10. Despertar de dos Corazones
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Un lugar cubierto por la nieve, de lo que parecía los restos de un antiguo reino, ni un alma alrededor, el sol era inexistente, aunque todo parecía estar iluminado por una luz, en medio del lugar, Akaru estaba echado boca arriba, con una mirada vacía y muerta, de su pecho solo se apreciaba un agujero que poco a poco se llenaba de hielo; en eso entre la una de las paredes de la cuidad, emergió una silueta humana, cubierta por un enorme manto ya desgastado, pisadas metálicas se oían acercarse, no se distinguía un rostro, ya que un yelmo metálico lo cubría, la figura se colocó al lado del joven de vacíos ojos amarillos, de su manto, saco lo que parecía ser su brazo izquierdo, solo que envuelto de un especie de cristal, coloco su mano en el pecho de Akaru y con una extraña pero familiar voz masculina:
- "Mi Cuerpo es de Cristal…Mi Alma de Fuego… - De su mano empezó a encender una llama azul – Un Corazón Arrepentido… Lleno de Sueños… Que el vacío Consumió…Cargando la Espada… Que el Pasado me dio… Esperando la llegada… De la oportunidad Cambiar… a este Mundo de Brillante Ilusión". – La enorme llama derritió todo el hielo que envolvía a Akaru, haciendo que de su pecho se formase un especie de corazón, que alimentaba su cuerpo, el caballero se levantó… miro al cielo lleno de nubes grises mientras se volvía polvo y el lugar también, volviéndose un paisaje en blanco, dejando solo a Akaru, quien lentamente volvía en sí.
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Opening: Mahouka Koukou no Rettousei OP 2: /watch?v=nsodGZNISqo
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De vuelta en el bosque Hikari y Caster se encontraban enfrentado a Berserker, el cual escupía enormes llamas verdes que volaban los árboles que impactaban, la joven de ojos morados trataba de bloquear estos ataques con su campo de fuerza, mientras Hikari solo podía enfocarse en buscar una debilidad del enorme guerrero dragón morado.
- Es veloz… me sorprende que con ese tamaño sea capaz de tener una enorme rapidez, dudo que Caster pueda seguir este ritmo, en su condición…
- ¡Hikari! Intenta rastrear su aura, necesito cualquier información al respecto.
- Es cierto… - Hikari cerró los ojos todo a su alrededor se volvió oscuro, lentamente pequeñas siluetas se formaron alrededor de él, una morada reconocida como Twilight y una azul pequeña de Naomi, pero en el medio, una enorme color verde la cual aumentaba cada vez más su tamaño – ¿Qué es eso? – Se dio cuenta de un detalle, tras puntos al centro de ella eran de un color rojo, muy inusual, al tratar de ver más de cerca, sintió como si un enorme energía recorría el cuerpo. – ¡AAAaahg!
- ¡Hikari!
- ¡ROOAAAAAAAGH!
- Demonios… - El campo de fuerza comenzaba a quebrarse lentamente.
Hikari se encontraba arrodillado, con las manos en la cabeza, estas temblaban mientras el joven apretaba los dientes.
- Ahhg… ¿Qué pasa? Mi cabeza… quema… quema… duele… - Cuando se dio cuenta el enorme aura estaba delante suyo, quieto y fijo con una luz roja mirándolo de frente, al abrir los ojos se dio cuenta que Berserker estaba por atacarlo con su enorme garra.
- ¡RAAAAAAAAAAAAGH!
- ¡Maestro! ¡AGH! – Caster logro detener el ataque con su campo de fuerza, pero es golpe fue tan grande que este se rompió en mil pedazos, cayendo en el pecho de Hikari.
- ¡Caster! ¡Reacciona!
- …
- Maldición…
- Se acabó para ustedes dos, Berserker es imparable, ningún truco barato lograra detenerlo, despídanse.
- No… - Hikari se levantó, colocando a Caster detrás de él, miro justo al ojo del enorme sirviente y sin temor levanto los brazos. – Ven… si quieres lastimarla tendrás que pasar sobre mí.
- He…hehehehe que ridículo, no es tiempo de hacerse el héroe, en especial alguien como tú, no tienes ninguna posibilidad.
- …
- Como quieras… Berserker, mátalo rápido.
- ¡ROAAAAR! – El enorme dragón morado alzo su garra listo para acabar con él.
- … (Espéralo… espéralo…) – Cuando faltaban apenas unos segundos saco una pequeña pero afilada rama y se la clavo junto en uno de los orificios del pecho – ¡Toma!
- ¡RGGGGHHH! – Al recibirlo, logro darle un coletazo al joven de ojos azules, mandándolo directo a un árbol.
- ¡AAAgh!
Berserker trataba de quitarse la rama, pero como sus manos eran tan grandes, no lograba cogerla, Naomi solo miraba impactada, no podía creer que su poderoso sirviente este sufriendo por un simple golpe.
- …a… ¿Hikari? – Caster abrió los ojos solo para ver a su maestro tirado en el suelo con un leve charco de sangre corría de él – ¡Hikari! – automáticamente sin preocuparle lo demás, fue en dirección suya, lo tomo y trato de sanarlo, pero en eso su mano la detuvo, él la miro sonriendo mientras que ella se encontraba asustada.
- Cas…ter, escu…cha lo siguiente… jeje… tengo un plan…
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En otra parte del bosque, una nube de polvo se estaba disipando, acompañados de algunos rayos, dos siluetas lograron verse, Zain con un rostro de satisfacción había incrustado su mano izquierda en el pecho de Akaru, el cual se encontraba inerte con una mirada perdida.
- Hehehehehe… ¡HAHAHAHA! Dios santo… no puedo créelo, después de mucho tiempo… por fin lo logre… jejeje, dime Akaru… ¿Que se siente, ver que todo en lo que creías se esfuma ante tus ojos?
- … - Sin que Zain se diese cuenta, uno de los dedos de Akaru hizo un leve movimiento.
- Ay ay ay Akaru… mira el lado bueno, podrás estar al lado de tu querido amigo… - La mano de del joven de ojos amarillos empezaron a juntarse – y tu amorosa… - Un pie se movió – Archer…
- ¡! - los ojos de Akaru se abrieron y una enorme ráfaga de viento se creó.
- ¡¿What tha?!
- … - De repente el joven de cabello marrón oscuro sujeto el brazo izquierdo de Zain, que aún seguía dentro de él.
- ¿Qué demonios es esto? ¡Suéltame desgraciado!
- Marko… - De la mano de Akaru comenzó a brotar pequeñas flamas azules, las cuales causaban un gran daño a Zain.
- ¡AAAAAAgh!
- Archer… - Del mismo interior de Akaru salían flamas, que no parecían causarle daño alguno, no se podía decir lo mismo del joven de ojos negros.
- ¡AAH! ¡AH! ¡PARA! ¡SUELTAME YA! ¡PARAAAAAAAA! ¡AAAAAAAAAGH! – Aquellas llamas calcinaban lentamente la piel del joven, expandiéndose hasta su hombro.
- No tienes derecho… a si quiera mencionarlos… - Sin esfuerzo lo alejo metros atrás.
