-No, ni lo pienses, nada de lágrimas ni depresiones, estas demasiado linda para arruinarlo llorando – Dijo una voz tierna detrás de Kyoko.

-Pero como sabias que yo…? – Preguntaba una triste y confundida Kyoko, mientras agachaba la mirada.

-Hay cosas que ni el maquillaje esconde – Le respondió mientras levantaba su rostro con una mano para poder verla a los ojos. – Y lo que sientes por ese tipo, se nota a kilómetros. – Agrego con una sonrisa cálida.

-No sé qué paso, no se por qué se molesto – Explicaba confundida.

-Para un hombre celoso, no hay razón que valga, además de que los celos enredan cualquier explicación – Explicó intentando calmar a Kyoko.

-Pero él no puede estar celoso!, y menos de la Shoracha! – Se quejaba Kyoko haciendo pucheros, ganando un sonora carcajada de parte d Ryu – No es gracioso!

-La situación no, pero tus caras, y tú necedad de aceptar lo obvio, si lo es! – Continuo riéndose llamando la atención de todos los que los rodeaban, incluyendo las miradas furibundas de Shotaro y Ren, que tenía un aura llena de furia, tristeza y amargura, que difícilmente se podría ignorar, haciendo sentir peor a Kyoko.

-No me gusta verlo de esa forma, pero no se qué hacer para que se le pase el enojo, ni siquiera sé por qué se enojo! – Decía Kyoko cada vez alzando mas la voz, hasta que se dio cuenta, se cubrió la boca y se dejo caer sobre la silla muy avergonzada.

-Ustedes dos son más difíciles que entender física cuántica, acompáñame – suspirando de frustración tomo la mano de Kyoko y la guio a donde estaban Teresa y Yashiro viendo las fotografías.

Kyoko no pudo ignorar la mirada molesta y fría que Ren le dirigía, y eso le dolía más que nada, no podía soportar la lejanía de su amigo, sempai y el hombre al que amaba.

-Onee-chan, nos puedes mostrar las últimas fotos de Kyoko? – pidió Ryu dedicándole una sonrisa cómplice a su hermana que hizo lo que le pidió – Ahora, dime que es lo que ves Kyoko?. Como te portarías si vieras a Ren con otra chica en esta situación? – dijo en un susurro que solo Kyoko escucho.

La lógica de eso le cayó como un balde de agua fría, y comprendió por que la malinterpretación de su comentario, en las fotos parecía que trataba de seducir a Sho, cosa que ni por un momento le paso por la mente.

*Que voy a hacer? No quiero que Ren siga enojado conmigo, pero que puedo hacer?* Pensaba para sí misma tratando de encontrar una solución a sus problemas.

Después de decirle algunas cosas más a su hermana, Ryu volvió a arrastrar a Kyoko con él.

-Vamos, quita esa cara, veras que antes de que termine el día todo se solucionara – le aseguro mientras le rodeaba los hombros con el brazo – Acompáñame por una malteada y después haremos un retoque del maquillaje para la sesión de fotos en el yate.

Aunque seguía preocupada por Ren, Kyoko se animo un poco ya que confiaba en lo que había dicho Ryu.

-Quita esa cara, si sigues con ese humor la nube que tienes sobre tu cabeza va a generar una tormenta y adiós sesión de fotos – regaño tiernamente Teresa a Ren – Anda hermanito, ya deja de hacer pucheros y compórtate como el profesional que se que eres – decía seriamente mientras le estiraba las mejillas a Ren, cosa que al final genero una carcajada en Yashiro, y un adolorido Ren que se sobaba el rostro y aumentaba el seño fruncido que tenia.

-No estoy haciendo pucheros, y si no fuera profesional ya tendrías a un modelo herido y hospitalizado, y a otro en las rejas por la golpiza que ocasiono las heridas de su compañero… además no tenias porque estirarme las mejillas – termino d refunfuñar Ren.

Ante las caras que hacia el actor y el tono que tenia, no pudieron evitar reírse, aunque no quisieron tentar mas su suerte con el humor que tenia.

-Mejor ven a ver esto, apuesto a que te gustara – dijo Teresa jalando a Ren a la mesa donde estaban viendo las fotos tomadas.

Esta vez no eran las fotos en las que aparecía Sho, eran las de Kyoko y él, no podía creer lo que veía, si bien en las fotos en las que salía Shotaro se veían cercanos, en las que salía con ella bien podrían pasar por una pareja de recién casados, y más aun con las miradas que tenia Kyoko y la forma en la que se acercaba a él.

