¡Hola a todos!, aca estoy de nuevo. Lamento mucho la demora, pero andaba algo ocupada, jaja. Pero a cambio les dejo DOS capítulos nuevos.
Quiero agradecer mucho a: Vero, Swana, Carmen Cullen, Locuela y Liss90gs por sus reviews, me hacen muy feliz, de verdad ¡gracias!.
VERO: Te agradezco mucho tu interés, resulta que ya tengo planteado en mi cabeza que es lo que pasara con la historia y con cada personaje, sucede que solo tengo que escribirlo, ya sabes, tratar de plasmarlo decentemente. Pero te agradezo mucho tu ofrecimiento; De hecho, me encantaría escuchar tus comentarios, pero no se como comunicarme contigo. Seguro que aquí hay varias formas, pero discúlpenme, por ser nueva, aun soy ignorante . Pero espero contactar contigo pronto.
Bueno, sin mas les dejo con los siguientes capítulos, espero que les gusten…
CAPITULO 10. Un ardid.
LPV.
Ya paso un día desde que estuve sentada en el piano con Edward y el no ha vuelto a hablar conmigo. Es más, siento que se aleja de mi. Cada vez que me acerco, el busca pretextos y se aleja de mi. ¿Acaso ya se dio cuenta de lo que siento por el?. Me imagino que si, es muy inteligente. Pero no puedo evitar sentirme terrible. Me duele su rechazo. ¿Por qué se comporta así? ¿Por qué esa frialdad en sus ojos cuando me mira?.
He soñado con que Edward me mire de la forma en que mira a Isabella…. Me parece fascinante.
La mira con tanto amor, con tanta adoración… como si ella fuera el centro de su universo, como si fuera lo más maravilloso del mundo. No podía comprenderlo. Yo deseaba que esa mirada fuera para mí. Deseaba tanto sentir el amor de Edward… no su lastima. Pero aun no he perdido las esperanzas. Me jugare todas las cartas que tengo, para ganarme a Edward. Se que los hombres son fáciles de seducir, y aunque Edward sea especial, también es un hombre con deseos.
Ya me siento preparada para mi acto. Lo suficientemente destrozada moralmente, como para conseguir lo que necesito. Solo quiero unos días con Edward, solos. Estoy segura de que así podre ganármelo. Ningún hombre se me ha resistido antes, y estoy segura de que Edward no será la excepción.
Camino hasta donde se encuentran Esme y Carlisle. Camino despacio, casi arrastrando mis pies.
" ¿Qué te ocurre, Lillian?." Me pregunta Esme, con el cariño que la caracteriza desde que al conozco.
"Nada, estoy bien." Le contesto, con la voz más baja posible. Me siento en el sillón que está al lado de ellos. Esme se levanta y se sienta a mi lado, colocando dulcemente una de sus manos en mi hombro.
"Dime la verdad. Sabes que puedes confiar en nosotros."
"Me siento muy mal. Extraño tanto a mis padres. Hace años que no se nada de ellos." Le dije finalmente, mientras cubría mi cara con mis manos.
"Pero ¿has intentado averiguar algo sobre ellos? ¿Por qué no los buscaste antes?" me pregunta preocupado Carlisle. Quien ahora también se acercaba hacia mi.
"Cuando recién me transformaron, Erick me tenía muy resguardada a mi y a Jazmin. No nos dejaron acercarnos. Después, no quise hacerlo, porque al alimentarme de sangre humana, temí dañarlos, y eso no me lo perdonaría."
"Eso es verdad. Fue una sabia decisión." Me dijo Esme mientras acariciaba mi cabello.
"Y ahora, ¿crees que sea buena idea verlos?. Me refiero a que, ellos no deben de saber en lo que te has convertido. Sabes que va contra nuestras reglas y podría resultar muy peligroso para ellos. ¿Lo comprendes?" Me dijo Carlisle.
