Lejos de aquel lugar… más o menos a unas cinco cuadras de la municipalidad de la Capital, la música desbordante y llena de alegría rebosaba en existencia en aquel sector donde varias carpas y tiendas resaltaban en aquel lugar de la ciudad, a la par que varios juegos y diversas comidas se encontraban a disposición de aquel que estuviera dispuesto a pagar por ellas.

—¿Me puede dar dos por favor? — la escena ahora se centraba en Takeshi, el cual, junto con un pequeño Riolu tomado de su mano, señalaba en un puesto de algodón de azúcar dos largos bastones con dicho dulce, a la par que el vendedor le asintió de la misma alegre manera a la par que Takeshi le pagaba el dinero correspondiente.

—¡Muchas gracias! — dijo el joven de ojos verdes, no tardando mucho en notar como el deseoso Riolu alzaba con una sonrisa su mano con intención de tomar aquel algodón, sacando una simple carcajada por parte del hijo de Ryo, para después entregárselo al pequeño pokémon y ambos así empezar a degustar su propio algodón.

—"¡Está muy rico!" — dijo alegre Ryo a la vez que sentía como aquel algodón se disolvía en su boca, agradándole aquel sentir, a la par que volvía a tomarse de la mano con Takeshi mientras que ambos comenzaban a caminar y recorrer aquella feria.

—¿Qué más podríamos ver?... ya hemos visto todos los juegos…— dijo pensativo Takeshi a la par que con su boca arrancaba una pequeña parte de su algodón.

—"¿Cuánto crees que falte para que termine esa asamblea?" — preguntó el Riolu mientras pensaba de igual manera lo que había dicho su tío, a lo que este se le queda mirando para después enfocar su mirada hacia el reloj de su muñeca derecha.

—Creo que ya deberíamos pensar en devolvernos al auto… no falta mucho para que acabe— dijo Takeshi con un pequeño toque de desánimo, mientras que el Riolu inflaba sus mejillas de igual manera por ello.

—"No me gusta ese auto… me siento demasiado encerrado"— admitió el pequeño pokémon, mientras que Takeshi asentía a aquellas palabras—"¿Crees que se enojen si los esperamos afuera de esa municipalidad?" — preguntó ahora de manera más tímida el pequeño pokémon, solamente para sacar una pequeña carcajada por parte de Takeshi.

—¡Sí que quieres entrar ahí! ¡¿Eh?! — dijo entre nuevas carcajadas el hombre, a lo que el Riolu únicamente baja un poco la mirada a la par que se ruborizaban sus mejillas, mientras que en su rostro solo el nerviosismo se reflejaba ante sus claras razones "ocultas".

Takeshi, después de otras carcajadas, simplemente lanzó un suspiro a la par que recordaba cuando Yoshiro y los demás se bajaron.

—¿De verdad crees que, si vamos para allá, esa multitud de periodistas no nos estarán esperando? —Preguntó ahora más serio el joven, habiendo considerado a pesar de todo la propuesta dada por el Riolu, pero dándose cuenta de aquel importante detalle.

Ryo se quedó pensando aquellas palabras… obviamente dándose cuenta de lo cierto en lo que se encontraba Takeshi, empezando a desanimarse ante la clara realidad, sin embargo, tanto el joven como el pequeño pokémon se exaltan levemente cuando el brillo de "ciertos" objetos daban de manera tenue sobre los ojos de los mismos pasados unos segundos, a lo que estos se giran por la propia inercia hacia el origen de aquella luz…

Notando como una pequeña tienda de disfraces, en las cual resaltaban prendas que ocultarían a la perfección a cualquiera que quisiera pasar desapercibido, tales como túnicas o máscaras muy bien elaboradas, únicamente provocaron que en los rostros de aquellos dos seres una tenue sonrisa se formase una vez que sus ojos se posaron sobre "eso"…

.

.

.

.

.

.

.

El ambiente lentamente cambiaba… ahora el plano se alejaba de aquel joven y Riolu, a la par que, como si elevándose se tratase, aquella capital lentamente se tornaba en un punto a la distancia, no pasando mucho cuando solamente el cielo se denotaba como lo único observable…

El clima cambiaba… se tornaba nublado y oscuro rápidamente con el pasar de los segundos… a la par que la brisa fría y deprimente de igual manera envolvía a cualquiera que se encontrara de frente con la misma.

Los jadeos eran los primeros en escucharse… su asustado cuerpo apenas y podía mantenerse de pie ante lo que sus pequeños y azules ojos observaban.

La sonrisa de su madre y sus levemente llorosos ojos los veía a la perfección, mientras que los suyos, completamente abiertos, únicamente veían como aquel hombre de rubio cabello apuntaba con su arma en dirección a la cabeza de la misma…

A lo que el pequeño Zorua solo llama a su madre en un ferviente grito… antes de escuchar finalmente el disparo.

Y abrir los ojos de golpe en la municipalidad de la capital.

.

.

.

.

Apenas fue un par de segundos desde la perspectiva del resto… la mirada cabizbaja del Zoroark no tardó mucho en emerger una vez que Suzume dijera aquellas palabras, trayendo consigo el claro recuerdo por parte de Zoroark sobre aquel día hace más de diecisiete años atrás.

—Me rehúso— las palabras de Ryo emergieron poco después luego de que Suzume dijera aquella pregunta, quitando completamente el letargo del Zoroark… sin embargo, aquello era diferente… esas simples y cortas palabras dichas por el hombre, ahora de brazos cruzados y mirada seria y penetrante, imponía una energía y presencia tal, que incluso la propia Suzume se extrañó luego de escuchar aquello… habiendo sentido la molestia pertinente del propio Ryo en comentarios anteriores.

