Alerta: Todos los personajes de esta historia NO ME PERTENECEN, son creaciones de la fabulosa Stephenie Meyer, yo solo los tomo y armo mi propia historia.

Advertencia: Este fic, puede contener escenas o lenguaje adulto, las/os menores que se animen a leerlo quedan bajo su propia responsabilidad, quedan advertidos.

Chapter 10

Limones – B.S POV

En el capítulo anterior…

Asumiendo, entendiendo, que estaba enamorándome de él, que cada poro de mi piel gritaba la respuesta, y de la que, hoy notoriamente, podía afirmar que era palpable, ya que mi amigo supo leerlo en mi.

Era tan fácil saber cual era mi propia respuesta, mi realidad exterior era la conflictiva, y tenía todo en contra.

Apenas a unos metros de mi destino, me percaté de lo que estaba delante de mis ojos. Si hubiera estado más atenta a mi camino, de seguro que podría haberme dado cuenta de esa presencia, y hasta hubiera tenido tiempo de girar y huir.

Pero con sólo unos metros de distancia y casi en la puerta de mi casa, no tenía más opción que enfrentar lo que viniera.

Mis puños se apretaron con fuerza al volante, mi respiración se agito y podía ver como el humeante calor de mi cuerpo se perdía frente a mis ojos congelándose por el frío que envolvía la ciudad el día de hoy.

No logré distinguir su familiar figura, pero podía notar la silueta detrás del vidrio, aunque no era transparente del todo, era perceptible la presencia de alguien dentro.

El Volvo, estacionado en mi calle, frente a mi casa, yacía ahí.

Ninguna luz prendida, ningún motor rumiante, sólo la silueta dentro.

Él de nuevo aquí, giré mi rostro velozmente a donde suponía estaría la patrulla de Charlie, pero nada estaba estacionado ahí. Me alivie por unos segundos y volví la vista hacía donde estaba él.

Vi como se removía en su lugar, y parecía prepararse para bajar del auto, mi corazón comenzó a agitarse nuevamente y a más velocidad. Con torpeza tome la manija de la puerta de mi Chevy y baje de ella para encontrarme con él nuevamente.

Mis piernas temblaban, ahí estaba yo, otra vez, pérdida por él. Horas habían pasado de la última vez que lo había visto y sentía que lo extrañaba, me regocije y alborote al mismo tiempo, estos días eran demasiado para mi.

La puerta del Volvo se abrió definitivamente y salió del auto con rapidez.

Todo el aire se me fue del cuerpo, no esperaba este encuentro tan tempranamente.

Guardé mis manos en los bolsillos de mis jeans y me quedé estática, su rostro estaba serio al dirigirse a mi, de un portazo cerró la puerta del coche y se encamino a mi lugar rápidamente.

-Hola Bella.

-Hola Alice.- solté todo el aire que venía reteniendo mientras ella se acercaba. Paseé mis ojos por nuestro alrededor, estaba segura que ya Rosalie le habría contado todo sobre mi presencia en la fiesta y ahora sólo quedaba enfrentarla de la mejor forma-…quieres…quieres pasar un momento…hace frío aquí.- dije temerosa de su respuesta y actitud, ella sólo me observaba con desconfianza, hizo una mueca y se alejó de mi un paso.

-Seguro.- respondió, volteándose y dejándome el camino libre para guiarla.

Con torpeza saque las llaves de mi chaqueta y nos adentramos al living de mi casa, el silencio era abrumador, mis manos sudaban y mis movimientos eran torpes.

-Ahm, podemos ir a la cocina, esta más templado, puedo ofrecerte algo caliente para beber Ali?

-Claro.- sus respuestas eran horribles para mi, pero lo que más me incomodaba era el rostro serio que me daba Alice, podría estar tan enojada conmigo?

Mientras acomodaba las tazas para nuestro café Alice recorría la cocina con la mirada, ya sentada en la mesa y sus manos juntas sobre la misma, movía insistentemente su pie sobre el suelo. Estaba nerviosa?

-Sólo tengo Café, esta bien?.-giré levemente sobre mi hombro para ver su respuesta, me vio por unos segundos y volteó su rostro hacia la ventana para contestarme por fin.

-Café esta bien.

Cuando por fin terminé de servir las tazas y el silencio parecía absorbernos y aplastarme definitivamente me acerqué a ella y tome asiento frente a su lugar.

