Capítulo 10

Salté unos escalones y entonces recordé algo.- Pronto podré aparecerme -sonreí.- Eso será divertido -pensé en muchas travesuras por hacer.

Henry se sonrojó un poco.- Porque me gusta… verte sonrojada -sonrió.- Así que…-se giró y la abrazó por la cintura levantándola un poco y giró algunas veces.- Pongamos roja a Clarissa -rió.

Nick asintió.- Pero no podrás usarlo dentro del colegio.

- Hey, espera… -sentí como me levantaba y cerré los ojos.- Stuart -empecé a reír y me aferré un poco a él sin evitar sonrojarme.

-No importa -reí.- Aunque eso es triste, me gustaría estarme apareciendo por todos lados -hice un puchero.- Ahora que lo pienso no lo podré disfrutar mucho porque cumplo años el día que venimos acá.

-¡Eh! Tengo una Clarissa sonrojada -rió y la bajó con cuidado.

Volvió a asentir.- Creo que precisamente por eso los alumnos no pueden aparecerse aquí -sonrió y abrió la puerta del despacho.- Un año más y serás mayor de edad.

- Funcionó -seguí riendo.

-No sé si alegrarme...o no -reí.

-Sí -sonrió y se le quedó mirando, no despegó su mirada.

- Supongo que hay más motivos para que te alegres -sonrió.

Cuando terminé de reír, pude sonreírle.- Fue divertido -me gustaba su mirada a pesar de que siempre me hacía sonrojar.

Me quedé pensando y me encogí de hombros.- Extrañaré mi "juventud" -reí.

Él asintió, se acercó y besó su mejilla, miró sus labios y justo cuando iba a besarla alguien los interrumpió.- Hermano, necesito ayuda con la tarea. No logro el wingardium leviosa

-Todo está en el movimiento de la mano -tomó su varita y realizó el movimiento, murmurando el hechizo, un cuaderno se elevó.- ¿Ya?

-¡Tienes que enseñarnos! Ven -lo jaló del brazo, miró a Clary.- Te lo regreso en un rato -se lo llevó.

- Algún día tendrás que perderla -Nick también rió.

Asentí sonriendo un poco y me despedí con la mano mientras los veía irse.- Bien. Ahora estoy sola -empecé a caminar.- Creo que iré a hacer mis deberes.

-Espero no sea pronto -sonreí.- Sino seremos un par de viejos tranquilos y aburridos.

Henry no tuvo más opción que ayudarles, ahora era el tutor de la pequeña Abie y sus amigas. Aunque pronto lo evitarían pues era tan estricto enseñándoles como lo era como capitán del equipo de Quidditch.

- No tenemos porqué ser unos viejitos aburridos -rió y la cargó.

-Eso espero -sonreí.- Me gustaría ser una viejita que se la pase de aquí para allá -reí y lo abracé.

Volvió a reír.- Seguramente lo serás -entró al despacho cerrando la puerta con el pie.

-Sí -sonreí y al llegar me instalé lista para hacer mis tareas. Era increíble pero a pesar de que llevábamos pocos días ya teníamos tarea como si fuese temporada de exámenes.

Pasaron los días y llegó la primera salida a Hogsmeade. Aquella mañana de sábado, mientras me dirigía al Gran Comedor a desayunar, me encontré con un par de amigos de Ravenclaw y seguí mi camino platicando con ellos.

El día de la primera salida a Hogsmeade quedé con Henry de vernos después, se había levantado tarde así que no lo quise esperar para el desayuno. Al llegar ahí me encontré a Clary, la saludé y a sus amigos, nos quedamos platicando un rato antes de ir cada quien a la mesa de su casa. Me senté en la de Slytherin, junto a mi amiga y desayuné tranquilamente, mientras platicábamos.

- Estás muy sonriente, Vi -ella asintió.

- Y no has visto a Steve, está peor que yo -rió.

-Ya me lo imagino -reí y comí.- Se me hace raro no verlo aquí, generalmente llega al mismo tiempo que tú al desayuno.

Asintió de nuevo.- Tiene la idea de que debe estar presentable para Dorian -sonrió.- Si quieren, pueden conocerlo.

