Notas de autor:
Bueno... emh… yo… dedico este capítulo a todos ustedes que han comentado o leído hasta este punto de mi historia, lamento haberme retrasado, tenía otros proyectos pero de otra página (Wattpad)… (Lamento la tardanza) Hay no… (o.O) (¡Nooo! ¡Ya empecé con los retrasos de nuevo!)
.
.
(.-*-.)
9 Capítulo: Nacht der leidenschaftswischendämonen (...)
(…)
No podía creer que Ryūketsu amara a… ese lobo pulgoso de Kōuga.
No quería creer… no quiero que mi amado hijo salga con él…
Mi pecho se oprime al verle sufrir por su culpa…
¿Por qué?
Era lo que más me preguntaba al saber la relación que mi querido hijo tenía con ese apestoso lobo cara de idiota.
¿Desde cuándo?
¿Cuánto tiempo llevaban juntos sin que yo me diera cuenta?
Pueden llevar años. Estuve cincuenta de ellos "inconsciente"
¿Tan tonto soy como para no haberme dado cuenta de que mi hijo, ehm…?
Carraspeo mi garganta visiblemente, incómodo.
¿Por qué no sentía el olor de ese pulgoso en él?
¿Será que sabe disimularlo? O yo seré un despistado.
— ¿Ryūke?
Mi hijo, mi único hijo. Hijo del mejor demonio de todo el universo. En estos momentos Sesshōmaru le iba cargando, de vez en cuando Ryūketsu apretaba sus garras en sus ropas pero las relajaba después de que yo le cantara un pequeño verso de una canción de cuna que yo le había escrito antes… cuando… ¡Argh! ¡Olvida eso ahora! ¡No es momento de pensar eso!
— Le afectó — susurró Sesshōmaru.
¿Por qué cuando Ryūke no está con nosotros —por lo menos despierto— se comporta así? Aparté mi mirada no queriendo verle. Me siento muy preocupado por mi hijo, mi Ryūke… tapé mis labios. Tal vez no debí decirle sobre eso. No estoy de acuerdo con que salga con ese lo… Kōuga.
Lo odio, lo odio, lo odio. ¡Lo odio!
Ese maldito lobo se las verá conmigo la próxima vez que lo vea. Es su culpa que mi hijo sufriera, yo se lo conté, sí, pero si no lo decía Ryūketsu se daría cuenta tarde o temprano y su reacción a de seguro sería peor a la que tuvo hace poco.
Mi hijito. Maldito Kōuga.
¿Ya dije que lo odio? ¿No? pues, ¡Lo odio!
Pero… se ve que realmente Ryūketsu le ama, sus ojos brillaron al pronunciar su nombre… pero se apagaron cuando le dije sobre el compromiso.
No debí de haber sacado el tema.
Estaba enojado, me sentía traicionado… Kōuga nunca le había prestado —ni le presta— atención a Ayame por más que ella lo intente. Él… solo busca a Kagōme, ¿Por qué será? Si estaba saliendo con mi hijo, ¿Por qué buscaba a Kagōme entonces? ¿No lo amaba o en realidad algo pasó entre ellos?
— Sessh… ¿crees que se encontrará bien?
Habíamos llegado a un río, nos devolvimos por el camino en el que vinimos. Creo que nuestros planes de pasarla bien serán frustrados. Quería divertirme con ellos pero… es mejor consolar o dejar en paz a un corazón… ¿roto? ¿Confundido?
¿No soy el único con un corazón así, eh?
¡Basta ya! No es tiempo de bromas estúpidas.
¡Mierda! Si supiera más entre esa relación yo… no, no debo meterme. Esos son asuntos personales… no me queda más remedio que aceptar que Ryūketsu salga con él. Necesito hablar con Kōuga, puede que sea menor o mayor que yo… pero eso no me importa.
A él no le da derecho de andar jugando con los demás.
Nos sentamos debajo de un árbol, Sesshōmaru dejó en su regazo a nuestro hijo y este emitió un quejido. Alargué mi mano hasta su rostro y le acaricie con cuidado —por mis garras—. Sesshōmaru me miró pero no presté atención… yo solo veía a mi luz, mi pequeño cachorro, mi amada cría...
Solté un suspiro y me senté al lado donde yo pudiera tener al alcance la cabecita de mi hijo.
¿Kōuga le amaba?
