De camino a la casa de Apple Jack ya estaba más atento y despierto, con lo que Sweetie de nuevo caminaba tranquila apegada a él, el sol ya solo entregaba esa luz azul oscuro de las últimas horas de la tarde.

-Ahora al menos vas a tener más tiempo para leer o hacer tus esculturas - dijo Sweetie - hasta que te llegue otra cosa que se coma todo tu tiempo - siguió con una risita.

-Ahora que tengo tiempo no tengo como rechazar una invitación de las chicas - dijo Spike pasando su garra por sus espinas - solo me queda ir...

-...Lo dices como si fuera algo malo - dijo Sweetie frunciendo el ceño.

-Es solo que siento que molesto - dijo Spike - casi siempre solo me quedo escuchando... ¿No es incómodo tenerme ahí sin decir nada?

-Todos te consideran alguien callado, a nadie le sorprende ¿O en serio prefieres estar solo todo el tiempo? - Spike solo requirió recordar la noche anterior, parecida a todas las noches, para negar con la cabeza.

-No, tienes razón - dijo el dragón - es mejor tener algo que hacer a quedarme mirando el techo en mi pieza.

-Vamos, no creo que nuca hagas eso, con todo lo que leer, de hecho no tengo idea de cuando duermes.

-Yo tampoco - dijo Spike más seriamente de lo que Sweetie creyó con su risita.

Tenía suficiente energía como para hacerla durar por el resto del día, ver terminada la construcción le había dado una cierta satisfacción, por eso se había quedado mirándola tanto tiempo, hasta quedar casi hipnotizado, no había sido solo por el agotamiento de todo tipo que lo acosaba, había sido un momento agradable.

Y ahora lo tenía guardado con cuidado dentro de sí, triturándolo de a muy poco, espolvoreando con una suave estela, casi imperceptible en su día a día.

Tenía que distribuir esa estela cuidadosamente, esos momentos bellos no abundan para nadie, y se le agotaban.

Miró a la potrilla a su lado, era bella, era vital, era pura e inocente en su propia forma, alargó su garra como una puesta, una garra que podía acariciar tanto como destrozar, eran dos deseos que chocaban siempre, dejó su garra a su propio libre albedrío...

Y la garra acarició y peinó la melena de la potrilla con ternura, Sweetie se giró a verlo con una sonrisa inocente.

-Me gusta verte feliz - dijo Sweetie usando su casco para acariciar la mejilla de Spike a su vez, solo entonces Spike se dio cuenta de su sonrisa.

-Solo tú puedes hacerme así de feliz - le respondió el dragón, para luego bajar la cabeza y darle un profundo beso a la potrilla.

"Mmhhh" Sweetie soltó un quejido algo sorprendido pero se dejó hacer rápidamente, sentía un placentero escalofrío cuando la larga y áspera legua del dragón se enroscaba en torno a la suya, pero era complicado besarse mucho tiempo cuando Spike tenía que doblarse prácticamente para hacerlo.

Pero Spike de pronto pareció más ansioso de lo normal y levantó Sweetie hasta dejarla parada sobre sus cascos traseros, completamente a lo alto.

-Wow! - soltó Sweetie tomada por sorpresa de lo fácil que había sido para el levantarla, como si no pesara más que una pluma, y cuando se dio cuenta, Spike la miraba desde la misma altura "¿Cuando fue que creció tanto?" alcanzó a preguntarse, pero antes de cuestionarse más se vio atrapada por los brazos del dragón que la apretaron contra esas escamas que despedían un reconfortante calor, la mente de Sweetie se nubló de golpe al tiempo que Spike la tomaba sin ningún esfuerzo y se giraba para ponerla entre él y un árbol de los tantos que habían de camino a la granja de Sweet Apple Acres.

¿Porque seguía haciendo esas cosas, como si fuera un ser normal? Bueno, de momento simplemente deseaba hacerlo, deseaba como cualquier poni, y se dejaba llevar por ese deseo como haría cualquier poni, desde ese punto de vista, al menos de momento, era como cualquier poni, aunque fuese un dragón… Pero era diferente un estado a una condición.

Las garras de Spike acariciaron a Sweetie desde la nuca hasta la base de la espalda, dedos cálidos y firmes que hicieron que el rostro de Sweetie se sonrojara con fiereza, la punta de las garras se detuvieron un segundo antes de que siguieran bajando hasta los cuartos traseros de la potrilla, que en vez de ponerse nerviosa abrió más la boca en busca del dragón.

Spike se puso tenso un instante, se dejaba llevar por su deseo y en realidad, no tenía nada de diferente a cualquier par de adolescentes, y eso estaba bien, esa era la mejor forma, aunque cambiase de forma cada vez que algo le resultaba mal...

Los algo temblorosos cascos de Sweetie se apretaron con fuerza a la espalda del dragón.

Spike hace tiempo vivía en un mundo algo diferente al del resto, con consideraciones y preocupaciones de otra naturaleza, pero alcanzó a darse cuenta de que a Sweetie no la dominaba la usual timidez de ese tipo de ocasiones, en vez de quedarse quieta apretó su cuerpo en contra de Spike con suavidad, y en ese momento Spike sintió un grito de alarma en su cabeza.