- Aaaaa… kkk… si serás… ¡¿Por qué no Mueres?! ¿Ah? – Al ver justo en su pecho, el enorme hueco que tenía empezó a curarse, lo que parecía ser un aura cristalina formaba una nueva piel. – ¿Que rayos… eres?
- Yo… soy solo otro ingenuo… que deposito su confianza en la gente equivocada… - Lentamente comenzó a acercarse, Zain al verlo comenzaba a retroceder como un cachorro asustado.
- No te acerques… ¡te lo ruego!
- ¿Rogar? ¿Acaso Marko rogo por su vida cuando lo mataste? ¿Acaso tuviste piedad de él?
- …
- Lo supuse… gente como tu… solo embarran al mundo… creen estar sobre todos… pero luego se dan cuenta que sin ellos, no son nada… - Su mirada estaba llena de odio y frialdad, como si fuese otra persona – Se aprovechan de los corazones débiles… para luego pisotearlos como si fuesen insectos…
- ¿Y que con eso? Ustedes son sólo herramientas, que otros usamos para lograr nuestros objetivos, la vida siempre ha sido así, los débiles sirven a lo fuertes, es la ley de la vida.
- Alguna ves oíste el lema… ¿Las leyes se hicieron para romperse?
- ¿Que insinúas?
- Solo lo digamos… que como a los insectos que somos… voy a arruinar todo tu ser…
- Espera…
- Hasta que no quede nada tu asqueroso espíritu…
- ¡Aléjate!
Akaru se colocó frente a él, Zain del pavor cayó al suelo, sus piernas comenzaron a temblar.
- Descuida… no voy a matarte…
- …
- Sólo voy a dejarte… muy… muy… mal.
- ¡IAAAAAAAAAAH!
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Mientras tanto, Caster comenzó a dar paso al plan de Hikari, primero se encargó de curarlo.
- Muy bien… espero que te haya quedado claro.
- Descuida… déjamelo a mí.
- Je… me gusta esa actitud.
- ¡ROOOAAAAAAAAAGH! – Caster rodeaba al enorme guerrero mientras le lanzaba algunos hechizos, Hikari por su lado, agarraba algunas ramas afiladas pero cortas, aprovechaba los momentos en que Berserker estaba de espaldas, de un salto lograba aferrarse a su espalda y rápidamente clavaba una rama en los huecos de su coraza – ¡ROAAAAAAAAAAAgh! – En eso, el gigante morado con un coletazo mandaba al joven al suelo.
- Maldición… - Caster solo estaba ahí quieta.
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Flashback:
- Escucha Caster, mientras yo me ocupo de lastimar a Berserker, necesito que lo distraigas todo el tiempo posible, debes evitar que se enfoque solo en él, aprovechare que está ciego de un ojo, ese es su punto ciego, al hacerlo en caso de que me descubra, tu principal función es volver a llamar su atención, pase lo que pase, no hagas nada estúpido, aunque me hiera, debes mantener tu distancia, eso es lo crucial.
- Entiendo, lo tengo muy claro…
- Caster, descuida, todo va estar bien.
Fin del Flashback
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- Hikari… ¡OYE CABEZA HUECA!
- ¿RRGH?
- Si tú, ven, ¿qué esperas?
- Rrrr…
- Estupendo.
- ¡ROAAAAAAAAAAAAAAGH!
- ¡Atrás! – Caster a continuación creo un círculo rúnico, del cual una enorme bola morada salió impactada al rostro de Berserker, pero lo único que logro, fue desplegar una enorme cantidad de humo. – No le hizo nada.
- Muy bien Caster… - Hikari sonrió, tomo una rama afilada y volvió a lanzarse contra el enorme dragón morado. – ¡Esta es la última!
- ¿Rrgh? – Pero Berserker se dio cuenta y con su nuca, le dio justo en la cabeza.
- ¡AAAhg!
- ¡Hikari!
- Agh… ¡No te acerques Caster!
- ¿Ah?
- Recuerda... pase lo que pase.
- ¡Sí! ¡AAAH! – la joven de ojos morados lanzaba consecutivamente múltiples ráfagas de energía, que solo causaba que Berserker se molestase.
- ¡RRRROAAAAAAAAAAAAAAAAGH! – En eso el enorme dragón lanzo una enorme bola de fuego, Caster reacciono rápido y creo un campo de fuerza, pero tanto fue el esfuerzo que termino quebrándose, cayendo metros atrás.
- Ah… ah… ah…
- Diablos, el mana de ella no durara por mucho tiempo, ese monstruo… no debo dejar que la toque. – Hikari se puse de pie, tomo la última rama que le quedaba y estaba dispuesto a esta vez no fallar, pero en eso.
- ¡Berserker, Acaba con ella primero!
- Rrrgh… - El enorme sirviente junto sus dedos y con su puño estaba por atinarle a Caster, la cual seguía en el piso.
- ¡No! ¡No no no! – Hikari sin pensarlo dos veces, fue donde ella.
- ¡ROAAAAAAAAAAAAAAAGH!
- ¡NO LO HAGAAAAAAAAAAAAAS! – Caster solo oyó el grito de desesperación de su Maestro, ella simplemente se dio por vencida dispuesta a que todo acabase.
- …
- ¿Eh? – Abrió los ojos, pero solo vio una figura masculina delante de ella, en eso oyó una débil voz.
- ¿Es…tas… bien…?
- ¡Ah!
Hikari logro detener el golpe de Berserker, pero a consecuencia gran parte de sus huesos de la espalda quedaron triturados, haciendo que escupiese sangre y cayese al suelo.
- ¡HIKARIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII! – La joven de prendas moradas lo tomo de sus brazos intentando ver si respiraba. - Por favor, no no no… - Lagrimas salían del rostro de la joven.
- ¿Ese idiota, realmente estaba dispuesto a morir, como alguien como él se sacrificaría por alguien más?
- Nff… nff… - Caster se secó las lágrimas de la cara, sus ojos se concentraron en Berserker, mucho odio y preocupación se hacían notar.
- …
- Tu… ¡ALEJATE DE NOSOTROS! – una gran cantidad de energía envolvió a Caster y a Hikari, tanta fue la fuerza que los arboles temblaban, dos alas hechas de aura morada se crearon alrededor de ella, creando una ráfaga que empujo al gigante algunos metros atrás, chispas bordeaban el manto de energía, los sentimientos de Caster estaban al límite, pero… dentro de Hikari, algo estaba sucediendo.
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Un lugar completamente negro, sin sonidos, el piso parecía estar hecho de agua, que no tenía un límite determinado, en el medio, un joven de cabello negro se estaba despertando.
- Ah… Caster… ¿ah? ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? ¡CASTER! ¡Woa! ¿Eh? Agua… ¿estoy flotando? ¿Qué es este lugar? – El joven siguió caminando sin ningún rumbo, estuvo así por un buen rato, hasta que oyó una voz.
- Valla… Mira cuanto has crecido…- Una silueta oscura humanoide, se encontraba justo delante de él, tenía un aspecto muy familiar, no le tomo mucho tiempo en descubrir que era su sombra.
- ¿Que eres?
- ¿Qué, que soy yo? No seas tonto Hikari… sabes muy bien lo que soy, mejor dicho… lo que somos.
