Heyu!!!!!!!
Ya estoy aquí de vuelta. Hice mi tarea y estuve muy trabajadora estos días, aunque creo que por momentos fallé, al final me gustó el resultado. Ya van… dos días seguidos en los que he estado escribiendo… Y nada más ni nada menos que cuatro capis….dos del otro fic….¡Y dos de este! O sea que… ¡Hoy hay doble capi!!!!!!!!!!! (Sonido de fondo: vitores y aplausos)
Pero, les recuerdo DOBLE CAPI, DOBLE No. DE RW!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Vamos, ¡hagan feliz a la autora! XD!!!!!!!!!!!!1 Aunque con que lo lean está bien, pero que me hagan saber si les gustó o no, o sugerencias…o tomatazos…también soy muy bien recibidos!!!!!!!!!!!!
Uf…termino semana santa con callos en los dedos de tanto escribir, y es que hago cuentas y en dos días escribí cerca de 45 páginas, en estilo calibri, tamaño 11…XD!!!!!!!!!!!1 Y, aunque escribo rápido (estoy orgullosa de poder decir que escribo con los diez dedos y sin ver el teclado)..aunque escribo rápido…tardo en ocasiones para expresar mis ideas…Pues me eché como…nueve horas…o algo así.
Para su desgracia, depende del número de rw…o de los ánimos que me encuentre…o de si ya mis deditos descansaron…seguiré escribiendo…además…Tengo tarea de la uni T_T!!!!!!!!!!
Muchas gracias por leer, espero no desilucionarlos en estos capis. Ah…se me olvidaba, una lectora me pidió que avisara cuando hubiese lemon…por el problema d q no supe clasificar bien mi fic…T_T…pz se me ocurrió poner un "aviso" antes y después que acabe…Aunque advierto…aún no me sale bien el lemon…T_T….haré mi mejor esfuerzo…(una amiga dijo..¡práctica! 0//0 )
Ok, recuerdo…DOBLE CAPI, DOBLE RW!!!!!!
Gracias.
Pd. El capi 11 me encantó . !!!!!!!!!!!
CAPITULO X. FINJIENDO A SER UNA LINDA PAREJA
¿Cuál sería el plan a partir de ese momento? Comportarse como una novia normal. Dejaría a un lado su actitud de buscapleitos para tratar de hacerlo pensar que ella también sentía algo por él. Aunque debía admitir que había un asunto que le preocupaba más que el Uchiha, y es que el nuevo regreso de Gaara había provocado un sinfín de sentimientos en ella. Por una parte estaba el temor de ser descubierta ante la orden, no sabía los alcances que podría tener para ellos saber que era "la misma chica, otra vez". Y por otra, el miedo pero a la vez repudio que sentía por el pelirrojo. Lo odiaba, lo detestaba como a nadie más y no podía evitar desearle lo peor.
La mañana siguiente en la universidad se topó con el pelinegro muy temprano.
"Sakura, aquí vamos…respira profundo…¡y esfuérzate!"-se animó ella misma.
Caminó hasta encontrárselo en la puerta. El chico se quedó mirándola fijamente, serio, en una forma muy particular.
Buenos días, Sakura.-dijo indiferente y luego entró al salón de clases.
La pelirosa se quedó con la boca abierta. Según sus cálculos, esa era la primera vez que le llamaba por su nombre, siempre decía "Haruno esto, Haruno lo otro. Pero si ahora se permitía hablarle así, ¿por qué había sido tan seco en su saludo? Desconcertada lo siguió hasta su pupitre.
Buenos días.-saludó.
Se quedó cruzada de brazos frente a él.
¿Qué pasa?-preguntó él de la manera más normal.
No, no pasa nada.-contestó ella molesta.
Verlo así, tan…calmado, como si nada hubiese pasado la noche anterior, la hacía enfadarse. Se suponía que le había dicho que la amaba, ¿dónde estaba ese amor?
Entonces quita esa cara.
Es la única que tengo.
Sasuke se recargó en el respaldo del pupitre de enfrente.
