Ladies and Gentlemen!
¡Yei! Al fin voy a poder actualizar este fic, lamentó la demora pero un anterior concurso agotó todo mi tiempo y mis ideas con respecto a este capítulo.
Pero sólo necesitaba unos días de descanso para poder ordenar mis ideas y así poder escribir. No se me hizo difícil porque ya tenía algo escrito y sólo fue seguir lo que aparece en la historia del anime.
It's time to read!
It's showtime!
Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.
Yusaku no sabía como había llegado hasta esa situación. Estaba sentada en una silla de hospital en la espera de una respuesta. ¿De que respuesta se trataba? Esa mañana, en la entrada de la escuela, esperaba a su compañera del grupo de duelos, Aoi Zaizen. Quería disculparse por no hablar el domingo con ella por teléfono, había salido ese día con Ryoken al cine, a patinar en hielo y salir a cenar, aunque este se quejará de su mala alimentación, no tuvo de otra más que aceptar a comer en un buen restaurante.
Había sido un lindo día de pequeños besos en la mejilla y de lindos detalles como algunas fotos y demás regalitos. Quería contarle pero cuando la vio sentía que algo no estaba bien con ella, su ruda actitud con ella y que su IA fuera ruda con Ignis había sido algo raro. Le molesto la manera que le había contestado pero también estaba preocupada, sentía que tenía algún problema pero no entendía cual podría ser. Dejo que el transcurso de las clases olvidará aquel problema hasta que escucho de su compañero Shima que Blue Angel se encontraba en LINK VRAINS. ¿No estaba en clases? Tuvo que salir con la excusa que no se está sintiendo bien, quería entrar al lugar cibernético, algo dentro de ella sentía que no estaba bien y con cada paso que daba a un lugar secreto le confirmaba que lo peor estaba por venir.
-Algo raro está pasando en la red -Murmuró.
-¿Puedes sentir cosas aún cuando no estas en la red? Creo que puedo decir que desarrollaste un super sentido que te permite hacer eso -Le dijo Ignis.- Tal vez más al rato hay que hablar de esto porque ahora quieres rescatar a Aoi ¿Verdad?
-Si quiero
Entro a VRAINS y con ello a la primera que vio fue a su compañera de duelos, tuvo que aceptar aunque no quisiera, se dio cuenta que ella había sido infectada con un virus cibernético, utilizaba una carta que realmente desconocía. Estaba perdiendo el control de su cuerpo, de las acciones, de sus palabras. Es por eso que la derrotó y fue a investigar, con la ayuda de la IA ya que este se comió el programa instalado en ella, podría investigarlo más tarde. No quería que su primer duelo con ella fuera de esa manera pero al sentir que no estaba bien no tuvo otra opcion. Al desconectarse la empezó a buscar por toda la escuela, corrió tanto que el último lugar que faltaba por revisar era la azotea.
Al llegar camino hasta encontrarla gracias al sonido de la llamada en su celular. Asustada, corrió con sus profesores, estos dejaron pasar el porque Yusaku y Aoi se encontraban ahí, ahora tendrían que llevar a la segunda a urgencias. Una ambulancia llegó con rapidez y sin dudar llamaron al hermano de Aoi, Akira Zaizen para anunciar en que hospital estaban. Yusaku la había acompañado con la excusa de que luego pasaría a dar el aviso a sus profesores.
Y ahora ahí se encontraba, sentada en aquella silla de hospital esperando por los resultados de Aoi. Suspiraba y apretaba su falda, quería verla y pedirle perdón por el daño que le pudo causar.
-¿Que le sucedió a mi hermana? -Escucho una voz un tanto desesperada.
-Espere al resultado porfavor
Miro a su lado para ver al hermano de ella, se le notaba alterado. Cuando sus miradas chocaron, Yusaku tuvo que levantarse y caminar a él.
-¿Eres quien aviso que Aoi estaba en la azotea inconsciente? -Yusaku sólo asintió.- Te agradezco ¿Qué relación tienes con mi hermana?
-Somos compañeras del grupo de duelos, hace poco que me uní y desde entonces somos como amigas
-Ya veo -Sonrió.- Mi nombre es Akira Zaizen, gracias por alertar sobre mi hermana
-No hay de que señor Zaizen, sólo me gustaría pedirle una última cosa
-¿Qué es? -La miro con rostro amable.