Pero nunca a como en ese momento.

—Por favor… no lo malinterpretes, Hibiki— Ryo ahora, de una manera menos imponente pero no por ello dejando de ser serio, se giraba hacia aquel al cual Suzume se había referido— No es que Yoshiro te haya mentido…— el hombre iba a empezar a decir las razones, sin embargo… "aquella" voz nuevamente comenzaba a resonar.

—Solo no te dijo toda la verdad…— volvió a hablar Suzume, interrumpiendo de manera bastante notoria para Naoto y Akane a Ryo, pero no para el resto de los oyentes.

—¡¿Algún día serás empática?! — preguntó Ryo, enojado por claras razones, mientras que Suzume se mantenía con la misma seria mirada, causando únicamente un mayor enojo en el hombre de ojos marrones.

—Fue algo muy doloroso… ¡Y más para Yoshiro!, él simplemente dijo lo necesario, ¡¿Qué maldita razón hay para hacerlo decir lo que ocurrió exactamente ese día?! — el hombre hablaba de manera más impertinente de lo normal ante la clara situación, a la vez que Suzume ahora posaba sus ojos sobre Yoshiro.

—Es para dejar en claro las obvias razones del por qué ese Zoroark… ni ningún otro pokémon, debería convivir con humanos—fueron las cortas y penetrantes palabras dada por la mujer de negra cabellera, dejando luego de ello un silencio tal, que solamente las claras muecas y leves bufidos por la obvia impotencia de Ryo resaltaban en el lugar… solo para empezar a girarse levemente hacia Yoshiro por su clara preocupación de igual manera ante cómo el propio pokémon se estaría tomando aquel sensible tema…

Únicamente para ver cómo la seria y ahora casi inexpresiva mirada se mostraba en los azules ojos del Zoroark.

—"Mi madre fue atacada en el bosque aledaño de Hotaru por un hombre armado que trabajaba para Ryuji Mori… pudo haber escapado… pero fui a buscarla sin saber aquello y al final tuvo que sacrificarse para que yo no resultara herido… Ryo y Takeru no alcanzaron a llegar antes de que ella falleciera"— Finalmente la voz de Yoshiro comenzaba a resonar de nuevo en las mentes de todos los presentes, a la par que la actitud del Zoroark se mantenía constante, sin siquiera alterarse ante las propias palabras— "Ahora dime, alcaldesa Suzume… ¿Quieres que también te diga cómo murió? ¿O que te describa su rostro antes de que muriera?, si es que eso es lo que tanto te empeñas en conseguir…" — las frías palabras del pokémon únicamente preocupaban tanto a Ryo como a Akane y Naoto, pero únicamente para traer la misma seriedad y frialdad por parte de Suzume.

—Comprendo… y no, cosas como esas no son de mi interés en lo absoluto, pero lo que realmente me interesa averiguar es acerca de ese hombre que asesinó a tu madre el cual no mencionaste antes— Suzume, con su normal y seria actitud, únicamente hacía emerger una pequeña vena en la frente de Ryo por el claro acumulo de enojo en el interior de aquel hombre, mientras que Yoshiro se mantenía inalterable— No pasó mucho cuando Taichi envió su cuerpo a la capital una vez que lo identificaron…— la mujer se giraba levemente para después sacar unos papeles que resaltaban en la mesa a sus espaldas— Y, finalmente, no solo descubrimos que era un trabajador de Ryuji Mori…— dijo con una leve falseta de asombro Suzume, a la par que un proyector comenzaba a encenderse de la nada por obra del propio control que la alcaldesa poseía en aquella habitación, dejando completamente impactado a Ryo cuando se muestra la imagen del hombre que había asesinado a Hiyori…

A la par que el nombre de "Satoshi Mori"… era el que se encontraba debajo de dicha imagen.

—Sino que también… junto con Teijo… los tres eran hermanos sanguíneos, el menor al parecer... murió a la edad de treinta y dos años— dijo con aquel tono falso de asombro, mientras que Yoshiro mantenía su mirada fija en aquel hombre que ya hacía diecisiete años no había vuelto a ver hasta entonces…

Siendo un suspiro… la única respuesta por parte del Zoroark antes de volver a adoptar nuevamente aquella seria actitud.

—El cuerpo fue entregado a su respectiva familia y Taichi dictaminó que su muerte fue provocada por Ryo Kurogane mediante "legítima defensa", pero no es necesario investigar más a fondo respecto a eso, ya que no es del todo relevante de momento— Explicaba la militante mujer, a la vez que la imagen de aquel rubio personaje desaparecía, solo para extrañar más a la audiencia por toda aquella información "sin objetivo".

—¡¿Y a qué quieres llegar con todo esto entonces?! — Ryo, si bien no a un tono alto, la ira en su pregunta era notable, a la par que el mismo se dirigía hacia la mujer.

—Satoshi Mori… si bien fue un criminal por el simple hecho de estar relacionado con los trabajos de Ryuji, no evita el hecho de que el hombre tenía una familia de igual manera— La mujer ahora comenzaba a alzar su brazo izquierdo en dirección hacia cierto punto, a lo que una luz nuevamente comienza a encenderse para mostrar a Kenshi, el hombre el cual, al igual que Suzume, había realizado preguntas con un tono completamente más hostil que las demás hacia Yoshiro.

