"Pensamientos"

-Flash Back-

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Los personajes de Naruto no son míos"

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Era sábado por la mañana y Hinata recién se levantaba de un placentero sueño. Para ella ese sábado no era uno común, cualquier otro sábado sería para descansar toda la tarde, tal vez tomar un café con las chicas y pasar tiempo con su familia. Pero ese día no sería así, ese día era el tan ansiado desde hace un mes. Por fin su pierna sano y ella estaba más que lista para empezar a mudarse con su novio.

Después de tanta espera podría empezar con la mudanza, no más dolores de piernas ni nada que pueda interponerse en su camino. Eso si, cuando quisiera bajar un libro de la estantería pediría ayuda.

Cerró la última caja que contenía una pequeña parte de sus cosas. Sonrió contenta. Le emocionaba mucho la idea de vivir con Sasuke, era un sueño hecho realidad. Sabía que para Sasuke era igual, sino fuera así, entonces no le hubiese insistido tanto.

Lo único que lamentaba era que ya no vería todos los días a su familia. Los extrañaría mucho, y sabía que ellos también a ella.

Eso si, los visitaría muy a menudo. No podía vivir sin ellos.

-Hinata-chan, aquí hay otra caja.-dijo su madre mientras entraba a la habitación.

-Gracias mamá.-le sonrió mientras tomaba la caja entre sus manos. Seguro era más ropa o pequeñas cosas muy livianas.

-¿Ya terminaste? ¿Tienes todo lo que necesitas?-pregunto mientras miraba las cajas que habían en la habitación.

Hinata asintió.-Creo que ya tengo todo.

Después de las palabras de Hinata, quedaron en silencio. Hinata se mantenía mirando el suelo mientras Hikari miraba de reojo una foto de la familia que aún no guardaba Hinata en sus cosas.

Dio unos cuantos pasos hacia el tocador y tomó entre sus manos la foto enmarcada, en la cual se encontraban todos años atrás. La pequeña Hinata tenía 10 años en la foto, Hanabi 5 y Neji 11. Habían crecido muy rápido para su gusto.

-Hinata.

La oji perla fue levantando la mirada para ver a su madre mirando la foto con melancolía.

-Estoy orgullosa de ti. Eres una gran hija.-dejó la foto donde estaba y la miro con los ojos brillosos.-Te voy a extrañar mucho.

Hinata, quien también tenía una ligera capa de lágrimas en los ojos, camino hacia su madre y la rodeó en un abrazo.

Hikari acarició la negra cabellera de su hija mientras correspondía al abrazo. Extrañaría mucho a su hija, pero debía aceptar que tenía el derecho de hacer su propia vida.

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-Tienes que visitarme, hablarme todos los días y sabes que cualquier problema que tengas puedes contar con mi apoyo. Tampoco te olvides de tu hermano y tu padre ¡Te extrañaran tanto!-exclamó al borde de las lágrimas.

Sasuke sólo la miraba suplicante.-Entiendo mamá.

Mikoto suspiro tratando de calmarse.-De acuerdo.-clavo su mirada al suelo mientras escuchaba a Sasuke cerrar una de sus maletas.

Subió la mirada para encontrarse con la ancha espalda de su hijo. Cuanto había crecido. El tiempo de verdad había pasado muy rápido. Sentía como si apenas hubiese sido ayer cuando su hijo era tan pequeño, un pequeño y enojon peli negro.

Ella creía que aún era muy pronto para que su hijo se fuera de casa, pero tenía que aceptar que Sasuke ya tenía 19 años y que ahora tenía la libertad de tomar decisiones como esta que acababa de tomar.

Sólo esperaba que esta decisión fuera la correcta. Sabía que dejaba en buenas manos a su hijo, sabía que Hinata amaba a Sasuke y que lo cuidaria muy bien.

Sonrió ladinamente mientras veía la incomodidad de Sasuke. Sabía que el pensaba que en cualquier momento se echaría a llorar y el se desesperaria al no saber como consolarla. Sólo por eso no lloraria, no quería angustiar a su hijo.

-Te extrañaremos mucho Sasuke.-dio a saber regalandole una maternal sonrisa.

Sasuke sólo desvió la mirada. No le gustaban esos momentos en los que su madre se ponía sentimental, como aquella vez que se graduó de la secundaria y estaba gritando el cuanto su hijo había crecido mientras lloraba desconsoladamente. Era… incómodo, y más cuando el no sabía como expresar lo que también sentía.

