Capitulo 10: El verdadero Edward
Edward POV
Me quede sentado en el viejo sillón en el que siempre me sentaba y sentí como a mi lado se sentaba Jasper con una sonrisa.
-Has hecho un buen trabajo.-me dijo con una sonrisa.- ¿Qué va a pasar ahora Edward?
-Supongo que voy a volver a ser yo.-dije pensándolo.-Ella es distinta, ¿verdad?
-Ella es muy distinta Edward.-dijo Jasper.-Lo que sucedió ayer no pudo hacer nada más que demostrártelo.
-Creí que la había perdido y me sentí vacío.-le confesé.-Pero bueno, ¿Qué hay de tu cita con Alice?
Sonreí sorprendido de ver a Jasper sonrojándose pero no pude nada más que hacer eso, porque de pronto sentí unos pequeños brazos en mi cuello y su leve aroma me inundo todos los sentidos, me quede estático, era como si me estuviera viendo a mi mismo llamándome idiota pero no podía moverme. Su pelo me daba en la cara pero no me molestaba, sino que más bien todo lo contrario.
-Edward, muchas gracias.-dijo con una sonrisa deshaciendo el abrazo.- No hacía falta que te molestaras, pero yo nunca lo habría podido hacer mejor.
Sentí como la sangre estaba acumulada en mi cara y como ella estaba todavía más sonrojada que yo, seguramente se había dejado llevar pero no lo había sopesado y eso había hecho que estuviera así de colorada.
-Mama, ¿hace cuanto no ves a Edward como un tomate?-dijo Emmett desde la entrada del salón con una sonrisa.
-Desde que entre a su cuarto y el estaba…
-Mama.-dije sin dejarla terminar, como se le ocurre contar aquello delante de Bella, si lo que quería era que mi cabeza explotase por acumulación de sangre en la cara.- No cuentes eso.
-¿Qué estabas haciendo?-me pregunto con curiosidad y giro su cabeza a Emmett que estaba por allí.
-Es una necesidad, es normal hay que descargar…-decía Emmett sin ninguna delicadeza a lo que Bella siguió enrojeciéndose aún más a cada momento.
-Emmett, ya basta, o tengo que recordarte cuando…
Sonreía cuando Emmett enmudeció al instante con el mero recuerdo.
-Edward, hijo, ¿Por qué estas así de sonrojado?-dijo al instante mi madre que venía con Charlie, bien y aquí empezaba el circo de Edward sonrojado.
Me levante esa mañana y respire un poco el aire del salón, sentía a alguien en la cocina, seguramente mama estaría preparando el desayuno y esperaba que me hubiera hecho brownies nada más que por la hora y media que se tiro riéndose de mi ayer y de mis coloretes. Un olor a chocolate caliente invadió todos mis sentidos, ¿Qué pasaba hoy para que mama estuviese haciendo chocolate? Me senté en el sofá y me quite las sabanas a la vez que me estiraba y me acercaba a la cocina, pero no era mama la que estaba ahí. Mi sonrisa aumento cuando vi a Bella con el delantal de mi madre y con el pelo recogido haciendo el desayuno.
-Buenos días.-dije y sonríe al ver el pequeño salto que pego.- ¿Qué haces?
-Buenos días, Edward.-me respondió con una sonrisa que hizo que mi corazón latiera más.-El desayuno, es por el susto que os di ayer, no soy muy buena cocinera pero siempre hago lo que puedo.
Mire a los brownies y al chocolate caliente, que tenían una pinta exquisita, e incluso había hecho unos de chocolate blanco como me gustaban a mí, también había tortitas y magdalenas que tenían pinta de caseras.
-¿A que hora te has levantado?-le pregunte mirando la mesa del desayuno.
-Hace una media hora, pero es que se que a cada uno os gustan diferentes cosas y por eso…
-No te tenías que molestar.-dije mirándola como volvía a sonrojarse.
-No es molestia, además, os lo debía por lo de ayer.-dijo con una sonrisa.-Podrías darte una ducha mientras termino el desayuno, no creo que Emmett te deje sin desayuno.-dijo adivinando mis pensamientos.
-No, prefiero ducharme después.-dije aunque si lo pensaba mejor, después iba a tener que esperar a que papa, Emmett y Jasper terminaran de ducharse y eso podría demorarse mucho.-Aunque creo que es mejor ahora, una cosa antes, Bella quiero que me perdones por lo que te dije la otra noche.-era mi oportunidad para disculparme, pero ella pareció no entenderme.-Por llamarte cualquiera, se que no eres así, pero es que a veces me dejo…
-Edward, no tienes nada porque disculparte, de verdad que tengo que volver loca tu vida, te acabas de levantar del sofá por dejarme tu cama, pero que sepas que esta noche no lo vas a hacer, esta noche yo dormiré hay y tu en tu cama.-dijo con seguridad.-No quiero ser una molestia o un incordio para los habitantes de esta casa.