-Me gustaría verla aunque sea del otro lado del cristal, realmente me preocupa -Suspiro.- Se que sólo se admiten familiares pero realmente me gustaría verla
Sintió la mano de Akira Zaizen en su hombro. Alzó su rostro para verlo sonreír con tranquilidad. ¿Cómo podía estar tan tranquilo teniendo a su única familia en cama? Pronto recordó a sus padres, ahora podía comprender aquella desesperación.
-Yo me encargo para que puedas venir a verla las veces que quieras
-Gracias
-¿Podrías decirme tu nombre? Así sería más fácil para que tu y yo tengamos autorización
-Fujiki Yusaku -Le dijo un tanto apenada.- Se que suena a nombre de hombre pero soy mujer
-Creo que te puedo entender -Soltó una risita.- Mi nombre también es para hombre o mujer, dependiendo de como lo quieran ocupar -Le miro con amabilidad.- Pero gracias, en un momento saldré con una identificación, con permiso
Yusaku vio como el hermano de Aoi se iba por uno de los pasillos en busca de otro doctor. Volvió a suspirar, caminar a la pequeña banca y sentarse en espera de aquella autorización. Sintió su celular vibrar, se dio cuenta de algunos mensajes de Kusanagi y al final unas cuántas llamadas perdidas de Ryoken.
"Lamento no poder contestar pero se supone que no debo sacar mi celular en hospitales, al menos hasta que este en un lugar de espera"
"¿Hospital? ¿Te sucedió algo?"
Yusaku sonrió. Era lindo que Ryoken se preocupara por ella, tanto que le contestaba los mensajes con rapidez. Podía imaginar que justo ahora había subido al carro y esperaba al mensaje de respuesta para estar a su lado. Realmente quería tener alguien a su lado.
"Yo estoy bien pero mi amiga Aoi no. La encontré inconsciente en la azotea de la escuela así que estoy aquí con ella"
"¿En que hospital estás? Quiero estar a tu lado"
"En el hospital central de la ciudad, te espero"
Y guardo su celular en la bolsa de su chaqueta. Ahora que estaba ahí se sentía demasiado culpable por lo que le estaba sucediendo. Con sus manos volvía arrugar su falda, tenía coraje en su interior, lo que habían hecho los caballeros Hanoi era algo que no iba a ser fácil de vencer. Incluso fue demasiado bajo hacer ese ataque para llamar su atención.
Si antes estaba más que metida en los duelos para acabar con esos tipos, ahora estaría más si concentrada para al fin derrotarlos.
-¿Estas bien Yusaku-sama? -Habló la IA en voz baja. Podia ver a su usuaria un poco decaida, anteriormente la había visto así pero nunca creyó que se le notará más.
-Es por eso que no quiero tener amigos
.o.
Pasaron algunos minutos y al fin estaba frente a la habitación de Aoi. Para su desgracia y como sólo le había explicado el hermano de esta, no podia atravesar aquel muro de cristal, se tenía que quedar del otro lado ya que la chica se encontraba en cuidados intensivos. Podría agradecer después a Zaizen Akira por permitirle estar ahí y cuantas veces quisiera.
-Te prometo que destruire a esos malditos de Hanoi -Pegó su frente con el cristal, una de sus manos igual estaba pegada mientras que la otra estaba hecha puño.- No perdonare a esos malditos que se atreven hacer daño aun con el paso del tiempo
Se separó del cristal, no dejaba de ver Aoi, la culpa cada vez crecía más. Aoi era una chica un tanto callada y misteriosa pero le había caído bien al saber que sus gustos nunca serían los mismos y podría tener alguien con quien discutir sobre temas interesantes como temas absurdos. Miraba con atención el monitor del ritmo cardíaco, la intravenosa de su brazo y las sábanas cubriendo su cuerpo. De alguna manera recordó cuando fue salvada de aquel experimento.
Sólo estaba recostada en cama, no había movimiento alguno. Su delgado cuerpo le costaba aceptar las vitaminas que le suministraban, cada día tenían que cambiar las mismas. Estaba sola en la espera de que sus padres entrarán pero mientras permanecía sola, sólo pedía a gritos y llanto poder olvidar todo lo vivido. No pudo evitar caer de rodillas, su cabello ocultara su rostro y que las lágrimas salían de sus ojos. Podía sentir el dolor atravesar su cuerpo, en su cuerpo aún eran visibles las marcas de las agujas, las marcas de algunas cortadas que con el tiempo se había hecho para olvidar todo dolor.