Pero el grito de alarma pertenecía a esa parte suya que controlaba a la fuerza al Spike que todos veían, no eran los deseos de ese Spike, a ese Spike visible le había entregado ciertas libertades, y ahora no podía manejarlo, era como si hubiese un delay en sus acciones, o como si Spike se le saliera de control y decidiera no hacerle caso, pero ¿Como sucedía eso? Él era Spike, y estaba en control ¿cierto? Pero de alguna forma el cuerpo no le respondía, y apretó a Sweetie con tanta fuerza que casi la levanta del suelo y la potrilla apenas podía respirar, sintió la cola de Sweetie cepillándole las piernas mientras se movía de un lado al otro, y la potrilla gimió con placer, la alarma de Spike se elevó como una llama, pero su garra apretó la cutie mark de Sweetie casi demasiado fuerte, enterrando su garras en esa piel cálida y suave, con lo que Sweetie apretó sus piernas traseras con fuerza con un temblor.

Spike se había vuelto callado, eso Sweetie lo sabía, pero eso también le había enseñado unas cuantas cosas, tal vez ese aprendizaje había empezado con la llegada de Trixie a Poniville, pero como fuese, había aprendido.

Al principio había visto esa oscuridad de Spike como algo malo, como un defecto, pero mientras visitaba más la biblioteca, más cambiaba de opinión, al principio, cuando llegaba y veía a Trixie envuelta en una manta, con una mirada melancólica hacia la ventana, como dos focos de luz mirando hacia el infinito como nunca había visto a ningún poni, le parecía que Twilight estaba cargando con demasiado peso de parte de ella, y el típico deseo de pareja perfecta y de idilio la ponía a pensar, pero no podía mantenerlo demasiado tiempo.

Cuando Twilight la veía así, y se notaba su preocupación, cuando se acercaba y dedicaba gran parte de su tiempo solo para que abandonara esa mirada y le diera una sonrisa honesta, y cuando veía que Twilight no se sentía cansado o molesta con eso, que se sentía satisfecha, empezó a darse cuenta de que lo suyo era una fantasía infantil (que hasta cierto punto mantenían todas las yegua, su hermana en especial)

Se había sentido muy inmadura cuando se dio cuenta de eso, y pensó en las incontables parejas del pasado, cuando los ponis luchaban en guerras y pasaban hambre, antes de Celestia y Luna, seguramente habían tenido problemas muchísimo más grandes de los de cualquiera de ellos... Y cuando de nuevo vio esa mirada en Spike, sintió la necesidad de reconfortarlo, un deseo sin la más mínima traza de egoísmo, incluso fuera del equilibrio perfecto equestriano, que de alguna forma imponía un sutil egoísmo a cada poni, el egoísmo de exigirle felicidad a todo mundo…

Y había aprendido, ahora podía ver esa oscuridad que reptaba dentro del dragón de vez en cuando, podía ver su mirada perdida, también su alegría, esa que saltaba de vez en cuando sin que él lo supiera y de nuevo se ocultaba como un rayo que aparece un segundo para dejar la noche de nuevo.

Y su pena, su compasión, también, sin que él se diera cuanta... Sweetie estaba convencida de que Spike era demasiado severo consigo mismo.

Y ahora, si bien notaba esa oscuridad, ese dolor dentro del dragón, también notaba como le pedía ayuda, ese beso, ese abrazo sofocante, ese deseo de cariño que notaba en su dragón, y ella quería reconfortarlo, quería darle calor...

Y había varias partes de ella que habían empezado a desearle calor.

Spike sintió uno de los cascos traseros de Sweetie soltarse del otro, y suavemente, con casi miedo, atrapar una de sus piernas traseras, rodeándolo, y en un segundo sintió la entrepierna de Sweetie, que emanaba calor chocar con su rodilla.

La potrilla separó su cuerpo de Spike con un ruidito de sorpresa, se lo quedó mirando con el rostro encendido como un tomate, y luego bajó la mirada cuando la vergüenza la venció, Spike por un segundo sintió que sus dos mitades se juntaban.

-Sweetie ¿Estás bien? - preguntó con cariño mientras le acariciaba el mentón.

-Con un gigante acosándola en medio del bosque nadie está bien - se escuchó una voz burlesca al lado del camino, Sweetie y Spike miraron y se encontraron con Scootaloo y Apple Bloom, la voz venía de la pegaso, y la ariona miraba al suelo avergonzada pero con una sonrisa divertida.

-¡Chicas! - Soltó Sweetie y empujó a Spike con fuerza, el dragón apenas lo sintió pero se alejó para dejarla caer sobre sus cascos delanteros - Oh, Spike perdón.

-¿Perdón porque? - preguntó Spike, que volvía sentir sus mitades separadas, mientras se acercaba a ella y le acariciaba la melena con aire protector.

-Por empujarte así - le respondió la potrilla, para luego darse cuenta de que probablemente no lo sintió, luego se giró a mirar a sus amigas, el cielo a sus espaldas estaba azulado y seguramente el Sol solo duraría unos minutos más - Ajajajá... - se rio nerviosa - Scoots, Apple Bloom, ¿Que hacen aquí?

-Vinimos a buscarlos, se estaban demorando - dijo Apple Bloom como disculpándose.

-Si hubiéramos comido algo antes de salir nos hubiéramos demorado más - dijo Scootaloo – me alegro de que no lo hicimos, no me hubiera gustado verlos haciéndolo en medio del camino.

-¡Scootaloo! - le respondió Apple Bloom con reproche, pero Scootaloo solo se rio, al igual que Spike.

-Tal vez no hubiese sido una mala experiencia - le respondió Spike entre risas.

-No, mejor me lo salto - le respondió Scootaloo rechazándolo con el casco - además sería demasiado trauma para Sweetie.

-Tampoco es como si fuera a hacer algo así aquí - respondió Sweetie con un mohín mientras hacía círculos en el suelo con su casco.