-Y no hace falta que lo digas, se que también nos extrañaras.-dijo con divercion mientras miraba que la incomodidad de Sasuke incrementaba.

Sasuke la miro sorprendido y agradecido a la vez.-Es verdad.

Mikoto le sonrió y se acercó para abrazar a su hijo.

Sasuke respondió al abrazo y se dejo llevar por el momento.

Agradecía que su madre fuese quien iniciara él abrazo, admitía que a él le hubiese costado mucho el a verlo iniciado. Sólo esperaba que también su padre y hermano tuvieran la misma iniciativa que su madre.

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-Todo tiene que quedar perfecto, ordenado y con cosas de buen gusto.-parloteaba Ino mientras miraba alrededor, observando minuciosamente el departamento que ahora sería el nuevo hogar de Sasuke y Hinata.

La última nombrada sólo miraba a Ino con una sonrisa nerviosa. Amaba a su amiga, pero cuando se trataba de cosas como esas, las cosas se le salían de control e Ino se ponía loca con cualquier detalle.

Sólo esperaba que Sasuke volviese pronto del viaje de negocios al que tuvo que acompañar a su padre a última hora, coincidentemente el mismo día de su mudanza. Sasuke le había propuesto cancelar la mudanza sólo por el pequeño lapso de tiempo que el estuviera fuera, claro que Hinata se negó rotundamente ante esa idea, pues ella no quería atrazar nada más. No le quedo de otra que pedirle ayuda a su mejor e inseparable amiga Ino.

Suspiró resignada mientras escuchaba los colores de tapiz que le quedarían bien a su nueva casa.

-¿Qué tal un azul celeste? ¿O un lila?-decía mientras miraba las paredes.- No sugiero que Sasuke sea el que escoja el color, el no sale del negro.

-Yo creo que el blanco esta bien Ino-chan.-dijo mirando de reojo el suelo.

-¿Qué? ¡No!-hizo un puchero y se cruzó de brazos.- ¿Sólo blanco? ¡Los colores tienen que ser vivos y alegres! –apuntó la pared con su dedo índice.-Definitivamente el blanco no es un color vivo y alegre.

Hinata se puso a juguetear nerviosamente con sus dedos. Ino la ponia nerviosa cuando se ponia asi.-B-bueno, a mi me gusta el blanco y-y a Sasuke-kun no le desagrada. También tiene que ser un color que le guste a Sasuke.-musito. Aún que a ella no le pareciese mal el que el color del tapiz fuese uno alegre y colorido prefería usar un color común, como a los que le agradan Sasuke. Ya que también quería satisfacer a su novio.

Ino suspiro mientras la comistura de sus labios se levantaban lentamente. –De acuerdo, esta bien ¡Blanco será!

Hinata le sonrió agradecida.- Gracias Ino-chan.

-No hay de que. ¡Pero eso sí! El color del tapiz de la habitación lo elijo yo.

Hinata río suavemente.-De acuerdo Ino-chan.

Se sonrieron mutuamente antes de seguir con lo suyo.

Escogieron colores de tapiz, muebles y adornos para el pequeño apartamento juntas. Despues de un rato lleno de bromas de parte de Ino y sonrojos de parte de Hinata, llegaron los demás chicos que les ayudarían a acomodar muebles y poner todo en orden.

Mientras Kiba y Naruto peleaban por ver quien podía mover el sofá sin dificultad alguna, Hinata se fue a preparar un sencillo almuerzo para sus amigos que amablemente se habian ofrecido a ayudarla. Era lo menos que podía hacer por ellos. Claro que Chouji, Naruto y Kiba no pensaban igual. Ellos amaban las comidas de Hinata y para ellos el comer sólo un poco de sus guisos era lo mejor.

Una vez que dio otra mirada hacia sus amigos se dispuso a caminar hacia la pequeña pero hermosa cocina del lugar. Saco todo lo necesario para hacer una deliciosa pasta mientras taradeaba suavemente. Justo cuando empezó a cocer la pasta su celular vibró en el bolsillo de su pantalón. Apresurada se dispuso a contestarlo sin molestarse en ver el número.

-¿Hola?-

- Hinata.

Una sonrisa rápidamente adorno su rostro al reconocer esa voz que la volvía loca.

-Sasuke-kun ¡Me da mucho gusto oirte!-exclamó feliz para despues suspirar. Ya lo extrañaba, aún que sólo tuviera un día sin verlo ya lo quería devuelta con ella.