—Y que tenemos a su propio hijo entre nosotros…— tanto Ryo como Yoshiro se congelaron por breves instantes… siendo imposible para los mismos el no girar sus rostros hacia aquel ser de mirada seria y penetrante que se mantenía inalterado una vez que Suzume mandara aquella clara indirecta.

Formándose así… otro largo silencio.

.

.

.

.

Tanto la mirada de Yoshiro como la de Ryo no se desviaban de la de aquel hombre… nunca sospecharon su identidad o la clara relación que poseía con aquel ser que años atrás había cometido los actos ya narrados, sin embargo, a pesar de que en su mirada y facciones la seriedad junto con la frialdad se viera reflejada… aquello era algo indiferente para Ryo…

Estaba más que claro en que en el aura de aquel hombre… únicamente el resentimiento en su más llano deseo prevalecía hacia el Zoroark en el cual posaba su mirada.

—A la edad de trece años tuvo que afrontar la pérdida de su padre…— Suzume volvía a hablar… denotando un leve tono de lástima en su voz.

—¿Acaso quieres comparar el dolor que tuvo que afrontar Yoshiro con el de él? — la paciencia de Ryo se colmaba… ya incluso sospechaba que Suzume comenzaría a lanzar indirectas sobre las "grandes" diferencias que habría entre lo que tuvo que afrontar Kenshi en su infancia y minorizar a Yoshiro con tal de hacerlo perder la compostura…

—No… de hecho, soy plenamente consciente de que el Zoroark afrontó traumas a un nivel completamente más alto que las que afrontó Kenshi, nunca me atrevería a hacer semejante comparación— No hubo respuesta luego de que Suzume dijera aquellas palabras… la extrañeza en Ryo era la más notoria, ya que, como bien se mencionó, Yoshiro permanecía serio e inalterado ante las palabras.

—No soy una persona antipática a como el exalcalde Kurogane lo supone…— ahora Suzume comenzaba a alzar un poco más su voz conforme empezaba a hablar nuevamente, para así ser escuchada con mayor claridad por el resto— no es mi agrado recalcar pérdidas o muertes… sin embargo, es este hecho el cual de mejor manera nos ha de ayudar para demostrar la simple característica que nos marca tanto a hombres como a pokémon por igual…— la mujer dejaba unos segundos de silencio, a la par que volvía a chocar sus ojos con los de Yoshiro.

—Y el odio que fácilmente puede nacer en nuestros corazones hacia el otro— las palabras, demostradoras de manera tenue del sentimiento del cual hacían mención, emergían de aquella mujer, haciendo que Yoshiro únicamente frunciera su ceño ante lo mismo, sin responder a pesar de todo.

Nuevos susurros comenzaban a emerger, sin embargo, aún era temprano para que Suzume terminara de dar su punto de vista.

—No creas que no tengo mis propias fuentes… Zoroark; estoy plenamente consciente de las crueldades por las que tú y tu padre y madre afrontaron por manos de los trabajadores de Ryuji Mori cuando eras un cachorro… también estoy al tanto de la tortura que te hizo pasar tanto Taichi como su hijo, viste morir a seres queridos de frente… y aún así planteas tener una salud mental estable y capaz de discernir entre lo correcto y lo impulsivo al momento de… lanzar una ilusión, por ejemplo— la mujer, en su fluido hablar, seguía dando finalmente sus principales argumentos.

—Entonces… tú exiges que nosotros nos fiemos de ti… pero ¿Cómo quieres siquiera pedirnos eso de alguien el cual fue torturado y afectado de tales drásticas maneras durante su vida por la especie de aquellos que ahora tiene que proteger? ¿Cómo quieres que creamos que aún no guardas rencor u odio hacia los seres humanos?— fueron finalmente las siguientes preguntas dada por la alcaldesa, haciendo que todas las miradas se posaran nuevamente hacia el Zoroark el cual mantenía sus ojos puestos sobre la mujer, a la par que el mismo simplemente lanzó un tenue suspiro, dejando unos cuantos segundos de silencio a la par que pensaba en su respuesta…

.

.

— "Porque… a diferencia de ti o de algunos que se encuentran en esta habitación… yo no hago diferencias entre los de mi especie y la de ustedes" — un pequeño y leve movimiento en el ceño de Suzume emergió una vez que aquellas palabras resonaron con fuerza y decisión en las mentes de todas las personas de aquel lugar.

—"No soy un iluso… cuando perdí a mi madre o a mi padre… a mi abuela…"— Yoshiro empezaba a recordar las imágenes de Hiyori y Hina cuando estas fallecieron, a la par que la pena sentida en aquellos momentos emergía levemente de igual manera— "el odio que sentí… la risa histérica de aquellos que asesinaron a mis seres queridos en frente de mí… mi ira me consumió tarde o temprano… quería hacerlos pagar por todo lo que me habían hecho tanto a mí como a mi familia…"— las imágenes del cuerpo de Haruko cayendo producto de aquel disparo que Taichi le dio años atrás, junto con la furia que demostró el propio Zoroark, era bien recordada por el mismo de igual manera.

A la vez que recordaba la imagen de Haruko interponiéndose entre este y Taichi en el instante en el que el Zoroark se había lanzado hacia este último con intenciones de torturar y asesinar.

—"Pero… al final mi familia y la mujer que ahora es la madre de mi hijo me ayudaron a ponerme de pie nuevamente, y a ellos les debo todo lo que soy a día de hoy… y no me arrepiento de nada en lo absoluto" — ahora con un tono más alegre que serio, Yoshiro se dirigía no solamente hacia Suzume, sino también hacia el resto de los alcaldes que ahí se encontraban, solo para después volver a girarse hacia la alcaldesa de la capital luego de que pasaran otros cuantos segundos.

