Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertencen...

Los dos que dan por sentado

(The ones they take for granted)

Un fic de Pareathe

Traducción por Apolonia


~Todo el día, mirando al techo
Haciendo amigos con sombras en la pared~

Él se va.

Han pasado dos días desde que escuché esas palabras-¡lo vi admitir sus intenciones con mis propios ojos!, pero... no lo puedo creer. No es que no quiero, a pesar de que sería cierto. Desearía que fuera tan simple como la negación. Podría hacer frente a eso, creo. Pero esto...

Realmente no puedo creer que esté abandonándome.

Todo lo que he hecho desde entonces ha sido como existir dentro de una niebla impenetrable. Y no es sólo esta cosa que parece tan irreal. Es... todo. Cada cosa a mi alrededor, cada persona que me encuentro, cada uno de los aspectos de mi vida... es todo parte de algún tipo de sueño del que no puedo despertar.

No, no es un sueño. Una mentira, eso es lo que es. Sólo una gran, maldita mentira.

Hay sólo una cosa que me mantiene incluso remotamente cuerda: Pan. Es aterrador, cuán perspicaz es mi hija de diez años; debe obtenerlo de su ojiichan, porque definitivamente no proviene de su padre o de mí. Ella es la que me mantuvo de ceder completamente a esta desesperanza. Me necesita, y me niego a hundirme tan profundo en la auto-lástima como para ser incapaz de cuidar de ella.

~Toda la noche, escucho voces diciéndome que debo dormir un poco
Porque mañana puede ser bueno para algo~

Ella no sabe que su abuelo se va a alguna parte. Por otra parte, no se supone que yo lo sepa tampoco, y tan cobarde como es, no he hecho que nadie a piense diferente. Es espeluznante lo bien que he aprendido a pasar por las mociones de mis deberes como la pequeña buena ama de casa. Gohan no tiene ni idea de lo que he estado pensando o sintiendo, o si lo hace, no está dispuesto a reconocerlo.

Pero Pan... oh sí, Pan sabe que algo anda mal. Puede no conocer los detalles, pero sabe que las cosas no son como solían ser, o como deben ser.

Esta es la segunda noche que viene abajo después de que Gohan ya se haya ido a la cama mientras yo me mantengo ocupada con lo que pueda encontrar para mantenerme ocupada, y se curva en mi regazo en el sofá. Sé que él no estaría muy feliz de eso ya que siempre es después de su hora de dormir cuando lo hace, pero no tengo el corazón para enviarla de nuevo a dormir. Especialmente no ahora, cuando tantas cosas han cambiado tan rápido.

Así que aquí estamos, tendidas en el sofá juntas. Sé que quiere decir algo-casi puedo ver los engranajes girando en su cabeza-y aunque no tengo idea de cómo voy a responder cuando empiece a hablar, quiero saber lo que le dirá... lo que está pensando. Por otra parte, tal vez no. Con todo lo que ha pasado en los últimos meses, no es mi marido o mi suegra a quien más he lastimado injustamente. Es a Pan.

¿Cómo voy a explicar lo que está sucediendo a nuestra familia? Ni siquiera tengo un control sobre mí misma.

~Espera, siento como que estoy llegando a una crisis nerviosa
No sé por qué~

"¿Mamá? ¿Te puedo preguntar algo?"

Oh dios, no sé si puedo hacer esto... "Hai, por supuesto, cariño. ¿Qué es?" No puedo creer que soné tan tranquila... tan normal, pero creo que debería contar mis bendiciones.

Se mueve en la curva de mi brazo para que su rostro no esté enterrado en la tela de mi bata, si bien parece contenida de mantener su cabeza contra mi hombro en lugar de mirarme, por lo cual estoy eternamente agradecida. Kami sabe que mi rostro probablemente diga lo que mi voz no.

Y ahí está de nuevo-esa pausa, diciéndome que está insegura de cómo continuar. Pero, como siempre es el caso de Pan-chan, parece llegar a algún tipo de decisión sobre la forma de proceder, y se tensa ligeramente.

"¿Estás enojada conmigo?"

