Muchísimas gracias principalmente por hacerme notar los errores de distracción, prometo prestar más atención en los futuros capítulos, y así como por los hermosos reviews a Serena Princesita Hale, Bliu Liz, Ana, solispinillos.m, Hermy Evans Blacky y a mirii :3

Gracias a lalunaroja por el apoyo y mensaje, así como a las personas que están siguiendo esta historia ^^ No saben lo reconfortante que es al recibir la notificación de ustedes :3

Esta es una adaptación del libro "Una proposición peligrosa" por Fayrene Preston, los personajes de Harry Potter, no me pertenecer, sino son de la fantástica J.K Rowling.

Capítulo 10 - "No tomaré un NO, como respuesta"

La noche pasada.. Ya iban dos noches seguidas que debía olvidar.

—He hecho lo que dije que haría. He pensado en el asunto de las lecciones y decidido que lo mejor será cancelarlas.

—De manera que no tienes valor para seguir adelante.

Fue una irritante respuesta formulada con gran suavidad, casi con ternura. Hermione no sabía cómo debía reaccionar ante aquella combinación. Pareció triunfar una rabia apenas contenida.

—No tiene nada que ver con el valor. He tomado mi decisión basándome en consideraciones profesionales. En primer lugar, no puedo saltarme mi agenda así como así durante los próximos días.

—¿Qué sucede? ¿Acaso temes que Dallas se hunda sin tu constante vigilancia?

—Y en segundo lugar —continuó Hermione, ignorando las palabras de Draco—, he decidido que no necesito más lecciones. Ya te dije que aprendo rápido. Me has enseñado más que suficiente para seguir adelante.

—Solo estás empezando, cariño.

Hermione alzó levemente la barbilla.

—No me llames cariño. ¿Y qué quieres decir con que solo estoy empezando? Después de anoche… —se interrumpió. Cualquier mención a lo sucedido la noche anterior podía resultar peligroso.

—Después de anoche, ¿qué?

Hermione cometió el error de mirar a Draco a los ojos, y vio el calor que los iluminó ante la mención de la noche pasada. Logró encogerse de hombros.

—Fue divertida y bastante informativa, pero a partir de ahora puedo seguir sola —debía haber libros sobre el tema. Haría que Molly buscara en las librerías de internet—. Naturalmente, no renegaré de nuestro acuerdo. Desarrollaremos nuestros terrenos juntos —asignaría uno de sus empleados principales al proyecto, porque no estaba dispuesta a trabajar personalmente con Draco.

—Qué ético por tu parte. Pero no pienso librarte de la otra parte de nuestro compromiso. Siento la obligación moral de continuar, y además…

—¿La obligación moral? —Repitió Hermione—. Dame un respiro, Draco. Y mientras lo haces, considérate liberado de todo compromiso.

—Y además, anoche me dijiste que harías cualquier cosa por conquistar a Ron. Que yo sepa, nunca te he oído exagerar y, por tanto, te creí. Y ahora… —Draco volvió a mirar su reloj—… son casi las nueve y media. Ya llegamos tarde —se apartó del escritorio—. Vamos.

Hermione pensó que debía haberse perdido algo.

—¿«Vamos»? ¿Adónde se supone que vamos?

—He concertado algunas citas para ti. ¿Has despejado tu calendario para los próximos días, como te dije?

—No, claro que no.

Antes de darse cuenta de lo que sucedía, Hermione se encontró con su mano en la de Draco y encaminándose hacia la puerta. Cuando pasaron junto al escritorio de la secretaria, Draco dijo:

—Por favor, Molly, cancela las citas de la señorita Granger para los próximos días. El café estaba muy bueno, por cierto. Muchas gracias —abrió la puerta del despacho—. Adiós.

Molly lo miró con expresión estupefacta.

—¿Hermione?

—Yo, eh…

Draco se detuvo un momento y la miró.

—Hazlo, Hermione, por favor. Te prometo que lo de hoy no va a ser tan duro como lo de anoche. De hecho, si te dejas llevar estoy seguro de que disfrutarás.

—¿Quieres que llame a la policía, Hermione? —preguntó Molly.

Lo último que quería Hermione era que su secretaria se pusiera en plan maternal. Prefería enfrentarse a lo que Draco tuviera planeado. Si lo consideraba necesario, siempre podía tomar un taxi y volver al despacho.

—No te preocupes, Molly. Estoy bien.

Vio que Draco dedicaba a su secretaria una sonrisa que habría hecho doblar las rodillas a más de una mujer.

—Te prometo que ni corre ningún peligro ni lo va a correr —dijo—. Que pases un buen día.

—Espera. Mi bolso está en la oficina.

—No importa. No vas a necesitarlo.

A pesar de sí misma, Hermione empezaba a sentirse intrigada. Cuando todo aquello acabara, probablemente debería plantearse ir al psiquiatra.

CONTINUARÁ :P

XO, Doppelganger94