Sabes, dentro de poco termina el semestre, y no se si estés al tanto, pero estas eran mis últimas materias debido a que me había atrasado.-dijo pensativo.
Mmm…si, lo sabía.
Eso quiere decir que terminando el semestre me gradúo.
¿Ya, tan pronto?
Si.
Ah...olvidaba que con tus excelentes notas no harás tesis, te titulas directo, ¿no es así?
Si, pero…-se calló unos segundos- eso significa que ya no tendré que aguantarte en la escuela.
¿Qué debía hacer? De nuevo había surgido la Sakura que no quería mostrar, debía hacer algo para contrarrestar su actitud mañanera.
Tomó aire y se odió a si misma por lo que iba a hacer.
Se inclinó y lo abrazó, quedando su rostro en la espalda de él.
Esto tomó a Sasuke por sorpresa.
No me imagino como serán las cosas sin ti aquí…supongo…que todo será más aburrido.-dijo la chica.
Mmmm…supongo.
Aprovechando que la chica no lo veía, sonrió ante su comentario. Se sentía como un tonto, las palabras de ella lo habían puesto de buenas.
Llevaba toda la mañana pensando en su discusión con Itachi, no veía muy clara su situación con su hermano y la compañía, quizás sus palabras le traerían consecuencias. Pero ahora el simple hecho de tenerla cerca de él, lo hacía pensar que quizás valdría la pena los riesgos que estaba corriendo.
¿Por qué una chica así provocaba tales sentimientos en él? Nunca se había enganchado a una joven como ella, estaba acostumbrado a tener a su lado a mujeres bellísimas, a mujeres espectaculares, mujeres de la misma posición que él. Pero a todas ellas, simplemente las quería para pasar el rato. Ni siquiera la había tenido en su cama y ya no podía quitársela de la cabeza.
Sakura…
¿Mmmm?
¿Almorzamos juntos?
Me parece perfecto.
Se sentía extraña ante el comportamiento amable de él, quizás porque ya estaba muy acostumbrada a siempre estar discutiendo.
Al entrar a la cafetería, todos se quedaron observándolos. Sakura sentía las miradas directas de muchas chicas que prácticamente la querían golpear con la mirada.
Se sentaron en una mesa en un rincón, desde ahí se libraban de la mirada de la mayoría.
Uh… si las miradas hablaran.-dijo la chica.
Acostúmbrate, a mi lado las cosas son así.-dijo él en tono burlón.
Su instinto le decía que le contestara con una palabrota, pero no debía, tenía que fingir ante él.
El chico se levantó y cuando regresó traía dos bandejas.
Gracias.
Y regresando a la conversación de ayer, acabo de depositarte algo de dinero.-dijo él en tono serio.
¿Qué hiciste que?-exclamó ella atragantándose.
No quiero que repliques.
¿Eh?
Se dio por vencida a la primera, no podía pelear.
Gracias entonces.-dijo suavemente.
A partir de ese momento el pelinegro no le quitó el ojo en todo el rato que estuvieron ahí. Cuando ella lo miraba, desviaba la mirada. Cuando le tocaba hablar, simplemente reía. Poco a poco exasperó a la chica.
¡Ya! Te estoy diciendo las cosas en serio…-dijo ella haciendo una mueca de descontento, llevaba ya rato explicándole un problema de la clase cuando se hartó.
Te estoy escuchando.
Mmm…a ver…¿qué te causa tanta risa?
Tu…
¡Ah! Ahora resulta que resulto graciosa.
Si.
No podía, no podía, quería levantarse en ese mismo instante de la mesa, definitivamente él no era el chico que ella podía soportar.
Aunque, cuando volvió a mirarlo, hubo algo que la hizo calmarse.
Esos ojos, no podía creer el poder que tenía esa mirada. Sentía que podía ver más alla de ella, incluso tuvo miedo de que viera tras su mascara y descubriera todas las mentiras.
Me tengo que ir, hoy salgo temprano y tengo que reponer horas en el trabajo.
Pasaré a recogerte.
Sakura frunció el seño.
Pues recogerás también a Ino y a Hinata si vas.- observó la chica.