¿Qué? Estoy... enojada... con... Se siente como un mil agujas pequeñas que están atacando a mis pulmones mientras tomo un fuerte respiro. "¡No!" Respondo de una manera más o menos convincente de lo que había previsto, porque ella salta un poco. "No," repito, más suavemente esta vez. "¿Por qué piensas eso?"

~No estoy loco, sólo estoy un poco mal, sé que ahora no puedes decirlo
Pero permanece un rato, y quizá entonces verás un lado diferente de mí~

"Es sólo..." Suena tan pequeña ahora mismo, tan diferente a la jovencita en que se está convirtiendo. "Tú... tú y Papá... dejaron de hablar, y no sonríes más. Siempre solías sonreír todo el tiempo. ¿Hice... hice algo mal, Mamá?"

No puedo respirar...

"No, bebé," logro responder, y mis brazos se aprietan instintivamente a su alrededor mientras aprieto mi mandíbula y lucho una repentina inundación de lágrimas juntándose en mis ojos y garganta. "Tú... oh Pan-chan, no has hecho nada malo," le aseguro vehementemente.

"¿En serio?"

"De verdad," respondo a su cabello. "No has hecho nada sino enorgullecerme, nena. Significas para mí más que nada en este mundo, y" -¿cómo digo esto?- "no importa lo que pase, quiero que recuerdes cuánto te amo. Nada va a cambiar eso. Prométeme que nunca lo olvidarás, ¿está bien?"

Ella asiente contra mi hombro. "Aunque hay algo realmente mal, no hay... algo grande. Algo que tienes miedo de decirme."

~No estoy loco, estoy un poco afectado, ya sé que ahora no te importa
Pero pronto vas a pensar en mí, y cómo yo solía ser~

Es una declaración, no una pregunta, y hago un gesto de dolor a su llano, dado por hecho tono. ¿Es de verdad así de obvio, que estoy tan cerca de desmoronarme? Maldita sea, ¡nunca debería tener que estar en una posición como esta! ¿Qué hay de malo en mí? Cómo pude fallarle así... ¡sobre todo ahora!

"Es... es complicado," comienzo, obligando a mi propia voz a mantener la calma.

Ella se sienta y finalmente me mira a los ojos, su propia mirada firme y mostrando determinación mucho más allá de sus diez años. "¡Puedes decirme, Mamá! ¡Ya no soy más una niña! Te lo prometo, lo que sea... ¡puedo manejarlo! Quiero ayudarte, Mamá, ¡al igual que tú y Papá y Ojiichan siempre están haciendo por mí!"

A pesar del pánico creciendo en mi pecho y las lágrimas formándose en mis ojos, no puedo evitar sonreír. Realmente no tiene ni idea de lo orgullosa que me hace... lo mucho que admiro su espíritu e intrepidez. No quiero que nada nunca obstaculice esas cualidades.

"Te diré lo que puedes hacer por mí," susurro, sosteniendo su mejilla. "Sólo mantente siendo tú misma, Pan-chan. Eso es todo lo que quiero."

~Mírame, hablándome a mí mismo en público
Y eludiendo miradas en el tren~

"Tu mamá tiene razón, sabes."

Ambas saltamos, y Pan se gira. "¡Papá!"

No sé cuánto tiempo ha estado ahí o qué escuchó, y me maldigo en silencio por no prestar atención. Luego camina hacia nosotras, arrojándome un ilegible vistazo antes de pasar una suave mirada sobre Pan. "Gomen ne, Pan-chan, no quise asustarte." Una vez que llega al sofá, se agacha frente a ella. "No te preocupes más. Sé que las cosas han sido extrañas últimamente, entre la mudanza y todo, pero está bien ahora. Muy pronto, todo va a estar de vuelta a la forma en que era antes."

Cierro mi apretada mandíbula y cierro mis ojos. Si él realmente cree eso, está vivendo en un mundo de fantasía, y la idea de él tratando de arrastrar a Pan en él realmente, realmente me enfurece.

Por otra parte, no hay mucho que pueda hacer ahora, excepto sentarme aquí mientras él le da un abrazo y la envía de vuelta a la cama. Ella se detiene a mitad de camino, se da vuelta, y vuelve a correr, envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello e inclinándose para que su boca esté al lado de mi oreja.