—"No me importa en lo más mínimo si es un ser humano o un pokémon el que intente dañar a alguien… cuando era un cachorro no tuve la fuerza y la destreza para poder defenderme a mí o a los demás… pero ten presente que, sin importar si me quitan o no el puesto de alcalde, tengo una responsabilidad con mi gente… ellos depositaron en mí su confianza ante cualquier amenaza que pueda tener mi pueblo" — El pokémon ahora adoptaba una actitud mucho más seria y casi retadora hacia la mujer a la cual miraba, mientras que esta se mantenía en silencio y con el mismo serio actuar.

—"Y me aseguraré de dejárselo bien en claro a cualquiera que se atreva a lastimar o dañar a alguna persona en Hotaru" — Aquellas palabras fueron las últimas dadas por el Zoroark… a la par que el tiempo parecía detenerse una vez que aquello se escuchó.

Suzume no decía nada… sin embargo, las muecas de extrañeza e inconformismo en su rostro respecto a las palabras de Yoshiro eran más que claras para todos los que la observaban.

—"Si no quieren confiar en mis palabras, confíen en mis acciones entonces" — Ahora era Yoshiro el que comenzaba a extrañar a todos cuando el mismo comenzaba a sacar unos papeles del bolso que tenía a su lado.

—"Me tomé la libertad de traer documentos oficiales en los cuales está toda la información respecto a los avances que Hotaru ha tenido desde que comencé a ser alcalde de la misma… con las firmas de todos los concejales pertinentes, como forma de hacer aún más verídico el documento" — Yoshiro no se detenía en su actuar, este ahora comenzaba a levantarse, a la par que el silencio casi se volvía chocante para el resto de los observantes una vez que el Zoroark comenzaba a bajar por aquella habitación con el objetivo de entregarle dicho documento a la mujer que se encontraba en el centro de todo.

No se dijo nada… solo los pasos del pokémon fueron los que se escucharon, tardando unos cuantos segundos en ir donde Suzume, entregarle dichos documentos, y regresar al lado de Ryo con una tranquilidad y seriedad que hacían bastante contraste al actuar extrañado de los alcaldes ahí presentes, incluso para Naoto o el propio Ryo.

Yoshiro no tardó mucho en hablar nuevamente… como si el propio Zoroark hubiera estado practicando aquella conversación, comenzaba a decir con extremo detalle cada uno de los avances que el pueblo de Hotaru había adquirido hasta ese día… variando sus descripciones desde las mejoras educacionales en la propia escuela, el crecimiento de su hospital, como también con ello la salud y el control de enfermedades de su propio pueblo, mostraba de igual manera la nueva entrada de trabajadores y la propia "dependencia" que poco a poco se generaba, si bien no era total, no hacía falta mencionar que en tiempos pasados la única opción para algunos era literalmente trabajar en la capital con tal de poder tener ingresos y con ellos subsistir, actos los cuales comenzaban a disminuir gracias a los avances antes mencionados.

No era extraño el que los nuevos susurros comenzaran a emerger… nueva evidencia se presentaba, a la par que la realidad por la cual el pueblo de Hotaru afrontaba no era tan "desesperada" a como los propios alcaldes de los otros pueblos o ciudades sospechaban en base a las consecuencias de que un pokémon fuera su alcalde.

A lo que… cuando los susurros finalmente comenzaron a sosegarse una vez que la respuesta en la mente de varios ya estaba dada ante tales evidencias…

Una tenue, pero no por ello débil risa, comenzó a escucharse en todos los sectores de aquella enorme habitación…

Siendo Suzume, el origen de la misma.

.

.

.

.

La exaltación y las bocas levemente abiertas ante el no saber cómo responder ante aquel acto el cual contrastaba completamente con el actuar general de la mujer, incluso a Ryo llegaron a sorprender levemente, a la par que Suzume continuaba con aquella extrañamente sincera sonrisa junto con sus respectivas carcajadas las cuales cada vez se tornaban con mayor tono, en su justa medida obviamente.

—¿Se puede saber qué es lo que te da tanta gracia, Suzume? — preguntó con un tono más de duda que de sarcasmo Ryo, ya que el mismo estaba completamente impactado de por sí ante la sonrisa que se plasmaba en el rostro de aquella seria mujer…

Ya que hacía bastantes años que no la había vuelto a ver.

Las pequeñas risas soltadas por la alcaldesa de la capital lentamente comenzaron a decrecer de tono luego de que la pregunta de Ryo fuera dada, a la par que la calma nuevamente volvía a retomarse en aquella habitación, dejando como resultado una leve intranquilidad en el ambiente luego de que en el rostro de Suzume únicamente una pequeña sonrisa se enmarcara luego de que la misma dejara finalmente de reír.

—Me da gracia el cómo se comienza a sentir que gran parte de los que están aquí empiezan a cambiar de opinión… sí que sabes cómo agradarles a las personas, Zoroark, no lo negaré— Suzume nuevamente volvía a dirigirse hacia Yoshiro, mientras que este tenía su ceño levemente fruncido de igual manera ante la actitud de la mujer.

—Pero también veo que tienes la mala costumbre de solo mostrar una cara de la moneda…— la mujer ahora adoptaba una actitud más seria, a la par que la misma dejaba los papeles que Yoshiro le había dado a un lado, únicamente para sacar otros más que la propia traía como método de "reserva".