-Gracias.- casi susurro tomando su taza y envolviendo sus manos tomando el calor de la porcelana.

-De nada.- Imite su gesto y deje que mis dedos se relajaran por el calor de mi café.

-Rosalie se fue hoy.- Levanté mi rostro para ver el de mi amiga que parecía ausente en su lugar, aún perdida en la ventana.

-Oh…- fue lo más inteligente que salió de mis labios, podría ser que se haya ido por lo de ayer?-…estas mal por eso Ali?- me arrepentí al instante de mis palabras al verla voltear con rapidez en dirección mía y clavarme los ojos chispeantes de odio? No, no podía ser.

-A qué fuiste ayer a la fiesta Isabella?

Tragué en seco y lastimosamente mi garganta comenzó a picar. Bueno de alguna forma sabía que esto iba a ocurrir, sólo que no me esperaba que fuera tan pronto.

-James me invitó.- solté, como la gran idiota que soy.

Alice bufó con fuerza y negó mientras tomaba mejor asiento en su lugar.

-No puedes decirme porque fuiste realmente?

Sus hermoso ojos verdes, no tanto como los de su hermano, me taladraron de lado a lado, y quedé totalmente prendada a su mirada, pero sabía que ella podía ver el temor en los mios, no pude sostener mucho tiempo el duelo y dejé caer mi rostro.

-Edward discutió toda la mañana con Rosalie en casa, no nos dejaron dormir, y sabes cual fue el nombre que más salió de sus bocas?

Me removí incómoda en mi lugar y me aleje de la mesa escondiendo mis manos que no paraban de retorcerse entre ellas, sería posible que ellos hayan peleado por mi? Rosalie habría terminado con él?

-Bella.-

Miré con incredulidad el rostro de mi amiga, y tomé rápidamente mi taza para ahogarme en el café.

-Me vas a contar que pasó?.-

Mi trago se hizo eterno, y casi me atraganto, queriéndome esconder en la bebida. Tome valor para pronunciar las primeras palabras.

-Qué pasó con qué Ali?-

-Mejor dime porqué fuiste a la fiesta, pensé que mi advertencia había sido certera.

-Yo…- soy una imbécil.

-Bella te has ganado mi corazón en el poco tiempo que llevamos juntas…-oh no, iba a empezar a ablandarme, mala señal.-…y lo que te dije, fue porque realmente me preocupo por ti, crees que no se las mierdas en las que se rodea Edward, crees que nunca he ido allí? Conozco absolutamente todo, es por eso que te advertí, y sobre todo…- tomó con rapidez mi mano y la estrecho delicadamente sobre las suyas tibias-…conozco a James, y puedo asegurarte que es un cretino.

-Alice, te agradezco de corazón el interés que me das, pero en serio estoy bien, no ha pasado nada, Jake me acompañó- sonreí al final, intentando infundar mayor credibilidad.

-Por lo que escuché, si Edward no hubiera intercedido, algo hubiera pasado no?

Mi boca se abrió de repente y ya no supe que más agregar para desviar el tema.

-Quién…

-Rose me habló hoy antes de irse.

-Yo no sabía…

-Claro que no sabías, fuiste donde no tenías que ir, no se porqué aún, y terminaste casi acostándote con cualquiera. Bella te juro que si tu me dices que adoras eso no tengo problemas, pero se que no eres ese tipo de chica. Entonces porqué?

-Alice, cuántos años crees que tengo, no tengo que darte explicaciones sobre donde quiera o no ir.- cerré los ojos a modos de frustración cuando vi como sus ojos se entristecían y soltaba débilmente mi mano.

-Perdóname si te dio esa impresión. Estoy…..Rose se fue muy mal de casa, enojada y llorando, y lo poco que hable con ella y escuché, por la fuerte discusión que tuvo con Edward, era referido a ti.

Bien, entonces terminaron por mi? Como debería sentirme?

-Yo….. lo siento Ali.-

-Me sentí mal al saber que habías ido aún después de mi advertencia, se que puedes cuidarte y eres mayor, pero más me dolió el saber que no me lo dijiste. Qué es lo que pasó con Edward Bella?

Rechiné los dientes por dentro con tanta fuerza, me sentía horrible con Alice, quería ser capaz de decirle como me sentía con respecto a su hermano, quería ser capaz de confesarle todo.

-Nada, no pasó nada.

