Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro.

Capitulo 10: Carne borracha por Aioros.

Ya había visto cientos de programas de cocina y tanto se había desesperado, que apago el televisor en un arranque. Estaba sentado en su sillón favorito cuando se llevo las manos a la cabeza comenzando a jugar con la cintilla roja que llevaba en ella. Fijo su mirada al suelo en busca de un algo que le ayudara con esa difícil tarea, suspirando reflexivo.

Y es que no tenia ni sola idea de que platillo cocinar que contuviera un recuerdo en ello, porque simplemente algo sucedía con su cabeza que no permitía volver a aquellos años atrás. Era poco el tiempo que llevaba vivo después que Athena los trajera de vuelta como para mantener un recuerdo innato involucrando la cocina.

Y no podía, buscaba en su mente cientos de imágenes que le pudieran ayudar, mas no veía nada y las que transitaban, no eran de importancia pues. ¿qué de relevante podría tener preparar un cereal o panecillos para desayunar?, quizá también afectaba el hecho que últimamente comía fuera de su Templo y visitaba Rodorio con sus compañeros para evitar la rutina de la cocina.

Sin pretenderlo y hundido en sus pensamientos, sintió una cálida mano posándose en su hombro. Intrigado alzó su mirada y espero a ver la gran sonrisa de su amigo Capricornio.

—Perdona por entrar así pero estas muy pensativo que no creí prestarías atención a mi visita, ¿Qué sucede Aioros?—pregunto el español manteniendo su postura de pie porque a pesar de la confianza, el español jamás se atrevía a instalarse en lugares sin ser bien recibido.

El arquero le brindo una sonrisa sin fuerza y replico invitando con una seña al español a sentarse a su lado—Shura, esta tarea de Athena me es tan complicada.

Al sentarse el español le miro intrigado al castaño—Creí seguramente que seria fácil encontrar algún recuerdo antiguo, de ti ,de Aioria ,de aquellos tiempos en los que eran un par de chiquillos traviesos, mas no puedo penetrar a ellos, no recuerdo nada de antes.

El arquero continuo—Y he pensado en recuerdos actuales mas no me viene nada a la cabeza, tú sabes que de no ser por ti, los desayunos no existirían en mi mesa. —sonrió.

Shura se quedo centrado en el ceño preocupado de su compañero.

De pronto, una voz comenzó a resonar en murmullo en el interior del Templo haciendo que el español y griego buscaran en el portal la presencia.

Repentinamente, el guardián de la octava casa penetraba el noveno templo con su bella filipina y gorro de chef.

—Aioros,Shura—saludo emocionado el santo al ver a ambos sentados en el sillón. —¿ haciendo fiesta sin invitar a la orden?

—Milo ,¿que se te perdió esta vez?—replico Shura con curiosidad y con simpática familiaridad que ambos comenzaban a tomar en sus conversaciones.

—Nada en particular, solo que se me acabo la mermelada de zarzamora para mi receta y quería ver si tu arquero que eres bien amable, bondadoso y gentil—afirmaba el santo con ojos de suplica—podías regalarme un poco de tu mermelada en la alacena, por lo mucho que te gusta se que tienes muchos frascos y preferí venir a tu Templo ya que tardaría mucho en ir a Rodorio.

El santo de mirada triste le asintió al otro—Adelante Milo, toma la que quieras.

—Gracias arquero—sonrió el santo ante la facilidad en que le otro accedió a su petición. El alacrán entró a la cocina, tomó dos frascos de mermelada y salió rumbo a su Templo.

—¡Hey,! Milo no te vayas a llevar nada mas que mermelada, eh—bromeo Shura al ver al escorpión con sus dos frascos en la mano.

—Cállate cabrito, yo no tengo tus mañas—le respondió.

Al girar su vista, Milo se percato de la presencia vacía de Aioros y como él no era chismoso, solo informativo, decidió averiguar que sucedía.

