CAPITULO 10
ALL I WANT FOR CHRISTMAS IS YOU
Cancion: Back to December by Taylor Swift
Elena se alejo de ellos sin decir nada, desde la cocina llamo a Alaric y le contó lo sucedido, le propuso que viajaran todos a NY para que al menos ella pudiera tener un refugio o alguien de su lado para no se destruida por lo lobos. Alaric y Jenna apoyaban a Elena porque la unica parte que conocian de ella era lo que habian vivido y presenciado a lo largo de estos años, eso la hacia una buena madre, responsable en el trabajo y una amiga leal, asi que él acepto.
- viajaremos con ustedes - anuncio Elena cuando salio de la cocina - Alaric y Jenna vendran con nosotras… cualquier cosa extraña ellos saben que hacer con Nadia… prefiero a mi hija lejos que corrompida por ese mundo de donde vengo.
- lo dices como si hubieras vivido en un infierno… tenias todo Elena - Miranda no parecia muy feliz.
- ¿lo tenia?… - Elena rodó los ojos - no me interesa que me juzgues de malagradecida, no me importa. Cuando te sientas que no perteneces, que por cada paso que das murmuran a tus espaldas y cuando te des cuenta que solo vales por lo que usas, ese dia nos sentaremos a hablar de cómo tenia todo.
Miranda bajo las defensas pero aun Damon estaba alerta.
- ¿Qué te hizo cambiar de parecer? Fue mi sutil pero efectiva amenaza
- nos vemos mañana - Elena ignoro el comentario de ella y salio de la casa en busca de su hija.
Elena apenas cruzo la puerta y vio el lobby de la casa Salvatore sintio nauseas, la ultima vez que habia estado ahí su experiencia fue la mas desagradable del mundo pero ahora debia comportarse y superar ese dia. Damon decidio que todos se reunieran en la casa familiar en primer lugar porque era grande y todos podian acomodarse con facilidad, sus padres estaban en Europa y su hermano desde hacia años no iba asi que era perfecto, ademas con el punto extra de que aquella casa tenia muchos recuerdos para Elena tanto buenos como malos asi que eso le permitiria tocar fibras de su memoria que ninguna otra casa haria.
- wow! - Alaric parecia bastante asombrado por aquella casa - dices que esta es la casa de tu familia entonces debe ser una familia bastante grande supongo - casi con sarcasmo
- no es para nada grande. Solo mis padres, mi hermano y yo.
- es preciosa! - comento Jenna con una sonrisa.
- sientete como en tu casa
Elena aun estaba observando todo como si pretendiera llenarse de todo esos recuerdos. Todas las risas, las travesuras e inclusive las lagrimas que guardaban esas paredes la tenian absorta y ausente.
- ¿mamá? - llamo Nadia tirando de la mano de su madre - mamá! - Elena por fin la miro pero aun algo ajena al lugar donde estaba.
- ¿Qué pasa cariño?
- Damon dice que si puedo recibir el regalo que me tiene
- ¿regalo? ¿Cuál regalo?
- ven! - Damon los guio al patio trasero. Al llegar ahí habia una bicicleta rosa con flecos y glitter además de un enorme moño rojo de regalo.
- ¿es para mi? - Nadia se le ilumino el rostro al ver la bicicleta
- mira… - Damon señalo la silla de la bicicleta, ahí tenia escrito su nombre con letras color purpura. - ¿te gusta?
- me encanta! - la niña saltaba alrededor de la reluciente bicicleta - ¿puedo quedarmela, mamá? ¿puedo? - sus ojos suplicantes derretirian el corazon de cualquiera pero Elena se sentia en bastante desventaja asi que era facil para ella ser dura cuando se sentia asi.
- di gracias - Nadia sabia que lo siguiente que le diria Elena era que no aceptaria el regalo de todas maneras ella se cruzo de brazos, hizo un puchero y golpeo el piso con un pie - sin groserias… se cortes y di gracias Nadia.
- ¿no vas a dejar que se quede con la bicicleta, Elena? No seas dramatica.
- es solo un regalo… deja que lo conserve - intervino Alaric al ver la cara de la niña.
- esta bien pero no viajara con nosotros a casa
- pero es ¡mia! - protesto Nadia
- es mi ultima palabra Nadia… ¿puedes llevarnos a nuestro cuarto?, estoy cansada.
- son menos de tres horas de viaje, Elena
- pero te soporte a ti asi que… - Jenna y Alaric sonrieron.
