Lunes – 6AM – Apartamento de Rick
Suena la alarma del teléfono, Rick se despierta enseguida y la detiene.
Luego, se levanta de la cama, y se dirige al baño a ducharse.
Media hora después, ya cambiado, ingresa en la cocina y se encuentra con el desayuno listo y Alexis esperándolo.
-¡Wow! ¿A que hora te levantaste, Alexis? ¿Ayer?
-A la misma que tu, pero no tardo tanto frente al espejo.
-¡Ja,ja, muy graciosa!
-Siéntate, sino llegaremos tarde.
-No hay ningún caso aun, relájate.
-Si, que lo hay, hace menos de diez minutos que Lanie me envió un texto. ¿No te aviso Beckett?
-No…
Rick extrae su teléfono del bolsillo y comprueba que efectivamente ningún mensaje le ha llegado, ni tampoco tiene llamadas perdidas.
Alexis enseguida percibe el rostro de preocupación de su padre.
-Tal vez aun no le avisaron. Lanie siempre se entera antes.
Rick comienza a llamar a Kate, una y otra vez, pero siempre le atiende el contestador.
-No, algo paso… Aunque no supiera nada, al menos debería estar levantada.
Rick se pone de pie y toma su saco y llaves del coche.
-¿No te enojas si voy a verla? No me quedare tranquilo si no veo que ella esta bien.
-Ve, papá. No voy a enojarme. Pero me debes un desayuno.
-Por supuesto que si. Te quiero. ¿Puedes llegar sola a la escena del crimen?
Alexis asiente. Rick le da un beso en la frente y sale corriendo.
Rick maneja como nunca suele hacerlo. Rápido y descuidadamente. Pero conociendo los peligros a los que están expuestos, teme que a Kate le haya pasado algo.
Estaciona torcidamente frente al edificio de Kate, sin preocuparse que sea una zona de prohibido estacionar, se baja del coche corriendo y sube las escaleras de a dos escalones a la vez.
Cuando finalmente llega ante la puerta de Kate golpea insistentemente una, dos, tres veces… pero nadie le responde. Apoya su oído contra la puerta pero no oye nada. Vuelve a golpear.
-¡Kate! ¡¿Kate, estas ahí? ¡Kate, por favor!
Ya llegando al borde de la desesperación y el llano comienza a golpear con más ímpetu.
Hasta que de repente oye como la puerta se destraba y tras eso se abre, revelando a Kate, aun casi dormida y en pijamas.
-¿Castle? ¿Qué su…
Pero el abrazo fuerte de él le impide seguir hablando.
Luego de unos instantes, mas calmo, la libera de su abrazo.
-¿Qué sucedió? Casi derribas mi puerta y casi me rompes de un abrazo.
-Pensé que… no me llamaste y entonces te llame, y no atendías, y entonces… ¿Por qué aun sigues en pijamas?
Kate cierra la puerta del apartamento y se dirige a la cocina a buscar algo de beber.
-Porque estaba durmiendo. ¿Qué hora es?
-Casi las 7.
-¿Qué? Mi alarma no sonó.
-¿No te llamaron los chicos? Surgió un caso.
-Oh, dios, no. Primer día de vuelta y ya llego tarde.
Kate se dirige a su cuarto, Castle la sigue y se sienta sobre la cama. Aun no se recompone del todo del susto.
Kate toma su teléfono de la mesa de luz.
-Me quede sin batería. Por eso no sonó la alarma ni nada.
Kate se sonríe al ver la cara de pánico de él.
-Castle… ya deja el rostro de susto. Nada paso.
-Casi me muero pensando en lo peor, Kate. Me di cuenta que… ya lo sabia en verdad pero, lo cerciore, que nada tiene sentido si te pierdo.
Ella se acerca a él y atrapa su rostro entre sus manos.
-Ey, nada paso. Estoy aquí. Solo me quede dormida.
-Eso es lo que menos se me paso por la mente.
Ella lo besa dulcemente y puede sentir como Rick aun tiembla del susto.
-Castle, vamos, cálmate. No me gusta que te pongas así… fue solo un susto, pero ya paso.
Él la abraza con fuerza nuevamente, ella lo besa en la cabeza.