-Porque no confías en mi? Sólo lo estoy preguntando para escuchar las dos campanas, pero es obvio que ya se prácticamente todo. Te aseguro que Edward y Rosalie se encargaron de que toda la casa supiera lo que pasó.

Mis mejillas se calentaron y me sentí arder, toda su casa? Dios sus padres también?

-Si ya sabes todo entonces no creo que tenga algo más para contarte Ali.- seguramente era notorio mi sonrojo, oculté mi rostro entre mis cabellos sueltos a los lados mientras seguía dejando luchar a mis dedos sobre mi regazo.

-Oh por dios, entonces es cierto? Bella…con razón Rosalie estaba tan furiosa…- fruncí el ceño, algo no estaba yendo bien, porque debería estar tan furiosa Rosalie? Acaso Edward no pasaba la noche con diferentes chicas frente a sus narices, porque habría de enojarse tanto porque esté toda una noche sentado conmigo en una cama-…él muy imbécil tampoco fue capaz de negarlo, y claro, entonces Rose tenía razón. Porque hiciste eso Bella? Tu de verdad aceptas ese tipo de juegos o es que te gusta mi hermano?

Mis ojos estaban desenfocados, no estaba entendiendo lo que me decía.

-Alice, creo que no estamos en la misma línea…

-Claro que sí, no hay otra línea más que la obvia, me lo acabas de confirmar, te acostaste con mi hermano…

-Qué?

Ni siquiera tuve tiempo a sostener la taza que rodó por la mesa hasta hacerse trizas en el piso, la desesperación que me embargó en ese momento y con esa voz, me hizo saltar de mi asiento con tanta brusquedad que choque todo a mi paso.

Y mi temor se hizo más enorme cuando sus llameantes ojos llenos de odio, me atravesaron y me crucificaron ahí mismo.

Todo mi cuerpo temblaba ante su presencia, temí por mi vida, la de Alice, y la de Edward.

-Papá…-sólo atiné a mover una pierna cuando ya lo tenía sobre mi.

-Qué tu qué?

-Bella..- escuché de fondo a Alice, pero no tenía la fuerza suficiente para moverme y darle la espalda a Charlie.

-Te acostaste con Edward Cullen?

Y mi vida se fue en ese suspiro, todo mi cuerpo se contrajo, un escalofríos menguó todo mi ser, para dejarme totalmente inerte frente a él.

-Bella te estoy hablando!.- me sorprendió la rudeza con la que me tomó del brazo para sacarme de la petrificación. Desperté con el temor consumiendo, y me solté como pude de su agarre. Volteé apenas para dirigirme a Alice.

-Alice, luego te llamo, si?

-Claro, con permiso.

Amé la reacción de mi amiga que velozmente desapareció por la puerta de la cocina, dejándome con la imitación del demonio frente a mi.

-Isabella, explícame lo que acabo de escuchar y por tu bien que no sea cierto porque te llevo ahora mismo al aeropuerto.

Me tomó por sorpresa sus palabras, pero no debería de asombrarme debido al grado de enojo que tenía Charlie en estos momentos, podía esperarme cualquier tipo de amenaza.

-Bien…porque no tendrás que hacer tal cosa.

-Habla, ahora.

-Rosalie la novia de E dward esta celosa porque lo vió platicar conmigo un par de veces en el colegio, él y yo compartimos clase en Biología y tenemos un grupo de trabajo, tenemos que juntarnos de vez en cuando para pautar cosas. Ella no lo soportó y se enojó con él, inventó cosas que nunca han sucedido porque esta totalmente envuelta por los celos. Alice quien es su mejor amiga y confidente, pensó que esas mentiras eran ciertas, es por eso que ha venido a preguntarme si algo de lo que le contó su amiga tiene verdad.

Solté todo el aire dentro mío, y mantuve mis ojos abiertos y fijos en el rostro de Charlie. Por dios, jamás en mi vida había armado una historia en tan pocos segundos. Por supuesto el miedo que me invadió completó las fichas necesarias para terminar ganándome el premio a la mejor embaucadora.

Momento, aún no confirmé si la historia fue creída.

-Pero que demonios le pasa a esa niña para inventar tal cosa?

Bingo, eres buena Swan.

-No lo sé papá.- caminé rápidamente para limpiar el desastre del café en el suelo, mientras me regocijaba internamente por mi cometido.

-Tienes que hablar con ella, no puede estar diciendo tonterías sobre ti.

-Da igual papá, yo se que no es así, no voy a darle mayor interés.- me sentí una perra.