Madre mía, ¿es que no se daba cuenta de que era de todo menos un incordio o una molestia? Deseaba poder decirle en ese momento tantas cosas, pero a la vez no podía que decidí alejarme de ella. E irme a la ducha, anoche mientras intentaba dormirme y recordaba su aroma alrededor de mi, su abrazo, había tomado una decisión inamovible, iba a dejarme llevar como me había aconsejado Alice, e iba a intentar que Bella conociera al verdadero Edward, por lo pronto esperaba que hoy accediera venirse en mi coche conmigo a clase.
Bella POV
Casi me había derretido cuando lo vi recién levantado con esa camiseta blanca que le quedaba también, ¿es que no se daba cuenta de lo que provocaba en mi? Una sonrisa furtiva se asomo por mi cara, no quería a Edward pero era irremediable que me sintiera atraída por ese chico, era tremendamente atractivo y cuando ponía una de sus sonrisas de esas de medio lado, sentía como mi corazón se desbocaba.
Bella, piensa, tú eres molesta para él como la mayoría de los chicos, así que, ¿Por qué se va a fijar en ti? Seguí removiendo el chocolate, solo le faltaba una pizca de leche, y me pregunte que a que Edward conocería a partir de ahora si al Edward amable y divertido del primer día o al Edward distante y borde. Quite con cuidado el chocolate de la vitrocerámica y fui echándolo en una jarra que tenía Esme que conserva el calor, seguro que lo compro para el chocolate caliente, pero con el trabajo y la casa no tenía tiempo para nada.
Después, me prometí a mi misma que no iba a pensar más en Edward o sus preciosos ojos verdes, porque lo único que iba a hacerme era daño, iba a levantar unas barreras alrededor de mi corazón e iba a olvidarme de que allí en algún momento el se hubiera hecho un hueco. Saque el zumo de naranja del frigorífico esperando que se hubiera enfriado un poco, tal y como a mi me gustaba y fui poniendo la mesa para el desayuno.
-Buenos días, cariño.-dijo Esme dándome un beso.-Debo decir que como este tan rico como huele de bien, no evitaras hacer los sábados y los domingos el desayuno.
-A mi no me cuesta nada, y sería una manera de pagaros a todos por estar aquí…
-Tu no necesitas pagarnos nada.-dijo tio Carlisle con una sonrisa.-Estamos encantados con que estés aquí.
-¿Qué tal la guardia?-pregunto Emmett que entraba detrás de él.-Vaya pedazo de desayuno…
-Mama, te has superado.-dijo Jasper con una sonrisa.
-¡¡OH no!!ha sido Bella.-dijo Esme con una sonrisa.-Dadle las gracias a ella.
-¿Y Edward?-pregunte mientras me sentaba a desayunar con el delantal puesto, mi despiste a veces no tiene remedio.
-Veo que has caído a sus encantos.-dijo Jasper.
-No digas tonterías, lo digo por empezar a desayunar o esperarle.-dije con poca convicción a lo que Esme sonrío y por suerte me parece que fue la única que se dio cuenta.
-Con lo que tarda en arreglarse.-dijo Emmett.-Es mejor que comamos, estoy hambriento.
-Tu siempre estas hambriento hijo.-dijo Carlisle mientras cogía un brownie aprovechando que estaban los demás despistados y se quemaba.-Aunque me parece que voy a tener que esperar. ¿Qué vas a hacer hoy Bella?
-Pues, después de clases pensaba practicar un poco para la prueba de baloncesto de mañana.-dije pensando en todo lo que tenía que hacer.
-Eso, pasaste, ¿no es cierto?-me dijo Esme.
Y a continuación, empezamos una charla de baloncesto y que equipos eran mejores y peores, tan enfrascada estaba en eso que no me percate cuando y en que momento dejaron el sitio que había enfrente mío libre, eso segura fue obra de Emmett pero no me atreví a mirarlo porque seguramente estaría riendo y me haría sentirme fatal, y para variar seguramente me sonrojaría.
- Bella, si quieres te puedes venir hoy conmigo en el coche para el instituto.-me hablo Edward y no pude evitar pensar lo bien que escuchaba mi nombre en su boca y en su voz, un leve sonrojo aparecía por sus mejillas mientras sus ojos verdes estaban fijos en mi.
- Gracias de verdad Edward, pero creo que lo mejor es que me vaya andando.-le respondí.-Verdaderamente no quiero ser una molestia.
- No eres una molestia.-dijo Edward serio y mi corazón lucho por creerlo, pero como iba a pensar que no lo era cuando el mismo me lo había dicho hacía unos días.
- Edward, de verdad, lo que paso la otra noche queda olvidado.-dije con seguridad mirándolo.-Así, que no tienes porque tratarme bien cuando sabemos ambos que soy una molestia.-me termine el zumo de naranja y lo deje en la mesa.