- ¿Que es este lugar? Acaso estoy…
- No estás muerto… aun no, sólo estas dormido, pero descuida, no durara mucho.
- ¿Qué quieres decir?
- Ahora mismo esa chica está luchando por nuestras vidas haya afuera, no durara mucho a este paso, claro… a menos que crees que puedas ayudar.
- Caster… ¡Debo irme de aquí!
- No puedes…
- ¿Como que no?
- Yo soy el que controla este lugar, todo lo que ves es mi mundo, un vacío total, sin nada ni nadie que me acompañe, hasta ahora.
- Dejame ir, debo ayudarla, ella me necesita.
- ¿Que te necesita? ¿O tú la necesitas?
- ¿Ah?
- No me engañas Hikari, no hay nadie en tu mundo que necesitase a alguien tan despreciable como tú, todos te ven como un don nadie que desprecia al resto, quien en su sano juicio creería que serias una buena persona.
- …
- ¿Tengo razón no? Soy parte de ti, te conozco mejor que nadie, no eres más que un niño arrogante y malcriado que no sabe amar…
- …
- Ahora que lo pienso mejor… ¿Sabes lo que es amar no? Esa chica, ¿crees amarla de verdad? ¿Crees poder dar tu corazón a alguien más? O acaso es un simple capricho… un intento desesperado de llenar un hueco del pasado. – Esas palabras llamaron la atención del joven – Si… ¿es eso no? No la has olvidado del todo.
- ¿Que insinúas?
- Tú lo sabes muy bien Hikari, cuando alguien ama a otra persona, se crea un lazo, algo que los une más allá de del tiempo o el espacio, pero… ¿Qué pasa cuando ese lazo es roto sin aviso, cuando se te aparta de lo más preciado?
- …
- Ya sabes a lo que me refiero… un cálido amor, con el que alguien crece, se forma, alguien que vea como te esfuerzas en alcanzar tus sueños… alguien que te brinda apoyo desde muy pequeño… a eso me refiero.
- A lo que te refieres a…
- Si… un amor de madre…
- …
- El mismo amor que tenias en el pasado y que ahora quieres tener de vuelta…
- Basta.
- ¿Jamás murió ese amor no?
- Te dije que basta. – dijo con voz temblorosa.
- ¡LA SEGUISTE AMANDO AUN DESPUES DE TODO ESTE TIEMPO!
- ¡CALLATE!
- …
- Ah… ah… detente… por favor.
- ¿No tienes nada por que luchar no? ¿No tienes nada, cuando vas a entenderlo? Estas solo, como un pobre e indefenso huérfano, tú lo sabes mejor que nadie… Has estado solo tanto tiempo…
- … - Hikari cayo de rodillas, con sus manos en la cabeza, tratando de no aceptar lo que su sombra le decía.
- Tu vida no vale nada… no hay nada dentro de ese vacío corazón, o acaso… ¿Quieres recordarlo?
- Ah…
- Te hare recordar… la razón de tu sufrimiento…
- No… no por favor…
- Considéralo un regalo… - La sombra levanto su mano izquierda, el cielo oscuro comenzó a transformarse en lo que parecía ser una vieja imagen de una pintoresca caballa, con hermosas flores alrededor, Hikari reconoció aquel lugar en un instante, provocando que sus ojos comenzaran a brillar y fuertes recuerdos salieran de su mente.
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FlashBack:
En la misma cabaña, una gran habitación, en la que había una cama, la luz de una ventana iluminaba las sabanas, dentro de ella, un pequeño niño de 5 años, cabello negro desalborotado, dormía profundo, con una expresión de tranquilidad, la luz del sol toco su rostro haciendo que se abra los sus ojos azules, levanto su torso y se rasco el ojo derecho, vio que estaba solo, así que bajo de su cama y en piyama se fue directo a la cocina, vio la mesa ordenada, dos platos servidos, un mantel blanco con un girasol en el centro, el pequeño camino por la habitación pero no había nadie, al llegar a la sala, también estaba vacía, en eso abrió la puerta y salió directo al jardín de flores, estuvo ahí por unos segundos, hasta que oyó una suave y cálida voz que lo llamaba.
- ¡Hikari! ¿Qué haces afuera? – al girar, vio a una figura femenina sentada en medio de las flores, su largo cabello se movía con el viento, su piel era blanca clara y suave a la mirada, sus ojos azules, llenos de vida y fervor, llevando puesto un traje blanco y un sombrero de paja con el que se tapaba del sol – Entra de una vez, que te resfriaras.
- Tengo hambre…
- Jaja, está bien, espera un minuto que acabe de cortar y te preparo tu desayuno, ¿ok?
- Humn… si por favor.
Pasaron pocos minutos, Hikari estaba sentado en la mesa de la cocina, movía los pies de la impaciencia, y se apoyaba en el plato, mirando una de las ventanas.
- Ya, termine.
- Te demoraste mucho…
- Perdón, es que me distraje viendo el cielo.
- Tengo hammmmbre…
- Muy bien, mira lo que tengo aquí. – Se dirigió al refrigerador y saco unos deliciosos Panqueques cubiertos de miel, Hikari abrió los ojos como platos y saco la lengua como un cachorro.
- …
- ¿Quieres? – dijo sonriendo, a lo que Hikari asintió la cabeza una y otra vez, los dos se sentaron y disfrutaron del desayuno; el tiempo paso, Hikari sentado en la sala viendo la televisión, cambiando de canal, se topó con el de las noticias.
- "Han pasado 6 años desde la catástrofe de ciudad Fuyuki, las obras de reconstrucción han trabajado arduamente para hacer que esta ciudad en ruinas vuelva hacer lo que era antes, aun si, muchos seguimos sin saber cuáles fueron los hechos que causaron terrible desastre, algunos creen que pudo tratarse de un acto de terrorismo, otros cree… - El televisor se apagó, Hikari volteo y vio a su madre con una cara de molestia y nostalgia.
- Mami…
Ella solo dejo el control en el suelo y se fue directo a la cocina, Hikari ignoro eso y salió hacia el campo, mientras que su madre miraba directo hacia ventana, apuntando al cielo, divagaba en sus pensamientos a la vez que sentía un duro dolor en el pecho.
(…)
Los días pasaron, el niño y su madre no dejaban de estar juntos, reían y platicaban sobre cualquier cosa que hiciera alegrar a Hikari, así eran todos los días en esa cabaña; hasta que un día…
- ¡KNOCK KNOCK! – eran aproximadamente las cinco y media de la tarde, Hikari se despertó de su siesta diaria, camino hacia la sala para saber que pasaba, cuando llego vio a su madre en la puerta, hablando con un desconocido, llevaba un sombrero copa y un traje completamente negro, vio que le entregaba un sobre sellado a su madre, luego se despidió y desapareció en el sendero; la mujer de cabello marrón, giro y encontró a su hijo mirándola con mucha intriga, rápidamente se arregló el cabello y se acercó a él.
- ¿Quién era mamá?
- Em… Hikari ¿Te gustaría ir de viaje? – dijo sonriendo.
- ¿Aaaah? ¿Enserio? ¿A dónde? – preguntaba muy exaltado.
- Jeejeje, a mi antigua cuidad.
