Digimon no me pertenece.


Un pasillo largo, adornado con flores de colores ambar y blancas; esperaban que entrara la protagonista de la historia; mientras el orgulloso futuro esposo, aguardaba al lado del altar ¿cómo podía existir más felicidad que esa?

Los segundos pasaban, estos se volvían minutos; y en un momento la puerta se abrió. La particular música empezó. Nadie entraba, un vestido rojo corrió hacía el altar…

-¡Se los dije! – múcito fuertemente la oji-ambar en la sala de ese cómodo apartamento - ¡no se iban a casar!

-¡Cállate! – le riñó mientras lloraba una oji- miel y se acercaba al pecho de un rubio quién intentaba calmar sus sollozos - ¡¿Dios, porqué me hiciste tan sensible?! – dramatizó

-¡Te pasas Mimi! – respondió un rubio más joven que el que abrazaba a la mencionada – Menos mal mi novia no es tan voluble

-¡Soy fuerte! – la nombrada hacía acto de presencia en la sala, venía trayendo aperitivos para seguir la celebración.

-Hermanita, te lo perdiste todo – terminó por decir un castaño, mientras le ofrecía a la castaña uno de sus pañuelos.

-¡Qué nostálgico! – les expresó la castaña de bucles a los presentes y solo rieron quiénes recordaban los momentos pasados al inicio del año por culpa del "príncipe de mimi"

-Te pusiste como loca – pensó mejor las cosas –Nos pusimos como locas- finalizó la peli-roja mientras abrazaba a su chico por el cuello.

En esa pequeña sala se encontraban juntos 6 personas quiénes habían vivido un inicio de año escolar muy activo, una amistad se volvió amor, de una desilusión nació un sentimiento, y los más jóvenes vivían un romance muy apasionante aún cuando los mayores no se daban cuenta.

-Creo que lo mejor es que ya nos vayamos princesa – dijo el rubio besando la cúspide de la cabeza de su chica – Mañana tendremos un día muy largo

-¡Síííí! – dijo eufórica la susodicha, podía recordar perfectamente como hacía unos días Matt la había invitado a un viaje solo para los dos a Francia, quería presentarla a toda su familia, nada la había hecho más feliz en la vida que ese acto. - ¡Me muero por conocer a todos! – terminó para empezar a caminar junto a su novio a la salida.

-Matt, nos veremos cuando las vacaciones estén más avanzadas, por ahora quiero quedarme en la ciudad, - mientras tomaba de la mano a su novia – tenemos una fiesta está noche y no pienso perderme a Davis borracho- rió.

-¡Te lo dije! Es malísimo para beber, y empieza a ver guapas a todas - su novia lo secundaba – Hermanito, mucho juicio, ahí te dejo los bocadillos, ya debemos irnos –

-¡Cómo que juicio!, siempre lo somos – dijo aparentando ofensa el nombrado - ¡no la traigas tarde! – Advirtió el yagami al menor de los rubios – Y ustedes dos – se acercó al mayor y a su buena amiga mimi – Diviértanse y tráiganme un suvenir – les sonrió mostrando sus bellas perlas blancas, mientras su novia pensaba en lo bello que era.

-Cuídense mucho, y - miró fijamente a su amiga. - ¡Llámame todos los días! – sonrieron y se despidieron de abrazos, así mismo los chicos se dieron la mano y partieron, con ellos los menores a su fiesta.

La oji-ambar y el castaño, se miraron y sonrieron al verse solos, aún recordaban lo nerviosos que podían estar…

…...

Un año atrás

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-¡Ese perfil es basura! - gritó molesta clavando su mirada seria en el rostro del joven, haciendo que este le mirara de nuevo

-¡Lo sé, qué asco! ¡Para que lo sepas, un hombre así, busca a otro hombre de pareja! - farfulló y rieron al unísono ambos –

-Eres el mejor…. – Lo miró con ternura y por fin podía admitirlo, con mucho amor –

-No, tu eres la mejor, siempre lo has sido… - subiendo su mano rozó lentamente su mejilla y posó su frente sobre la de su amiga – No sabes, lo loco que me hubiera puesto, si decías que era Matt - Le dijo cerrando los ojos -

-Jamás lo hubiera dicho – imitando la acción del moreno cerró sus ojos, y posó su manos sobre la de su amigo.

No hacía falta decir mucho, las palabras sobraban, TODO estaba dicho. El silencio fue la respuesta

Salieron del apartamento y se encontraron al rubio y a la castaña en el parque contiguo al lugar, se acercaron y hablaron sobre lo sucedido, la peli-roja puso todo sobre la mesa y se disculpó desde el fondo de su corazón, nunca pensó hacer tanto daño, al igual la castaña le decía a su amiga cuánto sentía los malos entendido, se abrazaron, mientras que los chicos contemplaban la escena un poco más alejados.