-Sabemos que no, solo era una broma… además, no creo que te atrevieras - le respondió Scootaloo - como sea, vamos andando de una vez, a menos que quieran quedarse aquí un rato más...

Los cuatro se pusieron de camino a la casa de Apple Bloom.

-Sé que terminaron la construcción - dijo Apple Bloom - ¿Vas a tomarte ese viaje ahora que tienes tiempo libre Spike?

-Yo creo que si - dijo Spike - tengo dos viajes pendientes, ahora que lo pienso, con todo el tiempo que he tenido ocupado, el que me prometió Rarity y el que me ofreció Twilight - el rostro de Spike se frunció con incomodidad.

-¿Si no te atrae porque aceptaste? - preguntó Scootaloo.

-Quería que no estuviera tan preocupada - dijo Spike.

-Meh, al menos alguien cerca tuyo se preocupa de ti - dijo Scootaloo encogiéndose de hombros, Spike solo sonrió, esa era su forma usual de ser - ¿Y que con la construcción? ¿No te entusiasma hacer eso a futuro?

-Nah, no me interesa seguir en eso por el resto de mi vida - dijo Spike - o por una parte de mi vida ahora que estamos, al fin y al cabo puedo cambiar de rumbo cuando quiera...

-Yo creo que tus esculturas son muy bonitas - dijo Apple Bloom - es algo que puedes hacer mientras te llega alguna gran pasión...

-O hasta que te unas al ejército - dijo Scootaloo - sería genial verte con una espada en la mano, escupiendo fuego y toda la cosa ¿No puedes meterte cuando quieras? Tienes contactos.

-Todavía no se ha decidido por eso - le respondió Sweetie Belle - y preferiría que no.

-Bueno, es decisión de Spike - dijo Scootaloo - tampoco hay ninguna guerra en estos días.

-Sí, pero viste lo afectado que estaba con lo de la mantícora - dijo Sweetie - no me gustaría saber que tiene que pasar por eso de nuevo.

Scootaloo inclinó la cabeza y asintió con una mueca en los labios.

-Voy a estar bien Sweetie – respondió Spike – no soy tan delicado – las demás asintieron pero Sweetie se encogió un poco contrariada.

Esas juntas en casa de Apple Bloom ya se habían hecho casi una norma, todos estaban tan ocupados que se veían programándolo con antelación, y ahora que entrenaba de vez en cuando con Scootaloo, Spike se estaba fusionando con el grupo cada vez más.

Pero no hacían mucho más que pasar el tiempo relajándose en los montones de paja del granero, simplemente conversando de todo y de nada mientras bebían un poco de cifra suave, la familia de Apple Jack no consideraba inapropiado un pequeño trago para los jóvenes.

Scootaloo de vez en vez solo se dejaba caer encima el heno y escuchaba la conversación con los ojos cerrados, y una sonrisa soñadora en el rostro, desde hacía tiempo que hacía eso, solo intentando disfrutar al máximo lo que le rodeaba, había sido un consejo de Cheerilee, y al tiempo terminó dándose cuenta de que lo que la rodeaba era suficientemente bueno, estaba en Equestria al fin y al cabo, cualquiera, o casi cualquiera puede ser feliz en Equestria, y si puedes, se vuelve casi un deber con los desafortunados que te rodean.

-Me gustaría que pudiéramos ir todos - decía en ese momento Sweetie - las chicas salían juntas a Manehatan ¿Cierto? Podríamos ir a un musical, me encantaría ver Carmen en vivo.

-Sí, pero las chicas eran mayores - dijo Apple Bloom práctica - no sé si nos dejasen ir solos.

-Con ese monstruo al lado no es tan peligroso - dijo Scootaloo saliendo de su sopor para bromear con Spike - no creo que nadie sea tan imbécil como para meterse con el - Scootaloo se tocó el mentón con un gesto pensativo - ahora que lo pienso, siempre va a haber alguien tan imbécil como para esperar cualquier cosa.

-No es un monstruo - dijo Sweetie agarrándose al brazo de Spike con un gesto protector – es solo fuerte ¿Cierto amor?

-Puaj - dijo Sccotaloo mientras la pareja se sonreía y Spike acariciaba la melena de Sweetie - tanta dulzura me hace mal, Apple, pásame un botella - Apple Bloom destapó una con las cejas en alto, Scoots era la que más bebía luego de ella misma, y esta noche parecía estar haciendo del tema una competencia, ella misma abrió otra botella.

-Aunque es cierto, Spike tiene presencia - dijo Apple Bloom - sería divertido.

-Pero nadie parece emocionado con la idea - dijo Sweetie con un mohín - vamos chicas, quería que empezáramos a planearlo desde hoy, ¿Dónde quedó la Apple Bloom que nos arrastraba a cualquier cosa que veía?

-Está enterrada bajo un montón de planos y proyectos - dijo Scootaloo desechándolo con un casco - pero dale un poco más de cerveza y va a empezar a salir, síganle enchufando licor y en un rato ni siquiera va a saber de qué está hablando.

-Te voy a ver inconsciente en el suelo antes de emborracharme de verdad - dijo Apple Bloom dándole una suave patada en broma.

-¡Ven! Ahí está, sabía que tenía que traer una botella de vodka.

-¿Y porque no lo hiciste?

-Para la próxima - dijo Scoots, luego se quedó mirando a Spike - ¿Y tú que dragón? ¿Vas a dejar que dos doncellas jueguen con tu hombría?

Spike se la quedó mirando con una sonrisa maliciosa y luego se llevó la botella a los labios, vaciándola en unos segundos.

-Ah, tu no cuentas, ya de por si respiras fuego.

