¡Bienvenidos pequeños lectores! En primer lugar, espero que no os importe demasiado el hecho de que esté publicando todos estos capítulos de golpe, pero necesito tener la cuenta de con los mismos capítulos que la de Wattpad, que está bastante más avanzada. He estado avanzando bastante en el Fanfic en estos últimos días, así que por ahora tendréis capítulos al menos una vez a la semana (yay!). También está el tema de los oc, no encuentro los comentarios de los oc Akemi Yumi, Matsubara Akira, Shiro Kirishiki y Shaori Okami, que eran los candidatos como pareja de Itachi Uchiha. Intentaré buscarlos entre los comentarios de , pero por ahora no los estoy encontrando.
Canciones:
Dust & Gold - Arrows to Athens
Used to be - Arrows to Athens
Chase the sun - Arrows to Athens
VIII: ¡Estáis suspendidos!
Nuestros queridos genins parecían estar convencidos de que pasarían la prueba de Kakashi, pero al final el sensei parece haberlos suspendido. ¿Cuál era el verdadero objetivo de la prueba? ¿Habría algo más bajo el intentar conseguir los cascabeles? ¿Qué será de nuestros genins favoritos?
NORMAL POV
Iruka se sentó frente al Hokage, manteniendo una pose que fingía ser despreocupada. Kokoa entró en el despacho de Sandaime y decidió no tomar parte en la conversación y tan solo permanecer allí como observadora, era la secretaria de Sarutobi y por lo tanto debía de acompañarle en todo momento, además de protegerle en caso de que algo ocurriese.
– ¿Qué es lo que tanto quieres preguntarme que incluso me invitas a almorzar? – preguntó al fin el Hokage, haciendo alusión a la comida que el Umino había traído.
El ninja tragó saliva y se removió con algo de incomodidad, era una persona bastante calmada y sincera, pero en esos momentos sentía que se estaba aprovechando de sus confianzas con el líder de la aldea. Estos pensamientos desaparecieron con rapidez al recordar su creciente preocupación por Naruto, uno de sus alumnos más preciados. El Uzumaki era un chico que desgraciadamente no tenía a quien se preocupara por él, por esta misma razón después de la traición de Mizuki el chunnin se había prometido cuidar de él.
– El sensei del equipo de Naruto, es decir, del equipo siete – se corrigió al darse cuenta de que se lo estaba tomando como algo realmente personal – ¿Qué tipo de sensei es? ¿Es estricto? –
Tenía mucha curiosidad por saber cómo era el futuro sensei de su alumno, sobre todo tratándose de un niño tan cabezota cuyas habilidades aún estaban por desarrollarse. La Kada reprimió una sonrisa al notar la preocupación del Umino, le hacía gracia el ver como su viejo compañero de equipo había cambiado con el tiempo, algo que realmente agradecía.
El Hokage al parecer notó la razón de la tan inusual curiosidad por parte de Iruka, puesto que dejó la taza de té sobre la mesa y soltó un apenas audible suspiro.
– ¿Kakashi, dices…? – Observó a su secretaria de reojo y volvió a centrarse en la conversación – ¿Estás preocupado por él? – preguntó, refiriéndose al rubio hiperactivo de Konoha.
Iruka asintió y bajó la mirada ligeramente, se sentía avergonzado por estar abusando de la confianza del hombre que había logrado hacer que tomase el camino correcto, pero quería mucho a Naruto y no podía evitarlo.
– Es que… ¿Es buena idea que esté en el equipo siete? – Preguntó con la voz algo cortada – Me refiero, Shiki puede sur una jounin y Godaime Miyukage, pero sigue siendo el blanco de una organización de mercenarios muy peligrosa, y no creo que sea prudente exponer a este riesgo, no solo a Naruto, si no que a Sakura y a Sasuke – confesó rápidamente, sin darse tiempo a arrepentirse de sus palabras.
El Hokage le lanzó una corta mirada a su ayudante, esperando algo de ayuda por su parte. La rubia comprendió el mensaje y se acercó a Iruka hasta poner su mano en su hombro y darle algo de apoyo moral.