(…)
- Pasaron por lo menos 3 semanas, Hikari sentado en el avión, miraba hipnotizado a través de la ventana la enorme cantidad de nubes en el cielo.
- ¡Mamá mamá, mira!
- Si ¿Qué bonito no? – A pesar de que sonreía al estar con su hijo al lado, muy en su interior algo le causaba mucha preocupación.
(…)
Llegaron finalmente al aeropuerto, bajaron sus maletas, eran pocas, pero suficientes para la cantidad de cosas que llevaron, tomaron un taxi, hasta llegar a lo alto de una colina, donde se encontraba una enorme iglesia, de estilo medieval, bajaron de auto y caminaron hacia la enorme puerta, Hikari miraba de un lado a otro, intentando analizar su entorno.
- Mamá…
- ¿Si?
- ¿Que hacemos aquí?
- …En este lugar vive un antiguo amigo mío, pasaremos aquí un tiempo… es por un asunto de trabajo – Dijo esto último sonriendo.
- Pero tú no trabajas…
- Es por eso mismo, aquí encontré un trabajo muy importante y con eso ganaremos algo de dinero para nuestra casa.
- Ósea…
- Tendremos más cosas para los dos.
- ¡Eh!
- Jejeje, vez te dije que sería genial. – En eso la enorme puerta se abrió, un ambiente de silencio tétrico pudo percibirse alrededor, Hikari sintió escalofrió en la columna vertebral, pero su madre lo tomo del hombro y le dijo.
- Escucha, sólo compórtate bien, no digas nada sin pensar, déjame el resto a mí.
- …
- Vaya vaya, el destino sí que sabe cómo sorprendernos.
- Hola… Whooves.
- Kazumi Tsukihime, el tiempo te ha favorecido estos 6 años.
- Je, también a ti, te ves algo diferente desde…
- … Si… las cosas se pasaron de control aquella vez, pero como puedes ver la vida sigue… y seguirá… - Con sus ojos miro directamente al niño que solo se encontraba parado sin decir nada, mientras el sacerdote se inclinaba – Oh vaya… no hay duda, el destino no deja de sorprendernos.
- …
- Él es Hikari, mi hijo.
- Eso lo sé perfectamente… es la segunda vez que nos vemos… joven Hikari…
- Eres malo… - Dijo señalándolo con el dedo.
- ¿Ah? Jajajaja, además de los ojos, veo que heredo tu sentido del humor Kazumi, Jajajaja
- Jeje…
- …Raro. – Whooves les dio paso por el enorme corredor, una gran alfombra decoraba el camino hacia el altar, Hikari no dejaba de mirar hacia los lados, en eso un cuarto al final de la capilla le llamo la atención, sin que los dos se dieran cuanta, se escabullo lentamente tras el altar pero cuando estuvo por abrirla.
- Joven Hikari, no es bueno merodear sin permiso… vuelve con tu madre, les mostrare donde se quedaran.
- Hikari, que te dije, ven rápido
(…)
El joven no durmió toda la noche, una sensación oscura recorrió su cuerpo, paralizante y siniestra; los siguientes días Kazumi se dedicó a enseñarle la cuidad a su hijo, pasaron por una enorme cantidad de locales y puestos de comida, recorrieron el parque central hasta llegar al puente que separaba la ciudad.
- Mamá.
- ¿Si?
- Ese tipo es extraño…
- ¿Whooves? Bueno, créeme en el pasado era más raro, tenía una manía por la investigación y cosas tecnológicas, pero parece que por fin las dejo atrás.
- Oh.
Los días en la cuidad se hicieron largos para el joven, muchos de esos buenos, pero no todo dura para siempre; un día Hikari estaba caminando junto a su madre frente a una biblioteca, al salir, Kazumi comenzó a sentirse mareada, esto le llamo a atención a Hikari.
- Mamá… estas bie… - Lentamente vio cómo su madre caía inconsciente al suelo, la gente alrededor solo veía, Hikari entro en pánico y comenzó a llamar ayuda.
- Ma, resiste ya vienen a ayudarte, ¡Mamá!
(…)
Al cabo de un rato Hikari se encontraba sentado en una silla del hospital, su mirada perdida y preocupada, no hacía caso a las enfermeras, en eso llego Whooves, lo vio y le dijo:
- Joven Hikari, no pasa nada, de seguro tu madre se encuentra bien ahora, ¿Te parece si entramos?
- Si…
- ¿Cómo estas Kazumi?
- ¡Mamá!
- Hikari… Whooves, que bueno verlos, si… estoy mejor ahora.
- Mamá me asustaste mucho, por favor dime que estarás mejor.
- Jeje, claro que sí.
- Kazumi… no me digas que ya te…
- … No lo sé, espero que no sea eso.
- ¿Qué cosa Mamá?
- Hikari, necesito hablar con Whooves en privado unos minutos…
- … Ok. – Hikari salió de la habitación, pasaron los minutos, hasta que salió Whooves, lo miro con una expresión vacía, el joven entro a ver a su madre, pero se dio cuenta de que se veía mucho peor que antes, ya no sonreía, se acercó a ella muy preocupado.
- ¿Ma?
- Hikari… lo siento mucho…
- ¿Eh?
- Te dije que regresaríamos a casa cuando acabase… no creo que pueda…
- No entiendo… me estas asustando…
- Hikari… - Una lagrima cayo de su pálida mejilla, mientras ella acariciaba a su hijo. – Vas a pasar por mucho dolor, las personas que te rodean harán lo que sea por lastimarte, pero tú no debes preocuparte, por cada gramo de oscuridad siempre habrá una pisca de luz… recuerda esto… y nunca estarás sólo…
- Esta bien mamá, pero… no entiendo… ¿Por qué lloras?
- Mi pequeño Hikari… Mi pequeña luz… - comenzó a cerrar los ojos lentamente. – Te… amo… - Dicho esto, el electrocardiograma marco un cero y un sonido agudo cubrió e lugar.
- ¿Mamá? ¿Mamá? Despierta mamá… Vamos, despierta… Mamá no duermas… Mamá por favor despierta… - Lagrimas se formaron en sus ojos, mirando el cuerpo sin vida de su madre, intentando con sus manos tratar de despertarla, al instante llegaron dos enfermeras y un doctor a la habitación.
- ¡DOCTOR RAPIDO!
- NECESITAMOS ESPACIO.
- ¡MAMÁ, SUELTENLA, ESTA DURMIENDO, MAMÁ!
- SAQUEN AL NIÑO DE AQUÍ RAPIDO.
- ¡MAMÁAA!
- Joven Hikari, cálmate.
- ¡SUELTAME, MI MAMÁ ESTA AHÍ SUELTAME! – Whooves cargo a Hikari y trato de sacarlo de la habitación, pero la fuerza del niño no lo dejaba.
- Señor, necesitamos que saque al niño.
- DEJAME DEJAME IR CON MI MAMÁ… - Trato de extender su mano para alcanzarla, pero una enfermera cerró la puerta impidiendo verla por última vez. – ¡MAMAAAAAAAAAAAAA!
Fin del Flash Back:
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- Aa…a… aa… … - El rostro de Hikari estaba completamente cubierto de lágrimas, su cabeza se hundió mientras se agarraba el pecho con mucho dolor.