Sin saber cuándo… mi cabeza estaba posada en el brazo de Sesshōmaru, a él no pareció importarle. Me miró y yo levanté la vista con mis ojos vidriosos por ver a mi hijo sufriendo, llevé una mano a mi vientre, como desearía tener otro hijo suyo.
Quiero volver a sentirme feliz por tener a alguien creciendo en mí… no me importa el dolor que sienta al dar a luz. Quiero volver a tener una familia junto a mi amado daiyōkai. Quiero volver a hacer el amor con él hasta cansarnos y caer rendido en los lugares en los que él me lo haga. Un sonrojo apareció en mis mejillas y desvié mi mirada para que no se notara, pero voltee a verle cuando sentí mis mejillas frías.
¡Joder!
Quiero volver a sentirle en mí, quiero sentir su amor de nuevo, que me sonría, que me toque, que me besé en los labios como lo hace ahora mis… ¡¿Eh?!
Abrí mis ojos sorprendido al sentir sus labios sobre los míos. Le miré al rostro notando sus parpados cerrados, quise decir algo cuando suspiré; pero una lengua se coló en mi boca haciéndome soltar un jadeo. Llevé una mano a su mejilla para que él no moviera su cabeza mientras me besaba. Cerré mis ojos. Este no era un buen lugar ni momento para besos como este… pero quería sentirle. Por un mínimo detalle que sea… quiero sentir su amor.
— ¡Gah! — gemí. Mordió mi labio inferior manteniéndolo apresado entre sus colmillos. Acerqué mis labios a los suyos para besarle de nuevo. De inmediato, sin esperar más, abrí mi boca. Quería que su lengua hurgara todo lo que quisiera, que tocara lo que le diera la gana… que me sintiera, mientras fuera la suya… no me importaba.
¿Dónde quedaba mi arrogancia?
¿Dónde quedaba mi orgullo?
Desaparecían. Porque le amaba, porque quiero que vuelva conmigo. Quiero que me perdone… que me vuelva a hacer el amor y tener otro u otros hijos. Ya no quiero sufrir más, Ryūketsu está con nosotros, por poco tiempo pero con nosotros. Sé que ambos no hemos superado su perdida y los recuerdos de ese día los tengo algo borrosos. Pero el cuerpo casi desmembrado de mi amado hijo de, en ese entonces, cinco años me atormentan en pesadillas en noches saltadas.
Quiero olvidar lo que pasó porque… aunque sea por poco tiempo; podemos ver a nuestro amado primer hijo. Quiero tener otro y que crezcan viendo a su hermano mayor, que le conozcan y que nuestra familia esté completa. Quiero volver a ver reír a Sesshōmaru, él nunca fue así toda su vida. Cuando me conoció se portaba arrogante conmigo pero… nuestros sentimientos iban cambiando a pesar de que no todo el tiempo estábamos juntos.
No podía dejar de pensar en él a pesar de ser solo un cachorro en ese entonces. Y debo admitirlo… no tenerlo conmigo me desesperaba y me daban ganas de llorar… nos escondíamos bajo la faceta de odiarnos. No lo entendía en ese momento y nunca quise saber. Ni quiero hacerlo. Fuimos cambiando nuestro trato pero no nuestro secreto. Nos vimos menos cuando adoptó a esa rana fea llamada Jaken. ¡Joder! Que parece una lapa, ese amo bonito. ¡Amo bonito por aquí! ¡Amo bonito por allá y por acullá! Me saca de quicio… y unos que otros celos.
Nuestro primer beso.
Eso fue un accidente, jugábamos juntos, diferentes juegos. Siempre me divertía con él. Amaba sus sonrisas, solo a mí me las ha mostrado… o eso me había dicho. ¿Será verdad o mentira?
Pero el día de luna llena… cuando tenía ciento y pico de años… cuando me convertí en humano; Sesshōmaru me buscaba. Mi olor no había cambiado pero mi apariencia sí. En ese momento tuve miedo de que al verme él ya no quisiera estar a mi lado. Vanamente intenté esconderme de él, pero me seguía buscando… y cuando dio conmigo…
Mordí mis labios al recordar lo que hicimos esa misma noche.
…
Mi cuerpo cayó hacia atrás cuando el suyo lo hizo en mí, solté un respingo; eso no me lo esperaba tan de repente. Sus manos me acariciaban, sus besos se pasaron a mi cuello. Jadee.