Sasuke sólo soltó una pequeña carcajada que sólo se permitía soltar con Hinata.-Lo dices como si hace mucho que no me escucharas.-sabía, no, juraba que en ese momento Hinata se habia puesto roja. La conocía tan bien.

Y no se había equivocado. Al otro lado de la línea Hinata estaba un poco coloreada.

-S-sasuke…-cuando la escucho susurrar su nombre con vergüenza supo que no debía de avergonzarla más.

-Yo también te extraño Hinata.-

La sonrisa de la peli negra apareció nuevamente mientras su corazón palpitaba de forma irregular.-Ya quiero que regreses.-

-Y yo ya quiero regresar, pero mi padre no me dejará ir hasta que cierre el trato con la compañía con la que esta haciendo negocios. Ya verás que pronto nos veremos.

-Eso espero.-susurro mirando el suelo. No era justo ¿Por qué tenía que ser justo en los dias que empezaría la mudanza? A ella le hubiese gustado hacer todo junto a Sasuke.

-Espero…-hizo una pequeña pausa antes de continuar, mientras sonreía picaramente sin ser visto por nadie. En ese momento estaba apunto de empezar una importante reunión con los socios de la compañía, pero aún no llegaban varios así que aprovechaba el tiempo para hablar con su novia.-Que me des una gran bienvenida cuando llegue, una placentera bienvenida.

Hinata parpadeo confundida.-¿A que te refie…?

-Lo siento Hina, me tengo que ir. Te hablaré más tarde, te amo.-y sin más colgó dejando a una confundida Hinata.

Repaso mentalmente las últimas palabras de su novio. Una bienvenida… una placentera bienvenida.

Unos segundos más y el rostro de Hinata parecía un foquito rojo de Navidad.

Ya lo entendía todo…

Sasuke era un pervertido.

¡Y la pasta se le estaba quemando!

-¡C-cielos!-exclamó apagando el fuego y tomando una toalla de cocina para dispersar el humo.

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-De verdad me hubiese gustado comer de tu pasta Hinata. Este ramen no estay tan bueno.-dijo Naruto mirando con recelo los palillos que sostenían el ramen que habían comprado a unas cuadras en un local algo raro.

-No entiendo como se te pudo quemar la pasta. Eso es raro de ti.-dijo Sakura dejando a un lado el empaque de ramen con una mueca de desagrado.

Hinata sólo jugeteaba disimuladamente con sus dedos.-S-solo me distraje un momento.-musito apenada.

-Lo más seguro es que estabas hablando con tu Sasuke-kun.-dijo Kiba con una fingida voz chillona.

-E-eso no es verdad.-mintió visiblemente mientras sus mofletes se pintaban de un color carmín.

-Si claro.-dijo Ino mirandola divertidamente.

Hinata sólo se encogió en su lugar.

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Abrió lentamente la puerta sin hacer ruido. Era tarde, las dos de la madrugada para ser exactos, era consiente de que lo más seguro era que Hinata estaría profundamente dormida.

La cerró lentamente y dejó su maleta aún lado de la puerta. Ya mañana acomodaria sus cosas.

A paso ciego y sigiloso trató de dar con la recámara que compartiría con Hinata, pero entonces escucho un pequeño ruido en la cocina.

Extrañado se diriguio allí para encontrar una imagen que hacia que sintiera algo raro en el estómago. Siempre que se trataba de Hinata sentía las mismas cosquillas.

Frente a el estaba una adormilada peli negra tomando un poco de agua.

-Hina.

Hinata respingo y el sueño se fue a los suelos cuando escucho la voz de Sasuke. Inmediatamente volteó y dejó el vaso en la barra.-¡Sasuke! ¡Me asustaste!

Sasuke sonrió. –Lo siento.

Hinata lo imitó y rápidamente corrió a sus brazos. Después de cuatro horribles días Sasuke estaba devuelta.

El azabache correspondió el abrazo mientras enterraba su nariz en la negra cabellera aspirando su aroma.

-¿Qué haces despierta tan tarde?

Observó con ternura que Hinata se estrechaba más en su pecho.

-Estas cuatro noches me e levantado en la madrugada por que…-sus mejillas se ruborizaron.-m-me da miedo estar sola. Y-ya sabes.-

Sasuke sólo sonrió ladinamente.-Miedosa.-sonrió más ampliamente al ver ese ceño fruncido y ese puchero que la hacia ver tan irresistible.