-No tiene mucho sentido eso que piensa Steve… digo, Dorian no lo recordará así -reí.-Sería lindo -miré a Clary.- ¿Cómo ves? -sonreí.

- No tiene sentido -dijo Vi con una risita.

- Me gusta la idea, pero... -fruncí el ceño.- Anthony y Terry querían ir con nosotras a Hogsmeade…

-Pues pueden acompañarnos durante el camino ¿no? Y luego ya que vean como se entretienen -sonreí, miré a los chicos mencionados.- Por cierto, ¿por qué quieren ir con nosotras? -volví a mi comida.

- Esa idea también me agrada.

- Porque ustedes les gustan, ¿habría otra razón? -Vi rió.

-Entonces conocemos a Dorian después -sonreí y vi a Violette.- Entiendo que quieran salir con Clarissa, aunque corre el rumor de que hay algo entre ella y un capitán de Quidditch -sonreí al notar su expresión.- Pero por otro lado pensé que seguían creyendo que soy difícil y que tengo novio en algún lugar -reí.- Inventaré el rumor de que me gusta experimentar hechizos nuevos usando de conejillos de indias a los chicos.

Fruncí el ceño y Violette comenzó a reír.- Sólo son rumores, tal vez quieren confirmarlo ellos mismos.

- Es más como una salida para conocerlos mejor como amigos... además yo no tengo nada con nadie y menos con Frederick -sentí un escalofrío.

-¿Y Henry qué? Siempre se te pega como sanguijuela -reí y volví a mirar a la mesa de Ravenclaw.- Supongo está bien ir con ellos como entretenimiento… además… según le entendí ayer, Nícolas no iba a ir al paseo o algo así, no le entendí -reí y terminé de comer. Steve llegó, nos saludó despistadamente, besó a Violette y se sentó a comer con prisa.- Cuidado, podrías tragarte nargles si comes así -me miró, sonreí.- No tengo idea de qué son, pero oí a una chica mencionarlos y me llamó la atención.

Miré a Vi con el ceño fruncido.- Ya habías olvidado que Henry es capitán, ¿verdad? -asentí y rió mientras trataba hacer comer más despacio a Steve.

- ¿Ya terminaste tu desayuno, Kailen? -los chicos de Ravenclaw se pusieron de pie y empezaron a caminar hacia nuestra mesa.

-Pues aún tengo un hueco que podría llenar…-reí.- Supongo que con estar satisfecha es suficiente -cuando llegaron los chicos, me levanté y tomé mi morral.- Vamos antes de que se amontonen todos en el camino -sonreí y caminé.

A pesar del esfuerzo de Violette, Steve estaba muy impaciente y comió rápido. Al terminar los dos se levantó emocionado y la apresuró un poco.

- Nos vemos después, Vi -me despedí y seguí a Kailen junto con los chicos. Nick iba bajando las escaleras cuando nosotros salíamos del Gran Comedor.

Henry estaba a unos cuantos metros de nosotros cuando salimos del comedor, lo saludé con un gesto de la mano, le iba a decir que lo veríamos luego pero el chico llamado Terry me habló. Comenzó a hablar algo sobre el Quidditch, al inicio le seguí la corriente, de pronto habló sobre la victoria que había tenido Ravenclaw sobre Hufflepuff, como si hubiese olvidado de que casa soy. Me molestó, saqué mi varita y le provoqué un ligero choque eléctrico. -No estás hablando con una Slytherin -sonreí. -Soy una Hufflepuff, y además soy la guardiana del equipo. Además su victoria la deben a la trampa -le sonreí y él se mostró apenado, aunque no del todo.

Reí.- Kailen tiene razón -sonreí.- Y en cuestiones de Quidditch, no se diferencian mucho de los Slytherin, a ellos también les gusta hacer trampa.

- Recordaba que eras del equipo... -dijo Anthony.

- Lo soy, pero eso no quiere decir que no me dé cuenta de lo que hacen.

Nick nos vio con el ceño fruncido, se acercó a Henry.- ¿Los conoces?