— Aioros, ¿qué te pasa, necesitas algo?—cuestionó el alacrán deteniendo su camino.

—Aun no encuentro receta para la encomienda de Athena—respondió melancólico el santo.

— ¡Ah!, no te preocupes por eso arquero, podemos hacer una carne de de cabra asada con papas y queso de cabra también y dices que la carne te recuerda a un buen amigo—bromeo Milo mientras que Shura le lanzo una mirada penetrante.

—Bueno, ya que mi sugerencia no te gusto, yo digo que si no tienes recuerdo, entonces es momento de aplicar "la receta secreta".

Ante la propuesta, Sagitario y Capricornio le miraron intrigados.

—Veras, esta vez Aioros cocinaras algo a lo que he nombrado "carne borracha" y que su receta secreta solo la saben los santos geniales como Kanon, Aioria y su servidor y que cocinamos la ultima vez que nos reunimos en Leo y como involuntariamente tu también participaste Aioro,s es parte de tu recuerdo.

— ¿Por qué presiento que esto no va a un buen camino?—susurro Shura al arquero.

—¿Recuerdan que el día que nos reunimos en Leo, tu Aioros nos dejaste a mi y a Aioria cuidando que no se quemara la carne mientras ibas al baño y cuando regresaste la carne tenia un sabor mas delicioso?

El castaño asintió. —Pues eso fue gracias a nuestra receta secreta "la carne borracha".

— ¿Y por qué se llama carne borracha?—pregunto curioso Aioros.

—A pues veras—hablo con su típica elocuencia el escorpión encaminándose hacia la cocina seguido de los dos santos—se supone que la carne la coces con cerveza para darle un sabor mas dulce. Pero no crean que solo es una carne así servida sin nada, también lleva su ensalada y papas.

Para el español y el arquero aquello no sonaba del todo loco pues si era cierto que el arquero días atrás se había reunido con los demás santos, convivido en armonía y había cocinado en Leo carne, no recordaba que aquel platillo tuviera tan particular ingrediente, aunque viniendo de Milo cualquier cosa podía suceder. Escorpio abrió el refrigerador y saco un buen trozo de carne y unas latas de cerveza que ya llevaban sin ser consumidas ya que las habían dejado la ultima vez que visitaron Sagitario, Aioria y el propio alacrán días atrás.

El alacrán saco una cacerola de la cocina de Sagitario y le pidió al arquero que se colocara el mandil, mientras Shura solo era el observador. Milo le indico a Aioros que friera la carne mientras el limpiaba con un trapo las bebidas.

—Después de sacar las bellas, amadas y exquisitas cervezas y haber freído la carne, procederemos a hacer lo siguiente.

Escorpio puso una cara mas seria que un científico y comenzó a dar su explicación frente a la cacerola con carne.

—Escucha Aioros, por cada cerveza que le agregues a la carne, debes tomarle un trago así—el santo de escorpio procedió a mostrar como se hacia tal y sacrificado procedimiento mientras Aioros le miraba incrédulo y Shura reprimía su risa.

—No me veas así, piensa que es por el bien de aquellas personas que se comerán la carne, no querrás ver a Athena danzando por ahí por los efectos de la carne ¿verdad?—pregunto Milo en su afán de convencer al santo. —por eso hay que hacer un sacrificio al no echarle toda la cerveza de las latas a la carne.

— ¿Y quien se suponía que se ponía borracha, tu o la carne?—pregunto Shura sonriendo ante tal locura.

Milo le miro cínico y continuo agregando las latas de cerveza mientras le ofrecía una al noble arquero.

—Vamos Aioros o, ¿crees que yo solito me voy a tomar todas estas cervezas?—objeto el alacrán mientras el arquero le accedía y Shura les seguía al ritmo.

Una a una el paquete de cervezas comenzó a desaparecer con tragos más o tragos menos.

