Disclaimer: Esto fue escrito por Naia y ella dice : I don't own anything you'll recognize.
Chapter Ten
Justo cuando Lily cayó, James la sostuvo.
"Tráiganla a la sala del trono." Dijo Sir Albus. "Lady Bella, podría traer a la señora Pomfrey?"
Bella sintió antes de salir corriendo a los cuarteles por la enfermera.
Mientras tanto, James, seguido por el rey, la reina, sir Exer y sus amigos llegaron a la sala del trono. Ahí, sir Exer conjuro un colchón donde el príncipe puso a Lily. Ella estaba tendida, inconsciente. Todo el mundo estaba atento a sus heridas, las cuales sangraban mucho, sin saber que hacer. De repente, las puertas se abrieron y alguien entró a la habitación, a pesar de los gritos de los guardias. Las personas dentro miraron y vieron con alivio que se trataba de Praïn. Él ni siquiera se molestó en saludar y fue directo al lado de Lily. Estudió su estado por unos momentos, después, puso sus manos sobre la frente de Lily. Parecía estar muy concentrado. Lentamente, bajo miradas atónitas de todos, las heridas empezaron a sanar. Después que todas las heridas desaparecieron, el jefe elfo continuaba concentrado. Las personas que lo rodeaban podían ver que su rostro se tornó serio, después molesto, estaba discutiendo con alguien. Finalmente, suspiró, para después volver el rostro ante las personas presentes.
"Dormirá por unas dos horas. Me hubiera gustado que durmiese al menos unas seis, pero no quiso escuchar eso... una chica bastante obstinada si se me permite decirlo."
"Sin lugar a duda... " Asintió Sir Albus.
"Disculpe, pero como fue capaz de curarla en unos minutos? Incluso con la magia toma horas antes de sanar completamente una herida." Preguntó un rey desconcertado.
"Es parte de nuestra naturaleza, su majestad." Explicó Praïn. "Los elfos somos criaturas de la tierra encargados de preservar la naturaleza y los seres vivos. Para cumplir con esta tarea, se nos concedieron algunos poderes como la habilidad para hablar con los animales y poder curar. Lilyaris es parte elfo así que heredó algunos de estos poderes, es por eso que tiene buena relación con los animales. Es capaz de curar también, pero le toma gran parte de su energía, mientras que un elfo puede sanar a muchas personas antes de agotarse. La razón es muy simple: para sanar, un elfo usará la energía que encuentra en la naturaleza, pero Lilyaris tiene que usar sus propias energías."
Todos lo miraban sorprendidos.
"Pasa algo malo?" preguntó Praïn, un poco extrañado por la reacción.
"No, no", contestó sir Albus, saliendo de su sorpresa. En eso, las puertas se abrieron para dar paso a la enfermera.
Inmediatamente fue al lado de Lily y la empezó a revisar.
Los demás empezaron a discutir acerca de la información traída por los espías, elaborando estrategias para parar al ejército de Lord Voldemort y de Tarelys. Pero un pensamiento se encontraba en la mente de todos: Que sucedió entre Lily y el señor Oscuro?.
Mientras los adultos discutían, James, Bella, Sirius y Remus estaban charlando calmadamente. Bella Lanzaba miradas de preocupación hacia el cuerpo que yacía dormido en el colchón, Remus estaba sumido en sus pensamientos. Sirius miraba hacia el techo, aparentemente aburrido y James parecía atrapado entre dos sentimientos.
"Me pregunto que fue lo que pasó." Dijo Remus.
"Yo también, no puedo esperar a que despierte!" añadió Sirius.
"Te dije que no era lo suficientemente fuerte como para manejar esto." Dijo repentinamente James.
"Cómo puedes decir eso! No sabes siquiera que fue lo que pasó!" replicó Bella.
"Mírala! Has visto como volvió!"
"En tu opinión, cómo estarías tú si te hubieras
enfrentado ante el Señor Oscuro en persona?" preguntó Bella.
Esto calló al príncipe. Sintiendo la tensión en el aire,
Remus cambió rápidamente de tema.
Dos horas más tarde, Lily despertó. Tan pronto como abrió los ojos, todos la rodearon. Lentamente miró a su alrededor, preguntándose donde se encontraba. Recordó los eventos pasados. Vio con placer que Sir Albus, Bella y Praïn estaban ahí.
"Es un placer verlos, pero tendría alguien la amabilidad de explicarme que sucedió?" dijo sonriendo.