-Escogieron una Hufflepuff revoltosa y una Slytherin consciente para hacer este paseo -reí.- Si de todos modos quieren seguir con nosotras, los consideraré valientes… o tontos -sonreí y caminé hacia la salida del castillo.

-No -dijo Henry con el ceño fruncido también.- Creo que uno es de Ravenclaw, pero no sé nada de ellos. ¿Qué hace Clarissa con ellos? -metió la mano inconscientemente en su bolsillo, tomando la varita.

Nick negó sin cambiar su expresión.- Aún más importante es saber qué hace Kailen con ellos, Clarissa no tiene novio...

Los chicos se miraron y se encogieron de hombros.- No vemos problema -comentó Anthony con una sonrisa y nos siguieron.

-De Kailen lo entiendo, es muy despistada como para pensar qué hace pero…-bufó.- Creí que Clarissa ya estaba pensando en mí aunque… -frunció de nuevo el ceño.

Cuando estábamos a medio camino me estaba empezando a aburrir un poco de con quien iba platicando así que me interesé más en ver como coqueteaba con Clary el otro chico.

Nick rió con malicia.- Ahora que lo dices, también entiendo a Clarissa, pero Kailen debía dejar de ser tan despistada -volvió a reír.- Bueno, ¿y que estamos haciendo aquí parados?

- ¿También quieres ser Sanador? -le pregunté a Anthony con asombro, él asintió.

-No sé, no deberíamos dejar que nos las alejen ni un rato ¿no? -caminó detrás de nosotros.

Reí al ver de lo que hablaban ellos dos, miré a Terry.- ¿Tú qué piensas hacer cuando salgas de aquí?

-Buscar trabajo de algo en el ministerio, aun no se bien -se encogió de hombros, reí y caminé mirando el cielo nublado.

Nick lo acompañó en silencio, mientras pensaba en un programa de televisión sobre torturas medievales y no pudo evitar sonreír. A veces los métodos muggles son más divertidos...

- Es asombroso -reí.

- Sería genial si trabajáramos juntos en San Mungo, ¿no crees? -su sonrisa me hizo sonrojar un poco.

Henry se ponía un poco más celoso a cada paso que daba y pensaba en cosas grotescas en las que podría convertir al chico que hablaba con Clarissa.

-Lamento lo de hace rato. Solo quería ver tu reacción, confirmar rumores. Ya sé que eres la guardiana de Hufflepuff -dijo Terry después de un silencio un tanto largo, lo miré y comenzó a hablar sobre mis destrezas y otras cosas, no pude evitar reír y sentirme un tanto alagada. Aunque hacerme caer ante sus palabras era un poco más complicado.

Nícolas volvió a fruncir el ceño.- ¿Por qué se ríen y se sonrojan como típicas adolescentes? -bufó.- Se me olvidaba que eso son.

- Supongo -sonreí.- Aunque no creo estar siempre en el hospital.

- ¿Por qué?

-Debería haber una manera de evitar que se comporten así. Una poción, algo -dijo Henry con la varita ya fuera del bolsillo.

Antes de que lo notáramos estábamos ya en Hogsmeade. Pensé que ya en ese momento nos iríamos por nuestro lado, pero Clary estaba platicando entretenida al parecer, así que acepté la invitación que me hizo Terry para ir por una cerveza de mantequilla, Anthony le copió la idea y así fuimos los cuatro a las Tres Escobas.

- ¿Un hechizo? -dijo Nick cuando la varita en su mano, volvió su mirada a nosotras.- ¿A dónde creen que van?

- Porque existe la posibilidad de que sea Sanadora de... -me sonrojé poquito.- De un equipo profesional de Quidditch -ya dentro de las Tres Escobas, todos pedimos cerveza de mantequilla.

-Es un momento perfecto para llegar inoportunamente -entró al pub.

Miré con cierto aburrimiento mi cerveza y le di pequeños sorbos.- Eres Ravenclaw, en teoría eres inteligente, así que dime algo interesante -me recargué sobre mi mano y lo miré mientras me contaba cosas de la escuela. Aunque de pronto era interesante, la mayor parte del tiempo me aburría así que me puse a explorar lo que había dentro de su mente, no sabía si reír, sonrojarme o molestarme, por las idioteces de adolescente que pensaba.