-Y mi hombría queda intacta - dijo Spike, y con una sonrisa más maliciosa agregó - aunque no estoy tan seguro sobre lo de doncella - las otras dos potrillas abrieron los ojos sorprendidas con la broma pero Scoots solo se rio.

-Hijo de puta - le dijo con alegría mientras le lanzaba una botella vacía, las otras dos se sorprendieron más, pero Spike solo rio mientras la atrapaba con su garra.

-¿Esas son las clases de bromas que se tiran cuando están entrenando? - preguntó Sweetie.

-No, Scootaloo es más mordaz - respondió Spike.

La conversación siguió mientras Scootaloo volvía a su medio ensimismamiento, estaba alegre y divertida como todos, pero Spike se notaba ten serio como siempre, a pesar de todo, siempre se notaba ese inconformismo en su rostro, esas sonrisa que no se completaban nunca y una melancolía que no se desvanecía por completo, tal vez fuera porque el siempre miró hacia una elegida, que luego se hizo princesa, o directamente a Celestia, ella nunca lo hizo, su perspectiva sobre lo que es estar completo y ser digno eran mucho más bajas, o realistas mejor dicho... Como fuese, Spike era alguien inteligente, no iba a estar todo el tiempo así de deprimido.

Mientras los demás bebían y se emborrachaban lentamente Scootaloo se quedó pensando un poco más sobre eso… Si, era extraño, ella misma no era de las yeguas más afortunadas de Equestria, pero eso le había dado otra perspectiva, podía estar feliz consigo misma, podía dedicarse a lo suyo e ignorar el resto, Spike al frente suyo… Tal vez le fuera imposible, tal ve el nivel de perfección que se exigía fuera por estar al lado de las guardianas y Celestia mientras crecía, tal vez, a final de cuentas, no fuera tan afortunado nacer con tanta fortuna… O tal vez solo estuviera pensando de más.

Sweetie tenía poco aguante y de no ser la sidra y cerveza de la familia Apple no hubiese bebido, pero entre sorbo y sorbo ya estaba abochornada y las palabras salían más lentamente de su boca.

-Oye Spike - dijo en un momento, con la espalda apoyada sobre el pecho del dragón - oye...

-¿Si amor?

-Apapáchame - dijo la potrilla tomando sus garras y cruzándolas sobre ella misma, el dragón la acarició, pero al momento le dio empujoncitos en el hombro hasta que se giró, y se recostó sobre el de lado para poder mirar a sus amigas - así, gracias - dijo bostezando - tengo flojera.

-¿Quieres que volvamos a tu casa? - le preguntó el dragón acariciando su melena.

-No, solo déjame así - dijo Sweetie.

-Esto es demasiado dulzor para mí - dijo Scootaloo casi con un tic en el ojo, ella y Apple Bloom también estaban abochornadas, pero porque no habían estado tomando pequeños sorbos exactamente – Siento como si estuviera comiendo algodón de azúcar a la fuerza.

-Déjalo Scoots – dijo Apple Bloom – solo están abrazados ¿O acaso les tienes envidia? – bromeó Apple Bloom, Scoots se quedó un momento paralizada pero al segundo se rio con una risa más clara y honesta que antes.

-Supongo que un poco – dijo la potrilla, tal declaración tomo por sorpresa a todo mundo – cuando era más pequeña quería dormir algún día abrazada a Rainbow Dash – dijo luego riendo.

-Eso es muy dulce para ti – dijo Apple Bloom incrédula.

-Sí, supongo, pero también era curiosidad – dijo Scootaloo – casi todos los potrillos y potrillas saben como es dormir abrazado a alguien, lo hacen al menos una vez con sus padres ¿O no?

Y el elefante entró al cuarto sin que Scootaloo quisiera, por el trago, se dieron cuenta lentamente, Sweetie era la única que había alcanzado a dormir con sus padres, Spike había dormido con Twilight de bebé, y Apple Bloom con Apple Jack, pero era un tema sensible para casi todos ahí.

Scootaloo suspiró y se agarró la cara entre los cascos.

-Joder, lo siento – dijo – Puedo decir que he bebido bastante ¿O no? Para cagarla así…

-No te preocupes – dijo Apple Bloom, que tenía una mirada triste, pero no por sí misma, si no que dirigida hacia su amiga – además… si es cierto que nosotros… - pero entonces Apple Bloom se detuvo también a medio camino antes de decir algo desafortunado.

Se hizo un corto silencio, Scootaloo se veía algo melancólica y nadie sabía que decir, hasta que Apple Bloom se acercó y le pasó un casco por los hombros, dándole un suave abrazo, todos esperaron alguna broma de parte de Scoots, pero ella solo la miró con una extraña congoja y sonriendo se dejó caer sobre su hombro.

-Yo te quiero mucho Scootaloo – dijo Apple Bloom sin pensarlo, se hizo un corto silencio.

-Siguiendo el paso de sus hermanas – dijo Spike con una risita después de un rato, y al momento se rio, Sweetie lo siguió después y las otras no tardaron en unirse.

-¿Ese rumor nunca resultó en nada cierto? – Preguntó Spike – ya saben, de Apple Jack y Rainbow.

-Nosotras al menos no sabemos nada – dijo Apple Bloom – si pasaba algo se lo dejaron bien en secreto, aunque creo que solo eran habladurías…

-No tendrías problema con eso ¿O si? - Preguntó a la ligera Scoots, Spike solo se la quedó mirando sin decir nada, hasta que saltó el hecho de que vivía con una apasionada pareja de lesbianas – ah… no, claro que no.