-Perdón, no sabía – con simpleza el rubio le comentaba a su acompañante – de haberlo sabido, no hubiera sido tan terco

-Perdóname tú a mí, - le dijo mientras suspiraba y miraba a la dirección de su ¿Novia?, ¡Dios, parecía imposible! – Yo nunca lo llegué a imaginar, mírame – se señaló – y mírala a ella, - mientras la observaba – es perfecta, cuándo te dije que no te podía dejar que la llevaras, no esperaba que todo terminara así, pero me alegro de este final – lo miró fijamente – por eso lo siento - le reverenció en búsqueda de perdona – me encargaré de hacerla feliz, por favor no hagas sufrir nunca a Mimi, ella es una buena niña – mientras seguía con la reverencia le dijo – ella es como una hermanita – le sonrió y el rubio movía su cabeza afirmativamente y le correspondía con una sonrisa de medio lado.

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-al llegar a la casa de la peli roja, se dispusieron a despedirse, era extraño, todo estaba dicho, pero el miedo los embargaba, era como si nunca se hubieran podido ver a los ojos antes.

-Creo que lo mejor es que me vaya, - miraba hacía el piso con vergüenza – ya pasó mucho por hoy –

-Tienes razón – le afirmó su acompañante – no te olvides que todo es cierto – le dijo y dio media vuelta para abrir su casa; en ese momento sintió como los brazos de su amigo, quién hasta entonces nunca había sido impulsivo con ella, la regresaban y la hacían ver hacía él, en un movimiento rápido posó sus labios en los de ella, y fue como ambos se sumergieron en su primero beso, no fue rápido, pero con este sellaron todo lo que sentían, poco a poco se liberaron, a la vez que sus corazones palpitaban con una fuerza atroz –

-Ahora sí, ya me voy – le sonrió con simpleza y volteó para retirarse del lugar, dejando a una peli-roja suspirando de felicidad.

…..

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Aun podía recordar cada uno de los eventos que los habían llevado hasta ahí, siempre iba a sus entrenos, siempre lo acompañaba como amiga, y en ese último año, había sido su novia, nada había pasado además de besos y caricias que últimamente se transformaban en roces más íntimos; incluso sus dos amigas ya habían llegado muy lejos con sus novios y era algo sorprendente, ¡Hasta Hikari! Pero ellos, no.

-No me mires así – sentenció el moreno – No te voy a comer – dijo sin medir sus palabras, al caer en cuenta de ellas su sonrojo fue monumental – No me malinterpretes, Eh-eh- perdón – hizo un pronunciado puchero y su novia solo pudo pensar que era lo más tierno que había visto en el mundo

- No me importaría que lo hicieras – le dijo mientras besaba la frente de su chico – Eres el único al que le quiero entregar mi vida. – le sonrió mirándolo a los ojos fijamente y fue ahí cuando el castaño se dio cuenta que era el momento.

-Es ahora o nunca -dijo, más para si mismo, tomando por sorpresa a su acompañante.

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-¿Creen que Tai lo haga? – Dijo la castaña de bucles largos, mientras miraba expectante a sus amigos – O sea, el próximo mes se van a otra ciudad a la universidad, ¿Qué mejor que empezar juntos ese nuevo camino? -

- Estoy completamente de acuerdo – dijo el rubio que la abrazaba – Pero quizá se muera haciéndolo – musitó y todos rieron

-Mi hermano es un cobarde para eso, quizá pasen siglos antes de que se lo proponga –

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Un bello anillo con una joya de oro blanco, se balanceaba delante de ella, mientras que el moreno, se inclinaba ya casi a punto de desmayarse, ¿Alguna vez pensó que esto pasaría? ¡No, por supuesto que no!

-y-ya qu-que- tú y – yo – arrastraba con nerviosismo las palabras – nos ir-ire-mos- a o-otra…. –

-¡SI QUIERO! – le gritó eufórica, mientras se lanzaba sobre él sin permitirle terminar.

Era todo lo que quería, poder estar por siempre con él.

Cuando pienso en mi chico perfecto, solo puedo pensar en ti.

Perfil de mi chico perfecto por Sora Takenouchi.


No estaba muerta, andaba de parranda... (Es decir, universidad).

Wooow!, después de tanto tiempo...

Debo decir que esta fue la última historia que hice y le tengo un cariño especial, pero le había perdido el hilo, ni me acordaba que quería al final y hoy me dio por leerla (juraba que estaba terminada) y me di cuenta que no lo había hecho, me reprendí mucho por eso ...

Pero aquí está. Si quieren un one shot del matrimonio y una lemmonosa (?) noche de bodas me comentan

Se despide Jaru.