"Estamos felices de verte despierta Lilyaris." Contestó Sir Albus. "Respecto a lo que pasó, regresaste al castillo bastante herida. Tan pronto como aterrizaste, empezaste a curar a Amaris a pesar de mis órdenes de que te detuvieras. Después desvaneciste."
"Está Amaris bien?" dijo al instante Lily, preocupada por su dragón.
"Se encuentra perfectamente bien", dijo Sir Albus, asegurando. "Pero creo que todos aquí estamos muriendo por escuchar lo que te pasó a ti, querida... "
Dando un suspiro, Lily empezó a relatar lo que había pasado…
"... después tome ventaja del hecho que pensara que estaba indefensa para usar mi magia sin varita. Lo paralicé, atraje mi varita y volamos tan rápido como Amaris pudo con sus heridas. Cuatro hidras comenzaron a perseguirnos, pero conseguimos alcanzar el sitio donde pudimos desaparecer antes que pudieran detenernos. Saben lo que pasó después."
Cuando Lily terminaba su explicación, las personas la miraban atónitos. Particularmente el príncipe, Sirius y Remus, quienes ignoraban las habilidad con la magia que tenía Lily.
Algunos minutos pasaron. Viendo que nadie hablaba, Lily se aclaró la garganta.
"Bien, cuando estaré lista para volver al ala?" preguntó a Praïn.
"No lo sé, tendrás que preguntarlo a la señora Pomfrey"
Lily gruñó y volvió a ver a la enfermera que había permanecido en una esquina para observarla sin entrometerse en las conversaciones que el rey estaba teniendo.
Contestando su pregunta silenciosa, La señora Pomfrey se aproximó.
"Te prohíbo pelear o entrenar por los dos días siguientes."
"Qué! Pero necesito entrenar! No puedo parar por pequeñas heridas!"
"Pequeñas heridas! Te desmayaste! Necesitas algo de descanso y me encargaré de que lo tengas."
"Pero me encuentro perfectamente bien! Yo... "
"Fin de la discusión. Tienes la opción, como una chica buena descansar o de lo contrario te encierro bajo llave en el hospital. Escoge!"
"De acuerdo, no lo haré" dijo Lily muy, pero muy renuente.
"Mejor." Con eso la enfermera se retiró.
"Lily creo que será mejor que vayas a dormir." Dijo Praïn.
"Pero… "
"Sin peros Lily" cortó Bella, "vienes conmigo!"
Tomó el brazo de Lily, y a pesar de sus protestas, la arrastró fuera del cuarto.
"Bella, déjame ir! BELLA SI NO ME SUELTAS TE... !"
Todos sacudieron la cabeza en sorpresa, antes de volver a lo que hacían.
Durante los dos días que siguieron, Lily trató de entrenar de cualquier manera posible, pero cada vez que se disponía a empezar alguien la encontraba. Amaris no ayudaba, mantenía informando a alguien cada vez que veía o sentía que Lily estaba a punto de entrenar.
[Amaris, NECESITO entrenar! Cómo podré pelear si no entreno!] gritó Lily cuando Amaris había prevenido que iniciara su entrenamiento de magia al avisar a Bella.
[Dos días de descanso no te harán olvidar todas las cosas
que has aprendido tan rápido. La enfermera dijo DOS días de descanso
y tendrás DOS días de descanso.]
[Pero...]
[ Sin peros, mañana podrás empezar de nuevo a entrenar…
Por que no vas a hacerte cargo de tus estudiantes más jóvenes?
Estarán encantados de ser entrenados por ti…]
[ Amaris, eres un demonio.]
[Lo sé, lo sé, por eso me amas, cierto?]
[Tan cierto como siempre preciosa.]
[ Bien, haz que esos jinetes se arrepientan de los días en los que eran entrenados por Sir Exer. encontrarás algo de diversión para acabar con tu aburrimiento.]
[De acuerdo.]
Sin duda, los jinetes regresaron completamente exhaustos. Tenían solo fuerzas para pararse de la cama. Un solo pensamiento en sus mentes: al día siguiente, Lily podría pelear.
El día siguiente era el día en que Voldemort había planeado su ataque masivo al castillo. Pero, gracias a la información traída por los espías, el rey había podido preparar las defensas.