-Ahora me cambiare así no llegamos cuando ni el cuerpo este en la escena.
Kate se cambia a toda velocidad. Se cepilla apresuradamente el cabelo y se coloca algo de maquillaje en los ojos. Luego se coloca un poco de perfume, y toma su placa y arma.
Mientras Castle la observa y se compone un poco.
-¿Vamos?
Él asiente y se pone de pie.
-Aun me debes mi café.
Él le sonríe, ella le sonríe, y de la mano dejan el apartamento.
Se suben al coche de Rick, que por suerte aun esta allí, y se marchan. Alexis le había enviado la dirección a su padre, así que van directo para allí.
Al llegar a la escena del crimen, en una tienda de juguetes de colección, se topan con varios oficiales trabajando en el sitio, y Lanie con Alexis y Ryan junto a la victima. Un chico aun en su adolescencia. Cabello corto color negro, estatura media, delgado. Ojos azules. Y utilizaba lentes.
-Hey, Lanie. Alexis. Ryan. Disculpen la demora.
-¿Toda esta bien?
-Si, Alexis, solo me quede dormida.
-Te llame varias veces, Beckett, pero siempre el contestador.
-Lo siento, Ryan, olvide cargar mi teléfono y se quedo sin batería durante la noche.
-¿Qué tenemos aquí?
Lanie mira a Alexis incitándola a dar ella el parte a Kate.
-Bien… Sexo masculino. De aproximadamente dieciocho años. Caucásico. Según la identificación de trabajo enganchada en su jersey, su nombre es Joel Hamilton.
-Gracias, Alexis. ¿Causa de muerte?
-Una sola herida de bala en la parte trasera de su cabeza.
-Presuntamente murió al instante.
Ryan sostiene el casquito de la bala dentro de una bolsa de nylon.
-Hemos podido recuperar esto del suelo. Pero debemos extraer la bala para poder determinar mejor que tipo de arma es la homicida.
-¿Tiempo de muerte?
-Solo por la cantidad de sangre a su alrededor, estimaría que entre las cuatro y las cinco y media de esta mañana.
-Fue hallado por Kyle, el encargado de abrir el local el día de hoy.
-Bien, gracias chicos. Lanie avísame cuando tengas más datos, luego de que regreses a la morgue.
Kate nota que Castle no ha abierto la boca desde que han llegado y le parece extraño porque es inusual en él y además por que están rodeados de increíbles juguetes de colección que, en condiciones normales, harían volver loco a Rick.
Mientras todos continúan con sus tareas, Kate se acerca a él.
-Castle… ¿Qué sucede?
-Nada… aun estoy un poco espantado, eso es todo.
-¿Por qué no vas en busca del café que me debes así te despabilas un poco? Te veo en la comisaria luego. Puedo ir con Ryan.
-¿De verdad?
-Claro que si.
Kate sabe que besarlo ahí seria poco ético, por lo cual tan solo le sonríe y lo toma de la mano dándole un suave apretón.
Él se sonríe.
-Bien. Te veo en un rato.
-Te amo, Castle.
-Lo se. Yo te amo a ti.
Kate y Rick parten caminos.
Castle regresa a su coche y va en busca de café.
Kate se va con Ryan hacia la comisaria.
-¿Sabes algo de Espo?
-Esta en la comisaria esperándonos. Se demoro un poco su charla con Gates así que debí venir solo a la escena.
-¿Todo bien entre ustedes?
-Creo que si.
-Bien.
-¿Qué le sucedía a Castle?
-Se asusto porque esta mañana no di señales de vida.
-Es entendible, con todo lo que ha sucedido…
-Lo se. No me agrada que se ponga tan mal.
-Tú te pondrías igual en su lugar.
-Supongo que si.
Al arribar a la comisaria, Gates la recibe con un apretón de manos que sorprende a Kate, pero lo acepta sonriente. Luego Esposito le da un abrazo.
Pasa casi media hora hasta que Castle arriba haciendo malabarismos con cinco cafés.
Cuando Ryan lo ve enseguida acude a ayudarlo. Cada café tiene el nombre del dueño escrito en el vaso.