- No -Nick lo detuvo.- Mejor observemos desde las sombras y vemos el momento más adecuado para interrumpir.

- ¿En serio? -me sonrió.- Podría conseguir entrar para verte más tiempo -tomó uno de mis mechones y lo puso detrás de mi oreja.

Henry iba a darle la razón pero al ver cómo tocaba su cabello se enojó. Nadie tocaba el cabello de su princesa aparte de él. Se liberó del agarre de Nick y se acercó con rapidez hacia nosotras.

-Terry, me das risa -no pude evitar reír ante un par de tonterías que me había dicho, en vez de que se ofendiera, como pensé que ocurriría, rió conmigo y me invitó a dar un paseo.- El viento está muy fuerte, no creo que sea una buena idea -bebí un sorbo de mi segunda cerveza de mantequilla.- Además de que ya sé a dónde quieres ir y no estoy dispuesta a seguirte la corriente -sonreí, aunque se acercó a mí.

- No creo que sea posible... -me sonrojé de nuevo.

Nick vio las intenciones de Terry y puso una expresión seria. Con un movimiento de la varita, alejó varios metros al chico haciendo rechinar la silla y se acercó al mismo paso que Henry.

-Tú, aléjate de ella -dijo a Anthony mientras lo señalaba con la varita.- Tienes cinco segundos para desaparecer de mi vista o te convertiré en algo que jamás habrás deseado ver.

Cuando lo vi ser desplazado sentí ganas de reír pero a la vez quise me sentí un poco espantada. No tenía que voltear para saber que había sido Nick y por supuesto sabía que no era una buena idea que un profesor atacara a un alumno. Además sabía que terminaríamos llamando la atención. Me levanté y con un movimiento rápido toqué con la varita a mi novio.- Cripsis -susurré y se volvió invisible, era lo primero que había venido a mi mente, lo tomé de la chamarra y caminé fuera del puf.

Todo había pasado demasiado rápido. Con el impacto, Terry se cayó de la silla y no alcanzó a ver a Nick, al igual que su amigo, quien estaba espaldas a él. Me sorprendí al ver a Henry ahí.- ¡Stuart! -me levanté al mismo tiempo que Anthony.

- ¿Y crees que te tengo miedo? -también sacó su varita. Me puse entre ellos dos.

- ¿Qué estás haciendo? -miré a Henry y fruncí el ceño.

- Suéltame, Kailen -dijo casi como un niño chiquito.

Henry lanzó una risita burlona.- Deberías… No voy a perdonarles lo que pensaban hacer con ellas -tomó un hombro a Clary con cuidado y la apartó del medio.- No voy a permitir que simplemente se acerquen así a Clarissa como si nada, primero tendrán que pasar sobre mí -sonrió un tanto amenazador.

No lo solté hasta que estuvimos en un callejón donde no nos golpeaba tan fuerte la ventisca, entonces lo hice visible de nuevo. -¿Qué te pasa? ¿Atacar a un alumno? ¿No sabes lo peligroso que podría ser si alguien te reporta? -lo miré con el ceño fruncido.

Lo miré entre asombrosa, avergonzada y asustada.- Cálmate, Henry.

- ¿Quién eres para amenazarme? -él también sonrió.- Según sé, no eres nada de ella.

- ¿Qué querías que hiciera? ¿Que me quedara a observar como un idiota como trataba de sobrepasarse contigo? -dijo y quiso lanzar su varita al suelo. El único que puede sobrepasarse contigo soy yo, pensó con coraje.

-Al menos soy más que tú - la rodeó con un brazo por la cintura.- Aléjate de ella -caminó a paso determinado sin soltarla.

Lo miré unos segundos, negué y me crucé de brazos.- No sé si reírme, enojarme o qué hacer -fruncí un poco el ceño.- ¿Crees que iba a dejar que algo pasara? ¿Crees que no puedo cuidarme sola? y aún peor… ¿No confías en mí? Si yo no me pongo pesada cuando tú andas por ahí respondiendo sonrisas que esperan ser respondidas, tú no tienes que ponerte así solo porque estoy platicando con alguien -suspiré.