-Por dios Bella, casi me muero cuando escuché eso al entrar.

-No exageres papá.-

-Estas loca? Cómo quieres que me sienta si escucho que te acostaste con ese imbécil. Podría morir de un infarto, lo juro…

Rodé los ojos mientras secaba el suelo.

Ya con la calma poseyéndome, Alice vino a mi mente rápidamente, porque demonios pensaba tal cosa? Qué fue lo que le dijo Rosalie?

-…él muy imbécil tampoco fue capaz de negarlo, y claro, entonces Rose tenía razón.

Que mierda hizo Edward?

.

.

.

7.58

Perfecto.

Aún no habían llegado.

Cualquiera de los dos que llegara primero era mi objetivo.

Y para mi mala suerte, el Volvo fue el primero en arribar. Tomé mi mochila y salí de mi camioneta con rapidez, no iba a permitir que se me escapara, tenía que aclarar las cosas, mi imagen sobre todo.

Vi a Edward, tan hermoso como siempre, llevaba unos jeans negros con un suéter azul, apenas y sobre salía por el cuello y mangas, la camisa clara que llevaba debajo. Podía ser aún más hermoso el día de hoy? Claro que si. Al moverse un poco en su lugar, pude ver a Alice saliendo del lugar del copiloto, lo que me resulto raro, ella tenía su propio auto. Aunque eso explica el porque ayer también llegó a casa en el auto de Edward.

Escogí a Alice.

Era más fácil enfrentarme a ella que a Edward, y debía aclarar las cosas primero con ella.

Espere que él ingresara al edificio mientras Ali caminaba lentamente por detrás. Apresure mi pasó y la seguí.

-Psss, Alice!.- quise ser silenciosa, pero no lo conseguí cuando ambos se voltearon en mi dirección, y la hermosa mirada de Edward me scaneó de arriba a abajo. Me detuve en mi lugar y lo observé nuevamente, definitivamente hoy estaba más hermoso, no se había afeitado, pero no influía negativamente en su aspecto.

-Hola Isabella.- dijo fríamente, lo que me hizo rechinar los dientes. Volvimos a alejarnos, porque mi nombre completo?

-Hola.- apreté mi abrigo y me fui acercando a mi amiga lentamente. Le sonreí tenuemente y me alegré de recibir el mismo gesto. Edward se alejó de nosotras y lo agradecí internamente, no funciona con él cerca mío.

-Hola Bella.- amorosamente me dijo ella.

-Ali, como estás?.-

-Bien, entramos?.-

-Si, pero….Alice, yo quería hablar contigo.

-Dime.- esto estaba muy fácil.

-Bueno…-

-Qué pasó con Charlie ayer? Te regañó?.-

No supe como contestar a eso, pero mi rostro le dio una pauta.

-Ahora esta todo bien.-

-Me alegro. Qué querías decirme?

-Es sobre lo de ayer.- su mirada cambió rápidamente y dejó el peso de su cuerpo a otra pierna.

-Sobre eso, si….-

-Yo quiero que sepas Ali, que…-

-No te preocupes, tengo que pedirte disculpas por lo de ayer, te metí en un gran problema con Charlie. Edward habló conmigo ya esta todo aclarado, no te preocupes.

No entendí muy bien a que se refería. Porque teniendo en cuenta su última charla con Edward y su manera de venir a increpar a mi casa, me dejaba entender que no se estaban dando las verdaderas explicaciones.

-Si bueno, pero yo quisiera darte mi verdad, mis explicaciones, no quiero que te cuenten lo que no es.

-Bella de verdad, no hay problema, Edward ya me dijo todo. Te pido disculpas por lo de ayer, espero que Charlie no haya sido muy duro contigo, en verdad perdóname.

-Si Ali, esta bien. Pero qué fue exactamente lo que Edward te dijo?

Tenía que asegurarme que su historia fuera mi historia.

-Bueno, mencionó el estúpido juego de las llaves en el que tú participaste…- su mirada fue totalmente recriminatoria a lo que sólo pude acompañar con una mueca-…y bueno, que sabía que tu no sabías lo que estabas haciendo, así que me dijo lo de tu llave y como él intentó tomarla y lo logró. Y luego lo del cuarto y eso.

No sabía como responder a eso, le dijo todo tal cual? Sin omisiones?

-Te dijo que hicimos en el cuarto?.- estúpida, eso sonó horrible.