Apple Bloom empezó a hacerle un suave cariño amistoso en la melena a Scootaloo, los demás hablaban más calmadamente y menos seguido, con una risita, se dio cuenta de que se parecía a la charla de borrachos que tenían sus tíos en las juntas familiares luego de que se acabasen los bailes y el fuego.

Sus pensamientos también bailaban más libres y menos conectados, como un montón de mariposas que presentaran sus colores a la vez, pero que de a una, solo se les veía cuando se acercaban lo suficiente, para luego seguir en ese remolino de nuevo… ¿Qué había dicho Scootaloo, que tenía la cabeza llena de planos y proyectos? Sí, eso había dicho, lo había dejado pasar pero ahora mismo le molestó, aunque la melena de Scootaloo se sentía bien así que no dijo nada, pero era cierto, ya no era la misma potrilla alegre.

No, claro que era la misma, el punto es que esas dos formas de pensar le eran algo… contradictorias, si, esa era la palabra, contradictorias ¿O solo no tenía mente para ambas? Ah, como fuera, ahora pensaba como borracha, y solo llevaba tres botellas… ¿Cinco, cuando tomó cinco? Ah, bueno, como fuera, no, el punto es que había aprendido a disfrutar de sus planes, no es que el caos no le gustara, pero poder optimizarlo todo, hacerlo más fácil… Tal vez fuera una forma de amor, quería que sus hermanos trabajasen menos y ganaran más, quería eso para todos los ponis… Pero pensar así le había quitado su chispa, tenía que equilibrar esas dos partes, al fin y al cabo le encantaba tomarse momentos como este donde los planes, la lógica se desvanecían y solo disfrutaba del mundo, y tampoco quería destrozarse el hígado para hacerlo.

Tal vez Spike tuviera que hacer lo mismo…

Y es que en el último tiempo Spike se acercaba mucho a ese momento en que su hermana se volvió loca por trabajar, Spike tal vez podía mantenerse en ese ritmo por ser un dragón, pero tenía que tener su precio, al fin y al cabo, tanto esfuerzo termina rompiendo al alma de un poni…. O dragón o lo que fuera, tenía que estarse secando lentamente, uno tiene que tener momentos agradables y felices para seguir adelante… o al menos eso creía, y había visto a Spike feliz antes.

Ese que había sido un pequeño dragón medio holgazán y relajado, pero inteligente y avispado, alegre, esa era una parte, la otra este dragón perfeccionista que se mataba trabajando, la idea la emocionó de golpe.

-¡Tienes que aprender a equilibrarte! – Dijo a Spike apuntándolo de golpe – el tu pequeño y alegre y el grande y que trabaja mucho y… ¿Cómo era? – ahí se dio cuenta de que su pensamiento era más claro es su cabeza.

-Supongo que si – dijo Spike mirándola divertido.

-Pero habíamos estado hablando de libros – dijo Scootaloo - ¿De dónde saliste con eso? – Apple Bloom intentó recordarlo pero ya no recordaba de donde salió la idea, así que solo se encogió de hombros – ya estás borracha, ni siquiera recuerdas.

-Si… - admitió Apple Bloom, luego soltó una risita – se siente bien… ¡Eso era! No tengo la cabeza llena de planos Scoots.

-Lo sé – dijo simplemente la pegaso, luego se desembarazó del abrazo de Apple bruscamente, ella la miró sorprendida – a pesar de todo lo que dije no me gusta que me tengan abrazada – dijo, Apple Bloom hizo un mohín, pero luego Scootaloo se acomodó detrás de Apple Bloom y la abrazó casi tan cerca como Spike estaba abrazando a Sweetie, estos se miraron con las cejas en alto - ¿Te molesta?

-No – dijo Apple con una alegre risa, y se acomodaron así, luego miraron al frente y los otros dos los miraban con sospecha - ¿Qué pasa?

-Nada – dijeron ambos dejando pasar el asunto, era fácil dejar pasar esas cosas con un poco de alcohol en el cuerpo.

-Me gusta que estemos todos así - dijo Sweetie Belle somnolienta - todos juntos... AAhhhhmm... felices y tranquilos...

-Sí, es un buen día - dijo Scootaloo, ella era un poco más alta que Apple Bloom y dejó caer su cabeza sobre el hombro de Apple Bloom completamente relajada.

Spike era el único que se mantenía casi sobrio, el aguante de un dragón poco tiene de comparable con el de los ponis, podrá haber bebido mucho más, pero tampoco le apetecía, en medio de su conciencia, se le hacía divertido mirar a la chicas, su conversación ahora estaba totalmente cortada, sin ton ni son, cada una se sumergía en sus pensamientos y simplemente se aletargaba con gusto entre una frase y otra, que aparecían en medio del granero como las últimas trazas de fuego recorriendo la hoguera que está a punto de apagarse, así mismo era la fiesta.

Pero apenas percibió que su mascarada era menos requerida, que nadie iba a notar realmente cuando esta se acabase, respiró profundo y su mirada perdió profundidad, se quedó mirando el escenario como ausente.

Vacío, como un mueble, sin pensar en nada…

-¿Me estás oliendo el cabello? - preguntó en un momento una pasmada Apple Bloom, aunque en su rostro ya rojo, se la veía halagada.

-Solo estoy respirando - respondió Scootaloo, cuya pierna enrollada sobre Apple Bloom no parecía muy convincente - y tu melena está en el camino... De todas formas no es gran cosa, siempre hueles a tierra húmeda y manzanas...

-Oh... - respondió Apple Bloom bajando la mirada - igual... el trabajo es el trabajo...

-No, es un buen aroma - dijo Scoots con un ligero bostezo - es reconfortante...

