CAP 10:

TOY STORY

-¿Jang? ¿Jang? –le decía una voz.- ¿Estas bien?

El actor abrió los ojos con algo de pesadez, la luz lo lastimaba y tenía un foco justo encima de su cara.

-¿Jang? –preguntó de nuevo la voz. Esta vez el actor intento concentrarse en ella para que su cabeza dejara de girar y le permitiera concentrarse un poco. Cerró los ojos de nuevo. -¿Estas bien? –la voz sonaba dulce y preocupada, lo hacían sentir bien. -¿Se desmayo de nuevo?

-Eso parece –le contestó una voz masculina… ¿Masculina?

-Woah, esta creciendo.

-Si, sigue así, ten cuidado, si lo haces muy rápido te puede salpicar.

Y entonces recordó y se levantó de golpe.

-Auuuuhhhh –aulló de dolor tomándose la cabeza con las manos.

-Si serás idiota, ¿a quien se le ocurre? –le dijo la voz de mujer.

-¿Dónde estoy? –pregunto todavía agarrando su cabeza.

-En mi casa –contestó el hombre y Jang giro su cabeza.- Tal vez si abrieras los ojos podrías ver quien soy.

Hizo una mueca y a regañadientes abrió los ojos. Se tardó un poco en enfocar.

-Demonios - era Lee Min Ho, esperaba que el golpe que había recibido le hubiera hecho alucinar un poco, pero parecía que no.

-¿Perdón? –le dijo el chico.

-Oh, mi cabeza, ahh, me duele –le contesto en tono lastimero.

-Ten, a ver –se acercó Laura con un poco de medicina y un trapo húmedo. Puso el trapo en la frente de Jang y presionó un poco- No seas quejica –le dijo- Es tu culpa.

-¡¿Mi culpa?! ¿Qué? ¿Por qué?

-Esa es la pregunta del millón –le contesto Lee Min Ho desde la cocina- ¿Se puede saber que demonios hacías pegado a la puerta de mi casa?

-Yo…. Yo estaba buscando a alguien.

-¿A quien? –pregunto Laura curiosa.

-A… a… no lo conocen así que no tiene caso que se los diga.

-¿A tu novia? –dijo Laura burlona- No sabía que tenías

-¿Y vive aquí? Deberías decirme quien es para darle mis felicitaciones por no haberte asesinado todavía. Tu sabes, de lo insoportable que eres. –le comento Lee y Laura soltó la carcajada.

Jang los vio feo pero regreso a su actitud lastimera. Laura volvió a presionar contra el moretón de el actor y Lee rodó los ojos.

-Me duele –dijo haciendo un puchero.

-Recuestate un poco, te pegaste muy fuerte –Jang no desaprovecho la oferta y se recostó en las piernas de la chica- ¿Pero qué…? Eres como un niño pequeño.

-Estoy convaleciente, tu misma lo has dicho, me pegué muy fuerte. –dijo poniendo ojos de niño enfermo.

-Ok, pero no te acomodes, no voy a durar mucho aquí. –le dijo Lee Min Ho volviendo de la cocina.- ¿Gustas?

-Ahh –se lamentó- perdoname, ya no te ayude a terminar –

-¿Terminar? ¿Qué cosa? –preguntó Jang

-Estábamos haciendo galletas

-¿Galletas? No entiendo

-Ten –le dijo Lee Min Ho acercándole un plato con galletas redondas de color oscuro.- Antes de que te encontráramos tirado en el piso las estábamos preparando.

-Ahh –dijo simplemente. Ahora todo tenía sentido, bueno un poco, la chica no estaba batiendo nada que no fuera un poco de masa, leche y huevos. Debía de alejarse de sus amigos japoneses, lo hacían pensar mal, terriblemente mal.- Gracias. –le dio una mordida a una- Están ricas. –Laura sonrió.

Lee Min Ho se sentó en el sillón que estaba enfrente de ellos, y vio con los ojos entrecerrados la escena. Laura acariciaba el cabello de Jang Geun que permanecía recostado en las piernas de ella mordiendo dulcemente la galleta con los ojos cerrados y una pequeña sonrisa en los labios. Le molestó. Se veían a gusto, cómodos el uno con el otro ¿qué no se suponía que no eran cercanos? Podía sentir como un extraño cosquilleo le subía por la espalda hasta llegar a su pecho creándole una incomodidad que no comprendía por completo. Hizo un gesto de molestia cuando Laura rió por un comentario que hizo Jang Geun que él no alcanzó a oír.

-¿Todavía no estas bien? Deberías de pararte, solo para comprobar que no sufriste de una conmoción –dijo irritado. Jang Geun volteó y sonrió satisfecho de que el actor se diera cuenta de que no lo tenía todo ganado.