—"¿A qué te refieres?" — preguntó extrañado el pokémon al cual Suzume se dirigía, mientras que esta, sin decir palabra como respuesta de momento, comenzaba a dejar varios papeles sobre su escritorio, a lo que, si bien para aquellos que se encontraban más alejados de la propia mujer no era del todo visible, para los que se encontraban más próximos notaban como las palabras de "Denegado" resaltaban en los mismos.

—Dime… Zoroark, si bien nos muestras con gran orgullo el cómo el pueblo de Hotaru ha mejorado desde que tú fuiste escogido como su alcalde…— la mujer se apoyaba con bastante calma sobre su escritorio, a la par que alzaba uno de los papeles que esta había sacado con anterioridad— ¿Por qué no nos mencionas sobre el sin fin de proyectos sobre construcciones en Hotaru tanto de empresas, como de hospitales, e incluso la primera universidad, que has rechazado sin rechistar cuando los directivos de mi ciudad te enviaron dichas propuestas? — preguntó nuevamente la mujer de tono dominante, mientras que esta dejaba de hablar como clara forma de demostrar su punto de vista, dejando tras de ello un impactado público el cual ahora se giraba extrañado hacia el propio pokémon, el cual incluso demostraba un poco de sorpresa ante el tema presentado por la alcaldesa, lentamente tornándose en uno más serio para después lanzar un tenue bufido por lo claro.

—"Ya envié una carta con respecto a lo de la universidad… estoy intentando convencerlos de construir en las afueras de Hotaru" — Yoshiro comenzaba a hablar, a la par que Suzume lo observaba de brazos cruzados— "¡Pero todos los documentos imponen como condición el que se construya y por ende destruya parte del bosque de Hotaru, y eso es algo que no pienso permitir mientras sea su alcalde!" — dijo en un tono un poco más alto el pokémon, un poco enojado de que Suzume de primeras a cuentas insinuara un mal ejercer por parte de Yoshiro como alcalde al haber rechazado construcciones como un hospital o la propia universidad mencionada por la mujer.

—¿Y se puede saber por qué te importa tanto ese bosque?... déjame adivinar… ¿Los pokémon que viven ahí? — preguntó nuevamente la mujer con un casi indetectable tono despectivo, pero no por ello inadvertido para aquel hombre de ojos marrones que, a pesar de mantenerse serio al lado de Yoshiro, no desviaba su mirada penetrante de los ojos de aquella mujer.

Yoshiro no dijo nada… su nerviosismo e incomodidad, estando plenamente controlados, incluso en aquel breve lapso se descontrolaron de manera tenue, transformándose en aquel silencio como única respuesta del propio pokémon, junto con un leve temblar.

—Esas criaturas tienen un sinfín de lugares en aquel bosque en el que pueden vivir con tranquilidad… entonces, ¿Por qué te preocupa tanto el que se destruya una parte en son del avance y bienestar de Hotaru? ¡Ese es tu principal objetivo como su alcalde! — Suzume era hábil en sus palabras… su obvio objetivo era claro para el Zoroark, incluso para Ryo, sin embargo, ningún argumento u otro tipo de método podría detener a lo que aquella mujer quería llegar.

—O es que… ¿Temes que existan represalias por parte de esos pokémon si es que destruyes parte de su hábitat y atenten contra las personas de Hotaru? — Suzume hablaba con cierto tono de interés y juego, para después volver a adquirir una postura un poco más seria y volver a sentarse en su respectivo lugar.

—Esta será mi última pregunta, señoras y señores… ya después de esto, si nadie más quiere hacer otra, haremos una votación respecto a si el Zoroark debe o no mantener su puesto como alcalde de Hotaru— la mujer entrecruzaba sus dedos, a lo que la misma vuelve a chocar su mirada con la de Yoshiro.

—Yoshiro Kurogane…— Suzume decía el nombre del pokémon por primera vez, mientras que Yoshiro se exaltaba levemente por lo mismo, pero no cambiando su seria actitud hacia esta.

—Cuando los pokémon se vuelvan en contra del pueblo de Hotaru que, ten por seguro, pasará tarde o temprano tanto en tu pueblo como en el resto…— las palabras dichas por la mujer no afectaban a Yoshiro… casi como si el mismo supiera y aceptara la realidad de lo dicho por Suzume.

—Dijiste que te encargarías de cualquiera que se atreviera a dañar a las personas de Hotaru, pero… en el caso hipotético de que, por voluntad general, se decidiera atacar y encarcelar a los pokémon que osaran dañar tanto ya fuese a la propiedad como a los propios habitantes de cualquier pueblo…— el nivel de tensión aumentaba conforme la última y ya casi clara pregunta se avecinaba por parte de Suzume, mientras que esta incluso se pausaba por unos segundos antes de ello.

—¿Estarías dispuesto a enfrentarte a los de tu propia especie, y adoptar cualquier medida necesaria, por cruel que sea, para asegurar el bienestar de tu pueblo…? — Fue su última pregunta…

.

.

.

.

Minutos después… en las afueras de la municipalidad, los periodistas en gran cantidad se mantenían presentes en las escaleras de aquel lugar, estando pendientes ante la pronta finalización de la asamblea, ya con sus preguntas en mente y las libretas y micrófonos a mano para poder hacer así registro de los resultados de la misma, a la par que todos se preguntaban el cómo aquel Zoroark terminaría luego de esta.

Mientras tanto, en una esquina aledaña, dos figuras comenzaban a vislumbrarse en las afueras de la municipalidad… donde sus formas y respectivos tamaños fácilmente asemejaban a los de un joven y Riolu.