- … Que débil eres… como pensar que soy parte tuya, alguien tan desdichado, sólo… abandonado… no tienes que sentirte así de nuevo… sólo tienes que hacer una cosa…
- …
- Únete a mi… deja todo atrás y acéptame, déjame llenar ese vacío en tu pecho, ya no habrá necesidad de depender de otros, sólo seremos nosotros dos, un solo ser, gente estúpida como Akaru, preocupándose por los demás, es una molestia, acabare con él y así no tendrás que preocuparte… hasta serás capas de no depender de Caster… no necesitas a nadie… nadie más que a ti mismo… - Acerco su brazo al joven. - ¿Qué dices?
- Por mucho que suene lo más lógico… se que eres malvado, si te acepto, no sería capaz de perdonármelo, un ser tan despreciado como "yo" ¿por qué debe ayudarse? Además, tu intención es lastimar a otros, tras esas palabras sólo intentas ayudarte a ti mismo, no somos la misma persona, de eso estoy seguro… ahora hazte un favor… y déjame ir…
Levanto su oscura extremidad, tomando filo – Hazme un favor tu… abandona toda esperanza y desaparece… - Se aproximaba a acabar con si vida, pero en eso, una mano envuelta de luz lo detuvo. – ¡Ah! Pero… Quien ere… ¡No! ¡No!
- … Tu eres el que no debe existir… - Se escucho una voz femenina.
- ¡Egh! ¿Cómo entraste aquí?
- Hmn, Que puedo decir…- Dijo la misteriosa figura femenina sonriente - simplemente sentí que me necesitaba…
- ¡Ah! ¡No lo entiendo! No eres real, este es mi mundo, mi cuerpo, ¡DESAPARECE! – De la superficie múltiples picos afilados emergían rápidamente, la figura femenina de largo cabello no parecía ser afectada por ellos, esto molestaba a la sombre de Hikari.
- ¿Cuándo comprenderás tú… que él es quien te domina, sin él no existirías… tanto odio te tienes a ti mismo? – Poco a poco Hikari abría los ojos, debido a aquella voz.
- ¡GH! Él, él es quien debe desaparecer, alguien vacío, muerto del corazón, egoísta y despreciado…
- ¿No hablaras de ti mismo?… Hikari no es así… nunca lo fue… sólo… perdió lo que lo motivaba a seguir… pero no se rindió, siguió viviendo, cargando aquel triste y hermoso recuerdo, sabiendo que recorrería un camino de soledad absoluta no dudo, paso duras noches llorando, deseando regresar al pasado, pero dentro sabía que era imposible… la tragedia es algo que nos envuelve, pero a la vez nos enseña lo hermosa que son las cosas…
- … ¿Por qué defiendes a alguien así?
- Es mi deber… - Camino directamente hacia Hikari, coloco su mano en su mejilla y la levanto con mucha delicadeza – como madre…
- Ah…. – Hikari abrió los ojos al verla, aquel contacto tierno hizo que sus lágrimas se detuvieran, ella hizo que se levantase, lo tomo de los hombros y lo abrazo con mucha fuerza, el corazón del joven volvió a latir con fuerza, aquella fragancia y esencia recorría su ser nuevamente.
- ¡AAAAAAAAHG! ¡DETENTE! ¡PARA-PARA-PARAAAAAAA! – La sombra se desintegraba poco a poco, se retorcía en aquel piso de agua. – Estúpido… maldit…ta… magia tu…ya me pertenece… es mi cuerpo… mi destino… - Dijo arrastrándose.
- Tú eres el que no perteneces aquí… ahora esfúmate… Sombra… - automáticamente aquel ente oscuro se convirtió en polvo, el cielo oscuro, tomo de nuevo un color blanco, Hikari miro alrededor, sorprendido del hermoso cielo que lo envolvía a él y su madre.
- …
- Haz crecido mucho, Hikari.
- …Mamá… - Camino lentamente hacia ella.
- Si, veo que no me has olvida- - Hikari la abrazó con todas sus fuerzas y rompió en llanto.
- Ma… má… te quiero… te quiero… no te olvide… no lo hice… no lo hice… - apenas eran entendibles sus palabras tenía la garganta dura y su corazón latió con mucha fuerza, su madre puso su mando en la espalda de su hijo, lo acaricio lentamente mientras que con la otra mano le acariciaba el cabello, luego le seco las lágrimas del rostro y lo miro fijamente.
- Te has vuelto muy guapo, ya eres todo un hombre.
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En otro lado del bosque, Akaru, le daba una brutal paliza al manco de Zain, lo pisoteaba múltiples veces, rompiéndole una enorme cantidad de huesos y cuando estaba por perder el conocimiento lo agarraba del cuello y le pegaba un sinfín de puñetazos, los ojos de Akaru, llenos de odio pero a la vez parecían estar muertos, aquel joven no se encontraba dentro de aquel cuerpo.
- Ah… Esto… ¿Ah? – El joven de ojos amarillos despertó en un paisaje en blanco, totalmente vacío, se levantó y al tocarse el pecho, no tenía ningún hueco. – Lo último que recuerdo, fue que Zain me atravesó pero… ¿Cómo y dónde?
- Te ves desorientado…
- ¿Ah? ¿Quién está ahí? – La misteriosa figura se mostró, el caballero encapuchado se mantenía firme, rodeado de flamas azules. – ¿Quién eres tú?
- Primero que nada, cálmate… segundo, mi identidad no importa por ahora, lo que sí importa es lo que está sucediendo.
- ¿Y qué pasa?
- No te has dado cuenta aun…
- La verdad que no, todo esto es muy confuso… y raro… ¿Acaso… me morí?
- No, si estuvieses muerto no podría hablar contigo…
- Honestamente estoy confundido…
- ¡Akaru, calla y escucha!
- ¿Ah? ¿Cómo sabes mi nombre?
- Te digo que te calles y escuches…
- Ok, ok… cielos que humor… te caerías bien con Hikari…
- … En estos momentos, tu vida está siendo consumida por mi espíritu…
- ¿AH? ¿Qué quieres decir?
- Como has oído, tu cuerpo está siendo controlado por mi presencia, en tu estado actual era la única forma de mantenerte con vida…
- Déjame ver si entendí, ¿voy a desaparecer?
- En efecto… Sería lo mejor…
- …
- A menos…
- ¿A menos que, qué?
- Que pruebes que realmente tienes lo necesario para poder vivir.
- Ah…
- Los débiles sólo estorban el camino de los fuertes, gente sin un ideal son simples cadáveres ambulantes, almas destinadas a vagar por la eternidad y caer en un vacío de oscuridad total, como si fuesen títeres… manipulados por un ente del destino…
- Me estás diciendo que…
- Alguien como tu, sin una meta, no puede ser capaz de seguir adelante, alguien que se deja caer debido a las influencias de los demás, alguien que no puede tomar sus propias decisiones, alguien que es usado por otros…
- …
- Akaru Yukima, muestra cuál es tu razón para vivir… sólo así, veremos si tienes lo necesario para volver…
- …
- ¡MUESTRAME TU IDEAL!
- Creo que lo entiendo… tus palabras… je…
- ¿Que es tan gracioso?