-T-tonto.-susurro molesta, bueno sólo un poquito.

Sin poder resistirse sello sus labios con los de ella. Cuatro días sin el dulce sabor de sus labios era un infierno.

Hinata correspondio el beso sin dudarlo ni un segundo, enrrollando sus brazos en el cuello masculino. El beso era suave y tierno, en una mejor definición para ambos el beso era exquisito.

Cuando la maldita necesidad de respirar se hizo presente, muy a su pesar se separaron dejando un hilo de saliva conectados a sus labios. Sasuke uso el dorso de su mano para limpiar dicha saliva y miro provocativamente a Hinata.

-¿Sabes? En todo el camino no pude evitar pensar en aquella bienvenida que te pedí.

El rostro de Hinata enrojecio. Ahora no tuvo que pasar tanto tiempo para que su aún inocente mente entendiera las palabras con doble sentido de Sasuke.

-Estuve pensando también en todas las posiciones en las que te puedo poseer, y claro, estrenar todos y cada unos de los lugares de esta casa para hacerte el amor.-susurro contra su oído, disfrutando internamente el sentir el cuerpo de Hinata estremecerse ante su aliento.

Acaricio con sus dedos la espalda de la peli negra, bajando poco a poco hasta llegar a su retaguardia. Con delicadeza apretó esos dos formados y firmes monticulos.

La Hyuga gimio débilmente ante la sorpresa. Se estaba exitando… ¡Dios! ¡Se exitaba con tan sólo escuchar la sensual y ronca voz de Sasuke!

Trago fuertemente saliva.-Y-yo…-

-Se que tu también me deseas Hime… y no te culpo.

Alzó una ceja con diversión, aún un poco avergonzada pero también divertida.

-¿Cómo lo sabes?

Alzó los hombros.-No traes sostén, con eso te digo todo.

Rápidamente bajo la mirada para encontrarse con sus pezones erguidos. Parecía que perforarian la tela de seda en cualquier momento.

Obviamente como en cualquier situación vergonzosa y bochornosa, Hinata se puso tan roja como un semáforo. Velozmente tampo sus prominentes pechos con ambos brazos y dio unos pasos hacia atrás.

Sasuke sólo sonrió malosamente.

Se tomó su tiempo para tantearla de arriba hacia abajo.

Llevaba puesta una blusa de tirantes color cielo y que debido a sus pechos esta se levantaba dejando ver su ombligo. Llevaba también un diminuto short de seda a juego con la blusa.

Se miraba realmente tentadora.

-M-me pones nerviosa c-cuando me miras así.-tartamudeo tratando de no sentirse tan vulnerable ante el.

- Esa es la intención.-miro de soslayo la barra de la cocina. Una de sus fantasías se haría realidad esa noche, tener sexo con Hinata en una cocina.

Sasuke se acercó "inocentemente" hacia una confundida Hinata. La tomó de las caderas pegándola a su cuerpo y haciendo que ella diera un respingo al sentir algo duro y caliente precionandose en su vientre.

-Mira lo que me haces Hina.-tomó su mano y la puso sobre su erección.- tu me conviertes en un pervertido.

Froto su mano en la erección, haciendo gemir a Sasuke.-Y tu me has hecho una pervertida, Sasuke.

El de ojos onix sonrió descaradamente.-Eso me encanta.

-Lo se.

Sin poder contenerse, tomó entre sus brazos a su novia y la subió a la barra de la cocina.

-¡E-espera! ¡Sasuke! ¡¿Lo haremos aquí?!-pregunto escandalizada mirando como Sasuke se desabrochaba el cinturón y se bajaba el cierre.

-¿Por qué no? Si ya lo hemos hecho en un baño público, una biblioteca, el despacho de tu padre, en el salón de clases…-

-¡Esta bien! E-entendí tu punto.-

-Pues bien,- se quitó la camisa blanca y los pantalones de vestir junto con los zapatos y calsetas.-Ahora sólo quiero que disfrutes.- Quito la blusa de tirantes junto a el short. Tenía unas tremendas ganas de arrancarle la ropa con los dientes, pero no lo haría sólo por que ya lo había hecho una vez y salió regañado por ella.

Sin dejarla decir ni una palabra el estampó sus labios contra los suyos y no tardó nada para sentir la lengua invasora moverse de un lado a otro.