Por el resto del dia no se escucho un solo ruido en la casa. Alaric y Jenna habian salido a realizar compras de ultimo minuto. Elena descansaba en su cuarto y la pequeña Nadia aprovecho eso para bajar y disfrutar un rato de su regalo. Jugaba en silencio y era observada por el orgulloso Damon, quien nunca penso sentirse tan cautivado por alguien tan pequeño y delicado además de que nunca penso tener hijos pero ahora amaba esa niña con la que habia solo cruzado dos palabras.
Nadia se dio cuenta de que alguien la miraba y lo tomo por sorpresa al acercarse a él por la parte trasera de donde Damon se ocultaba.
- ¿sabias que es un poco raro que estes ahí parado? - Damon sonrio al escucharla porque era exacto lo que diria alguien como Elena o en este caso su hija.
- solo observo… no de forma rara solo… observo - Nadia lo miro y torcio un poco el labio.
- ¿quieres hablar conmigo? - pregunto ella dejando la bicicleta en el cesped, luego Damon camino junto a Nadia en silencio por un momento - ¿tu y mamá se amaban? - pregunto ella al fin.
- tu mamá era mi mejor amiga y como no amarla, eso haces con tus amigos.
- pero te fuiste y nos dejaste solas. Eso no es amar mucho ¿verdad?
- creeme que si hubiera sabido de tu existencia no estariamos en esta posicion.
- eso decia mamá - a Damon le sorprendio un poco esa declaracion - ella siempre me decia cosas buenas de ti, creo que para que si algun dia te conocia no te odiara
- ¿lo haces? - Nadia se veia confundida - ¿odiarme? - ella nego moviendo su cabeza y agitando su largo cabello. - me alegra eso ¿sabes?… porque no me cuentas cosas de ti, asi te puedo conocer mejor.
- ummmm ok… me gusta el chocolate aunque ahora no lo pueda comer tan seguido… me gusta la primavera porque las flores son muy bonitas y siempre mi mamá pasa el "Spring break" conmigo sin ir al trabajo… me gustan los gatos mas que los perros pero no puedo tener ninguno de los dos, a mamá no le gustan mucho… además me gusta mucho tocar el piano y el violin… aunque mi favorito es el piano…
- ¿tocas el piano? - pregunto Damon con curiosidad.
- si!, Tomo clases particulares con un profesor de aquí de NY… a veces me aburro porque me presiona mucho pero en general es muy interesante.
- ¿Por qué te presiona?
- dice que ser especial no me hace ser unica.
- claro que eres especial… no cualquiera puede tocar el piano. -dijo Damon un tanto molesto por la critica hacia su preciosa hija.
- de hecho puedo tocar cualquier instrumento sin mucho esfuerzo… no es que necesite el profesor - Nadia reia.
- eso es un poco presumido de tu parte ¿no crees?
- tengo oido absoluto - Nadia reia aun mas al ver la confusion de Damon en el rostro - puedo identificar una nota por su nombre sin ayuda o una referencia y reproducirla casi siempre se hace cuando cantas pero como soy timida lo uso con los instrumentos.
- vaya! Eres bastante especial.
- eso dice mi mamá, tambien me dice que ser especial no significa que sea diferente así que dejamos lo de "mi don especial" como secreto. Solo lo saben mis profesores y mi familia.
- me gustaria alguna vez oirte tocar.
- supongo que algun dia - Cada vez que Nadia sonreia o reia para Damon era como una brisa fresca.
- ok… ¿crees que tu mamá te dejaria venir a ver a Santa Claus en el centro comercial conmigo?
- creo que si, ummmm… además sentarme en las piernas de un extraño con barba falsa no es mi tipo de diversion.
- tienes siete ¿Cómo es que no crees en Santa Claus?
- no dije que no crea, simplemente no creo que vaya a pasarse las horas enteras escuchando a niñitos malcriados de un centro comercial. Aunque tenia mi dudas sobre su existencia hasta ahora.
- ¿Por qué?
- siempre pedi que regresaras para Navidad y ahora aquí estas… supongo que tardo mas de lo que esperaba. - Damon se puso de rodillas y ella se abalanzo sobre él abrazandolo fuerte - ¿podrias pedirle a mamá que te quiera y ya no te vayas nunca mas? - susurro ella y Damon sintio que su corazon se partia en mil pedazos.
- hablare con ella - Damon miro a Nadia a los ojos y le sonrio - ¿puedes comer helado? - ella asintio sonriente - entonces vamos por un plato ¿si? - Damon la tomo en brazos y entro con ella a la casa.