"Solo quisiera verlos, saber como están. No tienen que verme. Se que les dolería mucho y no comprenderían lo que soy.." Les conteste.
"Creo que podríamos intentarlo, Carlisle. Después de todo, si saber sobre su familia hace sentir mejor a Lillian…" comenzó Esme. Ella si me estaba creyendo…
"No se, Esme. Es muy arriesgado. Es verdad que Lillian es fuerte, y su resistencia a la sangre humana es mejor, pero… si no puede controlarse. ¿Qué tal si sus padres la ven? "Rebatió Carlisle.
"Pero nosotros podemos ayudarle. No iría sola." Le dijo Esme, mirándolo esperanzada. Carlisle se levanto del sillón y comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación, mientras acariciaba cuidadosamente su mentón.
"Lillian, ¿en donde viven sus tus padres?." Me pregunto finalmente.
"Ellos viven en Carolina del Sur, muy cerca de Charleston."
"Pues realmente es muy lejos…"
"Amor, ¿puedo hablarte un segundo.?" Lo interrumpió Esme. Ella lo tomo de la mano y lo condujo fuera de la habitación. Aunque me moría de ganas por escuchar lo que decían, me pareció mucho mejor quedarme ahí sentada. Me alegraba saber que Edward no estaba cerca de mí, para que no pudiera leer mi mente. Todo esto lo hacía por el…
Pocos minutos después ellos regresaron. Carlisle se veía más confiado, y me miro a los ojos.
"Lillian, ¿crees que en verdad será bueno para ti ver a tu familia?"
"Me gustaría mucho. Quiero saber que están bien, que han sabido salir adelante sin nosotras. Necesito verlos una vez más. Sé que es mucho pedir, pero si ustedes me permitieran verlos…"
"Lillian, nosotros no somos nadie para hacerte prohibiciones. Solo queremos tu seguridad, al igual que la de todos. Solo tenemos algunas recomendaciones para ti, si es que deseas ver a tu familia…"comenzó Carlisle.
Me levante del sillón, emocionada.
"Claro, yo hare lo que me digan."
"No creo que sea bueno que vayas sola. Es muy arriesgado para ti. Si no eres cuidadosa podrían descubrirte. O aun peor, tu podrías hacerles daño a tus padres o a alguien mas. Hay muchas cosas que considerar." Me dijo Carlisle, seriamente.
"Entonces, ¿creen que alguno de ustedes podría acompañarme?, ¿tal vez Alice, Jasper o Edward?." Lo mencione al último, tratando de no ser obvia. Esto funcionaba tal como lo imagine. Carlisle y Esme eran demasiado buenos como para permitirme ir sola. ¡Lo sabia!. Carlisle y Esme intercambiaron miradas.
"Sería lo mejor, pero antes queremos platicarlo con ellos, para tomar una decisión." Dijo el. "Por favor, ¿podrías llamarlos y pedirles que bajen? Quiero conocer su opinión."
Subi rápidamente las escaleras, emocionada. Tal vez esto funcionaria. Solo deseaba que ellos eligieran a Edward para acompañarme, de otro modo todo seria en vano. Pero confiaba en que así seria. El era muy responsable a la vista de sus padres, el más cuidadoso y sensato. Otra razón por la que me encantaba Edward… Toque en las puertas de las habitaciones de cada uno. Todos aceptaron y bajaron las escaleras. Carlisle les pidió que se sentaran en la sala, pero a mi me pidió que subiera a mi habitación por un rato, argumentando que necesitaba hablar con ellos a solas. Eso me disgusto, pero no me quedo de otra mas que aceptar. Subí las escaleras, tratando de disimular mi nerviosismo y mis pensamientos. Cada vez era más complicado hacerlo. Cuando pase al lado de Jasper pude sentir su fría mirada sobre mi, pero trate de ignorarla lo mejor posible.
EPV.