Y cuando apenas Aioros le daba un traguito ala cerveza, Milo le objetaba que consumiera mínimo la mitad de lata ya que no quería ver a Athena borracha mientras Shura ayudaba ala causa.

Y cuando la ultima cerveza se consumio,el trío de santos se quedo mirándose unos a los otros aunque sin notarlo mucho, sus mejillas comenzaban a enrojecer, el calor subía a su cabeza y su cuerpo parecía relajado.

—Eso en lugar de caldo de carne parece caldero de bruja—aseguro Shura señalando la cacerola—ve la carne esta flotando como submarino, creo que nos excedimos el liquido.

—Debimos beber más, pero el arquero...—se detenía Milo, tocándose la frente pues ya no podía hilar palabra alguna—pero ya se me olvido que iba a decir.

De pronto el trío de santos alzaron sus miradas y observaron su alrededor. Las latas comenzaban a bailar, frutas se movían como arca de Noé de un lado a otro del frutero, las leches parecían tener un romance, y la carne flotando en cerveza parecía tener ojos suplicantes susurrando con una vocecita"-No me comas por favor"

—Creo que se nos paso la mano con la cerveza—replico Shura intentando llegar al sillón, agarrándose de una pared aunque al sentirse tan mareado, prefirió dejar caer su espalda por la pared y sentarse en el suelo de la cocina.

Mientras que, Milo observaba con ojos afligidos a la carne en la cacerola—¡¿Por qué ,porque te mataron pequeña res, porque? ,prometo que si revives jamás volveré a comer carne.

—Eso llevas prometiéndoselo a Aldebarán cada que comes carne con tu..."es la ultima vez" y ni te compadeces de sus ojos sufriendo—reclamo Shura desde el suelo haciendo que el mareado bicho caminara tambaleante a sentarse a su lado a discutir tal asunto.

Por su parte Aioros comenzó a suspirar cansado observando la carne mientras ya la mayoría de la cerveza se había consumido.

A su izquierda, escuchaba que de haber comenzado a discutir el tema de la carne y Aldebaran, Capricornio y Escorpio ya comenzaba a cantar una canción de esas que llegan hasta el alma.Y para entonces, Shura se había desabrochado su camisa y Milo había perdido todo su estilo de chef.

Pronto el arquero saco la carne cocida y comenzó a cortar trozo a trozo de ella, se sirvió un poco de carne y se hizo un lugar a lado de su compañeros de orden.

Y así el trío melancólico, comenzaron a pasar el plato, tomando un bocado de él mientras poco a poco el sueño se apoderaba de ellos.

Y los minutos pasaron, cuando una presencia mas llego hasta aquel noveno Templo en busca de un amigo.

—Oyes bicho, te mande por un frasco de mermelada con mi hermano y ya te tardaste demasiado...—reclamaba Aioria hasta que su mirada se quedo perpleja en el trío que estaba tumbado sobre la cocina del noveno Templo. Y es que, ¿qué efecto había quedado después de las cervezas que el trío se habían tomado en favor de la carne? Eso si que era un buen sacrificio por el bien de la humanidad.

Continuara...

Mis bellas lectorcitas volví como se los prometí y espero, de verdad espero haberles sacado miles de sonrisas que esa es mi mejor recompensa, de verdad gracias por sus palabras me hicieron muy feliz. No saben como me divertí escribiendo este capi, lo único que me resta es darles mi más profundo agradecimiento por estar aquí y seguirme en este camino, se viene cabrito, cabrito y a cuatro capis para el final!

Desde el fondo de mi corazon para minako,angasoo,Angel elisha,love shaka(respecto a tu petición,dejame ver que puedo hacer la respecto,pero gracias por seguir aqui),luxie chan,Lirio Chan,Tatis gr, Altariel de Valinor y saint love moon,sus palabras me trajeron hasta aqui chicas!

Por cierto si les ha gustado este fic,deberian echar un vistazo a mi fic"Un mundo maravilloso",donde Kiki descubre cosas maravillosas de los goldies!