*Tan tonto soy que no me di cuenta? Sí, soy un idiota, como no pude darme cuenta… agh, y yo haciéndome otras ideas, y ahora… que voy a hacer?* Se recriminaba Ren que después de ver las fotografías el humor de perros que tenia cambio drástica y notoriamente, aunque seguía afligido por la tontería que había hecho.

-Sigue "metiendo la pata" como hasta ahora, y no me sorprendería que Kyoko te cambie por alguien más paciente, y menos celoso. – Se burlo Yashiro señalando hacia donde estaña Kyoko y Ryu, platicando tranquilamente – Ya esperaste mucho como para tirarlo todo por la borda, necesitas controlar esos arranques de celos.

Por su parte Sho todavía no se recuperaba de la sorpresa de lo que le dijo Kyoko, pero no lo dejaría así, una vez más el seria el número 1 en la vida de Kyoko, sería el único al que le prestaría atención, no le importaba lo que tuviera que hacer para tener a Kyoko nuevamente a sus pies.

*Y que hace con ese tipo?... además porque tan amistosos?... que se cree ese tonto, porque se le acerca tanto?* Pensaba celoso ante la actitud de Kyoko y Ryu.- *Primero Tsuruga Ren y ahora este "otro" ahora serán dos perdedores de los cuales deshacerme… que fastidio…*

-Entonces… quieres contarme porque odias al rubio oxigenado? Porque parece que él es en gran parte la razón de tus problemas – Preguntaba tiernamente, mientras le acercaba una malteada de fresa y algunos bocadillos.

-Es que… bueno…yo… - Kyoko estaba sonrojada y bastante nerviosa, no quería volver a explicar lo que le había hecho el idiota de Shotaro, pero Ryu era una persona en la que confiaba – Esta bien, aunque la historia es larga.

-Mmmmmm… creo que tenemos como 2 horas en lo que suben el quipo al yate, más el tiempo de maquillaje, así que creo que si lo resumes nos dará tiempo perfectamente – Decía Ryu con una sonrisa tierna en su rostro para darle ánimos a Kyoko.

Y así una vez más comenzó a contar su historia, como eran amigos en la infancia, como siempre habían sido cercanos, o por lo menos ella lo consideraba de esa forma, la forma en la que se esforzó en el Ryocan de los padres de Sho, le conto de su enamoramiento, de cuando llegaron a Tokyo y como se entero que para ella era solo una sirvienta, de la decisión de su venganza y como fue acercándose cada vez más a Ren, lo último que le conto fue lo del beso del 14 de febrero, la plática que había tenido con Teresa, y lo que le dijo a Shotaro en la sesión de fotográfica.

-Con que las cosas son así, ya veo – dijo con un tono cansado reclinándose en la silla y tapándose el rostro con una mano – ya le he dicho a mi hermana que no se meta en la vida de los demás, y menos en casos como el tuyo – termino diciendo con un suspiro.

-Casos como el mío? – el rostro lleno de duda de Kyoko era digno de fotografía – a que te refieres?

-Vamos a dejar eso a un lado, vamos al yate a retocar un poco tu maquillaje, y solo te digo… No te rindas, si estas interesada en él lucha, no te des por vencida antes de intentarlo, no supongas sobre los sentimientos de otra persona hasta que no lo escuches de sus labios, y NO TE SUBESTIMES!, eres una mujer maravillosa, hermosa y con un gran corazón, un corazón que quiere amar y ser amado, pero que tu no lo quieres dejar.

-Ryuuuuuuuuuu-chaaaaaaaaan! – Kyoko estaba conmovida por las palabras de Ryu, trataba de controlar las lágrimas, pero lo que no pudo controlar fue el impulso de lanzarse encima de su cuello y rodearlo con los brazos. (Muy al estilo Moko-san, pero Ryu no logro escaparse)

-Ya, ya, tranquila – decía suavemente mientras acariciaba la espalda de Kyoko – ya te dije que no quiero lagrimas, vas a echar a perder el maquillaje, y eso me va a hacer enojar… y tú no quieres verme enojado verdad? – dijo una vez que logro quitarse a Kyoko de encima.

Todos estaban extrañados por la efusividad y confianza con la que Kyoko trataba a Ryu, Ren estaba muerto de celos sobre todo porque Kyoko no lo trataba así a él o por lo menos no tan seguido.