Alice soltó una carcajada y me tomó del brazo para encaminarnos al pasillo.

-Si, me dijo que hicieron en el cuarto.- su voz fue pícara.

-No, él y yo no…- comencé a hiperventilar por lo que estaba suponiendo.

-Tranquila, se que no tuvieron sexo, que sólo pasaron la noche platicando y nada más hasta que llegó Rose, es así verdad?

Asentí de forma autómata, por supuesto que él omitió algunas partes, pero era mucho mejor así.

-Bueno ahora todo aclarado, sólo quiero volver a pedirte perdón por lo de ayer, no tenía porque comportarme de esa forma, pero me sentía tan mal por la ida de Rose. Odio que pelee con Edward, ellos se aman tanto, y los amo tanto, que de sólo pensar que la causa de su separación habías sido tú, me dolió enormemente. Pero tranquila no fue eso. Casi muero cuando vi a Charlie ayer detrás de ti. Cuéntame que pasó?

Alice siguió hablando hasta que llegamos cada una a su aula, apenas pude contestarle con monosílabos, mi cabeza sólo retenía tres palabras…

ellos se aman…

Me sentí resquebrajar por dentro, no podía evitar pensar que tal vez ellos podían haber terminado por mi causa, y él hubiera venido a mi para confesarme su amor. Que ilusa podía llegar a ser.

Alice me dejó en la puerta de mi primera clase y se fue.

Biología.

.

.

.

-Terminaste con eso?.-

-Ya casi.-

Todo parecía demasiado normal en clases, ninguno había mencionado nada del fin de semana y nos mantuvimos callados durante gran parte de la lección del profesor. Apenas un temeroso Hola salió de mis labios y un asentimiento de cabeza por su parte. Nos sumergimos en nuestras tareas grupales, dividimos las preguntas y cada uno en su mundo. Debo aceptar que me tomo más de 15 minutos responder cada una de ellas, 10 minutos los dedicaba por completo a observar a Edward, tan pulcro en cada una de sus actitudes, posicionaba la hoja en el centro del pupitre, colocaba su libro a media distancia de su mano, su lápiz negro correctamente colocado en paralelo a su hoja. Me removí en mi asiento y procuré estirarme para ver que tomaba de su mochila. Sacó una caja de terciopelo, me sorprendí al verlo colocarse unos perfectos lentes con marco negro. Si había algo más que Edward Cullen podía tener para erotizar más su imagen, era el aspecto que dejaban esos hermosos lentes en su rostro. Sus perfectas blanquecinas manos, unos delicados dedos largos, culminando en unas pulcrísimas uñas correctamente cortadas.

Simplemente era difícil dejar de admirarlo, mire mi hoja blanca, y caí en cuenta el tiempo que estaba perdiendo reparando en los detalles del hermoso hombre a mi lado. Tomé mi lápiz, y me dispuse a contestar, me percaté de mis propias manos, sencillas, algo ásperas por el jabón y el lavado, uñas limpias, pequeñas sin gracia, no tenían aspecto de ser manos femeninas. Escondí mi mano libre entre mis muslos y continué con mi tarea.

-Creo que esta casi todo.- dije dándole una hojeada a mi trabajo.

-El mío ya está, quieres ver si falta algo?-

-De acuerdo, aquí tienes la mía.- ambos nos intercambiamos nuestros trabajos, no fue raro encontrar una hermosa caligrafía en cada reglón, perfectamente dispuesta entre las líneas, delicada y prolija. Por primera vez sentí vergüenza de mi escritura, de reojo miré su rostro para encontrar algún atisbo de desagrado, pero estaba seriamente leyendo mis respuestas. Dios, podía entender mis jeroglíficos?

-Swan.-

Sonreí por el nombre y volteé a verlo, esa sonrisa cautivante dibujada en su rostro, no pude más que responder con una igual, por supuesto que menos cautivante.

-Jum?.-

-La 3 esta mal, fíjate- tomé mi hoja y releí el punto-…te han dicho que tienes una letra horrible?

Y ahí estaba la mención.

No pude evitar soltar una carcajada y negar al mismo tiempo, el reía conmigo y no se preocupaba por ocultar la gracia, me dio pena por mi y me sonroje, era obvio que se percataría de eso.

-Bueno, chico perfecto, no todos tenemos los dones que tienes tu, deberías relajarte un poco, no puedes ser tan perfecto en todo.