Bastante temprano por la mañana, todos se levantaron al sonido de las trompetas. Gimiendo, todos los peleadores, se levantaron y empezaron a alistarse para el combate próximo. Una hora después todos estaban listos. Todos los combatientes sabían que tal vez no volverían a ver a sus amigos de nuevo, pero estaban dispuestos a defender su reino. Todos los jinetes de dragones habían sido requeridos a pelear, junto con los soldados y los jinetes de caballos. Los Fénix, los Griffins se habían aliado a Erkansvald, junto a las Hadas y los elfos. Pero estos últimos no peleaban. Las hadas se encargaban del transporte de los heridos a los elfos, quienes los curaban.
Una hora más tarde, Lord Voldemort y el ejército de Tarelys estuvieron a la vista. La batalla que decidiría el destino del reino había comenzado.
Lily se unió a los leones, junto a Bella. La batalla fue violenta, brutal. Gente moría por todas partes. Los dragones se encargaron de las hidras. Los fénix atacaban a los basiliscos. Lord Voldemort había logrado unir a los vampiros y hombres lobo a su lado. En los primeros momentos de la batalla, ninguno de los bandos parecía ganar, pero, lentamente, el ejército de Voldemort parecía perder fuerzas... Todos los soldados de Erkansvald ganaron ánimos y lucharon con más fuerzas, Lily parecía confundida, el ejército oscuro no parecía haber sido realmente debilitada, pero, por que actuaban como si lo hubieran sido?...
En un momento comprendió todo: era una trampa! Su objetivo no era la victoria, era algo más... Lily empezó a mirar sus alrededores, tratando de encontrar lo que quería el enemigo... Finalmente vio a diez hidras volando hacia algo o alguien. Se paralizó en cuanto vio hacia quien estaban volando: el rey!
El rey había decidido pelear junto a sus soldados, a pesar de las advertencias de su consejeros, y ahora, estaba a punto de ser secuestrado! Maldiciendo mentalmente, y advirtiendo de la misma manera a los demás jinetes, Lily voló a toda velocidad, al no tener la certeza de que si aparecía, la zona que hubiera elegido se encontraría libre, incluso sabiendo que no sería capaz de alcanzarlos a tiempo para detenerlos. Algunos dragones se apresuraron a ir en ayuda del rey. Desesperada, Lily vio como los mortífagos tomaron al rey, lo pusieron en la espalda de una hidra, y desaparecieron en un parpadeo. Inmediatamente, la armada enemiga empezó a retirarse. Los soldados de Erkansvald gritaron excitados, sin haberse dado cuenta de lo ocurrido. Todos los jinetes tenían expresiones de desesperación, miedo en los ojos.
Cuando la noticia del rapto del rey se oyó, los festejos de la victoria cesaron. La gente hablaba tranquilamente con sus amigos, asustados de lo que pudiera traer el futuro. Los consejeros y la reina se habían encerrado en los cuarteles generales. Lily y Bella yacían sobre sus dragones, que parecían tratar de consolarlas. Sirius y Remus tuvieron un mal rato al tratar de animar a James. El príncipe parecía completamente destrozado por las noticias y sus amigos parecían haber agotado ideas.
[Deberías hablar con James Lily...]
[Por qué Maris?]
[Míralo.]
Lily levantó la vista y vio al príncipe. Sentado cerca de su dragón. Su rostro carecía de expresión alguna, como si su mente estuviera en otro lugar, algunas lágrimas recorrían su rostro. Lily nunca lo había visto llorar. Vio a Sirius hablarle, pero continuaba con la mirada perdida. Sirius miró entonces a Remus, quien agitó la cabeza, sin saber que hacer. Encogió los hombros en señal de derrota antes de retirarse, seguido por Remus, aparentemente habían decidido que dejarlo solo era lo mejor.
Sé cómo se siente, pensó Lily. Pero su padre aún se encuentra vivo; muerto, sería inútil para Voldemort; no tiene derecho a darse por vencido!
Lily se levantó y se aproximó al príncipe. Él parecía no haber notado su presencia.
Se sentó cerca de él. No sé por qué hago esto! Se dijo a si misma. Pero odiaba ver a las personas tristes y siempre hacía todo lo que podía para darles esperanza, alegría... Era algo que había heredado de su parte elfo. Puso una mano sobre su hombro tratando de confortarlo.
"Vete de aquí Sirius o Remus o quienquiera que sea" oyó que dijo entre murmullos.
James sintió una mano sobre su hombro. Por qué no pueden dejarme en paz!, pensó.
"Vete de aquí Sirius o Remus o quienquiera que sea."
"No soy ni Sirius ni Remus y no te dejaré así aún cuando ni yo misma sé por qué hago esto." Contestó una voz femenina. Alzó la vista y vio dos grandes ojos verdes mirándolo. Lo obligaron a volver la vista debajo de nuevo. No necesito su lástima!
