Hola aquí vengo a actualizar me alegro que les haya gustado el capi anterior, disfruten este… las cosas no se verán muy bien pero tranquilos, después de la tormenta siempre sale el sol.
Cap. 10 Una mala jugada
La escuché llorar toda la tarde, pasó por varias fases emocionales durante todas esas horas, primero lloro, luego gritó, golpeó la puerta, me llamó, me insultó y luego, Nada. Ni un sonido. Tal vez se había cansado.
Estuve sentado frente al escritorio en la biblioteca, con mis pies sobre él. Pensando en la mala suerte que había tenido conmigo durante todos estos años. Era absurdo pensar en que Dios estaba conmigo, Sango siempre me lo repetía pero ya no lo creía, desde el mismo momento en que mis padres murieron mi suerte cambió.
Maldije una y otra vez mi vida, que hacía en este mundo si lo único que conseguía era odiarme cada día más.
Ya entrada la media noche caminé por los pasillos de la hacienda, miré cada uno de los cuadros igual que aquel día, hace ya más de 7 años, cuando me recibieron aquí. Me detuve frente al retrato de Kikiou, hermosa como siempre, detallé cada uno de sus rasgos como si fuera la primera vez. Me dije a mi mismo que en verdad el amor era irracional, totalmente ilógico, como yo había podido amarla si casi ni nos conocíamos, ahora después de tantos años, otro sentimiento también cálido se había apoderado de mí, si era de nuevo esa extraña sensación de bienestar cuando Ahome estaba a mi lado.
Decidido tome el cuadro entre mis manos, y delinee con mis dedos la forma de su rostro. Caminé con él hasta la sala de estar para colocarlo entre las llamas de fuego de la chimenea. Ahí sentado frente al fuego observé como la imagen era consumida, igual que lo hizo una vez mi corazón.
Al pasar las horas, luego de que no quedaba nada del retrato me encaminé a mi habitación, aquella que ahora compartía con Ahome. Abrí lentamente la puerta para no hacer ruidos, y la encontré tendida al lado de la cama, totalmente dormida. El cansancio la había derrotado. Me incliné para observarla, y aun sus lágrimas mantenían húmedas sus hermosas mejillas.
- Ahome – la llamé mientras la alzaba en mis brazos.
Se movió entre sueños y murmuraba una y otra vez el nombre de Sesshomaru.
Con todo el pesar la deje descansando en nuestra cama. Y me recosté a su lado para así poder contemplarla y vigilar sus sueños. Tal vez en algún momento me llamaría entre ellos y de inmediato iría a su encuentro.
Pasé la noche en vela con la esperanza de que por una vez pronunciara mi nombre. Nunca sucedió.
La mañana se levantaba y esta vez la lluvia aparecía rociando las flores y los frutos de los arboles. Era una lluvia suave de esas que caen aunque el sol este en total plenitud.
Me levante de la cama un poco adolorido por la mala noche que pasé. Ahome aun se encontraba dormida pero era un sueño más pacífico, no hablaba entre ellos. Salí de la habitación y luego de la casa en donde ahora no se encontraba nadie.
Me encaminé hacia los potreros, aquí los obreros alimentaban a los caballos y cepillaban su pelaje. Tome unos cepillos y los ayudé con eclipse.
- hey amigote – le dije al hermoso caballo. El cual contestó relinchando y moviendo su cabeza de un lado a otro.
- ¿estás contento de verme? Así me gusta – lo comencé a cepillar y luego decidí dar un paseo con él.
- Señor no se vaya muy lejos, puede comenzar a llover fuerte – me dijo Oscar como un padre preocupado.
- No se preocupe, estaré bien, busca a Miroku y a sango, mi esposa está sola en casa – di media vuelta pero regresé – ah otra cosa, No deje que Sesshomaru entre – y partí a todo galope por las tierras Fujitas que ahora pertenecían a mí, a Taisho.
Hice que el caballo corriera, corriera, y corriera cada vez más rápido, nos adentrábamos a la parte con más abundancia de arboles, y eclipse los esquivaba de manera perfecta. Era un excelente caballo, estar sobre él me hacía sentir libre, parecía que volaba, y las gotas de agua me golpeaban el rostro junto a la brisa calidad de la mañana.
Escuche el galope de otro caballo y en un momento me vi rodeado de varios caballos montados por hombre.
Me detuve y pude ver a Sesshomaru en uno de ellos.
Sonreí, era la actitud más estúpida. – Me persigues en mis tierras Fujita – le dije – y además traes compañía, si quieres pelea porque no lo haces tú solo.