Lillian subió a si habitación. Había tratado de leer su mente, y me di cuenta de que estaba ansiosa. Pero no me decía porque. Entonces mi padre comenzó a hablarnos.
"Lillian nos ha pedido ver a sus padres. Ella desea verlos, saber como están…"
" ¡Se volvió loca!, eso es muy peligroso." Protesto inmediatamente Rosalie. " ¿Qué tal si la descubren?"
"Rosalie, calmante por favor. No hay motivo para alarmarse tanto." Le regaño Carlisle. "Nosotros no somos nadie para obligarla. Ella es libre de tomar sus decisiones. Pero si creo, que como familia, debemos ayudarla."
" ¿Y que quieren que hagamos.? Pregunto Alice.
"Estaba pensando que alguno de ustedes debería de acompañarla."
Mis hermanos y yo permanecimos callados. Esto nos había tomado de sorpresa.
"Sus padres viven en Carolina del Sur." Continuó Carlisle. "Tal vez algunos de ustedes quisieran acompañarla. Sería mejor si ella no fuera sola, así la controlarían en caso de que hubiera peligro…"
" ¿Algo más que quiera la señorita?. La verdad es que está causando muchas molestias…" continuo protestando Rosalie.
"Rosalie, por favor, hija. Deja de ser tan egoísta." Levanto la voz Esme, lo cual nos sorprendió a todos. "Lillian necesita ayuda para adaptarse a esta nueva vida. Ahora pertenece a esta familia y debemos ayudarla. Ella ha estado muy triste desde hace algunos días. Creo que le hará bien ver a su familia, asegurarse de que están bien, y finalmente podrá cerrar ese capítulo y seguir adelante. Necesita nuestro apoyo."
Todos bajamos la mirada, apenados. Tal vez Esme tenía razón. Pero no dejaba de preocuparme todo esto.
"Y ¿Quién ira con ella.?" Pregunte finalmente.
"Yo no ire, asi que ni me pregunten." Bufo Rosalie. Carlisle asintió.
"Nadie esta obligado a acompañarla. Es solo una petición, como familia." Le respondió. " ¿Tu qué opinas, Emmet?."
Emmet estuvo a punto de asentir, con gusto, ya que le agradaba la idea de hacer un viaje, pero Rosalie le detuvo la mano inmediatamente. "NI se te ocurra. Tu no vas con ella." Le dijo.
"Amor, pero…" comenzó a protestar, pero al ver la mirada furiosa de Rosalie, permaneció callado. No quería discutir con ella. "Esta bien, solo calmante ¿si?." Le dijo Emmet mientras le tomaba la mano y ella sonreía.
A mi me pareció graciosos. Emmet, tan grandote y fuerte, y muy temeroso de su novia, ja!.
" ¿Tu, Jasper.? Continuó preguntando Carlisle, a lo que Jasper respondió.
"Carlisle, lamento mucho negarme, pero saben bien que no confio en Lillian. Sus sentimientos aun me confunden y no me agrada estar cerca de ella. Lo siento." Dijo bajando la mirada.
"Muchachos, ¿Qué pasa con ustedes?, ¿Por qué tanta frialdad? Esa chica no les ha hecho nada." Comenzó a disgustarse Esme, mirándolos reprobatoriamente.
"Yo la acompañare." Dijo finalmente Alice. "Ire con ella a Carolina del Sur." Esme le sonrio dulcemente y pensó ¡Gracias, Alice!.
"Muy bien Alice, pero de cualquier forma me parece que no deben ir solas. Yo iria con ustedes, pero me han asignado tres cirugías muy importantes en esta semana. ¿Tu que opinas, Edward.? ¿Ayudaras a Alice a cuidar a Lillian.?"
¡Vaya, que maravilla!. Ahora no podría negarme…
"Esta bien, ire con ellas." Les dije.
"Y ¿no tendrás problemas con Bella.? Pregunto Rosalie, entre riendo.