– Iruka-kun – empezó a decir, llamándolo como lo hacía cuando ambos tenían doce años y formaban parte del mismo equipo – Shiki es la mejor persona con la que Naruto puede estar, es la que mejor sabe cómo se siente y la que es capaz de comprenderle, además de que no creo que Hatake-san vaya a dejar que Kurayami se acerque a la Miyukage –
En parte, Kokoa creía en sus palabras. Había hablado en diversas ocasiones con el famoso ninja copia además de haber participado en algunas misiones con él durante su juventud, sin embargo Kurayami no era un grupo cualquiera de mercenarios. Sabía que iban en serio y de lo que eran capaces, habían acabado con la vida de numerosos ninjas, incluyendo las de Yondaime Miyukage y Godaime Tsukikage.
– Toma, para que estés más relajado te voy a prestar la lista de los equipos que han pasado la prueba y sus estadísticas – comentó el Hokage mientras sacaba una libreta naranja del bolsillo de su túnica acorde con su cargo.
El Umino asintió ligeramente y cogió el libro, mientras tanto Kokoa se inclinó hacia delante para poder seguir la lectura, pero al abrir el libro ambos quedaron sorprendidos de manera notoria.
¡No puede ser…! Pensaron los dos ninjas al unísono al ver el contenido del pequeño libro.
SHIKI POV
– ¿¡RENUNCIAR COMO NINJAS!? – gritó Naruto indignado, luchando contra las cuerdas que lo mantenían atado al tronco.
Sakura se dejó caer al suelo, resbalando por el tronco con lentitud y siendo incapaz de procesar las palabras dichas por el futuro sensei del equipo. Agarré el brazo de la ojijade para tranquilizarla un poco mientras que miraba de reojo la reacción de Sasuke, el cual parecía estar en un estado de shock.
– Vale, es cierto que no pudimos obtener los cascabeles, pero… ¿¡Por qué tenemos que renunciar!? – preguntó indignada la pelirrosa mientras se ponía en pie, soltándose de mi agarre y mostrando un rostro enfurecido.
– Porque vosotros solo sois unos inútiles que no merecéis ser llamados ninjas – concluyó el jounin sin moverse de su lugar.
Sakura quiso protestar, pero estiré de su brazo y la obligué a sentarse de nuevo, mientras tanto el rubio tan solo lanzaba insultos al aire y luchaba por liberarse de las cuerdas.
Miré de reojo al Uchiha, vigilando su reacción, la cual fue completamente inesperada por mi parte. Con un movimiento limpio y una rapidez digna de admiración, el azabache se dirigió directo hacia Kakashi con la intención de atacarlo en un estúpido impulso de rabia y furia.
– ¡Sasuke-kun! – gritó la pelirrosa algo asustada, porque incluso si mi hermano era uno de los alumnos de la academia con los mejores resultados, no tenía nada que hacer en contra de un jounin y ambas lo sabíamos.
Con una rapidez implacable, Kakashi agarró a Sasuke del brazo y lo tumbó en el suelo, posicionando su rodilla sobre la espalda del ojinegro e inmovilizándolo.
– ¡Kakashi! – solté un grito de indignación como acto reflejo, había sido un acto impulsivo por parte del jounin y podría llegar a herir de manera seria a Sasuke.
– Es por eso que eres un inútil – espetó mientras estiraba con más fuerza del brazo del Uchiha, haciendo que este último soltara un pequeño quejido que dolor.
– ¡No aplastes a mi Sasuke-kun! – gritó con indignación la ojijade mientras trataba de ir a decirle un par de cosas al Hatake, pero por suerte se lo impedí.
El Uchiha permanecía en el suelo, bajo el cuerpo de Kakashi, el cual hacía presión de una manera peligrosa.
– Estáis subestimando a los ninjas, ¿Eh? – Preguntó con un tono oscuro el jounin – ¿Por qué creéis que fuisteis divididos en equipos y hacéis este enteramiento? – agarró con más fuerza la muñeca del azabache.
Comencé a preocuparme de manera más seria al ver el rostro de dolor de Sasuke, me sentía completamente impotente al verle en esa situación y no poder ayudarle.
– ¿Qué quiere decir? – preguntó Sakura algo mas calmada y comenzando a sentir cierto miedo por la manera de actuar del sensei.
– Básicamente… no habéis entendido la respuesta de este examen – dijo con tono más tranquilo el Hatake, poniendo su pie sobre la cabeza del ojinegro.
– ¿Respuesta? – preguntó confundido el rubio de ojos azules.
– Así es, la respuesta que os ayuda a pasar este examen –
Volví a fijar mis ojos azulados en el Uchiha, muy preocupada por él. Kakashi se estaba mostrando demasiado violento con él y la forme en la que lo estaba reteniendo era muy peligrosa.
