X: Sé que entenderás, que me comprenderás muy bien. Ya me conoces, suelo hacer mil tonterías.
Ella le limpió las mejillas llenas de lágrimas, hacía mucho que no lo veía llorar (quizás nunca lo vio llorar).
Estaban en la playa, sentados en sus rocas favoritas, mientras veían el mar chocar en las costas y escuchaban el murmullo del agua. Claire lo había dicho, le había dicho que se iría de La Push para poder estudiar.
«Me voy, Quil. Espero entiendas que es la oportunidad de mi vida».
Ella no comprendía que estaba destrozándole el corazón más allá de lo inimaginable, y que quizás nunca más podría repararlo.
Pero ella sabía que él entendería, porque Quil la conocía más que nadie. Quil la había visto hacer las mil y un locuras.
Y esta era la más grande de todas.
Aww, Claire es tan tonta. ¡Lo perderás, perra!