La mire fijamente y conteste. "Bella es lo suficientemente madura como para entender. Además sabe que no tiene nada de que preocuparse y que la amo. Ella es muy inteligente." Le conteste fríamente. Rosalie desvió la mirada, avergonzada.
Esme se acerco a nosotros muy sonriente. "Gracias Alice y Edward. Sabia que ustedes no me defraudarían." Nos dijo, mientras dirigía una seria mirada a Jasper, Rosalie y Emmet. "LILLIAN, ¿PUEDES BAJAR.?" Le grito Esme.
En menos de cinco segundos Lillian estaba en la sala con nosotros.
"Ya lo platicamos, Edward y Alice irán contigo." Le respondió Esme. Los ojos de Lillian se iluminaron inmediatamente. Se acerco a Alice y a mi y nos dio un abrazo.
"No saben cuanto se los agradezco. De verdad." Nos dijo feliz. Alice le respondió el abrazo y sonrió.
"No tienes de que agradecernos. Te vamos a apoyar en lo que necesites." Le dijo a Lillian.
"Y, ¿Cómo haremos esto?." Le pregunte a Carlisle.
"Estaba pensando que mañana tomaran un vuelo a Carolina del Sur. Sería mucho más rápido que ir en vehículo." Comenzó a explicar Carlisle.
" ¿Pero como harán con el sol?" pregunto Esme.
"Voy a llamar a un aerolínea para averiguar los vuelos. Sera mejor que lleguen de noche y que renten un automóvil con vidrios polarizados. Es conveniente que el resto del día permanezcan en un hotel. Sera más seguro."
" ¿Entonces visitare a mis padres en la noche?" pregunto Lillian.
"Si, será mejor que no te vean. Ni ellos ni tus vecinos. No te preocupes, Edward y Alice te ayudaran." Termino Carlisle. Ella asintió feliz.
"Bueno, vamos a empacar algunas cosas." Dijo Alice, mientras ella y Lillian se dirigían a sus cuartos.
"Llamare a la aerolínea, espero que puedan salir mañana mismo." Me dijo Carlisle mientras se dirigía al teléfono.
Ya no me atrevía a negarme. La verdad, aun me sentía incomodo con esta situación. Sabía que Bella comprendería, pero de cualquier forma no deseaba tener ningún malentendido con ella. Tendría que explicarle la situación.
A los pocos minutos llego Carlisle, comentando que reservo tres pasajes para mañana en la mañana. Entonces ya no había vuelta atrás. Iria con Alice y Lillian.
Después de algunas horas decidí ir a visitar a Bella. Quería pasar la noche con ella y explicarle lo del viaje. Estaba nervioso, pues no estaba seguro de su reacción. Ella había prometido confiar en mi ciegamente. Pero eso no lo hacia fácil. Y es mas, comprendería si se negara a dejarme ir con ellas. Si cambiáramos lugares y Bella fuera a viajar con un hombre que muestra interés por ella, yo estaría furioso. Es mas, no la dejaría….
¡Maldición, en que lio me meti!.
Espere a que fueran las nueve de la noche para acercarme a la casa de Bella. Ella ya me estaba esperando en su habitación, recostada en su cama mientras ojeaba un libro. En cuanto me vio entrar soltó su libro y se arrojo a mis brazos. Le correspondí gustoso, aspirando su dulce aroma a fresas. Pero ella noto inmediatamente mi preocupación.
"Amor, ¿sucede algo malo?, te noto tenso." Me pregunto mientras me conducía a su cama. Ella se recostó, y yo, como siempre, me acostaba a su lado. La vi tan hermosa…
"Edward…dime que pasa."
"Sucede que Lillian parece estar sufriendo una depresión, porque extraña a sus padres…" Bella bajo sus ojos y suspiro.
"Pobrecita."