-¿Ya te sientes mejor? –dijo cuando Jang se levantó, este le sonrió sinceramente y ella se ruborizó un poco.

-Creo que ya es hora de que te vayas –le dijo ácidamente Lee. Jang vió su reloj y le tuvo que dar la razón.

-Cierto, es hora de irnos.

-¿Irnos? –preguntó Lee confundido

-¿Podrías llevarme a mi casa? –le preguntó Jang a Laura con una mirada de perrito abandonado- Me siento mareado y me da miedo manejar así.

-Uhm.. esta bien –dudo un poco la chica- supongo que tiene que ser así. Levantate con cuidado –le pidió ayudándole un poco.

-Tengo habitaciones extra, podrían quedarse –les dijo Lee enojado.- Esperemos que nada le pasé a Geun Suk pero si es así estaremos los dos cerca para ayudarlo. –El actor lo vio con odio- ¿Qué te parece, Laura?

-Creo que ya sería muy incomodo para ti. Estamos abusando de tu hospitalidad –dijo considerando la oferta.

-Laura tiene razón, ya hiciste mucho por una noche –le dijo Jang al chico fingiendo una sonrisa- No queremos molestarte más.

-Oh, no es molestia –le dijo devolviéndole la sonrisa- Estaré encantando de hacerlo. Laura puede dormir en el cuarto que esta a un lado del mío y tu en el de huéspedes.

-No es necesario que hagas planes. Ya nos vamos, ¿verdad? –Laura vio su reloj y frunció el ceño.

-Es que ya es muy tarde… y me da miedo perderme manejando –Lee sonrió victorioso.

Después de quince minutos más de discusiones en las que se tomaron importantes decisiones, como la disposición de los cuartos, Laura quedo en la habitación de huéspedes, la habitación más lejana de los cuartos principales, mientras que Jang quedaba en el cuarto contiguo a Lee Min Ho para disgusto de ambos que habían intentado de todo para estar cerca de la chica.

-Buenas noches –les dijo antes de irse a la otra ala de la casa

-Buenas noches –le contestaron los chicos desganados. Suspiraron.

-Todo esto es tu culpa –pensaron dirigiéndose al otro. Dieron media vuelta y antes de entrar a sus habitaciones se dirigieron una mirada de superioridad y frustración.

Laura entró a su habitación sorprendiéndose de lo femenina que resultaba. Mientras observada las paredes de colores claros, la televisión de pantalla plana y de tamaño imposible, empezaba a desestresarse, movía la cabeza de un lado a otro, haciendo su cuello tronar un poco. Suspiro aliviada, se sentía mejor, la conversación con Park Shin Hye la había molestado mucho pero ella había intentado actuar lo más correcto posible así que solo se tragó su enojo y no dijo nada. Se preguntaba si podría crearle un personaje que se muriera o sufriera mucho. Rió con ganas.

Se acercó a la cama y la destendio un poco para acostarse. Pensó si era buena idea dormirse con la ropa ya que, como no contaba con todo lo que había pasado, no había traído otro cambio. Suspiró. ¿Alguna vez las cosas saldrían diferente? No tenía ni dos meses y ya tenía a alguien que la quería matar, (interpretese Park Shin Hye), aunque no literalmente.

Se recostó sin quitarse la ropa y disfruto por un momento la suavidad de el colchón que acariciaba su espalda haciendo que se relajara rápidamente.

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Jang Geun se recostó en la cama y prendió la televisión en un canal de música. Se dejó caer en la cama y suspiro ligeramente derrotado.

¿Cómo podía explicar lo que le estaba pasando? Laura lo confundía y mucho. Primero lo trataba como si fuera un gusano y al siguiente momento, como cuando se había lastimado, se había mostrado dulce y linda con él. Lo intrigaba. La verdad es que la intriga no era tanta solo le gustaba fingir que lo hacía. Sonrió satisfecho, él sabía su secreto y tomaría una pequeña ventaja sobre Lee Min Ho. Oh, si, eso iba a ser demasiado divertido.

Tomó su celular y le escribió un mensaje.

¿Qué haces? –Pensó que la chica simplemente lo ignoraría cuando su celular empezó a sonar.

Intentaba dormir, ¿puedo saber por qué demonios me mandas un mensaje si estamos en la misma casa?

Pero no en la misma habitación.

Duérmete ya. Tienes grabación mañana y no quiero que la maquillista me vea mal por las ojeras que tendrás.

¿Ojeras? ¿De qué hablas? Mi rostro es hermoso y no tengo ojeras.

JAJAJA muy gracioso ¬¬"

Tu también eres linda, como cuando no hablas y no estas vomitando. Kekekeke

Espero que mañana amanezcas con un grano enorme en la barbilla, en serio no me importaría retrasar dos o tres días las grabaciones con tal de verte ese grano.

Jang gruño molesto, la conversación no iba como quería pero mínimo sabía que la hacia reír.