"Sé que no es verdad," susurra ella, haciendo detener mi aliento en mi garganta, pero antes de que pueda recuperarme de la conmoción por tal increíble muestra de intuición, ella se aleja. "Te quiero, mamá, y prometo hacer lo que dijiste."

Absolutamente increíble... ella es mucho más fuerte de lo que yo nunca pude ser.

~Sé que todo el mundo ha estado hablando de mí; puedo oírlos susurrar
Y me hace pensar debe haber algo malo conmigo~

"Buenas noches, bebé," digo después de ella mientras da vuelta alrededor de la esquina y entra a su habitación al final del pasillo.

Tan pronto como escucho su puerta cerrarse, Gohan suspira y se sienta en el otro extremo del sofá. Se dirige a mí, frotando el puente de su nariz, lo que significa que acaba de quitarse sus gafas antes de venir aquí abajo... y eso significa que ha estado despierto todo este tiempo cuando asumí que estaba durmiendo.

"Deberíamos ir a la cama también."

Ahí va, tratando de actuar como si nada estuviera mal. En lugar de llamarlo, me levanto en cambio. "Necesito doblar la ropa," respondo. Francamente, estoy agotada, pero no he estado durmiendo bien, y realmente no tengo la energía para ahondar en todo eso con él ahora mismo. Afortunadamente, sucede que sé que hay una carga de ropa en la secadora, por lo que tener que acomodarla es tan buena como cualquier excusa.

Al parecer no lo entiende, porque él me sigue a la cocina tamaño armario y se acomoda contra la pared al lado de la pequeña zona en la que la lavadora y secadora están puestas.

"Deberías haberme dicho," dice suavemente.

Mantengo mi espalda a él y sigo apilando la ropa en la canasta de lavandería. "¿Decirte qué, exactamente?"

"Acerca de Pan," explica. "Deberíamos estar trabajando juntos para ayudarla a través de esto..."

~Fuera de todas las horas, pensando
De alguna manera he perdido mi razón~

Oh, ¿en serio? Trabajando juntos, ¿eh? ¿Al igual que cuando nosotros decidimos mudarnos de la casa en la que ella pasó toda su vida, o cuando nosotros optamos por mantener la partida de Goku en secreto para que ni siquiera tenga la oportunidad de decir adiós?

El segundo pensamiento, creo que estoy en el estado de ánimo para tener una pequeña charla, después de todo.

"¿Y cómo lo hacemos, Gohan?" Me doy vuelta y me inclino contra la lavadora, doblando mis brazos fuertemente sobre mi pecho. "Creo que mejor deberíamos averiguar eso en primer lugar."

Él se pone rígido y frunce el ceño. "No entiendo lo que tú-"

"¿Quieres que finja que todo está bien para que ella no sospeche que algo está mal? ¿O se supone que debo mantener mi boca cerrada otra vez, y dejarte hacer lo que quieras, incluso si la lastimará aún más al final? ¿Es eso lo que quieres de mí, que continúe con la mierda con la que acabas de alimentarla?"

"Quise decir lo que dije," responde con vehemencia, dando un paso adelante y descansando su mano sobre mi brazo. "Todo va a estar bien, Videl. Hemos empezado de nuevo, ¿o no?"

"Tienes que estar bromeando," susurro más para mí que para él, aunque él se mueve ligeramente ante la respuesta. "¿Llamas a esto empezar de nuevo? ¿Sólo porque ya no vivimos al lado de él? No es que importará después de mañana... ¿verdad?"

~No estoy loco, estoy un poco mal, sé que ahora no puedes decirlo
Pero quédate un rato, y quizá entonces verás un lado diferente de mí~

Oh sí, eso llamó su atención. Veo una serie de emociones pasar por sus facciones, una más prominente que el resto: ira sospechosa.

"Sí, sé que Goku está planeando irse al espacio," continúo, "y no, no lo averigüé de él."

Se relaja, pero sólo un poco. "Si ese es el caso, entonces deberías entender por qué Pan nos necesitará aún más ahora."