"Pues si . Ella pidió que la dejáramos ir a ver a su familia. Ellos viven en Carolina del Sur. Esme y Carlisle piensan que no es correcto que vaya sola, pues aun no tiene el suficiente autocontrol. Y me pidieron a mi y a Alice que la llevaramos."
Sentí el frágil cuerpo de Bella tensarse entre mis brazos. Separo mis manos de su cintura y se levanto de la cama. Estaba molesta, demasiado.
"Pero, ¿Por qué tienes qué ser precisamente tu?." Dijo mientras daba vueltas en por la habitación.
Suspire fuertemente antes de responder. Supuse que esto no sería fácil. "Pues, Rosalie no soporta a Lillian y tampoco quiere que Emmet la acompañe. Jasper no confía en ella, y Carlisle va a estar muy ocupado esta semana en el hospital. Alice se ofreció sola a acompañarla, pero a Carlisle no le pareció buena idea que fueran solas, y me pidió a mí que fuera con ellas. Solo para cuidarlas."
Pasaron algunos minutos en silencio, que me parecieron una eternidad. Bella había detenido su caminata en la habitación y se acerco a la ventana. Suspiro profundamente. Comenzaba a tranquilizarse. Enredo sus brazos contra su pecho, como queriendo abrazarse a si misma. Se veía preocupada. Me acerque a ella y puse mis brazos alrededor de su cuerpo. Acerque mi cabeza a su cuello, respirando su aroma. Ella no se resistió.
"Amor, si quieres puedo quedarme. No quiero que desconfíes de mi. Puedo decirle a Carlisle que…" pero ella me interrumpió. Giro gentilmente su cuerpo, quedando su cara frente a la mía. Relajo su postura y coloco sus dedos dulcemente sobre mis labios.
"No puedo pedirte que hagas eso, ya le diste tu palabra a Carlisle y a Esme, que pensarían si tu…" comenzó Bella, pero yo no la deje terminar.
"Eso no me interesa. Lo único que me importa eres tu." Le dije, mirándola fijamente a sus ojos. Ella sonrió y abrazo fuertemente mi cintura mientras acurrucaba su cabeza en mi pecho.
"Gracias amor. Pero yo te prometí que confiaría siempre en ti, y es lo que voy a hacer. Además, Carlisle tiene razón. Es mejor que tú las acompañes. No es justo que Alice se haga cargo sola de ella. Tu eres el mas responsable de todos. "
"Me sobrevaloras, Bella." Le dije sonriendo.
"Claro que no. Y estoy segura de que no soy la única que piensa asi. Pero, si me atrevo a pedirte un favor a cambio." Me dijo ella.
"Lo que quieras."
"Después de que nos casemos, preferiría mantener cierta distancia de Lillian. Quisiera que estuviéramos solo nosotros dos, como una pareja normal. Al menos por un tiempo."
Yo sonreí aun mas. "Amor, créeme que no deseo otra cosa. Solo quiero estar contigo. Y especialmente después de que nos casemos. Te quiero solo para mi. Sin mas familia de por medio. Solo tu y yo. Quiero que tengamos nuestra propia casa, nuestro espacio." le dije mientras acerque mis labios a los suyos y la bese.
Ella me devolvió el beso, gustosa. Bella se relajaba nuevamente, lo que me dio mucha tranquilidad. Bella era sorprendente. Estaba dispuesta a confiar plenamente en mi. Me lo demostraba con cada palabra, con cada acción. No podía sentirme más orgulloso de ella. Bella era la mejor, sin lugar a dudas. No había ninguna otra chica en el mundo como ella.
Dejo de besarme y me libero de su abrazo. Pero esa sensación no me gusto para nada. Necesitaba su amor, su calidez.
" ¿Qué ocurre?" le pregunte sorprendido.
"Nada, amor. Solo tengo un poco de frio." Me dijo mientras tallaba sus manos contra sus brazos, tratando de darse calor. En ocasiones olvidaba que yo era demasiado frio para ella. Pero me parecía tan natural sostenerla en mis brazos, no podía pensar en otra cosa más que en tenerla siempre conmigo.