Cuando estaba por levantarse, el le detuvo la mano, la jaló y la llevó hacía él.
La besó sin preocupaciones, la besó porque quería y lo deseaba. No le importó que hubiera gente mirándolos, ¿qué más da? La amaba, ya se había echo a la idea de eso, incluso se lo había dicho a ella.
El trayecto desde la universidad a la cafetería no era largo pero le servía para pensar y despejar su mente un rato.
¿Qué rayos estaba haciendo? De alguna forma no se sentía bien. Quizás eran sus planes de venganza que no la hacían respirar a gusto. El Uchiha ya no le parecía tan desagradable como al principio, o quizás ella se estaba volviendo más blanda.
Aparte, ¿de dónde había surgido su necesidad por tenerlo cerca? La noche anterior, al ver a Gaara, quizo tener a Sasuke junto a ella con gran desesperación. ¿Por qué a él?
Se sacudió la cabeza de tan sólo pensar que podía sentir algo por el chico. No debía, no podía, esas palabras se las repetía a diario para no caer ante su encanto.
***
Pues sigo estando en desacuerdo con todo lo que planeas hacer.-dijo Ino.
Tu fuiste la primera en apoyarme, ¿por qué ahora piensas lo contrario? Además, recuerda, ¡es un príncipe!
Lo sé, pero…la manera en que se comporta, Sakura, quizás tu no te das cuenta porque siempre estás a la defensiva…Pero…
Pero nada, el seguirá el juego cueste lo que cueste, puede que ahora esté "enamorado", pero sigue estando dentro del juego.
No sé ya que creer, la manera en que se comporta, en que te mira, por Dios…¡se nota que sólo tiene ojos para ti!...Quizás tenga en mente la posibilidad de no meterte en el juego.
No lo creo, la orden tiene poder, no creo que vaya en contra de eso, aunque si lo hiciera, sería beneficioso para mi.
Ino ya estaba molesta, llevaba rato discutiendo con ella, había un punto al que quería llegar y que Sakura se diera cuenta.
Ya estuvo bueno-se detuvo para dejar a un lado la bandeja de te que llevaba.- Sakura, hay algo que he estado observando desde hace tiempo, al principio dudé que fuese verdad, pero cada vez que te veo tu con tu actitud me lo confirmas.
La pelirosa dejó de preparar el café que tenía en las manos.
¿A qué te refieres?
Antes de que Sasuke llegara sólo una vez te he visto enamorada, ya sabes a qué época me refiero.
No me recuerdes eso, tengo pesadillas con Gaara todas las noches.
Pero… Sakura, no sé si te has dado cuenta, pero actualmente, sientes algo por el Uchiha.
La chica explotó a carcajadas.
¿Yo? ¿Enamorada de él? Claro que no.
Te conozco perfectamente, y sé que no eres inmune al chico. ¿Crees que es algo normal que te la pases pensando en él?-se excusó la rubia.
Si pienso en él, es debido a mi venganza.
¡Ah! Eres una terca, pero tarde o temprano te darás cuenta de lo que hablo. Sakura-la tomó por los hombros.-si tienes a tu lado a un chico que te hace frente con su carácter, te la pasas pensando en él aunque sea para hacerle daño, además hay que mencionar que ese chico está guapísimo, y no sé cuanto más puedas pensar de él, Sakura, todo eso tarde o temprano te puede voltear las cosas…o creo que ya sucedió. Tienes que tener claro tus sentimientos si quieres seguir con tu venganza, para que al final no termines por hacerte daño a ti misma.
La pelirosa no sabía que decir, pronto Ino salió de la cocina y la dejó sola.
"Claro que no, estas equivocada Ino, yo no puedo sentir algo por ese idiota, ¡no puedo!"-pensó Sakura furiosa.
Ya por la tarde llegó Naruto al café, venía acompañado de una joven.
Mira, tu supuesto fan viene muy bien acompañado.-observó Ino.
La chica que venía con el era alta, de pelo castaño y largo, con bonita figura, muy elegante, lo cual hacía pensar que era también de la "alta" sociedad.