– Entonces… ¿Cuándo nos la va a decir? – preguntó la Haruno, ahora un poco asustada por la actitud del jounin.
El silencio se hizo presente en el lugar, tan solo se escuchaba el rugir del viento y el sonido de nuestros agitados corazones. Sabía cuál era la respuesta, fue uno de los primeros principios que mi madre me enseñó cuando empecé mi carrera ninja. Miré de reojo al Uzumaki, era cierto que estos chicos no estaban preparados para una vida en el interior del mundo ninja, sin embargo, con el sensei adecuado se podría prepararlos y convertirlos en unos ninjas mucho más eficaces.
– ¿¡Maldita sea, cual es la respuesta, ttebayo!? – gritó el rubio de manera desesperada.
La mirada del jounin se endureció y clavó su único ojo visible en nosotros tres al tiempo que agarraba con más fuerza aun la muñeca del Uchiha, sacándole un nuevo quejido.
– El trabajo en equipo –
Los tres genin abrieron los ojos con sorpresa al escuchar aquello, ninguno esperaba esa respuesta, sin embargo era algo demasiado obvio. Un ninja solo nunca podría llegar a hacer nada, por eso existían los clanes, los equipos, las aldeas, para lograr un cometido, un objetivo en común. La unión hace la fuerza.
– Trabajando juntos podríais haber conseguido los cascabeles… – comentó, aflojando ligeramente el agarre del Uchiha para dejarle coger algo de aire.
Sakura pareció darse cuenta de algo, puesto que soltó mi brazo y se levantó de manera algo brusca, sorprendiendo a todos los presentes, yo incluida.
– ¿¡A qué se refiere con trabajo en equipo!? – Gritó con un tono cargado de frustración – ¡Solo hay tres cascabeles! Aunque trabajásemos en equipo y consiguiésemos los cascabeles uno de nosotros tendría que volver a la academia – parecía como si repentinamente hubiese conseguido el valor para enfrentar todo, algo realmente sorprendente y admirable – ¿¡Qué trabajo en equipo!? Eso solo nos haría pelear… – terminó diciendo con la voz rota y sus ojos plagados de lágrimas, pero sin llegar a llorar.
Al parecer toda la fuerza que había adquirido de la nada desapareció, puesto que dio dos pasos atrás hasta apoyar la espalda contra uno de los tres troncos cortados y se dejó caer al suelo, agarré su brazo y lancé una mirada poco amigable al Hatake, el cual la ignoró por completo.
– Por supuesto, el propósito de este examen es haceros pelear entre vosotros – aclaró el sensei, volviendo a ejercer presión en las muñecas del azabache, cuyos ojos comenzaron a nublarse ligeramente.
Sus palabras tan solo lograron confundir al grupo, el Uzumaki dejó de forcejear y decidió escuchar lo que el sensei estaba diciendo.
– El propósito es ver si podéis olvidar vuestros propios intereses y trabajar juntos exitosamente bajo estas determinadas circunstancias – se explicó con un tono más relajado al darse cuenta de que su reacción anterior había sido poco apropiada y tal vez demasiado violenta – Sin embargo, vosotros… –
Cogí aire, esperando la reprimenda que nos tenía preparada a los cuatro, en la cual me incluía por mi estúpida manera de actuar.
– ¡Sakura! En lugar de ayudar a Naruto, quien estaba a tu lado, solo pensabas en Sasuke, el cual estaba muy lejos de ti – cogió aire para continuar – ¡Naruto! Tu solo estuviste corriendo alrededor de ti mismo – apretó aún más el agarre del ojinegro – ¡Sasuke! Asumiste que los otros se interpondrían en tu camino e intentaste hacerlo solo – el Uchiha intentó removerse, pero Kakashi no le dejó – ¡Shiki! Creíste que lo mejor sería dejarlos solos y quedarte al margen –
Suspiré y cerré los ojos un momento, el Hatake tenía razón, pero lo había hecho porque yo tenía un nivel de Kage y me parecía algo sucio el ayudarles utilizando mi experiencia.
– Las misiones se hacen en equipo – continuó hablando el jounin – Por supuesto que las habilidades superiores individuales son importantes, pero lo que es incluso más importante es el trabajo en equipo –
Kakashi estaba en lo cierto, un ninja solo no podía hacer demasiado, por eso existían los clanes, los equipos y las villas.