Como siempre cuando la besaba, Hinata se perdió en las sensaciones que le regalaba el beso y las caricias en su espalda.

Sasuke abrió las piernas de Hinata para pocisionarse en medio de ellas sin dejar de besarla sólo como el sabía.

Sintió los delgados dedos de la ojiperla jugar con sus cabellos mientras el no dejaba su boca. Lamiendo, chupando y mordiendo sus labios. Llevo sus manos a los dos monticulos desnudos y empezó a amasarlos y masajeralos delicadamente.

Ella sólo gemia aún besando a Sasuke. -S-sasuke.-susurro cuando el empezó a frotar su miembro contra su intimidad.

Bajo sus labios dejando tiernos besos en su cuello sin dejar de frotarse contra ella. Gruño cuando sintió una pequeña mordida en su cuello y las caricias que Hinata le daba a su espalda.

Con un poco de torpeza la fémina llevó sus manos a los abdominales de Sasuke, delineando con las yemas de sus dedos cada línea y músculo que se encontrará. Dejó por un momento los labios de el peli negro para centrar toda su atención en el cuello masculino.

Mordia y chupada la piel dejando pequeñas marcas rojizas.

Sasuke sólo observaba los rosados labios de Hinata pasearse por su torso. Jadeo cuando sintió la húmeda lengua en su pezón izquierdo. Sus dientes rozaron su pezón y las succiones no hicieron falta.

Sumamente excitado, recosto a Hinata sobre la mesa y llevó su hambrienta boca hacia ellos para lamerlos y morderlos con delicadeza.

Hinata sólo disfruto de las caricias apoyando su peso con sus brazos dejando al merced todo su cuerpo a Sasuke. Se arqueo y jadeo cuando sintió los dientes de Sasuke rozando y mordiendo su delicado pezón. Ella misma se recosto sobre la mesa y miro suplicante al azabache. Quería sentirlo dentro de ella.

-Sauske-kun.-suplico.

El azabache sonrió ladino y de un movimiento rápido rompió las bragas de Hinata, dejando a la vista su hermosa intimidad.

Hinata desvió la mirada avergonzada. A veces Sasuke tenía la maña de observarla por un largo tiempo cuando estaba desnuda. Se avergonzo más cuando le dobló sus piernas y las abrió dejando ver toda su intimidad.

Se alarmo gratamente al observar como Sasuke se arrodillaba y ponía su cara muy cerca de su intimidad.

-¿Qué h-haces Sasuke?.-

-Quiero probarte.- nunca le había hecho sexo oral a Hinata sólo por una cosa: la última vez que lo intento recibió una patada en la cara. Hinata era demaciado tímida y por eso mismo se contenía en hacerlo. A el ganas le sobraban de probarla allí abajo.

Hinata ya no pudo negarse al sentir los húmedos labios de Sasuke en su ingle. Haciendola estremecer. Empezo a dejar una lenta cadena de besos hasta llegar a los labios de su intimidad.

Se arqueo e inevitablemente un gran gritó de placer salió de sus labios al sentir la lengua de Sasuke moverse de arriba hacia abajo en su mojada vulva.

Sasuke disfrutaba el sabor de la esencia de Hinata y los gritos de placer que soltaba. Aún que le gustarán mucho esos sonidos tenía que hacer que los disminuyera o de lo contrario sus nuevos vecinos pensarían muy mal de ellos. A el le valía un coño eso pero sabía que a su tierna y recatada novia no.

Despegó un momento sus labios de la intimidad de Hinata y levantó la mirada para verla con la respiración agitada y la boca abierta de donde aún salían pequeños gemidos.

-Me gustan mucho tus gemidos Hinata pero los vecinos nos pueden escuchar ¿Eso quieres?-

Hinata negó repetidamente sin dejar de respirar con rapidez. -S-sigue p-por favor sonrió y llevó nuevamente sus labios a la vulva de Hinata. Chupo con fervor el hinchado clítoris y llevó sus dedos al centro de Hinata para meterlo y sacarlo sin dejar de chupar y lamer la rosada intimidad.

Hinata apretó sus muslos y llevó una mano a la cabeza de Sasuke para precionarlo con delicadeza mientras con su otra mano tapaba su boca para que sus sonoros gritos no se escucharán. Le encantaba lo que sentía, le fascinaba sentir la lengua de Sasuke moverse de arriba para abajo, disfrutaba tantísimo sentir como la penetraba con su lengua. Amaba esa nueva sensación.