"Sé que necesitará a alguien," digo con la sangre bullendo, "pero no seremos nosotros. No después de mentirle así."

Parece que afecté un nervio. "Por última vez, no le he mentido y-" Sus ojos se amplían ligeramente, y toma un profundo respiro. "Yo... lo que quiero decir es..."

Mentiroso. "Oh, sé lo que quieres decir, y tienes razón. Soy tan culpable como tú lo eres. La única diferencia es que estoy dispuesto a admitirlo, mientras que tú estás todavía tratando de hacerte creer que puedes hacer caso omiso de lo que sucedió y que simplemente acabará yéndose."

"Eso es todo. No estoy ignorando nada; ¡estoy intentando! Estoy intentando ayudarnos a volver a donde estábamos antes de... antes de todo esto." Su mano se mueve de mi hombro a mi mejilla, y sus ojos se encuentran con los míos en una silencia súplica. "¿No es eso lo que quieres?"

"Realmente no entiendes, ¿no?" Se aleja de nuevo, su rostro mostrando su confusión. "Incluso ahora... después de todo lo que ha pasado..."

~No estoy loco, estoy un poco afectado, sé que ahora no te importa
Pero pronto vas a pensar de mí, y cómo yo solía ser~

Honestamente no se da cuenta, ¿verdad? ¿Cómo pude alguna vez desear que las cosas fueran como antes? ¿Es por eso que he sentido como que estaba ignorando lo que pasó? ¿Porque esta es la forma en que él quiere que sea?

Cuando realmente lo pienso, las cosas no son muy diferentes ahora de cómo lo eran antes. Estamos de vuelta viviendo dos vidas separadas bajo el mismo techo, con el menor contacto posible en nuestros nuevos, más cercanos cuartos. El único cambio es, en lugar de llorar hasta quedarme dormida, deseando que Gohan me preste atención, me encuentro soñando con los ojos abiertos sobre lo que sucedería si arrojo toda razón de lado y me fuese con Goku.

Pero eso es todo lo que es: un sueño.

Siempre me ha gustado decirme yo tenía coraje, pero no esta vez. No es sólo Gohan tampoco- él es la menor de mis preocupaciones. No, si le dijese a Goku que quisiera dejar a Gohan para estar con él, ¿cómo lo haría sentirse? Él ama a su hijo... nunca podría lastimarlo más de lo que ya lo hemos lastimado. Jamás podría ponerlo en esa posición... no cuando ya he visto lo mucho que está sufriendo ahora.

¿Y qué hay de Chi-chi? Sé que no califica como la mujer del año, pero estoy segura de que ama a Goku a su propio modo. ¿Cómo lo manejaría ella si supiera que su marido tuvo una aventura con su propia nuera? Sé que todos hemos bromeado sobre que nunca se enfermar porque es demasiado tenaz para dejar que algo la detenga de cocinar, limpiar, y perseguir a las personas con su sartén, pero si algo pudiera darle un ataque al corazón, probablemente sería eso.

~He estado hablando en mi sueño
Muy pronto vienen a buscarme, me llevarán~

Luego está Pan. Ella los ama tanto... si fuera a dejar a uno por el otro, no sólo la confundiría, la devastaría. Y... probablemente terminaría odiándome, tal vez incluso más de lo que ya me desprecio a mí misma.

De todas las posibilidades, esa es la más aterradora perspectiva de todas.

Lo único que se está logrando con esta conversación es la confusión de Gohan y la desesperanza absoluta para mí. Nada nunca va a cambiar entre nosotros; yo también podría aceptarlo.

"Olvídalo," le digo, empujando la canasta de lavandería en la esquina antes de pasarlo caminando. "Voy a la cama."

No tengo que mirar para saber que está a sólo unos pasos detrás de mí mientras entro en nuestro dormitorio. Sin siquiera molestarme en desvestirme, me meto en la cama y apago la lámpara al lado de mi lado de la cama, la única luz que queda en la habitación procede de su lado. Con mi rostro hacia la pared, escucho la puerta cerrarse con un suave 'click', y siento la cama hundirse ligeramente bajo su peso en un momento después. Incluso con mis ojos cerrados, puede decir la diferencia una vez que apaga la última luz.