Sho no podía soportar que se fijara más en otro tipo que en él, y ni siquiera con él mostro tal confianza.

Por su parte Yashiro y Teresa estaban fascinados por las múltiples reacciones que tenían a su alrededor, cosa que les ocasionaba muchísima risa.

-Me sorprende Ryu-san – le comento casi en secreto Yashiro a Teresa – pareciera que no se da cuenta de las miradas que le dan Ren y Fuwa-san.

-Oh, claro que se da cuenta, pero no le afectan! – Yashiro tenía una cara de "como puede ser eso posible?" – Cuando él se enoja es diez veces más intimidante, aunque no lo creas, detrás de esa sonrisa de comercial y esos ojitos de niño lindo, hay un verdadero monstruo – explicaba con un rostro de absoluto terror - porque crees que no me afectan las miradas de Ren? Después de tener a Ryu como hermano pocas cosas me asustan, esa es la razón por la cual evito hacerlo enojar.

Después de esa breve explicación, Yashiro-san, había decidido seguir el ejemplo de su novia y mantener contento a su cuñadito.

-Creo que es hora de subir al yate, ya debe estar todo listo y debemos aprovechar el día tan hermoso que hay.

Todos comenzaron a reagruparse para subir al yate, el descanso les había sentado a todos de maravilla, claro a excepción de los dos modelos, que llegaron con cara de pocos amigos.

La sesión comenzó casi en cuanto todos subieron al barco, solo retocaron un poco a Sho y a Ren, y dado que esta vez la sesión seria individual comenzaron los hombres esta vez.

Kyoko no tardo en estar lista esta vez, Ryu le había levantado el cabello en una coleta alta que dejaba su rostro despejado y hacia lucir más su cuerpo. Al ser la primera vez que Kyoko subía a un barco, comenzó a sentirse un poco mareada y le costaba un poco mantener el equilibrio, cosa que de por si le faltaba gracias a las hermosas sandalias de tacón que calzaba para la segunda parte de la sesión.

Aunque trataba de tranquilizarse, el movimiento del barco no le era de mucha ayuda, y a pesar del maquillaje se comenzaba a ver pálida, preocupado por el estado de salud de Kyoko, Ren se acerco un tanto temeroso de que lo rechazara por el arranque que había tenido hacia con ella.

Te encuentras bien, Kyoko? – La angustia en la voz de Ren era notoria.

Si…si, no tienes por qué preocuparte, sempai – Trato de tranquilizar a Ren, aunque su rostro y el que lo llamara "sempai" no ayudo mucho.

Una ola hizo que el barco se moviera y Kyoko terminara de perder el equilibrio llendose hacia atrás. Kyoko solo esperaba sentir el golpe y la sensación de vacío al caerse por el barandal, pero al abrir los ojos, los cuales no se percato de haber cerrado, estaba fuertemente aferrada a Ren, que a su vez la sujetaba por la cintura. Sus rostros estaban tan cerca que por un instante Kyoko creyó que Ren la besaría, su rostro se sonrojo, y lo único que escuchaba era el sonido de las olas y el latir de su corazón,

-Estas bien, Kyoko? – La pregunta de Ren la hizo regresar a la realidad.

-Si…este, mmm… gracias por ayudarme, Ren – Intento incorporarse y aparentar que no paso nada, aunque como todavía estaba algo mareada Ren no la solto.

-Sera mejor que te sientes y te tomes esto – Decía mientras le entregaba unas pastillas para el mareo – Te ayudara con el mareo… Es la primera vez que te subes a un barco? – Pregunto mientras la guiaba a una silla *Que tonto soy, si es la primera vez que ve el mar es lógico que sea la primera vez que se sube a un barco*

-Si, asi es, se siente un poco raro, y no puedo equilibrarme… me cuesta algo de trabajo y… no quiero hacer el ridículo cayéndome frente a todos… - El rostro de Kyoko estaba sonrojado y miraba a sus manos enlazadas sobre su regazo.

-Tranquilízate, es cuestión de acostumbrarse, además al parecer no estás tan mareada… - Kyoko lo volteo a ver con cara de "como de que no estoy mareada?" – La primera vez que me subí a un barco, bueno… me maree tanto que no logre salir del cuarto de baño – comento Ren con una sonrisa y un lindo sonrojo en su rostro por confesar ese vergonzoso suceso.