La conduje nuevamente hasta su cama y la cubrí con sus cobertores como si fuera una criatura. Ella parecía divertida con esta acción. Me acurruque nuevamente a su lado.
A la mañana siguiente desperté a Bella, pues saldría en el vuelo de las nueve de la mañana. Y apenas tendría tiempo de llegar al aeropuerto.
En cuanto abrió sus ojos me preocupe. La veía triste, agobiada. Ella me abrazo fuertemente una vez mas.
"Amor, ¿Qué ocurre?. Te noto triste." Le pregunte mientras la acurrucaba una vez mas en mis brazos.
"Es solo que te voy a echar de menos." Me dijo tímidamente.
Sonreí alegre. "Amor, yo también te extrañaré. Pero te prometo que tratare de volver mañana mismo, Pasado mañana a mas tardar."
"Pero, ¿tan pronto?" se sorprendió.
"Si, hoy en la noche estaremos en Carolina del Sur. Hare lo que pueda para qué Lillian vea a sus padres esta misma noche. Y tal vez mañana en la tarde podamos regresar. A mi no me agrada la idea de pasar más tiempo sin ti. Me preocupa demasiado dejarte sola."
A Bella pareció agradarle mi respuesta. Me dio un cálido beso en los labios.
"Esta bien. Entonces te dejare ir. Pero, Edward, no deberías preocuparte tanto por mi. Estaré bien. Ademas, ¿Qué cosa podría ocurrirme?."
"Mi amor, nunca dejare de preocuparme por ti. Ni siquiera cuando te transformes. No comprendes el pánico que me da dejarte sola. ¿Qué tal si te quedas hoy en mi casa?. Estoy seguro de que a Esme le encantaría tenerte ahí." Le sugerí esperanzado. Al menos así no estaría sola.
"No, amor. Además, sin Alice no tengo la excusa para ir. Mi padre no me dejara. Lo mejor será que me quede." Me explico Bella.
Me desagrado su respuesta.
"Tranquilízate, Edward. Estaré bien. Pero en cuanto regreses ven a verme, sea la hora que sea ¿de acuerdo?"
"De acuerdo. Solo ten cuidado, por favor." le pedí.
Me despedí de Bella, haciendo uso de una férrea fuerza de voluntad y regrese pronto a mi casa.
Lillian y Alice se habían preparado un par de pequeñas maletas para el viaje, pues Alice ya tenía planeada una visita al centro comercial, donde conseguirán nuevas cosas. Yo simplemente hice una maleta para dos días. No planeaba mantenerme más tiempo lejos de Forks, ni de Bella.
Ella mostraba una confianza que me sorprendía, y que me hacia adorarla aun mas. Era una mujer inteligente y fuerte. Más de lo que ella se imaginaba, y yo me sentía muy orgulloso de ser su novio.
Después de un rato, Carlise y Jasper nos llevaron al aeropuerto. Lillian se veía radiante. Me alegraba por ella, a pesar de todo.
Ya en el avión, , nos sentamos los tres juntos. Lillian insistió en sentarse en la ventana, lo cual me pareció bien. Al poco rato pasaron las azafatas sirviendo las charolas con comida, las cuales tuvimos que rechazar amablemente. Una de ellas, de cabello rojizo, paseaba muy frecuentemente por nuestro lugar, preguntándonos si necesitábamos algo. O mejor dicho, para ver si yo necesitaba algo.
Ya comenzaba a desesperarme. Cada vez que pasaba junto a mi no podía evitar leer su mente, al cual siempre decía algo como " ¡Que chico tan guapo!, o " ¿seria muy atrevido pedirle su numero?" Además de que me sonreía de una forma muy seductora.
Y la verdad, yo ya extrañaba a Bella…