Justo cuando un arrasador clímax iba a golpearla Sasuke retiro los dedos de su interior y alejo su boca de su intimidad. Jadeo en forma de protesta y sólo escucho una carcajada de Sasuke.

Observó el como Sasuke relamia sus dedos con mucho gusto, como si sus fluidos fuera la mejor cosa que hubiese probado.

-Sabes muy bien ¿Quieres probarte?-

Antes de que ella pudiera contestar el ya tenía nuevamente sus labios en los de ella. Sintió el sabor de sus fluidos cuando la lengua de Sasuke invadió su cavidad. Con tan sólo sentir su ecencia en la boca de Sasuke se excito más si eso era posible.

Chillo imprecionada cuando sintió los brazos de Sasuke rodeandola y cargandola. Lo miro confundida para después enrrollar sus brazos en el cuello masculino.

Al captar esa mirada Sasuke la beso en la comistura de sus labios. -Vamos a estrenar el sofá.-

Hinata enrojecio hasta las orejas. Sasuke solo quizo reír al verla roja como un tomate. Se sonrojaba por todo.

Camino un poco más hasta que miro el sofá frente a el. Se sentó sobre el y tomo a Hinata por los muslos para bajar sus calzoncillos, dejando ver su duro y palpitante falo.

-Montame.-pidió deseoso. Su miembro ya dolía y estaba muy ergido.

Debido al deseo que Hinata sentía la vergüenza paso a segundo plano y sin esperar demaciado tomó el ergido miembro y lo llevo a su entrada para introducirlo lentamente.

Sasuke abrió la boca y cerro los ojos al sentir el interior de Hinata succionandolo. Era tan estrecha.

Hinata no empezó a cabalgarlo lentamente, fue todo lo contrario. Apoyo sus manos en los hombros masculinos y empezó a brincar encima de Sasuke, enterrando hasta lo más hondo el miembro.

Sasuke solo miraba maravillado el rebote de los senos de Hinata ante cada estocada. Tomó la cadera de Hinata para ayudarla a subir y bajar lo más rápido posible. Observó el pequeño hilo de saliva que salio de la comistura de sus labios. Se arqueo un poco para lamer desde su mentón hacia sus labios.

Hinata atrapó sus labios besandolo con ardor y pasión sin dejar de envestirlo.

Oírla gemir mientras aún lo besaba era tan erótico, así como ver sus muecas de placer y sus pechos rebotar.

-Maldición…-sabía que estaba apunto de correrse, era imposible no hacerlo, pero se propuso hacer que Hinata se corriera primero.

Cambio de posición repentinamente, dejando debajo de el a la oji perla. Movió sus caderas fuertemente, enterrandose en lo más profundo. Subió ambas piernas de la fémina en sus hombros sin dejar de envestirla.

Hinata sólo gemia y gritaba por más. Era imposible tanto placer, aún no podía creer todo el placer que resivia con Sasuke. Sabía que la monotonía jamás sería parte de sus vidas.

Chillo cuando sintió los dedos de Sasuke jugar con su clítoris. Se iba a correr, estaba apunto de correrse.

-¡Sasuke!-sus paredes internas se apretaron contra el miembro haciendo que Sasuke se corriera junto con ella. Dio un par de estocadas más antes de caer rendido sobre Hinata.

Le costaba respirar con normalidad, su corazón latía desefrenadamente y su cuerpo tenía una ligera capa de sudor. Esa fue la mejor bienvenida que podia tener de parte de Hinata.

Hinata apenas y podía mantener sus ojos abiertos. Pestañeo un par de veces tratando de que el sueño no le ganará pero fue imposible, cayó dormida en los brazos de Morfeo mientras Sasuke la miraba.

Definitivamente ahora una de sus cosas favoritas serían las bienvenidas para Sasuke, y ¿Por qué no? Tal vez alguna dia se atrevería a pedirle una bienvenida a Sasuke.

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Continuará…

¡Hey! ¡Hola lectores! :3 siento mucho si me tarde en actualizar pero no había tenido tiempo para avanzar en este capitulo u.u Afortunadamente e terminado :3

Gracias por sus comentarios :') me hacen muy, muy pero muy feliz :D

Agradecimientos a:

DAMIC00

Hinatauzumakiuchijahyuga

Makaa-chan

Daisuke-37

Rose101226

Nn

X.X

Holis

Perdón por cualquier error ortográfico :(