- Es como si me hablase a mí mismo, esa forma en que las palabras zumban en mi cabeza, como si mi propia conciencia me dijese que hacer… pero tienes razón, he sido débil, me deje manipular… perdí gente importante por mi estupidez… nunca podre perdóname por ello…
- Entonces… afirmas no tener razón… aceptas el hecho de ser consumido… Muy bien, entonces…
- Aun así…
- ¿Eh?
- Jamás he faltado a mi palabra… aquellas personas, me mostraron que debo seguir adelante, alcanzar mi sueño… aunque sólo sea eso, un sueño… es a lo que me aferro, quiero poder salvarlos… y así… poder crear un mundo donde nadie tenga que morir, un mundo donde las personas vivan en armonía, una utopía… aunque suene ridículo o infantil, es a lo que me aferre, lo que siempre soñé, seguir adelante, enfrentar las pruebas que el destino me ponga, todo para alcanzar esa meta, ese es mi ideal, ¡LA RAZON QUE TENGO PARA VIVIR!
-¿Estás seguro?
- …Si… lo estoy…
- Como esperaba de ti… no me equivoque al darte otra oportunidad… - Akaru sonrió.
- Entonces…
- Si… eres libre de hacer tu camino. – El caballero levanto su brazo y Akaru fue envuelto de múltiples llamas, pero este no se sentía afectado. – En esta ocasión el destino parece haberte perdonado… aun así… espero que logres superar los momentos difíciles que se avecinan en este tiempo, sean los destinado o no, tu aceptaste… ahora puedes ir…
- ¡Oye! ¡No me dijiste quien eras! – tras decir esto el joven desapareció de esa dimensión.
- No estas destinado a saberlo… al menos no en esta ocasión.
(…)
- … Ah… ¿Ah? – Akaru al darse cuenta, tenía sus manos manchadas de sangre, frente a él, el rostro de Zain era apenas reconocible, su respiración era cortada, el joven de cabello marrón, no supo cómo reaccionar, lo soltó y se apartó unos metros, mientras se miraba las manos. – Ah… ah… ¿Zain? ¿Que… hice?
- …Oaa… a… agh… ma… tame…
- ¡!
- Mata… me… por… favor – Zain comenzaba a llorar, no por el dolor, muy dentro suyo, su orgullo al igual que sus huesos estaban destrozados. – Ya no hay razón… no tengo nada… soy un fracasado… una decepción… no merece vivir… por favor… mátame… Akaru… sé que quieres… ¿Cuánto más debo soportar tu castigo? Sólo hazlo… por favor…
- …
- …
- No… he cometido muchos errores, no deseo cometer más…
- No lo entiendo… dijiste que era lo que me merezco… ¿Porque ese cambio, acaso sientes lastima?
- Lastima… siento lastima por muchas cosas… pero a diferencia tuya, no me hundo por ellas, sigo adelante, no pierdo el camino, lastima dan las personas como tu… es por eso… que decidí no matarte… ese sentimiento será tu castigo… debes saber vivir con ello…
- Fuck… you…
.
.
- ¿Mamá… que paso?
- Es complicado… Hikari… lamento mucho haberte hecho pasar por mucho dolor… no haber estado a tu lado en tu desarrollo, pero aun así, siempre me encontré dentro de ti, viendo en silencio.
- Debes saberlo… no soy la persona que esperabas que fuese…
- Al contrario… siempre has estado solo, pero mírate… haz alcanzado a conocer gente, que sin saber te veían como alguien amable… y tu muy por dentro les tienes mucho aprecio, ¿no es verdad?
- … Supongo que si…
- Jeje… y dime… sobre ella.
- Eh.
- Esa chicha de lindo cabello, Caster si no oí mal, ¿Cómo es ella?
- Eh… Bueno… es mi Sirviente…
- Jejeje, te has puesto rojo.
- Ah… que puedo decir que no sepas, ella tiene algo especial, no sé cómo decirlo… sólo lo siento.
- Si ella representa lo más importante para ti, debes ser fuerte, la esperanza de alcanzar ese deseo que anhela tu corazón.
- Quiero despertar, quiero ayudarla… pero si lo hago… tú…
- No tengas miedo, yo siempre estaré a tu lado cuando más me necesites, aunque no me puedas ver, con tu corazón me podrás sentir. – Del rostro de Hikari cayó una lagrima, su madre lo tomo en brazos.
- Mamá… gracias… por hacerme feliz nuevamente…
- Siempre lo fuiste… sólo necesitabas demostrarlo… hace tiempo te dije que en este mundo habitaba la oscuridad… pero por cada gramo siempre habrá una pisca de Luz que iluminara el camino… y tú la has encontrado… considera este… mi último regalo. – Lo miro directo a los ojos y lentamente le dio un beso en su frente, haciendo que un enorme destello blanco cubriese al joven y a la vez, su oscuro cabello se volvió blanco como aquel brillo, la madre se convirtió en múltiples partículas brillantes que rodearon el lugar.
- Mamá… nunca te olvidare… - Dicho esto el joven desapareció de aquel mundo, listo para seguir su corazón.
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(Ost de la escena: /watch?v=3G8TkLt2ybU - Awake and Alive – Skillet)
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- ¡Aaaaaah! Debo derrotarlo… por Hikari… no puedo perder… no me lo permitiré… - La enorme energía que emitía la joven de ojos morados cada vez se debilitaba, las enormes alas que brotaron de ella se hacían más pequeñas.
- ¡ROOAAAAAH! – Berserker seguía rompiendo sin piedad el escudo de energía.
- A… - Hikari abrió los ojos, su cuerpo se encontraba totalmente recuperado, al ver a Caster este se sorprendió de aquel esfuerzo a lo que se levantó y lentamente salió del campo de fuerza.
- ¿Hi…kari?
- Caster… - El joven de cabello blanco, girando la cabeza con una amable sonrisa dijo. – Déjame el resto.
- ¿Que le paso a ese sujeto? No solo el aspecto… se siente distinto… esa energía a su alrededor… ¡Berserker, olvídate de ella, mata a ese tipo!
- ¡ROAAAAAAgh!
- Ven… - Hikari adopto la posición del dragón, una mirada seria y relajada a la vez, el enorme sirviente directo a impactar al joven, pero este solo de limito a dar un respiro. – Uno… - un simple, pero poderoso impacto basto para detener a la enorme criatura, parte de la coraza de esta se agrieto. – Dos… ¡Tres! – El tercer golpe impacto a la mandíbula, Berserker cayo metros atrás.
- Increíble…
- Imposible…
- … Este poder… gracias Madre…
- ¡ROOOOOOOOOOOOOAAAAAAAAAAAAAAAHG!
- ¿Quieres más? Tendrás más… - Una batalla épica se desato, Hikari esquivaba los afilados golpes de Berserker, mientras contraatacaba con poderosos impactos que hacían retroceder a la bestia, el suelo temblaba por aquel enfrentamiento, Caster sin hacer nada no podía creer que su maestro hubiese adquirido tal brutal fuerza. – Eres fuerte… pero dejare que lastime a Caster… - Una patada aérea fue suficiente para volarle algunos dientes, luego se subió a su cabeza, junto las manos y con un puño combinado dejo en el suelo al enorme dragón.