Las identidades de estos seres, ya bien conocidas y bastante sospechadas para aquellos que leen estas palabras, comenzaban a caminar con tranquilidad y seguridad hacia la municipalidad, sintiéndose completamente satisfechos cuando comenzaron a toparse con los primeros periodistas, y estos se mostraban completamente ignorantes de las identidades de aquellos dos seres los cuales compraron el que consideraron como el mejor disfraz para poder así entrar a la municipalidad sin ser tomados en cuenta.

Estaba más que claro el que más de alguno de los periodistas estaba al tanto del hijo de Ryo Kurogane, como tampoco había ser humano el cual no identificara a un pokémon con solo verlo, sin embargo, los disfraces eran tales, que sin lugar a dudas lograron "camuflar" por completo a aquellos seres que se encontraban lanzando pequeñas carcajadas al ver como su elaborado plan daba frutos.

—"Sabía que este disfraz funcionaría a la perfección" — dijo orgulloso y satisfecho el pequeño pokémon el cual caminaba al lado de Takeshi, mientras que el propio joven asentía con la misma actitud, a la par que nuevos periodistas pasaban por el lado de aquellos, ignorándolos por completo gracias a el nivel de sus propios disfraces.

No fue problema para Takeshi y Ryo el por fin entrar a la municipalidad, a lo que el pequeño Riolu comenzaba a guiar a su tío una vez que estos entraron, ya que no era problema para el pokémon el detectar el aura de aquel ser que aún se mantenía sentado y concentrado a pocos metros de la propia entrada de la municipalidad, no tardando mucho en dar con el mismo.

La concentración de Takeru era clara… sin embargo, casi en el mismo momento en el que Takeshi y Ryo notaron al Lucario y caminaron hacia el mismo, el adulto pokémon comenzó lentamente a abrir sus ojos una vez que finalmente la asamblea había acabado…

Solo para girarse exaltado, en el instante en el que la voz de su pequeño nieto se escucha en su mente, a lo que este observa al Riolu saltando animosamente junto con Takeshi el cual de igual manera le saludaba…

Para después quedar completamente petrificado por la clara apariencia que aquellos dos jóvenes tenían en aquel instante.

Siendo su único disfraz… un par de lentes con bigote.

—¡¿Qué están haciendo aquí?! — gritó con una mezcla de encabronamiento y vergüenza ajena, Takeru—¡¿Y por qué tienen puestas esas cosas ridículas?! — volvía a exasperarse el encabronado pokémon.

—"¡No son ridículos! ¡Son nuestros super disfraces!" — el pequeño Riolu, heredero del orgullo y "encabronamiento" de aquel Lucario, comenzaba a inflar sus mejillas— "¡Gracias a esto nadie nos reconoció!" — respondió el enojón Riolu el cual estaba determinado en defender el genial disfraz que se había comprado, a la par que Takeru se paralizó por completo ante lo obviamente ilógico que resultaba lo dicho por su nieto, sin saber cómo lo hicieron para entrar a pesar de todo, porque no era posible en la mente de aquel sabio pokémon el que estos pasaran desapercibidos únicamente gracias a aquel disfraz generador de vergüenza ajena.

—¡Solo un tonto sin remedio los confundiría con otro! — Takeru admitió de la misma mañosa manera, chocando su cabeza con la del pequeño pokémon, a la par que ambos se observaban de encabronada manera.

.

.

Sin embargo, incluso en aquel fastidiado actuar de Takeru, este exalta y extraña a Ryo en el momento en el que comenzó a erguirse nuevamente a la par que se tornaba un poco más serio y preocupado casi al instante…

Luego de que el sonido de la puerta de la habitación en la cual se realizaba la asamblea comenzara a abrirse, no tardando mucho en aparecer los primeros alcaldes los cuales se retiraban finalmente de aquel lugar.

.

.

El silencio que se esperaba por aquellos que suponían los resultados de aquella asamblea, fue completamente contrapuesto a las normales conversaciones que aquellos alcaldes y otros dirigentes comenzaban a tener unos con otros, totalmente relajados e incluso con algunas risas de entremedio, con una actitud un tanto "informal" en comparación a cuando estos entraron por primera vez.

Takeshi y Ryo no tardaron mucho en entender de que aquello implicaba el término de la asamblea, a lo que los mismos comenzaron a buscar con la mirada tanto a Ryo como a Yoshiro, a lo que los mismos se alegran cuando finalmente ven al Zoroark con el hombre, acompañado con Naoto de igual manera, emergiendo de aquella entrada.

—Hola, amigo... — Ryo saludaba nuevamente a Takeru, a lo que el hombre gira su mirada hacia su derecha, solamente para extrañarse cuando ve a aquellos seres que se encontraban al lado del Lucario—¿Quiénes son…?— preguntó con completa inocencia el hombre, solamente para causar que el pobre Lucario se diera una palmada en plena cara una vez dicha aquella pregunta, solo para después escuchar el brinco alegre del Riolu ante tal aplastante victoria en contra de su abuelito.

—¡Mira sus auras maldito imbécil! — dijo encabronado el Lucario ante la infinita estupidez que podía adquirir su amigo en tales momentos.

—Alto… ¡¿Ryo?! ¡¿Hi-Hijo?! ¡¿Qué hacen acá?! — preguntó encabronado el hombre una vez que logró identificar a aquellos bien disfrazados y ocultos seres.