-Hey, hermano. ¿Cómo sabias que café le gusta a cada uno?
-Soy observador, Ryan.
-¿Hasta el café de Gates sabes?
-Soy muy observador, Esposito. Y me alegro de verte.
Kate lo mira sonriente, porque ya lo nota normal de nuevo. Tal y como su Castle es.
-Vamos, Castle, entrega rápido ese café que tenemos trabajo que hacer.
-Si, detective.
Ambos se sonríen.
Castle golpea la puerta de la oficina de Gates y cuando oye que le dan permiso de entrar, abre la puerta.
-Disculpe la molestia, capitán, pero me he tomado el atrevimiento de traerle un café a usted también.
Gates lo mira sin emitir sonido ni hacer ningún gesto. Toma el café y lo prueba.
Luego, se sonríe.
-Gracias, señor Castle. Solo por hoy voy a obviar el atrevimiento.
-Gracias, señor.
Castle se va cerrando la puerta sin poder quitarse la sonrisa victoriosa del rostro.
Luego, pasan más de una hora armando la pizarra, pensando el caso, estableciendo factores.
Después Esposito y Ryan se van a entrevistar a algunas personas, mientras Kate y Rick van a la morgue a ver a Lanie y a Alexis, quienes los están aguardando con un pequeño acting.
-¿A dónde esta nuestro café, Castle?
-Yo… eh…
-He oído que le has llevado café a todo el mundo. Nosotras queremos los nuestros.
-Yo no…
-¿No nos compraste café, papá?
-Eso es muy grosero de tu parte, Castle. Alexis es tu hija, y yo soy la mejor amiga de tu novia.
-Es que…
-Es que nada. Estas en deuda con nosotras. Recuérdalo, Castle.
Alexis y Lanie continúan serias, mientras Kate esta tentada de la risa, y Castle no sale de su asombro.
-Bien, Lanie… Dime que encontraron.
-La bala proviene de una 35 mm. Fue disparado a la distancia pero con precisión. Efectivamente puedo decirte que lo más probable es que le hayan disparado apenas minutos, no más de veinte, de la hora en que hallaron el cuerpo y lo reportaron. Es un poco difícil de decir con precisión ya que la sangre que perdió también es producto de que han intentado mover el cuerpo pero por algún motivo no lo han hecho. Tiene marcas de que lo han agarrado fuerte de ambos brazos, tal vez para arrastrarlo. No hay huellas en él, salvo las propias y las de una mujer, que por suerte esta en el sistema por antecedentes de robo. Los chicos ya tienen el dato.
-Muchas gracias, Lanie. Estamos en contacto.
-Si. No olvides los cafés, Castle.
Kate y Rick se van y continúan trabajando.
Así, entre pistas que hacen avanzar en el caso y pistas que van en retroceso, se pasan todo el día.
Al llegar la noche, Kate, Alexis y Rick arriban al loft con una pizza que han comprado por el camino.
Cenan y se van a dormir temprano.
Castle se queda dormido enseguida, pero Kate no logra dormirse por eso va en busca de un vaso de agua, y se encuentra a Alexis en la cocina.
-¿Tu tampoco puedes dormir, Alexis?
-No. Estoy algo conflictuada.
Kate se sienta junto a la joven.
-¿Quieres contarme?
-Es que… realmente, por mas raro que suene, me agrada trabajar con ustedes, entonces no se si hice bien mi elección de carrera.
Kate se sonríe.
-Primero, no es raro que te agrade trabajar con nosotros. Es algo retorcido, pero nuestro trabajo tiene su parte satisfactoria. Y después, es normal dudar la carrera.
-¿Tu dudaste?
-Millones de veces. Quise ser modelo, actriz, cantante, deportista, luego cambie a abogada como mi madre, quise ser jueza… quise ser tantas cosas, Alexis… pero bueno la vida me llevo a donde estoy.
-Supongo que así será. Elija lo que elija, la vida acabara decidiendo.
-Algo así será. Tu empieza lo que sientas que quieres, luego la vida te ira conduciendo.
-Gracias, Kate.
Alexis le da un abrazo.
-De nada.
-Bien, creo que me iré a dormir.
-Yo también. ¿Sigue en pie la visita al campus este fin de semana?