- ¡BERSERKER!
- Si tiene algo de cerebro, lo mejor será no levantarse.
- ¡Hikari!
- ¿Caster, estas bien?
- Si, pero… ¿Que te paso?
- No lo sé… pero se siente bien.
- Me tenías preocupado, creí que… habías…
- Descuida… - Puso su mano en su hombro. – Estoy mejor que bien…
- Se nota, aunque, tu cabello…
- Ah… no me había dado cuenta…
- Sin vergüenza… ¡Como te atreves a lastimar a Berserker!
- Naomi… será mejor que pares, ya no tiene sentido seguir con esto, no sé si te has dado cuenta… pero estas siendo manipulada… entra en razón y ríndete.
- No… no… ¡TU NO ME MANDAAAAAAAAS!
- RGGG… ¡ROAAAAAAAAAAAAGH! – El cuerpo de Berserker fue rodeado por flamas verdes, su ojo brillo con un tono escarlata, se levantó del suelo lentamente.
- ¿No sabes cuándo rendirte no? Está bien… ¿Caster, recuerdas el plan?
- Por supuesto… ahora siento que podremos con él. – Hikari asintió.
- ¿Berserker… vas a?
- Naaa…ooo…mi…
- ¿AH?
- Sal…. De aquí…
- Así que puedes hablar… nada mál para un monstruo… - El joven de cabello blanco ataco directamente a la bestia en llamas pero esta, logro cogerlo del brazo y lanzarlo hacia el cielo, luego abrió su gran boca y una gigantesca masa de calor fue lanzada hacia el joven.
- ¡HIKARI!
- … - Se cubrió con sus brazos, recibiendo todo el impacto; una enorme bola de humo cubrió el cielo nocturno, al disiparse, se lograba ver a Hikari, cayendo contra el suelo, pero tan solo a unos milímetros, tomo impulso y arremetió un codazo en el estómago de Berserker.
- ¡GHG!
- Nada mal… ¡AAAAAH! – Dio una ráfaga de golpes y patadas contra la bestia, haciéndole una gran cantidad de daño, pero esta contraatacaba, Hikari caía al suelo una y otra vez, pero al levantarse tomo una vara afilada y la incrusto en el último agujero del pecho del Sirviente.
- Hikari… ¡voy a empezar! – Caster comenzó a conjurar un hechizo, al ver eso, el joven de caballo blanco, se colocó detrás de Berserker.
- ¡Ahora! – La joven de ojos morados disparo una energía en forma de fuego, dispersándose en las tres estacas de madera, haciéndolas explotar junto con una gran parte de las escamas de la criatura.
- ¡AAAAAAAAAAHGR!
- Bien hecho Ca… - Hikari comenzó a sentirse cansado, su cuerpo le pesaba y la vista se le nublaba, Berserker vio su oportunidad y con un coletazo lo mando directo al cuerpo de caster.
- ¡AAAGH/AAAGH! – Ambos cayeron al pasto,
- ¿Hikari, te encuentras bien?
- No lo sé… me siento marea… ah, Caster mira.
- Imposible… - Se dieron cuenta que Berseker, al no tener su coraza, se podía notar lo que parecía ser una gema en forma de corazón incrustada en su pecho.
- ¿Eso es acaso… su corazón?
- Un rubí en forma de corazón… un guerrero con forma de dragon… no hay duda…
- Berserker… por favor… no…
- No hay duda, sólo puede tratarse de una persona…
- ¿Sabes quién es, Caster?
- Hace mucho tiempo, en mi vida pasada, oí rumores de otros reinos, un valiente guerrero de cabello como el pasto, con la fuerza de un dragón y la amabilidad de un caballero, era temido y apreciado por muchos… por un tiempo, me sirvió pero algo surgió dentro de él, se enamoró de una noble guerrera de un reino muy lejano, después de un tiempo regreso a mi lado, pero tomo una reliquia, un rubí que a todo aquel que tomaba, era convertido en una criatura llena de fuerza y hostilidad, al ser un peligro, no me quedo más opción que acabar con él… su apodo era Spike Corazón de Dragón.
- … Spike… si me conocían… he pasado mucho tiempo sin recordarlo… mucho tiempo… ahora… puedo finalmente verme… como soy…
- ¿Berserker… eres tú?
- Naomi… A lo largo del tiempo tú has sido mi única amiga, fue agradable servir a tu lado, mi pequeña princesa, pero ahora debo hacer mi última jornada como caballero…
- No… - Muchas lágrimas caían del rostro de la pequeña niña, pero el dedo de Spike las secaba.
- Naomi, por favor… será mejor que salgas de aquí, no quiero involucrarte en esto.
- No, NO, NO, no quiero que te vallas, no me dejes sola… no quiero estar sola…
- Nunca lo estarás… te lo prometo. – Seguido de esto, le dio un abrazo, la gema en su corazón, logro hacer que aquel sello en la mente de Naomi se desintegre, volviendo a ser como antes. –Ahora, sal de aquí…
- Esta bien…
- …, Ahora podemos acabar con esto…
- Muy bien…
- Spike… - Caster se quedó mirando al guerrero Dragón, una enorme cantidad de nostalgia y tristeza envolvió su corazón.
- Debo decir que estoy asombrado por tu plan, joven Maestro… esa batalla con la chica rubia me dejo ciertas heridas, imposibles de sanar, con las que tu ideaste todo un plan… alguien como tu habría sido un buen general de guerra…
- Gracias por los halagos, pero esto debe acabar… no vivirás mucho tiempo con tu corazón expuesto, y yo no creo poder mantener esta forma por mucho… así que… que gane el mejor…
- De acuerdo… pero debo advertirte… daré todo de mi… ¡Prepárate… Princesa Twilight!
- … ,Caster…
- Te escucho…
- Dame tu mano, estas débil, te daré de mi poder.
- Bien. – Hikari se colocó al lado de la joven, él unió su mano izquierda con su mano derecha, una gran masa de energía morada los rodeó, unas brillantes alas salieron de la joven de ojos morados. – (Esta fuerza… Hikari… siento… que puedo ganar si estoy a tu lado).
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAGHG! – El enorme guerrero dragón abrió toda su mandíbula, todas sus escamas se volvieron partículas de fuego, que se agruparon en su boca, la energía que ambos combatientes concentraban era demasiado poderosa.
- 3…
- 2…
- 1/1/1…
- ¡YA! – Los ataques se dispararon, el choque entre ambos causo estruendo que se oyeron del otro lado del bosque.
(…)
- ¿Qué es eso? – Akaru giro y vio que al otro lado dos masas de colores, verde y morado iluminaban el cielo, sin pensarlo, dejo a Zain y corrió con todas sus fuerzas a esa dirección.
(…)
- E…EH…
- ¡AAAAAAAAHG!
- ¡Caster, necesitas aumentar tu poder!
- Eso intento… es muy fuerte…
- Tu lo eres más… eso lo sé, vamos Caster… Creo en ti… - Una lagrima cayo del rostro de Caster, las alas crecieron proporcionalmente, en su cabeza se formó un cuerno de mana energía morada, su ráfaga tomo más fuerza y desintegro el ataque de Berserker, impactando con él.