Cualquiera que viera a este Damon no creeria que fuera el mismo Damon mujeriego y despreocupado que mostraba al mundo. Su muro de hostilidad y egoismo lo habia logrado derrumbar en un momento aquella pequeña niña que compartia ese unico rasgo que él consideraba el toque principal de su encanto pero en ella era diferente, esa inocencia angelical y esa dulzura casi imposible de tener reflejados en esos preciosos ojos azules hacian que él reconsiderara todo y por un instante reconociera que ella podria cambiar su mundo para siempre solo tenia que lograr que Elena lo perdonara y se perdonara dejando que él pudiera ser parte de la vida de Nadia.
Elena encontro a Nadia jugueteando mientras comia helado con Damon. La escena le parecio un poco perturbadora pero no se podria decir que en un mal sentido simplemente ella sintio que tal vez habia cometido un error al negarle a su hija la oportunidad de compartir con su padre y tal vez ella se nego un poco de felicidad al estar compartiendo ese pedazo de dicha con su propia familia.
- ¿Elena, quieres? - Damon atrapo a Elena husmeando
- con que helado ¿eh? - Nadia encogio los hombros y se oculto detrás de la mesa.
- solo es un poco, mamá… no te enfades
- ella no se enfada, solo esta un poco celosa de que no ame el helado de la gente normal - dijo Damon burlandose de Elena.
- ¿gente normal? - Nadia lucia confundida.
- tu querida madre solo comia postres importados… nunca nada de un supermercado o que no costara menos de cincuenta dolares.
- ¿cincuenta dólares por un helado? Se enfada conmigo si pido un juguete costoso.
- no soy la chica que solia ser, Damon.
- creo que no - Damon deslizo un plato por la mesa y antes de que cayera ella lo atrapo.
Elena se permitio pasar un buen rato con Damon y Nadia sin peleas, ni reclamos simplemente compartiendo un tiempo juntos.
Los siguientes dias fueron similares, por fin Elena parecia haberse relajado y estaba disfrutando su estadia en NY en compañía de Alaric, Jenna, Nadia y esta vez de Damon tambien. A petición de su pequeña hija salieron a todas partes. Visitaron y patinaron en central park, fueron al zoologico y a ver un par de obras en Broadway. Elena inclusive se sentia ahora renovada para poder enfrentar y encarar a su familia. Miranda, Grayson, Jeremy y Calixta llegarian para navidad, habria un almuerzo y mientras Nadia disfrutaba de sus regalos.
La mañana de Navidad en todo su reluciente esplendor estaba mostrando sus relucientes rayos por los ventanales de la mansión Salvatore, de repente una intrepida y activa Nadia brico sobre su madre somnolienta despertandola de su profundo sueño.
- levantate mamá! - Nadia sacudio a Elena con sus pequeñas manos - despierta que es navidad! - Nadia se bajo de la cama y corrio escaleras abajo, se cubrio su boca al ver la cantidad de regalos que habian bajo el arbol.
- mira mamá- señalo Nadia hasta el arbol - ¿acaso no es maravilloso? - la niña se abalanzo sobre los regalos leyendo las tarjetas y buscando los suyos - ven mamá hay para ti tambien.
- ¿no pensaras desairar a Nadia, no? - Damon esta lo suficiente cerca de ella como para que huyera cosa que iba a hacer. - vamos Elena, disfruta un poco de este derroche de amor.
- es exagerado
- es lo minimo que puedo darle despues de todo este tiempo.
- ¿de nuevo me reprochas? - Elena miro a los ojos a Damon - porque lo haria todo exactamente igual si de eso dependiera la seguridad y la felicidad de Nadia.
- ¿de que la proteges? ¿de mi? - Damon se sentia un poco insultado.
- de todo
- no seas ridicula, Elena.
- controlense chicos - Alaric llamo al orden en cuanto vio que Elena y Damon estaban a punto de discutir mientras Nadia los miraba con un regalo en la mano. - Nadia esta repartiendo los regalos - ambos miraron y ella sonrio con tristeza - ¿Qué hay para mi, cariño?
- creo que ese de alla - señalo Nadia y Alaric lo tomo
- ¿y para mi? - dijo Elena suspirando - Nadia le paso una caja grande y luego de nuevo volvio con su tonelada de regalos.
El regalo de Elena era un album de fotos que Damon habia escogido de los buenos momentos desde que se conocieron. Muchas sonrisas, muchos besos y abrazos. Elena vio un par de paginas y cerro el album de golpe con un nudo en la garganta y unas infinitas ganas de llorar.
- ¿estas bien, Katherine? - pregunto Jenna al ver la cara descompuesta de ella.
- estoy bien - Elena miro a Nadia quien no perdia detalle de su actitud - ¿Qué tienes ahí, cariño?
- es una camara de video ¿puedo quedarmela, verdad? - Elena asintio y Nadia salto encima de ella abrazandola - gracias mami!