La preocupación sincera y la sonrisa cálida de Ren, lograron hacer que a Kyoko se le olvidara lo que paso después de la sesión de fotos con Sho, incluso se le olvido el mareo y eso que no se había tomado las pastillas, en ese momento solo quería disfrutar la compañía de su sempai.

Por su parte Ren quería ofrecerle una disculpa por la nueva escena de celos que hizo aunque no sabía cómo, y menos considerando que cada vez Kyoko se encontraba más cerca de Ryu, y eso hacía que quisiera llevársela lejos y tenerla solo para él. En definitiva él era un caos.

-Entonces… ya… olvidaste lo de tu venganza? – La pregunta de Ren la tomo por sorpresa, su tono de voz había sido tímido y cuando volteo a verlo se sorprendió aun más, estaba sonrojado y la miraba de reojo, podía notar su nerviosismo, ver a su sempai de esa forma hizo querer consolarlo, tranquilizarlo mientras lo abrazaba, aunque logro contenerse.

-El día que llegamos, platique un poco con Teresa, y me di cuenta que enfocarme en la venganza es una pérdida de tiempo y energía, más considerando que no vale la pena… así que decidí que no valía la pena, para ser sinceros, cuando vi a Sho no me importo, es como si hubiera aparecido cualquier persona…- mientras explicaba sus sentimientos Kyoko veía hacia el mar, y Ren no le quitaba los ojos de encima.

-Lo que realmente me importa en este momento es la oportunidad que me están dando de ser la imagen de una gran compañía, de que trabajo con personas muy profesionales – su mirada recorría toda la cubierta del bote, pasando por Teresa, Yashiro, varios miembros del staff, y cuando se centro en Ryu que los miraba desde lejos una suave sonrisa cruzo sus labios; Ren lo noto y volteo un poco al ver a quien le dirigía esa sonrisa casi vuelve a hacer una escenita de celos de no ser porque Kyoko puso su mano sobre su brazo – Y lo que mas me gusta es poder trabajar contigo Ren – La sonrisa que Kyoko le dedico hizo que su corazón se derritiera y su rostro se iluminara.

Ren tomo la mano que Kyoko había puesto sobre su brazo y la llevo a sus labios dejando una suave caricia de sus labios en ella – El placer, créeme… es todo mío! – En ese momento el "Emperador de la Noche" hizo acto de presencia dejando a Kyoko roja como un semáforo y casi echando humo por los oídos, además de una rigidez que no creía posible. Ren solo sonrió al ver su reacción.

A lo lejos el rubio que estaba en media sesión de fotos solo los veía lleno de rabia, tratando de disimular sus sentimientos, cosa que no lograba del todo y le costaba llamadas de atención de parte de Teresa y hacia que su carácter empeorara a cada segundo.

Cuando termino su turno casi corre a donde estaban hablando Kyoko y Ren, pero una voz se le adelanto llamando a Kyoko para su turno en el set.

Ella lucia maravillosa, con distintos cambios de ropa desde ligeros vestidos de playa a sexys trajes de baño, cautivaba a todo el mundo y aunque ella no se percatara, nadie le quitaba los ojos de encima, sobre todo "esos" tres pares de ojos. Aunque estaba completamente centrada en su trabajo, su mirada inconscientemente se topaba con una de esas miradas que no se le despegaban, no sabía si lo que buscaba era su aprobación, su apoyo o solo saber que seguía ahí, pero constantemente buscaba esa mirada que le hacía sonrojarse y perder el aliento.

Aunque Shotaro no logro alcanzar a Kyoko, si lo hizo con Ren y comenzó con su parloteo:

-Disfruta mientras puedas Tsuruga – el tono que uso el Rubio hizo que Ren se diera vuelta hacia él con una notoria cara de fastidio – cuando terminemos este "trabajo", Kyoko rogara por volver conmigo, y aceptara que soy mejor que ella y sobre todo… mejor que TÚ!

Ren mantenía su rostro sereno aunque por dentro quería retorcerle el "pescuezo" al hablador de Sho.

-Aunque no creo que la vuelva aceptar – una sonrisa burlona atravesó sus labios – se ha vuelto una descarada, mostrando tales "confiancitas" enfrente de todo mundo con cualquiera que se lo insinué, no me sorprendería que este pape lo hubiera obtenido después de revolcarse con alguien.

El rostro de Ren se encendió, definitivamente golpearía ese tipo, después de todo ya no lo iban a necesitar. Mientras tanto Sho seguía escupiendo tonterías sin percatarse del humor de los mil diablos de Ren.