-Disculpa -Yusaku brinco un poco, salió de sus pensamientos para mirar a una enfermera de cabello rojo y castaño a su lado, estaba agachada y acariciando su espalda.- Lamento asustarte ¿Eres familiar de la señorita Zaizen?
-Compañeras de grupo
-Lo lamentó pero no puedes estar aquí
-Tengo autorización de su hermano Zaizen Akira -Mostró el gafete con su nombre y dicha autorización.
-Ya veo -Suspiro.- Yo soy la Doctora Taki y estoy a cargo de la supervisión de la señorita Zaizen, por cualquier cosa puedes preguntarme
Yusaku hizo una pequeña reverencia, con la ayuda de la enfermera se levantó, agradeció por el pañuelo que la misma le ofreció. Ambas estuvieron platicando sobre la situación de Aoi. Con una reverencia ambas se despidieron de la chica inconsciente en la cama y empezaron a caminar a la sala de espera donde ambas reconocieron a un chico de cabello blanco. Este al levantar la mirada se sorprendió al ver a su hermana mayor con su novia. Tuvo que hacer de cuenta que no conocía mucho a la primera.
-Perdón por hacerte esperar Ryoken -Se disculpó Yusaku tratando de desviar su mirada, no quería que la descubriera que había estado llorando.- Fui a ver como estaba Aoi
-Tranquila -Le acaricio el cabello.- Ella estará bien -Miro a la doctora a su lado.- Muchas gracias por su atención doctora
-Agradecele a tu amiga que fue quien la encontró, llegó a tiempo pero aún no sabemos que sucedió con ella joven Kogami
-Ella...
-¿Se conocen? -Interrumpió Yusaku a su plática.
Ryoken miro a Yusaku, pareciera que la chica estaba celosa aunque por su mirada le decía todo lo contrario, tuvo que suspirar, sonreirle para tranquilizarla y tomar su mano. Un tanto tímido enlazó sus manos, vio como todo ello había servido al verla sonrojada y como relajaba más sus hombros.
-Ella está al cargo de cuidar a mi padre -Miro a la doctora frente a ella y sonrió.- Ella no es mi amiga, es mi novia
-Oh valla, lo siento tanto -Se disculpó. Estaba sorprendida que su pequeño hermanito tuviera a una chica linda a su lado, aunque ahora que la veía se le hacía un tanto conocida, ya podría preguntarle después. - Estoy segura que a tu padre le va a gustar conocerla algún día -Soltó una risita.- Si me disculpan tengo que hacer mi ronda
Ambos se despidieron de ella. Ryoken volteó a mirar a Yusaku, la conocía y sabía que había estado llorando, se veía decaida. Caminaron con tranquilidad a la banca. No dejo que la chica se sentará a su lado, la atrapó entre sus brazos y sentarla en su regazo. La chica no le reclamó, sólo volvió apretar la chaqueta del uniforme de Ryoken y ocultar su rostro en su pecho. La escucho suspirar, este sólo sonrió y le abrazo con más fuerza.
-No saben lo que tiene, probablemente sea algo en el cerebro, como un virus cibernético o cosas así -Habló Yusaku.- Verla me hizo recordar mi antigua situación, donde las agujas atravesaban mi delgada piel y como me costaba levantarme de la cama, incluso con el simple movimiento, mi piel sangraba -Suspiro tratando de contener inútilmente sus lágrimas.- Incluso me recordó todos los meses que estuve internada, que estuve sola en aquel cuarto mientras mis padres rogaban para que les dejará pasar -Varias lágrimas salieron de sus ojos.- Se que no debo llorar pero con recordar duele
La vio acariciar su mano, unas pequeñas marcas se encontraban ahí, se dio cuenta que hasta la chica se había lastimado con tal de olvidar todo ello. Sonrió con tristeza antes de darle un beso en la frente y abrazar con más fuerza a la menor.
-Ella estará bien, no importa si lloras, eres libre de hacerlo -Habló al fin.- Sólo recuerda que no eres débil, eres alguien fuerte que ha sobrevivido hasta este día
Yusaku asintió. Ryoken la sintió gimotear. Podía escuchar a las personas a su alrededor decir que esos no eran lugares para que estuvieran así, poco le importó. Cuando vio que su respiración era más lenta, supo que la chica ya estaba dormida. Con cuidado se levantó, tomo sus cosas como las de ella y empezó a caminar a la salida. Fue ahí cuando se volvió a encontrar con la doctora Taki.