Anthony le ayudó a Terry a levantarse y los perdí de vista. Miré a Henry y ya que estuvimos afuera traté de zafarme.- ¿Qué sucede contigo? Suéltame.

La agarró de los brazos.- Estoy consciente de todo eso, Kailen, sé que sabes defenderte y lees mentes, pero no puedes evitar que me ponga celoso y furioso cuando pasan este tipo de cosas -frunció el ceño.

-No -la miró y la abrazó con un poco de desesperación.- No lo haré. Me enoja verte con otros, aunque sea platicando.

-¡Solo tienes que confiar en mí! Entonces no tendrías motivos para sentirte así -me liberé de sus manos, fruncí el ceño.- No es la primera vez que algo pasa por tus celos, pero generalmente lo piensas antes de actuar.

- ¡Por Merlín! -lo empujé y seguí tratando de zafarme.- Estás loco, no entiendo por qué dices todo eso.

- Claro que tengo motivos -cerró los puños.- Tienes menos años que yo, eres muy hermosa e inteligente y no quiero perderte por ningún motivo -casi hizo un puchero.- Te quiero demasiado como para que te arrebaten de mi lado.

-¿Por qué no te has dado cuenta? -la miró un poco más desesperado.- ¡Vamos! Yo sé que ya has de saberlo, aunque sea en el fondo…

Lo miré y sentí algo moverse en mi pecho, además de un sonrojo inevitable. Suspiré y sonreí.- Eres un gran tonto ¿sabías? -me acerqué a él y lo abracé.- Llevo al menos medio año contigo y no me he fijado en nadie más y no lo haré -lo hice mirarme.- No me alejarán con facilidad de ti -le sonreí y lo besé.

- ¿Darme cuenta de qué? -logré zafarme y me alejé poquito de él.- No me gusta que me hables en ese tono, no tienes ningún derecho ni motivo para hacerlo -empecé a caminar de regreso al colegio.

Nick le correspondió el beso casi con desesperación.- Yo soy el único que puede sobrepasarse contigo -frunció el ceño y volvió a besarla mientras la levantaba un poco del suelo.

Henry la alcanzó y se colocó frente a ella.- Clarissa… en serio… ¿no lo sabes? -la miró, suspiró.

Reí entre besos, me abracé a su cuello y respondí en igual medida su beso.- Te quiero mucho, Nícolas -susurré cerca de su oído, le sonreí y volví a besarlo.

- ¿Saber qué? -dije con enfado.- No entiendo, Henry, dices que en el fondo lo sé, pero no tengo idea de a que te refieres.

Nick la acercó lo más que pudo a su cuerpo sin dejar de besarla.- Kailen...

-Está bien… -suspiró y caminó hacia otro lado.- Acomódate la bufanda, te puedes enfermar…-dijo sin mucha energía.

-Nick…-me separé un poco y lo miré un tanto sonrojada.

No me moví y lo vi alejarse. Se comporta como si estuviera celoso, pero... eso no es posible, a él realmente no le gusto... ¿O sí? Fruncí el ceño, me acomodé la bufanda y seguí mi camino.

Nick empezó a besar su cuello.- Vamos a otro lugar.

Henry no sabía si volver ya al castillo, optó por encontrar a Violette y Steve, pasaría un rato con ellos antes de regresar. Tenía que distraerse un poco. Miré a Nick, estaba sonrojada y sentía mi corazón agitarse, asentí sintiéndome un poco nerviosa y ansiosa, sin comprender del todo el porqué.

La miró y la besó de nuevo.- Vamos -la tomó de la mano, empezó a caminar con prisa y antes de salir del callejón se apareció en su despacho.

Lo seguí en silencio, un poco torpe y acalorada. Al aparecer dentro de su despacho lo miré aún más roja y lo besé abrazándome a él. Respondió a mis besos y a mi abrazo, antes de que me diera cuenta ya estábamos en su habitación.