Spike las miraba como si de un robot se tratase, le parecía curioso que en ese momento nadie se diese cuenta, pero bueno, tampoco era la gran cosa, su cerebro se negaba a computar más allá de eso.

Sweetie Belle se había acomodado y a través de una rendija en su mirada trataba de no quitar su vista de las otras dos.

-¿Que miras tanto Sweetie Belle? - preguntó Apple Bloom sintiendo algo de vergüenza al fin, como si recién se diera cuenta de la situación algo comprometedora.

-Estoy esperando a que se den un beso o algo - dijo Sweetie en voz muy baja, casi en duermevela.

-No... No le voy a dar un beso a Scoots - dijo nerviosa - o sea, si me pidiera un beso creo que si - comenzó a enredarse con su lengua - ¡Aunque no es que esté esperando que me lo pida o algo! Solo que si es solo un beso, bueno, no sería nada más que un beso - Apple Bloom se quedó mirando a Sweetie y a Spike que pareció despertar de golpe - ¡Miren, no es que me guste Scoots! ¡Tampoco es que no la encuentre una yegua atractiva! - se dio cuenta de lo que estaba diciendo y se amurró - ¿saben qué? Solo olviden todo eso - dijo enrojecida por partida doble y con el rostro caído, pero al segundo Scoots se rio.

En ese momento, notando como subía el ánimo y la atención, Spike volvió un poco a la vida, sin siquiera quererlo.

-No te burles - le pidió Apple Bloom algo acongojada.

-No me estoy burlando - dijo Scoots - mira, no te voy a pedir un beso, solo quiero quedarme así - Scoots se giró un poco y se la quedó mirando al rostro - TODOS los ponis quieren estar abrazados a otro, TODOS, o al menos eso creo estando algo bebida - dijo mirando al montón de botellas a su derecha.

-Algo es un eufemismo - dijo Spike.

-¡Como sea! - dijo Scoots tratando de gesticular y teniendo que equilibrarse para no caer al suelo - tu eres mi amiga, yo te quiero mucho, y me gusta estar abrazada a ti, me hace sentir bien - dijo Scoots encogiéndose de hombros - me hace sentir como si toooodoooo fuera a salir bien, y como que voy a aprender a volar, y voy a ser feliz de grande y todo eso...

-Okey - dijo Apple Bloom con una gran sonrisa, apoyándose con más fuerza en Scoots, se hizo un corto silencio mientras sus embotadas mentes pensaban en esa conversación, hasta que una inquisitiva pregunta rompió la calma.

-¿En serio me darías un beso si te lo pidiera? - preguntó de golpe Scoots seria de golpe.

-Uhhh, supongo que si - dijo Apple Bloom dubitativa.

-¿Y si te pidiera un beso ahora mismo?

-Sí, no habría problema - dijo queriendo verse relajada, pero tragó con fuerza mientras se giraba a ver a Scoots, un silencio corto lo siguió.

-¿Puedo darte un beso Apple Bloom? - preguntó Scoots en voz tan baja que los demás no lograron escuchar, pero se miraban de una forma bastante acalorada.

-¡Ajaaahm! - se escuchó una toz muy fuerte desde la puerta del granero - ¡Jóvenes, que hora creen que es!? - Apple Jack entró pisando fuerte para hacerlos despertar, Spike miró hacia la ventana y notó que ya era noche cerrada.

-Oh, joder, perdón Apple Jack, no me había dado cuenta - dijo Apple Bloom con una débil sonrisa, pero luego notó como estaba enredada con Scoots y ambas se fueron desembarazando lentamente como quien no quiere la cosa, como el borracho que quiere ser sutil pero no lo consigue, Apple Jack las quedó mirando con un ceja en alto, parecía algo molesta pero también divertida.

-¿Me estoy perdiendo de algo importante? - preguntó Apple Jack - ¿No invitaste a Scootaloo a quedarse por algo en especial o sí?

-No - dijo Apple Bloom con el enésimo bochorno de la noche.

-Ajá - dijo Apple Jack, pero luego agitó la cabeza con un mohín - no, sabes, eso no es asunto mío, lo que sí es asunto mío es que ya es pasado media noche.

-¿En serio? - dijo Apple Bloom sorprendida como todos, las tres potrillas se levantaron con dificultad, pero Sweetie estuvo a punto de caer, Spike la sujetó desde el suelo, Sweetie miró su equilibrio y pareció avergonzada de sí misma.

-Oh, Rarity debe estar preocupada - dijo Sweetie mientras intentaba quedarse de pie - perdón Spike.

-No te preocupes ¿Tú estás bien? - preguntó Spike.

-¿Cuentas botellas vaciaron hoy? - preguntó Apple Jack mirando a los montones.

-Sweetie solo bebió dos, pero no tiene aguante - dijo Spike, que se levantó sin problema alguno, por su montón, debía de haber bebido tanto como Apple Bloom.

-Perdón Spike, yo no soy así, nunca he bebido antes - dijo Sweetie balbuceante con el ceño fruncido - no soy una borracha...

Apple Jack miró a Sweetie con ternura, tal vez recordando alguna borrachera de joven.

-Nadie cree eso amor - dijo Spike - es solo que nunca habías llegado a tu límite.

-Eso - dijo Sweetie asintiendo lentamente - la próxima vez no voy a hacer esto - intentó caminar pero se fue hacia al lado, Spike se adelantó a atraparla, Sweetie lanzó un gritito y luego con un puchero se quejó al tiempo que se cubría la cara - Soy un desastre...