Mmm…es raro ver a Naruto con una mujer al lado y sin Kakashi-sensei.
¿A dónde vas?-preguntó Ino mientras detenía a Sakura.
Voy a tomar su orden.-dijo la chica desconcertada.
Dejemosle eso a Hinata.
¿A Hinata?
Ino fue directo con la ojiperla, que nuevamente se había metido en la parte oculta de la cocina.
¿Qué? ¿No vas a salir?-preguntó la rubia.
Eto…no puedo Ino-chan.
Sakura frunció el seño, no sabía lo que sucedía.
¿Por qué tiene que ir Hinata?-preguntó.
Tiene que quitarse ese miedo por…"ciertos" chicos. Vamos Hinata, te toca.
No puedes forzarla Ino.
E…está bien Sakura-chan, lo intentaré.
¡Muy bien Hinata!-dijo feliz la rubia.
Recogió la carta, se arregló el pelo, respiró profundamente y se dirigió a la mesa.
Las otras dos se quedaron observándola desde la barra.
Pobre Hinata, es tímida pero parece tenerle un miedo en especial a Naruto, cada que lo ve hulle despavorida.-susurró Sakura.
Ah…es que tu estás muy ciega para este tipo de cosas, ¿no has notado lo que hay detrás de todo ese miedo?
La chica volteó a ver a su prima intrigada.
No.
Sa-ku-ra….Hinata está enamorada de Naruto…-susurró Ino.
La Haruno no supo que decir, simplemente volvió a clavar la mirada en aquellos dos. ¿Era verdad? Si, lo era, desde donde estaba podía ver cómo a la ojiperla le temblaba la mano…
Su mente trabajó de forma tan rápida que al segundo se dio cuenta de algo. Todas esas tardes en que el ojiazul llegaba y su amiga corría a esconderse supernerviosa, o la ocasión en que Naruto la rechazó para que fuera ella quien lo atendiera, o las ya muchas veces que ella le había "coqueteado" por poner de malas a Sasuke…Se dio cuenta de que la había regado.
¡Es cierto! ¡Oh…no! ¡No!
Shh…te van a oir.
Es que….Ino…Yo…oh no, juro que no lo había notado.
Lo sé, te acabo de decir que no hay nadie más ciega que tu.
Es que…Ah…he hecho cosas muy tontas sin saberlo.
Lo sé, lo sé, no sabes lo que ha sufrido la pobre de Hinata.
¿Por qué no me lo dijiste antes?
Porque últimamente en lo único que puedes pensar en venganza.
Ah..me siento tan mal, me la he pasado flirteando con Naruto…cuando mi amiga está enamorada de él.
Ino le dedicó una mirada de desconsuelo.
Juntas vieron como la ojiperla se regresaba a la barra, con la peor cara que le habían visto desde hace mucho.
¿Hinata?-preguntó Ino.
La chica estaba paralizada, no podía emitir palabra.
¿Estás bien?-preguntó Sakura.
Naruto-kun es un idiota.-y enseguida de decir eso, soltó en llanto.
¡Hinata!
Enseguida va a ver ese idiota…-dijo Sakura antes de salir directo a la mesa del chico rubio y su acompañante.
Ino se inclinó para consolar a su amiga.
Naruto, ¿podemos hablar?-preguntó Sakura con la mirada furiosa.
El chico se levantó de su mesa, ambos se alejaron a un rincón de la cafetería.
¿Qué le has dicho a Hinata?
Ah…Hyuoga.-dijo indiferente.
Si, tu le has dicho algo que la ha puesto mal, y por más mi amigo que seas, no puedo permitir que alguien la lastime.
La chica estaba que explotaba.
No he dicho nada, es sólo que ella es muy…"delicada" …no aguanta ningún tipo de comentario. –luego se llevó la mano a la cabeza y se revolvió el pelo.
…En realidad no la entiendo para nada. Desde la primera vez que la vi se la pasa huyendo de mi, me saca la vuelta, nunca me dirige la palabra, lo más desconcertante es cuando va a clases particulares con Kakashi-sensei y yo tengo que ayudarla, ¿por qué me odia?.