-En que más soy perfecto? según tu descripción.- temerosa volteé a verlo, tenía una sonrisa hermosa en su rostro, totalmente desafiante, sus preciosas esmeraldas se intensificaban detrás de esos perfectos lentes.

Edward se los quitó y volvió a observarme esperando una respuesta de mi parte.

-No te conozco.- solté agriamente mientras me enfrascaba en mi tarea.

-Exacto, pero ya infundaste algo sobre mi.- respondió entre sonrisas.

-Es una suposición, primeras impresiones, sólo eso.-

-Vaya, tendré que esforzarme un poco más.-

Terminé rápidamente de corregir mi hoja y dejé a un lado nuestro trabajo, para enfrascarme en nuestra charla.

-Porqué dices eso?.- crucé mis brazos al frente y lo observé de la misma manera desafiante que encontraba en él.

-Porque odio que se dejen llevar por las primeras impresiones, y creo que tu ya conoces demasiado para saber que la perfección esta muy lejos de mi.-

-Si te refieres a…..lo del fin de semana….-comencé a titubear en ese instante sin saber si estaba bien continuar con esa conversación-…no ha influido negativamente en tu imagen.

Su rostro cobró una seriedad de un momento a otro, y parecía fastidiado por algo, no supe entender si mi respuesta le había molestado.

-Isabella contéstame algo sencillo.- mi corazón se desbocó cuando lo sentí cada vez más cerca de mi rostro y se fue inclinando hacia mi lado, de reojo miré a mi alrededor para ver a mis compañeros y al profesor, pero todos parecían entretenidos en la actividad. Volví la atención a Edward y ya lo tenía a escasos centímetros de mi, lo que hizo alborotarme aún más, me removí en mi asiento buscando escapar.

-Edward por favor….no…- apenas pude alejarme de su cuerpo cuando sentí como me acercaba más a él desde mi codo.

-Dime sólo una cosa…- sus intensa mirada me dejó completamente desarmada para él-…sólo será si o no, de acuerdo?

Asentí sin dejar de perder de vista su rostro.

-Puedes hablar.- rió suavemente, y su aliento fresco me penetró por completo, mi cuerpo ya empezaba a temblar con su tacto y la cercanía estaba por desestabilizarme aún más.

-Fuiste a la fiesta para encontrar al chico que te gusta verdad?.-

Pase saliva sonoramente y me tensé.

-Si.

-Pero ese chico no es James?

-No.

-Y no pudiste hablar con ese chico?

-No.

-Te gusta en verdad él?

-No era una sóla pregunta?

-Te molesta?

Elevé mis hombros restándole importancia.

-Si.- Claro que me gustas, cada día más.

-Me dirás su nombre?

-No claro que no.

Fruncí el ceño y negué fervientemente, no estaba tan loca para confesármele en ese momento.

-Dijimos que sólo si o no. Entonces, te gusta aunque sea peligroso?

-Si.- no eres peligroso Edward.

-Imaginaste como sería besarlo?

-Si. Edward….

-Shhh, seguirás yendo a las fiestas aunque te lo prohiba?

-Si.- mi sonrisa se amplio y Edward negó con una sonrisa pícara en su rostro.

-Crees que el pueda fijarse en ti?

-No.- porqué te fijarías en alguien como yo?

Y la realidad de mis palabras me entristeció al instante al verme tan lejana a él.

-Crees que si él te invita a salir aceptarías?

-Si.- porque eres tan hermoso? Si pudiera quedarme en este salón a solas contigo y dejar que me besarás aunque sea, un beso pequeño, perderme en tus labios Edward…

-Entonces él te encanta?

-Si.-…hundir mis dedos en tu cabello, sentir la suavidad de tu piel en mis labios, la calidez tu cuerpo…

-Eres totalmente débil a su lado?

-Si.-…la humedad de tus besos sobre mi rostro, sobre mi cuello, recorriendo mi piel con la perfección de tus dedos…

-Lo deseas?

-Si.-…presionándome a ti de forma insistente, devorando mi pecho…

-Crees que podrías enamorarte de él?

-Si.-…envolviéndome a ti, abrazándote más fuerte, fundiéndote conmigo…

-Quieres que te besé?

-Si-…deseando más y más de tu cuerpo, invitándote a mi…

-Te gusto Bella?

-Si…- dejando…-...NO!.- me solté de su agarre y salté de mi silla casi cayendo al suelo de no ser porque Edward me tomó rápidamente de la cintura.