Luego lo siento moviéndose más cerca, y yo me endurezco mientras un brazo se envuelve alrededor de mi cintura, tirando de mi espalda contra él.

~No estoy loco, estoy un poco mal, sé que ahora no puedes decirlo
Pero quédate un rato, y quizá entonces verás un lado diferente de mí~

"Videl... lo siento. Supongo... que no he estado manejando esto muy bien, ¿verdad?" Se presiona contra mí en una especie de abrazo desde atrás, y siento su aliento en la parte de atrás de mi cuello. "Pero quiero decir lo que dije. Te quiero, y quiero que seamos felices de nuevo. Eso es todo lo que me importa ahora mismo, pero no puedo hacer eso a menos que me digas lo que quieres que haga. Por favor... lo que sea, lo haré. Todo lo que tienes que hacer es decírmelo."

Sabes, no fue hace mucho tiempo cuando escuchar esto me hubiera hecho más feliz de lo que he sido en años, pero ahora...

No es que dude de su sinceridad; no lo hago. No hay duda en mi mente, en este momento al menos, de que quiere de todo corazón tratar de hacer que nuestro matrimonio funcione. La pregunta es, ¿cuánto durará esta vez? ¿Un día? ¿Una semana? ¿Cuánto tiempo le tomará para ponerse cómodo de nuevo con nosotros, para detenerse de nuevo en la apatía? Cuanto más tiempo pasa, más creo que realmente no puede evitarlo. Así es él. Incluso cuando aparecía como Saiyaman, era un protector, no un luchador. Nunca ha sido un guerrero de corazón, no por el tiempo que lo he conocido. La única vez que alguna vez se haya comportado serio en el campo de batalla es cuando su espalda estaba contra la pared, dejándolo absolutamente sin ninguna otra opción sino luchar con su totalidad o perder todo. Y aun así, lo hace a regañadientes.

A pesar de que no se da cuenta, eso es exactamente lo que está haciendo ahora... lo que ha hecho siempre.

~No estoy loco, estoy un poco afectado, sé que ahora no te importa
Pero pronto vas a pensar de mí, y cómo yo solía ser~

Él no entiende que existen diferentes tipos de batallas: por carreras, matrimonios, paternidad... y todas ellas requieren nada menos que un cien por ciento de todo el tiempo para evitar el fracaso. Por supuesto, cuando se trata de trabajo y de criar hijos, es posible, aunque no preferible, tener éxito por sí sólo.

Supongo que es la razón por la que dicen el amor es el último campo de batalla. Sin que ambas personas den todo lo que tienen, seguro, puedes sobrevivir, pero es realmente imposible ganar, y finalmente, te preguntas por qué estás luchando en primer lugar.

Es una quimera, esperar que actúe de otra manera. Es como me temía: no es algo que él hace, sino parte de quién es.

Luego estoy yo. No puedo ignorar el hecho de que, aunque siempre será igual, he cambiado más de lo que él podría posiblemente imaginar. La mujer con la que se casó, la chica que creía que podía afrontar cualquier reto y superarlo, la que estaba tan segura de lo que quería... se ha ido ahora. Todo lo que queda es una cáscara de mi antiguo ser, poco más que la sombra que hago en la pared.

¿Hay alguna oportunidad para nosotros en lo absoluto? ¿Hay alguna forma para que él mantenga su promesa a Pan, y a mí? Dijo todo lo que tengo que hacer es decirle lo que quiero, ¿pero cómo puedo hacer eso? Las cosas que necesito ahora- confianza... seguridad... esperanza-son las pocas cosas que él que no puede darme. Pero hay una cosa que sí puede hacer...

"Deja que Pan se quede en casa en lugar de ir a la escuela mañana. Tienes que decirle... así puede decir adiós a su abuelo."

Se tensa, pero sólo por un momento. Luego asiente contra mi hombro. "Si eso es lo que quieres, hablaré con Pan a primera hora de la mañana."

Sí, eso es lo que quiero. En este punto, es todo lo que creo que puedo hacer.