-No te preocupes Sweetie - dijo Apple Jack - mira, lo mejor es que te quedes aquí hoy, y Spike le avise a Rarity, le dice que se demoró conversando conmigo y que no se acostaron tan tarde, problema solucionado, solo para que tu hermana no se preocupe.

-Okey, gracias Apple Jack - dijo Sweetie caminando con dificultad hacia la salida, hasta que Spike la tomó de debajo de los cascos y las rodillas y la levanto en vilo.

-Soy un bulto - dijo Sweetie apretándose contra el dragón, Spike la miró con ternura, se veía linda así, tan tierna e indefensa...

Y en ese momento la cosa hizo restallar su látigo, obviamente, no le iba a dejar disfrutar ese momento.

-Se salvaron de esta - dijo Apple Jack mirando a las otras dos - ahora lo importante es Sweetie ¿Apple Bloom? Guía a Spike, yo voy a limpiar un poco.

-Gracias Apple Jack - dijo su hermana.

-Solo un poco, mañana apenas te levantas vienes y terminas el trabajo.

-Okey.

Los cuatro jóvenes entraron en la casa, en el comedor estaba BigMac tomando un taza de té (Hay que decir que tenía un buen poco de ron en el) Y leyendo un libro a la tenue luz de una lámpara, los miró y les pareció ver una leve sonrisa en su rostro, para Apple Bloom, esa sonrisa fue evidente.

-Apple Jack ya nos va a regañar suficiente mañana – le dijo la potrilla levantando un casco – ahora solo vamos a dormir.

-Eeeyuuup – dijo el volviendo a su libro, para sorpresa de los otros tres, era un tomo bastante grueso.

-Por aquí – les dijo Apple Bloom subiendo las escaleras y subiendo a su pieza, era amplia, y las otras dos ya la conocían – Deja a Sweetie en la cama Spike.

-Espera – dijo Sweetie volviendo al mundo real de golpe - ¿En serio quieres que me quede en la cama? Tal vez deba irme…

-No Sweetie, está bien – dijo Apple Bloom.

-Pero tu a Scootaloo – dijo Sweetie balbuceante, todos se miraron, con una sonrisa excepto Apple Bloom que bajo la mirada con el rostro rojo, entonces se dieron cuenta de que Sweetie era una de esas que se emborracha pasando desapercibida.

-Sweetie, deberías dormirte – dijo Spike dejándola suavemente en la cama.

-Nosotras podemos dormir en el suelo – dijo Scootaloo sacando unos edredones de un armario, los Apple tenían unos cuentos siempre a mano, pensando en visitas de parientes.

-Okey – dijo Sweetie acomodándose encima de las colchas.

Spike la miro un instante sonriendo pero luego la tomó y con un borde del codo arrastró las colchas, Sweetie lo miraba sonriendo en su sopor, Spike la dejó en el colchón y luego la cubrió con las mantas, Sweetie se adelantó algo lenta y lo tomó por la nuca, acercándolo y dándole un tierno pero fuerte beso.

-Gracias amor – dijo Sweetie acomodándose mejor entre las sábanas, de inmediato bostezó y parpadeó con los ojos pesados.

-Bien – dijo Apple Jack de pronto en la puerta – al menos nadie está vomitando en el baño, tendrían que haber visto cuando BigMac era adolecente y los primos se retaron a quien tomaba más… A el no le pasó nada pero Braeburn apenas y podía moverse – dijo Apple Jack pensativa – me alegra que sean más tranquilos, como sea, Spike, creo que ya es hora.

-Por supuesto – dijo el dragón – hasta luego Sweetie, Apple Bloom, Scootaloo – dijo despidiéndose de una en una, las tres lo despidieron mientras salía de la puerta y Apple Jack lo acompañaba hasta afuera.

-¿Necesitas que te acompañe Spike? ¿O puedes llegar solo?

-Estoy perfecto – dijo Spike sin demostrar ningún mareo en su caminar – quédate tranquila.

-Muy bien dragón, entonces te digo adiós por hoy – dijo Apple Jack adelantando el casco, Spike hizo un puño y chocaron con firmeza – hasta luego.

-Hasta luego Apple Jack – dijo Spike adentrándose en la negrura de la noche.

De inmediato se produjo un cambio en el dragón, su sonrisa se redujo y pareció apagarse, como si perdiera sustancia.

Con un suspiro su mente se paralizó como si el tiempo de su espíritu anduviese más lento, como si el mundo se moviese a cámara rápida, como si ahorrara su misma esencia estuviese siendo ahorrada para gastarse en otro momento.

Llegó a casa de Rarity en lo que podrían haber sido tanto segundos como horas, tocó, y cuando escuchó a Rarity bajar, sintió cuando sus leños, esos de los que no conocía fin, se encendieron una vez más y consumieron algo de esa madera café y virgen.

La puerta se abrió y apareció una Rarity ligeramente preocupada, miró a Spike y cuando lo vio solo frunció el ceño.

-¿Spike? ¿Dónde está Sweetie? – preguntó la yegua.

-Se hizo un poco tarde y prefirió quedarse en casa de Apple Jack – dijo Spike – la dejé durmiendo con Apple Bloom y Scootaloo.

-Oh… – dijo Rarity – supongo que está bien – dijo sin darse cuenta de nada – podría haberme avisado…

-No lo tenían planeado – dijo Spike – es solo que cuando nos dimos cuenta ya era tarde.

-Bueno, le tengo toda la confianza del mundo a Apple Jack – dijo Rarity un poco para si en voz baja – espero que mañana llegue temprano o voy a tener que decirle unas cuantas palabras…

Spike tenía una mirada algo incómoda, pero Rarity de inmediato reaccionó.