- Rarity… por fin estaremos juntos… … … - Dicho esto, el gran guerrero dragon desaparecio, pero el ataque de Hikari y Caster siguió avanzando, lo que no sabían es que Naomi se encontraba detrás de un árbol mirando el combate y aquel ataque se dirigía hacia ella, no podía moverse debido al pánico, apollo su cabeza contra el árbol esperando su final. Pero…
- ¡TE TENGO! – Sintió que alguien la tomo de la cintura y la alejo del disparo, cuando abrió los ojos vio a un joven de cabello marrón y ojos color dorado, al mover sus labios ella oyó:
- ¿Te encuentras bien? – A lo que ella se sonrojo y empezó a llorar en el pecho de Akaru. – ¿Oye, oye… estas bien?
- UAAA, UAAA, UAAA BERSERKER…
- Tranquila… todo acabo, estas a salvo ahora.
(…)
- Aa…a…a… lo logramos…
- Si… ah… - Hikari cayó de rodillas al piso, su cabello volvió a ser negro, Caster lo tomo y lo levanto, ayudándolo a caminar, al levantar la mirada vio dos figuras en el suelo.
- Hikari, mira allá.
- Vamos…
(…)
- ¿Ahora si estás bien?
- Creo que si…
- ¿Dime, estas herida?
- No… pero me siento algo… mareada… - Cayo inconsciente en las faldas del joven de ojos amarillos, en eso llegaron Hikari y Caster.
- ¿Akaru, estas bien?
- Si Caster…
- ¿Donde esta Zain?
- Él ya no es un problema…
- No me digas que lo…
- No… ese no merece que lo maten…
- Espero… que tengas razón,
- ¿Oe Hikari… estas bien?
- Eso creo… aunque… me siento muy bien por algún motivo – Una sonrisa se logró notar en el joven de ojos azules.
- Me alegro al oír eso.
- … Caster… quiero preguntarte algo.
- Dime…
- ¿Por qué Berserker te llamo "Twilight"?
- ¡Ah!
- ¿Twi… Twilight? – Akaru no sabía de lo que estaban hablando.
.
.
(…)
- Mientras tanto, Zain logro salir del bosque sin que se diesen cuenta, camino con dificultad por un rato, hasta llegar a la iglesia, abrió la puerta pero al no ver a nadie, cayó al suelo.
- Joven Maestro Zain, no esperaba verlo a esta hora…
- Caya y ayúdame… - Whooves lo levanto y lo llevo a un cuarto en el sótano, lo coloco en una mesa de piedra y luego se aproximó hasta la puerta.
- ¿Adónde vas?
- Tengo que hacer unas cosas, pero no te preocupes, le diré a mi asistente que venga a cuidar de ti.
- ¿Eh? Al menos dile que me traiga una almohada.
(…)
Pasaron los minutos y nada pasaba, Zain solo miraba el techo de concreto, pensando en la humillación que recibió por Akaru en el bosque.
- ¿Puedo pasar? – Se oyó una voz muy tierna y tímida a la vez, al girar su cabeza, vio a una joven con trajes de monja, no llegaba a notar su rostro, pero un mechón rosa podía apreciarse.
- Te tardaste mucho… pero está bien… comienza de una vez, tengo cosas que hacer…
- … - Sin decir nada se colocó encima de Zain, y lentamente se comenzó a quitar las prendas, una hermosa piel y ojos turquesas miraron al joven de cabello azul, con su suave mano empezó a tocar el pecho de Zain, subiendo lentamente a su mejilla, al cabo de unos segundos se despojó de toda sus prendas, mostrando su desnudas curvas, grandes senos y suaves caderas, empezó a frotar su cuerpo con el del joven, al cual sólo se dedicó a disfrutar el momento, la joven misteriosa le quito sus prensas superiores, y con sus senos froto su pecho, con una mirada angelical comenzó besar el cuello se Zain.
- Esto es el cielo…
Siguió besando su cuello, luego comenzó a lamerlo, hasta que al ver la sangre que recorría el rostro de Zain, sus ojos comenzaron a tomar un color distinto, uno más rojizo, sus dientes se hicieron más afilados, se levantó y miro al joven firmemente coloco sus manos en sus mejillas llenas de moretones y sangre, lentamente comenzó a acercarse, una sonrisa la envolvió, en el exterior un trueno se oyó y la joven de hermoso cabello y lindos ojos, abrió su boca, notándose los enormes colmillos que tenía, Zain al verlos se petrifico, intento moverse, pero era tarde, la joven se los clavo directo en la garganta, desgarrándole la piel, lentamente, con su mano perforo el pecho, arrancando sus órganos, con la otra le abrió el estómago, quitándole sus intestinos y demás, Zain lloraba en agonía total, mientras miraba aquella chica succionando su sangre, unas alas de murciélago salieron de su espalda, agitándose como la cola de un perro.
- Rico… Rico… ¡RICO! – Metio su cara en el pecho del joven, arrancando su corazón de un mordisco, finalmente Zain no aguanto más y desfalleció de la agonía.
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Una puerta se abrió, Whooves entro a la habitación, pero lo que encontró fue una escena de horror, manchas de sangre esparcidas por todos lados, intestinos y otros órganos dispersos por doquier, en el centro el cadáver pálido de Zain, con marcas de mordeduras por el cuello, sus ojos estaban desorbitados y aun mostraban terror, su cuerpo se encontraba abierto desde el pecho hasta la cintura, los huesos estaban secos y el interior vacío, todo era un silencio sepulcral, pero en un rincón, se oían respiros.
- Por lo que veo has disfrutado mucho.
- Oaaaa… hace mucho tiempo que no me sentía así… Ooh… esta sensación… su sabor es un poco amargo… pero muy fresco. - Una voz angelical se oyó, la luz que entraba por la puerta ilumino aquel rincón, una silueta femenina de cabello rosa apagado, su desnuda piel se encontraba bañada de sangre, un par de alas se agitaban en su espalda, una oreja puntiaguda lograba disiparte en aquella oscuridad, lentamente giro su rostro a ver a aquel sacerdote.
- Recuerdo haberte dicho que no te pasaras tanto, mira todo esto, ¿Quién crees que va a limpiar?
- Humnnn… ¿sabes algo? – Al girar su rostro, una hermosa chica de ojos rojizos con afilados colmillos, en su mano sujetaba una tráquea llena de sangre, comenzó a lamerla lentamente y luego la succiono, tragando la sangre como si fuese jugo – Me gusta esta decoración.
- Jeje…Escucha atentamente Rider, tienes una nueva misión…
- Ya era hora Maestro… tengo mucha hambre,..
- … Comienza la fase 2.
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Nuevo Ending: /watch?v=VbP93ZtiowE (Fate Stay Night ed 1sub esp)
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Bueno chicos, chicas, lo que sean, este ha sido el capítulo 10, tal vez el más Hardcore hasta el momento, espero no haberlos hecho vomitar, ni llorar… pero bueno, dejen sus críticas y comentarios en la casilla de reviews, eso me ayudaría mucho para seguir con el Fic, soy Azure Kiro y nos vemos en el 11. ¡Sayonara!