-Señorita Swan, quiere explicarme a que se debe su grito, quiere contarnos a la clase?- mi respiración se entrecortó, mi corazón latía desbocado en mi interior, me froté la frente quitando la transpiración, el nerviosismo me consumió. Todos tenías sus miradas sobre mi.

-Estas bien?.- susurró un Edward preocupado a mi lado con el rostro contraído. Me incorporé mejor y tomé asiento rápidamente, envolví mis brazos a mi alrededor y miré al frente.

-Profesor, yo lo siento, es que olvidé hacer algo muy importante y…... me sobresalté, eso es todo.-

-Quiero su trabajo y el del Señor Cullen en mi escritorio antes del timbre.-

Tomé con velocidad nuestras hojas y las preparé para alcanzarlas en vista de que faltaban unos minutos para el recreo.

-Bella?.- Edward llamó mi atención, y ya no quise voltear a verlo, me mantuve inmersa en mi trabajo, aunque estuviera releyendo el mismo reglón unas diez veces sin entender nada.

-Jum?.- soné despreocupada.

-Nada.-

Sin movimiento alguno, observé de lado a Edward mientras juntaba sus libros.

Estaba más que cagada.

Fue la peor forma de decirle que realmente me gusta.

.

.

.

-Bella!

Tenía que huir, llegar lo más pronto posible a mi casa y ahogarme en la ducha, o tal vez arrojarme de las escaleras, si eso!

Chocaría la Chevy contra algún enorme pino en el bosque, o manejaría hasta caer por un acantilado.

Apresuré mi paso hasta llegar a la puerta de mi camioneta, arroje dentro mi mochila y me metí dentro.

-BELLA!

Donde diablos metí las llaves?

-BEEELLAA!

Cuando por fin las encontré y estaba a punto de hacer contacto, el golpe brusco en mi ventana me hizo bufar fuertemente.

Bueno, retrasaré un poco el suicidio.

-Bella qué te pasa, llevo tiempo llamándote, parecías estar huyendo, esta todo bien?

-Me estabas llamando Alice? Oh perdón no te escuché.

-Estas bromeando verdad? Llevo siguiéndote y llamándote desde que saliste del aula.

-Lo siento, estaba inmersa en tareas que debo hacer en el día.-

-Segura? Te ves….rara.- Alice me escudriñó con el semblante contrariado.

-Seguro Ali…..me….tengo que ir…- apresuré mi huída cuando vi salir a Edward tan tranquilo como siempre-…nos vemos mañana. Adios

-Espera, espera…-

-Alice llevo prisa….por favor.- intenté poner mi mejor cara de suplicio para que entendiera.

-Ya, espera, no te robaré mucho tiempo. Quería invitarte a casa este viernes, mis padres se van de viaje, y no quiero quedarme sola. Podemos armar una noche de chicas, le avisaré a Ang, qué dices?.- un exultante bello rostro me regalaba mi amiga.

-Sola? Pero Jasper?.-

-No puede quedarse conmigo, creo que tiene algo ese día.-

-Oh! Bueno….. pero sola?.- quería preguntar por Edward, pero no me sentía lo suficientemente aireada después de la última charla como para preguntar por él.

-Bueno…..si estaremos solas…-

-Claro, no te preocupes, más tarde le aviso a Ang. Oh también tengo que decirle a Edward que vendrán este viernes, seguro no tendrá problemas. Adios Bells!- apenas y pude terminar de continuar mi frase cuando Alice salió de mi vista rápidamente y se dirigió al Volvo. No, no y no, declinaré mi respuesta. No quiero volver a toparme con él por un buen tiempo.

.

.

.

.

.

Manzanas – E.C POV

-Tu no entiendes.-

-Ajá, como sea, podemos ver otra cosa?.-

-No! Quiero ver esa!.-

-Hey, que dijimos de los berrinches?.-

Ella se vió sorprendida por mis palabras, y sus cachetes se tiñeron de rosa, para ocultarse entre sus hermosos largos cabellos cobrizos. Debía mantenerme firme con ella, pero me era prácticamente imposible no embelezarme en cada detalle. Me acerqué a su lado para tomar el dvd que quería ver, por vez número mil, y de reojo la vi festejar en silencio con movimientos histéricos. Algo de Alice en ella, no me sorprendía.

