DISCLAIMER: No nos pertenecen estos personajes, son de JOTAKÁ :'(

Cap 10: Besos por la mañana.


PDV Dorothy

"He pasado toda la noche preocupada por Remus, no sabía que era tan celoso conmigo, será mejor que vaya a ver como está." pensó la pequeña de los Lupin mientras se cepillaba el pelo con delicadeza. Después de arreglarse se dirigió hacía la ultima puerta del pasillo, la habitación de su hermano Remus.

Dorothy cuando llegó a la puerta, giró el picaporte, la abrió unos centímetros y vio algo extremadamente tierno.


PDV Sirius

Sirius se despertó contento, feliz, enamorado... Miró a Remus para comprobar si seguía dormido, lo cual estaba. Sin poder resistirse comenzó a darle pequeños y dulces besos en el cuello del licántropo, el castaño se estremeció ante tal contacto, se giró y besó a Sirius en la boca.

-Buenos días, Moony.-dijo Sirius con voz rasposa, de recién levantado, dibujando una sonrisa en la cara del lobo de ojos melados.

-Buenos días, Padfoot.-dijo Remus insertando un beso, con lengua todo sea dicho, en la boca de su amado Sirius.

Sirius le siguió el beso para poder bajar hasta su cuello donde daba pequeños besos acompañados de un pequeño mordisco.

Remus reía sin parar, tenía muchas cosquillas ahí. Sirius seguía con aquellos besos que al lobo le volvían loco, para hacer que riera más. Se oyó un chirrido del suelo de madera que povenía de la puerta, Sirius paró pero sin dejar de sonreír. Miró hacia allí.

-Buenos días, Dorothy- dijo el perro. Remus dejó de sonreír y se puso rojo hasta las orejas. Miró hacia donde miraba Sirius, que había comenzado a besarle la mandíbula.

-¡Oh dios que vergüenza!-exclamó el lobo, empujando suavemente a Sirius.

-¡Ups!-exclamó la chica-¡Ya os dejo solitos! ¡Lo siento!-dijo mientras levantaba las cejas-vaya hermano que tengo que no me cuenta nada...-Susurró Dorothy con la intención de Remus lo escuchara.

Sirius soltó una risita y se fue al baño a ducharse, no sin antes darle un beso apasionado a Remus.

-¿Te vienes a la ducha, Moony?- sururró en la oreja de Remus. El licántropo hoy se sentía especialmente cariñoso y meloso, así que empezó a ronronear mientras Sirius le daba besitos en la oreja. Se rió de su novio y se fue en dirección al lavabo, guiñándole un ojo.- ¡Te estaré esperando!- gritó, una vez cerrada la puerta.


PDV Remus

Estaba en shock. "Mi hermana me ha visto con Sirius... ¡tengo que hablar con ella! Y ahora. No, ahora no, luego... Sirius me espera en la ducha, desnudo y mojado y..."

El licántropo tenía una pelea interior de mil demonios y ya sabía por qué. "Hoy es luna llena." declaró interiormente. Se frotó los ojos mientras pensaba en si ir con su novio o ir a hablar con su hermana.

Veréis, en los días en los que había luna llena, Remus estaba muy temperamental. Un día podía estar de mal humor y el otro podía parecer una gata en celo. Ése último era hoy. Lo que pasa es que siempre se ha tenido que aguantar, ya que no sabía si Sirius le correspondía, siempre se había aliviado a sí mismo tras las cortinas de su cama en Hogwarts o las duchas, cuando estaba solo. Pero ahora... Ahora lo tenía y el lobo interior de Remus sentía sed de un compañero. Era posesivo, sabía lo que era suyo. Sirius era suyo.

Remus, dejándose llevar, se encaminó hacia la puerta del baño y la abrió con la respiración temblorosa. Al entrar el baho que despedía la ducha, hizo que la piel de Remus se pusiera de gallina y más cuando miró a la mampara y vio la silueta de Sirius moviéndose dentro. Cerró la puerta y una sonrisa se dibujó sobre sus labios. La silueta de Sirius se giró y, con las manos en su pelo, dijo:

-¿Moony? ¿Eres tú?- Remus se fue desnudando sin contestarle, lo que hizo que el animago abriera un poco la mampara y se asomara por la pequeña rendija. Con la casualidad de que en ese mismo momento, Remus acababa de quitarse los pantalones. Sirius abrió mucho los ojos. -Moony...- dijo con voz temblorosa. El licántropo se acercó a la ducha y abrió la puerta de la misma. Miró a Sirius con ojos hambrientos.

-Dios, Padfoot...- murmuró, introduciendo un pie en la ducha, seguido por el otro y cerró la puerta. Estaban a meros centímetros el uno del otro. Sus cuerpos casi se tocaban y se respiraba una tensión sexual en el ambiente que era demasiado para ambos. El cuerpo de Remus ya estaba mojado por el agua que caía de la alcachofa de la pequeña ducha, con apenas espacio suficiente para dos personas.

Remus fue el primero en dar un paso adelante y poner la espalda de Sirius contra la pared, entrelazando sus dedos en el pelo de su cachorro. Sirius cogió las caderas desnudas del lobo y acercarlo a sí para posar sus labios sobre los del otro de forma pasional pero a la vez dulce. Remus introdujo su lengua lentamente en la boca de Sirius y el perro se la mordió, haciendo que el castaño gimiera y se apretara más contra él. Sirius gruñó y mordió los labios del licántropo.

-Joder, Remus...-gimió Sirius, el cual cogió a Remus por debajo de los muslos e hizo que rodeara sus piernas en su cintura.-Joder, Merlín, joder...- Remus abrió sus ojos dorados, más que de costumbre porque el lobo estaba más en la superfície. Miró a Sirius sin dejr que éste le besara.

-¿Estás pensando en Merlín ahora, Padfoot?- ronroneó sin bajarse de Sirius. Éste último negó con la cabeza, con temor a que parara.

-No sé lo que te pasa, Remus, pero no pares de hacer lo que estás haciendo si no quieres que te muerda- dijo Sirius con un gruñido, se acercó al lobo, intentando besarle, pero él se alejó. Sirius resopló.- Remuuuus... No te alejes...

Remus sonrió enseñando sus colmillos alargados por el lobo en su interior y a Sirius le recorrió un escalofrío la espalda.

-Muérdeme.

Sirius se acercó a él y posó sus labios sobre la conjunción de entre el hombro y el cuello de Remus y hincó sus dientes justo ahí, para luego lamer ese sitio, creando un pequeño chupetón violeta.

-Sirius...-susurró Remus, mordiéndose el labio.

-¿¡Pensáis salir hoy!- gritó una voz muy parecida la de James, desde fuera de la habitación. Los cachorros suspiraron y Remus se bajó de la cintur de Sirius.

-Tendremos que seguir esto en otra ocasión...-dijo Remus saliendo de la ducha y poniéndose una toalla en torno a las caderas. Sirius hizo lo mismo y se acercó a Remus, poniendo sus manos sobre las caderas de su lobo y apoyando la barbilla en su hombro.

-Sin duda, lobito, sin nunguna duda.


TATATACHAAAANNNN! ^^ os lo esperabais? nah, creo que no...

últimamente estais perezositas eh... ¬¬ estabamos super desmotivadas por las pocas reviews que recibimos... T.T

pero bueno, siempre hay ganas para escribir un capi como este no?

aTT: Ana y Patri.

PD: ¿REVIEWS? porfiiiiiiiiiiiiiiss...