Pensé que mi mamá se había quedado en casa, ¿cuántos años dices que tienes? ¿54?

Ahora fue el turno de Laura de hacer gestos de molestia.

Soy más joven que tu, por si lo habías olvidado.

Jang sonrió.

Lo sé y más bonita también.

Laura se sonrojó.

Que te duermas he dicho –le contesto.

¿No quieres ver una película?

No pienso acercarme a tu cuarto y ni se te ocurra venir al mío

¡Tienes tele! Busquemos algo y veámoslo juntos, cada uno en su habitación. –Tomó el control y buscó rápidamente algo que le pudiera interesar a la chica, y sobre todo, que estuviera en ingles.

Encontré algo, pon el canal 99.

Laura se levantó con pereza de la cama y buscó con la mirada el control. Se levantó refunfuñando cuando lo encontró encima de la televisión. Lo tomó y la encendió.

¿En serio? ¿Toy Story?

Jang rio.

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Paulina se encontraba en un bar de la zona de Gangnam, no necesitaba que Jang la guiara para encontrar los exclusivos antros* de moda. Tomo de su vistosa bebida y la mezclo un poco con el adorno en forma de sombrilla que tenía. No estaba segura de que hora sería y tampoco tenía ganas de saberlo. Su sentido de responsabilidad se había esfumado tres vasos de margaritas atrás. Suspiro mientras recorría con la mirada el lugar. Gente intentando conseguir algo de sexo, desesperados, mujeres embriagadas besando a tipos que ignorarían de estar sobrias, parecía que esos aspectos no cambiaban aunque estuvieran del otro lado del mundo.

-Hola, hermosa –la saludo un chico y Paulina le sonrió pensando en como deshacerse de él. Lo bueno fue que su salvación llegó en menos de lo esperado.

-Paulina, preciosa –lo saludo el extranjero y el chico coreano hizo una mueca y desapareció entre el gentío.

-¿Cómo me encontraste? –le dijo incrédula.

-Es mi deber saber donde esta mi gente.

-Eso sonó tan de mafioso. –Gabriel rió

-¿Tengo pinta de mafioso? Eso esta bien, a lo mejor así conseguiré que la gente me ofrezca más tratos.

-Lo único que conseguirás es que te rompan la cara.

-Esa es la otra posibilidad. ¿Querías una noche de pasión y locura desenfrenada? –le preguntó curioso.

-No realmente, no quiero crear mala fama en un lugar que me esta ofreciendo tantas oportunidades. Solo vine a relajarme.

-Claro, y yo a molestarte –dijo en son de burla aunque era verdad.

-Tu nueva chica, Shin Hye…

-Lo sé, no tienes que decirlo. –Paulina parpadeo confusa- Ya te dije que yo sé todo de mi gente.

-Ahora me das más miedo que antes. ¿Puedes recordarme por qué trabajo para ti?

-Por que soy genial ¿no es obvio? –le hizo una seña al mesero indicándole que quería una cerveza.

-Ah si, justo por eso. –dijo como entendiendo todo de repente- Eres como la versión malvada de Laura.

-¿¡Malvado!? ¿yo? Imposible, nena, probablemente estas pensando en otra persona.

-Claro. –dijo rodando los ojos- A todo esto, ¿cómo se conocen?

-Oh, me la presento un amigo. Salimos por un tiempo, no funcionó, digamos que mi egocentrismo no se lleva bien con su egoísmo. ¿Ella no te dijo?

-No tenemos tanto de ser amigas, solo unos 3 años. –dijo intentando recordar- y en ese entonces ella todavía no era lo que es ahora.

-¿Lo qué es ahora? –Gabriel rió- Suena interesante.

Dejaron de hablar y bebieron en silencio.

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Por otro lado, en la habitación continua de el actor, se encontraba el dueño de la casa, dando vueltas por la cama, pensando si lo que había visto momentos atrás habían sido solo producto de su imaginación.

Laura insistía en llamar "gusano" a su rival televisivo cada vez que podía, así que la actitud que había tomado cuando lo vio herido lo tomo desprevenido, ¿acaso tenía doble personalidad o había algo que se le estaba escapando? Entrecerró los ojos como si de esa manera pudiera descubrir el misterio. Sin embargo, podía estar seguro de que la chica sentía algo por él y si no era de esa manera, al menos, se sentía a gusto con su compañía.

Probablemente todo había sido una mala jugada de su cerebro, Laura simplemente había sido condescendiente con Jang por que se encontraba herido, ahora ella se encontraba en su casa como su huésped, si, también tenía otro pero ese estaba en calidad de indeseado así que no le tomaría demasiada importancia mientras no se acercara a su chica, y bajo este pensamiento, se quedo dormido.

Antro: discoteca, bar, como le gusten llamar.