Nuestro living estaba completamente acampado por los juguetes de mi hija, un gran cobertor en el centro frente a la chimenea, y una perfecta bandeja con comida chatarra, cortesía Edward Cullen, de lo que jamás se enteraría Bella Swan.

Me dejé caer en el suelo lleno de cojines a nuestro alrededor, tomé una gran bolsa de papas mientras me preparaba para dormir una hora y veinte minutos aproximadamente, un estimativo de la duración de la película.

-Yo también quiero.- dijo ella muy contenta cayendo a mi lado y arrebatándome la comida.

-Sabes que no puedes decirle a mamá que estuvimos comiendo esto, verdad?.-

-Si lo sé, le diré que me diste verduras todos los días.- lleno su manita de papas y las engulló de un bocado con desesperación.

-Tranquila, no quiero llevarte con Carlisle. Toma.- le pase la gaseosa y me recosté sobre un cojín.

-Sabes, tu mamá no va a creer que te dí verduras todos los días así que olvida eso. Mejor no digas nada.-

-Extraño a mamá.-

-Yo también la extraño.- era increíblemente difícil pasar tiempo alejado de Bella, tanto tiempo me negué a la felicidad junto a ella, y ahora no podía pasar más de dos días sin extrañarla. El vacío me calaba hondo, no tenía registrada mi otra mitad, ella se había llevado parte de mi ser.

Lo único que deseaba era ser el hombre que ella mereciera tener a su lado, amarla sin retenciones, vivir día a día la hermosa cotidianeidad familiar que nos privé durante muchos años. Sentirla junto a mi en cada etapa de su embarazo, no dejarla nunca más pasar lo mismo. Ella no merecía tanta desazón, no merecía tanta soledad, y me maldije una y un millón de veces más, culpándome por todo.

Solo ella, ella que perdonaba, que aceptaba, que la ignorancia de su edad la alejaban del conocimiento real, del entendimiento letal y doloroso por el que atravesamos.

Si una lágrima más era derramada por ella, por mi causa, no volvería, dejaría el camino libre para que ellas busquen la felicidad en otro, no permitiría que nadie les hiciera daño una vez más, aunque tuviera que protegerlas de mi mismo.

Miré el techo de mi sala, deje que la oscuridad me absorbiera por unos instantes, cuanto odiaba las lagunas mentales de colores fríos, me atormentaban, me socavaban lo peor, me dejaban a la intemperie con los miedos, las culpas y el amor que llegó tarde pero que al fin llegó. Fui dejándome llevar por los espacios vacíos y penumbrosos que últimamente volvían a abordarme, mis ojos se fueron cerrando y relajándose, para terminar cayendo en los sueños, sueños…..pesadillas que intensificaban mi cruz.

-Mamá me dijo que cuando viera que te pierdes con la vista en algún lugar y te quedas pensando, te recordara que te amo mucho y te llenara de besos.-

Susurró mi pequeña en mi oído, una amplia sonrisa decoró mi rostro y la abracé fuertemente contra mi pecho.

Bella tu siempre me salvas.

O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.O.

Hola lectores/as como están, no puedo estar pidiendo perdón todo el tiempo por la demora, pero es verdad PERDÓN! En mi defensa FF también estuvo andando mal :P

Pero en serio, si perdón, pero gracias a una amiga esta semana INCREÍBLEMENTE subiré DOS CAPÍTULOS!

Le prometí de regalo de cumpleaños así que, me verán nuevamente en estos días con el siguiente cap.

Me di cuenta que no he hablado de la historia casi, bueno porque las dejo leer y que saquen conclusiones solas. Pero básicamente, mi historia siempre la pensé en dos partes, una fluida con la historia narrada por Bella, normal, y otra con ausencias de todo, narrada por Edward, donde casi les da muchas explicaciones que evitaré en el BELLA POV. Debo decir que el meollo de la historia es basada en hechos reales jajaja la vida misma. No quiero que odien a Edward y tampoco que sea el encantador príncipe de los cuentos, verán, él es un poco de mi en esta historia, así que es bastante íntimo escribirles esto, espero les siga gustando.

Me encanta leer sus comentarios sobre el fic, y MUCHAS GRACIAS por los alertas y favoritos que he recibido, son muchos realmente, me alegra q les guste la historia, pero más me alegraría leer su RW jajajaajaj

Bueno no molesto más, hasta dentro de unos días con el cap que sigue.

MORDIDITAS

Regina