- te enseñare a usarla - Damon se acerco a ella y Nadia le sonrio.
Nadia y Damon pasaron parte de la mañana jugueteando y grabando todo lo que se les atravesaba. Grabaron mientras Elena se cepillaba el cabello, cuando Alaric y Jenna bailaban cerca al arbol de navidad riendo a carcajadas, finalmente Nadia grabo a su padre mientras le hacia caras graciosas.
Su divertido nuevo hobbie fue interrumpido por la llegada de la familia Gilbert. Todos y cada uno entraron a la mansión Salvatore en un inmaculado orden y una solemnidad impecable. Miranda y Calixta saludaron con un tono de voz bajo mientras que Jeremy y Grayson hablaron fuerte y claro. Nadia se escondio detrás de su madre quien tenia la mirada altiva y el corazon a mil por hora.
- hola Elena - saludo Grayson con aplomo
- papá - respondio ella sin siquiera parpadear.
- ¿Por qué no vamos todos al salon? - invito Damon quien sentia la tension en el ambiente facil de cortar con un cuchillo.
Todos caminaron en silencio exceptuando a Nadia y Elena quienes se quedaron al final. Nadia detuvo a Elena, cuando ella la vio la niña estaba muy palida y asustada.
- ¿Qué pasa cariño? - Elena se agacho quedando a la altura de la niña.
- ellos… - dijo mirando por encima del hombro de Elena - me asustan. Te miran feo y además no se ven muy amables. - Elena queria decirle que de hecho no eran nada amables a excepcion de quien estuviera a su altura económicamente y de hecho no serian tampoco amables con la hija bastarda de una Gilbert pero ella amaba a su hija y verla asi la descomponia.
- todo estara bien… solo estan asustados como tu… ummm recuerdas aquella vez que fuimos a la feria y no quise subirme a la montaña rusa porque tenia miedo pero no te dije nada y simplemente dije que estaba enferma.
- no te crei - rió Nadia - estabas del color del papel, fue gracioso ver que casi llorabas.
- claro que no
- claro que si. Eres una cobarde - Elena la tomo de los hombros y la beso varias veces en la mejilla haciendo que la niña gritara y riera muy fuerte obligando a todos a voltear observando la escena impavidos. Cualquiera que hubiera conocido a la antigua Elena Gilbert no creeria que fuera la misma persona. Nadia se detuvo al verse observada. - no me dejes sola - susurro
- tu tampoco - contesto Elena, quien se puso de pie y la tomo de la mano caminando juntas en direccion a los demas, al llegar frente a ellos la presento - ella es Nadia… mi hija.
- supongo que sabes quien es el padre - Jeremy de nuevo acusandola sin miramientos.
- claro que lo se… al parecer quiso que nos vieramos como una linda familia… ¿no es cierto, Damon? - parecian asombrados al atar cabos y darse cuenta de que el padre de Nadia era el mismo Salvatore que los habia reunido.
- no era de extrañarse
- como tampoco lo es que sigas siendo el mismo idiota de siempre, Jeremy.
- ¿Qué pretendias con las mentiras que dijiste, Elena? - las miradas ahora se centraban en Calixta quien no podia permitir que su carácter se derrumbara al ver a su nieta favorita despues de tantos años.
- Jenna ¿podrias ir un momento con Nadia a ver si prepararon el postre que ella queria? - pregunto Elena amablemente, Jenna no dudo un segundo y tomo a Nadia de la mano.
- me dijiste que no me dejarias sola- Nadia se agarraba de la mano de su madre con fuerza.
- solo sera un momento cariño. Ve con tu tia Jenna y en un segundo regresaras. Ella asintio y mientras se alejaba observo como su madre le sonrei con ternura dando confianza.
Pero a veces el tiempo suele ser relativo, para Nadia ese segundo fue un minuto y de ahí un para siempre. Lo unico que ella supo ese dia fue que despues de pasar un tiempo en la cocina mientras veia a su tia Jenna dando vueltas por ahí se escucho que empujaron la puerta y a su tio Alaric alterado por algo que habia ocurrido en la sala…. Y despues… nada… simplemente se encontro preguntando por su madre mientras la mantenian alejada de ahí.
Horas, minutos, segundos… el tiempo parece invisible cuando te encuentras sola.
¿Qué creen que ocurrio en la casa Salvatore? Los animos caldeados y la altanera Elena seran un detonante para algo inesperado. Espero que les haya gustado el cap y disculpen la demora.
Ps: El oido absoluto solo he conocido un caso y es de una niña ciega que lleva terapia con mi prima, es absolutamente increible. Hasta la proxima vez xoxo Cupcakes