- Si claro, como ayer me sacaste tú sólo, bien ahora veremos si puedes con todos nosotros – respondió y me dio escalofrío su fría mirada.
Los tres hombres que lo acompañaban bajaron de su caballo y tomaron las riendas de eclipse, al cual manipulé para que no se dejara controlar. Peor fue imposible, tres hombres más aparecieron y me arrojaron del caballo.
Quedé de espaldas a la tierra pantanosa y Sesshomaru colocó un pie en mi pecho.
- Cuidado con la cabeza Taisho, unos centímetros más y pegas tu cabezota en una piedra, no quiero ver tu sangre correr en mi propiedad – escupió a un lado y en dos segundo había tomado su pie y lo traje conmigo.
Rodamos por el pantanoso suelo, golpeándonos cada vez más fuerte.
Sentí unos brazos atraparme y detenerme dejándome sin movimiento alguno.
- Eres un imbécil Taisho, no hay nadie que te ayude – sonrió y tomó su látigo.
- Eres fetichista Sesshomaru, te encanta humillar a las personas con tu látigo – tenía que ser fuerte, Sesshomaru sabia lo humillante que era que me golpeara y yo no poder defenderme.
Con su pié me pateo en la boca del estómago dejándome si aire, y siguió con su puño en mi cara una y otra vez.
- Todo esto es por Ahome, por humillarla, esto por mi hermana y tu petición de ser tu amante, esto es por mí, por ser un gusano, un parásito y robarme todas mis propiedades. Esto es por mi padre, por ser ingenuo y traerte a vivir aquí sin saber qué tipo de persona eras – cada una de las personas que nombraba pasaba por mi cabeza, y cada golpe que recibía hacia que lo detestara más.
- Ya estas satisfecho – le dije levantando la cara y mirándolo a los ojos.
- ¿Me retas a más?- preguntó sonriente.
- Tal vez, pero el golpe por Ahome fue ¿Por qué? ¿Humillarla? O ¿por hacerla mujer? – tenté a la suerte en ese momento
Sus ojos se llenaron de irá y me tomó por el cuello de mi camisa.
- Puedes haberla hecho mujer, pero puedo jurar a que pensó en mi mientras la besabas, yo la respeté siempre y esperaba que cumpliera la mayoría de edad para casarme con ella –
- Pues siento mucho haberme adelantado, tendrá 17 años Sesshomaru pero es toda una mujer – dije de manera burlista.
El me devolvió la sonrisa – nunca más volverás a humillar a mi familia – sentí una punzada en mi costado y una liquido caliente recorrer mi piel. Me acercó más a él y susurró en mi oído – esto si es por Ahome.
Soltó mi cuerpo en el suelo húmedo y miré en su mano otra daga pero esta vez dorada y llena de mi sangre en la punta.
Coloque la mano en mi herida y me retorcí de dolor.
- Vamos, aquí hemos terminado, dudo mucho que lo busquen – subió a su caballo pero antes de irse me habló – Hasta nunca Taisho.
- No... No te atrevas... A buscarla – le dije con gesto de dolor.
- Ahome volverá de donde nunca tuvo que haber salido. Hasta nunca – golpeó a su caballo y se adentro entre los arbustos y abetos seguido por todos sus hombres.
Era tan cobarde que tuve que traer hombres para lograr matarme. Si hubiéramos estado solos, el herido sería otro.
Un trueno se escucho en la cercanía y recordé la voz sabia de Oscar advirtiéndome sobre una tormenta próxima.
Maldije la idea de haberme levantado de la cama para salir. Debía haberme quedado a su lado. Ahora moriría aquí sólo, pensando en ella.
Eclipse se acercó a mí, aunque se había asustado con le presencia de tantos hombres no se fue demasiado lejos y ahora volvía a mi lado como fiel caballo.
- Eclipse, amigo, ve por ayuda – empujé el hocico ya que lo había acercado a mi rostro para moverme.
No hizo mucho caso dio varias vueltas relinchando y regresó a mí.
- Eclipse ve por ayuda, regresa – grité y fue la única manera de que se alejara corriendo del lugar.
N/A: bueno, bueno aquí esta, pobre de Inu, herido y mojado por la lluvia. Aunque él no ha actuado muy bien. No se pierdan el próximo capi. ¿Qué sentirá Ahome cuando se entre de esto? ¿Inuyasha sobrevivirá? ¿Eclipse regresará a tiempo? ¿Qué será de Sesshomaru?