Espera…¿clases particulares con Kakashi-sensei?
Si, ¿no lo sabías? Tres veces por semana va a su oficina, como yo siempre estoy ahí también por lo de mi tesis, de vez en cuando me toca darle clase en vez del viejo –es un flojo de lo peor-.
Sakura se quedó pensando un rato, eran muchas cosas como para aclararlas enseguida.
Inesperadamente se oyó la campana que anuciaba la llegada de un cliente. Era Sasuke.
Eran cerca de cinco metros los que los separaban. El pelinegro vio al instante que la pelirosa estaba con Naruto. No supo cómo reaccionar, simplemente se fue directo a una mesa del lado extremo al que estaban ellos.
A la Haruno por poco y se le sale el corazón al verlo. Raramente le había tranquilizado el simple hecho de verlo, aunque por lo visto andaba de malas pues ni siquiera la saludó.
Trató de regresar a su plática con el rubio.
Ya veo…pero, deberías ser un poco paciente con ella, no creo que te odie o algo por el estilo, es sólo que es muy tímida…
No pudo continuar, hubo algo que llamó demasiado su atención. La chica de cabellos castaños se había movido a la mesa de Sasuke.
Lo sé, pero es que me desespera que no me dirija la palabra…-continuó el rubio.
Naruto…¿quén es esa chica?-preguntó ella saliéndose totalmente del tema.
¿Eh? ¡Oh! Es Tenten, una amiga mía y del dobe, la conocemos desde niños.
¿Amiga? Parecería otra cosa de la manera en que le está tomando la mano.-observó la pelirosa.
Ambos se quedaron en silencio un momento, mirando en dirección a la mesa del Uchiha.
Creo que la he regado.
¿Qué?
¿Ves? Se ha enfadado al verme aquí. Sasuke es insoportable, deberías ir a calmarlo, no quiero que se suelte a golpes contra mi.
¿Qué? No lo creo, está muy feliz con su..amiga.
Saku…-no pudo terminar pues la chica se retiró a zancadas rumbo a la cocina.
Se quedó tras la barra todo el tiempo, simplemente observando al pelinegro y su acompañante. Se reían juntos, la chica lo tocaba del hombro, le tomaba la mano y él, también le devolvía el gesto.
La verdad era que, se había puesto muy celoso al entrar y vela junto a Uzumaki. Le había hervido la sangre, pero tenía que aprender a calmarse, no podía pelear por cada vez que eso sucediera, ya habría manera de preguntarle a ella qué rayos hacía al lado de Naruto.
Por otro lado, Sasuke notó que la pelirosa no le quitaba el ojo de encima desde que Tenten se le había acercado a platicar. Podía notar en su mirada un rastro de celos, así que había puesto de su parte para que estos aumentaran. Le divertía verla furiosa por el simple hecho de acercarse de más a la pelicafé.
Asi estuvieron por cerca de dos horas.
Cuando estaban a punto de cerrar, Sakura se acercó.
Ya vamos a cerrar, les agradecería que pasaran a pagar la cuenta.
Lo dijo de una manera muy seca e inmediatamente se retiró.
Llegó a la cocina y golpeó su puño contra la pared sin que sus prima o amiga la vieran.
Había llegado a su límite, se odiaba por estar en esa situación, no comprendía por qué Sasuke la hacía sentir débil. Le enfadaba que él no le pusiera atención, que él no la mirara sólo y exclusivamente a ella.
Y dijo que me amaba.-se dijo para sí en voz alta.
Es verdad lo que dije.
La chica se dio media vuelta asustada, había alguien detrás de ella.
Lo miró, estaba recargado de espaldas contra el marco de la puerta.
¿Q-qué haces aquí?-preguntó aún enojada.
Dijiste que ya vas a salir, prometí llevarte a casa, bueno, a tus amigas también.
No sabía que responderle.
Puedes largarte con tu amiguita, yo puedo regresar sola.
Basta Sakura.-dijo el chico de lo más serio.