— S-Sesshōmaru… — miré a nuestro hijo, a nuestro Ryūketsu; detrás del árbol de donde nos habíamos sentado, no nos podía ver… pero era algo morboso pasar a más si él estaba cerca, ¿Cómo llegó allá? —; ¡Ah! ¡Ah! — Arquee mi torso al sentir su lengua en uno de mis pezones, ¿Cuándo me quitó el haori y el kosode?
Su cuerpo se coló entre mis piernas. No sé si lo hizo apropósito o no pero su rodilla tocó mi entrepierna; presionando mi erección. Mordí mis labios para no gemir alto. Se sentía tan bien, amaba esta sensación… le extrañaba demasiado. Quiero que me rompa y me parta en dos.
¿Por qué? ¿Por qué quiere hacerlo conmigo ahora? Él sabe que todavía lo amo, que este sentimiento sigue en mí, ¿Por qué quiere hacerlo cuando son los dias en los que Ryūketsu está con nosotros? Y donde nuestro Ryūke está sufriendo. Estos son los momentos en los que agradezco que la luna llena solo hubiera sido una noche. Porque… estando así con él no creo aguantar lo que se aproxima.
— ¡Ah! ¡Umh!
Gemí.
Sus manos empezaron a pasearse por mi torso desnudo, acariciando mis pezones y jalándolos al sentirlos erectos. Su entrepierna se rozaba contra la mía; me estaba volviendo loco. Gemía su nombre con desespero, quería sentirle. Su lengua bajó, lamiendo cuanta piel se encontrara a su paso en mi pecho. Al sentir sus labios en mis pezones; arquee la espalda y ladee mi cabeza avergonzado al sentirle allí.
— ¡Ah! ¡Ah! ¡Sessh…Sesshōmaru! ¡N-No! — intenté quitar sus manos de mi entrepierna. Pero fue imposible; mordí mis labios fuertemente cuando sus garras presionaron, sin llegar a lastimar, mi polla. Bajé mis orejas en un acto de sumisión y vergüenza—: ¡Ugh!
Nuestros ojos se encontraron, quise desviarlos pero sus manos acunaron mis mejillas. Toque una de ellas con mis labios y cerré mis ojos. Sentía mis mejillas demasiado calientes. Agarré su cabeza cuando esta subió a mis orejas. Metió una a su boca y la lamió todita por dentro.
Quité su armadura para que los picos que esta tenia; no me lastimara. Los dejé a un lado de mi cuerpo y acaricié con suavidad su pecho colando mis manos por su hakama. Retiré la estola de su hombro para poder rodear sus hombros con mis brazos, y la coloqué con delicadeza en el suelo.
Ofrecí mis labios a los suyos para que me besara, suspiré. Él acariciaba mi cabeza y yo lo hacía con su espalda. Su cadera se seguía moviendo contra la mía; y a pesar de estar con ropa podía sentir como su pene crecía y se frotaba contra mi pierna.
Excitante…
— ¡Umgh!
Quise separarme de él al notar que mi hijo se movía… despertaba. Aun sin dejar de besarle; intenté mirar a mi cachorro… ¿adónde va?
No pude pensar ni decir nada cuando sus labios volvieron a bajar a mis pezones y los mordía con algo de brusquedad. Quise quejarme pero solo gemí. Debo admitirlo; me encantaba su trato hacia mi cuando hacíamos el amor. Su forma de tratarme cuando me tocaba… brusca pero gentil a la vez. Solo él me hacía sentir así… solo él podía llevarme a las nubes con tan solo llenarme de su se…
Espera, un momento… si Sessh y yo hacemos… —cubrí mi rostro—… él va a volver a… ¿marcarme? ¿Por qué? Si sigue odiándome ¿Por qué?... ¿En serio va a marcarme?
Solo falta comprobarlo cuando me…
— ¡Aah!
Mi espalda se arqueó cual minino al sentir su lengua en mi anatomía. Temblé, mis piernas temblaron justo como mi cuerpo. Ladee mi cabeza avergonzado cuando miró mis ojos. Mordí mi labio inferior. Su boca me engulló y su calidez me recibió, se siente ¡Tan bien!
.
— ¡Splash! — Corte de Lemon… guiño de ojo y antes de que la maten esta escritora se va.