– Acciones individuales que perturban el equipo pueden poner en peligro a tus compañeros – explicó sin moverse de su lugar mientras que rebuscaba en su bolsa ninja con cierto disimulo, pero al ser una ninja con nivel de jounin no fue difícil el darme cuenta. – Incluso puedes terminar muerto, por ejemplo… –
Con una gran rapidez, sacó un kunai de su bolsa ninja y se agachó sobre Sasuke, haciendo más presión al tiempo que ponía el kunai en la garganta del ojinegro.
– ¡Sakura, mata a Shiki y a Naruto o Sasuke morirá! – gritó estirando el otro brazo del Uchiha hacia un lado y haciéndole soltar otro grito de dolor.
Sakura dio varios pasos hacia atrás mientras cerraba los ojos con fuerza, imaginándose que todo aquello no estaba ocurriendo. Sentí como mi corazón daba un vuelco mientras que el miedo se extendía por mi cuerpo, ¡Era una locura! El Uzumaki parecía tan asustado como nosotras, puesto que no confiaba del todo en la pelirrosa, sabiendo lo fuerte que eran sus sentimientos por el Uchiha. Los ojos de la ojijade se nublaron con rapidez al tiempo que varias lágrimas corrían por sus mejillas, marcando un camino por su rostro hasta perderse en su cuello.
Al parecer, lo ocurrido la había asustado bastante, por lo que cogí fuerzas de quien sabe dónde, aparté aquella repentina sensación de miedo y me levanté para abrazar ligeramente a la pelirrosa mientras le lanzaba una mirada cargada de ira y reproche al peliplata.
– Kakashi – advertí con un tono serio, dando a entender que se estaba pasando de la raya.
El jounin reprimió un suspiro y soltó ambos brazos del Uchiha, dando a entender que ya estaba más calmado, por lo que me separé ligeramente de Sakura, apoyándome ligeramente en ella por mi falta de chakra.
– ¿Lo veis? – Preguntó el sensei al tiempo que se incorporaba, quitándose por fin de encima del azabache – Si un rehén es tomado deberéis tomar duras elecciones y alguien morirá – hizo una pequeña pausa para mirar a Sasuke – Estaréis arriesgando vuestras vidas en estas misiones –
Aprovechando que se había alejado de mi hermano, Sakura y yo corrimos hacia donde estaba y le ayudamos a levantarse. Para asegurarme, levante un poco la camiseta que llevaba, dejando ver una parte de su espalda con algunos moratones causados por el jounin, no tenían muy buena pinta.
Volví a bajar la camiseta de Sasuke y le lancé una mirada poco amigable a Kakashi, el cual pasó por alto mi gesto y caminó en otra dirección, sin alejarse del todo.
– ¿Estás bien, Sasuke-kun? – preguntó la pelirrosa al tiempo que cogía el brazo del Uchiha y lo pasaba detrás de su cuello para ayudarlo a levantarse.
– Hmph, si – respondió con su típico tono seco, lo cual demostraba que lo único herido había sido su orgullo.
Reprimí un suspiro de alivio y me incorporé para coger el otro brazo de Sasuke y ayudarle a caminar, puesto que pesaba demasiado para Sakura.
Seguí los movimientos del peliplata con la mirada hasta que se detuvo frente a una roca que me era conocida. Posó su mano sobre ella para después seguir hablando.
– Los numerosos nombres grabados en esta piedra, estos son ninjas que han sido reconocidos como héroes de la villa – comentó con la voz rota.
Había oído hablar de esa roca, o más bien, monumento, por el Hokage. Me mordí el labio y miré de reojo a Sakura, quien miraba la piedra con los ojos bien abiertos y un extraño brillo rosado en ellos.
– ¡Hey, hey, hey! – Interrumpió el rubio hiperactivo de Konoha con gran entusiasmo– ¡He decidido que mi nombre quedará grabado en esa piedra! ¡Héroe, héroe, en eso me convertiré! – gritó sin medir el nivel de sus palabras.
Kakashi observó al rubio de reojo para luego apartar la mano de la piedra y pensar una manera para explicarse correctamente.
– Pero… ellos no eran héroes normales – volvió a fijar su ojo en la piedra y en los numerosos nombres grabados en ella.
– ¿Qué tipos de héroes eran? ¡Dime, dime, ttebayo! – pidió el Uzumaki mientras daba saltos algo torpes por estar atado al tronco.