¿Basta? No sé a lo que estas jugando…
Te esperaré afuera.
Por mi lárgate.-dijo dándole la espalda.
Como quieras.
Siguió recogiendo la cocina. Cuando terminó ya era muy tarde, sus amigas le habían dejado las llaves y se habían ido antes que ella. Cuando salió a la cafetería vio a través de los cristales que afuera no había ningún auto.
Una desesperación llenó su corazón, él dijo que la esperaría.
Salió corriendo del lugar, afuera tampoco distinguió nada, quizás…quizás si se había ido con Tenten.
Entró de vuelta a la cafetería y apagó todas las luces.
Al salir, notó que del lado contrario de la acera había alguien recargado en un auto.
Era el Uchiha. Al verlo el corazón le dio un vuelco. Por primera vez siguió sus instintos.
Corrió hasta donde estaba él, se detuvo a unos centímetros, y mientras él le sonreía, ella le soltó una bofetada.
…Silencio…
¿Q-qué rayos?-preguntó el desconcertado.
Sin esperárselo, recibió de ella un beso.
Sakura se puso de puntitas, lo tomó de la nuca y comenzó a besarlo.
Él no sabía de lo que iba todo eso, pero respondió sin duda ante aquel arrebato.
La pelirosa estaba de lo más confusa, con todas sus fuerzas le había pegado tremenda cachetada, pero a la vez había sentido unas ganas horribles de besarlo, de abrazarlo y de que él le dijera que sólo la quería a ella.
Si, había sentido celos, muchos y muy destructibles. Mientras él estaba con la chica pelicafé, se había olvidado de su maldita venganza y no había dado cabida en su corazón a otro sentimiento más que al de los celos.
¿Qué significaba todo eso? ¿Acaso Ino tenía razón?
La respuesta a sus preguntas fue una lágrima que se escapó de sus ojos.
No quería hacer otra cosa más que besar a ese chico.
Lo odiaba, no sólo por estar envuelto en el juego, sentía coraje contra él por muchas y variadas razones.
Era un terco, era egoísta, sumamente egocéntrico, vanidoso, se creía mejor que muchos, era un maldito cerebrito, era un niño rico.
Pero aún así, ella seguía llorando…
Era un estúpido, un creído, muy bipolar, en ocasiones estaba riendo como tonto, y otras frio como una piedra…
…Pero esa lágrima seguía bajando por su rostro…
La hacía rabiar constantemente y a propósito, la fastidiaba cuando estaban a solas, aprovechaba cualquier momento para intentar llegar a algo más con ella, le hablaba lo más sexy posible, tratando de llevársela a la cama….
…Entonces…¿por qué estaba llorando mientras lo besaba?....
Era increíblemente apuesto y se lo echaba en cara cada vez que sonreía, era tan guapo que debía tener cuidado cada que lo veía para no caer en su encanto…es por eso que siempre estaba a la defensiva…
…Pero…¿por qué había sentido tanta desesperación al no verlo?
Lo odiaba por parecer tan…tranquilo, sin saber lo que ella había tenido que pasar. Lo odiaba puesto que iba a ser el objetivo de su venganza y el muy tonto se había "enamorado" de ella.
Lo odiaba, por que sólo una vez antes alguien le había dicho que la amaba, y ese alguien había resultado ser toda una farsa, la peor mentira en su vida.
Lo detestaba pues temía que todo lo que le decía, su actitud, su sonrisa, sus miradas intensas, sus besos, sus caricias, sus palabras…temía que todo eso fuese también mentira…
…Pero…¿por qué rayos había corrido hacía él queriendo besarlo?...
Lo aborrecía porque, igual que con Gaara, él era un principe….por más que lo había evitado…por más fuerza y empeño que había puesto en no hacerlo, por más que había tratado de odiarlo... cuando menos se lo pensó se encontró sólo pensando en él, sintiendo ese odio por la orden, pero…estúpidamente se dejó llevar por él.
Por eso había dejado salir una lágrima, porque desafortunadamente, se había dado cuenta que lo amaba.