—Calma, papá… fuimos a una feria mientras estaban en la asamblea, y queríamos venir a conocer aquí también, y por eso nos disfrazamos para que no nos descubrieran— se excusaba el joven, mientras que tanto Yoshiro como Takeru y Ryo demostraban su clara molestia a pesar de todo, pero tornándose en una actitud más seria y normal conforme se mostraba claramente el que tanto Takeshi como Ryo se encontraban bien.

—¿Y cómo terminó la asamblea al final? — Takeshi no tardó mucho en preguntar con normalidad.

—¡Todo salió bien al final! — Naoto era el que empezaba a hablar con un leve tono de alegría, a lo que Yoshiro comenzaba a corroborar dichas palabras de igual manera.

Ryo simplemente se encontraba de brazos cruzados, este simplemente escuchaba lo que Naoto y Yoshiro decían, a la par que Takeshi y el pequeño Riolu escuchaban atentos la "historia".

A pesar de escuchar… la mirada del hombre de ojos cafés no tardó mucho en desviarse nuevamente hacia la entrada de la habitación en la cual se había realizado la asamblea, a la par que su serio rostro se mantenía conforme notaba como una única aura era la que continuaba estando presente en dicha habitación.

—Vuelvo en unos momentos, ¿Sí?... se me quedaron unas cosas— dijo con normalidad el hombre hacia los demás, a lo que el resto simplemente le asienten, a la par que todos continuaban escuchando lo que Yoshiro y Naoto relataban, mientras que Takeru, una vez que observó como Ryo volvía a dicha habitación, simplemente lanzó una débil e inadvertida carcajada, solo para después volver a girarse hacia los demás.

.

.

.

La habitación permanecía con la misma oscuridad que en el pasado… sin embargo, una única luz era la que resaltaba, siendo esta la que iluminaba el sector central, en el cual Suzume aún se encontraba, a la par que la misma estaba con aquel serio mirar aún vigente en su rostro, mientras ordenaba los papeles que había sacado durante la asamblea, para después guardarlas en un pequeño sobre, a lo que la misma comienza a alzar la mirada, exaltándose levemente cuando la choca con la de aquel hombre que había entrado a dicha habitación, para después solamente desviarla a la par que lanzaba un tenue bufido por lo mismo.

Pero solo para desanimarse nuevamente… cuando el sobre en el que guardó los documentos antes mencionados, se rompe en su parte trasera, haciendo que todas las hojas cayeran irremediablemente al suelo… desparramándose prácticamente por todo el lugar.

Maldita sea…— estaba más que claro el que la mujer no quería seguir estando en aquella habitación por claras razones, a lo que la misma únicamente se agacha rápidamente para después intentar ordenar de nuevo los papeles.

Pasaron los segundos… la mujer se mantenía fija en aquellos papeles… no tenía intenciones de volver a chocar la mirada con aquel hombre que la había observado, sin embargo, su vergüenza y leve fastidio volvió nuevamente a emerger en el momento en el que Ryo, con un considerable montón de papeles en su mano, aparecía a su lado a la par que le alzaba los mismos.

La mujer únicamente volvió a alzar su mirada hacia el hombre, solo para demostrar un leve toque de enojo en sus ojos, para luego cerrarlos con desgano y tomar los papeles con brusquedad por las mismas razones.

—¿Acaso te perdiste, Kurogane? — preguntó de tosca y malhumorada manera la mujer… a lo que Ryo únicamente lanza un bufido fastidiado por lo mismo, a la par que Suzume volvía a levantarse rápidamente para después comenzar a retirarse de la sala.

—¿Sabes…?— Ryo empezaba a hablar, mientras que Suzume no se detenía en su actuar—Recuerdo que había una época en la que me llamabas "Ryri"…— la mujer continuaba caminando, a lo que Ryo únicamente lanza una carcajada ante recuerdos de antaño.

—"Susu" —terminó su frase finalmente el hombre con sonrisa burlona…

Deteniendo completamente el caminar de aquella mujer.

.

.

.

.

Ryo simplemente esbozaba una pequeña sonrisa… mientras qué, en su calmada mirada, el ceño fruncido en la de Suzume hacía completo contraste, a lo que el hombre se exalta en el instante en el que esta deja los papeles a un lado para después girarse y comenzar a caminar hacia el mismo de manera más rápida que antes… a lo que la ahora enojada mirada de Suzume apuntando hacia el hombre que ahora la observaba con seriedad era la que resaltaba.

A lo que la misma, una vez que llegó finalmente delante del propio hombre, esta solamente se queda de pie y estática…

Únicamente para después lanzar una fuerte y sonora cachetada a la cara del mismo

.

.

.

.

El eco retumbó repetidas veces en las paredes del lugar… no había que ser un genio para notar que aquel golpe había sido con una enorme fuerza e ira por parte de la mujer, sin embargo, a pesar de lo antes dicho, el enfurecido rostro de Suzume nuevamente hacía contraste con el tranquilo de Ryo, mientras que el mismo se mantenía serio e inalterado, no habiéndole afectado o movido en lo más mínimo aquello.

—No vuelvas a llamarme así…— fue lo que dijo Suzume después de unos segundos luego de aquello, a la par que en el rostro de la misma un leve rubor comenzaba a emerger debido a la propia vergüenza y por lo vulnerable que Ryo la había dejado luego de que la llamara de tal manera.

Pasaron varios segundos de silencio luego de ello… Ryo no decía nada, su serio mirar se mantenía, mientras que Suzume, a pesar de querer irse de aquel lugar, se mantenía firme y con sus ojos sin poder desviarse de los de Ryo.