El silencio en el lugar se volvió más pesado, la pelirrosa y yo nos miramos, comprendiendo que clase de héroes eran. Sakura era una chica muy inteligente y estudiosa, seguramente había leído en algún libro de la biblioteca de Konoha sobre el monumento.
– Todos eran héroes que murieron en combate –
La sonrisa de Naruto fue disminuyendo poco a poco del rostro del rubio hasta desaparecer por completo, asimilando las palabras del sensei. Bajé la mirada hasta clavarla en el suelo, sintiendo como mi corazón se encogía de manera repentina. Kakashi volvió a poner su mano sobre la piedra, pasándola con algo de delicadeza sobre los nombres grabados.
– Esto es un monumento, los nombres de mi mejor amigo y mi hermana están aquí – su voz sonaba completamente hueca, sin vida, lo cual logró que un escalofrío me recorriese la espalda.
Había oído hablar sobre Yue Hatake, una leyenda en el mundo ninja, pero por desgracia falleció en una misión muy complicada. Kakashi soltó un sonoro suspiro y se giró para mirarnos fijamente.
– Oíd… os daré una oportunidad más, pero después del almuerzo os será mucho más difícil conseguir los cascabeles – hizo una mueca extraña – Aquellos que todavía deseen el desafío pueden comer, pero no le deis nada a Naruto – avisó mientras nos entregaba nuestros bentos – Es el castigo por haber intentado comer solo, si alguien le da de comer, suspenderá inmediatamente, ¡Yo soy la ley aquí! ¿Entendido? –
Desapareció en una nube de humo, dejándonos solos a los cuatro. Me dejé caer con algo de brusquedad, agotada. Por suerte Sasuke y la Haruno lo vieron venir y lograron agarrarme con rapidez. Nos sentamos los tres en círculo mientras abríamos los bentos, sin embargo Naruto seguía dándome pena.
– Naruto… – dije a media voz mientras levantaba mi bento hacia él, esperando que lo tomara.
Podía notar el chakra del Hatake cerca, sin embargo al ser Miyukage no me importaba realmente el compartir con él la comida.
– ¡Ja! – Dijo el rubio con tono arrogante– ¡No necesito comida, estoy genia…!– antes de que pudiera terminar, el sonido de su propio estomago lo interrumpió.
La pelirrosa y yo reprimimos una sonrisa mientras que el Uchiha murmuraba cosas sin sentido. Sin poder evitarlo, puse el bento frente a Naruto.
– Come y calla, anda – dije con un tono entre orgulloso y divertido.
El ojiazul me observó detenidamente mientras que yo no tenía la intención de retirar mi propuesta, por lo que al final accedió y le di de comer, puesto que el Uzumaki estaba atado y no podía utilizar las manos.
– Necesitas comer un poco – dijo Sasuke, retirando mi bento y dándole a Naruto el suyo propio, gesto que me sorprendió bastante.
La ojijade observó la escena con los ojos abiertos de par en par para después entregarle un poco de comida al rubio, así todos teníamos la misma ración. Los cuatro quedamos hablando con bastante tranquilidad, planeando una estrategia para arrebatarle los cascabeles al Hatake. Mientras que estábamos discutiendo que haría de distracción el ojiazul nos detuvo de manera inesperada.
– Chicos… gracias, ttebayo – y sonrió, logrando que le devolviese el gesto junto con los demás, al igual que el Uchiha.
NORMAL POV
– No… no puede ser… – murmuró Kokoa mientras seguía pasando las páginas de la libreta, todas en blanco.
El Umino levantó la vista para poder mirar directo a los ojos del Hokage, el cual parecía algo divertido por la situación.
– El examen de Kakashi puede ser un poco difícil, ya que los niños son obedientes… – comenzó a decir para tranquilizar a los dos ninjas presentes, sin embargo Iruka lo interrumpió.
– P…pero… esto son todo ceros, solo hay suspensos –
Kokoa e Iruka se miraron, ambos preocupados por el futuro de Naruto. Los dos siempre habían puesto a ese chico como su prioridad, sin importar si era lo correcto, lo que pensaban los demás o las reglas, ese chico era todo para ellos.
– Así es, Kakashi nunca ha aprobado a nadie, todos han suspendido – Sandaime tomó un sorbo de su té con tranquilidad ante la atónita mirada de los dos ninjas.
Por un segundo, la imagen del Umino y la Kada fue remplazada por la de una mujer de cabello rojizo y ojos castaños y un hombre de pelo rubio y ojos azules, por lo que el Hokage parpadeó con rapidez para eliminar aquella fantasmagoría de su mente.