-Mmm… aunque no sería mala idea si le doy la oportunidad de que me convenza de la misma forma…jajaja… - la risa de Sho se quedo en su garganta.

Ren se paró frente a él, y lo miraba amenazadoramente, ya tenía levantado el brazo para propinarle un buen puñetazo, Sho solo esperaba el impacto del golpe; nunca llegó. Ryu sujetaba el puño de Ren interponiéndose entre ambos modelos, dejándolo sorprendido, nadie, nunca había logrado parar un golpe de él, sin que se lo haya permitido.

-Oh, no! Esto me huele a problemas! – comento Yashiro que veía el cuadro que estaba detrás de ellos.

Teresa volteo su rostro y aunque casi suelta un grito por ver a su hermano enojado, respiro profundamente y siguió con su trabajo, Kyoko también los había visto y quería ir a detenerlos, estaba preocupado por Ren; pero una mirada firme de Teresa le indico que continuara con su trabajo, solo asintió y siguieron como si nada pasara, a pesar de que sentía el latido desenfrenado de su corazón.

Ryu estaba imponente, aunque era de la misma altura que Ren su cuerpo estaba más marcado y se veía más fuerte (y lo era), también se notaba la agilidad que tenia al lograr detener el golpe de Ren, su rostro ya no era la tierna cara llena de amabilidad y los ojos risueños color esmeralda que siempre mostraba, ahora esta transfigurado, estaba ceñudo, con la mandíbula apretada fuertemente y un aire cruel casi sádico jugaba en su mirada.

-No quiero peleas en el barco! – Sentencio con voz firme y segura – No importa lo que él dijo, puede esperar a que bajemos del barco, no quiero conflictos, además todavía falta que modeles tú, aunque sea un golpe el que recibas retrasaras todo. – dijo dirigiéndose a Ren que aunque no sentía miedo, estaba sorprendido y comprendía que hacerlo enojar solo llevaría a una fea pelea sin un buen resultado por ninguno de los dos, Ryu soltó a Ren sus miradas se cruzaron y Ren comprendió que el también había escuchado a Sho y que si logro detenerlo fue por bien de él; Ren solo asintió y dio media vuelta.

Sho no sabía que pensar o que decir estaba pasmado, cuando vio que Ren se daba vuelta estuvo a punto de reclamarle de que era un cobarde y un salvaje por querer arreglarlo todo a golpes, pero la mirada esmeralda que lo acribillaba lo dejo callado y con la garganta seca, sentía las gotas de sudor frio resbalar por su espalda.

-La próxima vez que provoques algo así no lo detendré, así que será mejor que mantengas esa boca tuya cerrada! – dijo mas como amenaza que como advertencia, Sho solo asintió y fue a buscar una silla en la cual recobrar el aliento mientras veía a Ryu caminar hacia su hermana.

-Problema controlado! – el rostro de Ryu estaba más tranquilo pero su voz aun estaba tensa, definitivamente quería golpear a Sho *Solo por ti Kyoko, solo por ti haría esto pequeña, no me gusta intervenir, pero si el otro idiota seguía hablando yo mismo lo iba a matar, como te fijaste en es imbécil?, solo espero que nunca te enteres de lo que dijo de ti* - Pensaba mientras veía a Kyoko sonreírle y su cuerpo se relajo, regalándole una sonrisa de las que solo a ella le dedicaba.

-Si no te hubiera detenido Ryu-san, estarías metido en graves problemas, sin mencionar que si Fuwa-kun te hubiera golpeado, todo se habría retrasado – Regañaba nerviosamente Yashiro a Ren – En que estabas pensando?

Una mirada detuvo en seco a su asistente – Insulto a Kyoko! – esta frase y el tono acido con el que lo dijo logro que Yashiro entendiera.

-Está bien, entiendo, solo trata de ignorarlo o si planeas golpearlo hazlo sin testigos presentes – Una sonrisa maliciosa y el brillo en sus lentes animo un poco a Ren, ya que sabía que Yashiro siempre se preocupaba de su imagen.

Ren era elegante, seductor y seguro, una sesión para él no era ningún problema y eso lo demostró en su turno, después de que Kyoko termino de modelar fue directamente con él para ver como se encontraba, la angustia en su voz y su rostro, aunque suene mal, le alegraron, le alegro saber que era importante para ella, y por eso daría el máximo en la sesión tal como lo había hecho ella.