Al principio, Nick creyó que Kailen lo apartaría de inmediato pero no lo hizo. Esa noche ella durmió en su habitación y al día siguiente, nos la encontramos en el desayuno.

- Quería ver a Dorian, pero no pude –dije a Vi.

- Ya lo conocerás después -sonrió.

Esa noche nos dormimos un poco tarde así que a la mañana siguiente tenía sueño y había pensado en no bajar a desayunar, pero quería saber qué había pasado con mis amigos. Tras besar la frente de Nick y arreglarme un poco bajé al Gran Comedor.

- ¿Qué sucedió con los Ravenclaw de ayer?

Suspiré.- Nada bueno -bebí un poco de jugo.- Henry y Nícolas se aparecieron armando un escándalo de lo más extraño.

- Cuéntame todo -rió.

Cuando llegué Vi y Clary estaban ya sentadas desayunando. Las saludé y me senté junto a ellas, comencé a comer y escuché lo que hablaban.

Le platiqué más o menos lo que había sucedido y saludamos a Kailen.- ¿Te fue mal con Nick? -preguntó Vi.

- Espero que no te haya armado un escándalo.

Recordé el día anterior y me sonrojé, negué.-Estaba celoso pero luego ya no -reí un poco torpe y me serví más comida en mi plato, comí tratando de controlar el sonrojo.

- Que bueno -suspiré de alivio y seguí comiendo, pero Vi no le quitaba la mirada de encima.

- ¿Cómo calmó sus celos?

Me encogí de hombros, evitaba encontrarme con su mirada.-Hablamos y así... -me terminé un pastelito.-Deja de verme así - me volví a sonrojar.

Primero Vi hizo una expresión de asombro y después sonrió.- Pasó algo, ¿verdad? -rió bajito.- No sólo hablaron, ¿verdad?

-Algo así -reí nerviosa.-Es que una cosa lleva a otra y así... pero nada como tú y tu... marido -reí. Me pregunté si el sonrojo sería eterno.

Casi me atraganté con la comida y miré incrédula a Kailen.- No puedo creerlo, Nick debe estar feliz, va avanzando… lento pero seguro -ella siguió riendo.

- Violette Rose -la regañé y miré alrededor esperando que nadie escuchara.

-No digas esas cosas…-dije todavía más sonrojada. Traté de concentrarme en mi comida, pero no podía, me sentía nerviosa y un tanto avergonzada, no pude evitar reír un poco.

- Tu risa te delata -dijo Vi sonriente.- Pero vamos, cuéntanos.

- No, por favor -susurré y meneé la cabeza.

Negué.- No quiero… es… vergonzoso y… no, no puedo contarlo -reí, sintiéndome todavía más sonrojada.- Si te digo que no llegamos a tanto como tú y Steve la vez que nos contaste ¿quedaría satisfecha tu curiosidad?

Vi rió.- Por supuesto que no...

- Si no quieres hablar de eso, estás en todo tu derecho -dije con naturalidad y ella me fulminó con la mirada.

Suspiré, miré mi pastelillo a medio comer.- Pues… ya antes él había intentado algo… pero lo había alejado… y ahora me sentía diferente y lo dejé… pero cuando todo parecía que íbamos a… bueno… eso -me sonrojé más, si aun se podía.- Me dio miedo y me acobardé -reí.- Pero no le corté el rollo tan bruscamente… y ya, eso es todo lo que diré -seguí comiendo.

- Oh, por Merlín... -me cubrí el rostro con las manos.

Vi estaba emocionada y no dejaba de reír.- Tengo que felicitar a Nick cuando lo vea.

-No… -susurré avergonzada, entonces noté que Henry se acercaba a nosotras y me dio un poco de nervios, no podría hablar con él sin delatarme.- Creo que… iré a la biblioteca -reí, tomé mis cosas y corrí a la salida sin darle tiempo a mi amigo de hablarme.

- ¿Por qué se fue? -la siguió con la mirada.- Apenas iba a decirle que le preguntaría a Nick más detalles...

- Te gusta avergonzarnos, ¿verdad?