"No te atrevas a pensar que estoy aquí por lástima. No la necesitas mientras hay personas que la necesitan más que tu."
"Por qué?" preguntó un poco sorprendido ante esto.
"Han perdido a alguien un amigo, un padre, un hijo… Ellos tienen todo en derecho de estar tristes, llorar ante sus pérdidas."
"Y por qué yo no puedo? He perdido a mi padre!"
La mano de Lily se aferró aún más al hombro de James.
"No te atrevas a decirlo otra vez!" siseó. "Tu padre no esta muerto. Lo has pensado alguna vez? Muerto, sería inútil para los propósitos de Voldemort."
"Cómo lo sabes?"
"Es lógica! De lo contrario, por qué se molestó en atraparlo vivo? Pudo haberlo matado, pero no lo hizo, lo raptó!"
James pareció comprender.
"Si!". Pero instantáneamente, su rostro se ensombreció. "Conozco a mi padre, no aceptará un intercambio."
Lily dio una palmada en su hombro.
"No te preocupes, él estará bien"
"Tal vez, pero si hubiera sido más cuidadoso, no hubiera sido capturado!"
"No hay nada que hubieras podido hacer para cambiarlo. Tu padre quiso pelear, era su deber, y lo admiro por eso."
"Pero..."
"Llorando su desaparición no le ayudará, lo sabes. Más aún, tu madre te necesita."
"..."
"No escondas tus emociones así, no es bueno." Añadió.
"Cómo podrías saberlo? No sabes como es esto." El príncipe inmediatamente lamentó haber dicho esas palabras, recordando de repente que los padres de Lily habían muerto hacía ya algunos años. "Lo siento" dijo.
Un semblante de tristeza pasó por los ojos de Lily.
"No te preocupes, están muertos pero sé que dondequiera que se encuentren, son felices." Dijo con una expresión distante. "Llora, no te apenes por ello, si no lo haces, nunca sanará."
Mientras discutían, a James le costaba más trabajo contener las lágrimas. Sin poder continuar, empezó a llorar. Lily lo abrazó sin pensar. Después de unos minutos, se tranquilizó.
Permanecieron en silencio por un largo rato. Cada uno estaba sumido en sus pensamientos.
"Gracias Lily."
"No hay porque, se como es, y siempre lamento no haber tenido a alguien que me ayudara a pasar por esto. Deberías ir a ver a tu madre ahora." Con un último apretón en el hombro, se levantó y lo dejó.
Se quedó allí por un momento, sin saber que pensar sobre lo ocurrido. Le había ayudado a pesar de todo lo que él había dicho de ella. Se levantó y se dirigió hacia los cuarteles, pero a cualquier lado que veía, continuaba viendo un par de ojos verdes. Agitó la cabeza tratando de ordenar sus pensamientos, que seguían cayendo en Lily...
Finalmente llegó a los cuarteles, respirando hondo, entró.
La reina se encontraba hablando con Sir Cornelius, Sir Albus, Lady Minerva, algunos consejeros más, y sir Exer. Habían discutido sobre el rapto incontables veces. La reina Dorilys alzó la vista para ver a su hijo entrar en la habitación. Le dirigió una sonrisa forzada. Él se aproximó a su lado y sin una palabra la abrazó. Ella, respondiendo, lo abrazó también. Después de algunos minutos se separaron. La reina se limpió algunas lágrimas. Se volvió hacia los consejeros.
"No estoy lo suficientemente calificada para tomar el cargo del reino. Así que, hasta que mi esposo regrese o la coronación del príncipe, nombraré gente para que se encargue del reino. Sir Albus, Sir Exer, se harán cargo de las estrategias. Sir Cornelius se hará cargo de la armada y las alas. Entrenamiento, ocupaciones,,. misiones, estarán bajo su responsabilidad…"
Habló hacia los demás consejeros, encargándolos de diferentes deberes.
Cuando terminó, sir Cornelius empezó a hablar con ella, mientras Sir Albus, Sir Exer y James escuchaban.
"Me gustaría hacer algunos cambios…" empezó a hablar acerca de algunas cosas sin importancia, hasta que dijo algo que tomo la atención de todos.
"No creo que plateados deban estar permitidos en las alas. Así que Lilyaris y Lady Bella serán destituidas de sus puestos. No continuarán entrenando a los dragones. Por otro lado, estoy seguro que su entrenamiento es inútil. Como una mujer puede entender cosas de guerra. Se les asignarán otras tareas."