Sus ojos verdes estaban fijos en mí y atine en ver en ellos un poco de tristeza, pero seguro que eran imaginaciones mías. Emmett, Jasper, Esme y Carlisle nos miraban a ambos alternando de uno a otro, esperaba que por lo menos ellos entendieran que aquello no era más que por mi seguridad, estaba segura de que no resistiría otra bordería de Edward sin gritarle, pero no entendía porque había dos Edward. Decidi salir de allí como la mayor de las cobardes.
Cogí mi mochila y mi chaqueta y me la abroche, para variar en este lindo pueblo empezaba la estación de lluvia así que a partir de ahora me podía ir despidiendo de mi amigo el sol, el cual me había acompañado una semana para mi bien. Cerré levemente la puerta de mi habitación y me di la vuelta para coger un paraguas.
-¿Terminaste?-me sobresalte al escucharlo detrás de mi, no me lo esperaba.
-¿Cómo?-pregunte aún sin entender.
-Que si terminaste de coger tus cosas, esta lloviendo y creo que no tendrás ningún inconveniente en que vayamos en mi coche.-dijo con su mirada clavada en mis ojos.
-Preferiría ir con Emmett.-dije con una sonrisa, abriendo la puerta para meterme en el coche con Emmett.
-Iban a recoger a las chicas y ya lo llevaba lleno porque Jasper ha pasado de mí por Alice.-me informo mientras salía detrás de mí y echaba la llave.
-Buen cambio.-dije sarcástica.
Vale, nota mental: Recordar matar a Emmett y la tropa de duendes demoniacos, ¿Cómo me habían dejado yéndome al instituto con Edward? abrí la puerta de su volvo y de pronto me sentí muy cómoda, vale aquel coche me gustaba más que el coche de Emmett, era mucho más cómodo y la música de fondo también, eran los acordes de Claro de Luna. Mire a Edward que iba rígido en el asiento y agarraba el volante como si fuese a estrangularlo, y ahí cometí mi primer error, el se giro y me miro a los ojos con sus enormes ojos verdes.
-¿Te gusta…?
-Es mi composición favorita, Claro de Luna.-respondí sin pensármelo.
-Si quieres puedo enseñarte a tocarla con el piano.-dijo Edward con una sonrisa, y sentí como me derretía y asentí con la cabeza, pero como me iba a enseñar a tocar el piano si yo ya sabía, me lo habían exigido para poder terminar canto.
Decidí perderme de nuevo en mi mundo y en el silencio que habíamos acordado llevar en el coche, pero me sentía realmente confusa porque este era el Edward que yo había conocido el primer día, pero no entendía que es lo que pasaba y porque ahora volvía a ser él. Estaba tan confusa que hasta que Edward no me dijo con una sonrisa que habíamos llegado no me había dado cuenta de que estábamos ahí, y encima con una sonrisa…Bien, genial, volvía a estar en aprietos, se ve que esto no me pasaba nada más que aquí.
Avanzamos un poco y nos fuimos acercando al instituto y sabía que Edward quería preguntarme algo, pero que no se atrevía, ¿Qué estaba sucediendo? ¿Dónde estaba la cámara oculta?
-Esto, Bella, ¿a que hora vas luego a practicar?-me pregunto tocándose el pelo y revolviéndoselo.
-No lo se, supongo que cuando terminemos las clases, pero me tengo que pasar a cambiarme y coger el balón.-dije con una sonrisa, ya para despedirme.
-Bella, yo te podría ayudar a…
-Edward, de verdad no te sientas culpable, ya te he perdonado, queda todo olvidado, no tienes porque hacer nada por mí. Sigue pasando de mi.-le dije sin ningún tipo de rencor.
-Es que yo no quiero pasar de ti.-me dijo serio y mirándome con una de esas miradas que me quitaban la respiración.
-Edward, cariño, vamos que tenemos juntos lengua.-bien, genial esa no puede ser otra menos que Lauren.-O, ¿es que no sabes nada más que tropezar con la gente atolondrada?-mi mirada, reflejo el dolor o la tristeza de saber que no tenía nada que hacer con Edward teniendo a esa como futura novia.
-Nos vemos Edward.-dije sin mirarle y me marche de allí lo más rápido que pude.
Edward no era para mí, ni yo para él y eso tenía que seguir así por mucho que me gustaran sus ojos verdes o sus sonrisas de medio lado.
--
¿Os ha gustado...? Mi pobre y dulce Bella anda demasiado confundida, conoce a dos Edwards totalmente distintos, yo también me volvería loca con una persona que puede ser dos personas totalmente distinta...
Bueno he de informaros que no va a haber actualizaciones en una semana,asi que ya sabeis lo que teneis dejarme reviews, todos los que podáis...otra cosa...siguiendo los consejos de una lectora fiel busco beta-reader, asi q si alguien tiene tiempo y se ofrece pues...No me odies por no actualizar en toda la semana siguiente, pero es que tambien necesito ir a casa...
Bss a tods, y espero leer vuestros comentarios...dadle al go!!
Afrokd