—¿Sabes…?— Ryo volvía a hablar, con la misma actitud antes dicha— podrás ser una malhumorada e insolente como ninguna otra; debo admitir que te pasaste bastante durante esta asamblea también— la mirada de Suzume nuevamente volvía a desbordar en una mayor ira a la de antes, a la par que apretaba su puño por la misma impotencia que se acumulaba en su interior.

—Pero no negaré que me agradaría volver a ver a la Susu que sonreía al igual a como lo hiciste antes durante la asamblea… me trajo bastantes recuerdos, para serte honesto— Ahora Ryo esbozaba una feliz y amable sonrisa en su rostro, a la par que mantenía sus ojos cerrados durante aquellas palabras, solamente para exaltar y paralizar levemente a Suzume luego de aquello, mientras que esta volvía a fruncir el ceño luego de que Ryo la volviera a llamar de "esa" manera, aunque ahora con un leve toque de tristeza, sin actuar con la misma violenta actitud de antes.

Vete de aquí…— la mujer simplemente susurró dichas palabras con enojo, solo para volver a generar otros segundos de silencio…

Para después ser los pasos de Ryo retirándose, los únicos en escucharse.

.

.

La sorpresa se reflejó por momentos en los ojos de Suzume… no se esperaba aquella respuesta por parte del obstinado hombre que pensaba que era Ryo, sin embargo, este no dudó un solo segundo en comenzar a caminar hacia la salida de aquella habitación una vez que la mujer se lo ordenó, a lo que la misma, aún dándole la espalda, solamente apretó nuevamente su puño con fuerza.

—Nunca volverás a verme así… ¡Así que deja de ser tan inmaduro y aprende a reconocer que así son las cosas ahora, y que ya nada va a cambiar! — la mujer gritaba… a pesar de querer quedarse en silencio luego de ello, sin embargo, las palabras emergían solas de su garganta.

—Puede que sea cierto… soy un poco inmaduro, pero…— Ryo empezaba a hablar como respuesta, a lo que aquel "pero" fue tal como para lograr que la mujer se girara hacia el propio hombre por la propia incredulidad ante aquellas palabras que le continuarían a esa.

Y observarlo mirándola directo a los ojos… a la par que el mismo le sacaba la lengua y se bajaba el parpado derecho inferior con su dedo índice.

—"Puedes decirme cuantas estupideces quieras… pero sé que dentro de ese dañado corazón se encuentra la amiga con la cual una vez jugué y quería … y esa es la imagen que no me rendiré en volver a ver, sin importar las mierdas que me sigas diciendo, "Susufea"" — fueron las palabras alegres dichas por telepatía por parte del humano, a lo que la mirada sorprendida por parte de Suzume fue la única respuesta…

Antes de que Takeru apareciera con el estado aural activado y, en un abrir y cerrar de ojos, este, con su rostro completamente aterrado ante la presencia que Harumi comenzaba a emitir ante la ira provocada por el supuesto faltar de aquellos hombres a la hora de almuerzo en el hogar Kurogane, tira del cuello de la chaqueta de Ryo, sacándolo así finalmente de aquella habitación.

Y retirándose así, finalmente, de la capital.

.

.

.

.

Finalmente amigos! Aquí termina el prólogo e-e, na mentira, pero ustedes me entienden XD, ¡Tenía muchas ganas de llegar a este punto de la historia! Ahora comienza un nuevo arco de la trama y se vienen muchas cosas eh?! ¿Qué será lo que se descubrió en el laboratorio de Hotaru? ¡¿Cómo se conocían Suzume y Ryo?! ¿Naoto encontrará una solución para el Arkon en su cuerpo? ¿Hiyori encontrará al amor de su vida? ¿Ryo dejará de ser un puppy? ¡Todo esto y más en los siguientes caps :D

Lord Fire 123 primero que nada… no pidas perdón por cosas como esas hombre XD, un error lo comete cualquiera, y errores como esos se deben tomar con humor a lo más jajaja.

La libertad es buena… hasta que te das cuenta que solo es momentánea :''u, y naa Takeshi no es rebelde, esa era Hiyori de hecho XD, él simplemente quiso salir a pasar un amigable rato con Ryo como ya viste :3 y por suerte nada malo pasó gracias a los geniales disfraces que se consiguieron. Todo lo que mencionaste respecto de los nombres… fue simplemente una coincidencia XD, no conocía esas series o personajes hasta que me los mencionaste la verdad jajaj, los nombres los escojo de una página que tiene un montón y pues elijo el que más me gusta :v.

A ver… la esencia de Sayuri es una mezcla de las de Ryo y Giratina, sin embargo, su "adn" (?) es completamente distinto a estos dos, no hay relación sanguínea ni mucho menos, hay una clase de conexión por así decirse, pero es completamente efímera, es una esencia completamente distinta a las otras dos, a pesar de haber sido creada en base a estas.

Hay muchas cosas por saber de Suzume… w quiero llegar a esas partes como no tienes idea, ¡Y a muchas más!. ¡Muchas gracias por comentar!

Zephyr Exe/Infinity (no sé a cuál de los dos decírselo :'u) espero te haya gustado, como verás todas tus posibles preguntas o inquietudes en tu anterior comentario se respondieron en este cap, prácticamente XD, aunque si que fue tenso… me fue difícil crear estas escenas si te soy sincero, espero te hayan agradado ^-^

Pd: A Cosmic ya no le gusta mi historia? n ya no se le ve u-u

Eso sería todo amigos… disculpen no haber publicado ayer, pero ocurrieron ciertas cosas que me hicieron imposible estar en mi computador XD, nos vemos la próxima semana! :D