James estaba sorprendido por los prejuicios del hombre y asustado ante la reacción que tendría Lily al oír eso. Después comprendió que el hubiera tenido la misma reacción unas semanas antes. Esto lo hizo pensar profundamente en cosas que pensó siempre serían ciertas.
Sir Albus estuvo a punto de protestar junto a Sir Exer; cuando un ruido se oyó fuera. Todos salieron a ver lo que sucedía.
El ejército se había arremolinado ante algo. Se aproximaron y vieron una hidra gigantesca sin jinete alejándose volando y a varios soldados apresurándose ante ellos.
"Su Majestad, señores, damas, arrojó esto." Les acercó un pergamino. Rápidamente, la reina lo tomó, lo abrió y lo empezó a leer en voz alta.
"Yo, Lord Voldemort, liberaré al rey Regis, únicamente
si las siguientes condiciones son cumplidas:
Primero, la armada de Erkansvald debe parar la batalla. Segundo, el trono será
entregado a Warad, rey de Tarelys, junto con los poderes sobre el reino y su
gente. Tercero, Lilyaris debe ser entregada a mi. Cuarto, todos los pergaminos,
libros, manuscritos concernientes a magia propiedad de Sir Albus serán
entregados a mi. En generosidad les damos dos días para pensar, al pasar
este lapso, el rey morirá."
La reina había palidecido y parecía que iba a desmayarse.
"No nos someteremos ante él! Esas condiciones son inaceptables." Dijo Sir Exer.
Se alejaron hacia los cuarteles para encontrar una solución.
James permaneció allí. Sus amigos se acercaron para darle ánimos, pero fallaron miserablemente.
Lily y Bella se les unieron también.
"Lo siento mucho James" dijo Bella, abrazándolo.
Lily permanecía en silencio, después habló.
"Yo también lo siento, no usé mis poderes antes de que escaparan, es mi culpa..."
"No, hiciste lo correcto, habrías muerto de haberlos usado." Dijo Remus.
"Y?"
"Nos preocupamos por ti Lily!" dijo Bella.
"En serio?" preguntó Lily dudando.
"En verdad Lily." Dijo Remus.
"Bella, Lily tengo que decirles algo" dijo James. "Pero antes deben prometer que no harán algo drástico después de oírlo."
Las chicas se miraron, asintieron.
"Mientras estaba con mi madre ella asignó a los consejeros algunas
tareas. Sir Cornelius fue encargado de la armada. Ha decidido destituirlas porque
son, debo decirlo, mujeres que son incapaces de entender algo acerca de la pelea."
Lily apretó los puños y los chicos podían ver que una mirada
asesina apareció en el rostro de las chicas.
"Voy a... " empezó Bella.
"No vas a ningún lado" cortó Sirius.
Lily trataba de calmarse.
"Dijo quién se hará cargo?" preguntó en voz baja.
"No lo sé." Contestó James.
Continuaron hablando por unos momentos. La noche había llegado y todo el mundo se retiró a sus cuarteles a dormir.
A la mañana siguiente, Lily se levantó temprano. Encontró una carta a su lado, aparentemente arrojada por una lechuza. Había encontrado un hechizo que permitía a las lechuzas entrar a la habitación a través de una ventana, incluso estando cerrada. La miró y vio la escritura de Sir Cornelius. Notó que Bella también había recibido una.
Se paró de la cama y se aproximó a Bella para despertarla.
"Qué?… Qué sucedió?"
"Mira, hemos recibido una carta de nuestro querido amigo Cornelius."
"Hmmm?"
Bella gruñó cuando vio la carta.
"Veamos que ha hecho." Dijo disgustada-
"De acuerdo. Las abrimos al mismo tiempo?"
"Si, Lista? En tres: una... dos... tres!"
Abrieron las cartas y las leyeron en silencio.
Los dos gritos se oyeron
"QUE!!!! COSTURA!? BORDADO!?"
Adivinen que!!!!!! recuperé la primer parte de los chaps que había
dado por perdidos... así que ya tengo traducidos hasta el chap 19...
*después de todo la tostadora- ahem- PC de mi hermano sirvió para
algo.* Las cosas se ponen interesantes a partir de lo que viene, por lo pronto
ya han visto que el rey ha sido raptado... y Lily no se va a quedar con los
brazos cruzados... REVIEWS PLEASE! Con este ya son 10 chaps y apenas 80 reviews!?
Naia lleva como 700!