Henry me miró pasar y luego miró a nuestras amigas, dudó pero terminó acercándose.- Hola -dijo con un poco menos de energía de la habitual.- ¿Qué le pasa a Kailen? -miró a la mesa de Hufflepuff.- Y ¿cómo están? -vio a Violette.- Steve dijo que te vería luego, se siente un poco mal y no quiere ir a la enfermería.

Lo saludé en un susurro y seguí desayunando. Vi le sonrió.

- Es un necio pero ya lo veré después y no sabemos qué le pasa a Kailen -me miró.- ¿Verdad? -asentí sin mirarlos.

-Bueno, nos vemos después -se fue a la mesa de nuestra mesa y estuvo muy tranquilo. Programó un entrenamiento improvisado, acababa de encontrar una manera inconsciente de descargar sus frustraciones. Marcus fue el que me dio el aviso cuando estaba haciendo tareas, así que poco antes de la hora de la comida tuve que ir a la cancha de Quidditch. Cada que me acercaba a unas escaleras mi corazón se aceleraba porque siempre pensaba que me encontraría a Nick.

- ¿Qué le hiciste?

- ¿A quién?

- A Henry.

- Yo no le hice nada.

- Pues no parece.

- Déjame en paz, Vi.

El entrenamiento estuvo intenso, a pesar de que no teníamos partidos cercanos parecía que sí. Esperé a Henry al terminar y le pregunté por lo que había pasado, cuando terminó de contarme fruncí el ceño.- A veces me dan ganas de atarlos a una silla, darles suero de la verdad y que ya de una vez se resuelvan todas esas tonterías.

-Estás loca -dijo con una media sonrisa.

- Y tú eres un idiota -le di un pequeño golpe al entrar al Gran Comedor.

- Hola de nuevo, chicos -dijo Vi cuando los vio al salir del comedor con algo de comida en las manos.- ¿Cómo estuvo el entrenamiento?

-Pesado -dije con el ceño fruncido.

-Bien -dijo Henry.- Ya programé otro -dijo con una sonrisa, suspiré.

Vi rió.- Espero que no haya algún motivo con nombre y apellido para tantos entrenamientos -sonrió inocentemente.

-¿Cómo es que sabe todo? -me pregunté Henry, me encogí de hombros.

-Violette es más lista que todos nosotros -reí, suspiré.- Espero resuelvan su problema pronto o terminaré toda adolorida…

Ella negó.- Lo dudo, les encanta pelearse -sonrió.- Además, le agarró una obsesión por preparar pociones, dice que se le terminaron las provisiones -señaló la comida.- Y le llevaré algo, aunque sé que no querrá comer.

-Tengo una idea… -tomé con cuidado la comida que Vi llevaba y se la di a Henry.- Ve y dásela -me miró protestando.- Ve y dásela -lo empujé.

-Kailen…

-Que vayas -lo miré con el ceño fruncido, suspiró.

-¿Dónde está?

Sonrió.- Pidió permiso para usar el salón de Pociones pero creo que aún sigue en la sala común, la dejé discutiendo con Frederick -rió.- Suerte.

-No creo que esté con él aun -señalé al chico que se acercaba al comedor.- Ve al salón, sino ve a la sala, ya sabes la contraseña -le sonreí y frunció el ceño.- Muévete -lo empujé y tras un bufido partió en busca de Clary.

Vi lo despidió con la mano.- Ten cuidado, estarás en su territorio -rió.

Mientras ellos hablaban, yo me dirigía al aula con mi caldero y otras cosas.

-Me preocuparé si no lo veo mañana en la tarde -reí.

Henry se dirigió al salón de Pociones, respiró hondo y al entrar no vio a nadie, así que un tanto aliviado salió rumbo a la entrada a la casa de Slytherin pero se topó en la puerta con ella.

Cuando entré al salón de Pociones estuve a punto de chocar con alguien. Sujeté bien mi caldero y lo miré con el ceño fruncido.- ¿Qué estás haciendo aquí?

-Me mandaron de lechuza mensajera -tomó el caldero y lo llevó al lugar que sabía que más le gustaba a Clary, luego dejó la comida a un lado.- Tienes que comer.