-Claro que si. ¿Podrías acompañarme a ir de compras también? Quiero renovar un poco mi atuendo para empezar las clases.
-Me encantaría.
Se sonríen y luego cada una va hacia su habitación.
Kate se acuesta nuevamente. Abraza a Rick y se duerme.
El día siguiente transcurre movidito. Tienen pocos sospechosos y todos siempre terminan saliendo limpios.
Pero finalmente, el culpable se deschaba solo atormentado por la culpa.
El victimario es Kyle Hudson. Uno de los encargados y vendedores de la tienda. Y todo fue producto de un error. Kyle debía abrir la tienda, pero Joel que había pasado la noche con su novia en el local sin decirle a nadie, se adelanto y abrió la tienda. Cuando Kyle llego y la vio abierta pero casi a oscuras se asusto, entro sigilosamente, busco el arma que guardan en un cajón por seguridad, y se escondió, cuando vio una figura moverse entre las sombras disparó sin pensarlo. Cuando vio que no era ningún ladrón, sino su colega Joel, se asusto, e intento moverlo, pero no puedo, entonces llamó a la policía pero obviando la parte donde él lo mato. No había huellas en ningún lado porque Kyle usaba guantes de lana por el frio.
Luego de cerrar el caso, Kate se queda haciendo papeleo, mientras Castle se va a pasar tiempo con Alexis, y se prometen hablarse antes de dormir.
Por la noche, mientras Castle esta en su oficina tipiando en su notebook, Alexis, lista para salir, se acerca a saludarlo.
-Ya me voy, papá.
-Estas hermosa, Alexis. ¿A que hora regresas?
-Me quedo a dormir de Paige. Te veo mañana aquí o en la comisaria.
-Bien. Cuídate.
-Tu también. Te quiero.
-Yo más.
Alexis le da un beso sonoro a su padre en la mejilla y se va.
Mas tarde, cuando Rick ya esta apagando todas las luces para irse a la cama, golpean a la puerta.
Le parece extraño por la hora, pero abre y se encuentra con Kate, que tiene los ojos enrojecidos de haber llorado. Sin preguntar nada la hace pasar y la abraza fuertemente.
-¿Qué sucede, Kate? ¿Estás bien?
-Perdóname, Rick.
El frunce el seño sin comprender que sucede, la toma de la mano y la conduce al cuarto.
-Siéntate, dime qué pasa, Kate, no entiendo.
Kate toma asiento y los ojos vuelven a derramar lágrimas.
-Lo siento, yo… yo no sabía.
-¿De que hablas?
-En la comisaria, fui al baño antes de irme a casa y todo era sangre, Castle… me asuste porque no es fecha de mi periodo, entonces le escribí a Lanie y vino a verme… luego me acompaño a la guardia medica y… me dijeron que estaba embarazada y se desprendió… y lo perdí. Lo siento, Castle. Yo no…
Castle se sienta al lado de ella y la abraza.
-…shh, no llores, Kate. Todo está bien. No debes pedirme disculpas. No sabíamos, ni siquiera lo suponíamos. Me alegro que me lo hayas contado.
-¿Por qué no lo haría?
-Porque era un embarazo de apenas días, cualquier mujer lo hubiera ocultado.
-Dijimos que no nos ocultaríamos nada. Y ese embarazo de apenas días iba a ser… nuestro hijo.
-Lo se, Kate. Pero ya paso. ¿Tú querías que así sea? ¿Quieres tener un hijo conmigo?
-No había pensado en eso hasta ahora… pero… supongo que si, quiero tener un hijo contigo, eventualmente.
-Y eventualmente sucederá.
Él le sonríe y le da un beso en la sien.
-Debemos ser más cuidadosos hasta que ese momento llegue.
Ella asiente.
-¿Comiste algo, Kate?
-No.
-Ven, te hare un sándwich. Y luego nos iremos a dormir.
-Gracias, Castle.
Se dan un dulce beso en los labios. Y después juntos van hacia la cocina.
Mas tarde, luego de que Kate haya comido, y lista para dormir vestida una remera de Castle, se acuestan abrazados, hasta que se quedan dormidos.