SHIKI POV
Bebí un poco de agua de la cantimplora que Sasuke había traído para mí mientras que los otros tres seguían planeando como quitarle los cascabeles a Kakashi. Sin embargo, nos detuvimos en cuanto una nube de humo apareció entre nosotros, anunciando la llegada del sensei. El Uchiha mantuvo la calma y tomó una pose defensiva frente a la pelirrosa, mientras que esta soltaba un grito agudo y se protegía con los brazos y el rubio gritaba y se removía. Yo me mantuve tranquila y alerta, sabiendo quien era la persona que había interrumpido nuestro almuerzo.
– ¡VOSOTROS CUATRO…! – Gritó el peliplata de manera agitada –… Habéis aprobado – terminó con una sonrisa de satisfacción en el rostro.
– ¿Eh? – dijeron Sakura y el Uzumaki al unísono mientras que yo me aguantaba la risa al ver sus reacciones.
Me giré para ver al Uchiha, el cual estaba con un rostro que denotaba mal humor. Abracé al ojinegro por los hombros mientras observaba como la ojijade trataba de protestar, sin embargo no lograba hablar correctamente y tan solo salían palabras entrecortadas.
– ¿Por…por qué? – logró preguntar al fin la pelirrosa.
Kakashi se acercó a Sakura y la rodeó con el brazo mientras una sonrisa más tranquila se dibujaba en su rostro. Se había dado cuenta de lo mucho que había asustado a la ojijade durante su pequeño arrebato de furia con el Uchiha.
– Sois los primeros, todos los demás han hecho lo que les he ordenado, eran unos idiotas – comentó al tiempo que se alzaba de hombros.
Reprimí un suspiro y me incorporé con ayuda del azabache mientras observaba a Sakura, la cual parecía sentirse segura junto al Hatake por primera vez desde que lo habíamos conocido.
– Un ninja debe ver por debajo de todo – comenzó a explicar – Aquellos que rompen las reglas del código ninja son escoria, pero, ¿Sabéis que? – Miró hacia el cielo mientras estrechaba con más fuerza a la pelirrosa y pasaba su brazo por detrás de Sasuke y yo – Aquellos que no se preocupan de sus compañeros… son peor que escoria –
Sonreí de manera casi imperceptible, mi madre solía decir algo parecido, y oírlo en palabras del peliplata me hizo recordar a la mujer que me crió y me hizo feliz, y no a la mujer que me obligó a convertirme en ninja y me alejó de mi mejor amigo. Después de decir estas palabras, Kakashi nos soltó a todos, por lo que la pelirrosa y yo aprovechamos para desatar al rubio y después ponerle algo de hielo en los moratones a Sasuke, el cual parecía no quejarse.
– Bueno, fin del entrenamiento, todos habéis aprobado – sentenció con tranquilidad el Hatake mientras mostraba su pulgar hacia arriba – Mañana nos veremos aquí para comenzar con nuestro entrenamiento y misiones –
El Uzumaki pegó un gran salto mientras gritaba de alegría, regocijándose por haber logrado pasar la prueba.
– ¡Toma ya! ¡Lo hice! ¡Lo hice! ¡Ninja, ninja, ninja! – gritaba el rubio mientras daba saltos por todo el claro.
Olvidándose de su inicial vergüenza, la Haruno imitó su acción y comenzó a dar saltos junto con él, sin poder evitarlo me uní a ellos junto con Kakashi, y, para mi sorpresa, el mismo Sasuke.
Comenzamos a saltar los cinco de manera algo descontrolada, entre risas y tonterías. Miré un momento hacía atrás, recordando el extraño encuentro con ese chico que me había salvado de Sejiko, ni siquiera recordaba su nombre. Clavé mi mirada en frente y pensé que, después de tanto tiempo, estaba haciendo las cosas bien. Me había convertido en genin a la edad adecuada, había pasado la prueba y tenía unos buenos compañeros. Tal vez con todo esto pudiera olvidarme un poco del oscuro pasado que me perseguía.
Os deseo un muy buen día y espero que os haya gustado el capítulo, el cual nos mostraba la verdadera razón por la que no habían pasado el examen de Kakashi, pero por suerte, nuestros queridos genins siempre logran anticiparse a todo y han conseguido pasar la prueba. ¿Qué será de ellos en el próximo capítulo?