-Oh, Spike no te preocupes – dijo quitándole importancia con el casco – te invitaría a tomarte una taza de té pero creo que es muy tarde…

-Deberías estar durmiendo tu sueño de belleza – le respondió Spike levantando una ceja – pero no debería haber problema, Twilight ya se está acostumbrando a mis paseos nocturnos, y siento que a Trixie tampoco lo molesta en lo más mínimo.

-Estoy trabajando con unos últimos diseños – dijo Rarity con una sonrisa culpable – aunque el trabajo ya está casi hecho, con Coco aquí no es difícil mantenerse al día – Rarity se dio vuelta un poco apurada – faltan solo un par de puntadas, y tenemos el té ya hecho, entra un segundo Spike, no hemos podido conversar.

-Perfecto – dijo Spike adentrándose, en ese mismo momento, las llamas lamieron un poco más de su madera, pero Spike agradecía el calor…

Coco trabajaba con entusiasmo, pero todavía guardaba algo de la timidez que tenía cuando por primera vez llegó a la boutique, los temores de primeriza daban lugar a un entusiasmo tembloroso por cada día que trabajaba con su ídola.

-Señorita Rarity – decía entusiasmada mientras terminaba de coser un par de paños hasta completar un traje – con esto debería bastar, ahora solo faltan unas cuantas terminaciones, pero para pasado mañana deberíamos tener suficiente tiempo.

-Excelente querida - dijo Rarity – Si quieres puedes terminar por hoy, sé que te exijo demasiado quedándote hasta tan tarde – dijo Rarity.

-Oh, para nada – dijo Coco – me gusta ver como trabaja Rarity – dijo la yegua, Spike levantó la ceja, el diseño de Coco (que siempre se reconocía del resto) Era sin duda bello, tal vez no tan pomposo y detallista como los de Rarity, pero había prendido a combinar mejor los pocos agregados de su forma sobria de diseñar, aunque eso no era lo interesante, lo interesante eran los colores que usaba, y su forma, blanco, de una textura lechosa, que absorbía la luz de una forma casi seductora, tonos morados y celestas casi turquesa, todos opacos o brillantes dependiendo de donde se los mire en un juego de luces, le recordaba mucho a la yegua que tenía al lado en ese momento.

Coco al segundo se dio vuelta y se percató de Spike estaba ahí, miró su diseño un segundo y con un poco de vergüenza bajó del taburete en que estaba.

-Voy a tomar un té rápido con Spike antes de dormir – dijo Rarity – si quieres te nos unes.

-No gracias – dijo Coco mirando a Spike con nerviosismo – estás… más grande que cuando llegué – dijo Coco…

-¿Te parece? – Preguntó Rarity – supongo que algo has crecido Spike – dijo mirándolo de cerca – aunque yo que te veo más seguido no me he dado cuenta.

-No es solo eso – dijo Coco – es solo que parece más grande… - pero al segundo sacudió la cabeza y sonrió al fin – Yo me voy a dormir ¿No le molesta señorita Rarity? Estoy cansada y mañana…

-No te preocupes linda – dijo Rarity – ya haces por mi más que suficiente, a propósito, tu diseño es hermoso.

-Oh, no es gran cosa – dijo Coco de pronto con una enorme sonrisa.

-Es encantador, yo lo usaría con gusto – dijo Rarity – y eso es mucho decir… Al menos cuando no intento complacer a nadie más – dijo luego en voz baja recordando algunos eventos pasados – en cualquier caso, buen trabajo Coco.

-Muchas gracias señorita Rarity – dijo la yegua radiante como una niña pequeña, para luego ir a su habitación que estaba cerca del lugar de trabajo.

-Es un encanto – le dijo Rarity a Spike sonriendo.

El té fue agradable, así como la conversación con Rarity, pero Spike no podía evitar estar nervioso por el fin del día, siempre se tomaba esos paseos nocturnos para evitar el fin del día, pero la noche siempre llegaba de todos modos…

Twilight lo saludó igual que Trixie, las mascotas jugaban, y como un autómata, entró a su habitación, y el tiempo se detuvo…

Como cuando entró a la oscuridad de la noche, pero ahora absoluto, sus piernas no se movían, sus brazos colgaban inertes, incluso su mente se detuvo con apatía, y en medio de la oscuridad, Spike solo siguió de pie, en lo que ya ni siquiera podían ser horas o segundos, en lo que ya no calificaba como temporalidad siquiera, Spike se convirtió en una estatua.

De a poco, muy lentamente, las llamas comenzaron a lamer nuevamente la hoguera.

Y Spike fue capaz de acostarse en su cama mirando al techo, pero una vez más, no pensaba en nada, como un muñeco con los hilos cortados, no tenía posibilidad de hacer nada por si mismo.

Y es que no tenía nadie con quien pretender ser el Spike que todos querían, y no tenía suficiente energía como para desperdiciarla si no era con alguien más… Le pertenecía a esa cosa negra ahora, su misma emoción estaba siendo gastada ahora con la lucha, y no solo ya protegida ¿Qué cosa que estuviese protegiendo ahora tendría que salir en un tiempo al frente de batalla?

Y así se quedó mirando el techo hasta que el sueño lo tomara sin darse cuenta en ese punto fijo del tiempo espacio, indeterminado y vacío…

O tal vez en realidad nunca durmiera, cualquiera sea el caso, tampoco se daría cuenta.

Pero siempre que eso pasaba no podía evitar preguntarse ¿Quién soy ahora? Lamentablemente, ni siquiera la cosa salía a responderle….

El trabajo, la universidad, y mi propia pereza me han mantenido sin publicar, i am sorry : (