-Ella es muy linda Ryoken -La enfermera sonrió para acariciar el cabello de la chica.- Me alegro que te preocupes por ella -Le dio un beso en la mejilla.- Espero que un día la invites a cenar, Fausto estaría contento de conocerla
-Es lo mejor que me pudo pasar en estos meses, igual pienso eso, podrían llevarse bien con ella, es algo linda y habla mucho -Sonrió al sentir como ella se movía un poco.- Debo llevarla a su casa, no tardaré a conectarme a VRAINS, necesito hablar con Spectre a solas, sigue vigilando los procesos del virus en el cerebro de la chica pero procura no hacerle daño -Suspiro.- Es alguien importante para ella
-Como ordene, nos veremos en la noche Ryoken-sama
Ella hizo una reverencia y volvió a irse. Camino al estacionamiento del hospital, abrió la puerta del copiloto para dejar a la chica dormida, ajustar el cinturón de seguridad y cerrar la puerta sin querer despertarla en el proceso. En la parte trasera dejo las cosas de ambos. Con pasos rápidos se subió en el lado del conductor y antes de ponerse el cinturón miro a la chica a su lado. Se veía triste. Le dio un beso en la frente.
-Te prometo que ella estará bien -Le susurro.- Nadie le hará daño, yo me encargo de eso
Y sólo encendió el carro para marcharse.
.o.
En la noche que inició sesión Revolver se dio cuenta que Spectre ya se encontraba en su espera, era la noche en la que se tenía que quedar viendo vídeos sobre duelistas como encontrar demás información. Sólo suspiro y camino para estar frente a él, antes de que su amigo pudiera reaccionar, sólo posó su mano en su hombro.
-Perdone por hacer algo tan precipitado -Se disculpó.- Pero ella era alguien de nuestro plan y no podíamos atrazarlo -Suspiro el mismo.- Ya no podíamos tardar en completar este plan
-Gracias por hacer algo que realmente no me atrevía hacer -Volvio a suspirar.- No queria causarle daño a ella por la relación que tienen como amigas -Le miro con una sonrisa tranquila.- Pero ahora te pido que no le causen mucho daño, aunque no quiera es alguien importante
-Lo entiendo Revolver-sama -Agradeció con una sonrisa.- Sólo servirá como carnada para Playmaker, no tiene porque preocuparse, ella estará en buenas manos
-Eso espero, realmente no me gustaría hacerla sufrir más -Sonrió un poco, separó su mano del hombro del mismo y miro los monitores.- Lamento haberte amenazado la otra vez pero es que realmente te lo merecias -Miro a su amigo un tanto confundido.- No soy el correcto para decir que está bien y que está mal pero si te puedo decir que debe existir mejores cosas para poder seguir viviendo -Recargo su codo en el hombro del chico.- Gracias por entender que ella es importante para mi
-Lo se, lo veo en su mirada y sabe que tendrá todo mi apoyo -El joven soltó una risa.- Vyra y Fausto incluso me regañaron por mi imprudencia, ya entendí que no debo meterme en asuntos que no -Ambos se miraron.- Si quiere hablar de algo no olvidé pedirme consejos, puedo decirle que tipo de flores le podría regalar
-Tal vez sea buena idea
Ambos compañeros sonrieron antes de seguir platicando sobre diferentes cosas. Tenían un gran lazo que compartían desde pequeños y sabían que realmente no podían estar enojados con el otro, al menos que entre ellos existiera algo más grande que su amistad, algo que creían realmente imposible. Por el momento, cuidarian del otro como siempre lo hicieron desde que se conocieron.
Sólo les quedaba esperar al llamado para aparecer y acabar de una vez con aquella importante misión y poder ser libres de todo pecado.
¡Muchas gracias por leer!
Ahora si creo poder subir un capítulo para este miércoles, ya tengo adelantado el capítulo así que espero no tardar; y al fin subir en su horario normal que son los sábados. ¡Deseanme suerte!
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Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y más energías al seguir escribiendo.
¡Nos vemos a la próxima!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Lunes 30 de Julio de 2018
